Pen­sa­mien­to crí­ti­co. Aler­ta Paraguay

Por Clau­dia Korol. Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 4 de enero de 2021.

Dos niñas ase­si­na­das, una niña des­apa­re­ci­da, una mujer pre­sa en cár­cel mili­tar. El Esta­do para­gua­yo se ensa­ña con las hijas de los mili­tan­tes, con­vir­tién­do­las en un obje­ti­vo militar.

Car­men Eli­za­beth Ovie­do Villal­ba, hija de Car­men Villal­ba, pre­sa del Ejér­ci­to del Pue­blo Para­gua­yo (EPP), está des­apa­re­ci­da des­de el 30 de noviem­bre de 2020. Su des­apa­ri­ción se pro­du­jo en el con­tex­to de un ope­ra­ti­vo mili­tar rea­li­za­do por las Fuer­zas de Tarea Con­jun­tas (FTC) en la zona de Amam­bay, don­de fue­ron eje­cu­ta­das las niñas argen­ti­nas Lilian y María Car­men Villal­ba el 2 de sep­tiem­bre pasa­do. Quien dio la infor­ma­ción fue su tía Lau­ra Villal­ba, her­ma­na de Car­men y mamá de María Car­men, cuan­do fue dete­ni­da el 23 de diciem­bre por las FTC, y colo­ca­da como pri­sio­ne­ra en un cuar­tel militar.

Este Aler­ta Urgen­te, quie­re poner de relie­ve la nece­si­dad de actuar de inme­dia­to, para inten­tar encon­trar con vida a Car­men Eli­za­beth, y para que logre su liber­tad Lau­ra. El Esta­do para­gua­yo está apli­can­do en la per­se­cu­ción al EPP –con el obje­ti­vo de su exter­mi­nio- toda la cruel­dad, ponien­do en el cen­tro de su acción repre­si­va a niñas, y a sus cui­da­do­ras ‑como es el caso de Lau­ra Villalba-.

Lau­ra no es par­te del EPP. Hace once años que resi­de en Argen­ti­na. De mane­ra men­ti­ro­sa e hipó­cri­ta el gobierno para­gua­yo la nom­bra como “la enfer­me­ra del EPP”, del mis­mo modo que antes nom­bra­ron a la fami­lia de Car­men Villal­ba que resi­de en Argen­ti­na, como una “guar­de­ría de guerrilleros”.

La reali­dad es que las niñas y algu­nas de sus fami­lia­res tuvie­ron que salir de Para­guay, don­de se encon­tra­ban per­se­gui­das, ame­na­za­das, y en ries­go. Eran cria­das ahí por su abue­la, y por Myrian y Lau­ra Villal­ba, her­ma­nas de Car­men, quien está pre­sa en la cár­cel para­gua­ya del Buen Pas­tor, hace más de 17 años.

Pre­ci­sa­men­te Myrian nos seña­la, refi­rién­do­se a su her­ma­na apre­sa­da en el fin del año pasado:

Lau­ra Maria­na Villal­ba Aya­la es una madre sol­te­ra de 36 años de edad. Tie­ne seis hijos. Ella nació en Con­cep­ción, Para­guay. Allí cur­só los pri­me­ros estu­dios. Se reci­bió de Licen­cia­da en Enfer­me­ría en la Uni­ver­si­dad Nacio­nal Andrés Bar­be­ro en el año 2008. Tra­ba­jó en Asun­ción dos años en una clí­ni­ca pri­va­da. Lue­go por la per­se­cu­ción sis­te­má­ti­ca que sufri­mos como fami­lia, tuvo que salir de Para­guay en el año 2011. Cuan­do nos asen­ta­mos en Puer­to Rico, Misio­nes, comen­zó a bus­car tra­ba­jo. Con el títu­lo de la Licen­cia­tu­ra en Enfer­me­ría no con­si­guió abso­lu­ta­men­te nada, así que estu­vo varios años cui­dan­do a per­so­nas ancia­nas. Lue­go empe­zó a estu­diar para téc­ni­ca supe­rior en enfer­me­ría en la Kol­ping. Ahí se reci­bió. Pos­te­rior a eso, ya hacien­do su pasan­tía, empe­zó a tra­ba­jar en una clí­ni­ca pri­va­da has­ta noviem­bre de 2019, cuan­do via­jó a Para­guay para acom­pa­ñar a las niñas Lilian y María Car­men a cono­cer a sus padres, y acom­pa­ñó tam­bién a Car­men Eli­za­beth a visi­tar a su mamá en prisión.

