Bra­sil. João Pedro Ste­di­le: «2021 será el año de la vacu­na, la lucha social y el cam­bio en Amé­ri­ca Latina»

Por Caro­li­ne Oli­vei­ra. Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 25 de diciem­bre de 2020.

El coor­di­na­dor del Movi­mien­to de Tra­ba­ja­do­res Rura­les Sin Tie­rra (MST) apues­ta por cam­bios en la corre­la­ción de fuer­zas en el con­ti­nen­te ame­ri­cano en 2021. «Los vien­tos favo­ra­bles de los Andes ya han comen­za­do a soplar», dijo el eco­no­mis­ta for­ma­dor en entre­vis­ta exclu­si­va con Bra­sil de Fato. Ste­di­le pre­vé el ais­la­mien­to de Bra­sil en un con­ti­nen­te que gira a la izquier­da y cree en la reanu­da­ción de la movi­li­za­ción masiva.

«Vamos a tener elec­cio­nes en febre­ro en Ecua­dor, lue­go en Perú y lue­go en Chi­le. Las fuer­zas pro­gre­sis­tas gana­rán estas tres elec­cio­nes, y eso cam­bia­rá el equi­li­brio de fuer­zas en Amé­ri­ca Lati­na. Prác­ti­ca­men­te sólo Bra­sil per­ma­ne­ce­rá como un gobierno de dere­cha», expli­có Stedile.

«Aquí por Bra­sil, la corre­la­ción de fuer­zas la cam­bia­mos con la lucha de cla­ses», pres­cri­bió. «Estoy segu­ro de que tan pron­to como poda­mos uni­ver­sa­li­zar el acce­so a la vacu­na, nos dará la capa­ci­dad y el espa­cio para movi­li­zar­nos, hacer luchas de masas, cam­biar el equi­li­brio de fuerzas».

Cuan­do Ste­di­le habla de cam­biar el equi­li­brio de fuer­zas, pien­sa en abrir cami­nos para la Refor­ma Agra­ria Popu­lar, el pro­yec­to de país del MST. El año 2020, sin embar­go, fue un año de accio­nes deci­si­vas con­tra la lucha por la tie­rra en el cam­po brasileño.

Entre otros hechos, el perío­do estu­vo mar­ca­do por el des­alo­jo vio­len­to de 56 horas de dura­ción en el cam­pa­men­to Qui­lom­bo Cam­po Gran­de, en el sur de Minas Gerais, que pasó a la his­to­ria como el más lar­go del siglo XXI en Brasil.

Tam­bién en 2020, el gobierno de Jair Bol­so­na­ro dene­gó la ayu­da de emer­gen­cia a los agri­cul­to­res fami­lia­res duran­te la pan­de­mia del covid-19. Ade­más de este esce­na­rio, tam­bién hubo un aumen­to de la vio­len­cia en el cam­po, según cifras de la Comi­sión Pas­to­ral de la Tie­rra (CPT): un aumen­to de 1.880% con res­pec­to a 2019.

Para Ste­di­le, Bol­so­na­ro y su minis­tro de Medio Ambien­te, Ricar­do Salles, son legí­ti­mos repre­sen­tan­tes del «lati­fun­dio atra­sa­do» – «que sólo acu­mu­la apro­pián­do­se de los bie­nes de la natu­ra­le­za» -, pero, en com­pen­sa­ción, entre­gó su Minis­te­rio de Agri­cul­tu­ra a la agro­in­dus­tria expor­ta­do­ra, más moder­na pero igual­men­te depre­da­do­ra, que tam­bién ata­ca el medio ambien­te, depen­de del uso osten­si­ble de veneno y no paga impuestos.

Como con­tra­pun­to a los dos mode­los muy bien repre­sen­ta­dos por el gobierno fede­ral, Ste­di­le expli­ca el camino de la agro­eco­lo­gía y el coope­ra­ti­vis­mo. Tam­bién ana­li­zó los resul­ta­dos de las elec­cio­nes nacio­na­les y reali­zó pro­yec­cio­nes para el pró­xi­mo 2021. Lea la entre­vis­ta com­ple­ta a continuación:

-Este año, suce­dio el des­alo­jo en Qui­lom­bo Cam­po Gran­de, nega­ron la ayu­da de emer­gen­cia a los tra­ba­ja­do­res rura­les y se dió un aumen­to de la vio­len­cia en el cam­po, según el CPT. ¿Cómo ana­li­za 2020 ante los retro­ce­sos, espe­cial­men­te en rela­ción con temas rela­cio­na­dos con el campo?

