Bra­sil. MST man­tie­ne accio­nes soli­da­rias en Áfri­ca y Amé­ri­ca Lati­na en medio de la pandemia

Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 04 de junio de 2020. 

Duran­te la pan­de­mia, el Movi­mien­to de Tra­ba­ja­do­res Rura­les sin Tie­rra (MST) fue noti­cia al donar 1,200 tone­la­das de ali­men­tos, pro­du­ci­dos en cam­pa­men­tos y asen­ta­mien­tos, a pobla­cio­nes vul­ne­ra­bles en Bra­sil. Las accio­nes de soli­da­ri­dad, que ayu­dan a pre­ve­nir la esca­sez en medio de la cri­sis de salud, tam­bién tie­nen lugar fue­ra del país y comen­za­ron mucho antes del Covid-19.

Las bri­ga­das inter­na­cio­na­lis­tas del movi­mien­to ope­ran en otros dos paí­ses lati­no­ame­ri­ca­nos, Hai­tí y Vene­zue­la, y tam­bién están pre­sen­tes en Zam­bia, en el cen­tro-sur de África.

En Hai­tí

La Bri­ga­da Inter­na­cio­na­lis­ta Vía Cam­pe­si­na Bra­sil en Hai­tí lle­va el nom­bre de Jean-Jac­ques Des­sa­li­nes, uno de los héroes de la revo­lu­ción que con­du­jo a la inde­pen­den­cia del país en 1804.

El tra­ba­jo comen­zó en enero de 2009 y se inten­si­fi­có al año siguien­te, des­pués de un terre­mo­to que mató a 316,000 per­so­nas y dejó a 1,2 millo­nes de per­so­nas sin hogar en la capi­tal, Puer­to Prín­ci­pe, y las ciu­da­des vecinas.

La sobe­ra­nía ali­men­ta­ria es una de las nece­si­da­des más urgen­tes de Hai­tí /​Bri­ga­da Inter­na­cio­na­lis­ta Dessalines

El MST con­tri­bu­yó al envío de emer­gen­cia de ali­men­tos pro­du­ci­dos en Bra­sil, ayu­dó a imple­men­tar sis­te­mas de reco­lec­ción de agua y cons­tru­yó un cen­tro nacio­nal de agro­eco­lo­gía, que inclu­ye un galli­ne­ro con capa­ci­dad para 7,000 pollos. La bri­ga­da Des­sa­li­nes tam­bién comen­zó a coor­di­nar un ban­co de semi­llas de arroz, maíz y frijoles.

«El coro­na­vi­rus se suma al con­tex­to de cri­sis his­tó­ri­cas y estruc­tu­ra­les e inten­si­fi­ca una cri­sis de salud que ha sido gra­ve des­de los días del cóle­ra», expli­ca Pau­lo Hen­ri­que, acti­vis­ta del MST y miem­bro de la bri­ga­da. El país ya ha regis­tra­do 2.507 casos y 48 muer­tes por covid-19.

Según el mili­tan­te, la elec­ción del pre­si­den­te Jove­nel Moï­se, en 2016, pro­fun­di­zó la ines­ta­bi­li­dad polí­ti­ca y la cri­sis eco­nó­mi­ca, empeo­ran­do las con­di­cio­nes de vida de la pobla­ción y cau­san­do reac­cio­nes popu­la­res en todo el país.

“Es un gobierno que apli­ca la polí­ti­ca neo­li­be­ral, con una eco­no­mía que depen­de cada vez más del impe­ria­lis­mo de los Esta­dos Uni­dos, y que en este esce­na­rio de pan­de­mia no está hacien­do nada para pro­te­ger a la pobla­ción. En otras pala­bras, es un esta­do total­men­te ausen­te de la vida del pue­blo hai­tiano ”, critica.

