Vene­zue­la. Pérez Pire­la: “Colom­bia ha hecho has­ta lo inima­gi­na­ble para pro­vo­car una guerra»

Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 6 mayo 2020

Varios inten­tos de invasión,
ser­vir como lugar de entre­na­mien­to de terro­ris­tas y mag­ni­ci­das y
par­ti­ci­par en el robo de empre­sas nacio­na­les han sido solo algu­nas de
las accio­nes eje­cu­ta­das por Colom­bia y que podrían ya haber gene­ra­do una gue­rra con Vene­zue­la,
sos­tu­vo el filó­so­fo y comu­ni­ca­dor Miguel Ángel Pérez Pire­la en su pro­gra­ma Des­de don­de sea.

La emi­sión del día mar­tes 5 de mayo estu­vo dedi­ca­da exclu­si­va­men­te a ana­li­zar la actua­ción de la éli­te diri­gen­te colombiana
en el con­tex­to de los ince­san­tes inten­tos de Esta­dos Uni­dos por
derro­car a los gobier­nos de Hugo Chá­vez Frías y Nico­lás Madu­ro Moros, a
lo lar­go de los últi­mos vein­te años.

El ancla­je actual de este aná­li­sis fue la evi­den­te com­pli­ci­dad del gobierno y de las fuer­zas para­mi­li­ta­res colom­bia­nas en el más recien­te inten­to de inva­sión en sue­lo vene­zo­lano,
ocu­rri­do el fin de sema­na ante­rior, que fue exi­to­sa­men­te repe­li­do por
las auto­ri­da­des nacio­na­les y por pobla­do­res de las loca­li­da­des costeras
de Cara­cas y Aragua.

“Segui­mos bajo el shock de esta
inten­to­na. Esto pica y se extien­de y con­ti­núan sur­gien­do elementos
fun­da­men­ta­les para enten­der la mag­ni­tud, la tras­cen­den­cia, el impacto
que ha de tener este hecho sobre el pue­blo vene­zo­lano todo. Por eso
plan­teo una refle­xión sobre los acto­res fun­da­men­ta­les en esta lógi­ca. Lo
pode­mos resu­mir en una espe­cie de trián­gu­lo. Tie­ne muchos otros
ele­men­tos, muchas cau­sas, muchas con­cau­sas que se pue­den estu­diar, pero arri­ba de todo lo que está suce­dien­do en Vene­zue­la está Esta­dos Uni­dos y, más espe­cí­fi­ca­men­te, el gobierno de Donald Trump. Des­pués tene­mos por aquí a Juan Guai­dó (con el res­to de la dere­cha vene­zo­la­na:
Leo­pol­do López, Lilian Tin­to­ri, Anto­nio Ledez­ma, Vec­chio, Smolansky,
etcé­te­ra), que actúa en repre­sen­ta­ción de los intere­ses de Trump. Y en
el otro ángu­lo está Colom­bia. Estos son los ele­men­tos fun­da­men­ta­les que
deter­mi­nan las cau­sa­li­da­des de los hechos que en estos momen­tos ago­bian a
Vene­zue­la de diver­sas mane­ras”, dijo Pérez Pire­la mos­tran­do un dibujo
del trián­gu­lo indicado.

Antes de entrar en el pun­to de Colom­bia, revi­só lo ocu­rri­do con los otros dos lados del trián­gu­lo con res­pec­to al falli­do plan de incur­sión naval.

“Trump, en 16 segun­dos, dijo que él no
tenía abso­lu­ta­men­te nada que ver con esta inten­to­na de inva­sión. Se
escu­rrió. Escu­rrió el bul­to –enfatizó-.Guaidó, en un pri­mer momento,
tra­tó de hacer lo mis­mo. Y esto es lo que resul­ta iró­ni­co. Dijo que se
tra­ta­ba de un show del gobierno, es decir, que esos mer­ce­na­rios, hoy día
apre­sa­dos, algu­nos de ellos muer­tos, no exis­tían. Iro­nía del destino,
el gru­po cerra­do de estos mer­ce­na­rios coin­ci­de con el gru­po cerra­do de
los que tra­ta­ron de dar el gol­pe de Esta­do en abril de 2019 en Altamira,
jun­to a Guai­dó, el gol­pe de los plá­ta­nos ver­des. Pero al otro día, Guai­dó
dice que ‘hay que res­pe­tar los dere­chos huma­nos de estos detenidos’.
Aquí apli­ca el prin­ci­pio de no con­tra­dic­ción pro­pio de la lógica
aris­to­té­li­ca: no es el caso que A y No‑A sean al mis­mo tiem­po… o es A o
es No‑A
. O los mer­ce­na­rios no exis­tie­ron y fue­ron par­te de un
show, como dijo el día domin­go o hay que res­pe­tar­les los derechos
huma­nos, como dijo el lunes. Ya el des­ca­ro lle­ga a nive­les apoteósicos”.

