Bra­sil. Entre­vis­ta a fon­do con Joao Pedro Ste­di­le: «No es posi­ble sal­var el pla­ne­ta, si no basa­mos todas nues­tras accio­nes en la solidaridad”

Por Car­los Azná­rez, Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 31 de mayo 2020

Es, sin dudar­lo, uno de los mejo­res y más inte­li­gen­tes diri­gen­tes de la izquier­da popu­lar bra­si­le­ña. De esa izquier­da que no se ins­ti­tu­cio­na­li­zó ni renun­ció a ban­de­ras de lucha here­da­das del pasa­do, que está a pie de calle o de cam­pa­men­to en tie­rras ocu­pa­das. Por eso, Joao Pedro Ste­di­le, refe­ren­te indis­cu­ti­do del pode­ro­so Movi­mien­to de los Sin Tie­rra bra­si­le­ños es una figu­ra obli­ga­da de con­sul­ta para opi­nar de la difí­cil situa­ción que atra­vie­sa el Bra­sil actual. Preo­cu­pa­do por la debi­li­dad de las fuer­zas de izquier­da para poder tum­bar a Bol­so­na­ro, no deja de ser opti­mis­ta con el futu­ro que sobre­ven­drá a esta gue­rra bac­te­rio­ló­gi­ca. Habla en tér­mi­nos de gene­rar nue­vos para­dig­mas civi­li­za­to­rios y a la vez de orga­ni­za­ción y uni­dad para luchar con­tra el fas­cis­mo. Con él con­ver­sa­mos exten­sa­men­te en nues­tro pro­gra­ma radial de Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, y aquí vol­ca­mos sus ideas, todas ellas para un nece­sa­rio debate.

-¿Cuál es la gra­ve­dad del momen­to que vive Bra­sil hoy entre la pan­de­mia y el gobierno de Bolsonaro?

-Noso­tros esta­mos en la peor cri­sis de la his­to­ria de Bra­sil. Venía­mos des­de el 2014 con una cri­sis eco­nó­mi­ca, que lue­go se vol­vió una cri­sis social por­que la bur­gue­sía des­car­gó sobre las espal­das de la cla­se tra­ba­ja­do­ra todo el cos­to de la cri­sis eco­nó­mi­ca. Lue­go vino una cri­sis ambien­tal por­que todas las mine­ras y trans­na­cio­na­les se fue­ron con mucha ganan­cia sobre los bie­nes de la natu­ra­le­za, y eso ha pro­vo­ca­do varios crí­me­nes ambien­ta­les como los de las repre­sas de Maria­na, Bru­ma­dinho y Maca­re­na. A eso, se sumó una cri­sis polí­ti­ca, que vino des­de el gol­pe con­tra Dil­ma, des­pués el gobierno corrup­to de Temer, y que se con­clu­yó con un gobierno elec­to legal­men­te, pero pro­duc­to de la alian­za del Mos­sad de Israel con Trump, que die­ron toda la logís­ti­ca y el res­pal­do de poten­tes compu­tado­ras y fake­news, y ellos logra­ron ganar las elec­cio­nes, con el apo­yo del capi­tal finan­cie­ro y la bur­gue­sía bra­si­le­ña.
Cuan­do ya está­ba­mos en medio de esa tor­men­ta nos lle­gó el virus. Todos uste­des saben que los paí­ses que han logra­do ven­cer el virus es por­que lo tra­ta­ron como una gue­rra, como un enemi­go común, invi­si­ble, que ata­ca a todos. Para eso, hay que movi­li­zar todos los recur­sos huma­nos de salud públi­ca, médi­cos, enfer­me­ras, y todos los recur­sos eco­nó­mi­cos, dine­ro, equi­pos, sala­rios, y tra­tar el tema como una gue­rra, coor­di­nan­do todos esos recursos. 

Brasil: dos militantes del MST asesinados – ANRed
EL MST ES PURO PUEBLO ORGANIZADO

