Bra­sil. Bol­so­na­ro, ante el desas­tre electoral

Por Dario Pig­not­ti. Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 30 de noviem­bre de 2020.

Jair Bol­so­na­ro sufrió una derro­ta cate­gó­ri­ca en los balo­ta­jes cele­bra­dos en San Pablo y Rio de Janei­ro, entre otras capi­ta­les, de la que sur­ge un cua­dro polí­ti­co incier­to. En lo inme­dia­to vio como sus adver­sa­rios gana­ron posi­cio­nes tác­ti­cas y en el lar­go pla­zo per­ci­bió que su reelec­ción no pue­de ser dada como segu­ra. El fan­tas­ma de «Jair el bre­ve», aquel líder de ultra­de­re­cha de ascen­so ver­ti­gi­no­so que gober­nó solo un man­da­to, comien­za a sobre­vo­lar Brasilia.

Bru­nos Covas del dere­chis­ta pero no fas­cis­ta, Par­ti­do de la Social­de­mo­cra­cia Bra­si­le­ña, fue reelec­to en San Pablo y de inme­dia­to fes­te­jó jun­to a su corre­li­gio­na­rio, el gober­na­dor Joao Doria, pre­can­di­da­to a la pre­si­den­cia en 2022. Bol­so­na­ro ya era un per­de­dor segu­ro en esa metró­po­lis que es la loco­mo­to­ra nacio­nal, dado que su apa­dri­na­do, Cel­so Rus­so­mano, ni siquie­ra había logra­do pasar al segun­do turno en las elec­cio­nes 15 de noviembre.

En Río de Janei­ro gano el dere­chis­ta Eduar­do Paes, de Demó­cra­tas, impo­nién­do­se sobre el pas­tor Mar­ce­lo Cri­ve­lla, apo­ya­do por el pre­si­den­te. Esta derro­ta es del tama­ño de la de San Pablo pero gol­peó aún más al clan Bol­so­na­ro que tie­ne en esa ciu­dad su base terri­to­rial, inclu­yen­do la alian­za con las mili­cias par­po­li­cia­les. Derro­ta­do en este segun­do turno , al igual que en el pri­me­ro, el exca­pi­tán optó por una sali­da des­con­cer­tan­te: imi­tar a su cole­ga esta­dou­ni­den­se, Donald Trump, denun­cian­do el mis­mo dia un fraude.

Ase­gu­ró tener infor­ma­cio­nes de fuen­tes pro­pias según las cua­les «hubo mucho frau­de allá (EEUU)» don­de espe­ra que el caso lle­gue a la Supre­ma Cor­te. De esas decla­ra­cio­nes for­mu­la­das este domin­go tras votar en una villa mili­tar cario­ca se des­pren­de que no tie­ne pre­vis­to reco­no­cer la vic­to­ria del demó­cra­ta Joe Biden. Seme­jan­te leal­tad con el repu­bli­cano Trump cau­sa alar­ma en el amplio espec­tro de dere­cha y ultra­de­re­cha, inclu­yen­do par­te del gene­ra­la­to, que res­pal­dó su lle­ga­da al Pala­cio del Pla­nal­to en 2019.

Duran­te la mis­ma rue­da de pren­sa repi­tió sus dudas sobre las urnas elec­tró­ni­cas bra­si­le­ñas y men­cio­nó con todas las letras la ame­na­za de un posi­ble «frau­de», que sólo exis­te en su ima­gi­na­ción. Vale decir: sem­bró dudas sobre los comi­cios muni­ci­pa­les de este domin­go y anti­ci­pó lo que pue­de ser su gue­rra jurí­di­ca, a la Trump, si no logra­ra ser reelec­to en 2022. Por cier­to la pero­ra­ta sobre las urnas y el frau­de no logra disi­mu­lar hacia don­de apun­ta Bol­so­na­ro. Su enemi­go sigue sien­do la democracia.

Foto: EFE

Itu­rria /​Fuen­te

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