Vene­zue­la. The Washing­ton Post rati­fi­ca estra­te­gia de Guai­dó para robar­se los acti­vos del país

Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 6 de enero de 2021.

Los esfuer­zos de la opo­si­ción vene­zo­la­na para cap­tu­rar los acti­vos extran­je­ros del gobierno son obje­to de escru­ti­nio, Juan Guai­dó con­tó con el reco­no­ci­mien­to de Esta­dos Uni­dos y otros paí­ses, y su plan fue cla­ro, robar­se las pro­pie­da­des de Vene­zue­la en el cari­be, valo­ra­das por más de 40 mil millo­nes de dólares.

Pero con Nico­lás Madu­ro aún ocu­pan­do el pala­cio pre­si­den­cial y al man­do de las fuer­zas de segu­ri­dad de Vene­zue­la, el lla­ma­do gobierno ima­gi­na­rio de Guai­dó nece­si­ta­ba efec­ti­vo para pro­yec­tar poder en el exte­rior y soca­var al pre­si­den­te en casa, obje­ti­vo que no pudie­ron lograr y se dedi­ca­ron fue a robar­se lo que podian.

Aho­ra, dos empre­sa­rios de Mia­mi esta­ban ofre­cien­do un plan para conseguirlo.

Jor­ge Reyes y Pedro Antar dije­ron que habían iden­ti­fi­ca­do has­ta $ 40 mil millo­nes en acti­vos del gobierno vene­zo­lano en todo el Cari­be. Las tenen­cias, inclui­das accio­nes de empre­sas, auto­mó­vi­les de lujo, lujo­sas casas y deu­das no cobra­das, esta­ban vin­cu­la­das a la com­pa­ñía petro­le­ra esta­tal de Venezuela.

Guai­dó, dijo Reyes a The Washing­ton Post, lla­mó a los hom­bres él mis­mo en abril de 2019 para expre­sar inte­rés. Eso lle­vó a más de una doce­na de reunio­nes con altos miem­bros de la opo­si­ción de Guai­dó res­pal­da­da por Esta­dos Uni­dos y sus agentes.

Pero duran­te una reu­nión en diciem­bre de 2019 en el subur­bio de Doral en Mia­mi, Reyes dijo que él y Antar reci­bie­ron una car­ta escri­ta a mano, una foto­gra­fía de la cual fue entre­ga­da a The Post, con una lis­ta de lo que des­cri­bió como deman­das «impac­tan­tes».

Esas deman­das inclu­ye­ron un pago por ade­lan­ta­do de $ 750,000 a una com­pa­ñía de Flo­ri­da que, según los regis­tros esta­ta­les, es copro­pie­dad de Magin Bla­si, her­mano de un alto fun­cio­na­rio de la emba­ja­da vene­zo­la­na con­tro­la­da por Guai­dó en Washing­ton. Esa empre­sa tam­bién se con­ver­ti­ría en su socio, esti­pu­la­ba la car­ta, com­par­tien­do la comi­sión del 18 por cien­to que los hom­bres habían nego­cia­do con los fun­cio­na­rios de Guaidó.

“Esta­ba asom­bra­do”, dijo Reyes. “Me pre­gun­té: ‘¿El pre­si­den­te Guai­dó sabe de esto?’ Quie­ro decir, estos tipos cla­ra­men­te esta­ban tra­tan­do de hacer algo ile­gal. Ni siquie­ra se pue­de hablar de algo así en sue­lo esta­dou­ni­den­se. Fue una extor­sión.… O paga­mos o no obtu­vi­mos el contrato».

Des­pués de que Madu­ro gana­ta las elec­cio­nes de mayo de 2018, la admi­nis­tra­ción Trump en 2019 reco­no­ció a Guai­dó, como el líder legí­ti­mo del país. El abra­zo de Guai­dó como pre­si­den­te inte­ri­no con­lle­vó una pro­me­sa implí­ci­ta: su gobierno esta­ría suje­to a un están­dar más alto que el de sus pre­de­ce­so­res; la corrup­ción no sería tolerada.

Los dos fun­cio­na­rios del gobierno de Guai­dó con quie­nes Reyes y Antar dis­cu­tie­ron el acuer­do de Mia­mi, Javier Tro­co­nis y Fer­nan­do Bla­si, nie­gan haber actua­do mal. Dicen que el des­cu­bri­mien­to tar­dío de un caso de frau­de ante­rior que invo­lu­cró a Reyes los lle­vó a recha­zar el tra­to. (Reyes está ape­lan­do los car­gos en ese caso).

