Colom­bia. El mane­jo de la pan­de­mia y la dispu­ta con el neoliberalismo

Por Pedro San­ta­na Rodrí­guez. Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 26 mayo de 2020 

El mane­jo eco­nó­mi­co que los gobier­nos vie­nen dan­do a la pan­de­mia oca­sio­na­da por la Covid-19 refle­ja el gra­do de corre­la­ción de fuer­zas socia­les y polí­ti­cas en cada una de nues­tras socie­da­des. Colom­bia no es aje­na a esta realidad. 

Las medi­das imple­men­ta­das en el país bus­can en pri­mer lugar paliar con el menor cos­to posi­ble las secue­las socia­les deri­va­das de las medi­das toma­das para con­tro­lar la velo­ci­dad del con­ta­gio y evi­tar el des­bor­de o colap­so de los debi­li­ta­dos sis­te­mas de salud pri­va­ti­za­dos des­de comien­zos de los años noven­ta del siglo XX. Las medi­das como lo hemos seña­la­do en reite­ra­das oca­sio­nes han con­sis­ti­do en uti­li­zar las redes foca­li­za­das de asis­ten­cia social para dis­tri­buir recur­sos mone­ta­rios suma­men­te limi­ta­dos con los que se ha podi­do lle­gar ape­nas a un núcleo bási­co de cin­co millo­nes de hoga­res que resul­ta muy limi­ta­do y fran­ca­men­te insu­fi­cien­te no solo por la cober­tu­ra sino por la irri­so­ria cuan­tía de las mis­mas. Para enfren­tar el pro­ble­ma de la limi­ta­da cober­tu­ra el gobierno puso en mar­cha un pro­gra­ma de emer­gen­cia “ingre­so soli­da­rio” que bus­ca­ba lle­gar a otros tres millo­nes de fami­lias que no están en las redes asis­ten­cia­lis­tas con un sub­si­dio mone­ta­rio irri­so­rio de menos de US$50 dóla­res, pero se cho­có con las incon­sis­ten­cias de las bases de datos que esta­ban lle­nas de irre­gu­la­ri­da­des como per­so­nas falle­ci­das o que por sus ingre­sos no debe­rían ser obje­to de este mini­ma­lis­ta programa.

Los gobier­nos loca­les prin­ci­pal­men­te y el Minis­te­rio del Interior,
ante las demo­ras para la dis­tri­bu­ción de las ayu­das monetarias
limi­ta­das y ante los pro­ble­mas de cober­tu­ra, deci­dió repar­tir mercados
tam­bién limi­ta­dos con algu­nas excep­cio­nes como la de la gober­na­ción del
depar­ta­men­to del Mag­da­le­na que sí entre­gó una mer­ca­do ade­cua­do en
can­ti­dad y balan­cea­do, pero en la mayor par­te del país eran mer­ca­dos mal
balan­cea­dos y esca­sos y con un pro­ble­ma adi­cio­nal, que no lle­ga­ron a
una bue­na par­te del país como tuvo que reco­no­cer­lo la pro­pia errática
minis­tra del inte­rior, Ali­cia Aran­go, que seña­ló que a seis sema­nas de
decre­ta­da la cua­ren­te­na obli­ga­to­ria los mer­ca­dos no habían lle­ga­do a la
cos­ta pací­fi­ca, cul­pó de ello a la Uni­dad Nacio­nal de Ges­tión del
Ries­go, desig­na­da por el pro­pio gobierno para su distribución.

