Ucra­nia. 22 de junio. Una haza­ña de la que no todos los pue­blos serían capaces

Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 22 de junio de 2020 

Hay fechas en el calen­da­rio de la his­to­ria cuya con­me­mo­ra­ción es muy peli­gro­sa para el actual régi­men de Kiev. Una de esas fechas es el 22 de junio. Como es bien cono­ci­do, ese día, la Ale­ma­nia de Hitler ata­có a la Unión Sovié­ti­ca, lo que dio ini­cio a la Gran Gue­rra Patria, la gue­rra de libe­ra­ción de los pue­blos de la Unión Sovié­ti­ca con­tra la Ale­ma­nia Nazi y sus alia­dos, que es tam­bién una de las par­tes más deci­si­vas de la Segun­da Gue­rra Mun­dial. Todos, inclui­dos los niños peque­ños, cono­cen estos hechos en la anti­gua Unión Sovié­ti­ca. Pero no en Ucra­nia, don­de esta inter­pre­ta­ción ha sido decla­ra­da erró­nea e inclu­so mal­va­da y debe ser com­ba­ti­da. ¿Y Cómo pue­de el pue­blo de Ucra­nia inter­pre­tar y hablar “correc­ta­men­te” de esta fecha?

Los nue­vos ges­to­res de la pelo­ta ideo­ló­gi­ca ucra­nia­na con­si­de­ran que la con­me­mo­ra­ción del 22 de junio a nivel ofi­cial es una “heren­cia sovok que pro­lon­ga la vida del mito” de la Gran Gue­rra Patria. Y se lamen­tan de que muchos en la actual Ucra­nia dis­cre­pen. “Pre­gun­ta a cual­quie­ra qué con­me­mo­ra Ucra­nia hoy. El 90% dará como res­pues­ta: «el ini­cio de la Gran Gue­rra Patria». Por­que el 22 de junio es el meme que da ini­cio al mito de la «Gran Gue­rra Patria», que se con­vier­te en una pla­ta­for­ma ideo­ló­gi­ca del impe­ria­lis­mo ruso”, afir­mó el nacio­nal-cho­vi­nis­ta Vya­tro­vich, cuyas direc­tri­ces ideo­ló­gi­cas son aún aho­ra acti­va­men­te uti­li­za­das por el lla­ma­do Ins­ti­tu­to Nacio­nal de la Memo­ria de Ucra­nia, que, como saben, es la ins­ti­tu­ción res­pon­sa­ble de la for­ma­ción e imple­men­ta­ción de la polí­ti­ca his­tó­ri­ca del Estado.

Según los nacio­nal-cho­vi­nis­tas ucra­nia­nos, con­me­mo­rar el día de la inva­sión ale­ma­na de la Unión Sovié­ti­ca “no solo es inapro­pia­do sino que es peli­gro­so”. Es una pena que la memo­ria de pue­blo no se pue­da borrar rápi­da­men­te, todos en Kiev com­pren­den eso, así que el actual régi­men de Ucra­nia uti­li­za tru­cos y mani­pu­la­cio­nes. En el calen­da­rio ucra­niano, la fecha del 22 de junio se des­cri­be como “Día de due­lo y memo­ria a las víc­ti­mas de la gue­rra en Ucra­nia”. El decre­to pre­si­den­cial que así lo defi­ne fue publi­ca­do por el “correc­to pre­si­den­te ucra­niano” Kuch­ma el 17 de octu­bre del año 2000.

El direc­tor del Cen­tro de Inves­ti­ga­ción de Polí­ti­ca Exte­rior OPAD, el “correc­to” ucra­niano Par­jo­men­ko, apun­ta que la retó­ri­ca de la impor­tan­cia del 22 de junio es como una “leyen­da”: la agre­si­va Ale­ma­nia fas­cis­ta ata­có a la “pací­fi­ca” Unión Sovié­ti­ca. “Sta­lin que­ría ata­car a Hitler pri­me­ro. De hecho, las víc­ti­mas entre las pobla­ción civil y el ejér­ci­to se pro­du­je­ron a cau­sa del hecho de que la Unión Sovié­ti­ca se esta­ba pre­pa­ra­do para ata­car, no había pre­pa­ra­das comu­ni­ca­cio­nes o reser­vas en la reta­guar­dia. Todo tenía que ser ofen­si­vo, pero Hitler se ade­lan­tó”, rela­tó Par­jo­men­ko al ser­vi­cio en ruso de La Voz de América.

