Sáha­ra Occi­den­tal. Manual para enten­der el con­flic­to actual

Por Ando­ni Luba­ki, Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 24 de noviem­bre de 2020.

Si bien Poli­sa­rio y Marrue­cos han regis­tra­do pocos cam­bios inter­nos en su orga­ni­za­ción, men­sa­je y rei­vin­di­ca­ción, la geo­po­lí­ti­ca y la estra­te­gia de ter­ce­ros paí­ses ha hecho que la situa­ción que pare­cía enquis­ta­da del todo haya toma­do rum­bos que hace un mes eran impensables.

Un refrán saha­raui afir­ma que «para el extran­je­ro el desier­to siem­pre pare­ce el mis­mo. Nada cam­bia para los ojos del ajeno. Pero para el naci­do o cria­do en las are­nas es como un libro abier­to». El con­flic­to saha­raui pue­de enten­der­se gra­cias a este dicho.

Resul­ta des­mo­ra­li­za­dor tener que expli­car un con­flic­to des­de su comien­zo en el que el Esta­do espa­ñol tan­to tie­ne que ver. El silen­cio del Gobierno espa­ñol ha ayu­da­do mucho a esto. Pero tra­ta­ré de resu­mir­lo en un párrafo.

Espa­ña fue poten­cia colo­ni­za­do­ra has­ta 1975, cuan­do tras los acuer­dos tri­par­ti­tos y la Mar­cha Ver­de orga­ni­za­da por Has­san II Madrid deci­de repar­tir su otro­ra pro­vin­cia con Marrue­cos y Mau­ri­ta­nia. El Ejer­ci­to saha­raui, lla­ma­do Poli­sa­rio, se enfren­ta con ayu­da de Arge­lia, y con su gen­te a sal­vo en los cam­pa­men­tos de refu­gia­dos de Tin­duf, a las dos nue­vas poten­cias, derro­tan­do a Mau­ri­ta­nia en el 79. Des­de 1991, Poli­sa­rio y Marrue­cos fir­man un alto el fue­go con la pro­me­sa de la ONU de resol­ver el pro­ble­ma de la últi­ma colo­nia afri­ca­na. Tras 29 años espe­ran­do el ansia­do refe­rén­dum, este no lle­ga. El ejér­ci­to Poli­sa­rio, por pre­sio­nes de su pro­pia gen­te para la vuel­ta a la lucha arma­da, sabien­do que las pro­me­sas de la ONU no sir­ven y vien­do cómo Marrue­cos vio­la sis­te­má­ti­ca­men­te cual­quier pac­to alcan­za­do años atrás, ha deci­di­do vol­ver a coger el fusil.

Pero sería des­ca­be­lla­do pen­sar que una con­tien­da se limi­ta solo al cam­po de bata­lla. Acto­res con intere­ses diver­sos actúan direc­ta o indi­rec­ta­men­te. Léa­se Fran­cia, Espa­ña y Arge­lia; pero, sobre todo en los últi­mos meses, tam­bién EEUU y Rusia com­pi­ten por un peda­zo del pas­tel. La com­pe­ten­cia por la hege­mo­nía de un país rico en recur­sos natu­ra­les y su mayús­cu­la impor­tan­cia geo­es­tra­té­gi­ca han hecho que los dos gigan­tes hayan deci­di­do tomar car­tas en el asunto.

Marrue­cos y el Polisario

El Poli­sa­rio recla­mó la des­co­lo­ni­za­ción a Espa­ña allá por 1970. Las pro­tes­tas tuvie­ron su apo­geo pre­ci­sa­men­te aquel año en el Zem­la: una suer­te de acam­pa­da rei­vin­di­ca­ti­va con tres muer­tos y dece­nas de des­apa­re­ci­dos, entre ellos el ideó­lo­go y estra­te­ga del movi­mien­to, Bachi­ri Lebsir.

El Gene­ral Pérez de Lema man­dó dis­per­sar y coor­di­nar el des­alo­jo al capi­tán de la Legión Díaz Arco­cha (jefe de la Ertzain­tza des­de 1981 has­ta su muer­te en un aten­ta­do rei­vin­di­ca­do por ETA) quien se puso al man­do de los bata­llo­nes que abrie­ron fue­go. Sus nom­bres toda­vía hacen tem­blar a más de un anciano saha­raui en los campamentos.

Des­de 1973 el Poli­sa­rio toma la vía de la lucha arma­da. Pri­me­ro con­tra Espa­ña y des­pués con­tra Marrue­cos y Mau­ri­ta­nia al inva­dir estos paí­ses el terri­to­rio con ayu­da espa­ño­la. La ONU obli­gó a Espa­ña a ir a tri­bu­na­les para escla­re­cer quién ten­dría dere­cho a votar en un refe­rén­dum. La sen­ten­cia dejó cla­ro que solo los saha­rauis podrían votar al no exis­tir nin­gu­na ser­vi­dum­bre his­tó­ri­ca de Marrue­cos sobre las tri­bus del sur.

