Afri­ca. Los dere­chos de la mujer a la tie­rra siguen pla­ga­dos de obs­tácu­los en Kenia

Por Miriam Gathi­gah, Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 25 de junio de 2020.

La Ley de pro­pie­dad matri­mo­nial de Kenia dis­cri­mi­na a las muje­res y con­tra­ria la Cons­ti­tu­ción del país, en uno de los obs­tácu­los de las muje­res en sus dere­chos a la tie­rra. Menos del cin­co por cien­to de todos los títu­los de pro­pie­dad de la tie­rra en Kenia están en manos de muje­res. Foto: Miriam Gathi­gah /​IPS

NAIROBI, 22 jun 2020 (IPS) – Ida Nje­ri era una fun­cio­na­ria con acce­so a una Socie­dad Coope­ra­ti­va de Aho­rro y Cré­di­to (Sac­co) a tra­vés de su emplea­dor, cuan­do comen­zó a inte­re­sar­se por los prés­ta­mos de la ins­ti­tu­ción para adqui­rir tie­rras en Rui­ru, en el cen­tro de Kenia, jun­to con su espo­so, un con­sul­tor pri­va­do en el sec­tor de la comunicación.

Ella esta­ba dis­pues­ta a hacer­lo. Par­te de su plan a lar­go pla­zo para tener una fami­lia era com­prar un terreno y cons­truir allí la casa de sus sue­ños. Pero lo que no se dio cuen­ta Nje­ri es que 12 años y tres hijos más tar­de, la ley le nega­ría tener dere­cho a su dere­cho a poseer la pro­pie­dad matrimonial.

«Como con­sul­tor pri­va­do, fue difí­cil para mi espo­so unir­se a un Sac­co. La gen­te gene­ral­men­te se une a los Sac­co a tra­vés de su emplea­dor. Esto hace que sea fácil aho­rrar y tomar prés­ta­mos por­que se nece­si­tan tres per­so­nas den­tro de su Sac­co para garan­ti­zar el prés­ta­mo», expli­có Nje­ri IPS

«Mi espo­so tenía una cuen­ta ban­ca­ria de aho­rros, por lo que deci­di­mos com­bi­nar mis prés­ta­mos con sus aho­rros. Para 2016, tenía 45 000 dóla­res en prés­ta­mos. Mi espo­so me decía la can­ti­dad nece­sa­ria para com­prar un terreno y yo pedía un prés­ta­mo», agre­gó, expli­can­do que fue él quien mane­jó todas las adquisiciones.

Para 2016, la pare­ja había com­pra­do 14 terre­nos dife­ren­tes, cada uno de uno de media hec­tá­rea. Pero el año pasa­do, cuan­do el matri­mo­nio ter­mi­nó, Nje­ri des­cu­brió que todos los terre­nos comu­nes esta­ban a nom­bre de su esposo.

«Todo el tiem­po asu­mí que la tie­rra esta­ba a nues­tro nom­bre. Real­men­te nun­ca pen­sé en ello por­que está­ba­mos cons­tru­yen­do con­jun­ta­men­te nues­tra fami­lia. Y peor, todos los reci­bos de pago de la tie­rra y los acuer­dos de ven­ta tam­bién están solo a su nom­bre», dice ella.

Pero lo más nega­ti­vo es que había poco que ella pudie­ra hacer al res­pec­to, dadas las leyes del país.

El ítem tres del artícu­lo 45 de la Cons­ti­tu­ción de 2010 esta­ble­ce la igual­dad duran­te el matri­mo­nio y el divor­cio, y el matri­mo­nio de Nje­ri fue legal y está regis­tra­do, lo que da sus­ten­to a que la pro­pie­dad de las tie­rras adqui­ri­das sea con­jun­ta, según la nor­ma de 2014.

Pero exis­te una Ley de Pro­pie­dad Matri­mo­nial, de 2013, que en su sec­ción 7 esta­ble­ce que la pro­pie­dad de bie­nes matri­mo­nia­les depen­de de las con­tri­bu­cio­nes de cada cón­yu­ge para su adquisición.

«La pro­pie­dad matri­mo­nial recae en los cón­yu­ges de acuer­do con la con­tri­bu­ción de cual­quie­ra de los cón­yu­ges para su adqui­si­ción, y se divi­di­rá entre los cón­yu­ges si se divor­cian o si su matri­mo­nio se disuel­ve de otra mane­ra», esta­ble­ce la sec­ción 7.

