Bra­sil. Reanu­dan las acti­vi­da­des mine­ras tras 5 años del cri­men y la tra­ge­dia en Mariana

Por Pedro Stro­pa­so­las. Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 7 de noviem­bre de 2020.

La rup­tu­ra de la repre­sa de Fun­dão, en Maria­na, muni­ci­pio del esta­do de Minas Gerais, en noviem­bre de 2015, refor­zó la depen­den­cia del mode­lo mine­ro, que pro­vo­ca crí­me­nes y empo­bre­ci­mien­to. Hoy, cin­co años des­pués del cri­men de las mine­ras Samar­co Vale y BHP, no hay espa­cio para otras acti­vi­da­des eco­nó­mi­cas en el municipio.

Este es el aná­li­sis de los espe­cia­lis­tas que Bra­sil de Fato con­sul­tó al eva­luar la actual reali­dad eco­nó­mi­ca de la ciu­dad, que sólo comen­zó a recu­pe­rar empleo e ingre­sos des­pués de 2018. Esto se debió al aumen­to de las accio­nes de la pro­pia Vale en el muni­ci­pio ‑una de los accio­nis­tas de Samar­co- y tam­bién a las trans­fe­ren­cias a los afec­ta­dos de la Fun­da­ción Reno­va, que está vin­cu­la­da a las empre­sas mineras.

Des­de 2015, la ciu­dad de Maria­na anun­ció una pér­di­da de ingre­sos del 28%, dejan­do de reci­bir R$ 240 millo­nes del Impues­to sobre la Cir­cu­la­ción de Mer­can­cías y Ser­vi­cios (ICMS) y, prin­ci­pal­men­te, la Com­pen­sa­ción Finan­cie­ra por Explo­ta­ción de Recur­sos Mine­ra­les (CFEM). Antes del cri­men, los impues­tos gene­ra­dos por las acti­vi­da­des de la com­pa­ñía mine­ra corres­pon­dían apro­xi­ma­da­men­te al 54% de los ingre­sos de la ciudad.

En 2019, el alcal­de Duar­te Júnior (Ciu­da­da­nía) inclu­so decla­ró un desas­tre finan­cie­ro en el muni­ci­pio ‑des­pués de que se cerra­ra una de las minas de Vale- anun­cian­do recor­tes en los ser­vi­cios esen­cia­les y el des­pi­do de trabajadores. 

Hoy, deman­da a BHP Billi­ton, la otra empre­sa matriz de Samar­co, R$ 1.200 millo­nes (US$ 217 millo­nes) en com­pen­sa­ción por los gas­tos extras des­pués de la rup­tu­ra. La deman­da está pen­dien­te en los tri­bu­na­les de Man­ches­ter, en el Rei­no Uni­do, sede de la empresa.

«Ape­nas ocu­rrió la tra­ge­dia, no paga­ron nada más. Por mucho que recla­ma­mos y demos­tra­mos que este recur­so era impor­tan­te para el man­te­ni­mien­to de las obli­ga­cio­nes públi­cas. No pue­do enten­der la cabe­za de un accio­nis­ta que pasa 40 años sacan­do rique­za de aquí. Es como si ambos fué­ra­mos socios, pero tú tie­nes el 98% y yo el 2%. ¿Qué cla­se de socie­dad es esta?», expli­ca el alcal­de sobre la rela­ción con la com­pa­ñía minera.

Duar­te Júnior cita el cre­ci­mien­to de la deman­da de ser­vi­cios públi­cos, espe­cial­men­te en el ámbi­to de la salud, como los prin­ci­pa­les efec­tos del cri­men. Según el alcal­de, las per­so­nas ya no podían pagar pla­nes de salud pri­va­dos. Ade­más, hubo un aumen­to de la deman­da de la Secre­ta­ría de Asis­ten­cia Social y de los cos­tos para recu­pe­rar las carreteras.

CFEM

Según la Cons­ti­tu­ción bra­si­le­ña, los recur­sos mine­ra­les extraí­dos por las empre­sas son patri­mo­nio nacio­nal, lo que exi­ge una com­pen­sa­ción a los esta­dos y muni­ci­pios en for­ma de recau­da­ción de impues­tos. El prin­ci­pal medio de recau­da­ción de estas can­ti­da­des es la Com­pen­sa­ción Finan­cie­ra para la Explo­ra­ción de Recur­sos Mine­ra­les (CFEM).

