Puer­to Rico. Elec­cio­nes 2020: ¿pun­to de inflexión?

Por Car­los Pabón Orte­ga*, Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 21 de noviem­bre de 2020.

Las elec­cio­nes del pasa­do 3 de noviem­bre en Puer­to Rico gene­ra­ron expec­ta­ti­vas de cam­bio polí­ti­co. Muchas per­so­nas espe­ran­za­das por el Verano de 2019, aguar­da­ban una derro­ta con­tun­den­te del bipar­ti­dis­mo. ¿Qué ocu­rrió en las elec­cio­nes? ¿Se pro­du­jo la derro­ta del bipar­ti­dis­mo? ¿Cons­ti­tu­yen estas elec­cio­nes un pun­to de infle­xión en la polí­ti­ca puer­to­rri­que­ña? Com­par­to estas notas pre­li­mi­na­res, pues como sabe­mos, toda­vía debi­do a irre­gu­la­ri­da­des, el con­teo no ha fina­li­za­do y no hay cer­ti­fi­ca­ción ofi­cial del resul­ta­do de la con­tien­da elec­to­ral.[1]

Debi­li­ta­mien­to del bipartidismo

Lo pri­me­ro que debe des­ta­car­se es que el bipar­ti­dis­mo no fue derro­ta­do, pero sí fue soca­va­do. Si bien Pedro Pier­lui­si, el can­di­da­to a gober­na­dor del Par­ti­do Nue­vo Pro­gre­sis­ta (PNP), ganó las elec­cio­nes y Char­lie Del­ga­do, el can­di­da­to del Par­ti­do Popu­lar Demo­crá­ti­co (PPD) lle­gó segun­do, el resul­ta­do elec­to­ral cla­ra­men­te demues­tra que se con­ti­nuó la ten­den­cia de debi­li­tar el bipar­ti­dis­mo que vie­ne ocu­rrien­do des­de 2012. En las elec­cio­nes recien­tes la ten­den­cia fue aún más mani­fies­ta. En las elec­cio­nes de 2012 el PNP sacó 47.1%, en las de 2016 obtu­vo 41.8%, y esta vez en 2020, Pier­lui­si ganó con ape­nas 32% de los votos. Por su par­te, en 2012, el PPD logró el 47.7%, cua­tro años des­pués ese por cien­to bajó a 38.8% y en estas elec­cio­nes reci­bió el apo­yo de ape­nas el 31% de los elec­to­res.[2] Ambos par­ti­dos saca­ron por cien­tos his­tó­ri­ca­men­te bajos de votos. Lo cual demues­tra que el régi­men del bino­mio PNP-PPD, si bien no ha muer­to, está moribundo.

Más aún, la emer­gen­cia de Pro­yec­to Dig­ni­dad, un par­ti­do de la dere­cha reli­gio­sa, que en su pri­me­ra cam­pa­ña elec­to­ral obtu­vo 6.9%[3] de los votos, ame­na­za con debi­li­tar seria­men­te el apo­yo de los sec­to­res reli­gio­sos que tra­di­cio­nal­men­te han apo­ya­do al PNP y que aho­ra pue­den haber encon­tra­do su par­ti­do. La emer­gen­cia de este par­ti­do de los sec­to­res reli­gio­sos con­ser­va­do­res es uno los resul­ta­dos más impor­tan­tes de estas elec­cio­nes. La vic­to­ria de Pier­lui­si y el PNP, por tan­to, es pírri­ca. El futu­ro del PPD, por su par­te, pare­ce ser el de un cadá­ver vivien­te que va dan­do tum­bos sin saber para dón­de ni por qué, sin pro­yec­to y sin ideas.

En fin, la ero­sión del apo­yo a estos par­ti­dos que han sido mayo­ri­ta­rios que­dó en evi­den­cia de mane­ra cla­ra. Se pue­de argu­men­tar que esta­mos en el prin­ci­pio del fin del bipar­ti­dis­mo. A pesar de esto, no debe­mos crear fal­sas expec­ta­ti­vas sobre la muer­te del bipar­ti­dis­mo. Toda­vía el PNP-PPD tie­nen el apo­yo del 63% del elec­to­ra­do. Ambos par­ti­dos (pero más el PNP) tie­nen una base elec­to­ral que no va a aban­do­nar esa leal­tad par­ti­dis­ta tan­to por razo­nes prag­má­ti­cas (ins­tru­men­ta­les), por tra­di­ción, y por coin­ci­den­cias ideo­ló­gi­cas. Se tra­ta des­pués de todo de bases elec­to­ra­les cada vez más con­ser­va­do­ras y que le temen al cam­bio, a la incer­ti­dum­bre de lo nove­do­so. A esto hay que aña­dir todas las ven­ta­jas que la actual ley elec­to­ral le ofre­ce a la repro­duc­ción del bipar­ti­dis­mo. Será muy difí­cil, por no decir impo­si­ble, des­alo­jar el régi­men bipar­ti­dis­ta sin una refor­ma elec­to­ral demo­crá­ti­ca que inclu­ya como míni­mo un sis­te­ma de dos vuel­tas (que ase­gu­re un gobierno elec­to por mayo­ría), y alian­zas entre par­ti­dos o candidaturas.

