Argen­ti­na. Obser­va­to­rio gre­mial. La pala­bra de los trabajadores/​Hora de cam­biar las reglas …

Resu­men Latinoamericano*/ 29 de junio 2020 .- .

DESOPILANTE

La pala­bra de los tra­ba­ja­do­res

POR SERGIO PALAZZO

Des­de hace meses el tema Vicen­tin es mate­ria de aná­li­sis, estu­dios, inves­ti­ga­cio­nes y opi­nio­nes diver­sas. Al res­pec­to, es impor­tan­te ahon­dar sobre algu­nos de esos pun­tos de deba­te.

En pri­mer lugar, y para decir las cosas por su nom­bre, Vicen­tin es una empre­sa que deci­dió no hacer­se car­go de pagar sus deu­das lue­go de la derro­ta de Macri en las elec­cio­nes PASO y cuan­do Alber­to Fer­nán­dez se enca­mi­na­ba a ser el Pre­si­den­te de todos los argen­ti­nos.

El prin­ci­pal acree­dor es el Ban­co de la Nación Argen­ti­na. Esto mere­ce una segun­da acla­ra­ción, los tra­ba­ja­do­res del Ban­co de la Nación Argen­ti­na, inde­pen­dien­te­men­te de la jerar­quía que osten­ten en la estruc­tu­ra del Ban­co, han cum­pli­do con toda la nor­ma­ti­va vigen­te al momen­to de otor­gar la asis­ten­cia cre­di­ti­cia. Prue­ba de ello es que el Direc­to­rio Polí­ti­co de la enti­dad se hizo car­go de tales deci­sio­nes, median­te la reso­lu­ción de Direc­to­rio 15.266 del 05/​12/​19 . Por ende, menos de una sema­na antes del cam­bio de gobierno. Las res­pon­sa­bi­li­da­des son polí­ti­cas y no admi­nis­tra­ti­vas, aun­que algu­nos quie­ran equi­vo­ca­da­men­te cor­tar el hilo por lo más del­ga­do que son los tra­ba­ja­do­res.

En ter­cer lugar, y en este con­tex­to, algu­nos medios impul­sa­ron una con­vo­ca­to­ria opo­si­to­ra para mani­fes­tar­se en con­tra de la expro­pia­ción de la empre­sa Vicen­tin, apro­ve­chan­do el sim­bo­lis­mo del Día de la bBan­de­ra. Esta mani­fes­ta­ción se reali­zó:

  • en el mar­co de una pan­de­mia que exi­ge el ais­la­mien­to social y obli­ga­to­rio, desa­fian­do la jus­ti­cia que sugie­ren defen­der;
  • salien­do a la calle en favor de un gru­po eco­nó­mi­co, cuyo oli­go­po­lio inter­vie­ne en la cade­na (y por ende) en el pre­cio de muchos ali­men­tos y sobre todo, en cuán­do y cómo liqui­dan los dóla­res pro­duc­to de las expor­ta­cio­nes mul­ti­mi­llo­na­rias que rea­li­zan.

Lla­ma la aten­ción y resul­ta desopi­lan­te que en dicha mani­fes­ta­ción se pidie­ra res­pe­to por la jus­ti­cia, res­pe­to por la pro­pie­dad pri­va­da, res­pe­to por el tra­ba­jo, res­pe­to por la demo­cra­cia, o por segu­ri­dad jurí­di­ca, etc., etc., etc…. Estos pedi­dos con­tra­di­cen la reali­dad.

El pedi­do de jus­ti­cia cho­ca con una empre­sa como Vicen­tin, con serias sos­pe­chas sobre su accio­nar, inves­ti­ga­da por manio­bras de trian­gu­la­ción y fuga, y que exi­gió liqui­da­cio­nes de gra­nos a los pro­duc­to­res has­ta el día pre­vio a decla­rar­se en cesa­ción de pagos, que ven­dió esa soja pero no le pagó a nadie, que para fina­les de 2019 tam­bién ven­dió casi el 17% de la empre­sa más ren­ta­ble (Reno­va, a Glen­co­re) y no can­ce­ló deu­das y que, a la par, pidió jugo­sos cré­di­tos que tam­po­co sir­vie­ron para can­ce­lar acreen­cias y poner en fun­cio­na­mien­to la empre­sa. El pedi­do de jus­ti­cia suce­de a la par de la arbi­tra­rie­dad de defen­der a repre­sen­tan­tes del sec­tor con­cen­tra­do de la eco­no­mía.

En las mis­mas pro­cla­mas se incluía el res­pe­to a la pro­pie­dad pri­va­da. Sin embar­go, nadie men­cio­nó que es Vicen­tin el que vio­la la pro­pie­dad pri­va­da al no pagar­les a los pro­duc­to­res, a los ban­cos o a los otros acree­do­res. ¿O de quié­nes son los bie­nes a pro­te­ger?

Adi­cio­nal­men­te, se pedía res­pe­to por el tra­ba­jo. Pero nada se men­cio­nó acer­ca de la can­ti­dad de com­pa­trio­tas que ven peli­grar su tra­ba­jo por el accio­nar del direc­to­rio de la empre­sa. Para estos sec­to­res, cla­ra­men­te per­ju­di­ca­dos, segu­ri­dad jurí­di­ca es el Esta­do hacién­do­se car­go de la empre­sa, por­que esto impli­ca defen­der sus intere­ses y garan­ti­zar el pago a los pro­duc­to­res que entre­ga­ron sus gra­nos para la comer­cia­li­za­ción. Por­que ade­más, Vicen­tin gene­ra inse­gu­ri­dad jurí­di­ca al no pagar­les a los acree­do­res y orga­nis­mos inter­na­cio­na­les como la CFI (Ban­co Mun­dial) y pro­vo­ca zozo­bra en los mer­ca­dos en un momen­to cru­cial para el país como es la rene­go­cia­ción de la deu­da exter­na.

A la par, y en mate­ria de salud, esta mani­fes­ta­ción pone en ries­go no solo a quie­nes par­ti­ci­pa­ron sino al con­jun­to de la socie­dad, dado que vio­lan­do la cua­ren­te­na tam­bién incum­plían la jus­ti­cia y arries­gan el esfuer­zo de millo­nes de argen­ti­nos que con esfuer­zo e inclu­so has­tío, actúan con res­pon­sa­bi­li­dad y cum­plen con el ais­la­mien­to obli­ga­to­rio. ¿Qué dirían esos mani­fes­tan­tes si fue­ran los tra­ba­ja­do­res los que estu­vie­ran pro­tes­tan­do en la calle por­que pier­den sus empleos, por­que les reba­jan sus sala­rios o por­que no se los actua­li­zan? ¿Qué dirían si los movi­mien­tos socia­les salie­ran a la calle a mani­fes­tar­se por­que piden empleos o sen­ci­lla­men­te comi­da?

A la vez, para aque­llos que les “preo­cu­pa” tan­to la con­ti­nui­dad de Vicen­tín, ¿por qué deci­dió poner tan­ta pla­ta en apor­tes para una cam­pa­ña elec­to­ral si su situa­ción eco­nó­mi­ca era deplo­ra­ble? ¿Por qué eli­gie­ron dedi­car casi 30 millo­nes de pesos en cam­pa­ñas elec­to­ra­les del PRO antes que pagar a sus acree­do­res? ¿Por qué estan­do en situa­ción nor­mal de cré­di­to deci­dió no pagar des­pués del resul­ta­do de las PASO?

Final­men­te, en la movi­li­za­ción men­cio­na­da tam­bién se cla­ma­ba por res­pe­to por la demo­cra­cia. Sin embar­go, mani­fes­tan­tes de la mis­ma agre­die­ron a los tra­ba­ja­do­res de C5N, a quie­nes mani­fies­to mi soli­da­ri­dad, y pedían la des­ti­tu­ción del Pre­si­den­te vota­do demo­crá­ti­ca­men­te por los argen­ti­nos. El res­pe­to a la demo­cra­cia, ¿depen­de de los intere­ses y volun­tad de sec­to­res mino­ri­ta­rios?

Espe­ro que cuan­do se levan­te el ais­la­mien­to obli­ga­to­rio sea­mos millo­nes en la calle los que sal­ga­mos a defen­der el patri­mo­nio del Ban­co Nación, los que sal­ga­mos a defen­der el tra­ba­jo de miles de com­pa­trio­tas rura­les y no rura­les que pier­den su empleo por­que una empre­sa deci­de no pagar, los que sal­ga­mos a defen­der que se res­pe­te la acreen­cia de cerea­le­ros y pro­duc­to­res afec­ta­dos, por­que eso sig­ni­fi­ca defen­der real­men­te la pro­pie­dad pri­va­da. Todo esto sin caer en la pro­vo­ca­ción de sec­to­res mino­ri­ta­rios que pre­ten­den con­ver­tir el esce­na­rio des­crip­to en una nue­va 125, con­fun­dien­do a la socie­dad.

Defen­der esos valo­res es defen­der la Repú­bli­ca y sus ins­ti­tu­cio­nes.