Ana­li­zan­do los datos obte­ni­dos en el sis­te­ma de la Agen­cia Nacio­nal de Mine­ría (ANM), en 2015, año en que ocu­rrió el cri­men, Maria­na fue la ciu­dad que más recau­dó CFEM en Minas Gerais, un total de R$ 104 millo­nes (US$ 18,8 millo­nes). En 2014, la com­pen­sa­ción paga­da por Samar­co sola­men­te corres­pon­día al 8,8% de los ingre­sos actua­les de Maria­na. El bene­fi­cio neto de la com­pa­ñía mine­ra fue de 2.810 millo­nes de reales US$ 1.170 millo­nes de dóla­res) en el mis­mo año.

Con la inte­rrup­ción de las acti­vi­da­des en el com­ple­jo Ger­mano, don­de se encon­tra­ba la pre­sa de Fun­dão, el valor de CFEM cayó de 134 millo­nes de reales (55,8 millo­nes de dóla­res) en 2014 a 68,5 millo­nes de reales (21,4 millo­nes de dóla­res) en 2017.

El esce­na­rio empe­zó a cam­biar en 2018, con una indem­ni­za­ción de R$106 millo­nes (US$ 28,6 millo­nes) debi­do al aumen­to del valor de las ope­ra­cio­nes de la mine­ra Vale en el muni­ci­pio, hacien­do que Maria­na, por pri­me­ra vez des­pués del cri­men, tuvie­ra una recau­da­ción mayor que los gas­tos. Los núme­ros se pue­den acce­der en el Por­tal de Trans­pa­ren­cia de la ciudad.

Hoy en día, las acti­vi­da­des de los accio­nis­tas de Samar­co en la región inclu­yen la explo­ra­ción de mine­ra­les en las minas de Ale­gria, Fábri­ca Nova y Fazen­dão y los pro­yec­tos Capa­ne­ma y Con­ta His­tó­ria. Sólo en el ter­cer tri­mes­tre de 2020, y en medio de una pan­de­mia, Vale regis­tró un bene­fi­cio neto de R$ 5.300 millo­nes (US$ 1.060 millo­nes). El gobierno de la ciu­dad esti­ma que hoy en día alre­de­dor del 89% de los ingre­sos pro­vie­nen de la minería.

Depen­den­cia minera

El pro­fe­sor Tad­zio Coelho, del Depar­ta­men­to de Cien­cias Socia­les (DCS) de la Uni­ver­si­dad Fede­ral de Viço­sa (UFV), for­ma par­te del Gru­po de Polí­ti­ca, Eco­no­mía, Mine­ría, Medio Ambien­te y Socie­dad (PoE­MAS).

Expli­ca que la expan­sión de la mine­ría a cie­lo abier­to, como el Cua­dri­lá­te­ro Ferrí­fe­ro en Maria­na, ya esta­ba fre­nan­do otras acti­vi­da­des eco­nó­mi­cas antes de que se rom­pie­ra la pre­sa, debi­do a fac­to­res como la diná­mi­ca del des­cen­so de las capas freá­ti­cas, la con­ta­mi­na­ción y la pro­pia espe­cu­la­ción inmo­bi­lia­ria con la lle­ga­da de esos empren­di­mien­tos. Ade­más de estos efec­tos, Coelho des­ta­ca el efec­to sim­bó­li­co de la acti­vi­dad mine­ra en la ima­gi­na­ción popular.

«La situa­ción de depen­den­cia mine­ra no se limi­ta a la cues­tión eco­nó­mi­ca, pues se tra­ta de un con­jun­to de rela­cio­nes de poder, y a tra­vés de ellas las empre­sas mine­ras esta­ble­cen una estruc­tu­ra polí­ti­ca, que repre­sen­ta y garan­ti­za sus intere­ses. Ade­más, tie­ne una dimen­sión más sim­bó­li­ca de la depen­den­cia mine­ra que impi­de a la gen­te plan­tear otras for­mas de socie­dad y alter­na­ti­vas socia­les y eco­nó­mi­cas», expli­ca el investigador.