Enten­der el fac­tor Colombia

Si noso­tros no asi­mi­la­mos que Colom­bia está en uno de los lados de esta espe­cie de trián­gu­lo de las Ber­mu­das, no vamos a enten­der por dón­de van los tiros,
y lo digo inten­cio­nal­men­te por­que aquí, en las últi­mas 48 horas ha
habi­do tiros de ver­dad, enfren­ta­mien­tos en los que han esta­do por un
lado la Fuer­za Arma­da Nacio­nal Boli­va­ria­na, la Poli­cía Nacional
Boli­va­ria­na y la Mili­cia Boli­va­ria­na, y por el otro célu­las terroristas,
para­mi­li­ta­res, sica­rios a suel­do, mer­ce­na­rios. En este momento,
mien­tras noso­tros habla­mos, algu­nos de estos gru­púscu­los siguen
esca­pan­do en las mon­ta­ñas cari­be­ñas”, señaló.

Para abor­dar a fon­do el tema de Colom­bia como fac­tor del ata­que impe­ria­lis­ta per­ma­nen­te con­tra Vene­zue­la, uti­li­zó dos libros de su coautoría.

“Nor­mal­men­te ter­mi­na­mos el pro­gra­ma con
la reco­men­da­ción de unos libros, pero hoy vamos a comen­zar con estos dos
(La inva­sión para­mi­li­tar: Ope­ra­ción Dak­ta­ri y La cuestión
colom­bo-vene­zo­la­na) El pri­me­ro lo escri­bí con mi maes­tro, Luis Britto
Gar­cía, titu­la­do La inva­sión para­mi­li­tar. Se publi­có en 2012, con
docu­men­tos des­cla­si­fi­ca­dos de los tiem­pos de Álva­ro Uri­be Vélez sobre
más de cien para­mi­li­ta­res que Uri­be man­dó a matar al pre­si­den­te Hugo
Chá­vez en 2004. La his­to­ria no ha cam­bia­do, ¡mos­ca! Aquí apa­re­ce cada
uno de los nom­bres, lis­tas com­ple­tas y docu­men­tos de la Fiscalía.
Publi­ca­mos las fotos de cada uno de estos para­mi­li­ta­res. Recuer­do
esos días de inves­ti­ga­ción cuan­do estu­vi­mos en orga­nis­mos de seguridad
en medio de cajas y más cajas de docu­men­tos. Así nos ente­ra­mos de todos
los deta­lles de lo que pasó allí y has­ta recons­trui­mos las peleas
inter­nas que tuvie­ron
. Supi­mos que uno tra­tó de esca­par­se y lo
mata­ron los otros y lo ente­ra­ron allí en la quin­ta Dak­ta­ri, lue­go de
muti­lar­lo. Uste­des recor­da­rán que cuan­do eso pasó, la reac­ción de la
dere­cha vene­zo­la­na fue la de negar el caso de estos cien paramilitares
que se encon­tra­ron en una fin­ca muy cer­ca de Cara­cas. En esos momentos
actua­ron igual que aho­ra. Dije­ron que eran unos ‘para­ca­chi­tos’ porque
les lle­va­ban cachi­tos de una pana­de­ría famo­sa del Este. En vis­ta de que
fue­ron des­cu­bier­tos, pro­cu­ra­ron rela­ti­vi­zar el asun­to, caricaturizarlo,
bur­lar­se. Lue­go, cuan­do empe­za­ron a salir las fotos y las prue­bas, tal
como está ocu­rrien­do aho­ra con estos mer­ce­na­rios, opta­ron por el
silen­cio sepulcral”.