Se han escri­to ríos de tin­ta y gas­ta­do horas de cró­ni­cas radia­les y tele­vi­si­vas, pero qui­zás el resu­men del recla­mo de la mar­cha de los Vicen­tin Boys se encuen­tre en una estro­fa de León Gie­co: “Vos que le echas la cul­pa a boli­via­nos y perua­nos /​a los que cor­tan rutas o están sus tie­rras recla­man­do /​no seas tan tara­do, el que te jode está a tu lado. /​Los dia­rios le dan tapa y la tele un buen hora­rio /​se sien­ta a cual­quier mesa a nego­ciar la san­gre nue­va»

*Secre­ta­rio Gene­ral, Aso­cia­ción Ban­ca­ria

HORA DE CAMBIAR LAS REGLAS

Es nece­sa­rio un Nue­vo Con­tra­to Social para res­tau­rar la con­fian­za de la gen­te en las demo­cra­cias

POR VICTORIO PAULÓN

Las pare­des de San­ta Fe dan su vere­dic­to.

El hori­zon­te se ve negro

Según el Índi­ce Glo­bal de los Dere­chos 2020 de la Con­fe­de­ra­ción Sin­di­cal Inter­na­cio­nal (CSI), la con­fron­ta­ción de cla­ses mues­tra una cla­ra ven­ta­ja para el capi­tal y los gobier­nos auto­ri­ta­rios. La pan­de­mia inten­si­fi­có la ten­den­cia de gobier­nos y emplea­do­res a res­trin­gir los dere­chos de los tra­ba­ja­do­res: lími­tes a la nego­cia­ción colec­ti­va, al dere­cho a huel­ga y a la afi­lia­ción a sin­di­ca­tos. “Pue­de que la codi­cia cor­po­ra­ti­va sea glo­bal, pero las accio­nes de los tra­ba­ja­do­res y tra­ba­ja­do­ras tam­bién están uni­fi­ca­das en una esca­la nun­ca antes vis­ta”, seña­la el infor­me, que da cuen­ta de huel­gas glo­ba­les con­tra Ama­zon o Uber, entre otros neo­en­gen­dros empre­sa­rios.

La demo­cra­cia en cri­sis, gobier­nos silen­cian las rebe­lio­nes con repre­sión bru­tal, mien­tras hay logros legis­la­ti­vos for­ma­les para los trabajadores/​as. “Los sin­di­ca­tos están en pri­me­ra línea del fren­te en la lucha para recla­mar liber­ta­des y dere­chos demo­crá­ti­cos fren­te a la codi­cia cor­po­ra­ti­va, que con­tro­la a los gobier­nos”, afir­mó Sha­ron Barrow, pre­si­den­ta de la cen­tral sin­di­cal más gran­de del mun­do.

Lla­ma­mien­to a la dig­ni­dad

La des­es­ti­ma­ción del pedi­do de IGJP de Omar Perot­ti en el tema Vicen­tin y su tra­to por cuer­da sepa­ra­da en la con­vo­ca­to­ria hace que el caso entre en zona tur­bu­len­ta. Se bus­ca­ba lega­li­zar la inter­ven­ción del gobierno nacio­nal dejan­do de lado la “expro­pia­ción”. Algo como lo suce­di­do con la fábri­ca de trac­to­res Zane­llo en Las Vari­llas, que pasó por una coges­tión obre­ra, del per­so­nal jerár­qui­co y con­ce­sio­na­rios, y ter­mi­nó sien­do nue­va­men­te una socie­dad anó­ni­ma.

Puer­to pro­pio: herra­mien­ta de eva­sión y endeu­da­mien­to y fuga.

Vicen­tin sigue rei­nan­do en Ave­lla­ne­da y mar­cán­do­le el paso al inten­den­te Dio­ni­sio Scar­pín. La den­si­dad del tema se refle­ja en la reac­ción de los acei­te­ros de San Loren­zo de Pablo Regue­ra y de la Fede­ra­ción Acei­te­ra que con­du­ce Daniel Yofra. Ambas orga­ni­za­cio­nes se pre­sen­ta­ron en el expe­dien­te recla­man­do par­ti­ci­pa­ción, advir­tien­do que los tra­ba­ja­do­res no se van a que­dar cru­za­dos de bra­zos. El 9 de julio en la ciu­dad de Recon­quis­ta habrá una cara­va­na de autos en apo­yo a la inter­ven­ción. Autos de publi­ci­dad lee­rán el comu­ni­ca­do invi­tan­do a sumar­se en favor de la expro­pia­ción.

Los peque­ños pro­duc­to­res y el mun­do coope­ra­ti­vo apo­yan la lle­ga­da del Esta­do que les per­mi­ti­ría cobrar sus deu­das. Los sin­di­ca­tos bus­can pre­ser­var los pues­tos de tra­ba­jo y los gran­des gru­pos eco­nó­mi­cos se escan­da­li­zan por­que detrás de este caso está la exhi­bi­ción del meca­nis­mo con el que fuga­ron y endeu­da­ron de la mano de Mau­ri­cio Macri.

Búfa­lo suel­to en el Coto de Lanús

Según el perió­di­co La Unión de Lanús, Eduar­do Búfa­lo, geren­te de con­fian­za de Alfre­do Coto, impi­dió el cie­rre del esta­ble­ci­mien­to ante los ins­pec­to­res que se lo exi­gían. El video vira­li­za­do lo mues­tra fue­ra de sí. “Lis­to. ¡Hoy voy en cana! ¡Hoy voy en cana, Tito! Esto ter­mi­na mal. ¡No van a cerrar la sucur­sal, Tito! ¡No la van a cerrar, como que me lla­mo Búfa­lo!”, gri­ta­ba en tono des­tem­pla­do. Con 10 tra­ba­ja­do­res con­ta­gia­dos y otros 48 en ais­la­mien­to, el señor Búfa­lo no acce­día a cerrar la sucur­sal. (Actua­li­za­ción y sos­pe­cha: ya lle­gan a 21 al menos los con­ta­gia­dos, no hay cifras de los ais­la­dos o tras­la­da­dos. Tito debe ser un fun­cio­na­rio influ­yen­te ante el inten­den­te Nés­tor Grin­det­ti, de Lanús y del PRO.)

Segú­nel sitio Ges­tión Sin­di­cal, Búfa­lo “es men­cio­na­do por dele­ga­dos y acti­vis­tas de la opo­si­ción a Ramón Muer­za como el encar­ga­do de coor­di­nar las pato­tas que envía Alfre­do Coto para ame­na­zar a los tra­ba­ja­do­res que hacen recla­mos”. En la his­to­ria del arse­nal de armas de gue­rra halla­do en 2017 en una sucur­sal de La Pater­nal, Alfre­do Coto y su hijo Ger­mán fue­ron acu­sa­dos de tenen­cia ile­gí­ti­ma de explo­si­vos y otras armas “sin la debi­da auto­ri­za­ción legal o sin que medien razo­nes que jus­ti­fi­quen dicha tenen­cia”. Coto le adju­di­có la res­pon­sa­bi­li­dad a su Geren­te de Ope­ra­cio­nes, quien fue cita­do como tes­ti­go pero no impu­tado. En su defen­sa dijo que el arse­nal era para pre­ve­nir even­tua­les saqueos.

Se encon­tra­ron 227 gra­na­das, 41 pro­yec­ti­les de gases, 29 armas —27 de fue­go y dos de lan­za­mien­to — , 3.886 muni­cio­nes, un revól­ver doble acción cali­bre 38 a nom­bre de Alfre­do Coto, una ame­tra­lla­do­ra UZI 9 milí­me­tros a nom­bre de su hijo Ger­mán, 14 cha­le­cos anti­ba­la, 22 cas­cos tác­ti­cos de la Poli­cía Fede­ral sin núme­ro visi­ble, un silen­cia­dor y nue­ve escu­dos anti­tu­mul­tos.

Se cono­cie­ron cifras de con­ta­gia­dos en gran­des super­mer­ca­dos, en una carre­ra hacia la muer­te don­de son cómo­dos pun­te­ros Coto, Carre­four y Cen­co­sud. Los caí­dos son reem­pla­za­dos por licen­cia­dos per­te­ne­cien­tes a gru­pos de ries­go con infi­ni­ta fal­ta de huma­ni­dad. Mien­tras tan­to, ajeno y con voca­ción geriá­tri­ca, el Gitano Cava­lie­ri, actuan­do para la tri­bu­na, recha­zó el agui­nal­do en cuo­tas a la espe­ra de que todo pase para aco­mo­dar sus alfi­les en el table­ro.

La CGT esqui­vó abro­char algún acuer­do mar­co, como el que rubri­ca­ron con la UIA para el pago de las sus­pen­sio­nes. Ban­ca­rios, judi­cia­les y esta­ta­les recha­za­ron las cuo­tas del medio agui­nal­do. Los gre­mios le recor­da­ron a Alber­to Fer­nán­dez que no se ani­mó a avan­zar con el impues­to a la rique­za. «Ni Cava­llo se atre­vió a tan­to», pega­ron.

