Pales­ti­na. Faw­zi al-Junaidi

Resu­men Medio Orien­te, 5 de enero de 2021-.

Por Octa­vio Fra­ga Guerra/​Cola­bo­ra­ción Espe­cial para Resu­men Latinoamericano.

Más de vein­te sol­da­dos del régi­men geno­ci­da israe­lí col­man los espa­cios del encua­dre. Avan­zan hacia la cáma­ra con apa­ren­te linea­li­dad, sur­can­do la pol­va­re­da abi­ga­rra­da — tal vez— de una calle estre­cha. Las bur­das botas que sos­tie­nen su mar­cha pisan los imper­cep­ti­bles cer­cos de una ciu­dad dis­tan­te, 30 kiló­me­tros al sur de Jerusalén.

Es la míti­ca Hebrón de la Pales­ti­na ocu­pa­da; se dis­tin­gue por el cul­ti­vo de uvas, el asien­to de pie­dras cali­za, el tra­ba­jo con la cerá­mi­ca y el anto­ló­gi­co sopla­do del vidrio. Des­de sus pedes­ta­les milenarios,la ciu­dad se dibu­ja entre calles estre­chas y tor­ci­das. Sus casas sopor­tan techos pla­nos, como para­guas de una esca­lo­na­da urbanidad.

La sol­da­des­ca israe­lí de este retra­to gru­pal lle­va abul­ta­das mochi­las, por­ten­to­sos cas­cos, ropa­jes gro­tes­cos y pesa­dos arma­men­tos que cuel­gan como novias de usar y tirar, como saca­dos de posters de algu­na pelí­cu­la de acción narra­da por bru­ta­les esce­nas de “héroes” de pelo rubio, per­mea­dos ojos azu­les y tatua­jes hechos por encar­go, sello mun­dano de las tro­pas de éli­tes de la U.S. Navy.

El des­equi­li­brio envuel­ve los ancla­jes semióti­cos de esta entre­ga foto­grá­fi­ca. La des­pro­por­cio­na­li­dad, el sin sen­ti­do, las tra­mas delo absur­do tra­zan del­ga­das rutas que colo­rean páti­nas imper­cep­ti­bles. Una segun­da lec­tu­ra des­ve­la las esen­cias de esta cró­ni­ca foto­grá­fi­ca, toma­da por los aza­res de las cir­cuns­tan­cias y la impron­ta de con­ge­lar un ins­tan­te sim­bó­li­co, un momen­to dramático.

Los ros­tros de cada uno de los acto­res de este ins­tan­te, los uni­for­mes de grue­so cali­bre que cubren sus cuer­pos, las poses de sus abi­ga­rra­dos bra­zos, son par­tes esen­cia­les de un boce­to coral de níti­dos tra­zos. Res­pon­den a esta­dos de áni­mos, del­ga­dos con­tex­tos, des­pre­cia­bles bio­gra­fías y heren­cias de una his­to­ria labra­da por déca­das, que anu­lan el sen­ti­do de sus vidas. Y tam­bién los des­ti­nos de muchos otros, de miles de hom­bres y muje­res que tie­nen trun­ca­dos sus anda­res por los lími­tes que mar­can los Checkpoint.

Los acto­res de las rutas del terror israe­lí deam­bu­lan por esa calle, lle­van un “tro­feo” que irra­dia luz, mie­do y sole­dad. Car­gan en sus pues­tas acto­ra­les muchas pre­gun­tas y tam­bién muchas res­pues­tas que los polí­ti­cos de occi­den­te son inca­pa­ces de des­gra­nar. Las des­pre­cia­bles com­pli­ci­da­des de sus actos de equi­li­bris­tas atan, per­mean, anu­lan toda posi­bi­li­dad de cohe­ren­cia, todo acto de ves­ti­du­ra digna.

Los lími­tes de esta foto de escri­tu­ra sim­bó­li­ca dela­tan el sub­ra­ya­do obje­ti­vo de narrar el dra­ma boce­ta­do por suce­si­vas olea­das de repre­sión. Trun­can todo signo de pro­tes­ta con­tra la ocu­pa­ción del Esta­do Israe­lí, que escu­pe con­tra pobla­cio­nes ente­ras mor­te­ros que cer­ce­nan las raí­ces de casas habi­ta­das, ancla­das en los pasa­jes de barrios acri­bi­lla­dos, mar­ca­dos por los soni­dos de metra­lle­tas y balas de últi­ma generación.

Rela­ta­dos con vir­tuo­sos apun­tes, se eri­gen como eje cen­tral de la foto los colo­res de su ges­tua­li­dad, autén­ti­cos actos de mie­do, de sole­dad y dolor. Faw­zi al-Junai­di, un menor pales­tino de 16 años, es el núcleo de este documento.

Los flu­jos que habi­tan en las tex­tu­ras de ese ins­tan­te, con­ver­gen hacia el pro­ta­go­nis­ta, hacia sus ojos veta­dos del dere­cho a la luz, a la ruta y el tiem­po. Cada año, entre 500 y 700 niños y niñas pales­ti­nos son dete­ni­dos y pro­ce­sa­dos por la jus­ti­cia mili­tar israe­lí. Faw­zi al-Junai­di fue uno de ellos.

Foto de por­ta­da: Faw­zi al-Junai­di, un menor pales­tino de 16 años, dete­ni­do por mili­ta­res israe­líes en Hebron Getty/​Wisam Hashlamoun.

Itu­rria /​Fuen­te

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