Argen­ti­na. Pre­sen­tan soli­ci­ta­da en el Sena­do para que Alpe­ro­vich sea remo­vi­do de su ban­ca por violador

Resu­men Lati­no­ame­ri­cano 26 de mayo de 2020

La orga­ni­za­ción Abo­fem, de Argen­ti­na pre­sen­tó en el Sena­do una soli­ci­ta­da diri­gi­da a la pre­si­den­ta de la Cáma­ra de Sena­do­res Dra. Cris­ti­na Fer­nán­dez de Kirch­ner en el que se soli­ci­ta que Alpe­ro­vich, acu­sa­do por abu­so sexual sea remo­vi­do de su ban­ca por incum­pli­mien­to en sus debe­res públi­cos (art. 66 CN). Nora Cor­ti­ñas, Madre de Pla­za de Mayo Línea Fun­da­do­ra enca­be­za­ba las fir­mas de apo­yo a este documento. 

Recor­dar que tras ser denun­cia­do públi­ca y judi­cial­men­te por su sobri­na segun­da, el sena­dor argen­tino y tres veces gober­na­dor de la pro­vin­cia de Tucu­mán, José Alpe­ro­vich, que­dó impu­tado por «deli­tos con­tra la inte­gri­dad sexual» el pasa­do diciem­bre de 2019. 

Nin­gún Abu­sa­dor, ni femi­ci­da nos representa 

Frag­men­to final del documento: 

El com­pro­mi­so del actual Pre­si­den­te de la Nación, por su rati­fi­ca­ción tuvo lugar en la Aper­tu­ra del Perio­do Ordi­na­rio 138 (01÷03÷2020)
Cita­mos al pre­sen­te, un frag­men­to del comu­ni­ca­do de la denun­cian­te de Alpe­ro­vich, admi­ra­mos su fuer­za y su poder de resi­lien­cia. Nos recor­da­mos una vez más que no esta­mos solas.

Tes­ti­mo­nio de la sobri­na abu­sa­da:
» (…)Para mayo del 2019 no podía cum­plir con mis res­pon­sa­bi­li­da­des labo­ra­les dia­rias, no esta­ba conec­ta­da a nada ni a nadie. Me sen­tía total­men­te ausen­te, per­di­da, haga lo que haga o esté don­de esté, has­ta que lle­gó el día en el que direc­ta­men­te no pude siquie­ra levan­tar­me de mi cama para ir a tra­ba­jar, ya no podía más. Anun­cié mi fal­ta y jun­té fuer­zas toda esa maña­na para ani­mar­me a hablar con él. Por pri­me­ra vez me sen­tí con las herra­mien­tas para cui­dar­me de la situa­ción, yo ya esta­ba rota y no tenía nada que per­der, a par­tir de ese momen­to se tra­ta­ba de empe­zar a con­cep­tua­li­zar, lla­mar a los hechos y a las per­so­nas por su nom­bre. Empe­cé por ele­gir un ámbi­to de segu­ri­dad para mí al reu­nir­me con él. Decir­le a mí abu­sa­dor que no podía con­ti­nuar por­que nece­si­ta­ba ale­jar­me de él para sanar­me del dolor que me había cau­sa­do por lo que me había hecho, era una con­ver­sa­ción difí­cil de afron­tar. Por eso ele­gí que fue­ra en su casa, don­de esta­ría su fami­lia cir­cu­lan­do y don­de sen­tí que ante el rom­pi­mien­to de mi silen­cio su reac­ción debía ser con­tro­la­da y podría salir de ahí a sal­vo. El 24 de mayo de 2019 mi cuer­po, mi con­cien­cia y mi ente­re­za para enfren­tar­lo me saca­ron de ahí para siem­pre. No nece­si­to que nadie me diga que José Alpe­ro­vich come­tió actos de abu­so con­tra mi inte­gri­dad físi­ca, sexual y psi­co­ló­gi­ca para que sea cier­to, yo sé que es cier­to, lo
● 6 /​/​/​Viví, me pasó a mí. Ele­gí ele­var mi caso a la Jus­ti­cia, a pesar de lo difí­cil que es lle­var a cabo una denun­cia, por mi nece­si­dad de poner las cosas en su lugar y de decir­las para libe­rar­me de su car­ga. Creo que legal y social­men­te es el lugar en el que le corres­pon­de estar y ser tra­ta­do. A nivel per­so­nal, tra­ba­jo mi recu­pe­ra­ción tan­to en tera­pia for­mal como en otros espa­cios de ayu­da. No le estoy hacien­do esto a nadie, ni mucho menos soy una mujer ins­tru­men­ta­li­za­da por nadie, me estoy curan­do a mí. Arri­bo una vez más al fin de todo este pro­fun­do y dolo­ro­so camino: SANAR. Cele­bro mis avan­ces y con­ti­núo para des­po­jar­me de este daño que me arro­lló y del cual lamen­ta­ble­men­te fui víc­ti­ma pero con la abso­lu­ta con­vic­ción de que se pue­de sanar” 