Hoy, la bri­ga­da Des­sa­li­nes ope­ra en cua­tro fren­tes. La pri­me­ra dimen­sión es la pro­duc­ción de ali­men­tos en aso­cia­ción con Tet Kole ti Peyi­zan Ayis­yen, un movi­mien­to cam­pe­sino que tie­ne como obje­ti­vo cons­truir la sobe­ra­nía ali­men­ta­ria en Hai­tí. Ade­más, los bri­ga­diers con­tri­bu­yen en la dis­tri­bu­ción de plán­tu­las a los cam­pe­si­nos, para esti­mu­lar la refo­res­ta­ción y de las más­ca­ras para la pobla­ción en general.

El cuar­to fren­te de acción son las arti­cu­la­cio­nes polí­ti­cas con los movi­mien­tos popu­la­res que se orga­ni­zan para luchar con­tra el régi­men de Moïse.

Mili­tan­tes expo­nen ban­de­ras de movi­mien­tos que lle­van a cabo accio­nes de soli­da­ri­dad en Hai­tí /​Bri­ga­da inter­na­cio­na­lis­ta Dessalines

En Vene­zue­la

El tra­ba­jo del MST en Vene­zue­la comen­zó hace 15 años. La pri­me­ra tarea fue apo­yar la Revo­lu­ción Boli­va­ria­na a tra­vés del entre­na­mien­to polí­ti­co y el cul­ti­vo de ali­men­tos salu­da­bles. La bri­ga­da lle­va el nom­bre de Apo­lô­nio de Car­valho, un acti­vis­ta e inte­lec­tual bra­si­le­ño que murió en 2005.

En medio de la gue­rra eco­nó­mi­ca pro­mo­vi­da por los Esta­dos Uni­dos, que empeo­ró en medio de la pan­de­mia, los miem­bros del MST tra­ba­jan para garan­ti­zar la sobe­ra­nía ali­men­ta­ria y pre­ve­nir la escasez.

La pro­duc­ción de semi­llas crio­llas y agro­eco­ló­gi­cas en el país vecino se lle­va a cabo en aso­cia­ción con el Esta­do vene­zo­lano y la Orga­ni­za­ción de las Nacio­nes Uni­das para la Agri­cul­tu­ra y la Ali­men­ta­ción (FAO).

El nue­vo coro­na­vi­rus ha infec­ta­do a 1.819 vene­zo­la­nos y has­ta el momen­to ha cau­sa­do 18 muer­tes en el país. Como el núme­ro de casos está bajo con­trol, en com­pa­ra­ción con los paí­ses veci­nos, la salud ali­men­ta­ria sigue sien­do la prioridad.

El téc­ni­co agrí­co­la Rafael Qui­ro­ga, acti­vis­ta del MST, tra­ba­ja en el esta­do de Méri­da, en los muni­ci­pios Andrés Bello y Cam­po Elías. “Nues­tro tra­ba­jo aquí tie­ne como obje­ti­vo com­par­tir cono­ci­mien­tos y expe­rien­cias en agro­eco­lo­gía para la pro­duc­ción de semi­llas, vege­ta­les y gra­nos. Ase­so­ra­mos a las fami­lias en la pro­duc­ción, extrac­ción, lim­pie­za, seca­do y alma­ce­na­mien­to de semi­llas ”, dice.

“Tene­mos un sue­ño para ayu­dar a cons­truir una coope­ra­ti­va simi­lar a Bio­na­tur, con una cara vene­zo­la­na. Hemos apren­di­do mucho de las expe­rien­cias de lucha, resis­ten­cia y orga­ni­za­ción del pue­blo vene­zo­lano ”, agre­ga Quiroga.

Mili­tân­cia do MST atua no Hai­ti des­de 2009 /​Bri­ga­da Inter­na­cio­na­lis­ta Dessalines

La inge­nie­ra agró­no­ma Patri­cia Bal­bi­not­ti tra­ba­ja en el muni­ci­pio de El Mai­zál, en el esta­do de Lara, y cree que alen­tar la pro­duc­ción de ali­men­tos salu­da­bles es una tarea cen­tral en la situa­ción vene­zo­la­na. «Esta­mos tra­tan­do de hacer un pro­ce­so de tran­si­ción agro­eco­ló­gi­ca, recu­pe­ran­do el sue­lo con el uso de fer­ti­li­zan­tes orgá­ni­cos», infor­ma el mili­tan­te, que tam­bién lle­va a cabo capa­ci­ta­ción en agro­eco­lo­gía para fami­lias cam­pe­si­nas que viven en la comunidad.

