Argen­ti­na. El Gru­po radial de Víc­tor San­ta María inter­fie­re el dial de una emi­so­ra comu­ni­ta­ria ges­tio­na­da por mujeres

Por Lucia Iza­gui­rre, Resu­men Lati­no­ame­ri­cano /​Radio Grá­fi­ca, 20 de mar­zo de 2021.

FM Recon­quis­ta es barri­da en su señal por una nue­va emi­so­ra lla­ma­da Mucha Radio.

Mar­ga­ri­ta Pala­cio, de La Aso­cia­ción de Muje­res La Col­me­na, orga­ni­za­ción que ges­tio­na FM Recon­quis­ta en el dial 89.5, radio comu­ni­ta­ria de José León Suá­rez naci­da en 1988, expli­có cómo están sien­do eli­mi­na­das del aire. Ade­más, con­tó que recien­te­men­te las denun­cia­ron por supues­ta­men­te inter­fe­rir a la radio que está tapán­do­las hace seis meses, que es una nue­va emi­so­ra del Gru­po Octu­bre, lla­ma­da “Mucha Radio”. En esta entre­vis­ta con Úrsu­la Asta, seña­ló, ade­más, el valor his­tó­ri­co y social que repre­sen­tan las muje­res orga­ni­za­das de La Col­me­na en ese barrio.

FM Recon­quis­ta es la pri­me­ra y úni­ca radio con licen­cia que ges­tio­na una aso­cia­ción de muje­res orga­ni­za­das, ade­más de ser la pri­me­ra y úni­ca de ges­tión no comer­cial del par­ti­do de Gene­ral San Mar­tín. Con fuer­te pre­sen­cia barrial, hace 33 años con­for­man el entra­ma­do de orga­ni­za­ción del barrio que las vio nacer.

UA: Con­tá­nos qué está pasan­do con la radio del Gru­po Octu­bre, Mucha Radio, y FM Reconquista.

MP: La situa­ción se agra­vó a par­tir de los pri­me­ros días de sep­tiem­bre (de 2020), cuan­do comen­zó a apa­re­cer de for­ma regu­lar y casi dia­ria. Mucha Radio es una fre­cuen­cia en la 89.5, don­de antes esta­ba otra emi­so­ra que se lla­ma o se lla­ma­ba, por­que en reali­dad no la encuen­tro más en el dial, FM Arpeg­gio, que per­te­ne­ce a la empre­sa Radio Sam. Des­de hace un tiem­po en esta par­te siem­pre hay movi­mien­tos en las capi­ta­les, en las empre­sas de los medios, para ver quien toma la pos­ta y quien gene­ra mayo­res influencias.

En este sen­ti­do, no logra­mos enten­der pro­fun­da­men­te a que se debió la des­apa­ri­ción de FM Arpeg­gio, que emi­tía músi­ca clá­si­ca y que no podía tener más de 5 o 6 kilos, que esta­ba tam­bién en la 89.5 des­de el año 2012 en ade­lan­te, opor­tu­ni­dad en la que esta­ba el AFSCA (ente regu­la­dor) y tam­bién le hici­mos una denun­cia que jamás pros­pe­ró. Es un pro­ble­ma sobre el que nadie quie­re poner cucha­ra, meter su mano o que­dar pega­do a his­to­rias complejas.

El tema cen­tral acá es el lío que exis­te en la fre­cuen­cias y en las poten­cias, cen­tral­men­te en el AMBA y las gran­des ciu­da­des. La emi­so­ra Recon­quis­ta, como bien vos dijis­te, un 20 de mar­zo del ´88 sur­gió al aire, comen­zó a emi­tir y no cerró más. En estos días vamos a cum­plir 33 años de estar en el aire, de una u otra mane­ra pasa­mos todo tipo de tem­pes­ta­des habi­das y por haber. Y yo creo, por lo menos el colec­ti­vo de La Col­me­na-Recon­quis­ta tie­ne inten­cio­nes de con­ti­nuar, de equi­pa­rar o de dar vuel­ta a la taba para seguir comunicando.