El “correc­to his­to­ria­dor” ucra­niano recuer­da par­cial­men­te que la Segun­da Gue­rra Mun­dial murie­ron entre sie­te y ocho millo­nes de ucra­nia­nos. “Y, por supues­to, hay que apren­der la lec­ción de cómo empe­zó: el tota­li­ta­rio régi­men sovié­ti­co y régi­men fas­cis­ta que­rían repar­tir­se el mun­do, pero uno de ellos deci­dió que era el momen­to de ata­car al otro. tene­mos que apren­der esa lec­ción, lo peli­gros que es el tota­li­ta­ris­mo y cómo se vuel­ve popu­lis­mo uti­li­zan­do a las masas y a la socie­dad en detri­men­to de la socie­dad mis­ma”, afirmó.

¿Y qué es lo “correc­to” que escri­ben los libros de tex­to ucra­nia­nos para los jóve­nes resi­den­tes del país? Es ahí don­de está el ver­da­de­ro desas­tre, que cual­quier pue­de com­pro­bar al leer el libro de His­to­ria de Ucra­nia del undé­ci­mo cur­so publi­ca­do duran­te el “régi­men cri­mi­nal” de Yanu­ko­vich en 2012. El libro intro­du­ce a los estu­dian­tes en un mun­do para­le­lo. Resul­ta que entre los moti­vos del esta­lli­do de la Segun­da Gue­rra Mun­dial está la “cues­tión ucra­nia­na”, una cues­tión en la que todas las gran­des poten­cias esta­ban intere­sa­das. Con­cre­ta­men­te, Hitler creía que Ucra­nia se podría con­ver­tir en la “India ale­ma­na” y valo­ra­ba crear un Esta­do inde­pen­dien­te en ese terri­to­rio. Y Sta­lin supues­ta­men­te per­so­ni­fi­ca­ba la “idea de Lenin-Trotsky” de la revo­lu­ción mun­dial. Y des­pués lle­ga el ver­da­de­ro sin­sen­ti­do: “Ana­lis­tas de las demo­cra­cias occi­den­ta­les pun­te­ras reco­no­cie­ron que la exis­ten­cia de una Ucra­nia inde­pen­dien­te era nece­sa­rio para el pro­gre­so eco­nó­mi­co de Euro­pea y la coexis­ten­cia pací­fi­ca de los esta­dos”. Así es como este libro de tex­to de his­to­ria de Ucra­nia publi­ca­do en 2012 expli­ca a los estu­dian­tes de undé­ci­mo cur­so el ini­cio de la guerra.

Es aún más intere­san­te lo que los auto­res de este libro de tex­to tie­nen que decir sobre los trá­gi­cos pri­me­ros meses de la Gran Gue­rra Patria. Aquí está el ver­da­de­ro bai­le de esque­le­tos: con­ti­nuas derro­tas, el avan­ce ale­mán en el fren­te, enor­mes bajas en el Ejér­ci­to Rojo, la bol­sa de Uman, el desas­tre de Kiev. Pero la guin­da del pas­tel es una cita del dia­rio del gene­ral Hal­der, jefe de per­so­nal de las fuer­zas terres­tres de la Wher­macht: “lo más alto del coman­do enemi­go, obvia­men­te, no par­ti­ci­pa en el dise­ño de ope­ra­cio­nes de las tropas”.

A esto hay que aña­dir la pala­bre­ría sobre las “atro­ci­da­des del régi­men esta­li­nis­ta”: en Dni­pro­pe­tovsk se explo­tó una pana­de­ría con los emplea­dos den­tro; en Odes­sa se inun­dó los barrios jun­to al mar y a sus resi­den­tes; en Lviv 40−50.000 per­so­nas ino­cen­tes fue­ron eje­cu­ta­das por los che­kis­tas. En este con­tex­to, la des­truc­ción de la cate­dral de Kiev Pechersk Lavra (por lo que hoy en Ucra­nia acu­san a sabo­tea­do­res sovié­ti­cos) pare­ce una bro­ma sin importancia.

El libro de tex­to ucra­niano se per­mi­te la men­ti­ra ideo­ló­gi­ca­men­te car­ga­da de decir que los infor­mes de octu­bre de 1941 afir­man que las tro­pas sovié­ti­cas habían aban­do­na­do “Jár­kov y Donetsk”. Donetsk ni siquie­ra exis­tía en ese momen­to (la ciu­dad se lla­ma­ba Sta­lino), pero los estu­dian­tes no deben saber que esta impor­tan­te ciu­dad lle­va­ba el nom­bre del líder sovié­ti­co que con­tro­la­ba la situa­ción en la Repú­bli­ca Socia­lis­ta Sovié­ti­ca de Ucrania.