Aún así, el debi­li­ta­mien­to del PNP-PPD es doble­men­te sig­ni­fi­ca­ti­vo dado que el para­dig­ma sub­ya­cen­te del bipar­ti­dis­mo, el para­dig­ma del esta­tus, ha sido una for­mu­la­ción que se tra­ga cual­quier otra dis­cu­sión polí­ti­ca sobre la cri­sis y las alter­na­ti­vas demo­crá­ti­cas al neo­li­be­ra­lis­mo. Pero esto tal vez esté cambiando.

Emer­gen­cia de una nue­va fuer­za política 

Den­tro de esta ten­den­cia al cam­bio es impor­tan­te resal­tar los logros obte­ni­dos por el Movi­mien­to Vic­to­ria Ciu­da­da­na (MVC), que se afian­zó como la ter­ce­ra fuer­za polí­ti­ca del país. Se fun­dó en mar­zo de 2019 y lo logró en solo poco más de un año. El MVC emer­ge en la con­tien­da elec­to­ral como una fuer­za polí­ti­ca que tie­ne la posi­bi­li­dad de con­tri­buir a mover el esce­na­rio polí­ti­co del país hacia una direc­ción pro­gre­sis­ta. Este movi­mien­to se colo­ca fir­me­men­te en el table­ro polí­ti­co como una opción que con­vo­ca a una polí­ti­ca demo­crá­ti­ca ciu­da­da­na fue­ra del para­dig­ma del esta­tus, en con­tra del neo­li­be­ra­lis­mo, y en favor de polí­ti­cas que pro­pen­dan al bien­es­tar común y que amplíen y pro­fun­di­cen la demo­cra­cia. Dado los resul­ta­dos elec­to­ra­les, pode­mos espe­rar que su efec­to polí­ti­co a favor del cam­bio demo­crá­ti­co ciu­da­dano ape­nas comience.

En su pri­me­ra par­ti­ci­pa­ción elec­to­ral, el MVC logró median­te una estra­te­gia osa­da ele­gir 4 candidatos/​as a la legis­la­tu­ra esta­tal: 2 al Sena­do por acu­mu­la­ción (Ana Irma Rive­ra Las­sén y Rafael Ber­na­be), 2 legis­la­do­res a la Cáma­ra de Repre­sen­tan­tes (Maria­na Noga­les Moli­ne­lli y José Ber­nar­do Már­quez), y está aún en con­tien­da la can­di­da­tu­ra de Eva Pra­dos como repre­sen­tan­te a la Cáma­ra por el dis­tri­to 3 de San Juan. Esto con­vier­te a los/​as legisladores/​as del MVC en una impor­tan­te dele­ga­ción que ten­drá jun­to a otros/​as legis­la­do­res la posi­bi­li­dad de nego­ciar en unos cuer­pos legis­la­ti­vos en don­de el “bipar­ti­dis­mo” está de capa caí­da. El domi­nio abso­lu­to del PNP o el PPD en la legis­la­tu­ra esta­tal está en jaque. Y, más aún, como plan­tea Ale­xan­dra Lúga­ro, la can­di­da­ta a la gober­na­ción del MVC, sobre el esce­na­rio post­elec­to­ral estos/​as legis­la­do­res van a ser­vir de freno en con­tra de las polí­ti­cas neo­li­be­ra­les de la Jun­ta de Con­trol Fis­cal y sus alia­dos del PNP-PPD.[4] De ahí que la dele­ga­ción del MVC ya tie­ne pre­pa­ra­da su agen­da pro­gre­sis­ta de tra­ba­jo que pre­sen­ta­rá tan pron­to comien­ce la sesión legis­la­ti­va.[5]

Otro logro impor­tan­te del MVC, fue la cam­pa­ña de Manuel Natal a la alcal­día de San Juan. Al momen­to de escri­bir, Natal se encuen­tra dispu­tan­do el voto en una elec­ción muy cerra­da con Miguel Rome­ro, el can­di­da­to del PNP. Según la Comi­sión Esta­tal de Elec­cio­nes, con el 98.83% de los cole­gios elec­to­ra­les escru­ta­dos, Natal tenía 41,978 votos y Rome­ro 43,874.[6] En un giro post­elec­to­ral ines­pe­ra­do, Natal ha movi­li­za­do a dece­nas de ciu­da­da­nos a salir a defen­der el voto por el cam­bio con­vir­tien­do su can­di­da­tu­ra en efec­to en la de un movi­mien­to ciu­da­dano. El triun­fo de Natal sería un gol­pe duro al bipar­ti­dis­mo del PNP-PPD al ele­gir como alcal­de de la capi­tal del país a un can­di­da­to de un par­ti­do emer­gen­te y derro­tar a los/​as candidatos/​as de estas fuer­zas polí­ti­cas tra­di­cio­na­les. Si Natal gana­ra la alcal­día el MVC podría des­de la capi­tal cons­truir un mode­lo de gober­nan­za para el país. Vale indi­car, que el MVC pudo ele­gir 27 asam­bleís­tas muni­ci­pa­les en dis­tin­tas loca­li­da­des de Puer­to Rico, inclu­yen­do a San Juan y otros pueblos.

