Esta­dos Uni­dos. Mani­fes­tan­tes pren­die­ron fue­go a Wendy’s mien­tras un agen­te de poli­cía es despedido

Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 14 de julio de 2020

Los mani­fes­tan­tes incen­dia­ron el res­tau­ran­te Wendy’s en Atlan­ta, don­de un hom­bre negro reci­bió un dis­pa­ro de la poli­cía mien­tras inten­ta­ba esca­par del arres­to y blo­queó una carre­te­ra impor­tan­te en la ciudad.

Rayshard Brooks, de
27 años, fue ase­si­na­do a tiros el vier­nes por la noche des­pués de que
la poli­cía fue lla­ma­da al res­tau­ran­te por infor­mes de que se había quedado
dor­mi­do en la línea de acceso .

El inci­den­te, que
fue cap­ta­do en video, pare­cía estar lis­to para ali­men­tar más mani­fes­ta­cio­nes a
nivel nacio­nal sobre el tra­ta­mien­to de afro­ame­ri­ca­nos por par­te de la poli­cía a
raíz del ase­si­na­to de Geor­ge Floyd en Minneapolis.

Los dis­tur­bios esta­lla­ron des­pués del ano­che­cer en Atlan­ta el
sába­do, don­de más tem­prano ese día la alcal­de­sa Keisha Lan­ce Bot­toms dijo que
había acep­ta­do la pron­ta renun­cia del jefe de poli­cía Eri­ka Shields por la
muer­te de Brooks.

Garrett
Rol­fe, el ofi­cial que supues­ta­men­te dis­pa­ró a Brooks, fue des­pe­di­do, confirmó
el voce­ro poli­cial Car­los Cam­pos el sába­do por la noche. El otro oficial
invo­lu­cra­do, Devin Bron­san, quien fue con­tra­ta­do en sep­tiem­bre de 2018, ha sido
pues­to en ser­vi­cio administrativo.

El depar­ta­men­to de poli­cía tam­bién lan­zó imá­ge­nes de la cáma­ra del
cuer­po y de la cáma­ra del table­ro de ambos oficiales.

Las
imá­ge­nes en la tele­vi­sión local mos­tra­ron el res­tau­ran­te en lla­mas duran­te más
de 45 minu­tos antes de que lle­ga­ran los bom­be­ros para extin­guir el incendio,
pro­te­gi­dos por una línea de policías.

Para
enton­ces, el edi­fi­cio se había redu­ci­do a escom­bros carbonizados.

Otros
mani­fes­tan­tes mar­cha­ron hacia la Inter­es­ta­tal-75, dete­nien­do el trá­fi­co, antes
de que la poli­cía usa­ra una línea de coches patru­lla para detenerlos.

«No creo que este fue­ra un uso jus­ti­fi­ca­do de la fuerza
letal», dijo Bot­toms en una con­fe­ren­cia de pren­sa por la tarde.

Brooks era el padre de una hija que cele­bra­ba su cum­plea­ños el sába­do, dije­ron sus abo­ga­dos. Su muer­te por una bala poli­cial se pro­du­jo des­pués de más de dos sema­nas de mani­fes­ta­cio­nes en las prin­ci­pa­les ciu­da­des de los Esta­dos Uni­dos en nom­bre de Floyd, un hom­bre negro de 46 años que murió el 25 de mayo bajo las rodi­llas de un ofi­cial de poli­cía de Minneapolis.

El video fil­ma­do por un espec­ta­dor cap­tu­ra a Brooks luchan­do con dos ofi­cia­les en el sue­lo fue­ra de Wendy’s antes de libe­rar­se y correr por el esta­cio­na­mien­to con lo que pare­ce ser un Taser poli­cial en su mano.

Un segun­do video de las cáma­ras del res­tau­ran­te mues­tra a Brooks
giran­do mien­tras corre y posi­ble­men­te apun­tan­do el Taser a los ofi­cia­les que lo
per­si­guen antes de que uno de ellos dis­pa­re su arma y Brooks cai­ga al suelo.

Brooks
corrió alre­de­dor de seis autos cuan­do se vol­vió hacia un ofi­cial y seña­ló lo
que tenía en la mano al poli­cía, dijo Vic Rey­nolds, direc­tor del GBI en una
con­fe­ren­cia de pren­sa separada.

Los
ofi­cia­les inten­ta­ron dete­ner­lo lue­go de que falló una prue­ba de sobrie­dad de
cam­po, según la Ofi­ci­na de Inves­ti­ga­ción de Georgia.

Según
la ley de Geor­gia, el deli­to de con­du­cir bajo la influen­cia gene­ral­men­te se
tra­ta como un deli­to menor, pero tam­bién pue­de ser acu­sa­do ser de delito
grave. 

Chris Ste­wart, abo­ga­do de la fami­lia de Brooks, dijo que el
ofi­cial que le dis­pa­ró debe­ría ser acu­sa­do de uso injus­ti­fi­ca­do de la fuerza
letal, lo que equi­va­le a asesinato.

«No
se pue­de tener las dos cosas en la apli­ca­ción de la ley», dijo Ste­wart. «No
se pue­de decir que un Taser es un arma no letal … pero cuan­do un
afro­ame­ri­cano lo aga­rra y corre con él, aho­ra es una espe­cie de arma letal y
mor­tal que te pide que des­car­gues a alguien».

Los mani­fes­tan­tes en las calles el sába­do por la noche
inclu­ye­ron miem­bros de la fami­lia de Brooks.

Entre
los que pro­tes­ta­ban esta­ba Crys­tal Brooks, quien dijo que es la cuña­da de
Brooks.

«No
le esta­ba hacien­do daño a nadie», dijo. «La poli­cía subió al
auto y, aun­que el auto esta­ba esta­cio­na­do, lo saca­ron del auto y comen­za­ron a
pelear con él».

Ella
agre­gó: «Él aga­rró el Taser, pero sim­ple­men­te aga­rró el Taser y
corrió».

Fuen­te: Theguardian

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