UA: ¿Qué pasó con Arpeg­gio, que se dejó de escu­char y que era una emi­so­ra que esta­ba en ese dial?

MP: No está cla­ro. El abo­ga­do de la empre­sa, en las audien­cias de con­ci­lia­ción obli­ga­to­ria, ha dicho que ellos alqui­lan el espa­cio. Es una serie de mane­jos muy locos, por­que yo ten­go enten­di­do que habían dos emi­so­ras de FARCO que se habían pre­sen­ta­do con una poten­cia muy impor­tan­te y que les dije­ron que la bajen a tal (poten­cia) y, sin embar­go, esta gen­te de “Mucha Radio”, que en reali­dad le die­ron apro­xi­ma­da­men­te el 15 de agos­to, por reso­lu­ción del ENACOM, la licen­cia en la 97.1, es decir, en otro dial, de gol­pe sale con 40 kilos en la 89.5.

A noso­tras nos habían otor­ga­do la licen­cia del 89.5, a nues­tra radio que, como siem­pre deci­mos, es peque­ña de poten­cia pero gran­de en el desa­rro­llo, en la his­to­ria y en lo que real­men­te hace: la uni­fi­ca­ción de nues­tros terri­to­rios, que son bas­tan­te pre­ca­rios y que nece­si­tan tra­ba­jar mucho, poner el hom­bro para gene­rar un desa­rro­llo sus­ten­ta­ble, social, que dure y que sea bene­fi­cio­so para todos nues­tros com­pa­ñe­ros y com­pa­ñe­ras de este tipo de territorio.

Cuan­do se les lan­za la licen­cia a “Mucha Radio”, hay emi­so­ras que esta­ban en ese canal. Vos podés estar en ese canal si tie­nes una poten­cia simi­lar o pare­ci­da, pero no podés estar en ese canal, si una tie­ne 1 kilo y la otra tie­ne 40 kilos, eso es cavar una espe­cie de fran­ja mor­tuo­ria hacia la que tie­ne menor can­ti­dad de potencia.

La lucha que se ha dado, las adhe­sio­nes que hemos reci­bi­do des­de el 22 de sep­tiem­bre, que pre­sen­ta­mos la denun­cia en el ENACOM, que por supues­to se ha vis­to des­bor­da­do, no quie­re tomar par­ti­da, no se sabe lo que hace, qué es lo que pien­sa, tie­nen la cabe­za en otro lado, con todas las deu­das que tie­nen para con las emi­so­ras comu­ni­ta­rias, como la can­ti­dad de (radios) empa­dro­na­das que no acce­die­ron a la licen­cia. Todo es una gran con­fu­sión. Bene­fi­cios suma­men­te ple­nos y lle­nos de posi­bi­li­da­des para los pode­ro­sos y para los que apa­ren­te­men­te somos más humil­des, la nada misma.

UA: Muchos deba­tes se con­ju­gan, por­que vos men­cio­na­bas, Mar­ga­ri­ta, por un lado la cues­tión téc­ni­ca. Algo que, bási­ca­men­te, tie­ne que ver con que en las gran­des ciu­da­des, cuan­do una pone un dial, pue­de haber inter­fe­ren­cias. Eso es algo que se debe orde­nar, sin embar­go, en las gran­des ciu­da­des, don­de hay mayor can­ti­dad de emi­so­ras que están jus­ta­men­te emi­tien­do señal, hay un des­or­den y, por lo tan­to, un dere­cho vul­ne­ra­do a la comu­ni­ca­ción y a la infor­ma­ción. Enton­ces, hay una radio que emi­te hace 33 años en un barrio ‑y acá otras aris­tas que tie­nen que ver con la orga­ni­za­ción, con cómo se ha lle­va­do adelante‑, y de repen­te vie­ne otra radio con mayor poder adqui­si­ti­vo, con poder polí­ti­co, con mayor can­ti­dad de poten­cia y la tapa. Enton­ces, aquí hay una situa­ción gra­ve, un dere­cho vul­ne­ra­do en torno a la comunicación.