Obvia­men­te Bra­sil no tenía esos recursos…

-El virus vino para acá y nos encon­tró de rodi­llas y sin capa­ci­dad polí­ti­ca de tener un gobierno que pudie­ra arti­cu­lar esas fuer­zas. Al con­tra­rio, el gobierno de Bol­so­na­ro se dis­pu­so a come­ter el mis­mo error que hizo al prin­ci­pio Trump, de decir que era un res­fria­do, que no hacía mal a nadie, lue­go se puso a pro­pa­gan­di­zar una medi­ci­na que no es para eso, la clo­ro­qui­na, por­que pare­ce que él tie­ne accio­nes en el labo­ra­to­rio que la fabri­ca.
Enton­ces, esta­mos aquí en una ver­da­de­ra tra­ge­dia huma­na. Un poco los gober­na­do­res, de todas los mati­ces ideo­ló­gi­cos, han logra­do asu­mir un rol de un pro­ta­go­nis­mo mayor por­que se die­ron cuen­ta que los muer­tos gol­pea­ban a su puer­ta, enton­ces asu­mie­ron la agen­da de la Orga­ni­za­ción Mun­dial de la Salud, tra­ta­ron de orga­ni­zar a la gen­te e ir por el ais­la­mien­to, pero no tenían ni los recur­sos huma­nos ni mate­ria­les para enfren­tar­lo. El resul­ta­do, que se pre­ve­nía ya des­de fines de mar­zo, aho­ra ya es una reali­dad, esta­mos con más o menos mil muer­tos por día, ya lle­ga­mos al segun­do lugar en el mun­do de infec­ta­dos y en cues­tión de días pasa­re­mos a Euro­pa y segui­re­mos a Esta­dos Uni­dos en el núme­ro de muer­tos. Sin con­si­de­rar que las esta­dís­ti­cas están com­ple­ta­men­te sub­va­lua­das y es segu­ro que, tan­to en muer­tos como en infec­ta­dos, los núme­ros son aún más terri­bles. Aun­que no se lo pue­dan ima­gi­nar en Lati­noa­mé­ri­ca y en Argen­ti­na, aquí en Bra­sil no hay nin­gún sis­te­ma de tests pre­ven­ti­vos. O sea, una per­so­na sólo sabe que aga­rró el virus des­pués de muer­to o cuan­do ya está en la UTI (Uni­dad de Tera­pia Inten­si­va), que está sien­do dispu­tada como si fue­ra una gue­rra por­que inclu­so el 80% de las con­di­cio­nes de UTI están en manos de capi­ta­les pri­va­dos y ellos, cla­ro, dan pre­fe­ren­cia a los ricos, a sus aso­cia­dos que lle­gan a los hos­pi­ta­les. Inclu­so hay una deman­da popu­lar y judi­cial, basán­do­nos en la Cons­ti­tu­ción bra­si­le­ña, de hacer una sola cola para los hos­pi­ta­les por­que somos todos igua­les en la enfer­me­dad. Al ser igua­les ten­dre­mos dere­cho a tam­bién ser aten­di­dos en las Uni­da­des de Tra­ta­mien­to Inten­si­vo de los hos­pi­ta­les pri­va­dos que ellos esta­ban negan­do. Enton­ces, algu­nos pobres o algu­nos gober­na­do­res más de izquier­da han logra­do ese dere­cho bajo deci­sión judi­cial para que los hos­pi­ta­les pri­va­dos los atien­dan. Ese es el esce­na­rio de la tra­ge­dia que esta­mos vivien­do en este momen­to en Sao Pau­lo, que es el epi­cen­tro del virus. Pero, está prác­ti­ca­men­te dise­mi­na­do en todo el país, con algu­na rele­van­cia tam­bién en dos esta­dos del nores­te, Per­nam­bu­co y Cea­rá, y aquí en el sur­es­te Sao Pau­lo y Río que son los dos esta­dos con mayo­res problemas. 

Mili­tan­tes del MST ayu­dan­do a paliar el hambre

-En este esce­na­rio todo indi­ca que Bol­so­na­ro está cada vez más deva­lua­do. ¿Eso es así?

-Siguien­do la meto­do­lo­gía del com­por­ta­mien­to de las cla­ses, lo que hemos eva­lua­do es que fren­te a esa tra­ge­dia, la bur­gue­sía, el poder eco­nó­mi­co, tra­tó de apar­tar­se de Bol­so­na­ro. Ellos lo eli­gie­ron, finan­cia­ron su cam­pa­ña, pero aho­ra tra­tan de apar­tar­se, como que se die­ran cuen­ta que ese pro­yec­to fas­cis­ta de extre­ma dere­cha es un peli­gro para el futu­ro de su acu­mu­la­ción, enton­ces no les con­vie­ne. Ade­más, por­que el tipo es ton­to, para decir­lo más cla­ra­men­te
La cla­se media, que en un 60% votó a Bol­so­na­ro, tam­bién, con más fuer­za inclu­so, se apar­tó de la base de Bol­so­na­ro y hoy sólo un 20% de ese sec­tor lo apo­ya. Inclu­so ellos son muy peque­ños en Bra­sil, al con­tra­rio de la Argen­ti­na. Aquí la cla­se media está entre el 8 y el 10% de la pobla­ción, por­que somos una socie­dad mucho más des­igual que Argen­ti­na, acuér­den­se que Bra­sil y Áfri­ca del Sur dispu­tan per­ma­nen­te­men­te ser las dos socie­da­des más des­igua­les del mun­do, como pro­duc­to de nues­tras raí­ces colo­nia­les de la escla­vi­tud. Pero, la cla­se media bra­si­le­ña tie­ne alta influen­cia en la opi­nión públi­ca, por­que muchos son perio­dis­tas, abo­ga­dos, juris­tas, jue­ces, maes­tros. Ade­más, lo digo como denun­cia, Bra­sil es el país del mun­do que tie­ne más emplea­das domés­ti­cas, son 8 millo­nes de muje­res negras, semi­al­fa­be­tas, que tra­ba­jan en casas de cla­se media, y en cier­ta for­ma sufren tam­bién la influen­cia ideo­ló­gi­ca de sus due­ños. La cla­se media enton­ces hizo una infle­xión con­tra Bolsonaro.

-¿Y la cla­se trabajadora?