Lau­ra no solo no es la enfer­me­ra del EPP, sino que en los últi­mos 11 años no vivió en Para­guay. Sí estu­vo a car­go del cui­da­do de las niñas, jun­to a su her­ma­na Myrian, que es abo­ga­da y hoy tam­bién se encuen­tra cri­mi­na­li­za­da en Para­guay, por lo cual no pue­de vol­ver a su país para inves­ti­gar el cri­men de sus niñas, y la des­apa­ri­ción de Lichi­ta, como la nom­bran cari­ño­sa­men­te a Car­men Eli­za­beth en la familia.

Con­ti­núa Myrian:

Como madre de fami­lia, Lau­ra es una mujer muy cari­ño­sa, muy preo­cu­pa­da por sus hijos, siem­pre los cui­dó muy bien. Como pro­fe­sio­nal de salud, ella se des­ta­có en el tra­ba­jo. Eso siem­pre dijo la jefa, y le reco­no­cie­ron los pacien­tes. Se esme­ra­ba mucho en su tra­ba­jo. Es una exce­len­te per­so­na, muy soli­da­ria, muy ama­ble, aten­ta. Siem­pre le gus­tó lo que es salud. Siem­pre tuvo esa pre­dis­po­si­ción de ayu­dar a los demás.

Si por algo per­si­guen a Lau­ra, es por su ges­to soli­da­rio. Des­de el 23 de diciem­bre se encuen­tra pri­va­da de liber­tad en el cuar­tel mili­tar, Viñas Cué.

Dice Myrian:

Lau­ra es la úni­ca mujer civil que se encuen­tra en un cuar­tel mili­tar. Ella está ais­la­da e inco­mu­ni­ca­da, pese a que no tie­ne nin­gún ante­ce­den­te penal. En prin­ci­pio los mili­ta­res ‑en unos audios que publi­ca­ron los medios de comu­ni­ca­ción nacio­na­les- dije­ron que la incri­mi­na­ban por ser madre de María Car­men Villal­ba, niñi­ta que fue tor­tu­ra­da y eje­cu­ta­da por las fuer­zas mili­ta­res, y por el ape­lli­do Villal­ba. Hoy día se encuen­tra pro­ce­sa­da por terro­ris­mo, aso­cia­ción cri­mi­nal, resis­ten­cia –pese a que ella nun­ca opu­so resistencia‑, trans­gre­sión a la ley de armas. Ella no tenía armas, no tenía uni­for­me. Todo fue plan­ta­do. Así es la jus­ti­cia para­gua­ya, que hoy día tie­ne pri­va­da de liber­tad a Laura.

¿Por qué tan­ta saña con­tra Lau­ra Villal­ba? No es difí­cil com­pren­der que la pri­sión de Lau­ra, y la tor­tu­ra que le están rea­li­zan­do, tie­ne como obje­ti­vo gol­pear a su her­ma­na Car­men, a su fami­lia, a la vez que que­brar su volun­tad soli­da­ria debi­do a la cual asu­mió el cui­da­do de las niñas de la familia.

Gue­rra con­tra las niñas

La estra­te­gia mili­tar del Ejér­ci­to Para­gua­yo y del pre­si­den­te Mario Abdo Bení­tez, es lle­var ade­lan­te una gue­rra con­tra las niñas. El pre­si­den­te, for­ma­do en los EE.UU., inte­gran­te de las FFAA para­gua­yas, hijo del que fue secre­ta­rio pri­va­do de Stroess­ner, exper­to en mar­ke­ting polí­ti­co, anun­ció a tra­vés de un twit­ter que median­te un “ope­ra­ti­vo exi­to­so” habían aba­ti­do a dos inte­gran­tes del Ejér­ci­to del Pue­blo Para­gua­yo (EPP). Las peli­gro­sas “gue­rri­lle­ras aba­ti­das” resul­ta­ron ser las niñas de 11 años, de nacio­na­li­dad argen­ti­na. Estan­do en Para­guay se decla­ró la pan­de­mia y se cerra­ron las fron­te­ras, por lo cual no pudie­ron regre­sar a la Argentina.