-Más que una nue­va corre­la­ción de fuer­zas adver­sas en el Esta­do bra­si­le­ño, tam­bién se toma­ron una serie de medi­das con­tra la refor­ma agra­ria y la agri­cul­tu­ra familiar.

En el ámbi­to de la refor­ma agra­ria, sim­ple­men­te se para­li­za­ron. No hay más expro­pia­cio­nes. Se des­car­ta­ron el depar­ta­men­to de adqui­si­ción de tie­rras, el Pro­gra­ma Nacio­nal de Edu­ca­ción para la Refor­ma Agra­ria (Pro­ne­ra), el Pro­gra­ma de Ase­so­ra­mien­to Téc­ni­co, Social y Ambien­tal para la Refor­ma Agra­ria (ATES), el Pro­gra­ma Nacio­nal de Vivien­da Rural. Tam­bién des­hi­dra­ta­ron la com­pra anti­ci­pa­da de ali­men­tos por par­te de la Com­pa­ñía Nacio­nal de Abas­te­ci­mien­to (Conab)

Fue un pro­gra­ma muy gene­ro­so, por­que garan­ti­zó la com­pra de cual­quier ali­men­to a los cam­pe­si­nos. Tam­bién prác­ti­ca­men­te aca­ba­ron con el con­trol del Pro­gra­ma Nacio­nal de Ali­men­ta­ción Esco­lar (PNAE), que deter­mi­na que el 30% de todos los recur­sos de almuer­zos esco­la­res deben com­prar­se con pro­duc­tos ali­men­ti­cios pro­du­ci­dos por la agri­cul­tu­ra familiar.

-Eso está vin­cu­la­do no solo a una polí­ti­ca de gobierno, sino a una polí­ti­ca estruc­tu­ral del país, que es el tema de la expor­ta­ción de com­mo­di­ties en detri­men­to del desa­rro­llo interno. Me gus­ta­ría que comen­ta­ra un poco sobre la posi­ción de Bra­sil en el mun­do como expor­ta­dor de mate­rias pri­mas y cómo el gobierno de Bol­so­na­ro inten­si­fi­ca este proceso.

-En Bra­sil, duran­te las últi­mas tres déca­das, ha habi­do una dispu­ta per­ma­nen­te entre tres mode­los de domi­nio agrí­co­la. Uno es el lati­fun­dio atra­sa­do que solo quie­re adue­ñar­se de las tie­rras públi­cas y no pro­du­ce nada. Sólo se acu­mu­la apro­pián­do­se de los bie­nes de la natu­ra­le­za, de ahí el nom­bre de «atra­sa­do», por­que es una refe­ren­cia a la acu­mu­la­ción pri­mi­ti­va de capital.

La segun­da es la agro­in­dus­tria, que solo pro­du­ce com­mo­di­ties para la expor­ta­ción, uti­li­zan­do un mode­lo de pro­duc­ción que daña el medio ambien­te, uti­li­zan­do semi­llas trans­gé­ni­cas y pes­ti­ci­das, y expul­san­do mano de obra con meca­ni­za­ción, ade­más de no pagar nada. impues­to. Y el ter­cer mode­lo es nues­tro mode­lo de agri­cul­tu­ra fami­liar cam­pe­si­na, en el que nos dedi­ca­mos a pro­du­cir ali­men­tos para el mer­ca­do interno.

Estos tres mode­los se enfren­tan a dia­rio, por­que se con­tra­di­cen. Aho­ra, en el actual gobierno neo­fas­cis­ta del capi­tán mili­tar, el mode­lo, sobre todo, el del lati­fun­dio, es repre­sen­ta­do en el gobierno por Ricar­do Salles y Nabhan Gar­cía, y por lo tan­to, ha gana­do fuer­za en el esta­do brasileño.

El mode­lo de agro­ne­go­cios tie­ne la natu­ra­le­za del capi­ta­lis­mo y está pre­sen­te en Amé­ri­ca Lati­na, Áfri­ca, Asia, inde­pen­dien­te­men­te de los gobier­nos. En el caso bra­si­le­ño, pro­vie­ne de Fer­nan­do Hen­ri­que Car­do­so, cuan­do sur­gió la agroindustria.