Derro­ta­da mili­tar­men­te Mau­ri­ta­nia, los úni­cos agen­tes en el cam­po de bata­lla eran Marrue­cos y el Fren­te Poli­sa­rio. Rabat reci­bía ayu­da mili­tar Fran­cia (avio­nes caza y bom­bar­de­ros) e Israel le ani­mó a cons­truir un muro en el desier­to para ir ais­lan­do a los saha­rauis. Este muro es el que actual­men­te ata­can las uni­da­des del Poli­sa­rio y está con­si­de­ra­do uno de los más gran­des y cos­to­sos del mun­do. En 1991 se decla­ró un alto el fue­go aus­pi­cia­do por la ONU para la cele­bra­ción del refe­rén­dum. Des­de enton­ces Marrue­cos tra­ta de man­te­ner un sta­tu quo para poder vaciar de recur­sos natu­ra­les (fos­fa­to y pes­ca) el terri­to­rio. El leit­mo­tiv del rei­no de los alaui­tas pasa por man­te­ner las «pro­vin­cias del sur». Rabat uti­li­za el con­flic­to saha­raui para apla­car y des­le­gi­ti­mar cual­quier atis­bo de pro­tes­ta con­tra la casa real o por los dere­chos socia­les, al esti­lo «todo es ETA» de la épo­ca de Aznar.

Arge­lia

Uno de los gran­des y más impor­tan­tes acto­res. El mayor país afri­cano, el segun­do en cuan­to a capa­ci­dad mili­tar y el pri­me­ro del Magreb en recur­sos natu­ra­les (por enci­ma inclu­so de Libia). Gas, petró­leo, hie­rro y aho­ra zinc y litio. Este últi­mo mine­ral ha apa­re­ci­do en los últi­mos años en las cer­ca­nías de Gare Deblet (a esca­sos kiló­me­tros de la capi­tal admi­nis­tra­ti­va Rabou­ni). La cuen­ca mine­ra de hie­rro (entre los cam­pa­men­tos refu­gia­dos de Sma­ra y Dakh­la) está con­si­de­ra­da una de las más gran­des del mun­do pero su situa­ción en la mitad del desier­to hace difí­cil el transporte.

El país con­si­de­ra­do «her­mano» (sic) por el Poli­sa­rio siem­pre ha soña­do con una sali­da hacia el Atlán­ti­co. Algu­nos exper­tos dicen que Arge­lia posi­bi­li­tó la ayu­da a los saha­rauis por ren­cor. Haber­se que­da­do fue­ra de los acuer­dos tri­par­ti­tos por los que se divi­dió el Saha­ra dolió al enton­ces pre­si­den­te Bou­me­die­ne. Una sali­da a las aguas del océano haría que sus pro­duc­tos lle­ga­ran a más mer­ca­dos, apar­te de ais­lar geo­grá­fi­ca­men­te a Marrue­cos, su prin­ci­pal com­pe­ti­dor en el mer­ca­do del Magreb. Los dos paí­ses veci­nos lle­van con las fron­te­ras cerra­das más de cua­tro décadas.

En el últi­mo año el país ha sufri­do cam­bios polí­ti­cos, si bien tam­po­co tan gran­des como se espe­ra­ba. El todo­po­de­ro­so bino­mio Bouteflika/​Saleh (entién­da­se como bino­mio de poder político/​militar) se rom­pió al ser des­ti­tui­do el pri­me­ro por la cúpu­la mili­tar gober­na­da por el segun­do. Varias sema­nas de pro­tes­tas y el pres­ti­gio que sigue tenien­do el Ejér­ci­to (garan­te de la nación y de los prin­ci­pios del país) lle­va­ron a que los mili­ta­res hicie­ran una lim­pia en la cla­se polí­ti­ca, bajo acu­sa­cio­nes de corrup­ción y alta trai­ción, que alcan­zó al her­mano del pro­pio Bouteflika.

El úni­co país del Magreb que no tuvo pro­tes­tas en las lla­ma­das «pri­ma­ve­ras ára­bes» ama­gó por un momen­to por las pre­sio­nes socia­les con abrir las fron­te­ras con Marrue­cos, lo que hubie­ra sido el fin del con­flic­to saha­raui. Sin embar­go, tras el lava­do de cara del sis­te­ma arge­lino y pese a la súbi­ta muer­te del gene­ral Saleh, no solo deci­die­ron seguir con las fron­te­ras cerra­das sino que el país ha vota­do un cam­bio de Cons­ti­tu­ción, en el con­tex­to de la cri­sis libia, que bene­fi­cia a los saharauis.