En Maria­na, el área con cul­ti­vos tra­di­cio­na­les para la agri­cul­tu­ra fami­liar como café, plá­ta­nos, yuca, fri­jo­les, maíz y caña de azú­car ha sufri­do una drás­ti­ca reduc­ción des­pués del derra­me de rela­ves mine­ros. En 2015, según datos del Ins­ti­tu­to Bra­si­le­ño de Geo­gra­fía y Esta­dís­ti­ca (IBGE), se plan­ta­ron 2.286 hec­tá­reas. En 2017, el núme­ro lle­gó a 165 hec­tá­reas, una reduc­ción del 93%.

Des­pués de la rup­tu­ra de la pre­sa, el des­em­pleo alcan­zó el 28% en el muni­ci­pio. Antes,la cifra corres­pon­día al 6%, según el muni­ci­pio. Los datos pro­ce­den del Catas­tro Gene­ral de Emplea­dos y Des­em­plea­dos, que seña­la que sólo en 2018 hubo más admi­sio­nes que des­pi­dos en la ciudad.

La mejo­ra en el núme­ro de pues­tos de tra­ba­jo tam­bién está rela­cio­na­da con la Fun­da­ción Reno­va, que, a par­tir de 2017, empleó a apro­xi­ma­da­men­te 6.500 per­so­nas en las obras de repa­ra­ción en 39 muni­ci­pios. La ofer­ta de mano de obra, sin embar­go, está mar­ca­da por la precarización.

Esto es lo que plan­tea el direc­tor del Sin­di­ca­to de Tra­ba­ja­do­res de la Indus­tria de la Cons­truc­ción Pesa­da de Minas Gerais (SITICOP-MG), Eduar­do Armond. Eva­lúa que con la sali­da de la res­pon­sa­bi­li­dad direc­ta de las empre­sas mine­ras las con­di­cio­nes de tra­ba­jo empeo­ra­ron y con ello las difi­cul­ta­des de fis­ca­li­za­ción por par­te del sindicato.

«La tram­pa de Samar­co de crear la Fun­da­ción Reno­va fun­cio­nó, en el sen­ti­do de des­viar la res­pon­sa­bi­li­dad direc­ta. Tan­to es así que, para­le­la­men­te, Samar­co tra­tó de ase­gu­rar la con­ti­nui­dad de la pro­duc­ción sin preo­cu­par­se por las cues­tio­nes rela­cio­na­das con la repa­ra­ción del acci­den­te», dijo.

¿Una nue­va Samarco?

En sep­tiem­bre de 2019, Samar­co reci­bió la Licen­cia de Ope­ra­ción Correc­ti­va (LOC) para reanu­dar las acti­vi­da­des en el Com­ple­jo de Ger­mano. Las licen­cias ambien­ta­les habían sido sus­pen­di­das des­de octu­bre de 2016 por deci­sión de la Secre­ta­ría de Esta­do de Medio Ambien­te y Desa­rro­llo Sos­te­ni­ble (SEMAD), que pidió a la empre­sa mine­ra que pre­sen­ta­ra una nue­va LOC.

Sin embar­go, para el alcal­de Duar­te Júnior, Maria­na espe­ra «años de bonan­za» para el pró­xi­mo perío­do. Men­cio­na los ingre­sos del muni­ci­pio de agos­to a sep­tiem­bre, que aumen­ta­ron en 10 millo­nes de reales (1,8 millo­nes de dóla­res) y que podrán ser «dura­de­ros» debi­do a las ope­ra­cio­nes de Vale.

La mayor expec­ta­ti­va es la reanu­da­ción de las acti­vi­da­des de Samar­co. El alcal­día esti­ma un aumen­to men­sual de 2,3 millo­nes de reales (416.000 dóla­res) con el retorno de la com­pa­ñía, que se espe­ra para la segun­da mitad de 2021.

«Es como si una nue­va empre­sa lle­ga­ra a la ciu­dad. Y por mucho que no sea la for­ma de pen­sar en la mine­ría, por­que sabe­mos que tie­ne un tiem­po de vigen­cia, pero en este momen­to, es una empre­sa nue­va, que gene­ra casi mil empleos y apor­ta a la eco­no­mía local sólo para el muni­ci­pio más de R$ 3,5 millo­nes (633.000 dóla­res) en ingre­sos», dice Júnior.

