Boli­via: «Los medios de comu­ni­ca­ción deben dejar de ser monoculturales»

Por Cami­lo Kata­ri, Resu­men Lati­no­ame­ri­cano 15 de noviem­bre de 2020

La reac­ción de algu­nos artis­tas, cues­tio­nan­do el nom­bre de Segun­di­na Flo­res, como Minis­tra de Cul­tu­ras, son reac­cio­nes sin argu­men­to, por­que no pode­mos redu­cir la cul­tu­ra a las mani­fes­ta­cio­nes artís­ti­cas, la cul­tu­ra es mucho más que eso. 

La cul­tu­ra tie­ne que ver con la vida coti­dia­na de la pobla­ción en la que se mani­fies­tan acti­tu­des, nor­mas, obli­ga­cio­nes, debe­res, pro­ce­sos eco­nó­mi­cos, polí­ti­cos, edu­ca­ti­vos, comu­ni­ca­cio­na­les etc. Una mira­da reduc­cio­nis­ta de “cul­tu­ra” no es útil, peor en una socie­dad plu­ri­na­cio­nal como la nuestra.

Repo­ner el Minis­te­rio de Cul­tu­ras, Des­co­lo­ni­za­ción y Des­pa­triar­ca­li­za­ción, es un hito en la recien­te his­to­ria de Boli­via. Es tomar en serio la “revo­lu­ción demo­crá­ti­ca y cul­tu­ral” y que mejor una repre­sen­tan­te víc­ti­ma del patriar­ca­do y la colonialidad?

Toda dis­cri­mi­na­ción es una mani­fes­ta­ción de la colo­nia­li­dad que habi­ta en cada boli­viano y boli­via­na, es el peso de la hue­lla de la impo­si­ción de los para­dig­mas euro­peos en los terri­to­rios y habi­tan­tes del Tawan­tin­su­yo. Qui­tar­nos ese peso his­tó­ri­co nos lle­va­rá varios dece­nios, pero el pro­ce­so des­co­lo­ni­za­dor debe comen­zar ya, no se pue­de pos­ter­gar una lucha fron­tal con­tra las célu­las can­ce­ro­sas que pre­ten­den, nue­va­men­te ani­qui­lar a los pue­blos originarios. 

No debe­mos olvi­dar que el dis­cur­so de odio racial fue lo que movi­li­zó a sec­to­res de la socie­dad para inte­rrum­pir un pro­ce­so demo­crá­ti­co y tra­tar de impo­ner una supre­ma­cía blan­ca y cris­tia­na en el gobierno. Esta­mos en la épo­ca de la bata­lla de las ideas, seña­ló Fidel Cas­tro, hace ya bas­tan­te tiem­po, y la izquier­da dog­má­ti­ca no enten­dió el men­sa­je, no se tra­ta sola­men­te de librar la bata­lla ver­bal con­tra el impe­ria­lis­mo, sino de rom­per las cade­nas invi­si­bles de la colo­nia­li­dad que están pre­sen­tes en nues­tra sociedad. 

Debe­mos comen­zar, dejan­do atrás cual­quier refe­ren­cia a las impo­si­cio­nes de occi­den­te, por ejem­plo la demo­cra­cia libe­ral, la eco­no­mía libe­ral, la epis­te­mo­lo­gía libe­ral bur­gue­sa de la moder­ni­dad. Debe­mos dejar atrás las for­mas de admi­nis­trar el gobierno, supri­mir la buro­cra­cia e invo­lu­crar a los ciu­da­da­nos y ciu­da­da­nas en la ges­tión públi­ca, como en la prác­ti­ca se rea­li­zan en los ayllus de tie­rras altas y en las comu­ni­da­des de tie­rras bajas.

La cons­truc­ción del Esta­do Plu­ri­na­cio­nal debe tra­ba­jar en el nue­vo sen­ti­do común de la socie­dad inter­cul­tu­ral, los medios de comu­ni­ca­ción deben dejar de ser mono­cul­tu­ra­les, una nue­va ley que regu­le este cam­bio cul­tu­ral es impor­tan­te, ya que es deber del Esta­do poner en vigen­cia y apli­car la Cons­ti­tu­ción Polí­ti­ca del Estado.

Los minis­tros y minis­tras son ges­to­res del cam­bio, y todo cam­bio con­lle­va el cam­bio de para­dig­mas, no pode­mos seguir con los vie­jos para­dig­mas de ges­tión públi­ca here­da­das del libe­ra­lis­mo moderno, impues­to a tra­vés de las polí­ti­cas neo­li­be­ra­les. Los nom­bres son lo menos impor­tan­te en los gabi­ne­tes, lo impor­tan­te es el pro­yec­to de gobierno, el pro­yec­to de trans­for­ma­cio­nes, ese pro­yec­to que no hemos escu­cha­do en el men­sa­je presidencial. 

La preo­cu­pa­ción de varios sec­to­res de la pobla­ción refle­ja esa per­ple­ji­dad, por­que has­ta la fecha no tene­mos el nor­te polí­ti­co definido. 

El pre­si­den­te Evo Mora­les seña­la­ba que era impor­tan­te cri­ti­car los erro­res, hacer­los públi­cos para corre­gir­los, por lo tan­to no debe ser nove­dad que sur­jan crí­ti­cas a la mane­ra de ges­tio­nar el gobierno; que man­tie­ne uno de los erro­res fun­da­men­ta­les de todo el pro­ce­so de cam­bio, que es el de no con­tar con una cla­ra y defi­ni­da polí­ti­ca de comu­ni­ca­ción. No saber comu­ni­car sepa­ra al Esta­do y la socie­dad y eso fue cer­te­ra­men­te apro­ve­cha­do por los gol­pis­tas de noviem­bre. No debe­mos repe­tir los erro­res, y para eso es bueno revi­sar nues­tras prácticas.

#Cami­lo­Ka­ta­ri

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