Méxi­co. Pre­va­le­ce impu­ni­dad a 23 años de la Masa­cre de Acteal: Frayba

Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 22 de diciem­bre de 2020

El Cen­tro de Dere­chos Huma­nos Fray Bar­to­lo­mé de las Casas (Fray­ba) denun­ció que con­ti­núa en la impu­ni­dad en el caso de la Masa­cre de Acteal, don­de 45 tsotsi­les fue­ron masa­cra­dos el 22 de diciem­bre de 1997.

En un comu­ni­ca­do, el Fray­ba reafir­mó que la masa­cre fue «un efec­to direc­to de la polí­ti­ca geno­ci­da ela­bo­ra­da por el Esta­do e imple­men­ta­da por el Ejér­ci­to mexi­cano y gru­pos para­mi­li­ta­res en Chia­pas, tal y como se seña­la en el Plan de Cam­pa­ña Chia­pas 94’».

Reco­no­ció el esfuer­zo y «arduo cami­nar» de la Orga­ni­za­ción Pací­fi­ca de Las Abe­jas de Acteal para exi­gir jus­ti­cia por las víc­ti­mas e impul­sar el segui­mien­to del Infor­me de Fon­do del Caso 12.790 Manuel San­tiz Cule­bra y Otros (Masa­cre de Acteal), para que la Comi­sión Inter­ame­ri­ca­na de Dere­chos Huma­nos dic­ta­mi­ne la res­pon­sa­bi­li­dad del Esta­do mexi­cano la masacre.

Agre­gó que el Infor­me de Fon­do tam­bién seña­la­ría de mane­ra direc­ta la polí­ti­ca de con­tra­in­sur­gen­cia del Esta­do, la for­ma­ción de los para­mi­li­ta­res, «entre otros hechos de terror que die­ron como con­se­cuen­cia las eje­cu­cio­nes extra­ju­di­cia­les, des­pla­za­mien­tos for­za­dos y otras gra­ves vio­la­cio­nes a los dere­chos humanos».

«Los suce­sos en Acteal el 22 de diciem­bre de 1997 son una heri­da que se man­tie­ne abier­ta para las víc­ti­mas, sobre­vi­vien­tes, sus fami­lias y para todas las per­so­nas que nos indig­na­mos y per­sis­ti­mos en su lucha que es nues­tra», sub­ra­yó el Frayba.

A con­ti­nua­ción el comu­ni­ca­do completo:

Un pue­blo sin memo­ria es un pue­blo ciego

Un enjam­bre de balas apa­gó las velas que titi­la­ban con su lla­ma que evo­ca­ba la paz. Eso ocu­rrió la maña­na del 22 de diciem­bre de 1997, en la comu­ni­dad de Acteal, muni­ci­pio de Che­nalhó, Chia­pas, Méxi­co. Las manos ase­si­nas hicie­ron correr ríos de san­gre que sir­vie­ron para saciar una sed de odio y el exter­mi­nio pre­pa­ra­do des­de las esfe­ras oscu­ras del poder del Esta­do mexi­cano. Ese día el sol eclip­só. Las fuer­zas del mal apa­ga­ron la luz de la vida de 45 per­so­nas y 4 no naci­das, estas se con­vir­tie­ron en luciér­na­gas que se espar­cen y res­plan­de­cen a quien se aso­ma, son luciér­na­gas de la con­cien­cia que siem­bran lucha y resistencia.

A quie­nes les arre­ba­ta­ron la vida, hoy las recor­da­mos, las hace­mos pre­sen­te. Enar­bo­la­mos su voz que cla­ma memo­ria, jus­ti­cia y ver­dad. Ese cla­mor se suma a la voz de jTa­tik Samuel Ruiz Gar­cía quien fue con­ver­ti­do por los pue­blos, quien abra­zó y abra­za el dolor y la espe­ran­za de las exclui­das y de los exclui­dos por este sis­te­ma capi­ta­lis­ta de muer­te. A 10 años de su pas­cua, jTa­tik cami­na jun­to a noso­tras y noso­tros, con su andar pasio­nal entre las vere­das comu­na­les sem­bran­do la espe­ran­za para cose­char la vida, en un nue­vo ama­ne­cer que anhe­la­mos como huma­ni­dad. jTa­tik sigue ense­ñan­do con sus hue­llas en este terri­to­rio, la lucha por la jus­ti­cia, la defen­sa radi­cal de los dere­chos huma­nos. Nos guía con su antor­cha, fue­go que nos cobi­ja de vida, de amor y lucha.

Recor­da­mos que la Masa­cre de Acteal, es un efec­to direc­to de la polí­ti­ca geno­ci­da ela­bo­ra­da por el Esta­do e imple­men­ta­da por el Ejér­ci­to mexi­cano y gru­pos para­mi­li­ta­res en Chia­pas, tal y como se seña­la en el Plan de Cam­pa­ña Chia­pas 94’. Los suce­sos en Acteal el 22 de diciem­bre de 1997, son una heri­da que se man­tie­ne abier­ta para las víc­ti­mas, sobre­vi­vien­tes, sus fami­lias y para todas las per­so­nas que nos indig­na­mos y per­sis­ti­mos en su lucha que es nuestra.

