Vene­zue­la. El ata­que de EEUU a los sumi­nis­tros esen­cia­les en 2020

Por Cla­ra Sán­chez. Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 2 de diciem­bre de 2020.

La Red Mun­dial de Infor­ma­ción Agrí­co­la (Glo­bal Agri­cul­tu­ral Infor­ma­tion Net­work – GAIN) y el Ser­vi­cio Agrí­co­la Exte­rior (Foreign Agri­cul­tu­ral Ser­vi­ce – FAS) del Depar­ta­men­to de Agri­cul­tu­ra (Depar­ta­ment of Agri­cul­tu­ra – USDA) actua­li­za­ron el infor­me 202021 para Vene­zue­la con rela­ción a su pro­duc­ción agrí­co­la, con­su­mo, comer­cio y polí­ti­cas apli­ca­das, espe­cí­fi­ca­men­te para gra­nos y cul­ti­vos forrajeros.

En el nue­vo infor­me, publi­ca­do en noviem­bre de 2020, que obvia las san­cio­nes, la per­se­cu­ción a PDVSA, la espe­ran­za en los bajos pre­cios del petró­leo y el impac­to del covid-19, sos­tie­nen que, aun­que la pro­duc­ción con­ti­núa dis­mi­nu­yen­do, es a un rit­mo más len­to de lo pre­vis­to ini­cial­men­te, a medi­da que «los agri­cul­to­res encuen­tran solu­cio­nes crea­ti­vas para la esca­sez de insu­mos agrí­co­las y combustibles».

En un infor­me ante­rior espe­ra­ban que se exa­cer­ba­ra en el país la esca­sez de recur­sos e inca­pa­ci­ta­ra al Esta­do para «impor­tar com­bus­ti­ble, com­prar pro­duc­tos bási­cos o man­te­ner los pro­gra­mas socia­les de lar­ga data en los nive­les exis­ten­tes», así como esti­mu­la­ran aún más «la esca­sez de semi­llas cer­ti­fi­ca­das y fertilizantes».

Para, par­ti­cu­lar­men­te en el tiem­po que trans­cu­rre, «la esca­sez de com­bus­ti­ble» se hicie­ra «inma­ne­ja­ble» por el Esta­do vene­zo­lano, hacien­do caer pre­ci­pi­ta­da y masi­va­men­te la pro­duc­ción nacio­nal de ali­men­tos en el año 2020.

Sufi­cien­te gaso­li­na y dié­sel para seguir operando

Como debe recor­dar­se, Esta­dos Uni­dos pro­nos­ti­có para Vene­zue­la des­de prin­ci­pios de año, en el tema de la agri­cul­tu­ra, que en todo caso impac­ta en la ali­men­ta­ción de la pobla­ción vene­zo­la­na, la «dis­mi­nu­ción en la pro­duc­ción de la mayo­ría de los rubros bási­cos», entre estos tri­go, maíz, arroz y sor­go, por la fal­ta de insu­mos agrí­co­las y otros com­po­nen­tes, pero, sobre todo, por la incor­po­ra­ción del nue­vo caba­llo para la gue­rra no con­ven­cio­nal con­tra Vene­zue­la en el año 2020, el com­bus­ti­ble, cali­fi­ca­do como dar­do cer­te­ro para la «caí­da pre­ci­pi­ta­da y masi­va de la pro­duc­ción», afir­man­do entre otras cosas que «sin com­bus­ti­ble no se pue­den hacer fun­cio­nar los tractores».

Y es que, si las medi­das coer­ci­ti­vas impues­tas sobre Vene­zue­la y su indus­tria petro­le­ra, sus socios y clien­tes, esta­ban hacien­do estra­gos en la pro­duc­ción inter­na de gaso­li­na, con­si­de­ra­das insu­fi­cien­tes por el gobierno de Donald Trump para hacer colap­sar al gobierno nacio­nal, con el paso del tiem­po se encen­die­ron las aler­tas, has­ta en sec­to­res opo­si­to­res a Nico­lás Madu­ro, inclu­so en la Ofi­ci­na de Washing­ton para Amé­ri­ca Lati­na (WOLA), cuan­do se anun­ció la posi­ble fina­li­za­ción de las exen­cio­nes petro­le­ras, que incluía el comer­cio de petró­leo vene­zo­lano por dié­sel, prin­ci­pal com­bus­ti­ble, tan­to para gene­ra­ción de elec­tri­ci­dad, y sobre todo de trans­por­te, del cual depen­den la pro­duc­ción de insu­mos bási­cos como ali­men­tos o medicinas.

