Argen­ti­na. La cien­tí­fi­ca mar­pla­ten­se que mar­có un antes y un des­pués en la detec­ción del COVID-19

Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 17 de mayo de 2020

«Mi voca­ción siem­pre estu­vo liga­da a hacer algo para el bien­es­tar común”, dijo Caro­li­na Carri­llo, inte­gran­te del gru­po de inves­ti­ga­ción que desa­rro­lló el kit que iden­ti­fi­ca la car­ga viral en poco más de una hora. Su his­to­ria aca­dé­mi­ca, la con­cre­ción de un anhe­lo y su víncu­lo con Ramón Carri­llo, pri­mer minis­tro de Salud del país.

“Yo
estu­dié bio­lo­gía por­que que­ría cam­biar el mun­do”
, con­tó Caro­li­na
Carri­llo 
con una son­ri­sa que tie­ne gra­ba­da en el ros­tro
des­de el vier­nes por la noche. La cien­tí­fi­ca mar­pla­ten­se for­mó par­te del equi­po
de inves­ti­ga­ción que desa­rro­lló un kit para detec­tar el
Covid-19 en poco más de una hora
, revo­lu­cio­na­rio avan­ce que fue
anun­cia­do por el pre­si­den­te Alber­to Fer­nán­dez.

“Cuan­do empe­cé a cur­sar tomé
con­cien­cia de que mi sue­ño era impo­si­ble. No se pue­de modi­fi­car todo. Pero mi
voca­ción siem­pre estu­vo liga­da a hacer algo para el bien­es­tar común
”,
des­li­zó en su char­la con LA CAPITAL. Y vaya si lo logró…

Caro­li­na es licen­cia­da en Cien­cias
Bio­ló­gi­cas egre­sa­da de la Facul­tad de Cien­cias Exac­tas y Natu­ra­les de la
Uni­ver­si­dad Nacio­nal de Mar del Pla­ta. En 1993 par­tió para rea­li­zar el
doc­to­ra­do en la UBA y des­de enton­ces resi­de en Capi­tal Fede­ral.

Su nom­bre está hoy en boca de
todos. Pero su logro es el fru­to de años de tra­ba­jo indi­vi­dual y gru­pal
(inte­gra el Ins­ti­tu­to de Cien­cia y Tec­no­lo­gía Dr. César Mils­tein), ava­la­do por
el Coni­cet y apo­ya­do por el Esta­do. Como debe ser ‑y no siem­pre es-.

Las raí­ces le mar­ca­ron el
camino. Tie­ne un víncu­lo fami­liar con Ramón
Carri­llo
, padre del sani­ta­ris­mo en Argen­ti­na y pri­mer minis­tro
de Salud del país en 1946, bajo la pre­si­den­cia de Juan Domin­go Perón. “Mi
abue­lo era pri­mo de su padre. Pero más allá de eso siem­pre le tuve gran
admi­ra­ción y cari­ño, por­que para mí es un ejem­plo”, con­tó la cien­tí­fi­ca de 49
años.

– ¿Cuál
es la ven­ta­ja del Neo­kit-Covid 19 en rela­ción a las téc­ni­cas de detec­ción que
había actual­men­te?

– Exis­ten test sero­ló­gi­cos y
mole­cu­la­res. Los pri­me­ros requie­ren que el orga­nis­mo infec­ta­do comien­ce a
pro­du­cir anti­cuer­pos, algo que ocu­rre varios días des­pués del con­tac­to con el
virus. Es decir, para ese momen­to, la per­so­na ya pue­de estar cur­san­do una eta­pa
inter­me­dia o tar­día de la infec­ción. Mien­tras que los test mole­cu­la­res
iden­ti­fi­can la pre­sen­cia del virus. Se usa habi­tual­men­te la PCR (Reac­ción en
Cade­na de la Poli­me­ra­sa), que es una téc­ni­ca exce­len­te, pero el Neo­kit que
desa­rro­lla­mos noso­tros tie­ne varias ven­ta­jas: ofre­ce resul­ta­dos en poco más de
una hora (la PCR tar­da entre 4 y 6 horas), requie­re un equi­pa­mien­to menos
sofis­ti­ca­do y cos­to­so, los resul­ta­dos son más fáci­les de inter­pre­tar y los
reac­ti­vos son más eco­nó­mi­cos.