Aco­tó que estas son reac­cio­nes típicas
de los adver­sa­rios de la Revo­lu­ción vene­zo­la­na cada vez que sufren un
des­ca­la­bro. Tal cua­dro se está repi­tien­do aho­ra, tras los suce­sos de
Macu­to y Chuao. “Trump, en 16 segun­dos, dice que no tuvo nada
que ver con eso. Guai­dó tam­po­co, y Colom­bia se extra­ña de lo que
suce­dió. Es decir, que esta gen­te salió de la nada, no salió de tres
cam­pos de entre­na­mien­to que se encon­tra­ban por ahí, por Rioha­cha
.
Y cuan­do digo ‘por ahí’, lo digo iró­ni­ca­men­te por­que hace unas semanas
el gobierno de la Repú­bli­ca Boli­va­ria­na de Vene­zue­la dio con coordenadas
pre­ci­sas, con GPS, de la ubi­ca­ción de los tres cam­pos. Pero la primera
reac­ción es la nega­ción de los hechos por­que cuan­do se pier­de una
bata­lla, se esfu­man los pro­ta­go­nis­tas. Cuan­do se gana, todos están en
pri­me­ra fila. Cuan­do se per­dió la bata­lla de las mal lla­ma­das guarimbas,
más de tres meses de actos terro­ris­tas, de gen­te que­ma­da, de escuelas
que­ma­das, nadie fue el cul­pa­ble. Todo el mun­do se des­apa­re­ció y se quedó
calla­do. Hace unos días con­me­mo­ra­mos un año del gol­pe de Esta­do de
Guai­dó y Leo­pol­do, y nadie sabe nada. En el caso de la Operación
Dak­ta­ri, nadie qui­so hablar de eso. Hoy está pasan­do efec­ti­va­men­te lo
mismo”.

Vol­vien­do al esque­ma trian­gu­lar que
tra­zó al prin­ci­pio del pro­gra­ma, el mode­ra­dor expli­có que profundizaría
en el ter­cer lado, en ese país que se dedi­có a ser la cabe­za de
pla­ya de la inva­sión de Vene­zue­la, y de muchas de las vici­si­tu­des que
esta­mos pasan­do: Colom­bia
.

“Vamos a plan­tear algu­nos ele­men­tos. La
empre­sa petro­quí­mi­ca Monó­me­ros, que fue roba­da, está en Colom­bia. Ya
eso es de por sí un casus belli, un caso de gue­rra. Por solo uno de los
ele­men­tos que voy a refe­rir, Vene­zue­la podría decla­rar­le la gue­rra a
Colom­bia
. Estoy dicien­do algo muy fuer­te y me estoy dando
cuen­ta de lo que estoy dicien­do. Es más, no diga­mos nom­bres, sino X, en
vez de Colom­bia e Y, en lugar de Vene­zue­la; o pen­se­mos en Fran­cia y
Ale­ma­nia; o Chi­na y Japón o Méxi­co y EEUU. ¿Qué pasa­ría entre esos
paí­ses si un tipo que levan­ta la mano y se decla­ra gobierno para­le­lo, se
apo­de­ra de una empre­sa del país vecino, se la roba?”.

“Vea­mos otro caso: el ben­di­to concierto
de Cúcu­ta don­de par­ti­ci­pa­ron todos estos regue­to­ne­ros y gen­te de la
farán­du­la con dos dedos de fren­te, llo­ra­ron, lagri­mea­ron, mien­tras se
pre­pa­ra­ba una inva­sión con el apo­yo del gobierno colom­biano, del
para­mi­li­ta­ris­mo colom­biano, de Los Ras­tro­jos, de los terroristas
vene­zo­la­nos que se fue­ron para allá, de un puña­do de deser­to­res del
Ejér­ci­to vene­zo­lano, con la pre­sen­cia en el lugar de los pre­si­den­tes de
Chi­le, Para­guay y Colom­bia. Fue un inten­to de inva­sión en el que
uti­li­za­ron unas gan­do­las lle­nas de mate­rial béli­co. Ya con eso
había un casus belli, una razón para decla­rar­le la gue­rra a Colombia.
Fue dema­sia­do des­ca­ra­do. No hay nada peor en la vida que alguien que
está en la cul­pa total y lo que hace para defen­der­se es ata­car
. La pala­bra de alguien así no vale nada. Eso fue lo que pasó con Colombia”.

