Méxi­co. El Fas­cis­mo femi­ni­ci­da arrasa

Car­los de Ura­bá /​Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 29 de noviem­bre de 2020

Con moti­vo del Día Inter­na­cio­nal de la Eli­mi­na­ción de la Vio­len­cia Con­tra la Mujer se lle­va­ron a cabo en dis­tin­tas ciu­da­des de Méxi­co mul­ti­tu­di­na­rias mani­fes­ta­cio­nes bajo el lema de: ¡Ni una más! ¡bas­ta ya de femi­ni­ci­dios! ¡por la jus­ti­cia y el fin de la impu­ni­dad! “Una somos todas, con­tra la vio­len­cia y las des­igual­da­des” Asis­ti­mos a una exi­to­sa jor­na­da que mar­ca­rá un antes y un des­pués en la lucha por la libe­ra­ción de la mujer.

Hay que reco­no­cer con pro­fun­da tris­te­za que en las mor­gues, fune­ra­rias y cam­po­san­tos es don­de hoy se escri­be la his­to­ria del Méxi­co con­tem­po­rá­neo. Cada maña­na los titu­la­res de pren­sa, los noti­cie­ros de tele­vi­sión, la radio o las redes socia­les nos dejan ató­ni­tos y sin alien­to. Nos abru­ma el ama­ri­llis­mo o sen­sa­cio­na­lis­mo que se explo­tan a des­ta­jo para cap­tar el mayor núme­ro de clien­tes (lec­to­res, oyen­tes o tele­vi­den­tes) apro­ve­chan­do las tra­ge­dias y los dra­mas aje­nos de los que difí­cil­men­te pode­mos evadirnos.

Como fue el caso de la publi­ca­ción en pri­me­ra pági­na de los perió­di­cos ama­ri­llis­ta capi­ta­li­nos La Pren­sa y Pása­la, del cuer­po desolla­do de la seño­ri­ta Ingrid Esca­mi­lla ase­si­na­da bru­tal­men­te por su pare­ja el inge­nie­ro Erick Fran­cis­co. En los últi­mos años el aumen­to de la vio­len­cia de géne­ro ha cobra­do visos de un ver­da­de­ro genocidio.

La socie­dad de con­su­mo capi­ta­lis­ta le ha reser­va­do a la mujer el papel de obje­to del deseo uti­li­zán­do­la de gan­cho para ven­der pro­duc­tos y mer­can­cías. Se explo­ta el atrac­ti­vo sexual para atraer la mayor can­ti­dad de clien­tes. Amé­ri­ca Lati­na es la región del mun­do don­de las muje­res se hacen el mayor núme­ro de ciru­gías plás­ti­cas, Amé­ri­ca Lati­na es la región del mun­do don­de se ven­den más pro­duc­tos de cos­mé­ti­ca feme­ni­na. A la mujer se le edu­ca des­de niñas para agra­dar al hom­bre y cau­ti­var­lo con sus atri­bu­tos físicos.

La indus­tria de la muer­te no deja de pro­du­cir cadá­ve­res y son tan­tos que nos hace­mos insen­si­bles y pre­fe­ri­mos pasar pági­na y mirar para otro lado. En Jalis­co de los casi 500 casos de des­apa­ri­cio­nes for­za­das no exis­te ni una sola con­de­na en los tri­bu­na­les. «Al fin y al cabo solo son ajus­tes de cuen­tas entre ban­das cri­mi­na­les» ‑adu­cen las auto­ri­da­des. Por eso en muchos pue­blos del Méxi­co pro­fun­do si el vio­la­dor es cap­tu­ra­do infra­gan­ti, se le que­ma vivo.

En los tri­bu­na­les los jue­ces son muy quis­qui­llo­sos y les gus­ta ejer­cer de abo­ga­dos del dia­blo ¿qué hacía la seño­ri­ta a tan altas horas de la madru­ga­da en esos antros de per­di­ción? ¿Por qué vis­ten de esa for­ma tan pro­vo­ca­ti­va? Pare­ce ser que si una mujer es bella o atrac­ti­va es un ate­nuan­te. Y en el col­mo la seño­ra Ana Ferraez dipu­tada del par­ti­do More­na por Vera­cruz plan­teó la posi­bi­li­dad de decre­tar un toque de que­da a par­tir de las 10 de la noche para pro­te­ger a las muje­res ante la ola de inse­gu­ri­dad que dejó 26 femi­ni­ci­dios en 52 días. ¿Cómo pre­ve­nir estas agre­sio­nes, vio­la­cio­nes o ase­si­na­tos? La repues­ta que­da en el aire pues todas son boni­tas pala­bras y vanas pro­me­sas, pero lo cier­to es que cuan­do cae la noche en cual­quier esqui­na les espe­ran los lobos en celo pres­tos a ten­der­les una cela­da. En los dos pri­me­ros meses del año 2020 en Méxi­co se con­su­ma­ron 147 femi­ni­ci­dios. El mis­mo 8 de mar­zo ase­si­na­ron a 21 mujeres.