Cuan­do detu­vie­ron a Lau­ra Villal­ba, ella en pleno due­lo por el cri­men de las niñas, esta­ba bus­can­do deses­pe­ra­da­men­te a Lichi­ta, de 14 años. Sabien­do lo suce­di­do con su hija María Car­men, y con su sobri­na Lilian –fue­ron tor­tu­ra­das y vio­la­das bru­tal­men­te antes de ser ase­si­na­das- Lau­ra rea­li­za­ba la bús­que­da de Car­men, de 14 años, con lógi­ca angustia.

El nar­co­es­ta­do infan­ti­ci­da de Para­guay se ensa­ña con las hijas de los mili­tan­tes del EPP, con­vir­tién­do­las en un obje­ti­vo mili­tar. Tam­bién per­si­guen a muje­res como Lau­ra, que no es par­te de la orga­ni­za­ción gue­rri­lle­ra. Ser niñas, o cum­plir el rol de mater­nar, es un hecho peli­gro­so en Paraguay.

El 26 de diciem­bre se reali­zó una Con­fe­ren­cia de Pren­sa, en la que par­ti­ci­pa­ron entre otras per­so­na­li­da­des Nora Cor­ti­ñas (Madre de Pla­za de Mayo Línea Fun­da­do­ra), Pablo Pimen­tal (APDH La Matan­za), Ceci­lia Rodrí­guez (Equi­po Misio­ne­ro de Dere­chos Huma­nos, Jus­ti­cia y Géne­ro), Lau­ra Tafet­ta­ni, Gus­ta­vo Fran­quet, Gabrie­la Con­der, Caro­li­na Alac (Gre­mial de Abogados/​as de Argen­ti­na), María Lau­ra Bre­tal (Colec­ti­va Femi­nis­ta Las Azu­ce­nas, Femi­nis­tas del Abya Yala), Ana­lía Riva­de­ra (Pañue­los en Rebel­día), Clau­dio Sal­va­dor (MEDH Misio­nes), la Aso­cia­ción de Ex Dete­ni­dos Des­apa­re­ci­dos de Argen­ti­na, e inte­gran­tes de orga­ni­za­cio­nes de dere­chos huma­nos, femi­nis­tas, movi­mien­tos polí­ti­cos y socia­les de Argen­ti­na y Para­guay. Par­ti­ci­pó tam­bién una dele­ga­ción del Tri­bu­nal Éti­co Popu­lar Femi­nis­ta, que reali­zó el 14 de noviem­bre del 2020, para denun­ciar pre­ci­sa­men­te el cri­men de las niñas Lilian y María Carmen.

En la Con­fe­ren­cia de Pren­sa inte­gran­tes de la Cam­pa­ña #Eran­Ni­ñas, infor­ma­ron que se exi­gi­ría que el Esta­do para­gua­yo de res­pues­ta urgen­te a la deman­da de apa­ri­ción con vida de Car­men Eli­za­beth Ovie­do Villal­ba, liber­tad para Lau­ra Villal­ba, jus­ti­cia para las niñas Lilian y María Car­men, y el cese de la per­se­cu­ción a la fami­lia Villal­ba. Se indi­có tam­bién que se envia­ría una car­ta al pre­si­den­te argen­tino Alber­to Fer­nán­dez, quien tie­ne pro­gra­ma­do un via­je de nego­cios a Para­guay, para soli­ci­tar que haga una deman­da de infor­mes por las niñas ase­si­na­das y la niña des­apa­re­ci­da, y pedir que no se reali­cen nego­cios mien­tras estas vio­la­cio­nes a los dere­chos huma­nos no sean resueltas.

