Bra­sil. Adil­son Morei­ra: «El racis­mo exis­te para garan­ti­zar ven­ta­jas com­pe­ti­ti­vas para los blancos»

Por Rober­to De Mar­tin. Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 12 de diciem­bre de 2020.

«Tra­ta­do Anti­dis­cri­mi­na­to­rio», el libro más recien­te del pro­fe­sor Adil­son Morei­ra, lle­ga al mercado.

La Ley Anti­dis­cri­mi­na­ción es res­pon­sa­ble de reco­pi­lar nor­mas que garan­ti­cen la pro­tec­ción de los gru­pos tra­di­cio­nal­men­te dis­cri­mi­na­dos y mar­gi­na­dos, con base en el sis­te­ma de pro­tec­ción social. En el Tra­ta­do de Dere­cho Anti­dis­cri­mi­na­to­rio, el cate­drá­ti­co de la Uni­ver­si­dad de Har­vard, Adil­son Morei­ra, bus­ca sis­te­ma­ti­zar las teo­rías, reglas y polí­ti­cas públi­cas que com­po­nen esta área, lle­nan­do un gran vacío en el país y con­tri­bu­yen­do a la imple­men­ta­ción de prác­ti­cas que trans­for­man nues­tra socie­dad his­tó­ri­ca­men­te racista.

Autor de obras como Pen­san­do como um Negro: ensaio de her­me­nêu­ti­ca jurí­di­caRacis­mo Recrea­ti­vo, Adil­son Morei­ra con­ce­dió una entre­vis­ta a Car­ta­Ca­pi­tal para hablar de su nue­vo libro, que esta­rá a la ven­ta el pró­xi­mo 15 de diciem­bre. Con 800 pági­nas, la obra es el resul­ta­do de déca­das de refle­xión y lle­ga al mer­ca­do como un hito en el cam­po. Morei­ra enfa­ti­za que, en Bra­sil, aun­que hay una varie­dad de nor­mas anti­dis­cri­mi­na­to­rias, estas están dis­per­sas y el país care­ce de mate­rial que pue­da ser uti­li­za­do en la inter­pre­ta­ción y apli­ca­ción de dichas normas.

Lec­tu­ra obli­ga­to­ria para estu­dian­tes, docen­tes, ope­ra­do­res lega­les, ges­to­res públi­cos, líde­res polí­ti­cos y miem­bros de movi­mien­tos socia­les, el Tra­ta­do Ley Anti­dis­cri­mi­na­ción tam­bién fue redac­ta­do para ciu­da­da­nos intere­sa­dos​en el deba­te sobre el racis­mo y otras for­mas de dis­cri­mi­na­ción con­tra gru­pos mino­ri­ta­rios. El lan­za­mien­to vir­tual tuvo lugar la noche del día 9, con la des­ta­ca­da pre­sen­cia de la filó­so­fa Dja­mi­la Ribei­ro y la magis­tra­da de Rio Gran­de do Sul Karen Vilanova.

En la entre­vis­ta, Adil­son Morei­ra tam­bién comen­ta, a la luz del Tra­ta­do de Ley Anti­dis­cri­mi­na­to­ria, casos como el ase­si­na­to de João Alber­to, clien­te negro ase­si­na­do por guar­dias de segu­ri­dad de Carre­four en Por­to Ale­gre, y la deten­ción arbi­tra­ria de Rafael Bra­ga, otra víc­ti­ma de la selec­ti­vi­dad cri­mi­nal que pre­va­le­ce en Brasil.

Adil­son Morei­ra seña­la que muchos guar­dias de segu­ri­dad de empre­sas como Carre­four fue­ron expul­sa­dos​de la poli­cía por com­por­ta­mien­to dis­cri­mi­na­to­rio y que, una vez con­tra­ta­dos como guar­dias de segu­ri­dad, repro­du­cen las mis­mas acti­tu­des en su nue­vo tra­ba­jo: “La cul­tu­ra de la poli­cía bra­si­le­ña es en gran medi­da dis­cri­mi­na­to­ria. Es la mis­ma lógi­ca la que deter­mi­na­rá cómo ope­ran estas empre­sas de segu­ri­dad. En otras pala­bras, una acti­tud de esta natu­ra­le­za no ocu­rre úni­ca­men­te por el com­por­ta­mien­to de indi­vi­duos espe­cí­fi­cos, esta es la cul­tu­ra de Carre­four”, dice.