– ¿Esto
va a per­mi­tir una des­cen­tra­li­za­ción de los diag­nós­ti­cos de los pacien­tes?

– Sí, podría. Con el Neo­kit se
nece­si­ta la uti­li­za­ción de un baño tér­mi­co, blo­que seco o has­ta una estu­fa. La
mayo­ría de los labo­ra­to­rios de las sali­tas de salud u hos­pi­ta­les tie­ne alguno
de estos dis­po­si­ti­vos tér­mi­cos. El pro­ce­so de deter­mi­na­ción lle­va una hora y el
resul­ta­do se ve a sim­ple vis­ta miran­do el color resul­tan­te. Cuan­do empie­za la
reac­ción los tubos tie­nen color lila o vio­le­ta y cuan­do ter­mi­na la incu­ba­ción,
si man­tie­nen el color, la mues­tra es nega­ti­va, y si cam­bia a azul o celes­te, es
posi­ti­va para Covid-19.


¿Entre que se hace el hiso­pa­do y la mues­tra toma con­tac­to con el Neo­kit, hay un
paso inter­me­dio?

– Hay que extraer el ARN viral,
que es una téc­ni­ca que está estan­da­ri­za­da mun­dial­men­te median­te cen­tri­fu­ga­ción.
Es un pro­ce­so bio­ló­gi­ca­men­te peli­gro­so, por lo que debe rea­li­zar­se en una
cabi­na de bio­se­gu­ri­dad que pro­te­ge al ope­ra­rio y a la mues­tra de posi­bles
con­ta­mi­na­cio­nes. En este sen­ti­do no es tan sim­ple des­cen­tra­li­zar los
diag­nós­ti­cos. Aho­ra tra­ba­ja­mos en bus­car la for­ma de evi­tar el paso de tener
que puri­fi­car el ARN.

– A dos
meses de decla­ra­da la pan­de­mia, logra­ron este avan­ce. ¿Cómo hicie­ron para
desa­rro­llar­lo tan rápi­do?

– En reali­dad noso­tros tra­ba­ja­mos des­de 2011 con kits de detec­ción mole­cu­lar de la enfer­me­dad de cha­gas en base a esta tec­no­lo­gía LAMP (ampli­fi­ca­ción iso­tér­mi­ca media­da por bucle). Nues­tro gru­po desa­rro­lló el pri­me­ro apro­ba­do por Anmat en Argen­ti­na. Está­ba­mos en el pro­ce­so de vali­da­ción del kit para den­gue, zika y chi­kun­gun­ya cuan­do apa­re­ció el Covid-19. Todo el cono­ci­mien­to adqui­ri­do y la expe­rien­cia nos ayu­dó a hacer un sal­to rápi­do y ajus­tar las carac­te­rís­ti­cas de nues­tro desa­rro­llo al nue­vo virus.
Ade­más, San­tia­go Wer­bajh, inves­ti­ga­dor de la Fun­da­ción Cas­sa­rá, en febre­ro vio el pro­ble­ma en Chi­na y empe­zó a dise­ñar par­te del kit. Por eso cuan­do se des­ató la pan­de­mia y todos empe­za­ron a calen­tar moto­res, noso­tros ya está­ba­mos andan­do.

– ¿Cómo
ingre­sa­ron al Comi­té de Emer­gen­cia que ele­vó el Minis­te­rio de Salud y cómo fue
el tra­ba­jo duran­te estos sesen­ta días?

– El Minis­te­rio con­vo­có a
algu­nos gru­pos de inves­ti­ga­ción por la tra­yec­to­ria en desa­rro­llo de diag­nós­ti­co
mole­cu­la­res y noso­tros ade­más tenía­mos la ven­ta­ja de tener un pro­duc­to con
vali­da­ción clí­ni­ca. Fui­mos 5 per­so­nas tra­ba­jan­do “mil horas” con­tra reloj. No
sabía si era domin­go, lunes o miér­co­les. Eso hizo que pudié­ra­mos res­pon­der
rápi­do.