Pro­si­guió enu­me­ran­do situa­cio­nes que
pudie­ron con­si­de­rar­se moti­vo para el con­flic­to arma­do. “Ana­li­ce­mos el
caso de Los Ras­tro­jos, gru­po para­mi­li­tar que no logra con­tro­lar el
Esta­do colom­biano, o mejor dicho, para no pasar por inge­nuo, que es
pro­te­gi­do por el Esta­do colom­biano, por el gobierno para­mi­li­tar de
Álva­ro Uri­be Vélez, en manos de este moni­go­te Iván Duque. Solo
por lo ocu­rri­do en ese caso, había razo­nes para la gue­rra, por­que se
uti­li­zó un gru­po delic­ti­vo para sacar del país a alguien que tiene
prohi­bi­ción de sali­da
. Y fue uno de los gru­pos terro­ris­tas más crue­les de la región, gen­te que tie­ne casas espe­cia­li­za­das en picar personas”.

Una nación, tres Estados

En este pun­to, citó el otro libro
reco­men­da­do, La cues­tión colom­bo-vene­zo­la­na, del que fue edi­tor y
coau­tor jun­to a Eva Gollin­ger, Irai­da Var­gas, Mario Sano­ja, Luis Britto
Gar­cía, Ser­gio Rodrí­guez y la sena­do­ra colom­bia­na Pie­dad Cór­do­ba como
pro­lo­guis­ta. Citó el capí­tu­lo de Brit­to Gar­cía para hacer ver que el
para­mi­li­ta­ris­mo ya entró en Vene­zue­la y está sir­vien­do como instrumento
para inten­to­nas de inva­sión y des­es­ta­bi­li­za­ción, gol­pes de Esta­do y
mag­ni­ci­dio
.

“Tene­mos que tomar con­cien­cia de esto o vamos a ter­mi­nar sien­do Colom­bia. ¿Cómo es eso? Pues Colom­bia
es una nación, todos allá se sien­ten colom­bia­nos, pero hay tres
Esta­dos: el Esta­do bur­gués, en manos de Duque actual­men­te; un paraestado
con­tro­la­do por las gue­rri­llas; y un para­es­ta­do para­mi­li­tar. Todos
domi­nan terri­to­rio y todos tie­nen armas
. ¿Que­re­mos eso para
Vene­zue­la? Por­que a eso con­du­cen las inten­to­nas que está vehiculando
Trump a tra­vés de Guai­dó, López, Smo­lansky y otros, crean­do una
pre­si­den­cia supues­ta­men­te para­le­la, un Tri­bu­nal Supre­mo para­le­lo, una
fuer­za arma­da supues­ta­men­te para­le­la, for­ma­da por los deser­to­res que
 aho­ra inten­ta­ron entrar como inva­so­res y han ter­mi­na­do muer­tos o
pre­sos. No refle­xio­nar sobre esto es pro­pi­ciar que Vene­zue­la se
con­vier­ta en otra Colom­bia, un país con varios pre­si­den­tes, con varias
fuer­zas arma­das, con varios meca­nis­mos de jus­ti­cia, un país paramilitar,
con zonas con­tro­la­das por el Esta­do y otras por la gue­rri­lla o por los
para­mi­li­ta­res. No, eso no pue­de ser en nues­tro caso. Vene­zue­la es úni­ca e
indi­vi­si­ble por­que la carac­te­rís­ti­ca fun­da­men­tal del Esta­do-nación es
tener una fron­te­ra defi­ni­da, un gobierno y una fuer­za arma­da”, subrayó.

