Argen­ti­na. «Jus­ti­cia» patriar­cal en Chu­but: un ata­que gru­pal no ten­drá encar­ce­la­dos por­que para el fis­cal fue un «des­aho­go sexual»

Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 3 junio 2020

Los cin­co jóve­nes acu­sa­dos de vio­lar a una chi­ca de 16 años no irán pre­sos, ya que el fis­cal de Raw­son, un sinies­tro per­so­na­je lla­ma­do Fer­nan­do Riva­ro­la bajó la cali­fi­ca­ción del hecho de abu­so con acce­so car­nal a abu­so sexual sim­ple. ¿Si esto no es «Jus­ti­cia» patriar­cal cómo se la denomina?

Cin­co jóve­nes de Chu­but, que habían sido acusados
de vio­la­ción gru­pal de una chi­ca de 16 años en 2012 en Pla­ya Unión, no
ten­drán pena de pri­sión ya que el fis­cal de Raw­son, Fer­nan­do Rivarola,
dis­mi­nu­yó la cali­fi­ca­ción de «abu­so con acce­so car­nal» a «abu­so sexual
sim­ple» y con­si­de­ró que se tra­tó de un «accio­nar dolo­so de desahogo
sexual».

Riva­ro­la acep­tó el pedi­do de la defen­sa de los cin­co impu­tados y
nin­guno de ellos, con la nue­va cali­fi­ca­ción, será encar­ce­la­do. La medida
judi­cial que tras­cen­dió en medios chu­bu­ten­ses fue con­fir­ma­da a Télam
por los pena­lis­tas que inter­vi­nie­ron, aun­que pidie­ron estric­ta reserva
por otro fallo que con ante­rio­ri­dad esta­ble­ció la res­tric­ción de brindar
los nom­bres de los impu­tados, todos de cono­ci­das fami­lias de Tre­lew y
Puer­to Madryn, algu­nos meno­res al momen­to de los hechos.

Dos de los impu­tados habían sido sobre­seí­dos por­que eran meno­res de edad
y los tres res­tan­tes admi­tie­ron haber come­ti­do «abu­so sexual simple»,
es decir «mano­seos y toca­mien­tos pero sin acce­so car­nal» por lo que irán
a jui­cio abre­via­do en el que se ase­gu­ran una pena menor a tres años, es
decir de pri­sión en suspenso.

Uno de los abo­ga­dos defen­so­res expli­có que «el epi­so­dio fue denun­cia­do 6
años des­pués de ocu­rri­do y la chi­ca ase­gu­ra que no se acuer­da de nada,
con lo que no hay for­ma de acre­di­tar el supues­to deli­to y todo que­da en
la pala­bra de uno con­tra la del otro».

Colec­ti­vos femi­nis­tas expre­sa­ron su repu­dio a tra­vés de las redes
socia­les al tras­cen­der el fallo y la expre­sión que empleó el fis­cal al
fun­da­men­tar su medi­da y esta­ble­cer que no se tra­tó de un abu­so agravado
sino de un «accio­nar dolo­so de des­aho­go sexual».

En un comu­ni­ca­do ins­ti­tu­cio­nal que emi­tió hoy la fis­ca­lía jus­ti­fi­có la
expre­sión y acla­ró que «el abu­so sexual es jus­ta­men­te una con­duc­ta que
bus­ca el des­aho­go sexual del autor sabien­do que lo hace sin el
con­sen­ti­mien­to de la víc­ti­ma, que va a come­ter una ata­que sexual, que se
tra­ta de un deli­to, y cons­cien­te de ellos avan­za sin con­si­de­ra­ción del
daño que va a pro­vo­car en esta».

«Eso es dolo», acla­ra el pro­nun­cia­mien­to del minis­te­rio públi­co y «por
eso, en el con­tex­to de una expo­si­ción, el uso de la fra­se ‘des­aho­go
sexual dolo­so’, resu­me lo que escri­bi­mos en varios renglones
fun­da­men­tal­men­te si se hubie­ra uti­li­za­do en el con­tex­to de audien­cias o
escri­tos reser­va­dos a los que solo debie­ran acce­der pro­fe­sio­na­les del
derecho».

El caso trans­cu­rrió en estric­to her­me­tis­mo has­ta aho­ra por­que a las
carac­te­rís­ti­cas de reser­vas del caso que impo­ne la pre­sen­cia de menores
se sumó el ais­la­mien­to por la pan­de­mia que redu­jo la acti­vi­dad judi­cial y
des­vió la aten­ción públi­ca hacia otros temas.

Si bien los hechos ocu­rrie­ron en 2012, la cau­sa se ini­ció recién hace un
año cuan­do la joven iden­ti­fi­ca­da como SAVD acep­tó radi­car formalmente
la denun­cia que has­ta ese momen­to había des­cri­to sola­men­te a tra­vés de
su cuen­ta en Facebook.

Según lo que la joven des­cri­bió en su momen­to «había­mos ido una fies­ta a
la casa de RV y a poco tiem­po de lle­gar per­dí la con­cien­cia y es ahí
cuan­do una de mis ami­gas me encon­tró en una habi­ta­ción sien­do abusada
por un gru­po de cua­tro varo­nes (EQ, LDV, LM, RV) mien­tras JP era testigo
y TS sos­te­nía la puer­ta evi­tan­do que entre alguien o que pue­da salir»,
contó.

La joven ‑hoy mayor- ase­gu­ra que cuan­do reac­cio­nó «esta­ba en esta­do de
shock y como esta­ba des­nu­da» bus­ca­ron su ropa, «que esta­ba desparramada
en la habi­ta­ción oscu­ra y lle­na de camas don­de suce­dió la violación».

«En ese momen­to ‑pro­si­gue- el due­ño de la casa echó a todo el mun­do de
la fies­ta al gri­to de que no cuen­tan nada. Al vol­ver a (Puer­to) Madryn
tuve un inten­to de sui­ci­dio, me encon­tra­ron mi mamá y mi papá y les
con­té lo que pasó, me lle­va­ron al médi­co e hicie­ron el pro­to­co­lo para la
aten­ción inte­gral de la víc­ti­ma de vio­len­cia sexual».

La pri­me­ra audien­cia se reali­zó el 1 de agos­to del año pasa­do y a poco
de comen­zar la inves­ti­ga­ción uno de los seña­la­dos (JP) fue desvinculado
por haber sido ajeno al epi­so­dio, aun­que estu­vo en la escena.

Itu­rria /​Fuen­te

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