Bra­sil. Sarah Shen­ker: «La actua­ción del gobierno de Bol­so­na­ro es criminal».

Por Mar­ta Mie­ra. Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 14 de julio de 2020.

Sarah Shen­ker, inves­ti­ga­do­ra de Sur­vi­val Inter­na­cio­nal, habló con RT sobre el difí­cil pano­ra­ma actual que viven los pue­blos originarios.

La pan­de­mia del coro­na­vi­rus ha lle­ga­do has­ta lo más pro­fun­do de la Ama­zo­nía y los pue­blos indí­ge­nas lle­van meses aler­tan­do del nue­vo peli­gro al que se enfren­tan debi­do a su extre­ma vul­ne­ra­bi­li­dad ante el virus.

Según la Arti­cu­la­ción de los Pue­blos Indí­ge­nas de Bra­sil (APIB), los infec­ta­dos ya supe­ran los 13.801 y 491 los falle­ci­dos. La situa­ción se vio empeo­ra­da la sema­na pasa­da cuan­do el pre­si­den­te de Bra­sil, Jair Bol­so­na­ro, san­cio­nó con 16 vetos la ley que obli­ga al Gobierno a pro­te­ger a los pue­blos indí­ge­nas duran­te la pan­de­mia. El man­da­ta­rio ultra­de­re­chis­ta vetó pun­tos fun­da­men­ta­les, como pro­por­cio­nar agua pota­ble, dis­tri­buir de for­ma gra­tui­ta mate­rial de higie­ne o ces­tas de ali­men­tos básicos.

Ese mis­mo día, un juez de la Cor­te Supre­ma deter­mi­nó que el Gobierno debe adop­tar medi­das para con­te­ner el con­ta­gio y las muer­tes entre la pobla­ción indígena.

En medio de ese tira y aflo­ja, las orga­ni­za­cio­nes defen­so­ras de los dere­chos indí­ge­nas denun­cian que con las san­cio­nes Bol­so­na­ro ha refor­za­do la «polí­ti­ca geno­ci­da» que lle­va impul­san­do des­de el comien­zo de su man­da­to con­tra los pue­blos ori­gi­na­rios, un total de 305 en todo Bra­sil, que suman unas 900.000 personas.

Bol­so­na­ro ha veta­do varias par­tes de un pro­yec­to de ley apro­ba­do por el Sena­do el 16 de junio y antes por la Cáma­ra de Diputados.

SS: Es una situa­ción muy seria, por­que la san­cio­nó con méto­dos inacep­ta­bles. Hay que recor­dar que se tra­ta de un pro­yec­to de ley (PL 114220) para com­ba­tir el coro­na­vi­rus entre los indí­ge­nas de Bra­sil y debe­ría haber esta­do en mar­cha des­de hace muchos meses. Cla­ra­men­te, los obje­ti­vos del Gobierno de Bol­so­na­ro son com­ple­ta­men­tean­ti-índi­ge­nas y de nue­vo mues­tra que el pro­yec­to del Eje­cu­ti­vo es el geno­ci­dio con­tra los pue­blos indí­ge­nas de Brasil.

¿Cómo des­cri­bi­ría la actua­ción del Gobierno hacia los pue­blos indí­ge­nas duran­te esta pandemia?

SS: La actua­ción de Gobierno es cri­mi­nal. Ha sido el pro­pio Gobierno el que los ha expues­to a esa situa­ción pre­ca­ria por no haber expul­sa­do a los inva­so­res ile­ga­les de sus tierras.

Esta­mos vien­do esta­dís­ti­cas de orga­ni­za­cio­nes indí­ge­nas que mues­tran que la tasa de mor­ta­li­dad y de infec­ción entre los pue­blos indi­ge­nas es más del doble que la tasa media de la pobla­ción bra­si­le­ña. Esto es muy preo­cu­pan­te. Reci­bi­mos noti­cias y men­sa­jes de WhatsApp todos los días de indí­ge­nas en varias par­tes del país dicien­do que el virus ha lle­ga­do o está lle­gan­do. Por ejem­plo, entre el pue­blo indí­ge­na Ara­ra­ra [con­tac­ta­dos en 1987 y cuya reser­va es una de las más inva­di­das de la Ama­zo­nía] casi toda la comu­ni­dad en una de sus tie­rras está infectada.