Seña­ló en la Con­fe­ren­cia de Pren­sa Nora Cortiñas:

Las Madres de Pla­za de Mayo Línea Fun­da­do­ra esta­mos indig­na­das con esta acti­tud del gobierno para­gua­yo, y en este caso más toda­vía, don­de se ata­ca la inte­gri­dad físi­ca y moral de los niños y niñas. No sola­men­te el ase­si­na­to de las dos que­ri­das niñi­tas el mes pasa­do, sino aho­ra esta per­se­cu­ción, esta ame­na­za y la des­apa­ri­ción de esta niña. Esta­mos acom­pa­ñan­do a Car­men y esta­mos acom­pa­ñan­do a las fami­lias que están en Para­guay tan per­se­gui­das y ame­na­za­das. Yo lo que les quie­ro decir es que la infa­mia del gobierno para­gua­yo, esa dic­ta­du­ra tan cruel que sigue aso­lan­do al pue­blo de Para­guay tie­ne que ter­mi­nar. Ya no pue­de haber en Lati­noa­mé­ri­ca estas situa­cio­nes de impu­ni­dad que esta­mos viviendo.

En el con­tex­to de nume­ro­sas accio­nes que se están rea­li­zan­do, esta­ble­ci­mos con­tac­to con Car­men Villal­ba, quien a pesar del tre­men­do dolor nos hizo lle­gar su men­sa­je con ente­re­za y dig­ni­dad. Com­par­ti­mos acá frag­men­tos de su men­sa­je, que trans­cri­bi­mos com­ple­to en el Face­book de Femi­nis­tas del Abya Yala:

Quie­ro fun­da­men­tal­men­te que apa­rez­ca mi hija. Quie­ro que apa­rez­ca Lichi­ta. Es una niña que mere­ce que se le res­pe­te su ado­les­cen­cia, que se le res­pe­te su vida. El Esta­do para­gua­yo, aun­que se lle­na la boca dicien­do que res­pe­tan los dere­chos de los niños, de las niñas, demues­tra con cre­ces que se ensa­ña con las niñas. Noso­tros sen­ti­mos en nues­tra pro­pia piel, en nues­tro pro­pio cuer­po, en nues­tra pro­pia reali­dad, que nues­tras niñas no son respetadas.

El Esta­do has­ta aho­ra cie­rra todas las puer­tas a la peti­ción de la fami­lia de cono­cer qué suce­dió y cómo. La fami­lia ni siquie­ra tie­ne acce­so al expe­dien­te. No es reco­no­ci­da la cali­dad de víc­ti­ma de las madres. El Esta­do se lle­na la boca con res­pe­tar los dere­chos del niño, y aquí tene­mos un caso de des­apa­ri­ción for­zo­sa de Car­men Eli­za­beth, una niña de 14 años que está en poder de ellos, en poder de las fuer­zas mili­ta­res, en poder del mis­mo Esta­do que el 2 de sep­tiem­bre cap­tu­ró, tor­tu­ró y eje­cu­tó a las 2 niñas en Yby Yaú”.

Con­ti­núa Car­men Villalba:

Una mani­fes­ta­ción cla­ra del recru­de­ci­mien­to de la per­se­cu­ción del Esta­do para­gua­yo en con­tra de mis her­ma­nas, de mi fami­lia, es la deten­ción de Lau­ra Villal­ba, quien fue remi­ti­da a una cár­cel mili­tar. No conoz­co regis­tro de que en tiem­pos de la dic­ta­du­ra las pre­sas polí­ti­cas hayan sido lle­va­das a un cuar­tel mili­tar, sin embar­go, hoy eso se está pro­du­cien­do. En la cár­cel de Viñas Cué no exis­te una mujer pre­sa. Ella es la úni­ca mujer pre­sa que está aho­ra en ese lugar ais­la­da. Es una for­ma de recru­de­cer el ais­la­mien­to, la pri­sión de una mujer, de una madre que hace 3 meses per­dió a una de sus hijas y a la cual el Esta­do le negó el dere­cho de saber qué pasó y aho­ra se está ensa­ñan­do con ella.

Cues­ta seguir la zaga de dolo­res que lle­va en el cuer­po Car­men, con cica­tri­ces anti­guas y nue­vas. Su pala­bra sin embar­go tie­ne una con­te­ni­da serenidad.