La diás­po­ra meta­lúr­gi­ca

Como sos­tu­vo Rubén Urbano (secre­ta­rio gene­ral de la UOM de Cór­do­ba) en esta colum­na, mien­tras Caló se ocu­pa de sus nego­cios los meta­lúr­gi­cos pade­cen los des­pi­dos, los bajos sala­rios y la mala aten­ción médi­ca. Urbano movi­li­zó a su gen­te por un bono adi­cio­nal de 10.000 pesos ante la ausen­cia de nego­cia­cio­nes sala­ria­les. Con la mis­ma inten­ción Hugo Melo envió nota al uni­ver­so patro­nal de La Matan­za, aun­que soli­ci­ta pro­por­cio­na­les pero como anti­ci­po de pari­ta­rias. Simi­lar acti­tud adop­tó el cuer­po de dele­ga­dos de la empre­sa Acin­dar de Villa Cons­ti­tu­ción ante la acti­tud de la fir­ma de no ajus­tar­se al DNU y abo­nar­le a los excep­tua­dos de tra­ba­jar por su edad o sus dolen­cias físi­cas como si estu­vie­ran sus­pen­di­dos. Acin­dar modi­fi­có su polí­ti­ca de recur­sos huma­nos y reem­pla­zó a los ante­rio­res por figu­ras más auto­ri­ta­rias que des­co­no­cen a la orga­ni­za­ción sin­di­cal local. Pique­tes impro­vi­sa­dos por los dele­ga­dos inte­rrum­pie­ron la entra­da y sali­da de camio­nes.

Rece­ta Olmos: Auto­ri­ta­ris­mo, tra­ba­jo sin leyes ni dele­ga­dos y anuen­cia de sin­di­ca­lis­tas.

Mien­tras esto suce­día, un escán­da­lo de mag­ni­tud esta­lló en el Cen­tro Médi­co Talar de Pan­ame­ri­ca­na y 197, que per­te­ne­ce a la Obra Social de la UOM, geren­cia­da por el gru­po BASA, pro­pie­dad de Raúl Olmos. Cuan­do se des­ató la pan­de­mia y apa­re­cie­ron los pri­me­ros casos aten­di­dos sin res­pe­tar pro­to­co­lo alguno, los tra­ba­ja­do­res de salud se orga­ni­za­ron alre­de­dor del recla­mo por fal­ta de ele­men­tos de pro­tec­ción per­so­nal y pro­to­co­los para los pacien­tes. Eli­gie­ron cua­tro dele­ga­das: Ruth, Esther, Fla­via y Ale­jan­dra, y empe­za­ron los recla­mos ante el sin­di­ca­to de Sani­dad (ATSA) para pro­te­ger a sus com­pa­ñe­ros del posi­ble con­ta­gio. La fal­ta de apo­yo del sin­di­ca­to se com­pli­có con los aprie­tes inter­nos de la super­vi­so­ra de la clí­ni­ca, y lle­va­ron la denun­cia más arri­ba logran­do la inter­ven­ción del Minis­te­rio de Salud y del Minis­te­rio de Tra­ba­jo de Bue­nos Aires que obli­gan a BASA a pro­veer ele­men­tos de pro­tec­ción ade­cua­dos.

Las dele­ga­das se con­ta­gia­ron: una de ellas, Fla­via, ter­mi­nó intu­ba­da en tera­pia inten­si­va y las otras com­pa­ñe­ras fue­ron des­pe­di­das por Raúl Olmos. El con­flic­to cobró noto­rie­dad por­que BASA mane­ja la obra social de los meta­lúr­gi­cos sin trans­pa­ren­cia. El recla­mo de rein­cor­po­ra­ción inme­dia­ta de Ruth, Esther y Ale­jan­dra se ha trans­for­ma­do en ban­de­ra. En Pan­ame­ri­ca­na y 197 se atien­den afi­lia­dos de pode­ro­sas sec­cio­na­les de la zona nor­te del Conur­bano bonae­ren­se. Un cor­te de la ruta fren­te a la clí­ni­ca mos­tró la soli­da­ri­dad de las orga­ni­za­cio­nes de la zona. Fla­via lucha por su vida.

Anto­nio Caló mira por la ven­ta­na del noveno piso del edi­fi­cio de la calle Alsi­na.

Piñe­ra sobre­vue­la la Argen­ti­na

Los due­ños de Latam, aso­cia­dos eter­nos del Pre­si­den­te Piñe­ra.

Tras el anun­cio de Latam de que aban­do­na­ría los vue­los de cabo­ta­je en nues­tro país com­pro­me­tien­do dos mil pues­tos de tra­ba­jo, la empre­sa pre­sen­tó un pro­ce­di­mien­to de cri­sis (PPC) que gene­ró un fuer­te recha­zo en los sin­di­ca­tos aero­náu­ti­cos. Edgar­do Llano, uno de sus prin­ci­pa­les refe­ren­tes y secre­ta­rio gene­ral del sin­di­ca­to APA lo expre­só en estos tér­mi­nos: “Espe­ra­mos una con­vo­ca­to­ria para hacer for­mal la pre­sen­ta­ción del pro­ce­di­mien­to. Lue­go habrá una nue­va reu­nión con el Minis­tro de Trans­por­te Mario Meo­ni para ver qué sali­da le encon­tra­mos a esto. Pen­sa­mos que es una prác­ti­ca extor­si­va de Latam no sola­men­te a los tra­ba­ja­do­res sino ade­más al pro­pio gobierno. Es una fal­ta total de éti­ca y el gobierno chi­leno no es ajeno a esto tenien­do en cuen­ta que los her­ma­nos Cue­to son socios toda­vía del Pre­si­den­te Sebas­tián Piñe­ra en varias empre­sas. Piñe­ra era el socio mayo­ri­ta­rio de Latam y supues­ta­men­te dice que ven­dió las accio­nes al asu­mir. Noso­tros no le cree­mos. Espe­ra­mos la audien­cia para denun­ciar esta extor­sión y aspi­ra­mos a que nues­tro gobierno no se deje apre­tar. Dos mil fami­lias están en vilo pen­san­do que pue­den que­dar­se sin tra­ba­jo. Jus­to en este momen­to”.

La Cona­du (docen­tes uni­ver­si­ta­rios) lle­gó a un acuer­do simi­lar al de CTERA en tér­mi­nos de la edu­ca­ción a dis­tan­cia, equi­pa­ra­ble al tele­tra­ba­jo, en pleno deba­te en tiem­pos de pan­de­mia. Los maes­tros fir­ma­ron con los gober­na­do­res y el Minis­te­rio de Edu­ca­ción, con los pri­me­ros las remu­ne­ra­cio­nes y con el Minis­te­rio las con­di­cio­nes gene­ra­les. Los pro­fe­so­res fir­ma­ron con los rec­to­res de cada uni­ver­si­dad y el con­se­jo de los mis­mos en tér­mi­nos gene­ra­les. Estos ante­ce­den­tes y los acuer­dos logra­dos por Foe­tra a lo lar­go de los años le die­ron el mar­co a la ley apro­ba­da el jue­ves últi­mo por Dipu­tados, que regu­la el tele­tra­ba­jo que fija su encua­dra­mien­to den­tro de la ley de con­tra­to de tra­ba­jo y garan­ti­za los dere­chos indi­vi­dua­les y colec­ti­vos, agre­ga el con­cep­to del “cui­da­do” en el mun­do del dere­cho labo­ral y remi­te su apli­ca­ción con­cre­ta a los diver­sos con­ve­nios colec­ti­vos. La antí­te­sis de lo que pasó con los tra­ba­ja­do­res de pla­ta­for­ma. La nor­ma debe impe­dir que se apli­que la ley de los hechos con­su­ma­dos y el tele­tra­ba­jo que­de a la bue­na de los patro­nes. Uno de los logros legis­la­ti­vos que mojo­nan el dere­cho labo­ral.

El Sipre­ba recor­dó el segun­do ani­ver­sa­rio de los 354 des­pi­dos del gobierno macris­ta en la Agen­cia Télam. “Las cau­sas del triun­fo fue­ron muchas, pero hay algu­nas que se des­ta­can. En pri­mer lugar la for­ta­le­za de la cons­truc­ción sin­di­cal inter­na con la uni­dad entre diver­sos sec­to­res y gene­ra­cio­nes de acti­vis­tas, un paro con ocu­pa­ción que se man­tu­vo duran­te cua­tro meses ina­mo­vi­ble fren­te a todas las pre­sio­nes, par­ti­cu­lar­men­te las que empie­zan a sur­gir cuan­do no hay resul­ta­dos con­cre­tos y la de quie­nes des­mo­ti­va­dos se van cayen­do, como suce­de en todo con­flic­to. En segun­do lugar el rol del Sipre­ba, de sus abo­ga­dos y todo el gre­mio de pren­sa, que venía de meses de con­flic­to en los medios públi­cos, en la Tele­vi­sión Públi­ca y Radio Nacio­nal, don­de había­mos gene­ra­do un aba­ni­co de rela­cio­nes y adhe­sio­nes inexis­ten­te has­ta el momen­to».