Podría­mos estar narran­do his­to­rias de amor al esti­lo de Romeo y Julie­ta o don Juan Teno­rio, pero la cruel reali­dad nos encau­za por otros derroteros.

Algu­nos res­pon­sa­bles polí­ti­cos con­si­de­ran que los femi­ni­ci­dios son daños cola­te­ra­les de la gue­rra con­tra el nar­co­trá­fi­co. Los jue­ces y fis­ca­les muchas veces cri­mi­na­li­zan a las víc­ti­mas e insi­núan que tal vez tenían nexos con el cri­men orga­ni­za­do o eran novias de la mafia («dese­cha­bles») «las han mata­do por ven­gan­zas o reta­lia­cio­nes, o por­que se dedi­ca­ban a la pros­ti­tu­ción» ¿alguien le cree a una pros­ti­tu­ta cuan­do denun­cia una vio­la­ción? ¿esta­rían tra­fi­can­do dro­ga? ¿Per­te­ne­cían a una ban­da rival y por eso las bala­cea­ron? Caso cerrado.

Por Inter­net-pági­nas webs- o las redes socia­les se exhi­ben hare­nes de chi­cas dis­pues­tas a ven­der­se o alqui­lar­se al mejor pos­tor (se coti­zan depen­dien­do de su belle­za o la per­fec­ción de su cuer­po) Son las cono­ci­das «pre­pa­go» que volun­ta­ria­men­te se lan­zan al estre­lla­to ilu­sio­na­das con triun­far como mode­los, escorts o masa­jis­tas. En incon­ta­bles oca­sio­nes caen en manos de los car­te­les o las mafias que las uti­li­zan de con­cu­bi­nas, las secues­tran, las escla­vi­zan y las obli­gan a prostituirse.

López Obra­dor le con­ce­dió a la igle­sia cató­li­ca y a las sec­tas evan­gé­li­cas espa­cios en cana­les de radio y TV con el fin de «mora­li­zar» el país. A pesar de que Méxi­co es un esta­do lai­co es nece­sa­rio pre­di­car la pala­bra de Dios para que el pue­blo no se des­víe del «camino rec­to». Ha lle­ga­do la hora del arre­pen­ti­mien­to y el per­dón pues ya se ha derra­ma­do dema­sia­da san­gre. Si se quie­re lograr una «Cuar­ta Trans­for­ma­ción» hay que for­mar ciu­da­da­nos de bien como lo pre­di­ca la Car­ti­lla Moral que ha redac­ta­do More­na (muy pare­ci­da a la escri­ta por el filó­so­fo Alfon­so Reyes hace 75 años) Hacien­do énfa­sis en mate­rias cla­ves como la edu­ca­ción cívi­ca y urba­ni­dad, la soli­da­ri­dad, el patrio­tis­mo y el cui­da­do de la natu­ra­le­za. Hay un peque­ño pro­ble­ma y es que le pue­blo ya no lee pues su “edu­ca­ción” es pura­men­te audiovisual.

El pri­mer man­da­ta­rio ha pro­cla­ma­do solem­ne­men­te el adve­ni­mien­to de una nue­va era de «paz y amor». –«Ya no habrá más vio­la­cio­nes de dere­chos huma­nos, ni repre­sión» ‑Repi­te una y otra vez en voz alta. No sabe­mos si este será el mejor méto­do para des­man­te­lar las orga­ni­za­cio­nes delic­ti­vas que ejer­cen el domino en sus terri­to­rios a base de la extor­sio­nes, sobor­nos y chan­ta­jes (cobro de “uso de piso”) ¿es posi­ble com­ba­tir a esas célu­las cri­mi­na­les con sal­mos res­pon­so­ria­les y bien­aven­tu­ran­zas? Que un país con más de 50 millo­nes de pobres ten­ga que inver­tir más dine­ro en segu­ri­dad que en edu­ca­ción o salud es algo que nos deja atónitos.

«Por­que la edu­ca­ción es la úni­ca que nos pue­de redi­mir» «El libro es la pun­ta de lan­za en la trans­for­ma­ción del país» – expre­só en un foro en ciu­dad de Méxi­co Paco Igna­cio Tai­bo II, direc­tor del FCE ¿será que los mafio­sos y ham­po­nes de la noche a la maña­na se dedi­ca­rán a leer las obras com­ple­tas de Gar­cía Már­quez o de Car­los Fuentes?