Lau­ra es una mujer cam­pe­si­na, que tuvo que huir de su país, por­que eso es lo que mi fami­lia, mis her­ma­nas, mi madre, mis hijas, mi sobrino, mis sobri­nas, fue­ron obli­ga­das a hacer. Tuvie­ron que dejar su patria hace 11 años e ins­ta­lar­se en Misio­nes, Argen­ti­na. Pero como se difi­cul­ta olvi­dar las raí­ces al tener fami­lia­res en Para­guay, a pesar de los ries­gos, a pesar de las difi­cul­ta­des, a pesar de la dis­tan­cia, ellas seguían vinien­do cada tan­to. Cada vez se ensa­ñan más en con­tra de ella. Yo conoz­co muy bien esa situa­ción de ais­la­mien­to a la cual es some­ti­da una mujer. Yo estu­ve en un cuar­tel poli­cial tres años. Es un ais­la­mien­to abso­lu­to, no se tie­ne dere­cho a nada, a nin­gu­na acti­vi­dad, sea de estu­dio, de recrea­ción, de tra­ba­jo, lo que nor­mal­men­te se habi­túa a hacer en las cár­ce­les. Eso se nos está nega­do en estas con­di­cio­nes de pri­sión, den­tro de la estruc­tu­ra mili­tar o den­tro de la estruc­tu­ra poli­cial. Eso tam­bién impo­si­bi­li­ta la asis­ten­cia que pue­dan hacer los fami­lia­res hacia nosotras. 

Actual­men­te el Esta­do para­gua­yo se arro­ga la liber­tad de tor­tu­rar, matar, per­se­guir, extra­ju­di­cial­men­te, en con­tra de lo que ellos con­si­de­ran “enemi­go interno”, en este caso, el EPP. Pero lo que pasa es que den­tro de ese con­tex­to, den­tro de lo que ellos lla­man “enemi­go interno”, meten a la fami­lia, a las niñas, a los niños. No se cen­tran sola­men­te hacia los com­ba­tien­tes, sino que bus­can sus fami­lias, sus hijos y niños muy chicos.

Car­men pien­sa en en su her­ma­na, una mujer que en pleno due­lo por el cri­men de su hija, y en la deses­pe­ra­ción por la des­apa­ri­ción de su sobri­na, fue arres­ta­da en una cár­cel militar:

Lau­ra debe estar ‑yo me ima­gino, no sé toda­vía sus con­di­cio­nes de pri­sión- en ais­la­mien­to abso­lu­to. Ni lo más bási­co debe tener, por­que se nos difi­cul­ta muchí­si­mo la asis­ten­cia, la esta­mos hacien­do por medio de las abo­ga­das. El Esta­do ope­ra de esa for­ma. Cuan­do dice “Lau­ra tie­ne esto, esto, esto en su con­tra”, no se preo­cu­pa en pre­sen­tar ele­men­tos obje­ti­vos que la vin­cu­len con esas acu­sa­cio­nes. Y es que no hay ele­men­tos, pero ellos adju­di­can y para eso tie­nen los medios, las gran­des cor­po­ra­cio­nes hege­mó­ni­cas en Para­guay que actúan en con­so­nan­cia con el dis­cur­so del gobierno. Así es como que ella se encuen­tra de algu­na for­ma sub­su­mi­da o devo­ra­da por esa maqui­na­ria mili­tar, mediá­ti­ca, judi­cial y con los car­gos que le impu­tan, ten­drá más o menos como trein­ta años de con­de­na a cuestas.

Seña­la Car­men sobre la des­apa­ri­ción de Car­men Elizabeth:

Hay toda una estruc­tu­ra esta­tal, mili­tar, poli­cial, judi­cial que actúa como en una cace­ría, tra­tan­do de cazar a quie­nes ellos deno­mi­nan “enemi­gos de la socie­dad”. En esa cate­go­ría ya no intere­sa si es niña, si es niño, no intere­sa si está o no vin­cu­la­do, por­que son hijos, por­que son sobri­nos, por­que hay sim­pa­tía. Eso ya es sufi­cien­te para que sea no sola­men­te acu­sa­do sino judi­cia­li­za­do. Aho­ra pode­mos decir judi­cia­li­za­do en el mejor de los casos, por­que yo no sé cuál es el des­tino de mi hija, no sé de ella. 