Cuan­do las acu­sa­cio­nes de Reyes y Antar fue­ron repor­ta­das por pri­me­ra vez por el sitio web Fac­to­res de Poder con sede en Mia­mi, el gobierno inte­ri­no emi­tió un comu­ni­ca­do en sep­tiem­bre des­es­ti­mán­do­las por infun­da­das. Pero en las últi­mas sema­nas, los fun­cio­na­rios pre­sio­na­ron para que se rea­li­za­ra una inves­ti­ga­ción inter­na, rea­li­za­da por un comi­té de legis­la­do­res de la Asam­blea Nacio­nal con­tro­la­da por la oposición.

En un infor­me pre­li­mi­nar, el comi­té plan­teó pre­gun­tas sobre “irre­gu­la­ri­da­des admi­nis­tra­ti­vas” en los tra­tos de Tro­co­nis con Reyes y Antar, pero no encon­tró evi­den­cia de corrup­ción, según una per­so­na fami­lia­ri­za­da con la inves­ti­ga­ción. El comi­té está reco­men­dan­do una inves­ti­ga­ción adi­cio­nal por par­te de la ofi­ci­na del con­tra­lor del gobierno interino.

El emba­ja­dor de Guai­dó en Esta­dos Uni­dos, Car­los Vec­chio, ha pedi­do al gobierno esta­dou­ni­den­se que lle­ve a cabo su pro­pia inves­ti­ga­ción sobre el caso.

«No pon­go mis manos en el fue­go por nadie», dijo Vec­chio. «Creo que si hay prue­bas, tene­mos que investigar».

Antar dijo que el FBI lo entre­vis­tó en octu­bre. El Depar­ta­men­to de Esta­do y el FBI no res­pon­die­ron a las soli­ci­tu­des de comentarios.

Una inves­ti­ga­ción del Post, que inclu­yó más de 20 entre­vis­tas y una revi­sión de docu­men­tos, inclui­dos los posi­bles con­tra­tos, reve­ló múl­ti­ples acuer­dos pro­pues­tos que invo­lu­cra­ban a Tro­co­nis que habrían reque­ri­do lo que algu­nos miem­bros de la opo­si­ción han carac­te­ri­za­do como pagos gran­des e inusuales.

Inclu­yen un con­tra­to pros­pec­ti­vo con el gobierno de Para­guay con una comi­sión de $ 26 millo­nes a pagar a ter­ce­ros que gene­ró alar­mas den­tro del pro­pio equi­po legal de Guai­dó. Otro acuer­do pro­pues­to, para recu­pe­rar acti­vos en un ban­co bri­tá­ni­co, habría invo­lu­cra­do un con­tra­to que los fun­cio­na­rios de la opo­si­ción dicen que Tro­co­nis no esta­ba auto­ri­za­do a firmar.

Tro­co­nis, un ex eje­cu­ti­vo petro­le­ro res­pal­da­do por pode­ro­sas figu­ras de la opo­si­ción, toda­vía se desem­pe­ña como comi­sio­na­do espe­cial de Guai­dó para la recu­pe­ra­ción de acti­vos, tra­ba­jan­do des­de el exi­lio prin­ci­pal­men­te en Mia­mi; Bogo­ta Colom­bia; y Washing­ton. En una exten­sa entre­vis­ta, negó haber actua­do mal. En una audien­cia recien­te del comi­té, pare­ció cul­par a los enemi­gos de Guai­dó por las acusaciones.

“Este es un ata­que con­tra todos noso­tros”, dijo. Insis­tió en que todas las prue­bas pre­sen­ta­das por Reyes y Antar eran «fal­sas».

“Soy el más intere­sa­do en que sal­ga la ver­dad por­que soy yo quien dice la ver­dad”, dijo.

Pero den­tro de la opo­si­ción vene­zo­la­na, cre­ce la cons­ter­na­ción por la deci­sión del gobierno inte­ri­no de man­te­ner a Tro­co­nis en su puesto.

“Moral­men­te, no tie­ne sen­ti­do que siga ocu­pan­do su car­go”, dijo Eli­mar Díaz, miem­bro del comi­té de la Asam­blea Nacio­nal que inves­ti­ga a Troconis.

Fun­cio­na­rios actua­les y ante­rio­res den­tro del gobierno inte­ri­no han expre­sa­do su preo­cu­pa­ción por al menos otros dos acuer­dos pro­pues­tos nego­cia­dos por Troconis.