Un yano­na­mi es exa­mi­na­do por un médi­co. Alto Ale­gre, esta­do de Rorai­ma. 1 de julio de 2020.Adriano Macha­do /​Reuters

¿Cuál es la actual situa­ción de los pue­blos indígenas?

SS: Tene­mos que recor­dar que antes de la pan­de­mia ya esta­ban sufrien­do un geno­ci­dio. Es un geno­ci­dio que está ocu­rrien­do aho­ra no es un recuer­do amar­go del pasa­do, ni una ame­na­za para el futu­ro. Es algo que están vivien­do todos los días.

Bol­so­na­ro quie­re robar sus tie­rras para la explo­ta­ción de la agro­in­dus­tria y de los mine­ra­les. Como sabe­mos, los indí­ge­nas depen­den de esas tie­rras para sobre­vi­vir. Robar­les esas tie­rras supo­ne robar­les sus vidas. Antes de la pan­de­mia, la situa­ción ya era terri­ble, por­que los ata­ques con­tra ellos aumen­ta­ron drás­ti­ca­men­te des­de que Bol­so­na­ro lle­gó al poder. Aho­ra, con la situa­ción actual, es toda­vía peor por­que el virus pue­de diez­mar, ani­qui­lar, pue­blos enteros.

Esta­mos hablan­do de pue­blos indí­ge­nas no con­tac­ta­dos, sin con­tac­to con la socie­dad domi­nan­te, y hay más de 100 en Bra­sil, más que cual­quier otro país del mun­do. No tie­nen resis­ten­cia a enfer­me­da­des de fue­ra y sus tie­rras no están sien­do pro­te­gi­das como la ley bra­si­le­ña ‑el artícu­lo 231 de la Cons­ti­tu­ción del 88- y la ley inter­na­cio­nal obli­gan. Como esto no está ocu­rrien­do, los inva­so­res en tie­rras indí­ge­nas ‑made­re­ros, colo­nos, agro­ga­na­de­ros, mine­ros de oro y otros- ame­na­zan con ani­qui­lar pue­blos ente­ros con el virus o con cual­quier otra enfermedad.

¿Y qué ocu­rre con los pue­blos indi­ge­nas que sí tie­nen contacto?

SS: La mayo­ría sí tie­nen con­tac­to con la socie­dad no indí­ge­na y están sufrien­do mucho. Cada caso es dis­tin­to. A los gua­ra­níes, en la fron­te­ra con Para­guay, se les ha roba­do casi todas sus tie­rras para plan­ta­cio­nes de caña de azú­car, maíz, entre otras cosas. Están vivien­do en reser­vas don­de no hay espa­cio y no pue­den cazar o pes­car como hacían antes. No pue­den ais­lar­se de for­ma auto­sos­te­ni­ble como sí pue­den hacer cuan­do la sel­va está protegida.

Aho­ra, tam­bién con la pan­de­mia hay racis­mo y dis­cri­mi­na­ción en los hos­pi­ta­les. No están reci­bien­do el tra­ta­mien­to nece­sa­rio de salud y ha habi­do recor­tes eco­nó­mi­cos en el sis­te­ma de Salud indí­ge­na (Sesai), lo que ha supues­to un pro­ble­ma enorme.

Uno de los gran­des pro­ble­mas es que muchos indí­ge­nas no con­si­guen auto­sus­ten­tar­se y se ven obli­ga­dos a ir a las ciu­da­des, don­de son contagiados.