En este aspec­to, reco­no­ce el Depar­ta­men­to de Agri­cul­tu­ra de Esta­dos Uni­dos (USDA), que el gobierno de Nico­lás Madu­ro «pudo exten­der el sumi­nis­tro de com­bus­ti­ble, a tra­vés de una com­bi­na­ción de refi­na­ción de gaso­li­na ira­ní impor­ta­da y dié­sel nacio­nal», por lo tan­to, «los pro­nós­ti­cos de pro­duc­ción actua­li­za­dos pro­yec­tan que los pro­duc­to­res ten­drán cier­to acce­so con­ti­nuo a los insu­mos en este año».

Y, aun­que al ini­cio, la esca­sez de com­bus­ti­bles, por ejem­plo, «obli­gó a los agri­cul­to­res a ele­gir entre plan­tar sor­go y otros cul­ti­vos para el con­su­mo humano»; o en sec­to­res como el maíz, los pro­duc­to­res «enfren­ta­ron una esca­sez masi­va de com­bus­ti­ble, fer­ti­li­zan­tes y agro­quí­mi­cos a prin­ci­pios de 2020», pro­vo­can­do «dis­mi­nu­cio­nes en el área plan­ta­da y ren­di­mien­tos, que se espe­ra­ban con­ti­nua­rán todo el año»; final­men­te, des­de esos pri­me­ros pro­nós­ti­cos, «la esca­sez no es tan gra­ve como ini­cial­men­te se había previsto».

En fin, se reafir­ma que es gra­cias a «los envíos de com­bus­ti­ble ira­ní y una leve recu­pe­ra­ción de la refi­na­ción nacio­nal que dio a los agri­cul­to­res sufi­cien­te gaso­li­na y dié­sel para con­ti­nuar operando».

La depen­den­cia de Vene­zue­la al tri­go importado

En el tema espe­cí­fi­co de la pro­duc­ción agrí­co­la, y par­ti­cu­lar­men­te el con­su­mo de tri­go, del cual Vene­zue­la es alta­men­te depen­dien­te de la impor­ta­ción, se afir­ma, no cae­rá en 780 mil tone­la­das métri­cas, y aun­que se man­ten­drá la caí­da con res­pec­to a años ante­rio­res, la mis­ma alcan­za­rá las 900 mil tone­la­das, por enci­ma de las esti­ma­cio­nes previstas.

De igual for­ma, que Vene­zue­la impor­ta­rá un millón de tone­la­das métri­cas de tri­go en la cam­pa­ña 202021. Con­si­de­ran­do un aumen­to de 225 mil tone­la­das sobre la esti­ma­ción ini­cial de 775 mil tone­la­das, por las fle­xi­bi­li­da­des otor­ga­das al sec­tor pri­va­do para impor­tar libre­men­te, lo que inci­de en una recu­pe­ra­ción de las impor­ta­cio­nes, con un cam­bio de patrón en los pro­duc­tos impor­ta­dos y, por ende, mayor dis­po­si­ción para los con­su­mi­do­res. Sin embar­go, siguen espe­ran­do una libe­ra­li­za­ción com­ple­ta de este mer­ca­do para que aumen­ten las mismas.

Jus­ta­men­te en este rubro es que Vene­zue­la se con­vier­te en uno de los prin­ci­pa­les des­ti­nos de expor­ta­ción de la mate­ria pri­ma de Car­gill, trans­na­cio­nal de casa matriz nor­te­ame­ri­ca­na que en días pasa­dos anun­ció la ven­ta de todos sus acti­vos en el país y que con­for­ma, jun­to a otras empre­sas, el oli­go­po­lio nacio­nal trans­na­cio­na­li­za­do y trans­na­cio­nal pre­sen­te en el sis­te­ma agro­ali­men­ta­rio vene­zo­lano, con posi­ción de domi­nio sobre el mer­ca­do de ali­men­tos de mayor con­su­mo nacio­nal, entre los que se encuen­tran la hari­na de tri­go y pas­tas, entre otros.

Se cuen­ta con el prin­ci­pal rubro de la die­ta nacional

En cuan­to a la pro­duc­ción de maíz, se esti­ma un aumen­to a 390 mil tone­la­das métri­cas o en 110 mil tone­la­das más del pro­nós­ti­co ofi­cial del USDA, cuyo incre­men­to se expli­ca por una expan­sión de 30 mil hec­tá­reas del área plan­ta­da, jun­to con una leve mejo­ría de los rendimientos.