DOCUMENTO COMPLETO:

A la Pre­si­den­ta del Hono­ra­ble Sena­do de la Nación.
Dra. Cris­ti­na Fer­nán­dez de Kirchner

Con moti­vo de lo que es de públi­co cono­ci­mien­to el Sr. Alpe­ro­vich José Jor­ge soli­ci­tó Licen­cia Sin Goce de Habe­res con fecha 25 de Noviem­bre de 2019 (Expte 33112019) y la mis­ma se encuen­tra a tér­mino. Lo que moti­vó dicha licen­cia fue las denun­cias que se encuen­tran en cur­so en Tucu­mán bajo los autos “Alpe­ro­vich Jose Jor­ge s/​ABUSO SEXUAL CON ACCESO CARNAL ART 119 3er Párra­fo (Expte 807722019) y la cau­sa que tra­mi­ta en CABA por el mis­mo deli­to (Expte 867652019)
Veni­mos for­mal­men­te y colec­ti­va­men­te a mani­fes­tar­nos, fren­te al pre­sun­to regre­so de Alpe­ro­vich a sus fun­cio­nes como legis­la­dor por la Pro­vin­cia de Tucu­mán.
I. Legi­ti­ma­ción Acti­va
Fun­da­mos nues­tra pre­sen­ta­ción en los artícu­los 14, 18 y 33 de la Cons­ti­tu­ción Nacio­nal Argen­ti­na que garan­ti­za –entre otros dere­chos- que todos los habi­tan­tes de la Nación gocen de los dere­chos a peti­cio­nar a las auto­ri­da­des y al debi­do pro­ce­so.
Prin­ci­pal­men­te en el Art 22 de Nues­tra Car­ta Mag­na “El pue­blo no deli­be­ra ni gobier­na, sino por medio de sus repre­sen­tan­tes y auto­ri­da­des crea­das por esta Cons­ti­tu­ción” (…) Articu­lo que hace refe­ren­cia a nues­tro sis­te­ma repre­sen­ta­ti­vo, es decir, el Pue­blo dele­ga su sobe­ra­nía en per­so­nas ele­gi­das a tra­vés del voto popu­lar. Es impor­tan­te enmar­car la dele­ga­ción de sobe­ra­nía, no solo como un acto que se per­fec­cio­na a tra­vés del VOTO, sino que enten­de­mos que quie­nes ocu­pan car­gos repre­sen­ta­ti­vos, en este caso en el PODER LEGISLATIVO, en la Cáma­ra de Sena­do­res, debe ver­se refle­ja­do de prin­ci­pio a fin en sus fun­cio­nes. He aquí la gran preo­cu­pa­ción de las fir­man­tes, como la socie­dad toda, fren­te a esa repre­sen­ta­ti­vi­dad, que es inse­pa­ra­ble la per­so­na del car­go, en el caso de refe­ren­cia del legis­la­dor Alpe­ro­vich José Jor­ge, dado que nos encon­tra­mos fren­te a un legis­la­dor acu­sa­do de ABUSO SEXUAL AGRAVADO en Tucu­mán y en Ciu­dad de Bue­nos Aires, don­de
● 2
es IMPOSIBLE dejar pasar ese hecho, por­que si bien no se rela­cio­na con su ban­ca como legis­la­dor, si se rela­cio­na con sus con­vic­cio­nes, con su per­cep­ción de la reali­dad y su posi­ción de poder fren­te a las muje­res. Es into­le­ra­ble para toda la comu­ni­dad de muje­res y disi­den­cias, el encon­trar­nos con legis­la­do­res que defi­nen nues­tro des­tino demo­crá­ti­co mani­fes­ta­do en la ela­bo­ra­ción de las nor­mas, que ese pues­to sea ocu­pa­do por un legis­la­dor que vio­la la CONSTITUCION y LOS TRATADOS INTERNACIONALES, con el terri­ble agra­van­te de estar acu­sa­do de la comi­sión de deli­tos en for­ma reite­ra­da con­tra la inte­gri­dad sexual.
Hoy feliz­men­te nos encon­tra­mos con una mayor difu­sión y cum­pli­mien­to de la Ley Micae­la en todo el terri­to­rio argen­tino. En este sen­ti­do, la apli­ca­ción de la pers­pec­ti­va de Géne­ro no se ago­ta en la imple­men­ta­ción teó­ri­ca de la mis­ma sino tam­bién en su apli­ca­ción prác­ti­ca y coti­dia­na, entién­da­se que la repro­duc­ción de este­reo­ti­pos, don­de ocu­pan las esfe­ras de poder per­so­nas como Alpe­ro­vich, es NO APLICAR PERSPECTIVA DE GENERO. 