-¿Cuál es el prin­ci­pal obje­ti­vo del trabajo?

-Adil­son Morei­ra: Se tra­ta de sis­te­ma­ti­zar el cam­po de estu­dio del Dere­cho Anti­dis­cri­mi­na­to­rio, que aún no encuen­tra una arti­cu­la­ción, un estu­dio ade­cua­do den­tro del orde­na­mien­to jurí­di­co bra­si­le­ño. Tene­mos una varie­dad de nor­mas anti­dis­cri­mi­na­to­rias, pero están dis­per­sas en la Cons­ti­tu­ción, el Códi­go Civil, el Códi­go Penal, el Códi­go Tri­bu­ta­rio, la Igual­dad Racial, el Esta­tu­to de la Ter­ce­ra Edad y del Niño y del Ado­les­cen­te, la Ley Maria da Penha. Estas nor­mas exis­ten, pero no hay un cor­pus teó­ri­co, por así decir­lo, que pue­da ser uti­li­za­do para que la gen­te entien­da cómo deben ser inter­pre­ta­das, apli­ca­das. Qué es y cómo debe­ría fun­cio­nar el sis­te­ma de pro­tec­ción que exis­te den­tro de nues­tro sis­te­ma legal.

Este Tra­ta­do es el pri­mer tra­ba­jo que abor­da nume­ro­sos temas cen­tra­les de la Ley Anti­dis­cri­mi­na­ción, como las teo­rías de la igual­dad, las teo­rías de inter­pre­ta­ción de la igual­dad, las teo­rías de la dis­cri­mi­na­ción, las teo­rías de la estra­ti­fi­ca­ción social; la apli­ca­ción de estas teo­rías al tema de la dis­cri­mi­na­ción por moti­vos de raza, sexo y orien­ta­ción sexual. Tam­bién es el pri­mer pro­yec­to en hacer una corre­la­ción entre el gobierno cor­po­ra­ti­vo y el cum­pli­mien­to de la Ley Anti­dis­cri­mi­na­ción. El tra­ba­jo tam­bién esta­ble­ce prin­ci­pios para las polí­ti­cas públi­cas y con­clu­ye con una refle­xión sobre por qué está mal discriminar.

De esta for­ma, estu­dian­tes, líde­res de movi­mien­tos socia­les, ges­to­res públi­cos, todos estos gru­pos de per­so­nas, encon­tra­rán ele­men­tos de gran impor­tan­cia para el ejer­ci­cio de la abogacía.

-Fren­te a una agen­da libe­ral, que refuer­za valo­res como la meri­to­cra­cia y el indi­vi­dua­lis­mo, ¿cuál es la impor­tan­cia de este Tra­ta­do de Ley Antidiscriminación?

-Este tra­ta­do es muy impor­tan­te en muchos sen­ti­dos. El pri­me­ro se refie­re a la nece­si­dad de esta­ble­cer pará­me­tros para la inter­pre­ta­ción de las nor­mas de dere­chos fun­da­men­ta­les a par­tir de la filo­so­fía polí­ti­ca que sub­ya­ce al para­dig­ma cons­ti­tu­cio­nal actual.

¿Por qué los gru­pos mino­ri­ta­rios en Bra­sil no reci­ben la debi­da pro­tec­ción legal? Las razo­nes son muchas. Pero uno de ellos es la inter­pre­ta­ción de nor­mas pro­tec­to­ras, nor­mas anti­dis­cri­mi­na­to­rias, des­de el vie­jo para­dig­ma del libe­ra­lis­mo. Y uno de los ele­men­tos del libe­ra­lis­mo es la idea de que la Ley de Igual­dad exis­te para pro­te­ger a las per­so­nas, no a los gru­pos, que cual­quier tipo de polí­ti­ca públi­ca que adop­te el Esta­do debe tener un carác­ter uni­ver­sal y debe tener como obje­ti­vo la pro­tec­ción de las personas.

Y este tipo de pers­pec­ti­va bus­ca eli­mi­nar la rele­van­cia de la dis­cu­sión sobre igual­dad racial, igual­dad de cla­ses, igual­dad de géne­ro y otras for­mas. En otras pala­bras, sal­vo la cons­truc­ción de una demo­cra­cia sus­tan­ti­va y plu­ra­lis­ta, no solo en Bra­sil, sino en varias otras socie­da­des liberales.