Méxi­co sufre des­de hace déca­das la ofen­si­va de los car­te­les de la dro­ga y la delin­cuen­cia orga­ni­za­da que el nue­vo gobierno de AMLO pien­sa enfren­tar con la con­sa­bi­da Guar­dia Nacio­nal. Aun­que los Esta­dos Uni­dos ha pre­sio­na­do a Méxi­co para que par­te de los 80.000 efec­ti­vos cum­plan fun­cio­nes de patru­lla­je en la fron­te­ra sur y nor­te per­si­guien­do a los migran­tes ile­ga­les cen­tro­ame­ri­ca­nos. Pare­ce que esta­mos abo­ca­dos a apli­car polí­ti­cas «disua­so­rias, puni­ti­vas o repre­so­ras» con tal de garan­ti­zar la paz y la tran­qui­li­dad de los ciudadanos.

La fór­mu­la pre­fe­ri­da por las auto­ri­da­des para ata­car el cre­cien­te cli­ma de vio­len­cia es aumen­tar el pie de fuer­za, es decir, más poli­cías y más mili­ta­res. Habi­ta­mos en un mun­do rodea­do de gen­te arma­da capaz de apre­tar el gati­llo ante el más míni­mo movi­mien­to sos­pe­cho­so. De ahí que las bala­ce­ras hagan par­te ya de las tra­di­cio­nes populares.

Las socie­da­des moder­nas urba­nas has­ta hace muy pocas gene­ra­cio­nes eran rura­les. Espe­cial­men­te en Méxi­co a par­tir de los años cua­ren­ta del pasa­do siglo XX la explo­sión demo­grá­fi­ca empu­jó a millo­nes de cam­pe­si­nos empo­bre­ci­dos a bus­car un mejor futu­ro en las ciu­da­des. De este modo se con­fi­gu­ró la geo­gra­fía huma­na de la exclu­sión y la mar­gi­na­li­dad tan típi­ca en el Ter­cer Mun­do. El des­pla­za­mien­to de los pue­blos indí­ge­nas tra­jo como con­se­cuen­cia la pér­di­da de los valo­res y su iden­ti­dad ya que tuvie­ron que asi­mi­lar­se a la fuer­za en una socie­dad mexi­ca­na racis­ta y cla­sis­ta que les inocu­ló el virus de la ven­gan­za social. Inmer­sos en un mun­do arti­fi­cial don­de el ser humano pier­de todas las cone­xio­nes con las fuer­zas telú­ri­cas de la natu­ra­le­za el des­arrai­go les corrom­pió el alma. 

Des­de los años trein­ta del siglo XX se va for­jan­do en el ima­gi­na­rio colec­ti­vo la figu­ra del macho mexi­cano. Un macho que está obli­ga­do a demos­trar su viri­li­dad al mejor “esti­lo Jalis­co”. Impul­sa­da por la indus­tria cine­ma­to­grá­fi­ca y en espe­cial pelí­cu­las como «Allá en el ran­cho gran­de» «la mujer del puer­to» «el pri­sio­ne­ro 13» Se fue cons­tru­yen­do el arque­ti­po del cha­rro bien bra­ga­do, som­bre­re­te y pis­to­lo­nes que al son de los maria­chis corre­tea­ba pre­ten­cio­so a la gru­pa de su caba­llo. Un macho­te que bebe tequi­la y ena­mo­ra a las muje­res con su mira­da de mata­dor (las muje­res en plu­ral por­que es polí­ga­mo) Un pro­to­ti­po al que supie­ron dar vida Anto­nio Agui­lar, Pedro Infan­te, Javier Solís, José Alfre­do Jimé­nez o Vicen­te Fer­nán­dez. Fue tal su éxi­to a nivel mun­dial que la pala­bra “macho”, que la Real Aca­de­mia Espa­ño­la de la Len­gua uti­li­za­ba para refe­rir­se a los ani­ma­les, tuvo que cam­biar­la para defi­nir a ese varón domi­nan­te y mujeriego.

El libro escri­to por John K Tur­ner «Méxi­co Bár­ba­ro», publi­ca­do en el año 1910, ya nos adver­tía la mane­ra en que se tra­ta­ba a las muje­res en Méxi­co: «las muje­res son obli­ga­das a casar­se con hom­bres de la mis­ma fin­ca, y algu­nas veces, con cier­tos indi­vi­duos que no son de su agra­do. No hay escue­las para los niños. En reali­dad, toda la vida de esta gen­te está suje­ta al capri­cho de un amo, y si este quie­re matar­los, pue­de hacer­lo impu­ne­men­te…» Por eso el dere­cho a per­na­da era y es muy común en los eji­dos siguien­do las prác­ti­cas feu­da­les here­da­das de la épo­ca colonial.