Por su par­te, la cam­pa­ña de Lúga­ro a la gober­na­ción no cum­plió con las expec­ta­ti­vas que gene­ró su can­di­da­tu­ra entre sus segui­do­res. Muchos de los que la apo­ya­ron se sin­tie­ron defrau­da­dos por­que la can­di­da­ta del MVC no ganó la gober­na­ción (algo que siem­pre fue impro­ba­ble) o por­que no obtu­vo el cre­ci­mien­to elec­to­ral espe­ra­do, aun­que sacó un 14.5% de los votos (en con­tras­te con el 11.3% que sacó en las elec­cio­nes pasa­das cuan­do fue una can­di­da­ta inde­pen­dien­te a la gober­na­ción).[7] Las razo­nes que pue­den expli­car este resul­ta­do exce­den el espa­cio del que dis­pon­go para este artícu­lo. Diga­mos, por el momen­to, que Lúga­ro (más allá de las limi­ta­cio­nes orga­ni­za­ti­vas y finan­cie­ras de su cam­pa­ña o de los erro­res come­ti­dos) reci­bió múl­ti­ples ata­ques, don­de se des­ta­có el machis­mo y el sexis­mo, de todos lados –todos los par­ti­dos opo­si­to­res, los medios, los sec­to­res reli­gio­sos con­ser­va­do­res, etc. Esto mar­ca un con­tras­te nota­ble con Juan Dal­mau, el can­di­da­to a la gober­na­ción del PIP, quien pasó la cam­pa­ña sin prác­ti­ca­men­te nin­gún ata­que de sus adver­sa­rios. Apa­ren­te­men­te, el PNP y el PPD (ade­más de los medios prin­ci­pa­les y demás sec­to­res con­ser­va­do­res) vie­ron la can­di­da­tu­ra de Lúga­ro, y no la Dal­mau, como la que era una poten­cial ame­na­za al sta­tu quo.

Otro fac­tor que con­tri­bu­yó a que la can­di­da­tu­ra de Lúga­ro no alcan­za­ra las expec­ta­ti­vas que gene­ró fue que el MVC no esta­ble­ció con sufi­cien­te cla­ri­dad sus dife­ren­cias polí­ti­cas con el PIP, en aras de “no fomen­tar dis­cor­dia” entre for­ma­cio­nes polí­ti­cas mino­ri­ta­rias que se opo­nían a los dos par­ti­dos de mayo­ría. Así lo expre­só Lúga­ro en su pági­na ofi­cial en Face­book: “La vie­ja polí­ti­ca siem­pre ha apos­ta­do a divi­dir­nos para ven­cer­nos. No cai­ga­mos en su tram­pa ata­can­do a aque­llos con quie­nes tene­mos más coin­ci­den­cias que dife­ren­cias. Los enemi­gos no son Dal­mau ni Elie­zer; sino el bipar­ti­dis­mo, la corrup­ción, el con­for­mis­mo y la indi­fe­ren­cia”.[8]

Es cier­to que había (y hay) impor­tan­tes coin­ci­den­cias con Dal­mau (y con el can­di­da­to inde­pen­dien­te Elie­zer Moli­na) y que estos can­di­da­tos no eran (ni son) los enemi­gos del MVC. Pero tam­bién es cier­to que el MVC tie­ne impor­tan­tes dife­ren­cias con el PIP, que Dal­mau com­pe­tía con­tra Lúga­ro, y que el PIP ata­có direc­ta e indi­rec­ta­men­te a esta can­di­da­ta. Por ejem­plo, se ata­có “la tra­yec­to­ria” de Lúga­ro, sus pos­tu­ras asu­mi­das en las elec­cio­nes del 2016, y se til­dó (al menos por los segui­do­res del PIP en las redes socia­les) como “mogo­lla ideo­ló­gi­ca” al MVC por su posi­ción sobre el esta­tus y el pro­ce­so de descolonización.

Como es sabi­do, el MVC defien­de un pro­ce­so demo­crá­ti­co de des­co­lo­ni­za­ción median­te una Asam­blea Cons­ti­tu­cio­nal de Esta­tus. Este movi­mien­to se com­pro­me­te a impul­sar el esta­tus polí­ti­co (ane­xión, inde­pen­den­cia, o libre aso­cia­ción) que sea favo­re­ci­do demo­crá­ti­ca­men­te por la ciu­da­da­nía. De ahí que la colec­ti­vi­dad no apo­ye abier­ta­men­te nin­gu­na opción de esta­tus en par­ti­cu­lar. Lo que sí apo­ya es el pro­ce­so demo­crá­ti­co de auto­de­ter­mi­na­ción. El MVC, por tan­to, no par­ti­ci­pa de la lógi­ca del para­dig­ma del esta­tus impe­ran­te en la cul­tu­ra polí­ti­ca puer­to­rri­que­ña. En días recien­tes, ante la des­afi­lia­ción de la Dra. Zayi­ra Jor­dán Con­de, quien es esta­dis­ta y fue­ra la can­di­da­ta a Comi­sio­na­da Resi­den­te del MVC en las elec­cio­nes, Ana Irma Rive­ra Las­sén, pre­si­den­ta de este movi­mien­to, reite­ró la posi­ción de la agru­pa­ción sobre el estatus:

Nos reite­ra­mos en el res­pe­to que des­de su for­ma­ción nues­tra orga­ni­za­ción ha teni­do por las per­so­nas que creen en las tres opcio­nes que figu­ran en nues­tro pro­gra­ma de gobierno como fór­mu­las des­co­lo­ni­za­do­ras, la esta­di­dad, la inde­pen­den­cia y la libre aso­cia­ción. Los y las inte­gran­tes de MVC res­pon­den, se iden­ti­fi­can y se unen des­de esa diver­si­dad.[9]