En este sen­ti­do, se indi­ca que se plan­tó más maíz ama­ri­llo que blan­co duran­te el ciclo de invierno de 2020, y que «el con­su­mo total de la cam­pa­ña 202021 aumen­tó a 1 mil 350 millo­nes de tone­la­das métri­cas. Un 4% por enci­ma del pro­nós­ti­co ofi­cial del USDA».

Tam­bién se repor­tan inven­ta­rios de maíz mayo­res que el pro­me­dio e inclu­so que los gran­des moli­ne­ros infor­ma­ron la caí­da de las ven­tas en abril y mayo, lo que corres­pon­de­ría al ini­cio de la pan­de­mia en Vene­zue­la, pro­vo­can­do una pos­te­rior acu­mu­la­ción de exis­ten­cias, sin embar­go, «la indus­tria comien­za a nor­ma­li­zar­se»; y en este caso, las empre­sas repor­tan alma­ce­na­mien­to de 100 mil tone­la­das métri­cas de maíz ama­ri­llo y cer­ca de 250 mil tone­la­das de maíz blanco.

Y en cuan­to a los pro­vee­do­res inter­na­cio­nes, se con­si­de­ra que Esta­dos Uni­dos sigue sien­do un gran pro­vee­dor de maíz ama­ri­llo a Vene­zue­la, mien­tras que la mayo­ría de las impor­ta­cio­nes de maíz blan­co pro­vie­nen de México.

Dis­mi­nu­ye la siem­bra de arroz, aumen­tan los rendimientos

Con rela­ción a la siem­bra de arroz, se man­tie­ne que el área plan­ta­da dis­mi­nui­ría a 55 mil hec­tá­reas, un 8% menos res­pec­to a 2019, por el acce­so limi­ta­do a insu­mos agrí­co­las, cuyo decre­ci­mien­to segui­rá cons­tan­te des­de 2014.

Sin embar­go, sobre­sa­le un ele­men­to: se esti­ma el aumen­to a 130 mil tone­la­das métri­cas, corres­pon­dien­te a 25 mil tone­la­das por enci­ma del pro­nós­ti­co ini­cial del USDA, par­ti­cu­lar­men­te por aumen­tos en los ren­di­mien­tos en el año en cur­so, lo que les hace suge­rir esa estimación.

Y aun­que solo se con­si­de­re que es por el acce­so adi­cio­nal a fer­ti­li­zan­tes, abun­dan­te llu­via y mejor con­trol a pla­gas y enfer­me­da­des en la tem­po­ra­da actual, y no se cuen­te con datos públi­cos ofi­cia­les, este pro­nós­ti­co pudie­ra corres­pon­der a la siem­bra de arroz de la varie­dad ViVe, una varie­dad pre­coz desa­rro­lla­da gra­cias al Con­ve­nio Viet­nam-Vene­zue­la que per­mi­te, en menos de 100 días, el ren­di­mien­to de 6 mil kilos de arroz por hec­tá­rea, par­ti­cu­lar­men­te de la semi­lla ViVe 80 y ViVe 95.

En este mis­mo rubro, se esti­ma el aumen­to del con­su­mo en 20 mil tone­la­das métri­cas a 620 mil tone­la­das, por la mejo­ra de la pro­duc­ción y, por supues­to, la oferta.

En cuan­to a las impor­ta­cio­nes de arroz, se esti­man en 450 mil tone­la­das métri­cas, que son 10 mil tone­la­das, por deba­jo del pro­nós­ti­co ofi­cial del USDA, pro­ve­nien­te mayor­men­te des­de Brasil.

Por otra par­te, se advier­te sobre un nue­vo ele­men­to en rela­ción con el arroz, refe­ri­do a los már­ge­nes de ganan­cia nega­ti­vos para los agri­cul­to­res, que está des­in­cen­ti­van­do el cre­ci­mien­to en el área con rela­ción al pre­cio de compra.

En este caso, los pro­duc­to­res de arroz nacio­na­les seña­lan que no pue­den com­pe­tir con el arroz impor­ta­do a menor cos­to. Esto ven­dría a refor­zar la acción del gobierno nacio­nal con la impo­si­ción del aran­cel del 20% a la agro­in­dus­tria impor­ta­do­ra en los tipos de arroz paddy, blan­co a gra­nel, empa­ca­do, la hari­na, sub­pro­duc­tos y otros deri­va­dos del arroz; esta indus­tria ya ade­lan­tó sobre el aumen­to de los cos­tos de pro­duc­ción y, por ende, los pre­cios al consumidor.