-En Pen­san­do como um Negro: ensaio de her­me­nêu­ti­ca jurí­di­caRacis­mo Recrea­ti­vo, hablas, entre otras cosas, de neu­tra­li­dad racial. ¿Podrías con­tar­nos más, lo que significa?

-Este Tra­ta­do es la 2ª par­te de un pro­yec­to inte­lec­tual más amplio, que tie­ne como obje­ti­vo esta­ble­cer nue­vos pará­me­tros para la inter­pre­ta­ción de la igual­dad en nues­tra cul­tu­ra jurí­di­ca. Uno de estos obje­ti­vos es pre­ci­sa­men­te supe­rar dos cri­te­rios uti­li­za­dos en la inter­pre­ta­ción de este principio.

Pri­me­ro: hay una pers­pec­ti­va indi­vi­dua­lis­ta que tie­ne como pará­me­tro a los indi­vi­duos y no a los gru­pos, y segun­do: la idea de que las nor­mas jurí­di­cas pue­den y deben ser inter­pre­ta­das des­de una pers­pec­ti­va neu­tral y objetiva.

En el libro Pen­san­do como um Negro, bus­qué demos­trar que el pro­ce­so de inter­pre­ta­ción legal está com­ple­ta­men­te per­mea­do por el tipo de per­te­nen­cia racial que tie­nen los indi­vi­duos. Explo­ro, pro­fun­di­zo esta tesis de mane­ra sig­ni­fi­ca­ti­va, tra­tan­do de demos­trar que, de hecho, el pro­pó­si­to del prin­ci­pio de igual­dad es la pro­duc­ción de la eman­ci­pa­ción de los gru­pos tra­di­cio­nal­men­te discriminados.

Enton­ces, esta idea de que los jue­ces deben inter­pre­tar las reglas de mane­ra neu­tral y obje­ti­va, es un recur­so retó­ri­co que bus­ca repro­du­cir las jerar­quías sociales.

-¿Por qué el racis­mo es una nega­ción de la individualidad?

-Todo el dis­cur­so moderno de los dere­chos huma­nos, de los dere­chos fun­da­men­ta­les, se basa en la idea de repre­sen­tar a los seres huma­nos como per­so­nas racio­na­les. Dado que estas per­so­nas son racio­na­les, tam­bién pue­den tener acti­tu­des autó­no­mas; estas per­so­nas son capa­ces de la liber­tad, dice el dis­cur­so. Estos indi­vi­duos deben ser vis­tos, pre­ci­sa­men­te por­que son racio­na­les y autó­no­mos, como per­so­nas capa­ces de ope­rar de mane­ra com­pe­ten­te en el espa­cio público.

Y esta capa­ci­dad de actuar en el espa­cio públi­co es la prin­ci­pal for­ma de repre­sen­ta­ción de la huma­ni­dad en el mun­do moderno, que es nues­tra repre­sen­ta­ción como suje­tos racio­na­les; aque­llos, repi­to, que pue­den actuar con com­pe­ten­cia en el espa­cio públi­co. El racis­mo, el sexis­mo, la homo­fo­bia son una nega­ción de la indi­vi­dua­li­dad pre­ci­sa­men­te por­que estas for­mas de domi­na­ción, estas for­mas de bio­lo­gía, se basan en la idea de que los negros, las muje­res, los homo­se­xua­les no son seres humanos.

En mi libro Racis­mo Recrea­ti­vo, ana­li­cé una serie de deci­sio­nes judi­cia­les sobre daño racial. Y hay un pun­to común en todo tipo de lesio­nes, ya sean las que se mani­fies­tan en for­ma de humor, o las que toman la for­ma tra­di­cio­nal de expre­sar la agre­sión. Es exac­ta­men­te la repre­sen­ta­ción de los negros, los indí­ge­nas, los asiá­ti­cos, como indi­vi­duos que no pue­den actuar de mane­ra com­pe­ten­te en el espa­cio públi­co. Enton­ces, es por eso que el racis­mo es una nega­ción de la individualidad.

-En Pen­san­do como um Negro, tam­bién traes el con­cep­to de Epis­te­mo­lo­gía de la Igno­ran­cia. ¿Podría expli­car la rela­ción con el racismo?