Algu­nas infor­ma­cio­nes indi­can que fue lle­va­da por per­so­nas de civil, otras dicen que fue lle­va­da por mili­ta­res con uni­for­me. Por el mane­jo de los mili­ta­res y la poli­cía de esa zona, es difí­cil que ella haya sali­do y no haya sido inter­cep­ta­da o cap­tu­ra­da por los mili­ta­res, por las fuer­zas de tareas con­jun­tas. Sobre todo por­que ella dejó su dia­rio, su agua. Todo indi­ca que esta­ba en ese lugar don­de se que­dó a espe­rar a su tía, y de repen­te escu­chó algo o vio algo y se asus­tó, corrió y no tuvo tiem­po de lle­var sus peque­ñas cosi­tas; o fue cap­tu­ra­da y lle­va­da. No ten­go cer­te­za de qué pudo haber pasa­do con ella, pero todos los ele­men­tos hacen pen­sar que está en manos de las fuer­zas mili­ta­res ins­ta­la­das en la zona.

Debi­do a esta situa­ción, se for­mó un equi­po de abogadas/​os que están bus­can­do a Lichi­ta en la zona en la que des­apa­re­ció. Entre ellxs se encuen­tra la abo­ga­da de la fami­lia Villal­ba, Daisy Ira­la Tole­do, quien en su cuen­ta de Face­book publicó:

Por acá pre­pa­ran­do mi via­je para el Nor­te. ¡Todas las auto­ri­da­des están al tan­to que esta­re­mos por la zona en bus­ca de la niña Car­men y de regis­trar infor­ma­ción! Si los mili­ta­res nos meten bala, es a sabien­das que somos civi­les y no por­ta­mos armas. No les mien­to si les digo que ten­go mie­do. Ver la cara de esos mili­cos terro­ris­tas me revuel­ve el estó­ma­go, pero el cora­je con­sis­te en ven­cer al miedo.

Tam­bién acom­pa­ña esa bús­que­da Gus­ta­vo Fran­quet, de la Gre­mial de Abo­ga­das y Abo­ga­dos de Argen­ti­na, quien en todo momen­to ha esta­do brin­dan­do soli­da­ri­dad polí­ti­ca y asis­ten­cia legal a los y las per­se­gui­das por el régi­men paraguayo.

Aler­ta Paraguay

La situa­ción en Para­guay inter­pe­la a las orga­ni­za­cio­nes de izquier­da, a las femi­nis­tas, a quie­nes luchan por los dere­chos de niñas y niños y a quie­nes defien­den los dere­chos huma­nos. No se tra­ta de una “gue­rra inter­na”, sino de la per­se­cu­ción des­pia­da­da de niños, niñas, muje­res como estra­te­gia mili­tar. Si no nos indig­nan las muer­tes de dos niñas, la des­apa­ri­ción de otra niña, la pri­sión de una mujer por mater­nar, per­de­mos una par­te impor­tan­te de nues­tra huma­ni­dad, y de nues­tra memo­ria de Nun­ca Más.

La soli­da­ri­dad no se rea­li­za sola­men­te cuan­do coin­ci­di­mos con las posi­cio­nes polí­ti­cas de quie­nes son afectados/​as por las polí­ti­cas repre­si­vas. La soli­da­ri­dad se tie­ne que expre­sar en todo momen­to fren­te a las vio­la­cio­nes a los dere­chos huma­nos. Pode­mos deba­tir las estra­te­gias de lucha, pero esto jamás pue­de ser una barre­ra para ejer­cer la defen­sa irres­tric­ta del dere­cho a la vida, a la liber­tad. En este caso, se agra­va por tra­tar­se de niñas y de una madre cuidadora.

Seña­la Carmen:

Para­guay vie­ne de 35 años de dic­ta­du­ra sos­te­ni­da y afian­za­da a tra­vés del Par­ti­do Colo­ra­do y las fuer­zas mili­ta­res, una alian­za entre el Par­ti­do Colo­ra­do y las fuer­zas mili­ta­res que pone como cabe­za polí­ti­ca visi­ble a Stroess­ner. Mi mamá ancia­na con mis her­ma­nas, mis hijas, mi hijo, mis sobri­nas, mis sobri­nos, tuvie­ron que salir de la zona por el per­ma­nen­te hos­ti­ga­mien­to: dis­pa­ros sobre las casas, alla­na­mien­tos lega­les y alla­na­mien­tos ile­ga­les per­ma­nen­tes, deten­cio­nes por horas, por días de mis her­ma­nas, de mis her­ma­nos, hos­ti­ga­mien­to hacia los niños. Enton­ces no encon­tra­ron otra opción que salir de la zona. Bus­can otro terri­to­rio y fue­ron al lado argen­tino. Allí es don­de mi hijo de 12 años mue­re, en cir­cuns­tan­cias muy extra­ñas por­que has­ta hoy en día no pue­do saber de qué mane­ra murió. No hubo posi­bi­li­dad de inves­ti­gar fami­liar­men­te, y obvia­men­te las ins­ti­tu­cio­nes no lo hicie­ron tampoco. 