-La cla­se tra­ba­ja­do­ra está de rodi­llas por­que, pri­me­ro vie­ne sufrien­do des­de 2014, cuan­do aún tenía­mos el gobierno de Dil­ma y lo deci­mos como auto­crí­ti­ca, las con­se­cuen­cias de la cri­sis eco­nó­mi­ca. Todos dicen que en Bra­sil per­di­mos diez años, en tér­mi­nos eco­nó­mi­cos. el PIB no cre­ció en esos diez años en tér­mi­nos de medi­ción per cápi­ta, esta­mos en lo mis­mo del 2012. Enton­ces, la cri­sis nos aga­rró fuer­te, tene­mos un mon­tón de des­em­plea­dos, las esta­dís­ti­cas son muy varia­bles, hay mucho tra­ba­jo pre­ca­ri­za­do, y aho­ra, la sema­na que pasó, el Ins­ti­tu­to de Esta­dís­ti­ca reve­ló la últi­ma encues­ta que ellos hacen por domi­ci­lio, que encon­tra­ron 7 millo­nes de vivien­das don­de las fami­lias no tie­nen ren­ta. Eso indi­ca que son 60 millo­nes de bra­si­le­ños y bra­si­le­ñas que no tie­nen ren­ta, esa gen­te vive de una canas­ta bási­ca rega­la­da, de la «bol­sa fami­lia» o de algún fami­liar que está jubi­la­do o tie­ne algún bene­fi­cio. El segun­do mayor país de Amé­ri­ca del Sur son los pobres de Bra­sil que no tie­nen ren­ta, 60 millo­nes, y esos son los más pobres, los que podrían alzar­se en una u otra cir­cuns­tan­cia. El otro fac­tor es que la cla­se obre­ra no pue­de aho­ra, aun en los sec­to­res orga­ni­za­dos, mani­fes­tar su fuer­za polí­ti­ca, que gene­ral­men­te se mani­fies­ta en huel­gas, tomas de tie­rra, en torno de pre­dios, en mani­fes­ta­cio­nes en la calle. Al no poder hacer eso, esta­mos sin fuerza.

-Sin embar­go el gobierno mues­tra una cri­sis tras otra.

-Como Dios exis­te para algu­nos y la dia­léc­ti­ca para todos, lo que ocu­rrió es que en este tiem­po de cri­sis las con­tra­dic­cio­nes en el seno del Gobierno se profundizaron.Un Gobierno con esa natu­ra­le­za fas­cis­ta no como pro­yec­to, como méto­do de hacer polí­ti­ca, por­que aquí no hay un movi­mien­to de masas fas­cis­ta como hubo en Euro­pa, aquí hay un Gobierno con méto­dos fas­cis­tas, de odio, de matar a los enemi­gos, etc. O sea, el fas­cis­mo no con­vi­ve con la demo­cra­cia, con el con­tra­dic­to­rio, con el dife­ren­te, con el adver­sa­rio, cual­quier adver­sa­rio es un enemi­go que debe ser eli­mi­na­do. Enton­ces, las con­tra­dic­cio­nes en el seno de ese Gobierno con las cri­sis aflo­ra­ron con mayor cla­ri­dad, entre ellos por­que tam­bién ese com­por­ta­mien­to de cla­ses influ­ye aden­tro del Gobierno. Un ejem­plo, los gran­des medios de comu­ni­ca­ción, el gru­po O Glo­bo, los gran­des perió­di­cos y las gran­des revis­tas, todas se apar­ta­ron del Gobierno y lo cri­ti­can, por­que su bur­gue­sía los orien­tó a prac­ti­car así. 
Cam­bia­ron tres minis­tros, no cual­quie­ra, dos de la Salud en tiem­pos de virus, aho­ra está un inte­ri­no, un Gene­ral que no sabe ni apli­car una vacu­na, y el minis­tro de la Jus­ti­cia, que no es cual­quie­ra, Moro, que es la mario­ne­ta del Depar­ta­men­to de Jus­ti­cia de Esta­dos Uni­dos. Por lo tan­to, Esta­dos Uni­dos lo orien­tó. Cuan­do digo Esta­dos Uni­dos es el Depar­ta­men­to de Jus­ti­cia, lo que los grin­gos inte­lec­tua­les de izquier­da lla­man el «Esta­do Pro­fun­do», es dife­ren­te de los intere­ses de Trump. Trump sólo quie­re ganar dine­ro para sí, pero el «Esta­do Pro­fun­do» grin­go, que son los intere­ses de la bur­gue­sía impe­ria­lis­ta. Ellos tie­nen a Moro como la car­ta en la man­ga, por eso lo orien­ta­ron a salir­se del Gobierno para pre­ser­var­lo para el futu­ro, y el tipo salió. Aho­ra, está sien­do pro­te­gi­do por la Glo­bo, por esos mis­mos voce­ros que denun­cian a Bolsonaro. 

-¿En medio de estas con­tra­dic­cio­nes cuál es la base real que sus­ten­ta a Bolsonaro?