Leyó un frag­men­to del capí­tu­lo de Britto
Gar­cía en el que expli­ca que el para­mi­li­ta­ris­mo sur­gió en Colombia
duran­te los años 90. “Las Fuer­zas Arma­das Revolucionarias
Colom­bia­nas (Farc) comen­za­ban a cre­cer y a ocu­par terri­to­rios a nivel
nacio­nal. Hubo un aumen­to en secues­tros y asal­tos con­tra bases militares
y poli­cía colom­bia­nas como una expre­sión polí­ti­ca con­tra el creciente
Esta­do nar­co­pa­ra­mi­li­tar y la repre­sión que se esta­ba intensificando
con­tra los cam­pe­si­nos y des­pla­za­dos”
.

A su jui­cio, la cau­sa
fun­da­men­tal del para­mi­li­ta­ris­mo que aho­ra quie­ren impo­ner en Venezuela
pue­de ubi­car­se en el estu­dio del ori­gen de ese fenó­meno en el país
vecino
. Por ello, con­ti­nuó leyen­do el tex­to de Brit­to García:
“Los nar­co­tra­fi­can­tes, los lati­fun­dis­tas y los mafio­sos regionales
res­pon­die­ron con bru­ta­li­dad. Aun­que ya habían comen­za­do a for­mar grupos
para­mi­li­ta­res por todo el país duran­te los 80, en los años 90 estos
esfuer­zos se con­so­li­da­ron y nacie­ron las Auto­de­fen­sas Uni­das de
Colom­bia, con el jefe para­mi­li­tar Car­los Cas­ta­ño a la cabeza”.

Refle­xio­nó Pérez Pire­la que es a
par­tir de ese momen­to cuan­do comien­za a pro­fun­di­zar­se la frac­tu­ra de la
uni­dad del Esta­do colom­biano
, tal como lo expli­ca el autor
men­cio­na­do: “Las AUC agru­pa­ron a gru­pos de defen­sa de terratenientes,
empre­sa­rios y gana­de­ros, así como mer­ce­na­rios de los car­te­les de la
dro­ga de los años 80. Su obje­ti­vo ini­cial era la eli­mi­na­ción de las FARC
y del ELN, las dos prin­ci­pa­les orga­ni­za­cio­nes de la gue­rri­lla. Sus
accio­nes lle­ga­ron a nivel de más y más vio­len­cia, cri­mi­na­li­dad y
bar­ba­ri­dad, y a fina­les de los años 90, los para­mi­li­ta­res eran
res­pon­sa­bles de más de 75 por cien­to de los muer­tos y vio­la­cio­nes de
dere­chos huma­nos en el país. Habían eje­cu­ta­do una cam­pa­ña bru­tal, llena
de masa­cres, des­pla­za­mien­tos y abu­sos con­tra los dere­chos huma­nos de
civi­les que vivían en zonas rura­les. Esta­ban imple­men­tan­do un esta­do de
terror y tenían el apo­yo y la com­pli­ci­dad de las Fuer­zas Armadas
Colom­bia­nas, la Poli­cía Nacio­nal y los polí­ti­cos de dere­cha. En
pocos años, las AUC pasa­ron de ser un gru­po para­es­ta­tal de lucha contra
la gue­rri­lla a un gru­po para­mi­li­tar, dis­po­nien­do de un ver­da­de­ro poder
eco­nó­mi­co, basa­do en el nar­co­trá­fi­co y la polí­ti­ca, con alian­za y
finan­cia­mien­to en los sec­to­res polí­ti­cos
”.

En cuan­to a los pri­me­ros pasos
en Vene­zue­la de la répli­ca de este pro­ce­so per­ver­so, Pérez Pire­la los
ubi­có a par­tir del momen­to en que Leo­pol­do López fue alcal­de de Chacao

y comen­za­ron las reunio­nes, supues­ta­men­te para tra­tar temas de
segu­ri­dad ciu­da­da­na, con gru­pos para­mi­li­ta­res colom­bia­nos, diri­gi­dos por
Uribe.