Si Marx creó la famo­sa con­sig­na: “Pro­le­ta­rios del mun­do uníos”, el movi­mien­to femi­nis­ta la trans­for­ma en: “Muje­res del mun­do uníos” Es increí­ble, pero en los albo­res del nue­vo mile­nio ha naci­do un nue­vo movi­mien­to revo­lu­cio­na­rio lide­ra­do por muje­res y no por hom­bres como ha sido lo habi­tual en Amé­ri­ca Lati­na. Está­ba­mos acos­tum­bra­dos a los lide­raz­gos mas­cu­li­nos que pro­ta­go­ni­za­ron la inde­pen­den­cia, la revo­lu­ción mexi­ca­na, la revo­lu­ción cuba­na, la revo­lu­ción san­di­nis­ta, la insur­gen­cia gue­rri­lle­ra e infi­ni­dad de revuel­tas socia­les (copa­dos casi al cien­to por cien­to por hombres)

Qui­zás una de las mani­fes­ta­cio­nes más impac­tan­tes pero que ape­nas ha teni­do reper­cu­sión en los mass media la pro­ta­go­ni­za­ron miles de muje­res del EZLN que sor­pre­si­va­men­te en la madru­ga­da del 9 de mar­zo salie­ron des­de los cara­co­les de resis­ten­cia en San Cris­tó­bal de las Casas, Oco­sin­go, Chi­lón, las Mar­ga­ri­tas, Palen­que y San Andrés de Larráin­zar para sumar­se al paro con­tra el “patriar­ca­do, la vio­len­cia y el capi­ta­lis­mo” Par­ti­ci­pa­ron miles de mili­cia­nas o insur­gen­tes de las comu­ni­da­des zapa­tis­tas deci­di­das a visi­bi­li­zar la con­di­ción de opre­sión y explo­ta­ción de la mujer indí­ge­na en México. 

El domi­nio del varón sobre la mujer que hace par­te de las tra­di­cio­nes y cos­tum­bres más ver­ná­cu­las here­da­das de la con­quis­ta y la colo­nia espa­ño­la. El abu­so y las vio­la­cio­nes fue­ron una prác­ti­ca común entre los mili­ta­res, enco­men­de­ros, frai­les o aris­tó­cra­tas. Ellos eran los ven­ce­do­res y con toda la pre­po­ten­cia se cobra­ban el botín de gue­rra. A la fuer­za saca­ban a las indí­ge­nas de las comu­ni­da­des para que les sir­vie­ran en sus casas don­de por lo gene­ral las amancebaban.

A par­tir de la con­quis­ta espa­ño­la los nue­vos amos impu­sie­ron el patriar­ca­do misó­gino ben­de­ci­do por los dog­mas de la san­ta madre igle­sia cató­li­ca. La mujer que­da­ba rele­ga­da a un segun­do y ter­cer plano pues se le con­si­de­ra­ba un ser infe­rior suje­to a la tute­la mas­cu­li­na. Por algo Dios creó a Eva de la cos­ti­lla de Adán. Su misión se limi­ta­ba a la crian­za de los niños, las labo­res domés­ti­cas y a com­pla­cer sexual­men­te a su mari­do (sin expe­ri­men­tar pla­cer, cla­ro). La mujer debía hacer gala de un com­por­ta­mien­to sumi­so y man­so sopor­tan­do con resig­na­ción cris­tia­na todos los atro­pe­llos come­ti­dos con­tra su inte­gri­dad. ¡Des­de la San­ta Sede se han legis­la­do los dere­chos de la mujer!El car­de­nal emé­ri­to mexi­cano San­do­val Iñi­guez lle­gó a afir­mar que: «las muje­res en muchas oca­sio­nes pro­vo­ca­ban a los hom­bres» «Hay muje­res muy arries­ga­das que se van con cual­quie­ra que las invi­te a subir en un auto lujo­so o a bai­lar en una sala de fies­tas» «No impor­ta la edad ya sean niñas y has­ta muje­res madu­ras se dejan enga­tu­sar o sedu­cir por el pri­mer galán que se encuen­tren en la calle» Según su emi­nen­cia «ellas son muy coque­tas y no miden las con­se­cuen­cias y por eso tam­bién tie­nen una par­te de cul­pa en los femi­ni­ci­dios» «Las muje­res deben ser más cas­tas y ves­tir de for­ma apro­pia­da» Las femi­nis­tas res­pon­den: ¡la calle y la noche son nues­tras! ¡el vio­la­dor eres tú!“El movi­mien­to femi­nis­ta bus­ca enfren­tar a hom­bres y muje­res y su obje­ti­vo es sem­brar el caos y des­or­den” “eso va en con­tra de la natu­ra­le­za mis­ma del plan de Dios” “Las muje­res femi­nis­tas están a favor de la des­pe­na­li­za­ción del abor­to y en con­se­cuen­cia son igua­les a los vio­la­do­res pues matan a una cria­tu­ra inocente”

En Méxi­co el movi­mien­to Mee­Too han denun­cia­do, como en otras par­tes del mun­do, a per­so­na­jes de reco­no­ci­do pres­ti­gio del ámbi­to cul­tu­ral, artís­ti­co, aca­dé­mi­co, empre­sa­rial, etc. Las víc­ti­mas, que resig­na­das em su día tuvie­ron que callar por ver­güen­za o pre­sio­na­das por sus pro­pios ver­du­gos, aho­ra han per­di­do el mie­do y a tra­vés de las redes socia­les seña­lan a los vio­la­do­res, abu­sa­do­res o aco­sa­do­res que se creían into­ca­bles. Hay múl­ti­ples casos de vio­len­cia de géne­ro que no se denun­cian por­que la víc­ti­ma y sus fami­lia­res han per­di­do la con­fian­za en la jus­ti­cia. Pre­fie­ren el ano­ni­ma­to a que se les estig­ma­ti­ce socialmente.