De aque­llas luchas, estas expec­ta­ti­vas.

«Y en ter­cer lugar el apo­yo de todos los sec­to­res sin­di­ca­les, polí­ti­cos y socia­les que enten­die­ron que si Télam le gana­ba al macris­mo, ganá­ba­mos todos. Fue ani­mar­se a eso, estar dis­pues­tos, ser con­se­cuen­tes, y no can­sar­se nun­ca. Lue­go vino el acam­pe fren­te a la Cáma­ra. Ahí estu­vi­mos de nue­vo y así fue: ganó Télam y gana­mos todos”. Los sin­di­ca­tos de Pren­sa de todo el país miran hacia atrás y espe­ran aún por una lar­ga lis­ta de rei­vin­di­ca­cio­nes.

Rei­nar sobre los sepul­cros

Des­de el ombli­go del poder mun­dial, Donald Trump tui­teó: “Nun­ca habrá una ‘Zona Autó­no­ma’ en Washing­ton DC mien­tras yo sea Pre­si­den­te. Si lo inten­tan, ¡se enfren­ta­rán con una gran fuer­za!”, ame­na­zó. Se refe­ría a la zona libre de poli­cía crea­da por mani­fes­tan­tes en Seattle, que ha indig­na­do a los con­ser­va­do­res. La fuer­za poli­cial blo­queó calles cer­ca­nas mien­tras Trump par­tía en heli­cóp­te­ro para reu­nir­se con sus sim­pa­ti­zan­tes en Ari­zo­na. Un desor­bi­ta­do Pre­si­den­te había anun­cia­do arres­tos y has­ta 10 años de pri­sión a quie­nes van­da­li­za­ran cual­quier pro­pie­dad fede­ral, cuan­do mani­fes­tan­tes inten­ta­ran derri­bar la esta­tua de un Pre­si­den­te escla­vis­ta del siglo XIX.

Mani­fes­ta­ción mul­ti­rra­cial en Washing­ton DC con­tra el supre­ma­cis­mo blan­co.

POTUS (sigla de Pre­si­dent of the Uni­ted Sta­tes) quie­re borrar la memo­ria de los que luchan con­tra el supre­ma­cis­mo blan­co. Ellos son sim­pa­ti­zan­tes de todas las razas ami­gos de las luchas del movi­mien­to negro nor­te­ame­ri­cano, que han resur­gi­do con gran poten­cia tras el ase­si­na­to de Geor­ge Floyd dan­do for­ma al movi­mien­to Black Lives Mat­ter (Las Vidas Negras Impor­tan). El con­fe­so ami­go de los fas­cis­tas nor­te­ame­ri­ca­nos bus­ca su reelec­ción des­mo­ra­li­zan­do la inten­ción de los votan­tes opo­si­to­res con su exhi­bi­ción de des­pre­cio por la demo­cra­cia. Una de las cosas más moles­tas de la vida coti­dia­na es la ver­dad de un futu­ro direc­to a la mise­ria y la bar­ba­rie. Es nece­sa­rio un cere­bro colec­ti­vo de la huma­ni­dad que dise­ñe un Nue­vo Con­tra­to Social entre gobier­nos, tra­ba­ja­do­res y empre­sas, para res­tau­rar la con­fian­za que la gen­te está per­dien­do en las demo­cra­cias. Es hora de cam­biar las reglas.

La pan­de­mia ins­ta­ló una nue­va lógi­ca y el minué de la polí­ti­ca adquie­re el vér­ti­go de la músi­ca elec­tró­ni­ca. Los gran­des empre­sa­rios quie­ren con­ver­tir la expro­pia­ción de Vicen­tin en la peor deci­sión que haya toma­do el gobierno. Es que cuan­do se levan­te la fra­za­da se verá un entre­cru­za­mien­to de cuer­pos que los trans­for­ma en una foto impre­sen­ta­ble. En el défi­cit, endeu­da­mien­to y fuga todos fue­ron par­te y si no hay impu­ni­dad y olvi­do el futu­ro se les vie­ne enci­ma. El volu­men que en sen­ti­do con­tra­rio adquie­re la idea de la expro­pia­ción, preo­cu­pa aún más que el apor­te por úni­ca vez a las gran­des for­tu­nas. No quie­ren ni una cosa ni la otra. Los áni­mos están cal­dea­dos y las deci­sio­nes que se tomen des­de la cua­ren­te­na, pasan­do por la ayu­da social y la nego­cia­ción de la deu­da, serán un pun­to de infle­xión que deter­mi­na­rá el futu­ro de la polí­ti­ca. Quien sume más sol­da­dos gana­rá la bata­lla.

BUSCANDO UN TEATRO ABIERTO

La pan­de­mia recla­ma alter­na­ti­vas has­ta que vuel­va a ser posi­ble el encuen­tro entre artis­tas y públi­co.

POR CARLOS ULANOVSKY

Hace casi 40 años, un gru­po de valo­ra­bles per­so­na­li­da­des de la esce­na y de la cul­tu­ra argen­ti­nas enfren­ta­ron des­de el movi­mien­to de Tea­tro Abier­to al virus de la cerra­zón auto­ri­ta­ria de los mili­ta­res. Esa ale­go­ría –aún viva– lle­ga hoy a los cen­te­na­res de salas inac­ti­vas en todo el país. Esta sema­na, como repre­sen­tan­te de una acti­vi­dad muy gol­pea­da (“Fue la pri­me­ra en parar y, pro­ba­ble­men­te, será una de las últi­mas en regre­sar a la acti­vi­dad”), quien no hizo mutis por el foro fue el colec­ti­vo de Tea­tro por la Iden­ti­dad. La cua­ren­te­na le aguó la mere­ci­da cele­bra­ción de sus 20 años, pero no men­guó su ente­re­za. En su comu­ni­ca­do titu­la­do “El tea­tro en situa­ción extre­ma” seña­lan: “No podre­mos bus­car más nie­tos des­de el tea­tro, si no hay tea­tros. Y sin tea­tros, no ten­dre­mos iden­ti­dad”. En el mis­mo tex­to mos­tra­ron su temor por aque­llas salas que pue­den ver­se obli­ga­das a cerrar, algu­nas impor­tan­tes como el Pica­de­ro.

“La ver­dad es que estoy muy preo­cu­pa­do”, expli­có a El Cohe­te a la Luna el pro­pie­ta­rio de la legen­da­ria sala que, lite­ral­men­te, rena­ció de sus ceni­zas. Sebas­tián Blu­trach no des­min­tió a Tea­tro por la Iden­ti­dad. “Pago los suel­dos con la ayu­da del Esta­do. La exten­sión de la pan­de­mia y las con­di­cio­nes en que abri­re­mos (salas con capa­ci­dad res­trin­gi­da, mie­do de la gen­te, endeu­da­mien­to de la cla­se media) y otras cir­cuns­tan­cias que no acom­pa­ñan ni ayu­dan, me exi­ge pen­sar en alter­na­ti­vas. Lamen­ta­ble­men­te, no hay muchas. Y un cie­rre tem­po­ral pue­de ser una de ellas”.

La asis­ten­cia eco­nó­mi­ca del Esta­do es impor­tan­te, y con­ti­nua­rá. Un fomen­to soli­da­rio de Cul­tu­ra de la Nación en con­jun­to con el Ins­ti­tu­to Nacio­nal de la Músi­ca bene­fi­ció con 10.000 pesos a cada uno a 1.168 músi­cas y músi­cos. En total, son 2813 los artis­tas a los que alcan­zó el estí­mu­lo. A tra­vés de su pro­gra­ma fede­ral “Pun­tos de Cul­tu­ra”, la car­te­ra cul­tu­ral selec­cio­nó a 213 pro­yec­tos. El derra­me (casi 50 millo­nes de pesos) se dis­tri­bu­yó de esta mane­ra: Región NOA, 27 pro­yec­tos; NEA, 23; Pata­go­nia, 17; Cen­tro del país, 43; Cuyo, 22; pro­vin­cia de Bue­nos Aires, 45 y CABA, 36. Aguar­dan reso­lu­ción para una segun­da eta­pa, unos 2.000 pro­yec­tos más. Las nece­si­da­des son dema­sia­das. Esa es la reali­dad. Duran­te la sema­na, en nom­bre de 1.200 titi­ri­te­ros, el artis­ta y crea­dor del Gru­po Liber­ta­blas, Ser­gio Rower soli­ci­tó una tar­je­ta de ayu­da ali­men­ta­ria para una can­ti­dad de cole­gas que nece­si­ta­dos de asis­ten­cia urgen­te.