“En esos via­jes comen­za­ron a tejer el
fenó­meno para­mi­li­tar en tie­rras vene­zo­la­nas, que es la inten­ción última
que se escon­de inclu­so en el inten­to de inva­sión de hace dos días
–insis­tió-. Vene­zue­la debe mirar­se en ese espe­jo. En Colom­bia se
orga­ni­za­ron las gue­rri­llas des­pués de la muer­te de Gai­tán y luego
sur­gie­ron los para­mi­li­ta­res para com­ba­tir a las gue­rri­llas. Por ahí se
disol­vió la patria. Es sobre esto que tene­mos que refle­xio­nar
.
No se tra­ta solo de decir cuán­tos mer­ce­na­rios eran y cuán­tas armas
tenían. Lo que está en jue­go va mucho más allá de eso, es el futu­ro de
la Repú­bli­ca Boli­va­ria­na de Vene­zue­la, con su Fuer­za Arma­da unida”.

Según el filó­so­fo y comu­ni­ca­dor, el
camino de la colom­bia­ni­za­ción com­por­ta enor­mes ries­gos. “Ayer
pre­gun­tá­ba­mos qué hubie­ra pasa­do si estos mer­ce­na­rios hubie­ran logrado
masa­crar gen­te y, por ejem­plo, tomar el aero­puer­to de Mai­que­tía, que es
el más impor­tan­te del país, el de la ciu­dad de Cara­cas, don­de pudo haber
ate­rri­za­do lue­go cual­quier aero­na­ve en cues­tión de minu­tos, procedente
de cual­quie­ra de las bases mili­ta­res de EEUU en Colom­bia. Decía­mos que
cuan­do un mer­ce­na­rio triun­fa, tie­ne el poder mili­tar y el poder político
por­que lo tomó por las armas ¿Quién los pue­de parar: Guai­dó, López,
Smo­lansky, Ledez­ma? No, nadie los podrá con­tro­lar. Por eso es
impor­tan­te la uni­dad nacio­nal en mate­ria de armas. Es la esencia
fun­da­men­tal de la Repú­bli­ca. El mono­po­lio legí­ti­mo de las armas, como
decía el soció­lo­go Max Weber, por­que si hay varias enti­da­des en posesión
de ellas, se des­es­truc­tu­ra la Repú­blic
a”.

Para­fra­sean­do a Brit­to Gar­cía, advir­tió que la
for­ma que tie­ne la dere­cha de des­es­ta­bi­li­zar a Vene­zue­la es ir
man­chan­do zonas del terri­to­rio con pre­sen­cia para­mi­li­tar, es decir,
don­de no pue­dan entrar las poli­cías ni la Fanb
. “¿No es eso lo
que está suce­dien­do en Peta­re? Algu­nos dicen que son malan­dros, pero es
con­trol para­mi­li­tar. El para­mi­li­ta­ris­mo pue­de dis­fra­zar­se de varios
modos: de malan­dros, de sica­rios, de gua­rim­be­ros… Para que exis­ta Estado
vene­zo­lano, el terri­to­rio debe poder ser con­tro­la­do por la poli­cía y la
Fanb en cada centímetro”.

La inje­ren­cia mili­tar de EEUU

Pérez Pire­la recor­dó que en el libro La cues­tión colom­bo-vene­zo­la­na plan­teó
que Colom­bia esta­ba frac­cio­na­da en tres esta­dos, pero aho­ra puede
hablar­se de cua­tro por­que con­ta­mi­na­ron al país de bases militares
grin­gas
. Citó un frag­men­to del libro en el capí­tu­lo de su
auto­ría: “Según el inves­ti­ga­dor nor­te­ame­ri­cano Adam Isaac­son, des­de 1999
Colom­bia ha sido el ter­cer bene­fi­cia­rio del mun­do en asis­ten­cia militar
y poli­cial por par­te de EUUU. Des­de 2001 es el país que cuen­ta con la
mayor can­ti­dad de per­so­nal mili­tar esta­dou­ni­den­se en sus fron­te­ras. A
pesar de ello, des­de 1998, abar­ca la mayor can­ti­dad de pro­duc­ción de
coca de Amé­ri­ca del Sur y para 2001 había aumen­ta­do en 76%”

Res­pec­to a este frag­men­to, pre­ci­só que el
aumen­to en la asis­ten­cia mili­tar y poli­cial de EEUU a Colom­bia coincide
con el ascen­so al poder en Vene­zue­la de Hugo Rafael Chá­vez Frías
.
Tam­bién obser­vó que las cifras dan cuen­ta de un cre­ci­mien­to de la
pro­duc­ción de coca para­le­lo al mayor flu­jo de dine­ro de EEUU a Colombia.
Seña­ló que la fuen­te de estos datos es el libro de Colet­ta Youngers,
Dro­gas y demo­cra­cia en Amé­ri­ca Lati­na (El impac­to de la polí­ti­ca de
EEUU).