Mi hijo era un niño muy sano, casi nun­ca se enfer­ma­ba. Mue­re rocia­do por algún ele­men­to tóxi­co, mue­re into­xi­ca­do. De la nada mue­re por cau­sas que no fue­ron escla­re­ci­das. Mi fami­lia, mi mamá, mis her­ma­nas tuvie­ron que ins­ta­lar­se en Puer­to Rico, Misio­nes. Todos los niños estu­dian ahí, vivían ahí. Obvia­men­te que cada tan­to mis hijas venían acá jun­to a mí. Corrían ries­go, pero el afec­to es gran­de entre noso­tros. Nun­ca rom­pi­mos ese lazo espi­ri­tual afec­ti­vo que nos tene­mos. Actual­men­te a mí ya se me cerró toda esa posi­bi­li­dad de ver a mis hijas, a mis her­ma­nas, a mi mamá, por las con­di­cio­nes actua­les en que están aho­ra. Nin­gu­na pue­de venir más. Es muy doloroso. 

Por eso digo a los com­pa­ñe­ros y com­pa­ñe­ras de otras orga­ni­za­cio­nes, que podrán o no estar de acuer­do con pos­tu­ras nues­tras, pero siem­pre debe estar en noso­tros, los revo­lu­cio­na­rios, la posi­bi­li­dad del diá­lo­go. Per­so­nal­men­te, a pesar del dolor pro­fun­do que car­ga­mos, del ele­va­do cos­to que tene­mos que pagar y que paga­mos, cree­mos en una socie­dad dife­ren­te. No creo que el ser humano haya naci­do pen­san­do como una mer­can­cía. Esa mer­can­cía empe­zó a impo­nér­se­le en su for­ma de pen­sa­mien­to y en su for­ma de rela­cio­nes, por las con­di­cio­nes que eri­ge el capi­ta­lis­mo como rela­cio­nes de pro­duc­ción. Yo creo que eso sig­ni­fi­ca creer en el ser humano, creer en la huma­ni­dad del ser humano, pero un ser humano de cla­se, del pro­le­ta­ria­do, de nues­tra cla­se como cla­se obrera. 

Per­so­nal­men­te sigo cre­yen­do en una socie­dad dife­ren­te, con jus­ti­cia social. Con la edad que voy tenien­do, con la expe­rien­cia de lucha, con los dolo­res que car­go, difí­cil­men­te ya cam­bie de idea. Lle­vo 29 años como mili­tan­te, 17 años en pri­sión. El año que vie­ne cum­plo com­ple­ta­men­te mi con­de­na, debe­ría recu­pe­rar mi liber­tad. Pero en este con­tex­to, lo úni­co que bus­can es pro­lon­gar mi esta­día en pri­sión. Bus­can abrir­me otros pro­ce­sos para que no pue­da reco­brar mi liber­tad. Estoy dis­pues­ta a asu­mir la cuo­ta de sacri­fi­cio, como dice Fidel Cas­tro, como hija de este pue­blo lucha­dor. La ven­go asu­mien­do. Noso­tros somos par­te de este pue­blo, ama­mos pro­fun­da­men­te a nues­tro pue­blo, a nues­tra cla­se, y nues­tro esfuer­zo, nues­tra entre­ga, es por este pue­blo. Somos par­te del cam­po popu­lar. Somos par­te de la mili­tan­cia de izquier­da y comu­nis­ta en Paraguay.

Aler­ta Para­guay. Nece­si­ta­mos con urgen­cia encon­trar a Lichi­ta. Nece­si­ta­mos con urgen­cia la liber­tad de Lau­ra Villal­ba. Nece­si­ta­mos con urgen­cia jus­ti­cia para Lilian y María Carmen.

Que Nun­ca Más el silen­cio se impon­ga sobre el dere­cho a la vida.

Fuen­te: Rebelión

Itu­rria /​Fuen­te

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