MP: En toda la comu­ni­ca­ción, y tam­bién al dere­cho de noso­tras o noso­tres, somos muje­res orga­ni­za­das en este colec­ti­vo que es La Col­me­na, que cuan­do se pudo poner de pie, pro­nun­ció su pala­bra. Aquí nos están qui­tan­do el dere­cho a pro­nun­ciar nues­tra pro­pia pala­bra como muje­res, como una cues­tión de géne­ro, como el dere­cho de la comu­ni­ca­ción comu­ni­ta­ria y popu­lar, acce­der a todos los espa­cios habi­dos posi­bles para que nues­tros pue­blos por pri­me­ra vez o con­ti­nuan­do, tal vez, pue­da poner­se de pie y echar­se a andar en medio de tan­tos veri­cue­tos y coyun­tu­ras polí­ti­cas que nos aquejan.

Siguien­do un poco lo que vos esta­bas comen­tan­do, en aque­lla opor­tu­ni­dad del lla­ma­do a la licen­cia, cuan­do noso­tras nos pre­sen­ta­mos años atrás, había dos opcio­nes para el que qui­sie­ra. Noso­tras, como ya tenía­mos las inter­fe­ren­cias de Arpeg­gio, nos pre­sen­ta­mos no solo en la soli­ci­tud de la licen­cia, sino en el otro rubro, que era la licen­cia por opo­si­ción. En esta últi­ma había un arti­cu­la­do que decía con exac­ti­tud que debe­ría­mos coin­ci­dir, con­ci­liar y armo­ni­zar nues­tras fre­cuen­cias para poder coexis­tir armó­ni­ca­men­te en el mis­mo pun­to. Y, en el caso de que alguno o algu­na de las que esta­ban en opo­si­ción o en dispu­ta, no lo hicie­re, le corres­pon­de­ría la cadu­ci­dad de la licencia.

En el ínte­rin, aho­ra, para ver de qué mane­ra este gobierno pue­de arre­glar estas cosas, con­vo­ca­ron a lo que se lla­ma una audien­cia volun­ta­ria, con­ci­lia­to­ria, con lo cual esta­ba pre­vis­to que se reali­cen dos audien­cias. Noso­tras fui­mos exce­si­va­men­te bon­da­do­sas, pres­tán­do­nos al diá­lo­go, noso­tras, noso­tros, noso­tres, e hici­mos 6 audien­cias. Par­ti­ci­pa­mos en 6 audien­cias, nos adhe­ri­mos a un mon­tón de cosas, escu­cha­mos pro­pues­tas de todo tipo, nos han ofre­ci­do com­prar­nos ante­nas, ins­ta­lar­nos no sé qué, no sé cuán­to. Y noso­tras diji­mos que esa for­ma de pen­sar en cómo se debe ins­ta­lar una ante­na a noso­tras no nos con­vie­ne, por­que nues­tra ante­na tie­ne esta direc­ción y de esta direc­ción no nos move­rán. Bueno, el asun­to es que, sin­té­ti­ca­men­te, las audien­cias volun­ta­rias y de con­ci­lia­ción, fra­ca­sa­ron y aho­ra hay una espe­cie de chis­po­rro­teo de denun­cia con­tra denuncia.