Lo cier­to es que las nue­vas for­mas de trans­mi­sión a dis­tan­cia son nove­do­sas y atrac­ti­vas, pero, has­ta el momen­to poco sus­ten­ta­bles. El mis­mo Blu­trach lo seña­la: “Los vivos no son una alter­na­ti­va. Con ellos uno pue­de sen­tir que está más cer­ca de vol­ver, pero eco­nó­mi­ca­men­te no mue­ven la agu­ja “. En un artícu­lo recien­te (“La cul­tu­ra, de la cama al living”, tam­bién publi­ca­do en El Cohe­te a la Luna), la licen­cia­da Nata­lia Cal­cagno seña­la: “La reali­dad es que no se pue­de, de un día para el otro, tras­la­dar la pro­duc­ción cul­tu­ral auto­ges­ti­va a un esque­ma vir­tual a la gorra. La idea de apor­te volun­ta­rio, mece­naz­go vir­tual, es anti­eco­nó­mi­ca a mediano y lar­go pla­zo, por­que supri­me la idea de la ofer­ta y la deman­da, por­que omi­te el inter­cam­bio y por­que depen­de más de lo afec­ti­vo que de una elec­ción racio­nal. Mejor sería reor­ga­ni­zar el ingre­so y, a par­tir de eso, redis­tri­buir”.

La pan­de­mia no aflo­ja

En socie­dad con Nel­son y Mariel Rue­da y Cori­na Fio­ri­llo, el perio­dis­ta y direc­tor Pablo Gor­le­ro rema en cos­to­so dul­ce de leche para sos­te­ner a su tea­tro El Ópa­lo, “tem­po­ral­men­te cerra­do”, en Junín al 300. “Esta­mos fren­te a un apo­ca­lip­sis artís­ti­co. Los artis­tas son pudo­ro­sos, pre­fie­ren no expre­sar­se, pero sé que hay muchos que la pasan mal”, expli­ca. Aun­que entien­de que las salas inde­pen­dien­tes serán las que pri­me­ro reabran, Gor­le­ro y sus socios pien­san en alter­na­ti­vas, como pro­gra­mar fun­cio­nes des­de el tea­tro para ser emi­ti­das por strea­ming. Acla­ra: “Con esta sal­ve­dad: el tea­tro es un espec­tácu­lo vivo, el acto artís­ti­co se com­ple­ta con el espec­ta­dor enfren­te. Por el momen­to, el espec­ta­dor no visi­ble es, toda­vía, un obje­to de estu­dio y no inte­gra el hecho tea­tral”. Actor y docen­te, Fabián Vena con­fir­ma el sen­ti­mien­to de Gor­le­ro. En decla­ra­cio­nes recien­tes a Tiem­po Argen­tino dijo: “Como acto­res, sen­ti­mos que esta­mos hun­di­dos en el fon­do del mar. Al no poner el cuer­po, al no poder pre­pa­rar­nos para el ritual, no exis­ti­mos”. En las últi­mas sema­nas Vena dio prue­bas de exis­ten­cia vir­tual. Fue cuan­do el tea­tro San Mar­tín puso a dis­po­si­ción la pues­ta de Robert Stu­rua del año 2005 de La resis­ti­ble ascen­sión de Artu­ro Ui, de Ber­tolt Brecht, que en su momen­to lo tuvo como pro­ta­go­nis­ta. Ade­más con­ti­nuó dan­do cla­ses a alum­nos en el país y en el extran­je­ro, a tra­vés del sis­te­ma Zoom. A Nor­ber­to Gon­za­lo, al fren­te del tea­tro La Más­ca­ra, la cua­ren­te­na le pos­pu­so cua­tro pro­yec­tos. “Tres de ellos esta­ban en eta­pa de ensa­yo y uno era, muy soña­do, la pues­ta de Sté­fano, de Arman­do Dis­cé­po­lo, con direc­ción de Osmar Nuñez. Tam­bién tuvi­mos que pos­ter­gar los reci­ta­les de Igna­cio Copa­ni”, cuen­ta y agre­ga: “Aho­ra lo que espe­ra­mos es poder vol­ver a ocu­par la sala, aun­que más no sea para empe­zar a lim­piar­la y a poner­la en con­di­cio­nes”. Gor­le­ro admi­te que en su tea­tro están sub­sis­tien­do gra­cias a los fomen­tos de Pro­tea­tro y del Ins­ti­tu­to Nacio­nal de Tea­tro, mien­tras que Gon­za­lo aguar­da cobrar­los.

“Que alguien pare un poco el mun­do. Es lo que implo­ra, en el final, mi obra El equi­li­bris­ta. Para que la vida deje de ser un error impa­ra­ble que, una y otra vez, nos obli­ga a seguir sin poder pen­sar, medi­tar, eva­luar”, expli­ca el actor, direc­tor y dra­ma­tur­go Mau­ri­cio Dayub, tam­bién co-pro­pie­ta­rio de la bella sala Cha­ca­re­rean, en Paler­mo. Para una de las ruti­nas de su obra más recien­te, El equi­li­bris­ta, cuya nue­va tem­po­ra­da la pan­de­mia pos­ter­gó, Dayub apren­dió a cami­nar sobre una del­ga­da cin­ta. Ese recur­so sim­bo­li­za este duro momen­to de salas y buta­cas vacías. Así, en ese equi­li­brio pre­ca­rio está el mun­do tea­tral. Dayub pien­sa que “en la medi­da que no pue­da haber encuen­tro de per­so­nas en un mis­mo ámbi­to, no habrá tea­tro. El tea­tro se pro­du­ce solo cuan­do se rea­li­za en vivo y en una sala, mien­tras ‘unos’ inten­tan subir lo que sien­ten arri­ba del esce­na­rio y’ ‘otros’, des­de la pla­tea, lo com­par­ten. Espe­ro poder seguir hacién­do­lo en bre­ve, como antes, cara a cara, pero con el tiem­po nece­sa­rio para tener­nos en cuen­ta y valo­rar­nos, pero no con la velo­ci­dad y super­fi­cia­li­dad con la que lo venía­mos hacien­do”. El artis­ta, refle­xio­na Gor­le­ro, “¿de qué vive? De su arte, de su expo­si­ción públi­ca, de dar cla­ses. Para un tea­tro inde­pen­dien­te, un cie­rre tan pro­lon­ga­do es catas­tró­fi­co, por­que la mayo­ría alqui­lan las pare­des, no son tan­tos los pro­pie­ta­rios. A veces uno tie­ne la suer­te de pegar­la con algún espec­tácu­lo, pero otra entra­da de dine­ro impor­tan­te, inte­rrum­pi­da, es que alqui­la­mos las salas para dar cla­ses”. Todos los con­sul­ta­dos coin­ci­den en que la impo­si­bi­li­dad de cir­cu­lar impi­de inclu­so tareas de lim­pie­za, lo que ori­gi­na ámbi­tos libres de espec­ta­do­res pero que tie­nen el ries­go de lle­nar­se de bichos.

A vol­ver, a vol­ver, vamos a vol­ver

El perio­dis­ta espe­cia­li­za­do y tam­bién autor y direc­tor tea­tral Pablo Zunino lla­ma a Víc­tor Hugo Mora­les el “San­to Patrono radial de los Artis­tas Muer­tos de Ham­bre del Río de la Pla­ta”. Lo sabe por expe­rien­cia, ya que del perio­dis­ta reci­bió innu­me­ra­bles ayu­das mien­tras tenía en car­tel su obra El doc­tor Lacán. No exa­ge­ra Zunino.

“Has­ta antes de la cua­ren­te­na, iba por lo menos entre tres y cin­co veces por sema­na al tea­tro. Y, por supues­to, la fal­ta se extra­ña”, cuen­ta Víc­tor Hugo a El Cohe­te a la Luna. En este cen­te­nar de días de ais­la­mien­to Víc­tor Hugo no se pri­vó de la expe­rien­cia de ver des­de su casa espec­tácu­los por strea­ming o repo­si­cio­nes onli­ne. Reco­no­ce: “Me cos­tó. Ví rati­tos, como para acom­pa­ñar, pero me cos­tó sen­tir­lo igual. Lo irrem­pla­za­ble es la ansie­dad mien­tras espe­ro el ini­cio de la fun­ción, el cafe­ci­to pre­vio, la cofra­día con la gen­te que uno no cono­ce pero que la sien­te pare­ci­da; lo que se extra­ña es la osa­día de acto­res y actri­ces, la bús­que­da de algo que te abra el cere­bro, eso que tan­to carac­te­ri­za al tea­tro inde­pen­dien­te, el comen­ta­rio final con mi espo­sa y, des­pués, salir y cami­nar por la vere­da sin­tien­do que hice algo por mí mis­mo. Y tam­bién, hin­char a los ami­gos por telé­fono o por radio para que otros vean lo que a mí me gus­tó”. Afi­cio­na­do gene­ro­so y espec­ta­dor en esta­do puro, Víc­tor Hugo Mora­les ya ima­gi­na el regre­so. “Sí, iría con bar­bi­jo. Supon­go que así empe­za­re­mos. Igual me hago pre­gun­tas en rela­ción a los pro­ta­go­nis­tas. Qui­zás, para empe­zar lo antes posi­ble, el géne­ro ideal sería el de los uni­per­so­na­les. Obras con varios per­so­na­jes mien­tras el peli­gro del virus siga laten­te, pare­ce algo impen­sa­ble”, admi­te el indis­cu­ti­do rela­tor de fút­bol, que no lamen­ta tan­to la inte­rrup­ción del cam­peo­na­to como las puer­tas cerra­das del tea­tro inde­pen­dien­te. “Cuan­do sé que algo bueno me espe­ra al ter­mi­nar el día, sien­to que ya lo estoy dis­fru­tan­do des­de que me levan­to”, con­clu­ye.