José Igna­cio Her­nán­dez, ex pro­cu­ra­dor ima­gi­na­rio de Guai­dó, dijo que advir­tió a altos fun­cio­na­rios del gobierno de Guai­dó «repe­ti­da­men­te» que Tro­co­nis esta­ba actuan­do más allá de su auto­ri­dad (tenía la inten­ción de iden­ti­fi­car los acti­vos del gobierno, pero no bus­car per­so­nal­men­te su recu­pe­ra­ción) cuan­do inten­tó nego­ciar el tra­to con Para­guay en 2019.

Según dos borra­do­res del con­tra­to no eje­cu­ta­do obte­ni­dos por The Post, el acuer­do habría con­do­na­do la mitad de la deu­da de 269 millo­nes de dóla­res que Para­guay acep­ta que le debe a Vene­zue­la. (Vene­zue­la cal­cu­la la cifra en 290 millo­nes de dóla­res). Her­nán­dez dijo que se nego­ció sin el cono­ci­mien­to de los super­vi­so­res de la indus­tria petro­le­ra desig­na­dos por Guai­dó. Habría paga­do lo que Her­nán­dez lla­mó una comi­sión “des­pro­por­cio­na­da” a un abo­ga­do argen­tino lla­ma­do Sebas­tián Vidal. En el segun­do borra­dor del con­tra­to, Vidal habría reci­bi­do el 20 por cien­to del acuer­do, o más de $ 26 millones.

Vidal le dijo a The Post que había sido con­tra­ta­do por Tro­co­nis sin reci­bir nin­gún anti­ci­po con la espe­ran­za de cerrar un tra­to. Dijo que la comi­sión pro­pues­ta era «más baja» de lo que nor­mal­men­te cobra, y dijo que Tro­co­nis nun­ca le pidió una par­te de ella.

Tro­co­nis le dijo a la Asam­blea Nacio­nal que los para­gua­yos se le habían acer­ca­do con el tra­to. Negó haber con­tra­ta­do a Vidal.

Los fun­cio­na­rios para­gua­yos dispu­tan esas afir­ma­cio­nes. Juan Ernes­to Villa­ma­yor, jefe de gabi­ne­te del pre­si­den­te para­gua­yo Mario Abdo Bení­tez, dijo que Vidal se pre­sen­tó como “un repre­sen­tan­te de PDVSA”, la petro­le­ra esta­tal de Vene­zue­la, a la que Guai­dó nom­bró un nue­vo direc­to­rio. En octu­bre, dijo Villa­ma­yor, Vidal soli­ci­tó una reu­nión entre fun­cio­na­rios para­gua­yos y Tro­co­nis. Al mes siguien­te, dijo, Vidal y Tro­co­nis pre­sen­ta­ron el acuer­do propuesto.

Tro­co­nis le dijo a The Post que había sido pues­to en con­tac­to con Vidal por miem­bros de la opo­si­ción vene­zo­la­na cuyos nom­bres no podía recor­dar. Dijo que Vidal lo lla­mó para suge­rir­le que se con­vir­tie­ra en media­dor, y estu­vo de acuer­do. Desa­fió la afir­ma­ción de Her­nán­dez de que su tra­ba­jo no le otor­ga­ba el dere­cho legal para nego­ciar acuer­dos y pre­sen­tó una car­ta de Guai­dó que, según dijo, auto­ri­za­ba su par­ti­ci­pa­ción en las con­ver­sa­cio­nes de Paraguay.

Tro­co­nis dijo que envió una car­ta a Vidal en enero pasa­do ponien­do fin a las nego­cia­cio­nes por­que había con­clui­do que «no era un buen nego­cio». Pero Villa­ma­yor dijo que Guai­dó le pidió al gobierno para­gua­yo en mar­zo que envia­ra la pro­pues­ta a Her­nán­dez para su revi­sión. Her­nán­dez dijo que reci­bió el con­tra­to en mar­zo y les dijo a los para­gua­yos que no era legal­men­te váli­do y que no sería acep­ta­do. Her­nán­dez renun­ció como pro­cu­ra­dor de Guai­dó ese mes.