Esta pers­pec­ti­va es lo que posi­bi­li­ta que este movi­mien­to se cen­tre en cues­tio­nes socia­les, eco­nó­mi­cas, de géne­ro, y ambien­ta­les fue­ra de la jau­la dis­cur­si­va del esta­tus. La posi­ción del MVC sobre el esta­tus cons­ti­tu­ye una demar­ca­ción fun­da­men­tal, no sólo de este movi­mien­to con el PNP-PPD, sino tam­bién con el PIP. Por eso no debe sor­pren­der que los pri­me­ros ata­quen al MVC por ser “real­men­te” una agru­pa­ción inde­pen­den­tis­ta, mien­tras que el segun­do lo cri­ti­ca por no ser inde­pen­den­tis­ta y por reco­no­cer la esta­di­dad como una opción de des­co­lo­ni­za­ción. Toda­vía más, esta dife­ren­cia –la cues­tión del esta­tus – , es el obs­tácu­lo prin­ci­pal (apar­te de la ley elec­to­ral y la fal­ta de recep­ti­vi­dad his­tó­ri­ca del PIP) para la “uni­dad” o “alian­za” entre ambos par­ti­dos que tan­tos año­ran. Y es que el asun­to del esta­tus dis­tin­gue la defi­ni­ción mis­ma de ambas for­ma­cio­nes políticas.

En cual­quier caso, el MVC debió mar­car sus dife­ren­cias polí­ti­cas con el PIP pues no daba igual un voto por Lúga­ro que uno por Dal­mau. El voto por la can­di­da­ta del MVC tenía el obje­ti­vo de debi­li­tar el ya mal­tre­cho bipar­ti­dis­mo des­de un para­dig­ma polí­ti­co alterno. Mien­tras que el voto por el PIP reite­ra­ba el para­dig­ma polí­ti­co tra­di­cio­nal del esta­tus, pero en un ver­sión apa­ren­te­men­te “reno­va­da”.[10] Aun­que el PIP es un alia­do del MVC en asun­tos espe­cí­fi­cos impor­tan­tes (la dero­ga­ción de la refor­ma labo­ral neo­li­be­ral, la defen­sa de pen­sio­nes dig­nas, com­ba­tir la vio­len­cia machis­ta, defen­sa de la salud, la edu­ca­ción públi­ca, y el ambien­te, etc.) sus obje­ti­vos y su visión estra­té­gi­ca, tal y como ese par­ti­do las defi­ne en la actua­li­dad, están encon­tra­dos con los del MVC.[11] Por eso era (y es) impor­tan­te que el MVC esta­ble­cie­ra (y esta­blez­ca en el esce­na­rio post­elec­to­ral) sus dife­ren­cias con el PIP (al tiem­po que actúe en con­cer­ta­ción en los asun­tos en que tie­nen afi­ni­da­des) y no cedie­ra (ni ceda) a la pre­sión de que eso es hacer­le “el jue­go al enemigo”.

En polí­ti­ca es cru­cial demar­car las dife­ren­cias para crear un espa­cio polí­ti­co pro­pio, y simul­tá­nea­men­te afir­mar las coin­ci­den­cias para ver dón­de se pue­dan dar con­ver­gen­cias. Ese es el arte de la polí­ti­ca. Asu­mir que eso era entrar en “una pelea chi­qui­ta” con el PIP fue un error que con­tri­bu­yó a des­di­bu­jar lo que esta­ba en jue­go en las elec­cio­nes y esto des­fa­vo­re­ció a la can­di­da­ta a la gober­na­ción del MVC. Como afir­mé antes de las elec­cio­nes, no era sufi­cien­te decir “ni rojos, ni azu­les”. Había que pre­ci­sar cómo se iba a derro­tar el régi­men bipar­ti­dis­ta y el para­dig­ma del esta­tus que sub­ya­ce a este régi­men. Para ello, el MVC tenía que haber plan­tea­do que el PIP es un par­ti­do tra­di­cio­nal (fun­da­do en 1946) basa­do en la polí­ti­ca tra­di­cio­nal del esta­tus. Y que este par­ti­do, aun cuan­do no ha par­ti­ci­pa­do de la alter­na­ción de gobierno y, por tan­to, no es estric­ta­men­te par­te del bipar­ti­dis­mo, sí es par­te inte­gral del sis­te­ma de par­ti­dos fun­da­men­ta­dos en el para­dig­ma del esta­tus. En tal sen­ti­do, este par­ti­do ha sido un sos­tén direc­to o indi­rec­to del bipar­ti­dis­mo. De modo que el PIP, tal y como se ha defi­ni­do has­ta aho­ra, no podía (ni pue­de) ser una alter­na­ti­va real al bipar­ti­dis­mo.[12] Pero el MVC, por las razo­nes antes expues­tas, no hizo este plan­tea­mien­to en la cam­pa­ña y esto le cos­tó votos a Lúgaro.