Samar­co anun­ció que la reanu­da­ción será gra­dual y sin el uso de repre­sas, con la apli­ca­ción de un nue­vo sis­te­ma de tra­ta­mien­to de rela­ves. En la región, la empre­sa mine­ra está empe­zan­do a movi­li­zar­se amplia­men­te para reanu­dar las acti­vi­da­des, sien­do una de sus prio­ri­da­des el anun­cio de pues­tos de tra­ba­jo en las comunidades.

Reco­lo­ni­za­ción 

Luiz Pau­lo Siquei­ra, del Movi­mien­to por la Sobe­ra­nía Popu­lar en la Mine­ría (MAM), expli­ca que la empre­sa mine­ra anun­cia su regre­so como «una sal­va­ción para Maria­na» y se ha eri­gi­do como una empre­sa «más lim­pia», que se ha «reno­va­do» y que aho­ra va a hacer «una nue­va minería».

«Esto se difun­de dia­ria­men­te en los medios de comu­ni­ca­ción, en las escue­las, en el ambien­te de tra­ba­jo, en todos las audien­cias, las empre­sas tie­nen una polí­ti­ca de man­te­ni­mien­to y ejer­ci­cio de hege­mo­nía en los terri­to­rios. Esta bata­lla de ideas, lo hacen de una mane­ra muy pro­fe­sio­nal, coop­tan­do a los líde­res, tra­tan­do de sofo­car cier­tas agen­das», explica.

Para el acti­vis­ta del MAM, la inca­pa­ci­dad del poder públi­co y de la pro­pia socie­dad para plan­tear y orga­ni­zar las alter­na­ti­vas a la mine­ría abre el camino para que la empre­sa uti­li­ce estas narra­ti­vas, más aún en una coyun­tu­ra eco­nó­mi­ca en la cual la pobre­za y el des­em­pleo se con­so­li­dan en el país.

«En un con­tex­to de una eco­no­mía extre­ma­da­men­te frá­gil, una empre­sa mine­ra que anun­cie la reanu­da­ción con el anun­cio de nue­vos pues­tos de tra­ba­jo difí­cil­men­te encon­tra­rá resis­ten­cia a la eje­cu­ción de estos pro­yec­tos», dice Siqueira.

El cri­men 

La rup­tu­ra de la pre­sa de Fun­dão mar­có el fin del mega ciclo de las com­mo­di­ties en Bra­sil, que tuvo lugar entre 2003 y 2013, y regis­tró un aumen­to del 630% de las impor­ta­cio­nes mun­dia­les en mine­ría. Los exper­tos están de acuer­do en que los cam­bios pro­duc­ti­vos para apro­ve­char los pre­cios son uno de los fac­to­res que expli­can el colap­so de la presa. 

Esto tam­bién se obser­vó en la prác­ti­ca por el inten­so rit­mo de cons­truc­ción y expan­sión de la pre­sa de Fun­dão, rea­li­za­da sin las medi­das de segu­ri­dad nece­sa­rias. En 2008, la pre­sa reci­bió una licen­cia de ope­ra­ción y, en 2011, ya pre­sen­tó el Estu­dio y el Infor­me de Impac­to Ambien­tal para la opti­mi­za­ción de la estructura.

En el infor­me, las obras para aumen­tar la capa­ci­dad de la pre­sa, entre el 30 de julio de 2014 y el 26 de octu­bre de 2015, tuvie­ron una velo­ci­dad de subi­da de 12,3 metros/​año. La tasa reco­men­da­da para el sec­tor está entre 4,6 metros y 9,1 metros/​año.

En la his­to­ria de las ope­ra­cio­nes de Samar­co en la región, los daños cau­sa­dos por la rup­tu­ra de la pre­sa de Fun­dão no fue­ron los pri­me­ros. De 1996 a 2015, Samar­co había acu­mu­la­do 18 autos en su con­tra, casi uno por año en estos 20 años. La infor­ma­ción fue agru­pa­da en el libro Cuan­do el silen­cio vie­ne, publi­ca­do por la edi­to­rial Expres­são Popu­lar.

«Están vol­vien­do a la mis­ma tram­pa. Habla­mos de cómo este mode­lo mine­ro, cómo esta dimen­sión ins­ti­tu­cio­nal y polí­ti­ca gene­ró la rup­tu­ra de la pre­sa. Es impor­tan­te decir que esta estruc­tu­ra no ha ter­mi­na­do, sigue intac­ta», con­clu­ye Tád­zio Coelho, uno de los autores.

Fuen­te: Bra­sil de Fato

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