El comi­té de la Asam­blea Nacio­nal tam­bién inves­ti­gó un con­tra­to que Tro­co­nis fir­mó con un bufe­te de abo­ga­dos del sur de Flo­ri­da para recu­pe­rar una cuen­ta en Gran Bre­ta­ña que con­te­nía casi $ 1.7 mil millo­nes del Minis­te­rio de Ali­men­tos de Vene­zue­la. Tan­to Tro­co­nis como la fir­ma dije­ron que fir­mó el con­tra­to con la fir­ma en nom­bre del gobierno de Guai­dó. El comi­té no comen­tó sobre el acuer­do en su infor­me pre­li­mi­nar. Pero el actual pro­cu­ra­dor de Guai­dó, Enri­que Sán­chez Fal­cón, dijo que Tro­co­nis no tenía auto­ri­dad para firmarlo.

“El úni­co auto­ri­za­do para fir­mar con­tra­tos con bufe­tes de abo­ga­dos o empre­sas de recu­pe­ra­ción, en nom­bre de la Repú­bli­ca o empre­sas esta­ta­les, es el Pro­cu­ra­dor Gene­ral de la Repú­bli­ca”, escri­bió Fal­cón en un correo elec­tró­ni­co a The Post. “Cual­quier con­tra­to fir­ma­do por per­so­nas dis­tin­tas de las men­cio­na­das en la res­pues­ta ante­rior será ile­gal y por lo tan­to inválido”.

Tro­co­nis dijo que fue pre­sen­ta­do a Reyes y Antar por el miem­bro de la Asam­blea Nacio­nal Car­los Pros­pe­ri, líder de uno de los cua­tro prin­ci­pa­les par­ti­dos de opo­si­ción que res­pal­dan a Guai­dó, en diciem­bre de 2019. Dijo que Magin Bla­si tam­bién estu­vo pre­sen­te en la reu­nión. Bla­si es her­mano de Fer­nan­do Bla­si, el jefe de la sec­ción comer­cial de la emba­ja­da vene­zo­la­na con­tro­la­da por Guai­dó en Washing­ton. Tro­co­nis dijo que había con­tra­ta­do a Magin Bla­si como “ase­sor” para el tra­to: “Fue mi deci­sión. Tenía experiencia «.

Magin Bla­si, a tra­vés de su her­mano, Fer­nan­do Bla­si, decli­nó hacer comen­ta­rios. No res­pon­dió a los men­sa­jes directos.

Tro­co­nis dijo que el tra­to pare­cía atrac­ti­vo. A prin­ci­pios de enero de 2020, le entre­gó a Antar y Reyes una car­ta de acuer­do, des­ti­na­da a ser un puen­te hacia un con­tra­to for­mal. Pero lue­go la debi­da dili­gen­cia resul­tó en una acción legal en la que Reyes fue mul­ta­do con casi $ 4 millo­nes por la Auto­ri­dad Regu­la­do­ra de la Indus­tria Finan­cie­ra y se le prohi­bió aso­ciar­se con cual­quier miem­bro de Fin­ra por pre­sun­ta­men­te defrau­dar a los inver­so­res entre 2013 y 2016. Fin­ra es una orga­ni­za­ción inde­pen­dien­te que gobier­na a los corre­do­res regis­tra­dos en los Esta­dos Uni­dos. Reyes está ape­lan­do los cargos.

“Cuan­do comen­za­mos a revi­sar su pape­leo, es cuan­do nos damos cuen­ta de que había pro­ble­mas de frau­de”, dijo Tro­co­nis. «Cuan­do revi­sé la pro­pues­ta, nun­ca ima­gi­né que tuvie­ran ese tipo de intenciones».

Reyes y Antar dije­ron que reve­la­ron las acu­sa­cio­nes de frau­de al gobierno inte­ri­no antes de reci­bir la car­ta de acuerdo.

Según Reyes y Antar, el tra­to se vino aba­jo des­pués de que se nega­ron a pagar un anti­ci­po de 50.000 dóla­res sobre los 750.000 dóla­res soli­ci­ta­dos. Reyes y Antar emi­tie­ron una fac­tu­ra de 50.000 dóla­res de Ener­gi­ca Power, una empre­sa que según los regis­tros de Flo­ri­da fue pro­pie­dad de Magin Bla­si has­ta sep­tiem­bre, cuan­do se disolvió.

La soli­ci­tud se reali­zó a tra­vés de un núme­ro de WhatsApp pre­sun­ta­men­te per­te­ne­cien­te a Magin Bla­si, dijeron.

Tro­co­nis, pre­gun­ta­do sobre la fac­tu­ra, dijo: «Supon­go que eso no es cierto».

«Creo que Magin es una per­so­na seria», dijo. «Pero no lo sé».