II FUNDAMENTOS
1)-El Esta­do argen­tino incor­po­ro al sis­te­ma jurí­di­co La ley 26485 “Ley de pro­tec­ción inte­gral para pre­ve­nir, san­cio­nar y erra­di­car la vio­len­cia con­tra las muje­res en los ámbi­tos en que desa­rro­llen sus rela­cio­nes inter­per­so­na­les” (B.O. 14/​04/​2009) y su Decre­to Regla­men­ta­rio 10112010 (B.O. 20/​07/​2010) está basa­da prin­ci­pal­men­te en la Con­ven­ción Inter­ame­ri­ca­na para Pre­ve­nir, San­cio­nar y Erra­di­car la Vio­len­cia con­tra la Mujer (rati­fi­ca­da por ley 24.632, B.O. 9/​4/​1996), (Con­ven­ción de Belem do Pará), en la Con­ven­ción sobre la Eli­mi­na­ción de todas las For­mas de dis­cri­mi­na­ción con­tra la Mujer (Nacio­nes Uni­das, 1979, rati­fi­ca­da por ley 23.179 (B.O. 03/​06/​1985; incor­po­ra­da a la Cons­ti­tu­ción Nacio­nal por art. 75 inc. 22) y en la Con­ven­ción sobre los Dere­chos del Niño (Nacio­nes Uni­das, rati­fi­ca­da por ley 23.849 (22÷10÷1990); art. 75 inc. 22 CN). Es una ley de dere­chos huma­nos. Al res­pec­to, la con­ven­ción inter­ame­ri­ca­na cita­da, en su Preám­bu­lo afir­ma: “…que la vio­len­cia con­tra la mujer cons­ti­tu­ye una vio­la­ción de los dere­chos huma­nos y las liber­ta­des fun­da­men­ta­les y limi­ta total o par­cial­men­te a la mujer el reco­no­ci­mien­to, goce y ejer­ci­cio de tales dere­chos y liber­ta­des…” “…es una ofen­sa a la dig­ni­dad huma­na y una mani­fes­ta­ción de las rela­cio­nes de poder his­tó­ri­ca­men­te des­igua­les entre muje­res y hom­bres…” “…la eli­mi­na­ción de la vio­len­cia con­tra la mujer es con­di­ción indis­pen­sa­ble para su desa­rro­llo indi­vi­dual y social y su ple­na e igua­li­ta­ria par­ti­ci­pa­ción en todas las esfe­ras de la vida…”
El ESTADO es res­pon­sa­ble por la comi­sión de vio­len­cia que sea ejer­ci­da por acción u omi­sión… con lo cual con­si­de­ra­mos que es de vital impor­tan­cia que sea el mis­mo ESTADO, quien tome las medi­das per­ti­nen­tes para el APARTAMIENTO PREVENTIVO DEL Sr Alpe­ro­vich José Jor­ge ya que su regre­so a su pues­to como Fun­cio­na­rio públi­co, como legis­la­dor aten­ta con­tra la ley 26.485.
Que un legis­la­dor que es acu­sa­do de abu­so sexual, se encon­tra­ra sesio­nan­do, ¿aca­so ese no es un acto extre­ma­da­men­te vio­len­to? El Esta­do al tole­rar­lo, ¿no esta­ría repro­du­cien­do prác­ti­cas que por omi­sión son vio­len­tas?
● 3
El art 4 de la nor­ma cita­da sos­tie­ne que “Se entien­de por vio­len­cia con­tra las muje­res toda con­duc­ta, acción u omi­sión, que de mane­ra direc­ta o indi­rec­ta, tan­to en el ámbi­to públi­co como en el pri­va­do, basa­da en una rela­ción des­igual de poder, afec­te su vida, liber­tad, dig­ni­dad, inte­gri­dad físi­ca, psi­co­ló­gi­ca, sexual, eco­nó­mi­ca o patri­mo­nial, como así tam­bién su segu­ri­dad per­so­nal. Que­dan com­pren­di­das las per­pe­tra­das des­de el Esta­do o por sus agen­tes. Se con­si­de­ra vio­len­cia indi­rec­ta, a los efec­tos de la pre­sen­te ley, toda con­duc­ta, acción omi­sión, dis­po­si­ción, cri­te­rio o prác­ti­ca dis­cri­mi­na­to­ria que pon­ga a la mujer en des­ven­ta­ja con res­pec­to al varón. A su