– ¿Este
logro es otra demos­tra­ción de que las polí­ti­cas a favor de la cien­cia y
tec­no­lo­gía son de impor­tan­cia cen­tral en el desa­rro­llo del país?

– El cono­ci­mien­to y el
desa­rro­llo cien­tí­fi­co y tec­no­ló­gi­co le dan poten­cia­li­dad, auto­no­mía y sobe­ra­nía
a un país. Con­tar con una estruc­tu­ra del esta­do que sos­tie­ne, acom­pa­ña y
alien­ta es fun­da­men­tal para el desa­rro­llo. Cuan­do hay una res­pues­ta con­cre­ta,
en tiem­po récord, ori­gi­nal en el mun­do, se hace evi­den­te el valor de sos­te­ner
un sis­te­ma cien­tí­fi­co-tec­no­ló­gi­co.

*

“Hice
todo para poder salir de casa para el fes­te­jo de mi cum­plea­ños 50”
, se
des­pi­de de la char­la de for­ma risue­ña la cien­tí­fi­ca mar­pla­ten­se que tie­ne como hobby
jugar al fút­bol
 (con sus com­pa­ñe­ras de equi­po escri­bió un
libro al res­pec­to lla­ma­do “Sucias de Cau­cho”). Aho­ra le toca seguir reci­bien­do
el afec­to de los millo­nes de agra­de­ci­dos por su tra­ba­jo.

“Sólo sir­ven las con­quis­tas cien­tí­fi­cas sobre la salud si estas son acce­si­bles al pue­blo”, dijo seten­ta años atrás el reco­no­ci­do Ramón Carri­llo. Caro­li­na tomó su lega­do de san­gre al pie de la letra y puso su cono­ci­mien­to al ser­vi­cio de millo­nes, para orgu­llo de su ante­ce­sor. Y de todo un país.

“Nun­ca
ima­gi­né estar sen­ta­da en la mesa pre­si­den­cial”

Caro­li­na Carri­llo dis­fru­ta hoy
el reco­no­ci­mien­to públi­co tras desa­rro­llar un pro­duc­to que mar­ca­rá un antes y
un des­pués en la detec­ción del Covid-19. El pro­pio pre­si­den­te dijo que
“admi­ra­ba su tra­ba­jo”. “Fue una situa­ción emo­cio­nan­te. Yo pen­sa­ba ¡guau!…
cien­tí­fi­cos (la acom­pa­ñó el inves­ti­ga­dor Adrián Voj­nov) sen­ta­dos en la mesa
pre­si­den­cial con Alber­to Fer­nán­dez, dos minis­tros (el de Cien­cia, Tec­no­lo­gía e
Inno­va­ción, Rober­to Sal­va­rez­za; y el de Salud, Ginés Gon­zá­lez Gar­cía) y la
pre­si­den­ta de Coni­cet (Ana Fran­chi). Fue increí­ble”, des­cri­bió sobre el anun­cio
en Oli­vos.

Cuan­do se le con­sul­tó sobre su
encuen­tro con Alber­to, con­tó: “Fue muy dis­ten­di­do. Hizo pre­gun­tas deta­lla­das,
intere­san­tes. Es nece­sa­rio que una per­so­na que tie­ne que tomar gran­des
deci­sio­nes esté tan inte­rio­ri­za­do sobre el tema”.

Por lo pron­to, tras su inves­ti­ga­ción,
el inno­va­dor Neo­kit-Covid-19 será pro­du­ci­do por el labo­ra­to­rio Cas­sa­rá y se
esti­ma que habrá 10 mil par­ti­das la pró­xi­ma sema­na y unas 150 mil para den­tro
de un mes.

Fuente:Juan Miguel Alva­rez Laca​pi​talmdp​.com

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