Pasó el direc­tor Mar­tín KIim­berg (ENACOM), que de algu­na for­ma dejó entre­ver que lo que corres­pon­día era apli­car lo de la cadu­ci­dad de la licen­cia, y lue­go se pasó a san­cio­nes. Cuan­do el con­flic­to pasa a san­cio­nes, la per­so­na encar­ga­da de esa área dice que ‑y eso que la ins­pec­ción téc­ni­ca del ENACOM ya había con­fir­ma­do la exis­ten­cia de las inter­fe­ren­cias- que de con­fir­mar­se, le corres­pon­de­ría (a la emi­so­ra infrac­to­ra) una fal­ta leve, algo como decir ‘tira­me 20 man­gos’. Es com­pli­ca­do. Enton­ces, noso­tras pre­sen­ta­mos inme­dia­ta­men­te un recha­zo a esta nota. Una nota que recha­za lo pro­pues­to y que que­re­mos la cadu­ci­dad de la licen­cia, por­que este Gru­po está como loco ¿Por qué no se vuel­ve al 97.1? ¿Por qué se vino a colo­car en nues­tro lugar? Enton­ces, eso es lo imperdonable.

¿Ellos como lo res­pon­den? Nos res­pon­den denun­cián­do­nos, que noso­tras con 1 kilo los esta­mos interfiriendo.

UA: ¿Gru­po Octu­bre denun­cia a FM Reconquista?

MP: Bueno, “Mucha Radio”, con su abo­ga­do. La que denun­cia es la empre­sa Radio Sam, los demás son como nom­bres de fan­ta­sía. Dicen que han hecho estu­dios téc­ni­cos, pero son chi­ca­nas para demo­rar, entre­te­ner, para no lle­gar a una cosa y para ir pelo­tean­do. Son los recur­sos de los que tie­nen pla­ta, de los que tie­nen poder, de los que saben en el fon­do que no se va a lle­gar a nin­gún acuer­do que a ellos los perjudique.

FM Recon­quis­ta

UA: Te pre­gun­to sobre la his­to­ria de la Aso­cia­ción Muje­res La Col­me­na ¿Cómo se orga­ni­za­ron? ¿Cómo sur­ge? ¿Y cuál es el tra­ba­jo que rea­li­zan en el barrio?

MP: Voy a tra­tar de ser bre­ve por­que la his­to­ria es lar­guí­si­ma, empie­za a fines del 82. Noso­tros arma­mos un gru­po ini­cial que se lla­mó el Encuen­tro Que­chua Gua­ra­ní, eran jóve­nes, muje­res, varo­nes, todes. Nos había­mos reu­ni­do curas y cate­quis­tas de la Opción por los Pobres, docen­tes de la escue­la de la zona, mili­tan­tes pero­nis­tas, que habían que­da­do vara­dos des­pués de la dic­ta­du­ra, y los veci­nos que que­rían sumar­se a un gran desa­fío que era el desa­rro­llo local de una zona que no tenía agua, luz, no tenía vere­das, no tenía nada. Enton­ces, este gru­po tenía ese objetivo.

Vimos que la dic­ta­du­ra mili­tar había gene­ra­do páni­co, la gen­te ni siquie­ra se ani­ma­ba a hablar con el vecino de a lado por­que tenían mie­do de que alguien los dela­te, por­que esa zona había sido muy las­ti­ma­da por las des­apa­ri­cio­nes. Enton­ces, ¿cómo rom­per ese gen­dar­me interno? Fácil, dan­do el puen­te de la comu­ni­ca­ción. Allí comen­za­mos con los pri­me­ros volan­tes, que eran dibu­jos con cari­ca­tu­ras, y des­pués se armó la revis­ta “Rena­cien­do”, que fue vota­da por el barrio con el lema “un barrio uni­do para cre­cer jun­tos”. Y ese gru­po de la revis­ta movi­li­zó una gran can­ti­dad de gen­te, entre ellos muchas muje­res que eran jefas de hogar, que tenían un valor impre­sio­nan­te, que labu­ra­ban afue­ra, que cui­da­ban a sus hijos, una lide­re­sas absolutas.