Mien­tras tan­to, des­de el vier­nes e inclu­so hoy, hubo para ele­gir un torren­te de opcio­nes de espec­tácu­los trans­mi­ti­dos en modo digi­tal. Men­cio­na­mos tres de este domin­go 28 de junio. A las 16, Fran­cis­co Pes­quei­ra y Rami­ro Pet­ti­na hacen De entre­ca­sa, 20 años de músi­ca, a la gorra vir­tual; a las 7 de la tar­de la pre­sen­ta­ción del audio libro digi­tal basa­do en la obra de tea­tro Ballet 40 – 90, el camino de los sue­ños, de Sara Melul, por Zoom y por Face­book a tra­vés de El Camino de los Sue­ños. Y a la mis­ma hora, en vivo, des­de el Pica­de­ro por strea­ming, el exce­len­te uni­per­so­nal Chris­tia­ne, bío musi­cal cien­tí­fi­co escri­to e inter­pre­ta­do por Belén Pas­qua­li­ni (con entra­da paga).

UN GRAN TRIUNFO

Impe­ca­ble sín­te­sis entre las nece­si­da­des masi­vas y el accio­nar de nues­tros legis­la­do­res

POR HUGO YASKY Y CLAUDIO MARÍN

En muchas opor­tu­ni­da­des ante­rio­res ambas cáma­ras legis­la­ti­vas han con­ta­do con la pre­sen­cia de legis­la­do­res de ori­gen sin­di­cal, mayor que en la actua­li­dad. Innu­me­ra­bles comi­sio­nes de tra­ba­jo han con­ta­do con inte­gran­tes de ori­gen sin­di­cal en buen núme­ro. Sin embar­go, no siem­pre se ha podi­do coor­di­nar las nece­si­da­des del movi­mien­to obre­ro y el accio­nar par­la­men­ta­rio de mane­ra efi­cien­te y efec­ti­va.

Pare­cie­ra que, en más de una oca­sión, los tiem­pos par­la­men­ta­rios y los rei­vin­di­ca­ti­vos corrie­ran por cuer­das sepa­ra­das, o fue­sen cami­nos para­le­los que no se tocan jamas.

En opor­tu­ni­dad de la ela­bo­ra­ción tra­ta­mien­to y des­pa­cho de la lla­ma­da ley de tele­tra­ba­jo, la labor man­co­mu­na­da de tra­ba­ja­do­res orga­ni­za­dos y legis­la­do­res mar­có la dife­ren­cia entre una frus­tra­ción y un cla­ro avan­ce.

Un poqui­to de his­to­ria

Las tareas rea­li­za­das en for­ma remo­ta no son nove­dad en el mun­do del tra­ba­jo. Ya hace cer­ca de 20 años las com­pa­ñías pre­ten­dían impo­ner for­mas orga­ni­za­cio­na­les de estas carac­te­rís­ti­cas con la inten­ción de pro­du­cir aumen­tos en las car­gas de tra­ba­jo, for­zan­do a los tra­ba­ja­do­res remo­tos a pac­tar con­di­cio­nes meno­res a las que tenían sus com­pa­ñe­ros en los pues­tos de tra­ba­jo pre­sen­cia­les.

El ais­la­mien­to y la fal­ta de pre­sen­cia sin­di­cal obra­ban como faci­li­ta­do­res de este frau­de labo­ral que duran­te muchos años per­ma­ne­ció ocul­to.

Entre otras cues­tio­nes la fal­ta de conec­ti­vi­dad y la limi­ta­ción en los dis­po­si­ti­vos infor­má­ti­cos y digi­ta­les impe­día obje­ti­va­men­te la masi­fi­ca­ción de esta moda­li­dad.

Algu­nos avan­ces cla­ves en la téc­ni­ca, fibra ópti­ca y pro­ce­sa­do­res más poten­tes per­mi­tie­ron mul­ti­pli­car y aba­ra­tar la capa­ci­dad de cone­xión abrien­do las puer­tas para que cual­quier pues­to que no requie­ra una pre­sen­cia físi­ca inelu­di­ble pue­da ser ope­ra­do a dis­tan­cia.

Tam­bién la expe­rien­cia de los cen­tros de lla­ma­das loca­li­za­dos en paí­ses con sala­rios meno­res rea­li­zan­do tareas que en el país que se ori­gi­nan resul­tan mas caros, son una varian­te que ante­ce­de al tele­tra­ba­jo.

De cual­quier mane­ra, trans­for­mar pues­tos de tra­ba­jo pre­sen­cia­les en remo­tos nece­si­ta una inver­sión con­si­de­ra­ble, no solo en equi­pa­mien­to, tam­bién en pro­gra­mas, sis­te­mas, y entre­na­mien­to de los tra­ba­ja­do­res que los ope­ran.

Y en este esta­do de cosas, la pan­de­mia ace­le­ro este pro­ce­so de des­lo­ca­li­za­ción de la fuer­za de tra­ba­jo.

Pan­de­mia y ais­la­mien­to social de por medio, muchas de las empre­sas del país ope­ran con sus emplea­dos en pues­tos de tra­ba­jo no pre­sen­cia­les. Algu­nas gran­des com­pa­ñías han logra­do que el 80 por cien­to de su fuer­za labo­ral esté tra­ba­jan­do des­de su domi­ci­lio par­ti­cu­lar. Men­ción apar­te mere­cen los docen­tes que en todo el país están garan­ti­zan­do la con­ti­nui­dad del apren­di­za­je a tra­vés del tele­tra­ba­jo. Cómo se ha logra­do esta trans­for­ma­ción en cues­tión de sema­nas, a veces de días; resul­ta nota­ble que se haya logra­do.

Esta revo­lu­ción ha sido posi­ble, sin lugar a duda, por el esfuer­zo y la cola­bo­ra­ción de los tra­ba­ja­do­res afec­ta­dos y la acti­tud de los sin­di­ca­tos, que ante la emer­gen­cia sani­ta­ria supi­mos ante­po­ner las nece­si­da­des de la socie­dad en su con­jun­to y nos pusi­mos al hom­bro el tra­ba­jo, en las con­di­cio­nes que per­mi­te el ais­la­mien­to social obli­ga­to­rio.

Esta es una reali­dad y una acti­tud que apa­re­ce ocul­ta en la mayo­ría de los medios de difu­sión. Sin herra­mien­tas, sin capa­ci­ta­ción, sin las con­di­cio­nes míni­mas de pre­ven­ción e higie­ne en el tra­ba­jo, el movi­mien­to obre­ro supo dife­ren­ciar lo prin­ci­pal de lo secun­da­rio, como a lo lar­go de toda su his­to­ria, y no dudó en cum­plir con su par­te del con­tra­to de tra­ba­jo. Las sillas, los escri­to­rios, las máqui­nas, la ener­gía, la conec­ti­vi­dad, el apren­di­za­je, los esta­mos ponien­do los tra­ba­ja­do­res.

Por­que en con­tra­po­si­ción con aque­llos que solo repa­ran en sus nece­si­da­des indi­vi­dua­les, los que somos par­te de la cla­se tra­ba­ja­do­ra pone­mos por delan­te las nece­si­da­des de la comu­ni­dad. Nues­tra vida está en jue­go, pero somos capa­ces de ver que tam­bién está en jue­go la de los demás.

Tam­bién resul­ta nece­sa­rio seña­lar que la moda­li­dad de tra­ba­jo en domi­ci­lio con­lle­va otros pro­ble­mas, tal vez menos evi­den­tes que el mobi­lia­rio, pero sin duda mucho más gra­ves. El pri­me­ro es el ais­la­mien­to, la sole­dad fren­te al emplea­dor, a la que nos some­te el tele­tra­ba­jo.

La tra­ma orga­ni­za­ti­va del movi­mien­to obre­ro argen­tino se carac­te­ri­za por la capi­la­ri­dad de su orga­ni­za­ción y su pre­sen­cia en los luga­res de tra­ba­jo. Esta carac­te­rís­ti­ca lo dis­tin­gue del res­to del movi­mien­to sin­di­cal de Amé­ri­ca Lati­na y, sal­vo pocas excep­cio­nes, del mun­do. Los cuer­pos de dele­ga­dos, las comi­sio­nes inter­nas, las sec­cio­na­les sin­di­ca­les, son la demos­tra­ción de repre­sen­ta­ti­vi­dad y poder real en el pre­ci­so espa­cio don­de se pro­du­ce el acto de tra­ba­jar. Mar­can la dife­ren­cia entre la apli­ca­ción del dere­cho y una bue­na ley que no se cum­ple.