vez en el art. 5.3 esta­ble­ce que la vio­len­cia sexual es: Cual­quier acción que impli­que la vul­ne­ra­ción en todas sus for­mas, con o sin acce­so geni­tal, del dere­cho de la mujer de deci­dir volun­ta­ria­men­te acer­ca de su vida sexual o repro­duc­ti­va a tra­vés de ame­na­zas, coer­ción, uso de la fuer­za o inti­mi­da­ción, inclu­yen­do la vio­la­ción den­tro del matri­mo­nio o de otras rela­cio­nes vin­cu­la­res o de paren­tes­co, exis­ta o no con­vi­ven­cia, así como la pros­ti­tu­ción for­za­da, explo­ta­ción, escla­vi­tud, aco­so, abu­so sexual y tra­ta de muje­res. Y en su art. 5.2 que la vio­len­cia psi­co­ló­gi­ca es: La que cau­sa daño emo­cio­nal y dis­mi­nu­ción de la auto­es­ti­ma o per­ju­di­ca y per­tur­ba el pleno desa­rro­llo per­so­nal o que bus­ca degra­dar o con­tro­lar sus accio­nes, com­por­ta­mien­tos, creen­cias y deci­sio­nes, median­te ame­na­za, aco­so, hos­ti­ga­mien­to, res­tric­ción, humi­lla­ción, des­hon­ra, des­cré­di­to, mani­pu­la­ción ais­la­mien­to. Inclu­ye tam­bién la cul­pa­bi­li­za­ción, vigi­lan­cia cons­tan­te, exi­gen­cia de obe­dien­cia sumi­sión, coer­ción ver­bal, per­se­cu­ción, insul­to, indi­fe­ren­cia, aban­dono, celos exce­si­vos, chan­ta­je, ridi­cu­li­za­ción, explo­ta­ción y limi­ta­ción del dere­cho de cir­cu­la­ción o cual­quier otro medio que cau­se per­jui­cio a su salud psi­co­ló­gi­ca y a la auto­de­ter­mi­na­ción. )”
2)- El Art 66 de nues­tra Cons­ti­tu­ción Nacio­nal esbo­za” Cada Cáma­ra hará su regla­men­to y podrá con dos ter­cios de votos, corre­gir a cual­quie­ra de sus miem­bros por des­or­den de con­duc­ta en el ejer­ci­cio de sus fun­cio­nes, o remo­ver­lo por inha­bi­li­dad físi­ca o moral sobre­vi­nien­te a su incor­po­ra­ción, y has­ta excluir­le de su seno; pero bas­ta­rá la mayo­ría de uno sobre la mitad de los pre­sen­tes para deci­dir en las renun­cias que volun­ta­ria­men­te hicie­ren de sus car­gos.”
Con énfa­sis fun­da­mos la pre­sen­te en otra nor­ma fun­da­men­tal, ampa­rán­do­nos en lo pre­vis­to por nues­tra Car­ta Mag­na, dete­nién­do­nos en lo siguien­te: (…) “en el ejer­ci­cio de sus fun­cio­nes, o remo­ver­lo por inha­bi­li­dad físi­ca o moral sobre­vi­nien­te a su incor­po­ra­ción”
Es un hecho gra­ve­men­te repro­cha­ble, ade­más de sobre­vi­nien­te que encuen­tra al accio­nar de Alpe­ro­vich por las acu­sa­cio­nes de comi­sión de deli­tos con­tra la inte­gri­dad sexual de su sobri­na, no es un deta­lle menor que la mis­ma tra­ba­ja­ba con él, lo cual agra­va aún más, el hecho abe­rran­te del abu­so sexual, ya que pone de mani­fies­to con más énfa­sis que su com­por­ta­mien­to en su ámbi­to de tra­ba­jo es atra­ve­sa­do por su for­ma de con­ce­bir a la mujer como un obje­to sien­do pasi­ble de ultra­jar, abu­san­do sexual­men­te y psi­co­ló­gi­ca­men­te de ella.
● 4
Lamen­ta­ble­men­te dicha acla­ra­ción, nos pare­ce nece­sa­ria hacer­la, por­que toda­vía nos encon­tra­mos con argu­men­tos que dejan en el fue­ro pri­va­do de las per­so­nas al abu­so sexual, (des­de el pun­to de vis­ta moral).