A esta estra­te­gia se sumó des­de el 27 de abril un ele­men­to que
pro­fun­di­za el mini­ma­lis­mo y mise­ra­bi­lis­mo como ele­men­tos cen­tra­les de la
res­pues­ta guber­na­men­tal. Con­sis­tió en fle­xi­bi­li­zar la cua­ren­te­na en dos
sec­to­res inten­si­vos en la uti­li­za­ción de mano de obra, la indus­tria de
la cons­truc­ción y la indus­tria manu­fac­tu­re­ra, que emplean unos 7.5
millo­nes de tra­ba­ja­do­res. Cons­cien­tes de los ries­gos de un estallido
social por la fal­ta de ali­men­tos y de asis­ten­cia huma­ni­ta­ria para los
sec­to­res más des­pro­te­gi­dos que son los que se rebus­can la vida en la
infor­ma­li­dad, que según Garay & Espi­tia lle­gan al menos al 50% del
total de la fuer­za de tra­ba­jo, mien­tras el Depar­ta­men­to Nacio­nal de
Esta­dís­ti­ca, DANE, cal­cu­la una tasa de infor­ma­li­dad del 62% y con un
gas­to públi­co que no lle­ga al 2% del PIB, diver­sos ana­lis­tas lo ubican
en 1,7% del PIB que suman todas las ayu­das apro­ba­das, el gobierno aflojó
la cua­ren­te­na auto­ri­zan­do la reac­ti­va­ción eco­nó­mi­ca en los dos sectores
men­cio­na­dos. Pos­te­rior­men­te ha con­ti­nua­do con la fle­xi­bi­li­za­ción en dos
direc­cio­nes: auto­ri­zan­do la entra­da al tra­ba­jo en otros sec­to­res como
super­fi­cies mayo­ris­tas, pro­duc­to­res de mue­bles, indus­tria automotriz,
pro­duc­tos infor­má­ti­cos, fabri­ca­ción de maqui­na­rias y equipos
indus­tria­les, talle­res de repa­ra­ción de vehícu­los, y otras actividades
mino­ris­tas. Y pre­pa­ra los pro­to­co­los para sec­to­res del comer­cio y
acti­vi­da­des como las pelu­que­rías y salas de belle­za, que en nues­tro país
del rebus­que son todos inten­si­vos en el uso de mano de obra. Ello sin
que se hayan rea­li­za­do tes­teos alea­to­rios sobre la pobla­ción para
iden­ti­fi­car a los por­ta­do­res asin­to­má­ti­cos y el real avan­ce de la
pan­de­mia en la pobla­ción que vie­ne cre­cien­do de mane­ra sig­ni­fi­ca­ti­va en
algu­nas regio­nes del país.

La otra par­te de la estra­te­gia ha con­sis­ti­do en fle­xi­bi­li­zar la
cua­ren­te­na en cer­ca de 800 muni­ci­pios que no han pre­sen­ta­do casos
com­pro­ba­dos del Covid-19, pero el que no se hayan regis­tra­do, no quiere
decir que no exis­tan, pues, como ya se dijo no se han rea­li­za­do pruebas
de diag­nós­ti­co en esos terri­to­rios. Estas medi­das son arries­ga­das y
des­de­ñan el man­da­to legal de tener en cuen­ta el prin­ci­pio de precaución.
Lo que se quie­re es reac­ti­var cuan­to antes el apa­ra­to pro­duc­ti­vo para
dis­mi­nuir la pre­sión social, con­tro­lar los bro­tes de pro­tes­ta que ya se
regis­tran en muchos muni­ci­pios ante las falen­cias de las políticas
asis­ten­cia­lis­tas que se han pues­to para hacer fren­te al ham­bre y a la
fal­ta de ingresos.

En la segun­da emer­gen­cia decre­ta­da por 30 días el pasa­do 6 de mayo el
gobierno, ha con­ti­nua­do con la línea impre­sa des­de la primera
emer­gen­cia social, eco­nó­mi­ca y eco­ló­gi­ca que había sido decre­ta­da el 17
de mar­zo, el mini­ma­lis­mo. Solo dos decre­tos han sido expe­di­dos con
algu­na tras­cen­den­cia para el mane­jo de la cri­sis. El segun­do para
ampliar el pri­me­ro que tomó la medi­da de sub­si­diar con un 40% del
sala­rio míni­mo las nómi­nas de todas las empre­sas cons­ti­tui­das como
per­so­nas jurí­di­cas por los pró­xi­mos tres meses. Empre­sas que hubiesen
per­di­do has­ta el 20% de su fac­tu­ra­ción. Esta medi­da como inmediatamente
se seña­ló deja­ba por fue­ra el 72% de las empre­sas media­nas y pequeñas
que son de patri­mo­nio fami­liar o de pro­pie­ta­rios natu­ra­les que no se han
cons­ti­tui­do como per­so­nas jurí­di­cas pero que pagan impues­tos, están
ins­cri­tos en las Cáma­ras de Comer­cio como lo exi­ge la nor­ma­ti­vi­dad que
las rige. Ante el recla­mo el gobierno tuvo que enmen­dar el error e
incluir a estas empre­sas, lo que a mi jui­cio es acertado.

Todas estas medi­das, ape­nas repre­sen­tan como bien lo señala
Kal­ma­no­vitz, $ 5.7 billo­nes de pesos o sea el 0,67% del PIB y todo el
gas­to social en sub­si­dios se man­tie­ne en una suma que no exce­de el 1,8%
adi­cio­nal del PIB, según el Fon­do Mone­ta­rio Inter­na­cio­nal, lo cual es un
esfuer­zo insu­fi­cien­te fren­te al daño eco­nó­mi­co que está sufrien­do la
socie­dad colom­bia­na. Esa can­ti­dad se repar­te así: 1% del PIB para gasto
adi­cio­nal en salud y 0,8% en trans­fe­ren­cias a los hoga­res, reduc­ción del
IVA y sub­si­dios a las nómi­nas. El minis­tro de Hacien­da está
con­si­de­ran­do, ade­más, dar algo a las per­so­nas natu­ra­les due­ñas de
peque­ños nego­cios que fue­ron exclui­das del pro­gra­ma, pero, conociéndolo
no alcan­za­rá el 0,1% del PIB. (Kal­ma­no­vitz, Salo­món. Las pro­pues­tas de
las coa­li­cio­nes. El Espec­ta­dor. 18, 05,2020). Como ya se indi­có un
segun­do decre­to de la segun­da Emer­gen­cia inclu­yó a este sector.