Debi­do a que Nje­ri no tenía prue­bas de haber adqui­ri­do con­jun­ta­men­te la tie­rra, tras su divor­cio que­dó sin dere­cho sobre ella.

El suyo no es un caso ais­la­do de muje­res casa­das que luchan por garan­ti­zar sus dere­chos sobre la tierra.

En 2018, se lan­zó la Alian­za por la Tie­rra de Kenia (KLA, en inglés), una red dedi­ca­da a pro­mo­ver que se eje­cu­ten las dis­po­si­cio­nes cons­ti­tu­cio­na­les de los dere­chos de las muje­res a la tie­rra y la pro­mo­ción de la igual­dad de géne­ro, en línea con los Obje­ti­vos de Desa­rro­llo Sos­te­ni­ble (ODS).

La Alian­za es la repre­sen­tan­te local de Deli­ver For Good, una cam­pa­ña glo­bal que apli­ca una pers­pec­ti­va trans­ver­sal de géne­ro a los 17 ODS y que está impul­sa­da por la orga­ni­za­ción inter­na­cio­nal Women Deli­ver, que defien­de los dere­chos de las muje­res en el mundo.

Oden­da Lumum­ba, acti­vis­ta por los dere­chos a la tie­rra y fun­da­do­ra de KLA, expli­ca que los datos sobre la pro­pie­dad de la tie­rra apun­tan a que per­sis­ten gran­des dis­pa­ri­da­des de géne­ro, en espe­cial por la intrin­ca­da rela­ción entre los sis­te­mas de tenen­cia de la tie­rra, los medios de vida y la pobreza.

«Hay muy poco avan­ce hacia que las muje­res kenia­nas sean pro­pie­ta­rias de tie­rras. Hay muchos obs­tácu­los que supe­rar para ello», dijo Lumum­ba a IPS.

La KLA reali­zó una audi­to­ría de la pro­pie­dad de la tie­rra en que ana­li­zó apro­xi­ma­da­men­te un ter­cio de los 3,2 millo­nes de títu­los de pro­pie­dad regis­tra­dos en el país entre 2013 y 2017, el mayor núme­ro de títu­los de pro­pie­dad emi­ti­dos en cual­quier periodo.

En ella se des­cu­brió que solo 103 043 títu­los, 10,3 por cien­to del total de los emi­ti­dos, se con­ce­die­ron a muje­res, mien­tras que 865 095, o 86,5 por cien­to, se entre­ga­ron a varones.

Hay más dis­pa­ri­da­des en tér­mi­nos del tama­ño de la tie­rra. De los 10 millo­nes 129 704 hec­tá­reas que fue­ron regis­tra­das duran­te ese perio­do de cin­co años, nada menos que 97,76 fue­ron titu­la­das para varo­nes y solo 1,67 para mujeres.

En 2018, la divi­sión el país de la Fede­ra­ción Inter­na­cio­nal de Muje­res Abo­ga­das (Fida) intro­du­jo un recla­mo ante el Tri­bu­nal Supe­rior de Kenia, argu­men­tan­do que la Sec­ción 7 de la Ley de Pro­pie­dad Matri­mo­nial era dis­cri­mi­na­to­ria hacia las muje­res e incon­sis­ten­te y con­tra­ria con el artícu­lo 45 de la Constitución.

El máxi­mo tri­bu­nal del país des­es­ti­mó la que­re­lla, des­car­tan­do una dis­tri­bu­ción equi­ta­ti­va de los bie­nes con­yu­ga­les, ya que «abri­ría la puer­ta para que una par­te se case y sal­ga de ella en caso de divor­cio con más de lo que se merece».

Den­tro de este con­tex­to, menos del cin­co por cien­to de todos los títu­los de pro­pie­dad de tie­rras en Kenia están en manos de muje­res, que ade­más están en des­ven­ta­ja en la for­ma en que usan, poseen, admi­nis­tran y dis­po­nen de esa tie­rra, ase­gu­ra Fida-Kenia.

Pero los espe­cia­lis­tas en temas de géne­ro aler­tan sobre el cre­cien­te núme­ro de hoga­res que tie­nen al fren­te a una mujer, 32 por cien­to del total de 11 millo­nes según datos ofi­cia­les, y con­si­de­ran que esa nue­va reali­dad hace cada vez más urgen­te garan­ti­zar los dere­chos de las muje­res a la tierra.