A pesar de los resul­ta­dos de su can­di­da­tu­ra, es impor­tan­te reco­no­cer el rol fun­da­men­tal de Lúga­ro en los logros del MVC y su pro­yec­ción como una posi­ble alter­na­ti­va al bino­mio PNP-PPD. Como ha dicho Manuel Natal, sin la per­sis­ten­cia y el lide­ra­to de ella, quien con su can­di­da­tu­ra inde­pen­dien­te en 2016 creó las con­di­cio­nes para la emer­gen­cia del MVC, nada de lo que este movi­mien­to ha logra­do hubie­ra sido posi­ble. No obs­tan­te, debi­do a lo pre­ci­pi­ta­do del pro­ce­so des­de que se fun­dó, el MVC tuvo una débil o nula estruc­tu­ra orga­ni­za­ti­va en muchos muni­ci­pios de Puer­to Rico. De ahí que pos­tu­la­ra solo 132 candidatos/​as a pues­tos elec­ti­vos, 66% de las cua­les fue­ron muje­res, y muy pocos candidatos/​as a alcal­día. Esto con­tras­ta con el PIP que pos­tu­ló más de mil candidatos/​as y com­pi­tió en todas las alcal­días. Los resul­ta­dos elec­to­ra­les demues­tran que, ade­más de la cam­pa­ña mediá­ti­ca en las redes socia­les y las visi­tas a pue­blos, el MVC nece­si­ta esta­ble­cer­se en tér­mi­nos orga­ni­za­ti­vos en la mayo­ría o todos los pue­blos del país si quie­re con­so­li­dar­se de cara a las pró­xi­mas elecciones.

El cre­ci­mien­to del PIP

Otro aspec­to sobre­sa­lien­te de las elec­cio­nes fue el dra­má­ti­co cre­ci­mien­to elec­to­ral del PIP median­te la can­di­da­tu­ra de Juan Dal­mau a la gober­na­ción. Dal­mau, sin dudas, hizo una cam­pa­ña efi­cien­te, par­ti­cu­lar­men­te en las redes socia­les, en la que com­bi­nó la divul­ga­ción de su pro­gra­ma de gobierno, “Patria Nue­va,” con una estra­te­gia basa­da en los atri­bu­tos per­so­na­les del can­di­da­to y que ins­tru­men­ta­li­zó la sexua­li­za­ción de su figu­ra. Su cam­pa­ña, ade­más, reco­no­ció que para que el PIP pudie­ra cre­cer tenía que ape­lar al voto de los sec­to­res mayo­ri­ta­rios del elec­to­ra­do que no son inde­pen­den­tis­tas. De ahí que el par­ti­do no hicie­ra hin­ca­pié en los sím­bo­los del par­ti­do ni en el recla­mo de la inde­pen­den­cia. Pero a la mis­ma vez tenía que con­so­li­dar el voto tra­di­cio­nal del inde­pen­den­tis­mo. Esto con­lle­vó una cam­pa­ña que pare­ció más la de un can­di­da­to inde­pen­dien­te que la del can­di­da­to inde­pen­den­tis­ta. Por últi­mo, en ausen­cia de una cla­ra demar­ca­ción polí­ti­ca entre el MVC y el PIP, la con­sig­na “Ni rojos, ni azu­les” faci­li­tó el que muchos elec­to­res con­tra­rios al bipar­ti­dis­mo, pero que tenían reser­vas o les moles­ta­ba algo de Lúga­ro, pudie­ran votar por Dal­mau (por­que les “gus­ta­ba más” o por­que era “el mejor”) y a la vez optar por los candidatos/​as a la legis­la­tu­ra del MVC o por Natal en San Juan.

La cam­pa­ña de Dal­mau mul­ti­pli­có sig­ni­fi­ca­ti­va­men­te los votos del PIP, que por pri­me­ra vez des­de 1968 (y la segun­da des­de 1956) obtu­vo votos en los doble dígi­tos con 13.7% de los votos.[13] Este logro cobra mayor impor­tan­cia dado que en las últi­mas déca­das el par­ti­do había vis­to men­guar su apo­yo elec­to­ral y había per­di­do una y otra vez su fran­qui­cia elec­to­ral. Vale resal­tar que siguien­do su tra­di­ción de pos­tu­lar una sola can­di­da­tu­ra al Sena­do por acu­mu­la­ción y una a la Cáma­ra por acu­mu­la­ción (en con­tras­te con el MVC que pos­tu­ló 2 y 2), el PIP eli­gió nue­va­men­te a María de Lour­des San­tia­go al Sena­do (fue la can­di­da­ta al sena­do que más votos obtu­vo) y a Den­nis Már­quez a la Cáma­ra de Repre­sen­tan­tes. Esta tác­ti­ca tra­di­cio­nal del PIP de pos­tu­lar 1 y 1, ase­gu­ra la elec­ción de sus can­di­da­tu­ras por acu­mu­la­ción (pues no com­pi­ten con otros candidatos/​as del par­ti­do), pero no logra expan­dir la influen­cia ni el impac­to, ni el poder del PIP en los cuer­pos legis­la­ti­vos. En este cua­trie­nio, este par­ti­do ten­drá que aliar­se con el MVC y con el sena­dor inde­pen­dien­te Var­gas Vidot si quie­re ser un fac­tor de cam­bio en la legis­la­tu­ra. Debe tam­bién notar­se que el PIP no logró ele­gir nin­guno de los candidato/​a al Sena­do ni a la Cáma­ra por dis­tri­to, y esto inclu­ye las can­di­da­tu­ras de jóve­nes que repre­sen­tan el “pro­ce­so de reno­va­ción” de este par­ti­do. Tam­po­co ganó, ni estu­vo cer­ca de ganar nin­gu­na alcaldía.