-Fren­te a esa situa­ción, la fuer­za que sus­ten­ta a Bol­so­na­ro es la que tie­ne una base social orga­ni­za­da ideo­ló­gi­ca­men­te fas­cis­ta, pero es muy peque­ña, las fotos inclu­so de las mani­fes­ta­cio­nes de apo­yo que han apa­re­ci­do en las últi­mas sema­nas mues­tran que jun­ta 200 o 300 per­so­nas, pero con su porra, su cha­que­ta, su cami­sa ama­ri­lla. En gene­ral, son gen­te que vie­nen de las Fuer­zas Arma­das y de la Poli­cía Mili­tar, lo hemos veri­fi­ca­do. Tam­bién de los pen­te­cos­ta­les, que son una base social, entre noso­tros que somos mar­xis­tas, que vie­nen del lum­pe­na­je. por lo tan­to, son par­te de aque­llos pobres 60 millo­nes que sólo encuen­tran en Dios y en el pas­tor, algu­na espe­ran­za. Esos tam­bién se apar­ta­ron de Bol­so­na­ro de cier­ta for­ma, pue­den votar por él, por eso es que apa­re­ce en las encues­tas un 20% de apo­yo elec­to­ral, pero no es una masa orga­ni­za­da dis­pues­ta a dar la vida. Enton­ces, Bol­so­na­ro tie­ne un sec­tor social fas­cis­ta orga­ni­za­do que vie­ne de las Fuer­zas Arma­das, gen­te con ideo­lo­gía fas­cis­ta, y los pen­te­cos­ta­les que le dan apo­yo elec­to­ral. Pero, eso no es sufi­cien­te para sos­te­ner un gobierno, aún des­de el pun­to de vis­ta elec­to­ral. Un 20% lo apo­ya, pero hay un 80% que está en con­tra, por tan­to, la balan­za elec­to­ral está com­ple­ta­men­te alterada.

-¿Y los militares?

-La fuer­za real polí­ti­ca que le sos­tie­ne es la tute­la mili­tar. Hoy esta­ba leyen­do un infor­me que hay nue­ve minis­tros mili­ta­res, de los 24, y 2.800 ofi­cia­les que están en el segun­do y ter­cer ren­glón de los minis­te­rios. Eso ni en la Dic­ta­du­ra argen­ti­na o uru­gua­ya, menos aún acá, había tan­tos mili­ta­res en pues­tos cla­ves de la admi­nis­tra­ción públi­ca. Ade­más, no están pre­pa­ra­dos, no tie­nen cono­ci­mien­to cien­tí­fi­co, como dije, el minis­tro de Salud es Gene­ral y lue­go aba­jo hay otros 15 tenien­tes o coro­ne­les. La pren­sa, inclu­so, rela­tó sus currí­cu­lums y de los 15 sólo una tenien­te actua­ba en Salud de las Fuer­zas Arma­das. Enton­ces, el gobierno de Bol­so­na­ro hoy es total­men­te depen­dien­te de esa tute­la mili­tar.
La pre­gun­ta que sigue, es ¿por qué no se cae?. Por­que la bur­gue­sía no lo deci­dió toda­vía. Estos días, el gober­na­dor Doria, que es de dere­cha, de Sao Pau­lo, que es el mayor esta­do, escri­bió un artícu­lo en la pren­sa, muy didác­ti­co, don­de dice: «noso­tros somos opo­si­ción a Bol­so­na­ro, pero no pode­mos tum­bar­lo aho­ra por­que si lo tum­ba­mos aho­ra abre la puer­ta para las fuer­zas popu­la­res». Enton­ces, ellos nece­si­tan un poqui­to más de tiem­po para con­so­li­dar una alter­na­ti­va sólo de dere­cha que, sim­bó­li­ca­men­te, hoy es coor­di­na­da por el gober­na­dor de Sao Pablo, Doria, por el pre­si­den­te de la Cáma­ra de Dipu­tados, Rodri­go Maia, que no es cual­quie­ra, sino el ter­ce­ro en el orden cons­ti­tu­cio­nal a asu­mir, si cae Bol­so­na­ro y el vice, que es el Gene­ral. Mou­rao, y el ter­ce­ro es Moro que es como una car­ta pre­pa­ra­da para 2022, tam­po­co sería aho­ra, y está el gober­na­dor de Río que es otro pen­te­cos­tal, que tie­ne un currí­cu­lum muy pare­ci­do a Moro. Pre­ci­sa­men­te en estos días, Bol­so­na­ro envió a la Poli­cía Fede­ral e inva­die­ron la casa del gober­na­dor, secues­tran­do sus compu­tado­ras y su celu­lar. Pero, mira cómo es la con­tra­dic­ción, el Poder Judi­cial quie­re los celu­la­res de Bol­so­na­ro y él dice que sólo muer­to, pero él sí pue­de secues­trar el celu­lar del gober­na­dor. Enton­ces, la gen­te se pone a reír por­que los méto­dos no valen para todos.
Para cerrar este tema, todos noso­tros de izquier­da esta­mos dicien­do que es difí­cil por­que noso­tros no tene­mos fuer­za sufi­cien­te para, des­de el pun­to de vis­ta del movi­mien­to popu­lar, tum­bar al Gobierno. Pero, algún día lo van a tum­bar, y posi­ble­men­te eso ocu­rra cuan­do la dere­cha se sien­te con uni­dad sufi­cien­te entre sus per­so­na­jes que des­cri­bí y, enton­ces toma­ran la deci­sión: «aho­ra cam­bie­mos a ese fas­cis­ta, para tener una alter­na­ti­va de dere­cha y no una alter­na­ti­va popu­lar», como a noso­tros sí nos intere­sa y proponemos. 

En ese mar­co, usted dice que la izquier­da no tie­ne fue­ra para ser más pro­ta­go­nis­ta, sin embar­go, el Movi­mien­to Sin Tie­rra, están tra­tan­do de reem­pla­zar muchas veces al Esta­do que no se hace pre­sen­te y man­dar, por ejem­plo, sani­ta­ris­tas popu­la­res a Reci­fe o miles de kilos de ali­men­tos a luga­res don­de no lle­ga el Gobierno. Todo eso, se lo digo des­de el pun­to de vis­ta orga­ni­za­ti­vo, les está dan­do resul­ta­do, más allá del soco­rro que están pro­du­cien­do ¿Cómo los ve la gen­te y cómo viven uste­des a ese sub­sue­lo don­de radi­can millo­nes de pobres?