Sin embar­go, reco­no­ce el USDA que sigue sien­do el gobierno nacio­nal el mayor com­pra­dor de arroz nacio­nal e impor­ta­do para la dis­tri­bu­ción a tra­vés del sis­te­ma CLAP (Comi­tés Loca­les de Abas­te­ci­mien­to y Producción).

El sor­go para la pro­duc­ción animal

Para el sor­go, se sigue pro­nos­ti­can­do que la pro­duc­ción 202021 cae­rá a 15 mil tone­la­das métri­cas, así como el con­su­mo se redu­ci­rá en la mis­ma pro­por­ción por los insu­mos esca­sos, en un rubro que es uti­li­za­do como fuen­te de ali­men­to para las indus­trias aví­co­la y por­ci­na, que últi­ma­men­te está sien­do reem­pla­za­do en la ali­men­ta­ción ani­mal por el maíz amarillo.

Recor­de­mos que Vene­zue­la no impor­ta ni expor­ta sor­go. Impor­ta­ba semi­llas para la siem­bra prin­ci­pal­men­te des­de Esta­dos Uni­dos, median­te la exclu­si­vi­dad que tenía Agro­is­le­ña; tras su nacio­na­li­za­ción, esas impor­ta­cio­nes caye­ron a cero.

Nue­vos acto­res per­fo­ran el blo­queo con­tra Vene­zue­la: Tur­quía e Irán

Por otra par­te, sigue resal­tan­do el infor­me, la pre­sen­cia de los nue­vos socios comer­cia­les de Venezuela.

Es así como refie­re que los nue­vos pro­duc­tos de tri­go impor­ta­dos están apa­re­cien­do en las entre­gas men­sua­les del pro­gra­ma de sub­si­dios de ali­men­tos CLAP, entre los que se encuen­tran mayor­men­te las pas­tas turcas.

Esto evi­den­cia la pre­sen­cia de un nue­vo actor en el sumi­nis­tro de ali­men­tos a Vene­zue­la, que de acuer­do con sus datos comer­cia­les mues­tran un «repun­te en impor­ta­cio­nes de hari­na y pas­ta, y Tur­quía envía la mayo­ría de ambas».

De hecho, se ase­gu­ra que en los últi­mos meses «cre­cien­tes volú­me­nes de pas­ta y hari­na han lle­ga­do a Vene­zue­la des­de Tur­quía», cuyos pro­duc­tos impor­ta­dos tie­nen un cos­to más bajo que los pro­duc­tos simi­la­res ela­bo­ra­dos en el país. En ese caso es nece­sa­rio acla­rar que la mate­ria pri­ma uti­li­za­da en la indus­tria moli­ne­ra vene­zo­la­na en la manu­fac­tu­ra de los pro­duc­tos es com­ple­ta­men­te importada.

Por esto, des­ta­can el aumen­to nota­ble de las impor­ta­cio­nes vene­zo­la­nas de pro­duc­tos pro­ce­sa­dos​de tri­go, des­de media­dos de 2019, con­vir­tién­do­se Tur­quía aho­ra en el mayor pro­vee­dor de hari­na y pas­ta para Vene­zue­la. Aun­que tam­bién se está hacien­do segui­mien­to a los incre­men­tos en las impor­ta­cio­nes de hari­na de Bra­sil y Colom­bia duran­te el año fis­cal 2020.

Y, por si fue­ra poco, se men­cio­na la nue­va cade­na de super­mer­ca­dos Mega­sis, que tam­bién ven­de hari­na y pas­ta de mar­ca ira­ní en Venezuela.

Por lo tan­to, se con­si­de­ra que «el régi­men con­ti­núa apo­yán­do­se en socios comer­cia­les no tra­di­cio­na­les, como Irán, Tur­quía y Rusia, para cier­tos pro­duc­tos bási­cos», y en el caso par­ti­cu­lar de Irán, con el combustible.

Plan­tea­mien­tos finales

Estos nue­vos socios comer­cia­les, entre los que des­ta­can Tur­quía, Irán, Rusia y Chi­na, son acto­res de impor­tan­cia estra­té­gi­ca para Vene­zue­la, en esta fase de apli­ca­ción de la polí­ti­ca de «cam­bio de régi­men» que ade­lan­ta Esta­dos Uni­dos con­tra el país, y por lo tan­to, han cons­ti­tui­do con sus alian­zas un freno al blo­queo eco­nó­mi­co, finan­cie­ro y comer­cial, que da mayor liber­tad de acción en lo inme­dia­to a la Revo­lu­ción Boli­va­ria­na, por enci­ma de las esti­ma­cio­nes de la inter­ven­ción extran­je­ra y todo lo que hay detrás del ase­dio del país nor­te­ame­ri­cano al sec­tor agro­ali­men­ta­rio vene­zo­lano en el año 2020.