En segun­da ins­tan­cia, y como con­se­cuen­cia de lo ante­rior, apa­re­ce la tram­pa de que tra­ba­jar de esta mane­ra, pue­de resul­tar fal­sa­men­te ven­ta­jo­so.

Muchos com­pa­ñe­ros y com­pa­ñe­ras se fijan en el aho­rro en via­je, tiem­po, comi­da y demás incon­ve­nien­tes que con­lle­va el tras­la­do has­ta el lugar de tra­ba­jo pre­sen­cial. Al momen­to de cui­dar un hijo o fami­liar, estar en el domi­ci­lio pre­sen­ta, en un pri­mer momen­to, una situa­ción ven­ta­jo­sa en com­pa­ra­ción con el tra­ba­jo fue­ra del hogar.

Pero en una encues­ta en la que se les pre­gun­ta­ba a las muje­res su pre­fe­ren­cia res­pec­to al tra­ba­jo en el hogar, un poco más de la mitad daba cuen­ta de su pre­fe­ren­cia por el tra­ba­jo pre­sen­cial. Diga­mos al res­pec­to que esta es la pri­me­ra ley que incor­po­ra el con­cep­to de las tareas de cui­da­do en una nor­ma de índo­le labo­ral.

Toda nues­tra expe­rien­cia al res­pec­to demues­tra que detrás de los can­tos de sire­na de estas apa­ren­tes ven­ta­jas se escon­de una reali­dad terri­ble que es la super explo­ta­ción, el stress per­ma­nen­te, la per­di­da de la inti­mi­dad y la tran­qui­li­dad del hogar.

Las patro­na­les no dudan en apro­ve­char la ausen­cia de los dele­ga­dos para lla­mar a toda hora en for­ma intru­si­va, man­dar men­sa­jes inti­mi­dan­tes y exi­gir mayo­res rit­mos de tra­ba­jo, sin impor­tar la hora, los tér­mi­nos de nues­tra jor­na­da, vaca­cio­nes o días feria­dos. Es como rela­ta la fábu­la del escor­pión y la rana, está en su natu­ra­le­za.

En un país con un 40% de la fuer­za labo­ral no regis­tra­da, el mal lla­ma­do tele­tra­ba­jo pue­de cons­ti­tuir una palan­ca for­mi­da­ble para favo­re­cer el frau­de labo­ral y la no regis­tra­ción. Si al día de la fecha escon­den esta­ble­ci­mien­tos ente­ros lle­nos de tra­ba­ja­do­res ima­gi­ne­mos lo que pue­de suce­der si esta nue­va moda­li­dad no se legis­la en for­ma pro­tec­to­ra. La invi­si­bi­li­dad del tele­tra­ba­jo remo­to, como en el mode­lo de Sili­con Valley, pue­de sig­ni­fi­car la ins­ti­tu­cio­na­li­za­ción de una asi­me­tría bru­tal entre la patro­nal y el tra­ba­ja­dor a par­tir de la dilu­ción de la repre­sen­ta­ción sin­di­cal.

En una nota envia­da por FIEL a los dipu­tados de la comi­sión del tra­ba­jo, se seña­la­ba jus­ta­men­te, la incon­ve­nien­cia de una nor­ma legal que agre­ga­ría com­ple­ji­dad y regu­la­cio­nes, hacien­do menos atrac­ti­va esta moda­li­dad. La vice­pre­si­den­ta de FIEL es la repre­sen­tan­te en la Argen­ti­na de la empre­sa LATAM, que en este momen­to inten­ta des­pe­dir a más de 2.000 tra­ba­ja­do­res y tra­ba­ja­do­ras.

Hoy esta­mos más cer­ca de tener una herra­mien­ta que nos per­mi­ta defen­der los dere­chos de nues­tros repre­sen­ta­dos. Pero lo que resul­ta más impor­tan­te aun, es que faci­li­ta la orga­ni­za­ción de los tra­ba­ja­do­res difi­cul­tan­do su ais­la­mien­to. Como toda ley no es con­di­ción sufi­cien­te, pero sí nece­sa­ria para cum­plir el papel que todos asu­mi­mos des­de nues­tra mili­tan­cia coti­dia­na. Nues­tra cen­tral demos­tró des­de el úni­co lugar posi­ble, el com­pro­mi­so con los tra­ba­ja­do­res, su razón de ser, ya que su apor­te para el tra­ta­mien­to de esta ley se cons­tru­yó en base a las pro­pues­tas de los dis­tin­tos sin­di­ca­tos que la inte­gran, que ya tenían expe­rien­cia pre­via de haber incor­po­ra­do el tema de tele­tra­ba­jo en sus con­ve­nios como es el caso de FOETRA. En el sur­gi­mien­to de esta ley fui­mos no solo los que pre­sen­ta­mos el pro­yec­to más com­ple­to y acor­de a las nece­si­da­des reales de la cla­se. Fui­mos un fac­tor aglu­ti­nan­te insus­ti­tui­ble para que las demás orga­ni­za­cio­nes y sus repre­sen­tan­tes par­la­men­ta­rios deja­ran de lado pro­ta­go­nis­mos indi­vi­dua­les en aras del bien común, plas­ma­do en el pro­yec­to que final­men­te salió apro­ba­do de la cáma­ra de dipu­tados.

En el blo­que del Fren­te de Todos hay una pre­sen­cia impor­tan­te de legis­la­do­res y legis­la­do­ras de extrac­ción sin­di­cal. Debe­mos reco­no­cer­lo por­que, así como en el blo­que de la opo­si­ción es nota­ble el com­po­nen­te de las filas empre­sa­rias debe­mos rei­vin­di­car para los tiem­pos que corren , y sobre todo para los que van a venir des­pués de la pan­de­mia, el apor­te de refe­ren­tes de la CGT y de la CTA de los tra­ba­ja­do­res.

Tres de cada cua­tro per­so­nas LGBTIQ+ sufrie­ron al menos una situa­ción de vio­len­cia en el ámbi­to labo­ral en el últi­mo año

Así lo refle­ja la pri­me­ra encues­ta lati­no­ame­ri­ca­na sobre diver­si­dad sexual, aco­so, vio­len­cia y dis­cri­mi­na­ción en el ámbi­to labo­ral rea­li­za­da por nume­ro­sas orga­ni­za­cio­nes del con­ti­nen­te, con el apo­yo de con el apo­yo de la Ofi­ci­na Regio­nal de Amé­ri­ca Lati­na y el Cari­be de ONUSIDA. La mayo­ría de las veces los epi­so­dios están a car­go de compañeros/​as de equi­po y jefe/​as. El 86% no reali­zó la denun­cia. En Argen­ti­na avan­za el pro­yec­to de Ley Labo­ral de Cupo Trans.

Por Gus­ta­vo Sar­mien­to29 de Junio de 2020

Tres de cada cua­tro per­so­nas LGBTIQ+ que viven en Amé­ri­ca Lati­na, sufrie­ron al menos una situa­ción de aco­so, vio­len­cia y dis­cri­mi­na­ción en el ámbi­to labo­ral en el últi­mo año. Así lo refle­ja la pri­me­ra encues­ta lati­no­ame­ri­ca­na sobre diver­si­dad sexual, aco­so, vio­len­cia y dis­cri­mi­na­ción en el ámbi­to labo­ral rea­li­za­da por nume­ro­sas orga­ni­za­cio­nes del con­ti­nen­te, con el apo­yo de con el apo­yo de la Ofi­ci­na Regio­nal de Amé­ri­ca Lati­na y el Cari­be de ONUSIDA.

La encues­ta, res­pon­di­da por 1584 per­so­nas entre el 29 de mayo y el 16 de junio de este año, demues­tra las reali­da­des que viven habi­tual­men­te en sus socie­da­des: el 37,2% reco­no­ce haber sufri­do algu­na de estas situa­cio­nes por su orien­ta­ción sexual y/​o iden­ti­dad de géne­ro. Y ascien­de a 74% cuan­do se pre­gun­ta sobre un lis­ta­do de expe­rien­cias vivi­das en el últi­mo año, entre las cua­les figu­ran la vio­len­cia sim­bó­li­ca, vio­len­cia ins­ti­tu­cio­nal, vio­len­cia sexual, aco­so y vio­len­cia físi­ca.

“Nos impor­ta que se pue­dan visi­bi­li­zar las situa­cio­nes de dis­cri­mi­na­ción y pue­dan salir del silen­cio”, apun­ta­ron des­de MSN Uru­guay, que enca­be­zó el tra­ba­jo jun­to a Nodos de Argen­ti­na, Inte­gra Diver­si­da­de de Bra­sil, Sen­tii­do de Colom­bia, Nodos Méxi­co y MSN Con­sul­to­rías de Uru­guay, acom­pa­ña­das por 35 orga­ni­za­cio­nes de toda la región.