-Este con­cep­to es una cons­truc­ción pro­pues­ta por auto­res de la Teo­ría Crí­ti­ca Racial y, de hecho, repre­sen­ta una para­do­ja, ya que la epis­te­mo­lo­gía es una dis­ci­pli­na que tie­ne como obje­ti­vo inves­ti­gar nor­mas, con­di­cio­nes de pro­duc­ción de cono­ci­mien­to. Es decir, reco­no­ci­mien­to, deba­te, dis­cu­sión de algo que exis­te con­cre­ta­men­te den­tro de la reali­dad, o una cate­go­ría ana­lí­ti­ca uti­li­za­da para inter­pre­tar la realidad.

Por lo tan­to, el con­cep­to de Epis­te­mo­lo­gía de la Igno­ran­cia es uti­li­za­do por los auto­res de la Teo­ría Crí­ti­ca Racial exac­ta­men­te para desig­nar una acti­tud de nega­ción de la rele­van­cia social del racis­mo y la raza en las socie­da­des. Esta acti­tud de nega­ción se escon­de, pre­ci­sa­men­te, del dis­cur­so libe­ral, que es tam­bién un tipo de epis­te­mo­lo­gía social. Es decir, la idea de que los seres huma­nos solo exis­ten como indi­vi­duos y no como per­so­nas sexua­li­za­das, racia­li­za­das y que esta per­te­nen­cia racial, sexual, tie­ne con­se­cuen­cias con­cre­tas en la vida de las personas.

Y esta acti­tud de la Epis­te­mo­lo­gía de la Igno­ran­cia tam­bién está aso­cia­da al hecho de que las per­so­nas per­ci­ben la reali­dad des­de el lugar que ocu­pan den­tro de las dife­ren­tes rela­cio­nes jerár­qui­cas de poder pre­sen­tes en una socie­dad deter­mi­na­da. Y, depen­dien­do de dón­de se encuen­tre, estas rela­cio­nes, como el racis­mo, el sexis­mo, la homo­fo­bia, se vuel­ven invisibles.

Como no sufres, no exis­ten para ti. Dado que el racis­mo, el sexis­mo, la homo­fo­bia, exis­ten exac­ta­men­te para garan­ti­zar ven­ta­jas com­pe­ti­ti­vas a los miem­bros del gru­po domi­nan­te. El hom­bre blan­co hete­ro­se­xual de cla­se alta cree: “bueno, nun­ca he sufri­do nin­gún tipo de dis­cri­mi­na­ción. Logré alcan­zar todos mis obje­ti­vos y por tan­to mi expe­rien­cia debe ser uni­ver­sal. Enton­ces, bas­ta con que­rer, que la gen­te pue­da alcan­zar sus metas”. Cuan­do, de hecho, lo que hay detrás es este indi­vi­duo que, hablan­do de un deter­mi­na­do lugar social, impi­de o actúa para negar la rele­van­cia de estas arbi­tra­rias rela­cio­nes de poder.

-¿Por qué pen­sar cómo una per­so­na blan­ca impi­de el logro de los obje­ti­vos polí­ti­cos pre­vis­tos en la Constitución?

-Cuan­do hablo de abo­ga­dos blan­cos y abo­ga­dos que pien­san como una per­so­na negra, no me refie­ro a per­so­nas espe­cí­fi­cas. Me refie­ro a una pos­tu­ra inter­pre­ta­ti­va; y esta pos­tu­ra tie­ne algu­nas carac­te­rís­ti­cas, que son exac­ta­men­te las que men­cio­né en el libro Pen­san­do como um Negro: una for­ma de inter­pre­tar la igual­dad des­de teo­rías socio­ló­gi­cas, como la idea de demo­cra­cia racial; des­de prin­ci­pios filo­só­fi­cos, como la teo­ría del indi­vi­dua­lis­mo, y tam­bién des­de una con­cep­ción for­ma­lis­ta de la igualdad.

Enton­ces, los indi­vi­duos que inter­pre­tan la reali­dad de esta mane­ra par­ten del supues­to de que, sí, la dis­cri­mi­na­ción racial es ile­gal, incons­ti­tu­cio­nal, pero afec­ta a blan­cos y negros por igual. Enton­ces, como el racis­mo, según ellos, no exis­te, como el racis­mo se redu­ce a un uso inco­rrec­to e inade­cua­do de las cla­si­fi­ca­cio­nes racia­les, así una regla que usa la raza para bene­fi­ciar a los negros tam­bién se ve como una regla que tie­ne un impac­to dis­cri­mi­na­to­rio en las per­so­nas. Por­que, supues­ta­men­te, los blan­cos no tie­nen abso­lu­ta­men­te nin­gu­na res­pon­sa­bi­li­dad, indi­vi­dual o colec­ti­va, por la opre­sión de los negros. Enton­ces, esta idea de la ino­cen­cia blan­ca está rela­cio­na­da con eso.