Con ese gru­po pri­mi­ge­nio, se armó el gru­po de muje­res, que poten­ció la crea­ción de un jar­dín de infan­tes esta­tal en la zona. Pri­me­ro fun­cio­nó en for­ma popu­lar has­ta que con­se­gui­mos que la Direc­ción Gene­ral de Escue­la lo lega­li­za­ra y lue­go gene­ró otro jar­dín de infan­tes, den­tro del barrio de emer­gen­cia. Con esas muje­res empe­za­mos a pre­pa­rar y a con­so­li­dar nues­tra con­cien­cia del poder que tenía­mos, este gru­po de muje­res logró el jar­dín, logró la crea­ción de la casa de la Mujer La Col­me­na, un lugar don­de nos reu­nía­mos, y des­pués de un tiem­po, lue­go de la crea­ción de la radio, de la revis­ta y de los artícu­los que salían y de todas las cosas en las cua­les tuvi­mos inje­ren­cia, salió el pri­mer pro­gra­ma radial que tenía la emi­so­ra que era la revis­ta radial ves­per­ti­na “De todo un poco”. Den­tro de esa revis­ta, había un pági­na que se lla­ma­ba “Entre Noso­tras” y esta dio ori­gen a la orga­ni­za­ción jurí­di­ca en mar­zo de 1990, cuan­do des­pués de 2 años de muchas ges­tio­nes logra­mos la per­so­ne­ría jurí­di­ca de la Aso­cia­ción de Muje­res La Colmena.

A par­tir de eso, orga­ni­za­mos a los dis­tin­tos gru­pos, el gru­po de muje­res que defen­dían a las víc­ti­mas de vio­len­cia, tam­bién el área de edu­ca­ción, el área juve­nil, el área de for­ma­ción, el área de comu­ni­ca­ción. Des­pués de la revis­ta ves­per­ti­na “Entre Noso­tras”, salió el “Matean­do jun­tas”. Son pro­gra­mas de radio que han sido pre­mia­dos a nivel lati­no­ame­ri­cano y a nivel mun­dial. Muchí­si­mos años de his­to­ria. Par­ti­ci­pa­mos y fomen­ta­mos la red de jar­di­nes mater­na­les, en su momen­to, de la Zona Nor­te, todo un mun­do de posi­bi­li­da­des. Cuan­do las com­pa­ñe­ras se deci­dían y toma­ban el rum­bo, no aflo­ja­ban has­ta que lo lograban.

Pero uno de los temas que para noso­tras siem­pre fue un pro­ble­ma es el tema de la vio­len­cia, ni tan­to el tema del tra­ba­jo por­que hemos arma­do empren­di­mien­tos pro­duc­ti­vos, se han mejo­ra­do las com­pa­ñe­ras en un mon­tón de cosas, todas han ter­mi­na­do la pri­ma­ria, has­ta han hecho la secun­da­ria. Tam­bién, tene­mos un pro­gra­ma FINES en la radio. Hay muchas cosas que se han hecho, pero con­tra el tema de la vio­len­cia no hemos podi­do, y segui­mos per­dien­do compañeras.

Hace ya 1 año y medio que mata­ron a Nata­lia Sabán, un femi­ci­dio, era una ado­les­cen­te, hici­mos mar­chas y varias cosas, pero aquí esta­mos en el mis­mo tema, no hay jus­ti­cia. Pue­den haber 90 millo­nes de dis­po­si­ti­vos, pero cuan­do uno toca la cana o la jus­ti­cia, no exis­te, es todo des­de una pers­pec­ti­va del poder mas­cu­lino, no exis­te el dere­cho de las muje­res. Por eso aquí en el tema de la radio, yo creo que ade­más hay una terri­ble dis­cri­mi­na­ción, no sola­men­te por ser una radio de los pobres, de un terri­to­rio humil­de, sino por la mal­di­ta suer­te y situa­ción de que es una Aso­cia­ción de Muje­res la que es titu­lar de la licen­cia, la úni­ca orga­ni­za­ción de muje­res, que tie­ne his­to­ria y terri­to­rio en toda la Repú­bli­ca Argen­ti­na, con licencia.

Itu­rria /​Fuen­te

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