El Esta­do bra­si­le­ño ha crea­do aún más con­di­cio­nes para que se desa­rro­lle la agro­in­dus­tria. A dife­ren­cia de Argen­ti­na, por ejem­plo, la agro­in­dus­tria no paga impues­tos a la expor­ta­ción a tra­vés de la Ley Kan­dir. Enton­ces, es un mode­lo que pro­du­ce mucha rique­za, pero solo la acu­mu­lan unos pocos terra­te­nien­tes. Enton­ces, de hecho, el gobierno de Bol­so­na­ro solo la con­ti­nuó alen­tan­do, entre­gan­do el Minis­te­rio de Agri­cul­tu­ra a la agroindustria.

-Pero la agro­in­dus­tria atra­vie­sa con­tra­dic­cio­nes den­tro del gobierno de Bol­so­na­ro cuan­do entra en con­flic­to con Chi­na, un impor­tan­te impor­ta­dor de mate­rias pri­mas bra­si­le­ñas, ¿ver­dad?

-Este mis­mo agro­ne­go­cio comien­za a enfren­tar con­tra­dic­cio­nes del pro­pio gobierno de Bol­so­na­ro. Pri­me­ro en los ata­ques ideo­ló­gi­cos que ha rea­li­za­do el gobierno de Bol­so­na­ro con­tra Chi­na. Aho­ra, Chi­na com­pra apro­xi­ma­da­men­te el 60% de los pro­duc­tos agrí­co­las bra­si­le­ños. Es estú­pi­do luchar con Chi­na. Enton­ces la minis­tra Tere­za Cris­ti­na sigue apa­gan­do los fue­gos de esta con­tra­dic­ción interna.

La segun­da con­tra­dic­ción es con Euro­pa, que está limi­tan­do cada vez más el uso de pes­ti­ci­das y ponien­do más con­di­cio­nes, espe­cial­men­te para nues­tras fru­tas expor­ta­das, que tie­nen mucho veneno. Tam­bién colo­ca­rá con­di­cio­nes rela­cio­na­das con la des­truc­ción de la Ama­zo­nía, de nues­tro Pan­ta­nal. Todo esto afec­ta­rá al mer­ca­do agro­in­dus­trial externo, por lo que tie­nen muchos pro­ble­mas por delante.

-Ante este esce­na­rio, ¿son la refor­ma agra­ria, la agro­eco­lo­gía y la agri­cul­tu­ra una solución?

-Una solu­ción en el cam­po, pero no resuel­ve todos los pro­ble­mas nacio­na­les. Pri­me­ro, nues­tros terri­to­rios deben usar­se prin­ci­pal­men­te para pro­du­cir ali­men­tos para nues­tra gen­te, no para el mer­ca­do extran­je­ro. Y no cual­quier ali­men­to, debe ser un ali­men­to salu­da­ble, sin pes­ti­ci­das. La for­ma de pro­du­cir estos ali­men­tos es la agroecología.

Muchos dicen que el mer­ca­do interno de Bra­sil es peque­ño. Es peque­ño por­que la gen­te no tie­ne tra­ba­jo, no tie­ne ingre­sos. Si hay ingre­sos para que la gen­te coma que­so y yogur, no habrá vaca.

Debe­mos hacer un gran pro­gra­ma de agro­in­dus­trias, en for­ma coope­ra­ti­va de los cam­pe­si­nos. Cada muni­ci­pio debe tener varias agro­in­dus­trias para bene­fi­ciar la leche, la fru­ta y la ali­men­ta­ción en gene­ral. En la for­ma coope­ra­ti­va, ese valor aña­di­do no va a Nestlè, no va a las mul­ti­na­cio­na­les, va a las per­so­nas que viven allí, y la coope­ra­ti­va gene­ra más pues­tos de trabajo.

Ade­más de pro­te­ger la bio­di­ver­si­dad, el agua y el medio ambien­te, com­ple­ta­ría este pro­gra­ma agra­rio con un pro­gra­ma de edu­ca­ción inte­gral para lle­gar a toda la pobla­ción que vive en las zonas rura­les. Tene­mos millo­nes de adul­tos anal­fa­be­tos, tra­ba­ja­do­res, ciu­da­da­nos que no tie­nen dere­cho a cono­cer las letras. Tene­mos que crear meca­nis­mos para que nues­tros jóve­nes ingre­sen a la uni­ver­si­dad. Todos tie­nen su voca­ción y tie­nen dere­cho a la edu­ca­ción superior.

-Ante este esce­na­rio de la nue­va corre­la­ción de fuer­zas que cali­fi­ca de “adver­sa” den­tro del gobierno de Bol­so­na­ro y un pro­gra­ma de desa­rro­llo nacio­nal opues­to al que actual­men­te se imple­men­ta, ¿cuá­les son los desa­fíos que se colo­can sobre la mesa de la izquierda?