-Noso­tros como movi­mien­to cam­pe­sino y movi­mien­to popu­lar esta­mos adop­tan­do una tác­ti­ca que es de siem­bra. Cla­ro que a todos noso­tros nos gus­ta­ría tum­bar el Gobierno hoy, pero en polí­ti­ca, como uste­des son maes­tros y saben, no debe­mos creer solo en nues­tras volun­ta­des, en nues­tros idea­les, la polí­ti­ca es como es. La lucha por el poder es siem­pre resul­ta­do de la corre­la­ción de las fuer­zas socia­les, ni siquie­ra de fuer­zas par­ti­da­rias o de siglas, por eso que siem­pre adop­ta­mos como méto­do de aná­li­sis com­pren­der al com­por­ta­mien­to de las cla­ses, que no siem­pre se mani­fies­tan por sus por­ta­vo­ces o por sus media­do­res. Enton­ces, fren­te a esa situa­ción como MST, como Movi­mien­tos de Vía Cam­pe­si­na, que hay varios, así como en el Fren­te Bra­sil Popu­lar, Fren­te de Pue­blos sin Mie­do, hemos logra­do una cier­ta uni­dad de com­pren­sión sobre qué hacer. 
Pri­mer pun­to y prio­ri­ta­rio: como esta­mos en una gue­rra tene­mos que defen­der la vida, salir de esta vivos, y para eso, como no hay Esta­do, no hay Gobierno, para defen­der la vida hay que pro­du­cir accio­nes con­cre­tas de soli­da­ri­dad, que se han mul­ti­pli­ca­do de una for­ma extra­or­di­na­ria. Inclu­so a noso­tros nos da mucho orgu­llo por­que la gen­te se mul­ti­pli­có en miles de acti­vi­da­des espon­tá­neas, noso­tros solo fui­mos el ejem­plo, y no que­re­mos coor­di­nar todo eso, que la gen­te asu­ma para sí, como decía Ber­tolt Brecht: «asu­man el coman­do”. Es un poe­ma que dijo en algún tiem­po fren­te a los fas­cis­tas. Enton­ces, defen­der la vida aho­ra es entre­gar ali­men­tos para la gen­te, dar con­se­jos de salud, orien­tar al ais­la­mien­to social, en fin, ayu­dé­mo­nos por­que tene­mos que sal­var a todos y nadie va a sal­var­se solo.
Segun­do pun­to, de algu­na for­ma defen­der medi­das eco­nó­mi­cas que están vin­cu­la­das tam­bién con la vida, por­que se nece­si­ta sala­rio, ayu­da del Gobierno, algún apo­yo, como la dis­tri­bu­ción de comi­da. En este tema de defen­sa de medi­das emer­gen­cia­les esta­mos actuan­do en varios fren­tes, los dipu­tados de la opo­si­ción, aun­que sean sólo 130 sobre 500, han desa­rro­lla­do un papel muy impor­tan­te por­que están acti­vos y los dipu­tados de dere­cha están es sus casas. Ahí hemos logra­do un des­equi­li­brio a nues­tro favor y los dipu­tados han logra­do algu­nas peque­ñas impor­tan­tes vic­to­rias en el par­la­men­to y, tam­bién, en eso la pren­sa bur­gue­sa nos ayu­da. Noso­tros tra­ta­mos, con las armas que tene­mos, que sig­ni­fi­ca ir a las ven­ta­nas, actuar en las redes socia­les, aglu­ti­nar a los artis­tas con sus músi­cas y poe­mas, y hacer agi­ta­ción y pro­pa­gan­da con­tra el Gobierno y exi­gir ayudas. 

Apar­te de la soli­da­ri­dad con los más gol­pea­dos por la situa­ción, ¿qué pro­pues­tas tie­ne el MST en estas circunstancias?