La dispu­ta por una ren­ta bási­ca extraordinaria

En medio de las polí­ti­cas públi­cas mini­ma­lis­tas pues­ta en mar­cha por
el Gobierno Uri­be-Duque para hacer fren­te a la pan­de­mia diversos
sec­to­res vie­nen plan­tea­do polí­ti­cas más ati­na­das y robus­tas para hacer
fren­te a la cri­sis lo cual impli­ca nece­sa­ria­men­te un mayor gas­to público
que como hemos seña­la­do pue­de tener dis­tin­tas fuen­tes de
finan­cia­mien­to: cré­di­to al gobierno por el Ban­co de la República,
uti­li­zar entre 10 y 15 mil millo­nes de dóla­res de las reservas
inter­na­cio­na­les, impues­to pro­gre­si­vo al patri­mo­nio de sec­to­res super
ricos de la socie­dad, impues­to a las gran­des cor­po­ra­cio­nes y empresas,
eli­mi­na­ción de exen­cio­nes tri­bu­ta­rias, todas ellas o una com­bi­na­to­ria de
las mis­mas daría los sufi­cien­tes recur­sos para polí­ti­cas más
sig­ni­fi­ca­ti­vas e inclu­yen­tes que evi­ten el ham­bre y per­mi­tan sor­tear la
cri­sis. Una de ellas muy bien docu­men­ta­da téc­ni­ca­men­te y que ha logrado
el res­pal­do de 50 de los 108 sena­do­res de la Repú­bli­ca es la de aprobar
una ren­ta bási­ca extra­or­di­na­ria por tres meses para cubrir el salario
míni­mo, unos 380 dóla­res a unos 4.7 millo­nes de familias.

La pro­pues­ta pre­sen­ta­da por Luis Jor­ge Garay & Jor­ge Enrique
Espi­tia pro­po­ne otor­gar una trans­fe­ren­cia no con­di­cio­na­da a los hogares
más vul­ne­ra­bles del país de un (1) sala­rio míni­mo legal vigente
($877,803 por mes) duran­te tres meses, en cali­dad de ren­ta básica
extra­or­di­na­ria de emer­gen­cia. Este con­jun­to de hoga­res podría lle­gar a
un orden de 3 millo­nes. Así, enton­ces, el cos­to fis­cal de la propuesta
sería de $7,9 billo­nes en el pre­sen­te año de 2020 (equi­va­len­te a un
0,72% del PIB).

Si el pro­gra­ma aumen­ta­ra para cubrir a 3.268.000 hoga­res que se
encuen­tran en pobre­za mone­ta­ria y se les otor­ga­ra duran­te tres (3) meses
un sala­rio míni­mo legal, el cos­to fis­cal ascen­de­ría a $8.6 billo­nes en
2020 (0,79% del PIB). Y para un uni­ver­so de 4 millo­nes 768 mil hogares
para acce­der a la ren­ta bási­ca extra­or­di­na­ria de emer­gen­cia de un
sala­rio míni­mo por tres meses, el cos­to fis­cal ascen­de­ría a los $13
billo­nes en 2020 (1,2% del PIB).[i]

La pro­pues­ta como hemos seña­la­do ha sido ava­la­da por 50 sena­do­res de todo el espec­tro polí­ti­co, pero, ha teni­do como pro­mo­to­res prin­ci­pa­les a los sena­do­res de la lla­ma­da Ban­ca­da Alter­na­ti­va a quie­nes se han suma­do otros sec­to­res. Recien­te­men­te tuvie­ron una reu­nión con el minis­tro de Hacien­da, Alber­to Carras­qui­lla, quien como comen­tó joco­sa­men­te uno de los par­ti­ci­pan­tes en la reu­nión escu­cho la pro­pues­ta y dijo que la estu­dia­ría, por lo menos, no nos sacó a pata­das, agregó.

La medi­da es nece­sa­ria pero se requie­re de una gran pre­sión para que
sea apro­ba­da y cons­ti­tui­ría una alter­na­ti­va entre otras medi­das para
hacer fren­te a la penu­ria y al ham­bre que se pasea por los sectores
popu­la­res y obre­ros del país. Será una lucha por dar y ganar de eso no
nos que­pa la menor duda.

* Fuen­te: Revis­ta Sur

Itu­rria /​Fuen­te

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