Y en el Tra­ta­do sobre la Ley con­tra la Dis­cri­mi­na­ción, me refie­ro a des­cri­bir nume­ro­sas teo­rías de dis­cri­mi­na­ción. Como la teo­ría de la dis­cri­mi­na­ción direc­ta, que se basa en la inten­ción abier­ta de dis­cri­mi­nar a indi­vi­duos y gru­pos, inclu­so teo­rías de dis­cri­mi­na­ción como las estruc­tu­ra­les e inter­ge­ne­ra­cio­na­les, que tie­nen un carác­ter colec­ti­vo y son inde­pen­dien­tes de la volun­tad de indi­vi­duos específicos.

-En otras pala­bras, en el caso de las teo­rías de dis­cri­mi­na­ción, ¿se usa la ley para discriminar?

-Exac­ta­men­te. Por ejem­plo, hay un resu­men en la Cor­te de Jus­ti­cia de Río de Janei­ro de que el tes­ti­mo­nio de los agen­tes de poli­cía es sufi­cien­te para con­de­nar a per­so­nas en deli­tos rela­cio­na­dos con la tra­ta. Esta regla tie­ne un carác­ter gene­ral, no dice nada sobre las razas, pero tie­ne un impac­to des­pro­por­cio­na­do en los negros. Y ese impac­to se debe, en pri­mer lugar, a que la vigi­lan­cia poli­cial se diri­ge prin­ci­pal­men­te a los hom­bres negros; segun­do por­que la poli­cía es vis­ce­ral­men­te racis­ta. Tene­mos serios pro­ble­mas con las acu­sa­cio­nes fal­sas, que es una prác­ti­ca de la poli­cía en Río de Janei­ro, São Pau­lo y varios otros.

Como es el caso de Rafael Bra­ga. Según él, cuan­do fue arres­ta­do, la poli­cía lo chan­ta­jeó, dicien­do que le pon­drían dro­gas en su mochi­la. Y estos mis­mos poli­cías fue­ron los úni­cos tes­ti­gos acep­ta­dos por el juez. Y el juez dijo, en la sen­ten­cia, por ejem­plo, que la poli­cía no tenía moti­vos para dis­cri­mi­nar­lo, ya que no cono­cían a Rafael. Ade­más, el juez dijo que los poli­cías son agen­tes del Esta­do y que, como tales, debe­mos asu­mir que actúan de bue­na fe.

Este argu­men­to igno­ra, en pri­mer lugar, la dis­cri­mi­na­ción ins­ti­tu­cio­nal pre­sen­te en la poli­cía, igno­ra la for­ma en que los este­reo­ti­pos des­crip­ti­vos y pres­crip­ti­vos deter­mi­nan la per­cep­ción de la peli­gro­si­dad de los hom­bres negros, y cómo la poli­cía es fun­da­men­tal­men­te racis­ta. La poli­cía exis­te, pre­ci­sa­men­te, con el obje­ti­vo espe­cí­fi­co de subor­di­nar a la pobla­ción negra.

En el Tra­ta­do hablo de dis­cri­mi­na­ción ins­ti­tu­cio­nal. Hay un exten­so capí­tu­lo sobre la psi­co­lo­gía social de la dis­cri­mi­na­ción, en el que demues­tro cómo los este­reo­ti­pos, los pre­jui­cios, los estig­mas, deter­mi­nan la per­cep­ción social de deter­mi­na­dos colectivos.

-En cuan­to al caso de João Alber­to, ase­si­na­do por un guar­dia de segu­ri­dad de Carre­four y un poli­cía mili­tar, ¿cómo pue­de ayu­dar el Tra­ta­do Ley Antidiscriminación?

-La dis­cri­mi­na­ción ins­ti­tu­cio­nal toma dife­ren­tes for­mas. Pue­de ser una dene­ga­ción de acce­so a la ins­ti­tu­ción o pue­de ser un tra­to dis­cri­mi­na­to­rio den­tro de la ins­ti­tu­ción. Y eso es exac­ta­men­te lo que pasó. La dis­cri­mi­na­ción ins­ti­tu­cio­nal, o racis­mo ins­ti­tu­cio­nal, se basa en este­reo­ti­pos des­crip­ti­vos y pres­crip­ti­vos. Un este­reo­ti­po des­crip­ti­vo es aquel que desig­na supues­tas carac­te­rís­ti­cas de miem­bros de cier­tos gru­pos; un este­reo­ti­po pres­crip­ti­vo es aquel que deter­mi­na los luga­res que las per­so­nas pue­den ocupar.