-Noso­tros como MST hemos apro­ve­cha­do que todos los diri­gen­tes esta­mos en la casa, aun­que hay muchos que viven en asen­ta­mien­tos y han logra­do tam­bién tra­ba­jar en el cam­po sin pro­ble­mas de salud, y desa­rro­lla­mos en estas últi­mas sema­nas lo que lla­ma­mos un Plan de Emer­gen­cia para el Cam­po. Lo vamos a pre­sen­tar el 5 de junio para toda la socie­dad, en home­na­je al Día Inter­na­cio­nal del Medio Ambien­te, demos­tran­do a la gen­te, al pue­blo, a la socie­dad, que es posi­ble enfren­tar el virus, el ham­bre, el des­em­pleo, con medi­das sim­ples en la agri­cul­tu­ra. Un ejem­plo para Bra­sil: aquí hay 432 gran­des empre­sas con deu­das al Esta­do que ya fue­ron enjui­cia­das, ya no hay nada más a dis­cu­tir, sino cobrar, pero el Gobierno como es par­te no cobra. Hemos logra­do iden­ti­fi­car esas empre­sas que tie­nen deu­das de miles de millo­nes y nos ente­ra­mos que son due­ños, apar­te de ser empre­sas indus­tria­les mine­ras, de seis millo­nes de hec­tá­reas de tie­rra. Enton­ces, lo que pro­po­ne­mos es que paguen sus deu­das con tie­rra, hijos de puta, con todo res­pe­to a sus madres, hay una deu­da can­ce­la­da judi­cial­men­te y tie­ne que pagar, pero no pagan, enton­ces que el gobierno, cual­quie­ra, no nece­si­ta ser revo­lu­cio­na­rio ni de izquier­da, que cobre esas deu­das en tie­rras, que no pue­den decir que no tie­nen caja. Noso­tros pon­dría­mos en esas tie­rras 400 mil fami­lias de des­em­plea­dos, sería una revo­lu­ción, sería la mayor Refor­ma Agra­ria de Lati­noa­mé­ri­ca, por­que Zapa­ta con una revo­lu­ción entre­gó tie­rra a 300 mil fami­lias en aquel entonces. 
Esas son las ini­cia­ti­vas. Cree­mos que el pue­blo está enten­dien­do ese méto­do de la soli­da­ri­dad. Usted citó la expe­rien­cia que esta­mos hacien­do en Reci­fe por­que la gen­te vive en fave­las, en barrios en don­de ni Dios lle­ga, ni el pas­tor, solo lle­ga la Glo­bo, ni inter­net tie­nen, enton­ces lle­ga­mos noso­tros con la cha­que­ta blan­ca, con una voz, un con­se­jo, un agua y orien­tar a esos com­pas, todos tra­ba­ja­do­res que vivían antes del tra­ba­jo pre­ca­ri­za­do y aho­ra están ahí espe­ran­do la muer­te. Hay un cli­ma de mucho entu­sias­mo entre la gen­te que se dio cuen­ta que aho­ra es entre todos y, tam­bién, en las últi­mas sema­nas por ese con­ve­nio que tene­mos hemos per­ci­bi­do un sen­ti­mien­to de indig­na­ción que, entre noso­tros, es el com­bus­ti­ble para la revuelta. 
Noso­tros cree­mos que esta­mos sem­bran­do para que ten­ga­mos las con­di­cio­nes sub­je­ti­vas de que al ter­mi­nar­se la cri­sis del virus, segui­rá la cri­sis eco­nó­mi­ca, social, ambien­tal, polí­ti­ca, impul­se­mos enton­ces hacer un gran movi­mien­to de masas y poner en la calle nues­tra fuer­za no sólo para tum­bar el Gobierno, sino para hacer cam­bios en el mode­lo de desa­rro­llo, en la eco­no­mía y en lo social. Por­que cuan­do la bur­gue­sía se deci­da a cam­biar al gobierno pue­de que los mili­cos saquen al Capi­tán, que no vale nada, y sigan con el Gene­ral Mou­rao que es el vice, cla­ro que sólo este cam­bio va a cam­biar los méto­dos de hacer polí­ti­ca, por­que Mou­rao no es fas­cis­ta, su par­ti­do es la maso­ne­ría, que tie­ne años de con­vi­ven­cia con el capi­ta­lis­mo, y los maso­nes saben cómo mover­se en una socie­dad bur­gue­sa. Enton­ces, habrá cam­bios en los méto­dos de gobierno con Mou­rao, pero no en la cri­sis eco­nó­mi­ca por­que segui­rá como mario­ne­ta de la bur­gue­sía, de las corporaciones.
Tam­bién, hemos hecho muchos avan­ces apro­ve­chan­do estos tiem­pos duros para la for­ma­ción polí­ti­ca por la vía de los medios vir­tua­les, esta­mos impre­sio­na­dos con la volun­tad de la juven­tud de deba­tir, estu­diar, leer, ver pelí­cu­las intere­san­tes. Enton­ces, no soy pesi­mis­ta, creo que esta­mos vivien­do tiem­pos difí­ci­les, pero vamos a salir en mejo­res con­di­cio­nes para dar bata­llas ideo­ló­gi­cas y enfren­tar al capi­ta­lis­mo como un modo de pro­duc­ción que ya no tie­ne nada que ver con la civi­li­za­ción, ni con la solu­ción de los pro­ble­mas de la gente 

-Ten­go que pre­gun­tar­le, fren­te al com­pli­ca­do esce­na­rio que esta­mos vivien­do en Lati­noa­mé­ri­ca ¿cómo eva­lua dos hechos ocu­rri­dos en Vene­zue­la? El pri­me­ro, la derro­ta de los mer­ce­na­rios que que­rían inva­dir el país, y el segun­do, este acto de inter­na­cio­na­lis­mo soli­da­rio de Irán envian­do buques car­ga­dos de petróleo. 