El estu­dio seña­la que los prin­ci­pa­les res­pon­sa­bles de dichas situa­cio­nes son: los com­pa­ñe­ros del mis­mo equi­po (33%) y los jefes o jefas (23,8%). Ade­más, estas vio­len­cias son ejer­ci­das tan­to por varo­nes como por muje­res. “Nece­si­ta­mos saber cómo se sien­ten y son tra­ta­das las per­so­nas LGBTIQ+ en sus luga­res de tra­ba­jo en cada país de Amé­ri­ca Lati­na, tan­to como ana­li­zar los datos des­de una pers­pec­ti­va regio­nal”, remar­ca­ron des­de Inte­gra Diver­si­da­de de Bra­sil.

Un pro­ble­ma cen­tral es cómo la vio­len­cia en una rela­ción de poder obli­ga al silen­cio de la víc­ti­ma, o has­ta se natu­ra­li­za. El 86,3% no reali­zó la denun­cia, y cuan­do se inda­ga en los orí­ge­nes se evi­den­cian tres cau­sas: por­que la per­so­na no con­si­de­ró rele­van­te efec­ti­vi­zar la denun­cia; por­que no hay con­fian­za en el meca­nis­mo que la orga­ni­za­ción dis­po­ne para rea­li­zar la denun­cia; o por temor a repre­sa­lias o con­se­cuen­cias nega­ti­vas que las per­so­nas denun­cian­tes pudie­ran reci­bir.

Sen­tii­do de Colom­bia ana­li­za que “la inclu­sión y la dis­cri­mi­na­ción labo­ral se deben abor­dar no solo des­de cuán­tas acti­vi­da­des haga una com­pa­ñía: tam­bién hay que escu­char las voces de las per­so­nas que se iden­ti­fi­can como LGBTQ y quie­nes son las prin­ci­pa­les recep­to­ras de las polí­ti­cas y la cul­tu­ra empre­sa­rial. Estos datos son un recur­so fun­da­men­tal para que las com­pa­ñías sean más cons­cien­tes de los resul­ta­dos de sus polí­ti­cas”.

El 35% de las per­so­nas encues­ta­das refi­rie­ron que sus espa­cios labo­ra­les cuen­tan con polí­ti­cas o pro­gra­mas en esta temá­ti­ca, pero sólo el 25% se sien­te repre­sen­ta­do por ellas. «Con­tar con datos que visi­bi­li­zan estas viven­cias de las per­so­nas LGBTIQ+ nos ayu­da­rá a pro­mo­ver que las orga­ni­za­cio­nes reali­cen pro­gra­mas más efec­ti­vos, y ade­cua­dos para eli­mi­nar estas situa­cio­nes que vul­ne­ran los dere­chos huma­nos», comen­ta­ron des­de Nodos de Argen­ti­na.

En nues­tro país avan­za des­de la sema­na pasa­da el pro­yec­to de Ley Labo­ral de Cupo Trans, el sec­tor LGBTI que más sufre la vio­len­cia coti­dia­na. La nor­ma, ava­la­da por seis blo­ques en el Con­gre­so, pro­po­ne que el 1% de los empleos de la admi­nis­tra­ción públi­ca nacio­nal sea des­ti­na­do a per­so­nas tra­ves­tis, tran­se­xua­les, trans­gé­ne­ros y mas­cu­li­ni­da­des trans. como ya ocu­rrió en pro­vin­cias como Chu­but, Río Negro, Cha­co y San­ta Fe, don­de es del 5%, y en uni­ver­si­da­des, des­de la de Mar del Pla­ta has­ta la de Comahue. El cupo fue una ini­cia­ti­va de la líder tra­ves­ti y acti­vis­ta por los dere­chos huma­nos Dia­na Saca­yán. Logró que se aprue­be en sep­tiem­bre de 2015 en la Pro­vin­cia de Bue­nos Aires (don­de recién se regla­men­tó a fines del año pasa­do). Un mes des­pués fue ase­si­na­da en su depar­ta­men­to del barrio de Flo­res.

De acuer­do a un infor­me de la Aso­cia­ción de Tra­ves­tis, Tran­se­xua­les y Trans­gé­ne­ro (ATTTA) y Fun­da­ción Hués­ped de 2014 (el últi­mo regis­tro que se reali­zó has­ta el momen­to), sólo el 18% de las per­so­nas tra­ves­tis y trans tuvie­ron acce­so a tra­ba­jos for­ma­les. La gran mayo­ría, exclui­das de sus fami­lias y del sis­te­ma de edu­ca­ción for­mal, recu­rre al tra­ba­jo sexual para la sub­sis­ten­cia. «Por lejos, las per­so­nas tra­ves­tis y trans son la que más sufren. Más de un 80% de las denun­cias por vio­len­cia o dis­cri­mi­na­ción nos lle­gan de ellas –apor­ta César Cigliut­ti, de la Comu­ni­dad Homo­se­xual Argen­ti­na (CHA) – . Entre un 60 y un 70% son migran­tes, care­cen de DNI y no están for­ma­li­za­das en nin­gún regis­tro. La mayo­ría en situa­ción de pros­ti­tu­ción, y no es un empleo como cual­quier otro. Son miles que por ese tra­ba­jo ter­mi­nan acu­chi­lla­das o des­cuar­ti­za­das».

En los últi­mos años recru­de­cie­ron hechos de repre­sión de las fuer­zas de segu­ri­dad, ava­la­dos por las pro­pias auto­ri­da­des. El 6 de mar­zo, la Minis­tra de Segu­ri­dad de la Nación, Sabi­na Fre­de­ric, dero­gó el pro­to­co­lo LGBTI+ ela­bo­ra­do en su momen­to por la titu­lar de la car­te­ra duran­te el macris­mo, Patri­cia Bull­rich, que cri­mi­na­li­za­ba a la diver­si­dad sexual y de géne­ro y la estig­ma­ti­za­ba como un gru­po de pobla­ción peli­gro­so. Las orga­ni­za­cio­nes apun­ta­ron que la nor­ma repre­si­va, «que se dic­tó bajo el pre­tex­to de ade­cuar los pro­to­co­los de actua­ción las Fuer­zas poli­cia­les y de Segu­ri­dad a están­da­res inter­na­cio­na­les de Dere­chos Huma­nos», tenía como prin­ci­pal obje­ti­vo ampliar las facul­ta­des poli­cia­les para rea­li­zar requi­sas y deten­cio­nes sin orden judi­cial «y orien­tó hacia lo con­tra­ven­cio­nal el accio­nar poli­cial con­tra un gru­po sexual his­tó­ri­ca­men­te per­se­gui­do, que lejos de ser per­se­gui­do debe ser pro­te­gi­do». En su lugar, el Minis­te­rio creó un nue­vo pro­to­co­lo ela­bo­ra­do en con­jun­to con las orga­ni­za­cio­nes, cen­tra­do en garan­ti­zar los dere­chos de estas per­so­nas, res­pe­to y pre­ven­ción de la vio­len­cia por iden­ti­dad de géne­ro y orien­ta­ción sexual. 

«El pro­yec­to de cupo labo­ral para travestis/​trans es una deman­da de las agru­pa­cio­nes, orga­ni­za­cio­nes y de muchos orga­nis­mos del Esta­do que veni­mos acom­pa­ñan­do la lucha de los gru­pos socia­les his­tó­ri­ca­men­te vul­ne­ra­dos por la dis­cri­mi­na­ción. Creo que una ley de cupo es nece­sa­ria, para dar cuen­ta de una deman­da social de un gru­po extre­ma­da­men­te daña­do e invi­si­bi­li­za­do social­men­te. Es por eso que el Esta­do, tie­ne que dar el pri­mer paso, otor­gan­do el cupo que corres­pon­de para visi­bi­li­zar­nos en luga­res estra­té­gi­cos, como suce­de con­mi­go y con otras com­pa­ñe­ras y com­pa­ñe­ros, pero no va a solu­cio­nar la fal­tan­te de opcio­nes labo­ra­les para todos y todas», enfa­ti­za Orne­lla Infan­te, direc­to­ra de Polí­ti­cas y Prác­ti­cas con­tra la Dis­cri­mi­na­ción del INADI. Y con­clu­ye: «Que­re­mos que todos y todas las pro­fe­sio­na­les de la salud nos atien­dan sin pre­jui­cios ni este­reo­ti­pos, que las escue­las nos abran las puer­tas y que no nos expul­sen, que pre­sen­tar­nos en una entre­vis­ta labo­ral no nos de mie­do, que poda­mos cir­cu­lar libre­men­te sin mie­do a que nos agre­dan en las calles y que poda­mos besar­nos con nues­tras pare­jas y no tener que estar miran­do para todos lados por mie­do a que nos pase algo».

* Fuen­tes: Cohe­te a la Luna/​Tiem­po Argentino/​Agen­cias

Itu­rria /​Fuen­te

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