-Pri­me­ro hay que decir que el capi­ta­lis­mo ya está ago­ni­zan­do. No pue­de resol­ver los pro­ble­mas de la huma­ni­dad. Al con­tra­rio, gene­ra cada vez más des­igual­dad social. ¿Cuál es el esce­na­rio que tene­mos por delan­te? Tener esta lec­tu­ra más estruc­tu­ra­da e his­tó­ri­ca de que esta­mos en una fase de pro­fun­da cri­sis del capi­ta­lis­mo, del modo de pro­duc­ción, es una cri­sis sis­té­mi­ca. Y por tan­to, se pro­lon­ga­rá, no ter­mi­na­rá con la vacuna.

Por el con­tra­rio, tien­de a pro­fun­di­zar­se en su natu­ra­le­za eco­nó­mi­ca, en la des­igual­dad social, en los deli­tos ambien­ta­les come­ti­dos por las empre­sas, en la cri­sis polí­ti­ca que se rela­cio­na con la natu­ra­le­za del esta­do bur­gués e, inclu­so, en los valo­res que pre­di­ca el capi­ta­lis­mo, que son el con­su­mis­mo y individualismo.

Esta cri­sis que estoy des­cri­bien­do está dan­do la vuel­ta al mun­do. Aquí en Bra­sil tene­mos el agra­van­te de tener un gobierno neo­fas­cis­ta, pero sus días tam­bién están con­ta­dos, por­que no hay pro­yec­to de país, no hay sufi­cien­te base social y no se ha crea­do una hege­mo­nía en la socie­dad. La hege­mo­nía se crea con ideas y propuestas.

Las pro­pias elec­cio­nes muni­ci­pa­les reve­la­ron cómo ya no resue­na con sus pro­pues­tas. La idea nece­sa­ria es el cam­bio de gobierno. Sin embar­go, para salir del gobierno ten­dría­mos que con­tar con un amplio apo­yo de sec­to­res de la bur­gue­sía que aún quie­ren cum­plir con las polí­ti­cas públi­cas de Pau­lo Guedes.

Final­men­te, tene­mos desa­fíos orga­ni­za­cio­na­les como el de la izquier­da, en sen­ti­do amplio. Pri­me­ro, luchar por que la vacu­na lle­gue pron­to, vía SUS, y con eso se creen las con­di­cio­nes para que la cla­se tra­ba­ja­do­ra vuel­va a la lucha de masas en defen­sa de sus derechos.

Segun­do desa­fío: cons­truir una alian­za social amplia con una agen­da común, comen­zan­do con la vacu­na aho­ra, pero tam­bién con la lucha por el empleo y el res­ta­ble­ci­mien­to de las ayu­das de emer­gen­cia, por­que son las dos con­di­cio­nes que garan­ti­zan la vida.

En ter­cer lugar, el dere­cho a la ali­men­ta­ción. Par­te de nues­tra pobla­ción come por deba­jo de las nece­si­da­des nutri­cio­na­les, por eso tene­mos que luchar por el dere­cho a una ali­men­ta­ción salu­da­ble. Esto lo pode­mos con­se­guir con pro­gra­mas de apo­yo a la agri­cul­tu­ra fami­liar, ces­tas ali­men­ta­rias, huer­tas urba­nas, etc.

La cuar­ta nece­si­dad que tene­mos es gra­var a los ricos, las for­tu­nas, las heren­cias, los movi­mien­tos finan­cie­ros. No sé por qué la izquier­da dejó de hablar de eso. Y final­men­te, tene­mos que luchar con­tra las pri­va­ti­za­cio­nes que el gobierno ya ha pues­to en la agen­da: pri­va­ti­za­cio­nes de Ele­tro­bras, Correios y Caixa.

-Comen­tas­te sobre las elec­cio­nes muni­ci­pa­les. ¿Serían las elec­cio­nes muni­ci­pa­les la ante­sa­la del 2022?