-De nue­vo tus pre­gun­tas son muy suge­ren­tes. Pri­me­ro, esta­mos con­ven­ci­dos que esa cri­sis, con todos esos con­tor­nos, será el ini­cio del fin del impe­rio grin­go. No estoy dicien­do que va a morir en el hos­pi­tal, no se tie­nen noti­cias de nin­gún ban­que­ro que se murió en la cama, pero, el impe­rio ame­ri­cano empe­za­rá su deca­den­cia y ellos tam­bién ten­drán que bus­car otras vías. Es cier­to, que mucho del poder polí­ti­co que tie­ne aho­ra ya no lo ten­drá y ten­go cer­te­za que tam­po­co el poder eco­nó­mi­co, que está sim­bo­li­za­do en el dólar. 
Va a sur­gir de esa cri­sis un nue­vo polo eco­nó­mi­co que es Eura­sia, eso ya está en las esta­dís­ti­cas, Chi­na tie­ne el 18% del PBI mun­dial, lue­go vie­ne Eura­sia, Rusia, India, Indo­ne­sia, que aquí en Lati­noa­mé­ri­ca ni la cono­ce­mos y que es un país muy gran­de, 240 millo­nes de per­so­nas, tie­ne un PBI mayor que Bra­sil, medi­do por los bie­nes pro­du­ci­dos, y lue­go vie­ne Esta­dos Uni­dos en ter­cer lugar con el 10 o 15%. De ese nue­vo polo eco­nó­mi­co sur­gi­rá la nece­si­dad de una nue­va mone­da y el dólar tie­ne sus días con­ta­dos como mone­da inter­na­cio­nal, aun­que toda­vía va a seguir en Lati­noa­mé­ri­ca. Tam­bién, van a sur­gir de esa cri­sis nue­vas seña­les ideo­ló­gi­cas de sali­das para el capi­ta­lis­mo, seña­les que apun­tan para el post­ca­pi­ta­lis­mo. Digo seña­les, por­que toda­vía no son fuer­zas organizadas. 

¿Cuá­les serían esas seña­les de las que habla?

-Des­de el pun­to de vis­ta polí­ti­co, 130 paí­ses fue­ron a Pekín a pedir por favor ayu­da y los chi­nos ayu­da­ron a 82 paí­ses, nadie fue a Washing­ton a pedir a Trump ayu­da. Al con­tra­rio, cuan­do él pudo a noso­tros (a Bra­sil) nos robó equi­pos médi­cos que venían de Chi­na y se para­ron en Mia­mi para reabas­te­cer los avio­nes, no fue Trump como Gobierno, pero fue­ron empre­sas grin­gas que que­rían tener más ganan­cias reven­dien­do en Esta­dos Uni­dos y no en Bra­sil. Es un sím­bo­lo, y lo es tam­bién la acti­tud que Cuba tuvo envian­do médi­cos a no sé cuán­tos paí­ses, pero más que el núme­ro de paí­ses, los médi­cos que lle­ga­ron a Ita­lia, los que fue­ron envia­dos a Hon­du­ras que es un país de dere­cha o a El Sal­va­dor que tam­bién es un gobierno de dere­cha. Enton­ces, cuan­do los cuba­nos dicen que a ellos les intere­sa la vida, las per­so­nas y no su par­ti­do, esa es una señal civi­li­za­to­ria de la huma­ni­dad, eso no es peque­ña cosa.
En ese esce­na­rio es que debe­mos ana­li­zar lo que ocu­rrió en Vene­zue­la. Aquí algu­nos de noso­tros se que­da­ron asus­ta­dos, un tan­to para­noi­cos, de que iba a haber una inva­sión mili­tar a Vene­zue­la, y yo les decía que se vayan a dor­mir tran­qui­los que no va a pasar nada. Por­que tuve la suer­te, no recuer­do si tu esta­bas tam­bién allí en febre­ro en Cara­cas, en la Asam­blea, ahí sí fue el momen­to cla­ve que ellos podrían haber inva­di­do mili­tar­men­te y con una corre­la­ción de fuer­zas favo­ra­bles a ellos, lo que les fal­tó fue el Ejér­ci­to colom­biano y el bra­si­le­ño. Entre noso­tros, Mou­rao, que no es ton­to, no es fas­cis­ta, impi­dió que las Fuer­zas Arma­das bra­si­le­ñas se invo­lu­cra­sen por la vía mili­tar. En la emba­ja­da bra­si­le­ña en Cara­cas, un Coro­nel era cuña­do de Mou­rao y tenía infor­ma­cio­nes mili­ta­res, y le debe haber dicho a éste que no se atre­van, por­que uste­des van a vol­ver­se en ataú­des. Enton­ces, Mou­rao se dio cuen­ta que no era una dic­ta­du­ra, que no es Madu­ro, que hay pue­blo orga­ni­za­do y que hay una fuer­za boli­va­ria­na arma­da con reta­guar­dia chi­na, ira­ní, rusa. No, no va a haber inva­sión militar. 
Ese mis­mo aná­li­sis lo hizo Mike Pom­peo, ya que no pue­den arti­cu­lar gobier­nos de paí­ses, tie­nen que ir por el méto­do anti­guo, los mer­ce­na­rios, y con­tra­ta­ron a esos idio­tas del mis­mo padrón de Guai­dó para hacer ese esce­na­rio que pare­ce cosa de pelí­cu­la. Aquí en Bra­sil hay una pelí­cu­la muy pare­ci­da, aun­que fue hecha fic­cio­na­da, se lla­ma “Bacu­rau», en que un gru­po de grin­gos se toma un pue­bli­to en el inte­rior del nores­te. Lo que ocu­rrió en Vene­zue­la fue el “Bacu­rau» de ver­dad, por­que los pes­ca­do­res fue­ron los pri­me­ros que aga­rra­ron a esos mer­ce­na­rios, lla­ma­ron a las Fuer­zas Arma­das y lo demás ya se sabe. 
Pero, en secuen­cia la soli­da­ri­dad inter­na­cio­nal, la soli­da­ri­dad aho­ra del pue­blo ira­ní, tie­ne que tener mucha volun­tad polí­ti­ca, no es sólo deci­sión del Gobierno de enviar cin­co bar­cos con gaso­li­na, eso es el pue­blo detrás, inde­pen­dien­te­men­te de la ideo­lo­gía del par­ti­do. Creo que hay seña­les que demues­tran que noso­tros vamos a salir de esta con la nece­si­dad de cons­truir nue­vas orga­ni­za­cio­nes inter­na­cio­na­les por­que los apa­ra­tos que exis­ten hoy de Nacio­nes Uni­das, OMC, no sir­ven para nada, son resul­ta­do de la corre­la­ción de fuer­zas que salie­ron de la Segun­da Gue­rra Mun­dial, que aho­ra aca­bó con esta cri­sis, ellos mis­mos lo dicen. 