Ha lle­ga­do el momen­to de que el Esta­do mexi­cano actual, reco­noz­ca públi­ca­men­te la exis­ten­cia del Plan de Cam­pa­ña Chia­pas 94’ y el impac­to de los crí­me­nes de lesa huma­ni­dad en la vida comu­ni­ta­ria de la pobla­ción de las zonas Altos, Nor­te y Sel­va de Chia­pas, en el mar­co de gue­rra de con­tra­in­sur­gen­cia ini­cia­da para ani­qui­lar al Ejér­ci­to Zapa­tis­ta de Libe­ra­ción Nacio­nal y a quie­nes se orga­ni­zan des­de la auto­no­mía. El actual gobierno, tie­ne la opor­tu­ni­dad his­tó­ri­ca y no que­dar­se en el reco­no­ci­mien­to de dis­cul­pa públi­ca, mediá­ti­ca y frí­vo­la. Hoy tie­ne la opor­tu­ni­dad de estar a la altu­ra de la exi­gen­cia de dere­chos que los pue­blos han impul­sa­do por déca­das, de lle­var a cabo accio­nes con­tun­den­tes que con­lle­ven a la inves­ti­ga­ción y san­ción tan­to de los pro­pios fun­cio­na­rios del Esta­do mexi­cano (auto­res inte­lec­tua­les) así como de los para­mi­li­ta­res (auto­res mate­ria­les) que masa­cra­ron a las 18 muje­res adul­tas cua­tro de ellas con emba­ra­zos has­ta de 7 meses de ges­ta­ción; 7 hom­bres adul­tos; 16 muje­res meno­res de edad, entre los 8 meses y los 17 años de edad; 4 niños entre los 2 y 15 años de edad, 26 lesio­na­dos y 326 per­so­nas des­pla­za­das que pre­sen­cia­ron la Masacre.

A pesar de la per­sis­ten­te gue­rra inte­gral de des­gas­te; del año de la pan­de­mia que sigue cau­san­do estra­gos en la huma­ni­dad; de la muer­te de algu­nas per­so­nas sobre­vi­vien­tes de la Masa­cre; la Orga­ni­za­ción Socie­dad Civil Las Abe­jas de Acteal y las víc­ti­mas sobre­vi­vien­tes siguen labran­do la paz y dan­do a cono­cer la ver­dad de lo que pasó ese día, como lo hacen el 22 de cada mes, impul­san La Otra Jus­ti­cia don­de no habi­ta el olvido.

Des­de el Fray­ba reco­no­ce­mos este arduo cami­nar de Las Abe­jas de Acteal quie­nes nacie­ron en 1992 y con­ti­núan exi­gien­do jus­ti­cia ver­da­de­ra. Ellas y ellos han ele­gi­do impul­sar des­de su acción éti­ca y polí­ti­ca el segui­mien­to del Infor­me de Fon­do del Caso 12.790 Manuel San­tiz Cule­bra y Otros (Masa­cre de Acteal) para que la Comi­sión Inter­ame­ri­ca­na de Dere­chos Huma­nos dic­ta­mi­ne la res­pon­sa­bi­li­dad del Esta­do mexi­cano en la Masa­cre de Acteal, para que seña­le de mane­ra direc­ta su polí­ti­ca de con­tra­in­sur­gen­cia, la for­ma­ción de los para­mi­li­ta­res, entre otros hechos de terror, que die­ron como con­se­cuen­cia las eje­cu­cio­nes extra­ju­di­cia­les, des­pla­za­mien­tos for­za­dos, entre otras gra­ves vio­la­cio­nes a los dere­chos huma­nos. Hechos que hoy en día han reac­ti­va­do los suce­so­res del para­mi­li­ta­ris­mo en los Altos de Chia­pas, espe­cial­men­te en Che­nalhó, crean­do un esce­na­rio simi­lar al que se vivió en 1997.

Para que las Masa­cres como la de Acteal no per­ma­nez­can en el con­tí­nuum de injus­ti­cias que exis­ten en nues­tro país, es nece­sa­rio que se derrum­be el monu­men­to Esta­tal de la impu­ni­dad y se deje de tri­via­li­zar las vio­la­cio­nes gra­ves a los dere­chos huma­nos. Es por lo que abra­za­mos las dig­nas luchas y resis­ten­cias como el de Las Abe­jas de Acteal que nos dan camino y vida, ya que su acción radi­cal va eri­gien­do La Otra Jus­ti­cia, des­de el no Olvi­do que ali­men­ta la Memo­ria de lucha de lar­ga dura­ción de los pue­blos, la Ver­dad como háli­to de gran­de dig­ni­dad para arrai­gar el Lekil Cha­pa­nel (La raíz de la justicia).

San Cris­tó­bal de Las Casas, Chia­pas, México

22 de diciem­bre de 2020

FUENTE: des­In­for­me­mo­nos

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