Ante el resul­ta­do de las elec­cio­nes, el lide­ra­to del PIP pro­cla­mó un triun­fo his­tó­ri­co. Rubén Berríos Mar­tí­nez, quien toda­vía es pre­si­den­te del PIP y es el men­tor de Juan Dal­mau, expre­só la noche del even­to elec­to­ral que: “El gran gana­dor en la noche de hoy es Juan Dal­mau y el Par­ti­do Inde­pen­den­tis­ta Puer­to­rri­que­ño. Esa es la noti­cia”. El triun­fo del PIP, para Berríos Mar­tí­nez, “abre de par en par las puer­tas de la reden­ción de esta patria […].[14] Dal­mau, por su par­te, sen­ten­ció que “el bipar­ti­dis­mo rojo y azul que­dó derro­ta­do”. Sobre su cam­pa­ña afir­mó: “Hemos hecho his­to­ria. Hoy el PIP se levan­ta como la nue­va fuer­za polí­ti­ca en Puer­to Rico”. Aun­que Dal­mau reco­no­ció que: “No […] todas las per­so­nas que vota­ron por mí son inde­pen­den­tis­tas”.[15] (Es más pre­ci­so decir que: la mayo­ría de los que vota­ron por Dal­mau no son inde­pen­den­tis­tas.) El triun­fa­lis­mo peren­ne del par­ti­do pue­de lle­var­los a creer que el cre­ci­mien­to del voto por Dal­mau en estas elec­cio­nes es un cre­ci­mien­to del inde­pen­den­tis­mo. Algo de eso se per­ci­be al pro­cla­mar que el PIP es “la nue­va fuer­za polí­ti­ca del país”. Toda­vía más, algu­nos segui­do­res de nue­vo cuño del PIP han pro­pues­to inter­pre­ta­cio­nes triun­fa­lis­tas tan exa­ge­ra­das y fal­tas de rigor inte­lec­tual que rayan en la dema­go­gia y dejan el triun­fa­lis­mo ofi­cial del par­ti­do chi­qui­to. Un ejem­plo de esto es el siguien­te frag­men­to de un “aná­li­sis” que lle­ga a con­clu­sio­nes que ni siguie­ra Dal­mau ha plan­tea­do. De hecho, las decla­ra­cio­nes del can­di­da­to del PIP son reca­ta­das al lado de este tipo wish­ful thin­king:

No hay que olvi­dar que el even­to más sig­ni­fi­ca­ti­vo en estas elec­cio­nes lo ha sido el avan­ce expo­nen­cial del inde­pen­den­tis­mo pro­gre­sis­ta. […] No es de extra­ñar que el inde­pen­den­tis­mo pro­gre­sis­ta haya sido la úni­ca fuer­za social y polí­ti­ca que expe­ri­men­tó un real aumen­to tras las últi­mas elec­cio­nes […].[16] (énfa­sis añadido)

Este tipo de expre­sión par­ti­ci­pa de la lógi­ca dis­cur­si­va del trum­pis­mo cuan­do Trump afir­ma que ganó las elec­cio­nes con­tra Biden. En este uni­ver­so dis­cur­so bas­ta decla­rar que algo es cier­to o fal­so para que lo sea.

En cual­quier caso, y des­de una pers­pec­ti­va con un míni­mo de rigor, habrá que ver si el voto a favor de Dal­mau se con­so­li­da como un voto orgá­ni­co por el pro­gra­ma del PIP y por la inde­pen­den­cia, que sigue sien­do el obje­ti­vo y la razón de ser de este par­ti­do, o si por el con­ta­rio, este aumen­to en votos es solo un fenó­meno pasa­je­ro vin­cu­la­do fun­da­men­tal­men­te a la figu­ra de su can­di­da­to. La pre­gun­ta es si el cre­ci­mien­to en votos para Dal­mau es equi­va­len­te al cre­ci­mien­to del PIP. Cier­tos datos sugie­ren algu­nas pis­tas. El can­di­da­to a Comi­sio­na­do Resi­den­te del PIP, Luis Rober­to Piñe­ro, lle­gó últi­mo entre los/​as candidatos/​as al pues­to. Piñe­ro obtu­vo 6.4% con­tra el 7.8% de Ada Nora Hen­rí­quez del Par­ti­do Dig­ni­dad, y el 12.9% de Zayi­ra Jor­dán Con­de del MVC.[17] En la dispu­ta por la alcal­día de San Juan, Adrián Gon­zá­lez, el can­di­da­to del PIP, sacó 3.29% (lle­gó cuar­to de cin­co candidatos/​as), resul­ta­do que con­tras­ta mar­ca­da­men­te con el 34.54% de Natal.[18] (Dicho sea de paso, los 4,003 votos de Gon­zá­lez, o una frac­ción de ellos, podrían ser la dife­ren­cia para el triun­fo de Natal.) En las demás alcal­días, no hubo cre­ci­mien­to a la par con el por cien­to obte­ni­do por Dal­mau, con la excep­ción de Maya­güez y Caguas, a pesar de que en la inmen­sa mayo­ría de estas con­tien­das ni el MVC ni el Par­ti­do Dig­ni­dad tuvie­ron can­di­da­tos.[19] Así que está por ver­se si el voto por Dal­mau echa raí­ces y se tra­du­ce en un cre­ci­mien­to sos­te­ni­do del PIP o no.