Y es que la uti­li­za­ción del com­bus­ti­ble como com­po­nen­te esen­cial para el esce­na­rio de con­flic­to de Esta­dos Uni­dos con­tra Vene­zue­la, con el fin de hacer caer masi­va y pre­ci­pi­ta­da­men­te la pro­duc­ción nacio­nal de ali­men­tos, es un ejem­plo de la gue­rra no con­ven­cio­nal, ata­que en simul­tá­neo o «gue­rra en para­le­lo», don­de solo con recu­rrir a la teo­ría de los Cin­co Ani­llos de Poder de John War­den III, coro­nel de la Fuer­za Aérea esta­dou­ni­den­se, y su adap­ta­ción a los Seis Ani­llos, con el fin de avan­zar en el debi­li­ta­mien­to del poder cen­tral, se pue­de expli­car esta acción de impe­dir el sumi­nis­tro de gaso­li­na o dié­sel para exa­cer­bar todas las vul­ne­ra­bi­li­da­des que con­lle­ve a la pará­li­sis estra­té­gi­ca o la inac­ción del gobierno nacional.

En este sen­ti­do, se visua­li­zó la pues­ta en prác­ti­ca del ata­que simul­tá­neo a ele­men­tos esen­cia­les de la pro­duc­ción, entre los que están los ali­men­tos, que afec­ta­ra a la infra­es­truc­tu­ra logís­ti­ca y sus cone­xio­nes, a la pobla­ción y a la agri­cul­tu­ra, más allá de las fuer­zas mili­ta­res, para lle­gar al pri­mer ani­llo de poder; trans­ver­sa­li­za­do por la impor­tan­cia de la ener­gía para el esfuer­zo de la gue­rra, reagru­pan­do a fac­to­res como la elec­tri­ci­dad y el com­bus­ti­ble, e incor­po­rán­do­lo en un nue­vo ani­llo de poder (sex­to) que atra­vie­se a todos los demás, y des­nu­de todas las vulnerabilidades.

Es que no es sufi­cien­te con­si­de­rar a los ali­men­tos como sumi­nis­tro esen­cial corres­pon­dien­te al segun­do ani­llo, tam­bién es pre­ci­so afir­mar que el sis­te­ma agro­ali­men­ta­rio for­ma par­te de la infra­es­truc­tu­ra prin­ci­pal den­tro del ter­cer ani­llo, que a su vez pue­de afec­tar al res­to, entre los que están la pobla­ción y las fuer­zas arma­das. Si ade­más es atra­ve­sa­do por el sex­to ani­llo de la ener­gía (ver ima­gen), no eran meno­res los pro­nós­ti­cos a los que se enfren­ta­ba Vene­zue­la en el año 2020, solo en el tema alimentario.

Y mien­tras se asu­me que las esti­ma­cio­nes de pro­duc­ción mejo­ra­rán por­que los pro­duc­to­res tie­nen cier­to acce­so con­ti­nuo a los insu­mos y com­bus­ti­bles este año, aun­que lejos del ase­gu­ra­mien­to total; lo cier­to es que se reac­cio­nó de for­ma rápi­da con el relan­za­mien­to de la Gran Misión AgroVenezuela.

Por otra par­te, Donald Trump per­dió las elec­cio­nes en Esta­dos Uni­dos sin con­cre­tar la polí­ti­ca de «cam­bio de régi­men» en Vene­zue­la, al mis­mo tiem­po que des­de el país nor­te­ame­ri­cano se extien­den las exen­cio­nes a sus empre­sas petro­le­ras en terri­to­rio vene­zo­lano, has­ta el pró­xi­mo mes de junio, y la Revo­lu­ción Boli­va­ria­na se man­tie­ne en pie, de la mano del gobierno de Nico­lás Maduro.

Sin embar­go, pre­pa­ré­mo­nos para la bata­lla de 2021 en el tema agro­ali­men­ta­rio: espe­re­mos al enemi­go ham­brien­to, con nues­tras tro­pas bien alimentadas.

Fuen­te: Misión Verdad

Itu­rria /​Fuen­te

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