Muchos de los agen­tes de segu­ri­dad que tra­ba­jan para estas empre­sas son poli­cías o ex poli­cías; muchos de ellos fue­ron expul­sa­dos​de la poli­cía por su com­por­ta­mien­to dis­cri­mi­na­to­rio y agre­si­vo. Lue­go comien­zan a tra­ba­jar en estas empre­sas, y allí repro­du­cen el mis­mo tipo de com­por­ta­mien­to que pro­vo­có que fue­ran expul­sa­dos​de la cor­po­ra­ción. Y la cul­tu­ra de la poli­cía bra­si­le­ña es en gran medi­da dis­cri­mi­na­to­ria, es una poli­cía de gue­rra, en la que los negros son vis­tos como enemi­gos públi­cos. Es la mis­ma lógi­ca la que deter­mi­na­rá cómo ope­ran estas empre­sas de segu­ri­dad. En otras pala­bras, una acti­tud de esta natu­ra­le­za no ocu­rre úni­ca­men­te por el com­por­ta­mien­to de indi­vi­duos espe­cí­fi­cos; esta es la cul­tu­ra de Carre­four. Tal acti­tud for­ma par­te de la cul­tu­ra ins­ti­tu­cio­nal de esta empre­sa: dis­cri­mi­nar, vio­lar y ase­si­nar sis­te­má­ti­ca­men­te a los negros.

-¿Es cul­par a la víc­ti­ma des­pués de la muer­te, basa­do en argu­men­tos que cues­tio­nan el carác­ter del ase­si­na­do, una for­ma de refor­zar aún más el racismo?

-Sin duda. Nece­si­ta­mos ser cons­cien­tes de esta carac­te­rís­ti­ca del racis­mo. Siem­pre que per­so­nas blan­cas o ins­ti­tu­cio­nes con­tro­la­das por per­so­nas blan­cas son acu­sa­das de racis­mo, esas mis­mas per­so­nas blan­cas e ins­ti­tu­cio­nes con­tro­la­das por per­so­nas blan­cas, inme­dia­ta­men­te se arti­cu­lan para absol­ver a la per­so­na blan­ca acu­sa­da de racis­mo. Y esto se debe a que el racis­mo es un sis­te­ma de ven­ta­jas per­so­na­les. El racis­mo no exis­te solo para que los blan­cos pue­dan obte­ner una gra­ti­fi­ca­ción nar­ci­sis­ta; el racis­mo exis­te para garan­ti­zar ven­ta­jas com­pe­ti­ti­vas para los blan­cos. Y para que se repro­duz­can estas ven­ta­jas com­pe­ti­ti­vas, la socie­dad debe poder repro­du­cir siem­pre la idea de que los negros, los asiá­ti­cos, los indí­ge­nas no son acto­res socia­les competentes.

Enton­ces, si real­men­te comien­za a arres­tar a los blan­cos, enton­ces comien­za a crear un pro­ble­ma muy serio para la repro­duc­ción del racis­mo. Por­que cuan­do se cri­mi­na­li­za el racis­mo, cuan­do se con­de­na a los blan­cos por racis­mo, se impi­de que se repro­duz­ca la supre­ma­cía blan­ca. Enton­ces, por eso hay per­so­nas reac­cio­na­rias que bus­can des­ca­li­fi­car, todo el tiem­po, a las per­so­nas que acu­san de racis­mo, o que afir­man que el racis­mo exis­te por­que fue­ron víc­ti­mas de este cri­men. En otras pala­bras, para que siga fun­cio­nan­do, es de fun­da­men­tal impor­tan­cia que el sis­te­ma de jus­ti­cia no con­de­ne a los blan­cos por racis­mo, por­que el racis­mo es la for­ma en que los blan­cos con­ti­núan tenien­do ven­ta­jas com­pe­ti­ti­vas sim­ple­men­te por­que son blancos.

Fuen­te: Car­ta Capital

Tra­duc­ción: Resu­men Latinoamericano

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