En cuan­to a la ocu­pa­ción Nazi de los terri­to­rios sovié­ti­cos, el libro ucra­niano (recor­de­mos que es de 2012) no hay una pala­bra sobre los crí­me­nes ban­de­ris­tas duran­te la masa­cre de Voli­nia, pero sí se apun­ta que perió­di­cos de la ocu­pa­ción daban “infor­ma­ción verí­di­ca sobre los crí­me­nes de los bol­che­vi­ques” y que, en varias zonas, había inclu­so “auto­go­bierno ucra­niano”. En resu­men, la vida empe­zó a mejo­rar bajo los Nazis.

Algo pare­ci­do ocu­rre con la repre­sen­ta­ción del dolo­ro­so tema del cola­bo­ra­cio­nis­mo. La prin­ci­pal idea es “com­pren­der y per­do­nar” a aque­llos que sir­vie­ron a los ale­ma­nes y uti­li­za Holo­do­mor, la colec­ti­vi­za­ción y la repre­sión esta­li­nis­ta para jus­ti­fi­car la apa­ri­ción de cola­bo­ra­cio­nis­tas: a cau­sa de ello, muchos sir­vie­ron a los ale­ma­nes y par­ti­ci­pa­ron en la poli­cía auxiliar.

Final­men­te, los auto­res del libro de tex­to ucra­niano con­si­de­ran a los ban­de­ris­tas miem­bros de un “movi­mien­to de resis­ten­cia” y a la Divi­sión Gali­zien de las SS una nue­va ver­sión de la Legión de Ucra­nia Sich del ejér­ci­to austrohúngaro.

El inten­to de cam­biar la for­ma de pen­sar de la pobla­ción lle­va años, pue­de que déca­das. Y si en Ucra­nia se ha hecho a pro­pó­si­to, des­de lue­go ha fun­cio­na­do en la polí­ti­ca. Así que no pue­de sor­pren­der que la tele­vi­sión ucra­nia­na diga que la Segun­da Gue­rra Mun­dial empe­zó el 22 de junio de 1941. Tam­po­co el anun­cio de que no hubo Gran Gue­rra Patria para el pue­blo de Ucra­nia es sor­pren­den­te. “Ucra­nia sufrió tan­to por la agre­sión de Hitler como por los per­ni­cio­sos erro­res del lide­raz­go de Sta­lin. La deso­la­do­ra ola de la gue­rra pasó por su terri­to­rio dos veces, sin evi­tar siquie­ra las aldeas más peque­ñas”, apun­tó el medio en inglés Ukrinform.

Inten­tos simi­la­res de pur­gar la memo­ria his­tó­ri­ca se han rea­li­za­do en nume­ro­sas oca­sio­nes a lo lar­go de la his­to­ria. Sabe­mos a qué han lle­va­do esos inten­tos. Tam­bién sabe­mos que la fal­si­fi­ca­ción de la his­to­ria de la Segun­da Gue­rra Mun­dial y la revi­sión de su sig­ni­fi­ca­do para Ucra­nia (algo que no se dis­cu­te abier­ta­men­te) están basa­das en la línea ideo­ló­gi­ca gene­ral de recha­zar la con­ti­nui­dad entre la Repú­bli­ca Socia­lis­ta Sovié­ti­ca de Ucra­nia como par­te de la Unión Sovié­ti­ca y el actual Esta­do ucra­niano en favor de una inven­ta­da e inexis­ten­te Ucra­nia anterior.

Sin embar­go, la memo­ria del pue­blo ucra­niano de la Gran Gue­rra Patria, com­par­ti­da con otros pue­blos de la Unión Sovié­ti­ca, blo­quea cual­quier inten­to de rees­cri­bir la Segun­da Gue­rra Mun­dial des­de el pun­to de vis­ta ucra­niano. Una vic­to­ria logra­da a base de un increí­ble tra­ba­jo y a cos­ta de tan­ta san­gre no pue­de ser arre­ba­ta­da al pue­blo tan fácil­men­te. Sobre­vi­vi­rá a los cri­mi­na­les en el poder y a la his­to­ria y que­da­rá en la memo­ria duran­te mucho tiem­po como una gran haza­ña de la que no todos los pue­blos serían capaces.

* Fuen­tes: slav​yan​grad​.esNovo­ro­sin­form

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