De hecho, aun­que en un con­tex­to his­tó­ri­co dife­ren­te, hay un pre­ce­den­te sig­ni­fi­ca­ti­vo para el PIP. En las elec­cio­nes de 1952 el PIP cose­chó el voto de pro­tes­ta y obtu­vo el 19% de los votos (el mayor por cien­to en su his­to­ria), con­vir­tién­do­se momen­tá­nea­men­te en el segun­do par­ti­do del país (con 10 repre­sen­tan­tes y 5 sena­do­res). En 1956, el por cien­to del PIP bajó a 12.4% de los votos y pasó a ser la ter­ce­ra fuer­za polí­ti­ca (con 6 repre­sen­tan­tes y 3 sena­do­res). Y para las elec­cio­nes de 1960, su apo­yo se redu­jo estre­pi­to­sa­men­te a 3.1% (con 0 repre­sen­tan­tes y 0 sena­do­res) lle­gan­do en últi­mo lugar detrás del Par­ti­do Esta­dis­ta Repu­bli­cano y el Par­ti­do de Acción Cris­tia­na. Esta deba­cle fue segui­da por un ciclo de 2 elec­cio­nes don­de el PIP obtu­vo cer­ca del 3% has­ta que el par­ti­do comen­zó un pro­ce­so de reno­va­ción vin­cu­la­do a la “nue­va lucha por la inde­pen­den­cia” a prin­ci­pios de la déca­da del seten­ta.[20] No pre­ten­do en este tex­to expli­car las razo­nes que pue­dan reve­lar esa deba­cle elec­to­ral del PIP des­pués de las elec­cio­nes de 1952. Lo que indi­co es que el éxi­to elec­to­ral del PIP en aquel momen­to no se pudo sos­te­ner y el par­ti­do deca­yó rápi­da­men­te has­ta entrar en crisis.

Algu­nos apun­tan a una reno­va­ción del PIP como evi­den­cia de que su cre­ci­mien­to es orgá­ni­co y será sos­te­ni­do. Es cier­to que este par­ti­do pos­tu­ló un gru­po de jóve­nes a dis­tin­tas can­di­da­tu­ras de dis­tri­to y muni­ci­pa­les y que estos jóve­nes podrían con­tri­buir a reno­var el PIP. Pero si el PIP quie­re ser “una nue­va fuer­za polí­ti­ca” ten­dría que comen­zar por demo­cra­ti­zar el par­ti­do y dar­les paso a sec­to­res jóve­nes y diver­sos que no hayan sido ungi­dos por la for­ma­ción his­tó­ri­ca del lide­ra­to, y que pue­dan rom­per con el dis­cur­so inde­pen­den­tis­ta tra­di­cio­nal. No bas­ta con hacer ese dis­cur­so más “lite”. Pero esta trans­for­ma­ción es alta­men­te impro­ba­ble, y sería con­tra natu­ra, no solo para el lide­ra­to actual del par­ti­do que pre­si­de Berríos Mar­tí­nez, sino tam­bién para la base tra­di­cio­nal de este par­ti­do. Oja­lá me equi­vo­que. Ya el tiem­po dirá.

Con­si­de­ra­cio­nes finales

A mi modo de ver, uno de los resul­ta­dos más impor­tan­tes de las elec­cio­nes es la emer­gen­cia del MVC como ter­ce­ra fuer­za polí­ti­ca del país. Los logros elec­to­ra­les de este movi­mien­to no son insig­ni­fi­can­tes. Por el con­tra­rio, son muy impor­tan­tes pues abren paso a la posi­bi­li­dad de cam­bios polí­ti­cos sig­ni­fi­ca­ti­vos en Puer­to Rico si:

  1. El MVC logra con­so­li­dar un lide­ra­to colec­ti­vo diver­so y deja de ser per­ci­bi­do como el par­ti­do de Lúga­ro o los luga­ris­tas. Evi­tar la deri­va per­so­na­lis­ta es cru­cial para arti­cu­lar una “nue­va política”.
  2. Este movi­mien­to no se deja pre­sio­nar y se man­tie­ne fir­me en su posi­ción trans­ver­sal sobre la cues­tión del estatus.
  3. Sus legis­la­do­res, en con­cer­ta­ción con los/​as del PIP y algún otro/​a aliado/​a, hacen la labor que les corres­pon­de y la com­bi­nan con una par­ti­ci­pa­ción efec­ti­va en las luchas socia­les que indu­da­ble­men­te se darán en este cuatrienio.
  4. Natal pue­de ganar la alcal­día y con­ver­tir a San Juan en un mode­lo para el país, o en el caso de que gane el PNP, el can­di­da­to del MVC pue­da enca­be­zar un movi­mien­to ciu­da­dano demo­crá­ti­co amplio de cla­ra opo­si­ción en la capital.
  5. Se logran con­cer­tar alian­zas con otras corrien­tes pro­gre­sis­tas en torno a los pro­ble­mas más urgen­tes del país.
  6. El MVC logra, median­te un tra­ba­jo pacien­te, orga­ni­zar­se en todos o la mayo­ría de los municipios.

De dar­se estas con­di­cio­nes, pien­so que estas elec­cio­nes podrían ser (en retros­pec­ti­va) un pun­to de infle­xión en el pro­ce­so de derro­tar el bipar­ti­dis­mo y a favor de una polí­ti­ca en común. Pero toda­vía es muy tem­prano para hacer esa afir­ma­ción. Este pro­ce­so no será fácil y no está garan­ti­za­do. Aun así pode­mos, reco­no­cien­do las difi­cul­ta­des, apos­tar a ello.