“Lo que para el Esta­do vene­zo­lano es el
petró­leo, para el para­es­ta­do colom­biano es la dro­ga. Cito a Alfredo
Serrano Zaba­la, en el libro Para­cos: ‘Por par­te del paramilitarismo,
cer­ca de 580 mil millo­nes de pesos ingre­sa­ron por con­cep­to de ven­ta de
coca para los nar­co­tra­fi­can­tes, unos 700 millo­nes de pesos men­sua­les. Des­de
que se ins­tau­ró el Plan Colom­bia, las auto­ri­da­des vene­zo­la­nas han
incau­ta­do 600 tone­la­das de cocaí­na. Duran­te diez años del Plan Colombia
se pro­du­je­ron en pro­me­dio 624,2 tone­la­das al año de cocaí­na, supe­rior al
pro­me­dio de los cin­co años ante­rio­res, que fue de 303 tone­la­das’
”.

Más cau­sas de guerra

Con­ti­nuó enu­me­ran­do situa­cio­nes y con­duc­tas que habrían podi­do jus­ti­fi­car en los últi­mos tiem­pos una decla­ra­ción de gue­rra con­tra Colom­bia.

Por ejem­plo, según los tes­ti­mo­nios de
los par­ti­ci­pan­tes en el falli­do inten­to de inva­sión, duran­te sus
entre­na­mien­tos reci­bie­ron apo­yo de nar­co­tra­fi­can­tes neo­gra­na­di­nos. “Está
cla­ro que Colom­bia es un nar­co­es­ta­do, que lava cantidades
incon­men­su­ra­bles de millo­nes de dóla­res y finan­cia movimientos
des­es­ta­bi­li­za­do­res en Vene­zue­la. Esa es otra cau­sa de gue­rra ¿O no?”
.

Agre­gó que des­de Colom­bia se mane­ja la estra­te­gia mani­fies­ta de crear para­es­ta­dos en Vene­zue­la.
“Hay una seño­ra que se dice fis­cal y está en Colom­bia; y hay unos
magis­tra­dos del supues­to Tri­bu­nal Supre­mo para­le­lo, que viven allá; y
hay unos mili­ta­res deser­to­res que dicen ser la fuer­za arma­da venezolana,
que están allá en Colombia”.

Otra situa­ción que bien podría
esgri­mir­se como un casus belli son las manio­bras mili­ta­res con
par­ti­ci­pa­ción esta­dou­ni­den­se que se han rea­li­za­do recien­te­men­te cer­ca de
la fron­te­ra. “Hace pocas sema­nas esta­ban los mari­nes haciendo
ejer­ci­cios de ame­dren­ta­mien­to con­tra la Repú­bli­ca Boli­va­ria­na de
Vene­zue­la. Que­da en evi­den­cia que estos mer­ce­na­rios que lle­ga­ron a
Macu­to son la avan­za­da, pero alre­de­dor del país están con­ta­mi­na­dos de
bases mili­ta­res grin­gas”
.

En tal sen­ti­do, citó el capí­tu­lo 2 de La
Cues­tión colom­bo-vene­zo­la­na, titu­la­do For­ta­le­zas y debilidades
estra­té­gi­cas de Vene­zue­la: “Ante la nega­ti­va de Chá­vez de
per­mi­tir el sobre­vue­lo de naves mili­ta­res e ins­ta­la­ción de rada­res, EEUU
mon­ta bases en Cura­zao y Bonai­ree ins­ta­la bases y des­em­bar­ca armas y
efec­ti­vos en la veci­na Colom­bia
y ame­na­za con reubi­car los
efec­ti­vos y equi­pos de la base de Man­ta, en las cos­tas colombiana
cer­ca­nas a Vene­zue­la. Adi­cio­nal­men­te, EEUU reha­bi­li­ta y repo­ten­cia la
Cuar­ta Flo­ta y le enco­mien­da misio­nes encu­bier­tas de vigi­lan­cia en el
Cari­be y el Atlán­ti­co, de apo­yo a las fuer­zas des­es­ta­bi­li­za­do­ras en el
área”.