-Ya varios líde­res y movi­mien­tos lati­no­ame­ri­ca­nos y de otros con­ti­nen­tes están advir­tien­do eso mis­mo. Hugo Chá­vez insis­tía en refor­mu­lar estos orga­nis­mos inter­na­cio­na­les que actúan como peo­nes del Imperio.

-Si, van a sur­gir de ese nue­vo esce­na­rio nue­vas fuer­zas y, por lo tan­to, ten­dre­mos que tener nue­va mone­da y nue­vos orga­nis­mos inter­na­cio­na­les. Ahí, el Papa Fran­cis­co, gau­cho como yo, ten­drá un rol impor­tan­te por­que es un poco visio­na­rio tam­bién en eso y ya vie­ne hablan­do de cosas intere­san­tes. En ese sen­ti­do de la corre­la­ción de fuer­zas inter­na­cio­na­les ten­dre­mos que pen­sar orga­nis­mos que no sean sólo de gobier­nos o Esta­dos, que se mez­clen con la socie­dad, con la ciencia. 

-¿Qué me dice de la OMS en la que tan­to con­fían los gobiernos?

-La Orga­ni­za­ción Mun­dial de la Salud de hecho no hizo nada, se com­por­ta­ron como el médi­co de fami­lia y dije­ron que hay que lavar­se las manos, que no hay que mez­clar­se con los veci­nos, el padre dan­do con­se­jos, pero si el hijo pide una píl­do­ra no hay, un res­pi­ra­dor no hay. Enton­ces, la Orga­ni­za­ción Mun­dial de la Salud fue un médi­co inter­na­cio­nal, pero no resol­vió nada, tan­to que los grin­gos para­ron de dar­le dine­ro y tam­po­co ocu­rrió nada, el dine­ro iba sólo para los buró­cra­tas que sacan su sala­rio en dóla­res o euros. 

-¿Fren­te a un esce­na­rio post-pan­de­mia es pesi­mis­ta u optimista?

-Soy opti­mis­ta, creo que sal­dre­mos con la nece­si­dad de cons­truir nue­vos orga­nis­mos inter­na­cio­na­les y, quie­ro apro­ve­char el espa­cio para repe­tir que tene­mos des­de las fuer­zas popu­la­res y de izquier­da que pro­du­cir un nue­vo pro­gra­ma que dia­lo­gue con los nue­vos dile­mas de la huma­ni­dad. Estoy empe­zan­do a hablar con nues­tros com­pa­ñe­ros de todo el mun­do. Esta sema­na hablé con nues­tros ami­gos de Asia que ten­dría­mos que pro­mo­ver una nue­va con­fe­ren­cia de dile­mas de la huma­ni­dad, con­tar ahí con los movi­mien­tos popu­la­res, los par­ti­dos, los sin­di­ca­tos, gen­te revo­lu­cio­na­ria, cris­tia­nos, no impor­tan las reli­gio­nes ni las siglas, pero eva­luar que apren­di­mos con la cri­sis, qué hay que hacer en el post­ca­pi­ta­lis­mo, que son temas de la civi­li­za­ción, no es un pro­gra­ma de par­ti­dos, es un pro­gra­ma para la humanidad. 
En esos dile­mas que la huma­ni­dad tie­ne sobre la mesa, el pri­me­ro de ellos es el tema de la soli­da­ri­dad. No es posi­ble sal­var el pla­ne­ta, la gen­te, los seres vivos, si no basa­mos todas nues­tras accio­nes en la soli­da­ri­dad, o sea, en que todos somos igua­les, todos tene­mos que con­tar. Eso sería un cam­bio para­dig­má­ti­co para las orga­ni­za­cio­nes inter­na­cio­na­les, para el com­por­ta­mien­to de noso­tros, cam­bia­ría la for­ma de ver, inclu­so, la dispu­ta del poder polí­ti­co, que a veces entre noso­tros, los de izquier­da, sólo que­re­mos el poder para nues­tro gru­pi­to e ima­gi­na­mos que el poder es por­que se tie­nen más car­gos. El poder real es cuan­do cons­tru­ya­mos una socie­dad don­de todos ten­gan los mis­mos dere­chos, eso es poder, entre­gar el poder para la gen­te, para que todos nos libe­re­mos y no sola­men­te decir que tal par­ti­do de izquier­da está en el gobierno. Noso­tros aquí en Bra­sil lo pode­mos decir como auto­crí­ti­ca por­que estu­vi­mos ahí 14 años, ¿y?, nos sal­va­mos algu­nos, pero vino una cri­sis tre­men­da. O sea, los gobier­nos no logran más enfren­tar la cri­sis del modo de pro­duc­ción capi­ta­lis­ta, eso sólo será resuel­to por las masas en miles de for­mas de organización. 

Itu­rria /​Fuen­te

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