-Las elec­cio­nes muni­ci­pa­les siem­pre son impor­tan­tes, pero están mar­ca­das, como dicen los mexi­ca­nos, por la idio­sin­cra­sia local. Allí no se jue­ga la ideo­lo­gía, se jue­gan esce­na­rios muy loca­les, que están influen­cia­dos por los per­so­na­jes que son can­di­da­tos, por la admi­nis­tra­ción ante­rior. Enton­ces el resul­ta­do de las elec­cio­nes en los muni­ci­pios son los muni­ci­pios. No pode­mos tomar lec­cio­nes que nacio­na­li­cen. Si quie­re una prue­ba de la his­to­ria de Bra­sil, en la déca­da de 1980, el PMDB con­tro­la­ba prác­ti­ca­men­te todos los gober­na­do­res esta­ta­les y el 80% de los ayun­ta­mien­tos. Lan­zó a Ulys­ses Gui­ma­rães como can­di­da­to a la pre­si­den­cia y obtu­vo el 3% de los votos.

Por supues­to, en algu­nas capi­ta­les tam­bién hubo una lucha ideo­ló­gi­ca de par­ti­dos. Pero en todos ellos, el mayor per­de­dor fue el bol­so­na­ris­mo. Y hay lec­cio­nes que debe­mos apro­ve­char. Debe­mos tener un diá­lo­go inme­dia­to con los alcal­des y con­ce­ja­les que toma­rán el rele­vo el 1 de enero, para ver cómo en el terri­to­rio de un Ayun­ta­mien­to pode­mos lle­var polí­ti­cas públi­cas que ayu­den a mejo­rar las con­di­cio­nes de vida de las per­so­nas. Creo que es impor­tan­te que use­mos el espa­cio excep­cio­nal del Ayun­ta­mien­to para orga­ni­zar a la gen­te, tener más par­ti­ci­pa­ción popu­lar en la polí­ti­ca muni­ci­pal y lograr una resis­ten­cia acti­va de masas.

Tene­mos que pre­pa­rar­nos para la lucha de masas, for­mar mili­tan­tes y dis­cu­tir un nue­vo pro­gra­ma popu­lar para Bra­sil, para que las elec­cio­nes de 2022 no sean solo un deba­te sobre las siglas del par­ti­do. Pero que sea sobre todo un deba­te sobre qué pro­yec­to nece­si­ta­mos para Brasil.

-¿Qué espe­rar del 2021 tan­to a nivel nacio­nal como en Lati­noa­mé­ri­ca, pen­san­do en la corre­la­ción de fuer­zas y la pandemia?

-En defi­ni­ti­va, 2021 será un año de vacu­na­ción, mucha lucha social y cam­bios. Aho­ra, ¿en qué esce­na­rio se desa­rro­lla­rá esto?

En Amé­ri­ca Lati­na, los vien­tos favo­ra­bles de los Andes ya han comen­za­do a soplar. Las elec­cio­nes en Argen­ti­na y Boli­via y la pro­fun­di­za­ción de la cri­sis en Chi­le, Perú, Ecua­dor y Colom­bia ya están mos­tran­do que vamos a tener cam­bios en la sen­da del pro­gre­so de la izquierda.

Ten­dre­mos elec­cio­nes en febre­ro en Ecua­dor, lue­go en Perú y lue­go en Chi­le. Las fuer­zas pro­gre­sis­tas gana­rán estas tres elec­cio­nes, y esto lue­go alte­ra­rá el equi­li­brio de fuer­zas en Amé­ri­ca Lati­na. Prác­ti­ca­men­te solo Bra­sil per­ma­ne­ce­rá como gobierno de dere­cha. jun­to a Colom­bia, que ya enfren­ta muchos pro­ble­mas sociales.

Tam­bién creo que el gobierno esta­dou­ni­den­se de Biden no es lo mis­mo que Trump, a pesar de que repre­sen­ta los intere­ses del capi­tal. Pero Biden ten­drá otra polí­ti­ca. No es que sea a nues­tro favor, sino de mayor con­vi­ven­cia y demo­cra­cia. No pue­den tra­tar a Amé­ri­ca Lati­na como la tra­ta­ron Trump y “Seu Pompeo”.

Aquí por Bra­sil, la corre­la­ción de fuer­zas la cam­bia­mos con la lucha de cla­ses. Nues­tra obli­ga­ción es orga­ni­zar a la cla­se obre­ra, esti­mu­lar la lucha de masas, para que la corre­la­ción de fuer­zas tam­bién cam­bie aquí en Brasil.

Con­fío en que si logra­mos uni­ver­sa­li­zar el acce­so a la vacu­na, nos dará la capa­ci­dad y el espa­cio para movi­li­zar­nos, hacer una lucha de masas, cam­biar el equi­li­brio de fuer­zas y alla­nar el camino para un nue­vo pro­yec­to para nues­tro país.

Fuen­te: Bra­sil de Fato

Cré­di­to de la foto: José Eduar­do Bernardes

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