Pun­tua­li­zó que las bases ubi­ca­das en las Anti­llas Neer­lan­de­sas se encuen­tran ape­nas a tres minu­tos de terri­to­rio vene­zo­lano en vue­lo mili­tar.

Has­ta lo inimaginable

Pérez Pire­la esbo­zó otros dos temas que reve­lan, en su opi­nión, que tan­to el gobierno, como el esta­blish­ment y los medios de comu­ni­ca­ción colom­bia­nos son enemi­gos jura­dos de Vene­zue­la.

Tene­mos el mal­tra­to que han
sufri­do los vene­zo­la­nos que migra­ron. Se die­ron el tupé de inci­tar­los a
que se fue­ran del país y aho­ra, en ple­na pan­de­mia, los bota­ron a las
calles, los mal­tra­ta­ron a más no poder
. Ima­gí­nen­se lo que pasa­ría si acá echá­ra­mos a 6 millo­nes de colom­bia­nos que viven en Venezuela”.

El otro epi­so­dio que pudo deri­var en un
con­flic­to mili­tar es el Inten­to de mag­ni­ci­dio de agos­to de 2018, un
aten­ta­do con dro­nes explo­si­vos que pudo haber ase­si­na­do no solo al
pre­si­den­te Madu­ro sino a todas las altas auto­ri­da­des civi­les y militares
del país. Recor­dó que el Gobierno vene­zo­lano, des­de un
prin­ci­pio, mos­tró prue­bas con­tun­den­tes de que los per­pe­tra­do­res habían
sido entre­na­dos en Colombia.“Lo nega­ron y tra­ta­ron de des­vir­tuar la
denun­cia
, has­ta que CNN entre­vis­tó a los pro­ta­go­nis­tas y
dije­ron que sí y mos­tra­ron los cam­pos de entre­na­mien­to. Enton­ces se
que­da­ron calla­dos. Pero no per­da­mos de vis­ta la mag­ni­tud del daño que se
hubie­se hecho al país. Aquí hubie­se habi­do una gue­rra civil… Por menos
que eso se die­ron la Pri­me­ra y la Segun­da Gue­rra Mundial”.

La guin­da de la tor­ta, por ser el hecho más recien­te, es el inten­to de inva­sión que par­tió de Colom­bia, como ya lo han cer­ti­fi­ca­do inclu­so sus auto­res materiales.

Colom­bia ha hecho absolutamente
todo lo ima­gi­na­ble e inima­gi­na­ble con­tra Vene­zue­la, con­tra el gobierno,
con­tra la Fuer­za Arma­da Nacio­nal Boli­va­ria­na y con­tra el pueblo
vene­zo­lano
. Cuan­do vamos a bus­car algo en los ana­les de la
his­to­ria, no hay expli­ca­cio­nes, son dema­sia­dos hechos gravísimos,
ata­ques, ame­na­zas. No olvi­de­mos que Colom­bia tie­ne cien años de guerra.
En medio de la pan­de­mia siguen matan­do gen­te. Es el país con más
des­pla­za­dos inter­nos en todo el pla­ne­ta Por algo hay seis millo­nes de
colom­bia­nos aquí y millo­nes más en muchos otros países”.

Libros

Los dos libros reco­men­da­dos del día fue­ron los uti­li­za­dos a lo lar­go del programa:

La inva­sión para­mi­li­tar: Ope­ra­ción Dak­ta­ri, de Luis Brit­to Gar­cía y Miguel Ángel Pérez Pirela

La cues­tión colom­bo-vene­zo­la­na,
de Eva Gollin­ger, Irai­da Var­gas, Mario Sano­ja, Ser­gio Rodrí­guez, Luis
Brit­to Gar­cía y Miguel Ángel Pérez Pire­la, con pró­lo­go de Piedad
Córdoba.

(LaI​gua​na​.TV)

Itu­rria /​Fuen­te

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