«La Ley de Pro­pie­dad Matri­mo­nial les da a las muje­res la capa­ci­dad de regis­trar sus pro­pie­da­des, pero la mayo­ría de las muje­res no per­ci­ben lo impor­tan­te que es esto, así que más tar­de tie­nen que luchar por acce­der a la pro­pie­dad, por­que se cui­da­ron de estar regis­tra­das como pro­pie­ta­rias, dijo a IPS la abo­ga­da Janer Anyan­go, ase­so­ra legal del Pro­gra­ma de Acce­so a la Jus­ti­cia de Fida-Kenia.

Fida-Kenia ofre­ce des­de hace 34 años asis­ten­cia legal gra­tui­ta a al menos tres millo­nes de muje­res y niños. Tam­bién es otra orga­ni­za­ción socia de Women Deli­ver en Kenia.

Anyan­go dice que en la ley «el sig­ni­fi­ca­do de ‘con­tri­bu­ción’ se amplió para incluir con­tri­bu­cio­nes no mone­ta­rias, pero es difí­cil cuan­ti­fi­car la con­tri­bu­ción en ausen­cia de prue­bas tan­gi­bles. En la deman­da de 2016, cues­tio­na­mos el hecho de que la ley atri­bu­ye pasi­vos por igual den­tro del matri­mo­nio, pero no hace lo mis­mo con los activos».

En 2016, FIDA-Kenia deman­dó tam­bién a la ofi­ci­na del Fis­cal Gene­ral por no actuar en el tema de las medi­das de dis­cri­mi­na­ción con­tra la mujer, aun­que tie­ne el man­da­to de hacerlo.

Ade­más de la Ley de Pro­pie­dad Matri­mo­nial, las leyes como la de Suce­sión bus­can res­pal­dar a los con­yu­gues sobre­vi­vien­tes, hom­bres y muje­res, pero siguen ses­ga­das a favor de los varo­nes, ya que las viu­das pier­den su «inte­rés vita­li­cio» en la pro­pie­dad si se vuel­ven a casar, por citar un ejemplo.

Otro es que don­de no exis­te un con­yu­gue o hijos sobre­vi­vien­tes, el padre de la per­so­na falle­ci­da tie­ne prio­ri­dad en here­dar sobre la madre.

Women Deli­ver reco­no­ce que a nivel mun­dial las muje­res y las niñas tie­nen un acce­so des­igual a la tenen­cia de la tie­rra y a los dere­chos sobre la tie­rra, crean­do un nega­ti­vo efec­to domi­nó sobre el desa­rro­llo y el pro­gre­so eco­nó­mi­co de toda la población.

«Cuan­do las muje­res tie­nen dere­chos garan­ti­za­dos sobre la tie­rra, sus ganan­cias pue­den aumen­tar sig­ni­fi­ca­ti­va­men­te, mejo­ran­do sus habi­li­da­des para abrir cuen­tas ban­ca­rias, aho­rrar dine­ro, obte­ner cré­di­tos y rea­li­zar inver­sio­nes para su bene­fi­cio, el de sus fami­lias y sus comu­ni­da­des”, ase­gu­ró a IPS la direc­to­ra geren­te de Polí­ti­ca y Abo­ga­cía de Women Deli­ver, Susan Papp.

Ella sub­ra­ya que apli­car una mira­da de géne­ro para acce­der «a los recur­sos es cru­cial para impul­sar el pro­gre­so para y con todos duran­te la pan­de­mia de la covid-19, duran­te la cual el mun­do sigue tra­ba­jan­do en alcan­zar los ODS”.

Y a pesar de que los ser­vi­cios vin­cu­la­dos a los temas matri­mo­nia­les han sido sus­pen­di­dos por la pan­de­mia en la Fis­ca­lía Gene­ral y en el regis­tro de tie­rras, las muje­res como Nje­ri con­ti­núan su lucha por que se reco­noz­can sus dere­chos legítimos.

Ed: EG

Fuen­te: http://​www​.ips​no​ti​cias​.net/​2​0​2​0​/​0​6​/​d​e​r​e​c​h​o​s​-​l​a​-​m​u​j​e​r​-​l​a​-​t​i​e​r​r​a​-​s​i​g​u​e​n​-​p​l​a​g​a​d​o​s​-​o​b​s​t​a​c​u​l​o​s​-​k​e​n​ia/ , Rebelión.

Itu­rria /​Fuen­te

Artikulua gustoko al duzu? / ¿Te ha gustado este artículo?

Share on Facebook
Share on Twitter

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.