Fer­nan­do Bla­si con­fir­mó que su her­mano era pro­pie­ta­rio de Ener­gi­ca Power, pero negó que se exi­gie­ran pagos extra­or­di­na­rios. Sugi­rió que tan­to la fac­tu­ra como los men­sa­jes de WhatsApp mos­tra­dos por Reyes y Antar habían sido mani­pu­la­dos. “Nada de esto se pue­de creer”, dijo Blasi.

El dia­rio esta­dou­ni­den­se The Washing­ton Post, reve­ló la tra­ma de corrup­ción de Guai­dó y su gru­po de cri­mi­na­les, al que­rer apo­de­rar­se de 40 mil millo­nes de dóla­res en acti­vos de Vene­zue­la en todo el Caribe.

The Washign­ton Post des­ta­pa la olla al afir­mar que Guai­dó a tra­vés de dos empre­sa­rios en Mia­mi, lla­ma­dos Jor­ge Reyes y Pedro Antar dije­ron que habían iden­ti­fi­ca­do has­ta $ 40 mil millo­nes en acti­vos del gobierno vene­zo­lano en todo el Cari­be. Las par­ti­ci­pa­cio­nes, inclui­das accio­nes de empre­sas y deu­das no cobra­das, esta­ban vin­cu­la­das a la esta­tal PDVSA. En una entre­vis­ta que pudo rea­li­zar The Washing­ton Post a Reyes, este dijo que Guai­dó lla­mó a los hom­bres él mis­mo, en abril de 2019 para expre­sar inte­rés. Eso lle­vó a más de una doce­na de reunio­nes con altos miem­bros de la opo­si­ción de Guai­dó res­pal­da­da por Esta­dos Uni­dos y sus agentes.

Pero duran­te una reu­nión en diciem­bre de 2019 en el subur­bio de Doral en Mia­mi, Reyes dijo que él y Antar reci­bie­ron una car­ta escri­ta a mano, una foto­gra­fía de la cual fue entre­ga­da a The Post, con una lis­ta de lo que des­cri­bió como deman­das «impac­tan­tes».

Esas deman­das inclu­ye­ron un pago por ade­lan­ta­do de $ 750,000 a una com­pa­ñía de Flo­ri­da que, según los regis­tros esta­ta­les, es copro­pie­dad de Magin Bla­si, her­mano de un alto fun­cio­na­rio de la emba­ja­da vene­zo­la­na con­tro­la­da por Guai­dó en Washing­ton. Esa empre­sa tam­bién se con­ver­ti­ría en su socio, esti­pu­la­ba la car­ta, com­par­tien­do la comi­sión del 18 por cien­to que los hom­bres habían nego­cia­do con los fun­cio­na­rios de Guaidó.

“Esta­ba asom­bra­do”, dijo Reyes. “Me pre­gun­té: ‘¿Guai­dó sabe de esto?’ Quie­ro decir, estos tipos cla­ra­men­te esta­ban tra­tan­do de hacer algo ile­gal. Ni siquie­ra se pue­de hablar de algo así en sue­lo esta­dou­ni­den­se. Fue una extor­sión. . . O paga­mos o no obtu­vi­mos el contrato».

Los dos fun­cio­na­rios del gobierno de Guai­dó con quie­nes Reyes y Antar dis­cu­tie­ron el acuer­do de Mia­mi, Javier Tro­co­nis y Fer­nan­do Bla­si, nie­gan haber actua­do mal. Dicen que el des­cu­bri­mien­to tar­dío de un caso de frau­de ante­rior que invo­lu­cró a Reyes los lle­vó a recha­zar el tra­to. (Reyes está ape­lan­do los car­gos en ese caso).

Cuan­do las acu­sa­cio­nes de Reyes y Antar fue­ron repor­ta­das por pri­me­ra vez por el sitio web Fac­to­res de Poder de Patria Poleo con sede en Mia­mi, el gobierno fic­ti­cio de Guai­dó emi­tió un comu­ni­ca­do en sep­tiem­bre des­es­ti­mán­do­las por infun­da­das. Pero en las últi­mas sema­nas, los fun­cio­na­rios pre­sio­na­ron para que se rea­li­za­ra una inves­ti­ga­ción inter­na, rea­li­za­da por un comi­té de legis­la­do­res de la ile­gí­ti­ma Asam­blea Nacio­nal con­tro­la­da por la oposición.

La nota com­ple­ta en The Washig­ton Post

Fuen­te: Lechuguinos

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