Siguien­do en este orden de ideas, el art 66 plan­tea: “Cada Cáma­ra dic­ta su pro­pio regla­men­to interno, el cual con­tie­ne las reglas de fun­cio­na­mien­to de cada Cáma­ra, sus sesio­nes, deba­tes y vota­cio­nes, el ingre­so de sus miem­bros”
Como así tam­bién cuen­tan con el pri­vi­le­gio del poder dis­ci­pli­na­rio” para con sus miem­bros a saber:
Correc­ción dis­ci­pli­na­ria duran­te la labor par­la­men­ta­ria: Que apun­ta a la correc­ción de la con­duc­ta inde­bi­da ( altas meno­res).
Remo­ción: Se podrá remo­ver del car­go a un legis­la­dor cuan­do: por pro­ble­mas físi­cos o MORALES, entién­da­se mora­les, el tener una vida inmo­ral que lo haga indigno del car­go.
¿Aca­so no es inmo­ral, que Alpe­ro­vich esté sien­do acu­sa­do penal­men­te de abu­so sexual AGRAVADO?
Creer que el Abu­so, se ago­ta en el hecho en sí mis­mo, seria no enten­der que los abu­sos sexua­les más allá de per­pe­trar­se en la mayo­ría de los casos en ámbi­tos intra­fa­mi­lia­res, lle­van con­si­go abu­so de poder, abu­so de con­fian­za, vio­len­cia psi­co­ló­gi­ca. En los casos ut spra men­cio­na­dos tam­bién nos encon­tra­mos en todo el acto abu­si­vo, la vio­len­cia labo­ral.
¿Es nece­sa­rio algún argu­men­to más, para con­si­de­rar los actos de Alpe­ro­vich como una elec­ción de vida inmo­ral?
Sin duda la con­ti­nua­ción en su car­go es un hecho de vio­len­cia, que pone en peli­gro a las demás tra­ba­ja­do­ras del Poder Legis­la­ti­vo. El abu­so sexual no es un hecho ais­la­do, es la mani­fes­ta­ción de este legis­la­dor hacia las muje­res, es hacer uso de su poder como fun­cio­na­rio públi­co para vio­len­tar a las muje­res.
Extrae­mos al pre­sen­te las defi­ni­cio­nes en el Dere­cho Penal Inter­na­cio­nal
Del abu­so sexual como lo defi­ne nues­tro Art 119 Códi­go Penal, y Sgtes, deno­mi­na­do en otros orde­na­mien­tos jurí­di­cos como Vio­la­ción a saber: esti­pu­lan que los actos sexua­les espe­ci­fi­ca­dos cons­ti­tu­yen el deli­to de vio­la­ción no sólo cuan­do están acom­pa­ña­dos de fuer­za o ame­na­za de fuer­za, sino tam­bién en pre­sen­cia de otras cir­cuns­tan­cias espe­cí­fi­cas. Estas cir­cuns­tan­cias inclu­yen que la víc­ti­ma sea pues­ta en un esta­do en el que no pue­da resis­tir, que estu­vie­se par­ti­cu­lar­men­te vul­ne­ra­ble o que fue­se inca­paz de resis­tir debi­do a una dis­ca­pa­ci­dad físi­ca o men­tal, o por­que fue inducido/​a al acto por sor­pre­sa o dis­tor­sión.
Los códi­gos pena­les de varias juris­dic­cio­nes en Euro­pa con­ti­nen­tal con­tie­nen dis­po­si­cio­nes de este tipo. El Códi­go Penal sui­zo esti­pu­la que cual­quie­ra que obli­gue a una mujer a tener rela­cio­nes sexua­les “en par­ti­cu­lar por medio de ame­na­zas o vio­len­cia, pre­sio­nan­do psi­co­ló­gi­ca­men­te a la víc­ti­ma o vol­vién­do­la inca­paz de resis­tir” come­te una vio­la­ción. La dis­po­si­ción sobre la vio­la­ción en el Códi­go Penal de Por­tu­gal con­tie­ne una refe­ren­cia simi­lar, en la que el per­pe­tra­dor no le per­mi­te resis­tir a la víc­ti­ma. La dis­po­si­ción rele­van­te en el Códi­go Penal de Fran­cia defi­ne la vio­la­ción como “cual­quier acto de pene­tra­ción sexual de cual­quier naturaleza