Méxi­co es un país necró­fi­lo, o sea, que lle­va has­ta extre­mos neu­ró­ti­cos su exa­cer­ba­da pasión por la muer­te. Como se demues­tra en el día de muer­tos, bai­le de muer­tos, pan de muer­tos, catri­nas, cala­ve­ras, esque­le­tos, fune­ra­les y entie­rros. Esta­mos ante una socie­dad más preo­cu­pa­da por los muer­tos que por los vivos, más preo­cu­pa­da por el pasa­do que por el pre­sen­te o el futuro.

Se mata a las muje­res por el sim­ple hecho de ser muje­res, por pura miso­gi­nia, el odio al géne­ro feme­nino. Muchos los femi­ni­ci­dios están rela­cio­na­dos con una reac­ción machis­ta que rele­ga a la mujer a ser una abne­ga­da ama de casa (maria­nis­mo) y escla­vas sexua­les. En muchí­si­mos casos, a pesar de que esta­mos en el siglo XXI, están suje­tas a la depen­den­cia eco­nó­mi­ca del varón. Pero por otro lado las muje­res moder­nas se han eman­ci­pa­do, son autó­no­mas y desa­fían el poder mas­cu­lino ‑que es el géne­ro domi­nan­te o supre­ma­cis­ta (padre, espo­so o novio) – Ellas exi­gen pari­dad de géne­ro; estu­diar, ingre­sar en el mer­ca­do labo­ral, y ser inde­pen­dien­tes. Pero esas ansias de supe­rar­se pue­den con­ver­tir­se tam­bién en su sen­ten­cia a muerte.

En Ciu­dad Juá­rez del año 1993 has­ta el 2018 se con­ta­bi­li­za­ron 1.775 femi­ni­ci­dios. Por lo gene­ral las víc­ti­mas son muje­res jóve­nes de estra­tos bajos que sue­len ser vio­la­das, tor­tu­ra­das y ase­si­na­das a gol­pes, a bala­zos o a puña­la­das. Se acu­sa al esta­do mexi­cano de no haber asu­mi­do su res­pon­sa­bi­li­dad en las inves­ti­ga­cio­nes de esta masa­cre. El gra­do de impu­ni­dad se ha fija­do en el 98% de los casos. Al fin y al cabo, los muer­tos no decla­ran. Hace unos meses el gobierno fede­ral apro­bó una refor­ma para que el femi­ni­ci­dio sea con­si­de­ra­do deli­to gra­ve y ame­ri­te pri­sión pre­ven­ti­va. Del 2015 al 2019 en Méxi­co fue­ron ase­si­na­das por vio­len­cia de géne­ro 264 niñas y lesio­na­dos por vio­len­cia intra­fa­mi­liar 60.463 meno­res de 18 años.

Lo peor de todo es que los abu­sos y vio­la­cio­nes en bue­na par­te de los casos se pro­du­ce en su entorno fami­liar. Las meno­res son abu­sa­das o vio­la­das por sus padras­tros, padres, tíos, pri­mos o abuelos.

Muchas víc­ti­mas jamás podrán recu­pe­rar­se del shock que supu­so los abu­sos o vio­la­cio­nes. Las super­vi­vien­tes ten­drán que arras­trar el res­to de sus vidas el trau­ma psí­qui­co inso­por­ta­ble que solo podrán sobre­lle­var­lo a base de pas­ti­llas, bar­bi­tú­ri­cos y el auxi­lio espi­ri­tual en las parro­quias. Los tra­ta­mien­tos psi­quiá­tri­cos pue­den alar­gar­se años o qui­zás déca­das por­que curar las heri­das del alma es un asun­to bas­tan­te complejo.

El Esta­do mexi­cano se ve inca­paz de garan­ti­zar la segu­ri­dad de las muje­res que se han con­ver­ti­do en las más vul­ne­ra­bles de la socie­dad. Por eso las aso­cia­cio­nes femi­nis­tas se han orga­ni­za­do gru­pos de auto­de­fen­sa lan­zan­do una aler­ta de géne­ro a nivel nacio­nal. Su inten­ción es la de pre­ve­nir­las de los innu­me­ra­bles peli­gros que corren si tras­pa­san deter­mi­na­das líneas rojas. Los ayun­ta­mien­tos han ins­ta­la­do boto­nes de páni­co (alar­mas) en las zonas más calien­tes conec­ta­das con las comi­sa­rías de poli­cía para brin­dar­les una mayor pro­tec­ción. Muchas fami­lias han deci­di­do ence­rrar a sus hijas en las casas ante el temor de que, si se van a pasear con sus ami­gos o están jugan­do en las calles, las secuestren.