Esta modi­fi­ca­ción otor­ga ple­nos dere­chos a los mili­ta­res para actuar sobre otros terri­to­rios por mar, tie­rra y aire. El gran mie­do y azo­te de los saha­rauis, la avia­ción marro­quí (de avio­nes de com­ba­te y pilo­tos muchas veces fran­ce­ses) ya no será tan temi­do. De hecho, toda­vía hoy no ha habi­do nin­gún ata­que aéreo a posi­cio­nes del Poli­sa­rio. Tam­bién la com­pra de mate­rial béli­co a Rusia (prin­ci­pal alia­do mili­tar de Arge­lia en los últi­mos años) ha hecho que Marrue­cos no pue­da airear su supe­rio­ri­dad mili­tar en la con­tien­da y según varios exper­tos sea más come­di­do a la hora de ejer­cer las accio­nes armadas.

Fran­cia y España

Son los gran­des alia­dos de Marrue­cos en Euro­pa. El país galo es miem­bro con dere­cho a veto en el Con­se­jo de Segu­ri­dad de la ONU y siem­pre ha vela­do por sus intere­ses en el Magreb. Con Marrue­cos como fir­me gen­dar­me en la zona, cual­quier paso en los últi­mos años en mate­ria de dere­chos huma­nos o reso­lu­ción del con­flic­to se ha topa­do con el muro de la diplo­ma­cia gala. Sus polí­ti­cos han que­ri­do des­de 1989, con el expre­si­den­te Chi­rac a la cabe­za, borrar de cual­quier tra­ta­do de la ONU la pala­bra «refe­rén­dum» y han apli­ca­do todo su peso diplo­má­ti­co para hacer bri­llar el con­cep­to de «auto­no­mía».

En el últi­mo infor­me pre­sen­ta­do por la Minur­so (Misión de Paz dde las Nacio­nes Uni­das) des­apa­re­cía la pala­bra refe­rén­dum. Ello moti­vo las pro­tes­tas del gabi­ne­te del Poli­sa­rio en Rabou­ni y a la sazón el comien­zo de las pro­tes­tas en el paso ile­gal de Guerguerat.

Espa­ña es poten­cia colo­ni­za­do­ra de iure del Saha­ra Occi­den­tal. Las Leyes inter­na­cio­na­les exi­gen al Esta­do espa­ñol cele­brar el refe­rén­dum, pero se sabe que Madrid no es muy dado a pre­gun­tar a la ciu­da­da­nía su opi­nión fue­ra de las elec­cio­nes. Siem­pre pre­sio­na­da polí­ti­ca­men­te entre sus veci­nos del sur y nor­te (Marrue­cos y Fran­cia), ha con­tem­po­ri­za­do y su deja­ción le ha con­ver­ti­do en uno de los cul­pa­bles de la actual situa­ción. Marrue­cos sabe cómo ata­car a Madrid y cada vez que pue­de hacer una decla­ra­ción o tomar una deci­sión que afec­te a su sobe­ra­nía dic­ta­to­rial sobre terreno saha­raui, man­da olea­das de pate­ras hacia las cos­tas espa­ño­las. Lo esta­mos vien­do aho­ra mis­mo en Cana­rias con la lle­ga­da masi­va de inmi­gran­tes. El emba­ja­dor saha­raui en Madrid decla­ró la sema­na pasa­da que «a Espa­ña solo le pedi­mos que no haga más daño del que ya ha hecho a la pobla­ción saharaui».

Rusia y Esta­dos Unidos

El Magreb se ha con­ver­ti­do en un table­ro que empie­za a recor­dar a la Gue­rra Fría. Una zona tan impor­tan­te estra­té­gi­ca­men­te como el Saha­ra Occi­den­tal no pue­de que­dar fue­ra de los jue­gos de poder de las dos poten­cias. Esta aún por ver cómo actúa la futu­ra Admi­nis­tra­ción de Joe Biden, pero la de Donald Trump, con Bol­ton a la cabe­za, tra­tó de poner fin al con­flic­to apo­yan­do la crea­ción de un mer­ca­do común para esa zona que solu­cio­na­ría muchos pro­ble­mas actua­les. Marrue­cos tem­bló y el Poli­sa­rio se fro­tó las manos, has­ta que Trump des­ti­tu­yó a Bol­ton y el pro­ble­ma se vol­vió a enquistar.

El minis­tro de exte­rio­res ruso. Ser­gei Lavrov, se ha posi­cio­na­do por una reso­lu­ción del con­flic­to favo­ra­ble a los saha­rauis. En las últi­mas decla­ra­cio­nes afir­mó que­rer lograr una solu­ción bajo los aus­pi­cios de la ONU y su Con­se­jo de Seguridad.

fuen­te: Gara

Itu­rria /​Fuen­te

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