Jurisprudencia/​Violencia de Géne­ro 2da.ediciónactualizada, CEJIL, Com­pi­la­do Lilia­na Tojo)
Den­tro los deli­tos con­tra la inte­gri­dad sexual, ade­más del acto sexual en sí, hay otros ele­men­tos y moda­li­da­des de vio­len­cia con­tra la mujer, y es en este sen­ti­do enten­de­mos que nos encon­tra­mos fren­te a este supues­to del art 66 de nues­tra Cons­ti­tu­ción Nacio­nal, y que en su aná­li­sis nos per­mi­te afir­mar que Alpe­ro­vich se encuen­tra den­tro de los supues­tos enun­cia­dos. Facul­tan­do a las Cáma­ras, como par­te de la labor par­la­men­ta­ria a esta­ble­cer la remo­ción de un legis­la­dor o legis­la­do­ra, por la cau­sal de lle­var actos inmo­ra­les de vida que lo hagan indigno para el car­go.
Sien­do EVIDENTE e INMORAL el accio­nar de Alpe­ro­vich es que veni­mos como ciu­da­da­nes a reque­rir a las auto­ri­da­des que se apli­quen los meca­nis­mos, que ut supra men­cio­na­mos para su APARTAMIENTO PREVENTIVO segui­do de su REMOCION AL CARGO COMO SENADOR NACIONAL, por encon­trar­se bajo los supues­tos mani­fes­ta­dos, que pre­vé el art 66 de la CN.
Por últi­mo es de vital impor­tan­cia que el Con­ve­nio 190 OIT sea rati­fi­ca­do por nues­tro orde­na­mien­to jurí­di­co, el mis­mo san­cio­na expre­sa­men­te el aco­so y la vio­len­cia sexual en el ámbi­to del tra­ba­jo.
Rati­fi­car la Nor­ma es dar­le visi­bi­li­dad y que el Esta­do argen­tino se com­pro­me­ta a su erradicación. 