Ya no hay ni éti­ca, ni moral que val­ga, se ha per­di­do el temor a Dios y sus diez man­da­mien­tos que al menos en el pasa­do fre­na­ba el accio­nar de los mal­he­cho­res. Las auto­ri­da­des fede­ra­les jun­to con la socie­dad civil (IMU, Cona­vim, Fun­da­ción Ori­gen, Méxi­co Uni­do con­tra la Delin­cuen­cia) se empe­ñan en lan­zar cam­pa­ñas públi­cas para con­cien­ti­zar a la pobla­ción acer­ca de la cre­cien­te ola de femi­ni­ci­dios. Para lograr tan loa­ble obje­ti­vo una serie de artis­tas, can­tan­tes, actri­ces o estre­llas tele­vi­si­vas ‑la mayo­ría bur­gue­sas de ras­gos occi­den­ta­les blan­cos- bajo el lema «Vámo­nos Res­pe­tan­do» han pres­ta­do su ima­gen para hacer un lla­ma­do de aten­ción a la socie­dad sobre el fla­ge­lo de la vio­len­cia de géne­ro. Las «hadas madri­nas» les advier­ten a los vic­ti­ma­rios (machos) que se abs­ten­gan de aten­tar con­tra la dig­ni­dad de las fémi­nas. Son dos reali­da­des muy dife­ren­tes; aque­llas muje­res famo­sas de un alto poder adqui­si­ti­vo que viven en con­do­mi­nios pro­te­gi­das por guar­dias de segu­ri­dad, y las muje­res del pue­blo que el 80% son mes­ti­zas o indí­ge­nas que resi­den en las colo­nias mar­gi­na­les y se movi­li­zan en metro, buses o a pie y que, por ende, están expues­tas a incon­ta­bles peli­gros. Hemos pasa­do del pater­na­lis­mo jesuí­ti­co al mater­na­lis­mo huma­ni­ta­rio ejer­ci­do por unos oli­gar­cas que se eri­gen en las sal­va­do­ras de su estirpe.

Que se pue­de espe­rar de una socie­dad de ido­la­tras alcohó­li­cos don­de el núme­ro de can­ti­nas, bares, antros y dis­co­te­cas supe­ran 1000 por 1 al de biblio­te­cas o cen­tros cul­tu­ra­les. ¡Viva el vicio! El alcohol es la estre­lla de todas las acti­vi­da­des socia­les. En los ambien­tes sór­di­dos de esas colo­nias o gue­tos de las cla­ses bajas es muy fácil que esta­lle la vio­len­cia intra­fa­mi­liar, las ren­ci­llas entre las pare­jas, ata­ques de celos, gri­tos y repro­ches y como no, las agre­sio­nes con­tra los hijos. A todo volu­men se escu­cha músi­ca nor­te­ña o los famo­sos nar­co­co­rri­dos mien­tras la tele­vi­sión trans­mi­te la sobre­do­sis dia­ria de tele­no­ve­las, reality shows, fút­bol y pelí­cu­las de acción o mor­bo­si­da­des. Las series de mayor audien­cia son las que san­ti­fi­can a esos mafio­sos que de la noche a la maña­na se vuel­ven mul­ti­mi­llo­na­rios. Sin duda algu­na los jóve­nes los toma como el mejor ejem­plo a imi­tar. Y como el fin jus­ti­fi­ca los medios pues a tra­fi­car, robar, tor­tu­rar, matar, des­apa­re­cer o vio­lar. La bana­li­dad del mal se ha mag­ni­fi­ca­do has­ta lími­tes incon­ce­bi­bles. Se apren­de pri­me­ro a dis­pa­rar una pis­to­la que a leer o escribir.

Si no hay alcohol o dro­gas, no hay feli­ci­dad, si no hay borra­che­ra o alu­ci­na­cio­nes, no hay fies­ta. Estos son los ras­gos más carac­te­rís­ti­cos de la idio­sin­cra­sia del pue­blo. Alie­na­dos por los video­jue­gos de gue­rra, la sobre­es­ti­mu­la­ción de la libi­do con el bom­bar­deo por­no­grá­fi­co-que es la mejor escue­la para los vio­la­do­res- el resul­ta­do es más que per­ver­so. Por el con­tra­rio, jamás se fomen­ta­rá el estu­dio, la lec­tu­ra, el depor­te, o el dis­fru­te de la naturaleza.

La juven­tud hedo­nis­ta está obse­sio­na­da con ganar dine­ro fácil y para con­se­guir­lo nece­sa­ria­men­te tie­nen que ingre­sar en los gru­pos delin­cuen­cia­les. En estos pue­den enro­lar­se como hal­co­nes, men­sa­je­ros o sica­rios don­de van a reci­bir una sucu­len­ta paga. La cre­cien­te deman­da de dro­ga en la fron­te­ra nor­te y el micro­trá­fi­co o el nar­co­me­nu­deo interno dis­pa­ra la bonan­za de dóla­res y la lucha por con­tro­lar las rutas de dis­tri­bu­ción. Un nego­cio flo­re­cien­te al que hay que aña­dir­le la tra­ta de blan­cas, robos de vehícu­los, secues­tros, extor­sio­nes, esta­fas, gua­chi­co­leo, asal­tos a ban­cos etc. La san­ta alian­za entre poder y nar­co­trá­fi­co es prác­ti­ca­men­te indes­truc­ti­ble. A lo lar­go de la fron­te­ra de Méxi­co con EEUU exis­ten más de 1200 arme­rías lega­les que abas­te­cen los arse­na­les de los con­tra­ban­dis­tas que las ven­den o cam­bian a los car­te­les por dro­gas o estu­pe­fa­cien­tes. Has­ta aquí nos ha traí­do el neo­li­be­ra­lis­mo glo­ba­li­za­dor y geno­ci­da que pro­mue­ve los EEUU.

La masa está ávi­da por eva­dir­se de un entorno opre­si­vo y estre­san­te. La ecua­ción es muy fácil: entre mayor sea la cri­sis social, más vicios, alcoho­lis­mo, borra­che­ras. El alcohol jun­to a las dro­gas es el prin­ci­pal induc­tor de los actos cri­mi­na­les. Lo más común es exci­tar­se a base de canas­ta­das de cer­ve­za, bote­llas de tequi­la, ron, vod­ka, whisky, más un varia­do cóc­tel de dro­gas blan­das y las duras. (Marihua­na cocaí­na y heroí­na, anfe­ta­mi­nas, inha­lan­tes, éxta­sis, LSD, el fen­ta­ni­lo una dro­ga 50 veces más pode­ro­sa que la heroí­na y has­ta 100 veces más fuer­te que la mor­fi­na) Dicha mez­cla explo­si­va car­co­me el cere­bro y los «machos lum­pen» de cuer­pos tatua­dos con dise­ños dia­bó­li­cos en el momen­to menos pen­sa­do poseí­dos por los espí­ri­tus malig­nos se trans­for­man en depre­da­do­res sexua­les o sado­ma­so­quis­tas que bus­can víc­ti­mas pro­pi­cia­to­rias para ofren­dar­las en el altar de los sacri­fi­cios. Aquí no hay cle­men­cia, ni com­pa­sión pues las fie­ras ansio­sas por saciar sus más bajos ins­tin­tos lan­zan su den­te­lla­da sinies­tra en cual­quier oscu­ro callejón.

Esta­mos rodea­dos de enfer­mos men­ta­les, de ase­si­nos de la peor cala­ña, indi­vi­duos psi­có­ti­cos y para­noi­cos capa­ces de rea­li­zar maca­bros ritua­les en honor a la san­ta muer­te y orgiás­ti­cas misas negras de cani­ba­lis­mo extre­mo ‑tal y como lo reve­ló el caso del Mons­truo de Eca­te­pec (Eca­te­pe­ces el muni­ci­pio mexi­cano más vio­len­to para las muje­res) Cuan­do uno cami­na por las calles no sabe si en las bol­sas negras tira­das en el sue­lo hay basu­ras o res­tos huma­nos (los embol­sa­dos) El 70% de los cadá­ve­res de las víc­ti­mas son tira­dos en terre­nos bal­díos, basu­re­ros o cana­les de aguas negras. La mayo­ría tie­nen una edad pro­me­dio entre los 20 a 35 años y en un alto por­cen­ta­je sufrió abu­sos sexuales.

Nues­tros paí­ses son dro­go­de­pen­dien­tes y etí­li­cos depen­dien­tes ¿Es posi­ble que algún gobierno en Amé­ri­ca Lati­na impon­ga por decre­to la ley seca en los fines de sema­na? ¿Lo per­mi­ti­ría la indus­tria cer­ve­ce­ra o la lico­re­ra que deten­ta un gran poder polí­ti­co y eco­nó­mi­co? Seria vis­to como un ata­que al libre mer­ca­do y la liber­tad indi­vi­dual a pesar de la devas­ta­do­ra cri­sis de salud públi­ca que esto supo­ne. A sabien­das que el tiem­po de ocio está rela­cio­na­do direc­ta­men­te con el tra­go, las dro­gas, las dis­co­te­cas, pros­tí­bu­los o casi­nos. Prohi­bir el alcohol des­en­ca­de­na­ría gra­ví­si­mas revuel­tas y moti­nes por cul­pa del sín­dro­me de abstinencia.