En Zam­bia

La bri­ga­da inter­na­cio­na­lis­ta en Zam­bia lle­va el nom­bre de Samo­ra Machel, una revo­lu­cio­na­ria que lide­ró la inde­pen­den­cia en el país vecino, Mozam­bi­que, en 1975.

Zam­bia tie­ne ofi­cial­men­te 1.089 infec­ta­dos y 7 muer­tes por covid-19. La situa­ción apa­ren­te­men­te está bajo con­trol, pero pue­de haber un subregistro.

Los miem­bros de la bri­ga­da lla­man la aten­ción sobre el aumen­to en el núme­ro de muer­tes diag­nos­ti­ca­das con SIDA y gri­pe, por ejem­plo. Es decir, es posi­ble que la baja inmu­ni­dad de las per­so­nas VIH posi­ti­vas haya apro­ve­cha­do el núme­ro de muer­tes por coro­na­vi­rus. Al defi­nir los casos como gri­pe, el gobierno esta­ría sub­es­ti­man­do el problema.

Duran­te una cua­ren­te­na fuer­te­men­te mili­ta­ri­za­da, los acti­vis­tas del MST bási­ca­men­te actúan en la dis­tri­bu­ción de semi­llas y equi­pos de salud, des­cui­da­dos por el gobierno, y en arti­cu­la­cio­nes polí­ti­cas para pro­te­ger los dere­chos de los cam­pe­si­nos. La sema­na pasa­da, la bri­ga­da donó al Par­ti­do Socia­lis­ta de Zam­bia, la prin­ci­pal fuer­za de opo­si­ción pro­gre­si­va del país, 400 litros de desin­fec­tan­te para manos y 400 más­ca­ras de tela, que se dis­tri­bui­rán en las periferias.

De los 17 millo­nes de habi­tan­tes, más del 10% vive en la capi­tal, Lusa­ka. El país tie­ne pocas áreas urba­nas, que con­cen­tran el 44% de la pobla­ción. Las ciu­da­des tie­nen mal sanea­mien­to y acce­so al agua. Las fami­lias depen­den de la eco­no­mía infor­mal y gene­ral­men­te viven en gru­pos, lo que aumen­ta el ries­go de contaminación.

Par­ce­ria entre o MST e o Par­ti­do Socia­lis­ta da Zâm­bia garan­tiu dis­tri­buição de kits com más­ca­ras e higie­ni­za­do­res de mãos nas peri­fe­rias /​Bri­ga­da Inter­na­cio­na­lis­ta Samo­ra Machel

Con­tra­ria­men­te a las pau­tas de la Orga­ni­za­ción Mun­dial de la Salud (OMS) e igno­ran­do el aumen­to en la cur­va de casos de covid-19, el gobierno faci­li­tó las medi­das de ais­la­mien­to hace unos días, auto­ri­zan­do la aper­tu­ra de res­tau­ran­tes, bares, par­ques, salo­nes de belle­za y gim­na­sios. . El coor­di­na­dor de la bri­ga­da y acti­vis­ta del MST, Fabio Pimen­tel, agre­ga que ya se ha seña­la­do la posi­bi­li­dad de regre­sar a cla­ses en las uni­ver­si­da­des y de reanu­dar par­cial­men­te las acti­vi­da­des en las escue­las públicas.

En el área rural, la bri­ga­da argu­men­ta que el Esta­do debe garan­ti­zar polí­ti­cas para la com­pra públi­ca de la pro­duc­ción cam­pe­si­na, con el debi­do cui­da­do para pro­te­ger a los agricultores.

Casi el 55% de los zam­bia­nos vive en la pobre­za extre­ma y solo el 46% tie­ne acce­so al agua pota­ble. La espe­ran­za de vida es de 59 años, y el 12,4% de las per­so­nas de entre 15 y 49 años son por­ta­do­ras del virus del VIH.

* Fuen­te: Rodri­go Cha­gas, Bra­sil de Fato

Itu­rria /​Fuen­te

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