SS: Es un circu­lo vicio­so. Los pue­blos indí­ge­nas del sur como los gua­ra­níes, los káin­gang u otros pue­blos que no tie­nen sus tie­rras, por­que les fue­ron roba­das, depen­den de comi­da de la ciu­dad, ya que no pue­den plan­tar. No pue­den pes­car o cazar y deben espe­rar las ces­tas bási­cas del ali­men­tos del Gobierno, que muchas veces no lle­gan o cuan­do lle­gan la comi­da es míni­ma, no es sufi­cien­te. Así que tie­nen que com­prar cosas en la ciu­dad, pero para hacer eso pri­me­ro deben tra­ba­jar y ganar dine­ro. Algu­nos tra­ba­jan en las plan­tas de pro­duc­ción de alcohol o eta­nol, y lo hacen en con­di­cio­nes com­pa­ra­bles a la escla­vi­tud. En estas situa­cio­nes pue­den con­traer el virus y es un pro­ble­ma enor­me. Lue­go el virus lle­ga a las comu­ni­da­des, se espar­ce muy rápi­do por los modos de vida comu­na­les, colec­ti­vos y tam­bién por­que no todos tie­nen los pro­duc­tos de higie­ne que necesitan.

Indí­ge­nas gua­ra­níes se rea­li­zan el test del covid-19. Mari­cá, Río de Janei­ro. 2 de julio de 2020.Mauro Pimen­tel /​AFP

¿Cómo com­ba­te en el coro­na­vi­rus los pue­blos indígenas?

SS: Algu­nos que viven en sus tie­rras, por­que no les han sido roba­das, se pro­te­gen en cua­ren­te­na en la sel­va. El pue­blo indí­ge­na Awá en Maranhao nos man­da men­sa­jes dicien­do que muchas fami­lias no están en la aldea. Pasan el tiem­po cazan­do y acam­pan­do en la sel­va para evi­tar cual­quier con­tac­to con gen­te de fue­ra y así pro­te­ger­se del virus.

Pero no todos tie­nen esa posi­bi­li­dad, por­que si sus tie­rras no están intac­tas, no pue­den hacer eso. Algu­nos bus­can recur­sos públi­cos para poder com­prar pro­duc­tos y hay muchas cam­pa­ñas de reco­lec­tas para abas­te­cer­se de guan­tes, mas­ca­ri­llas y otras cosas.

Están rea­li­zan­do una fuer­te cam­pa­ña para expul­sar a los inva­so­res ile­ga­les de sus tie­rras, poten­cia­les por­ta­do­res del coro­na­vi­rus y de otras enfermedades.

Sí, están man­dan­do men­sa­jes a nivel nacio­nal e inter­na­cio­nal y les ayu­da­mos para que sus deman­das sean escu­cha­das cada vez más fuer­te. Nos enfo­ca­mos en algu­nos luga­res par­ti­cu­lar­men­te pro­ble­má­ti­cos como la tie­rra indí­ge­na yano­ma­mi, en la fron­te­ra con Vene­zue­la, don­de dicen los indí­ge­nas que aho­ra hay más de 20.000 mine­ros de oro ile­ga­les. Es una situa­ción muy extre­ma y los yano­ma­mis han lan­za­do una peti­ción para desalojarlos.

Tam­bién nos preo­cu­pa la situa­ción en la tie­rra del Valle del Java­ri, en el oes­te de la Ama­zo­nía bra­si­le­ña, don­de hay más pue­blos indi­ge­nas no con­tac­ta­dos que en cual­quier otro lugar del pla­ne­ta, y los indí­ge­nas no con­tac­ta­dos koru­bos. Pero hay muchos más.

¿Cuá­les son las medi­das más urgen­tes que se deben tomar?

SS: Lo pri­me­ro es que ten­gan acce­so de mane­ra urgen­te a un ser­vi­cio de salud ade­cua­do, y lo segun­do es que los inva­so­res sean des­alo­ja­dos tam­bién de for­ma urgen­te de sus terri­to­rios, por­que es la úni­ca mane­ra de pro­te­ger sus tie­rras y sus vidas. Pero es una lucha muy difí­cil, por­que eso va en con­tra de lo que quie­re el pre­si­den­te Bol­so­na­ro y sus obje­ti­vos de agronegocio.

* Fuen­te: RT

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