Méxi­co posee una de las tasas más altas de vio­len­cia de géne­ro, femi­ni­ci­dios, abu­sos sexua­les, vio­la­cio­nes o pedofi­lia del mun­do (Amé­ri­ca Lati­na es la región más letal para las muje­res) Esta­mos ante un pro­ble­ma estruc­tu­ral de múl­ti­ples rami­fi­ca­cio­nes impo­si­ble de com­ba­tir a cor­to pla­zo. Un asun­to que los gobier­nos inten­tan esqui­var y has­ta mini­mi­zar maqui­llan­do las esta­dís­ti­cas para des­em­ba­ra­zar­se de sus responsabilidades.

Del 2005 al 2018 la cifra de muje­res des­apa­re­ci­das en EDOMEX se ele­vó a más de 5.500 ‑de las cua­les 150 son niñas- las comi­sio­nes de bús­que­da con­ta­bi­li­zan apro­xi­ma­da­men­te 40.000 des­apa­re­ci­dos en todo el país. Los orga­nis­mos guber­na­men­ta­les se han mos­tra­do com­ple­ta­men­te inefi­ca­ces para localizarlos.

Los infor­mes poli­cia­les nos reve­lan que en Méxi­co 9 muje­res son ase­si­na­das dia­ria­men­te. Esta espe­luz­nan­te cifra ha sido corro­bo­ra­da por infor­mes de los orga­nis­mos de dere­chos huma­nos SEGOB y la ONU en el que tam­bién se aña­de que el 41,3% de las muje­res ha sufri­do algún caso de abu­so sexual duran­te el cur­so de su vida. Y eso que para­dó­ji­ca­men­te Méxi­co es un país que vene­ra a la Vir­gen de Gua­da­lu­pe, la madre tie­rra o Tonan­tzin, y que el día de la madre es más impor­tan­te que el gri­to de independencia.

Los femi­ni­ci­dios en la égi­da de la cuar­ta trans­for­ma­ción de AMLO no dis­mi­nu­yen, sino que por el con­tra­rio aumen­tan escan­da­lo­sa­men­te. Este es uno de los prin­ci­pa­les fla­ge­los socia­les que gol­pea no solo en Méxi­co sino a toda Amé­ri­ca Lati­na ‑que según la ONU es la región más des­igual del mun­do- Entre las 50 ciu­da­des más vio­len­tas de los cin­co con­ti­nen­tes hay 15 mexi­ca­nas: Tijua­na, Aca­pul­co, Ciu­dad Vic­to­ria, Ciu­dad Juá­rez, Ira­pua­to. Tijua­na en el 2018 alcan­zó la tasa de homi­ci­dios más alta del mun­do ‑según un estu­dio del Con­se­jo Ciu­da­dano de Segu­ri­dad Publi­ca. El pre­si­den­te López Obra­dor ha teni­do que reco­no­cer que se ve impo­ten­te para con­te­ner esta ola de homi­ci­dios que afec­ta todo el país. Al pue­blo acu­cia­do por tan­ta fata­li­dad no le que­da más reme­dio que pedir de rodi­llas la pron­ta ins­tau­ra­ción del rei­no de Dios en la tie­rra. Las muje­res víc­ti­mas de esta gue­rra que se libra en el con­jun­to de todo el país segui­rán aumen­tan­do expo­nen­cial­men­te en los pró­xi­mos años.

Ya no hay poe­tas, sino sica­rios, ya no hay román­ti­cos soña­do­res sino vio­la­do­res y estu­pra­do­res. La uto­pía de una ciu­dad segu­ra se des­va­ne­ce por com­ple­to. El femi­nis­mo en Méxi­co no es una moda, ni una pata­le­ta anti machis­ta, sino una res­pues­ta lógi­ca al tre­men­do desa­fío que supo­ne enfren­tar los más sinies­tros aten­ta­dos con­tra la dig­ni­dad huma­na. Por eso han teni­do que invo­car la soli­da­ri­dad géne­ro tan­to de muje­res, hom­bres y la comu­ni­dad LGTBI. La mujer ha sido edu­ca­da para ser com­pla­cien­te con el hom­bre, agra­dar­lo y obedecerlo.

No es lo mis­mo las muje­res de la bur­gue­sía o de la alta socie­dad, de la cla­se media, que las de cla­ses bajas, indí­ge­nas y cam­pe­si­nas. Entre más pobre sea la mujer, más anal­fa­be­ta, más opri­mi­da y vio­len­ta­da. Millo­nes de muje­res no son due­ñas de su cuer­po, ni tie­nen dere­cho a deci­dir (sus emba­ra­zos no desea­dos) Enton­ces, deben callar y acep­tar lo que deci­da su hom­bre-patriar­ca-macho a quien le deben eter­na obediencia.

Itu­rria /​Fuen­te

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