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[1] Ter­cer artícu­lo publi­ca­do en 80grados sobre el pro­ce­so elec­to­ral de 2020. Los pri­me­ros dos son: “Lo que está en jue­go: elec­cio­nes 2020 y la posi­bi­li­dad del cam­bio”, 80grados, 9 de octu­bre de 2020; y “Neo­li­be­ra­lis­mo, el esta­tus, y la polí­ti­ca en común”, 80grados, 31 de octu­bre de 2020.

[2] https://​ww2​.cee​pur​.org/​H​o​m​e​/​E​v​e​n​t​o​s​E​l​e​c​t​o​r​a​les

[3] https://​ww2​.cee​pur​.org/​H​o​m​e​/​E​v​e​n​t​o​s​E​l​e​c​t​o​r​a​les

[4] David Cor­de­ro Mer­ca­do, “Ale­xan­dra Lúga­ro cele­bra “un pue­blo que ya reco­no­ce el poder que tie­ne”, El Nue­vo Día, 6 de noviem­bre, de 2020. (Con­sul­ta­do el 8 de noviem­bre de 2020.)

[5] David Cor­de­ro Mer­ca­do, “Legis­la­do­res elec­tos de Vic­to­ria Ciu­da­da­na seña­lan la audi­to­ría de la deu­da y enfren­tar a la Jun­ta entre sus prio­ri­da­des”, El Nue­vo Día, 4 de noviem­bre de 2020. (Con­sul­ta­do el 8 de noviem­bre de 2020.)

[6] https://​ww2​.cee​pur​.org/​H​o​m​e​/​E​v​e​n​t​o​s​E​l​e​c​t​o​r​a​les

[7] https://​ww2​.cee​pur​.org/​H​o​m​e​/​E​v​e​n​t​o​s​E​l​e​c​t​o​r​a​les

[8] https://​www​.face​book​.com/​a​l​u​g​aro

[9] https://​www​.face​book​.com/​V​i​c​t​o​r​i​a​P​o​rPR. Ver tam­bién, las decla­ra­cio­nes del MVC a raíz de la renun­cia de Zayi­ra Jor­dán a este par­ti­do. Radio Isla, 11 de noviem­bre de 2020. (Con­sul­ta­do el 13 de noviem­bre de 2020.)

[10] Car­los Pabón Orte­ga, “Lo que está en jue­go: elec­cio­nes 2020 y la posi­bi­li­dad del cam­bio”, 80grados, 9 de octu­bre de 2020. (Con­sul­ta­do el 8 de noviem­bre de 2020.)

[11] Car­los Pabón Orte­ga, “Dis­yun­ti­vas pro­gre­sis­tas en Puer­to Rico”, Nue­va Socie­dad, octu­bre 2020. (Con­sul­ta­do el 8 de noviem­bre de 2020.)

[12] Car­los Pabón Orte­ga, “Lo que está en juego”…

[13] https://​ww2​.cee​pur​.org/​H​o​m​e​/​E​v​e​n​t​o​s​E​l​e​c​t​o​r​a​les

[14] Yamai­ra Muñiz Pérez, “Juan Dal­mau es el gran triun­fa­dor esta noche”, El Voce­ro, 3 de noviem­bre de 2020. (Con­sul­ta­do el 8 de noviem­bre de 2020.)

[15] Yamai­ra Muñiz Pérez,“Cre­ce en votos el PIP”, El Voce­ro, 4 de noviem­bre de 2020. (Con­sul­ta­do el 8 de noviem­bre de 2020.)

[16] César Pérez Liza­súain, “Sobre polí­ti­cas y alian­zas”, 80grados, 13 de noviem­bre de 2020. (Con­sul­ta­do el 16 de noviem­bre de 2020.)

[17]https://​elec​cio​ne​s2020​.cee​pur​.org/​N​o​c​h​e​_​d​e​l​_​E​v​e​n​t​o​_​9​2​/​i​n​d​e​x​.​h​t​m​l​#​e​s​/​d​e​f​a​u​l​t​/​C​O​M​I​S​I​O​N​A​D​O​_​R​E​S​I​D​E​N​T​E​_​R​e​s​u​m​e​n​.​xml

[18]https://​elec​cio​ne​s2020​.cee​pur​.org/​N​o​c​h​e​_​d​e​l​_​E​v​e​n​t​o​_​9​2​/​i​n​d​e​x​.​h​t​m​l​#​e​s​/​m​a​p​/​A​L​C​A​L​D​E​S​_​M​a​p​a​_​M​u​n​i​c​i​p​i​o​s​.​x​m​l​/​d​e​t​a​i​l​/​A​L​C​A​L​D​E​S​_​S​a​n​_​J​u​a​n​.​xml

[19]https://​elec​cio​ne​s2020​.cee​pur​.org/​N​o​c​h​e​_​d​e​l​_​E​v​e​n​t​o​_​9​2​/​i​n​d​e​x​.​h​t​m​l​#​e​s​/​m​a​p​/​A​L​C​A​L​D​E​S​_​M​a​p​a​_​M​u​n​i​c​i​p​i​o​s​.​x​m​l​/​d​e​t​a​i​l​/​A​L​C​A​L​DES.

[20] Datos esta­dís­ti­cos obte­ni­dos en https://​es​.wiki​pe​dia​.org/​w​i​k​i​/​E​l​e​c​c​i​o​n​e​s​_​g​e​n​e​r​a​l​e​s​_​d​e​_​P​u​e​r​t​o​_​R​ico

*Fuen­te: 80grados

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