El com­pro­mi­so del actual Pre­si­den­te de la Nación, por su rati­fi­ca­ción tuvo lugar en la Aper­tu­ra del Perio­do Ordi­na­rio 138 (01÷03÷2020)
Cita­mos al pre­sen­te, un frag­men­to del comu­ni­ca­do de la denun­cian­te de Alpe­ro­vich, admi­ra­mos su fuer­za y su poder de resi­lien­cia. Nos recor­da­mos una vez más que no esta­mos solas.
(…)Para mayo del 2019 no podía cum­plir con mis res­pon­sa­bi­li­da­des labo­ra­les dia­rias, no esta­ba conec­ta­da a nada ni a nadie. Me sen­tía total­men­te ausen­te, per­di­da, haga lo que haga o esté don­de esté, has­ta que lle­gó el día en el que direc­ta­men­te no pude siquie­ra levan­tar­me de mi cama para ir a tra­ba­jar, ya no podía más. Anun­cié mi fal­ta y jun­té fuer­zas toda esa maña­na para ani­mar­me a hablar con él. Por pri­me­ra vez me sen­tí con las herra­mien­tas para cui­dar­me de la situa­ción, yo ya esta­ba rota y no tenía nada que per­der, a par­tir de ese momen­to se tra­ta­ba de empe­zar a con­cep­tua­li­zar, lla­mar a los hechos y a las per­so­nas por su nom­bre. Empe­cé por ele­gir un ámbi­to de segu­ri­dad para mí al reu­nir­me con él. Decir­le a mí abu­sa­dor que no podía con­ti­nuar por­que nece­si­ta­ba ale­jar­me de él para sanar­me del dolor que me había cau­sa­do por lo que me había hecho, era una con­ver­sa­ción difí­cil de afron­tar. Por eso ele­gí que fue­ra en su casa, don­de esta­ría su fami­lia cir­cu­lan­do y don­de sen­tí que ante el rom­pi­mien­to de mi silen­cio su reac­ción debía ser con­tro­la­da y podría salir de ahí a sal­vo. El 24 de mayo de 2019 mi cuer­po, mi con­cien­cia y mi ente­re­za para enfren­tar­lo me saca­ron de ahí para siem­pre. No nece­si­to que nadie me diga que José Alpe­ro­vich come­tió actos de abu­so con­tra mi inte­gri­dad físi­ca, sexual y psi­co­ló­gi­ca para que sea cier­to, yo sé que es cier­to, lo
● 6
viví, me pasó a mí. Ele­gí ele­var mi caso a la Jus­ti­cia, a pesar de lo difí­cil que es lle­var a cabo una denun­cia, por mi nece­si­dad de poner las cosas en su lugar y de decir­las para libe­rar­me de su car­ga. Creo que legal y social­men­te es el lugar en el que le corres­pon­de estar y ser tra­ta­do. A nivel per­so­nal, tra­ba­jo mi recu­pe­ra­ción tan­to en tera­pia for­mal como en otros espa­cios de ayu­da. No le estoy hacien­do esto a nadie, ni mucho menos soy una mujer ins­tru­men­ta­li­za­da por nadie, me estoy curan­do a mí. Arri­bo una vez más al fin de todo este pro­fun­do y dolo­ro­so camino: SANAR. Cele­bro mis avan­ces y con­ti­núo para des­po­jar­me de este daño que me arro­lló y del cual lamen­ta­ble­men­te fui víc­ti­ma pero con la abso­lu­ta con­vic­ción de que se pue­de sanar”
Nin­gún Abu­sa­dor, ni femi­ci­da nos representa

Itu­rria /​Fuen­te

Artikulua gustoko al duzu? / ¿Te ha gustado este artículo?

Share on facebook
Share on Facebook
Share on twitter
Share on Twitter

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *