Cuba. 20 años del con­cep­to de Revo­lu­ción: “Es evi­den­te que sub­es­ti­ma­ron a nues­tro pueblo”

Fidel Cas­tro Ruz /​Resu­men Lati­no­ame­ri­cano /​1 de mayo de 2020

Dis­cur­so pro­nun­cia­do por el Coman­dan­te en Jefe, Fidel Cas­tro Ruz, en la Tri­bu­na Abier­ta de la juven­tud, los estu­dian­tes y los tra­ba­ja­do­res por el Día Inter­na­cio­nal de los Tra­ba­ja­do­res, en la Pla­za de la Revo­lu­ción, el 1ro de mayo del 2000.

Esta­mos vivien­do días de inten­sa y tras­cen­den­tal lucha. Cin­co meses lle­va­mos bata­llan­do sin tre­gua. Millo­nes de com­pa­trio­tas, todos casi sin excep­ción, han par­ti­ci­pa­do en ella. Nues­tras armas han sido la con­cien­cia y las ideas que ha sem­bra­do la Revo­lu­ción a lo lar­go de más de cua­tro décadas.

Revo­lu­ción es sen­ti­do del momen­to histórico;

es cam­biar todo lo que debe ser cambiado;

es igual­dad y liber­tad plenas;

es ser tra­ta­do y tra­tar a los demás como seres humanos;

es eman­ci­par­nos por noso­tros mis­mos y con nues­tros pro­pios esfuerzos;

es desa­fiar pode­ro­sas fuer­zas domi­nan­tes den­tro y fue­ra del ámbi­to social y nacional;

es defen­der valo­res en los que se cree al pre­cio de cual­quier sacrificio;

es modes­tia, desin­te­rés, altruis­mo, soli­da­ri­dad y heroísmo;

es luchar con auda­cia, inte­li­gen­cia y realismo;

es no men­tir jamás ni vio­lar prin­ci­pios éticos;

es con­vic­ción pro­fun­da de que no exis­te fuer­za en el mun­do capaz de aplas­tar la fuer­za de la ver­dad y las ideas.

Revo­lu­ción es uni­dad, es independencia,

es luchar por nues­tros sue­ños de jus­ti­cia para Cuba y para el mundo,

que es la base de nues­tro patrio­tis­mo, nues­tro socia­lis­mo y nues­tro internacionalismo.

«Acto por el 1ro de Mayo en La Haba­na» (2001). Foto: Libo­rio Noval.

Es evi­den­te que sub­es­ti­ma­ron a nues­tro pueblo 

En tér­mi­nos reales y con­cre­tos, nos hemos enfren­ta­do duran­te 41 años a la más pode­ro­sa poten­cia que jamás haya exis­ti­do en el mun­do, veci­na nues­tra a sólo 90 millas, que en la actua­li­dad asu­me carác­ter uni­po­lar y hegemónico.

Esta vez la lucha adqui­rió un matiz espe­cial­men­te agu­do. Lo moti­vó el secues­tro de un niño. ¿Ha sido aca­so el úni­co? ¡No! Muchos niños cuba­nos han sido sepa­ra­dos de uno de sus pro­ge­ni­to­res y con­du­ci­dos a Esta­dos Uni­dos de for­ma ile­gal sin la más remo­ta posi­bi­li­dad de recu­pe­rar­los acu­dien­do a las auto­ri­da­des norteamericanas.

Sólo en los pri­me­ros dos años y medio de la Revo­lu­ción, 14 000 niños fue­ron sus­traí­dos clan­des­ti­na­men­te, con la anuen­cia en este caso del padre, de la madre o de ambos, víc­ti­mas del enga­ño, al pro­pa­lar­se por los ser­vi­cios de inte­li­gen­cia de Esta­dos Uni­dos y sus agen­tes en Cuba el deli­be­ra­do y cui­da­do­sa­men­te ela­bo­ra­do rumor, res­pal­da­do por una ley apó­cri­fa, de que los padres serían pri­va­dos de la patria potes­tad sobre sus hijos.

La pos­te­rior supre­sión abrup­ta por el gobierno de Esta­dos Uni­dos de los vue­los nor­ma­les a ese país dejó sepa­ra­dos a esos padres de sus hijos, muchos de los cua­les vivie­ron un infierno de sufri­mien­to, des­am­pa­ro y desarraigo.

En esta oca­sión, un modes­to padre se había diri­gi­do al gobierno soli­ci­tan­do ayu­da: su hijo, que no había cum­pli­do toda­vía 6 años, fue víc­ti­ma de una gran tra­ge­dia. Sin su cono­ci­mien­to ni auto­ri­za­ción, fue sus­traí­do del país en un via­je ile­gal, irres­pon­sa­ble y aven­tu­re­ro, orga­ni­za­do por un agre­si­vo y vio­len­to delincuente.

Como dijo Raquel, la abue­la mater­na de Elián al lle­gar a Nue­va York el día 21 de enero de este año, en ges­tio­nes para la libe­ra­ción de su nie­to, su hija fue arras­tra­da a la tra­ge­dia por la vio­len­cia de este sujeto.

La embar­ca­ción nau­fra­gó, y el niño vio morir a su madre aho­ga­da. Era una exce­len­te tra­ba­ja­do­ra, mili­tan­te de la Juven­tud y del Par­ti­do, de la cual todos los que la cono­cie­ron guar­dan una bue­na opi­nión. Fue una de las víc­ti­mas entre los once ciu­da­da­nos cuba­nos que pere­cie­ron ese día.

Como otros muchos, a lo lar­go de 34 años, fue­ron con­du­ci­dos a la muer­te por un mons­truo­so y san­gui­na­rio engen­dro lla­ma­do Ley de Ajus­te Cubano, que pro­mue­ve las sali­das ile­ga­les y el con­tra­ban­do de emi­gran­tes, impul­sa­dos a via­jar a Esta­dos Uni­dos, como lo hacen millo­nes de per­so­nas pro­ce­den­tes de paí­ses pobres de este y otros con­ti­nen­tes, atraí­dos por la osten­ta­ción, el lujo y el derro­che de las socie­da­des de consumo.

En el caso par­ti­cu­lar de Cuba, a eso se suman los gran­des y exclu­si­vos pri­vi­le­gios que con­ce­de la men­cio­na­da ley a los que via­jan ile­gal­men­te a Esta­dos Uni­dos pro­ce­den­tes de Cuba, y cua­tro déca­das de blo­queo y gue­rra eco­nó­mi­ca no menos mons­truo­sos que esa ley.

Así, a pesar de los acuer­dos migra­to­rios sus­cri­tos entre ambos paí­ses, por la vía ile­gal se les lle­na la Flo­ri­da de delin­cuen­tes. Cin­co de cada diez que uti­li­zan ese pro­ce­di­mien­to tie­nen ante­ce­den­tes pena­les, como robo con fuer­za y otros deli­tos similares.

El niño pudo sobre­vi­vir, como se cono­ce, flo­tan­do a la deri­va sobre un neu­má­ti­co duran­te más de 30 horas. La mafia terro­ris­ta cuba­no­ame­ri­ca­na, crea­da a su ima­gen y seme­jan­za por gobier­nos irres­pon­sa­bles de Esta­dos Uni­dos, se apo­de­ró del niño como un pre­cia­do tro­feo publi­ci­ta­rio; un per­so­na­je corrup­to y sinies­tro, a títu­lo de fami­liar lejano, que sólo lo había vis­to una vez en su vida, reci­bió su cus­to­dia temporal.

Bajo el con­trol total de la mafia, se negó a devol­ver­lo cuan­do lo recla­mó su padre ape­nas salió del hos­pi­tal. De inme­dia­to nues­tro pue­blo, con su tra­di­cio­nal tena­ci­dad, ini­ció la lucha por la devo­lu­ción del niño a su padre y a la fami­lia direc­ta y cer­ca­na que siem­pre con­vi­vió con él.

Según las leyes inter­na­cio­na­les y las nor­mas jurí­di­cas de Esta­dos Uni­dos y de Cuba, lo que corres­pon­día era devol­ver de inme­dia­to el niño a su país de ori­gen. Cual­quier liti­gio ten­dría que ser resuel­to en tri­bu­na­les cubanos.

Casi 10 días tar­da­ron en dar res­pues­ta a la nota diplo­má­ti­ca pre­sen­ta­da por el Minis­te­rio de Rela­cio­nes Exte­rio­res recla­man­do la devo­lu­ción soli­ci­ta­da por el padre des­de los pri­me­ros ins­tan­tes. Ya enton­ces se habían pro­du­ci­do las pri­me­ras pro­tes­tas públi­cas en Cuba, que se han pro­lon­ga­do has­ta hoy.

Es evi­den­te que sub­es­ti­ma­ron a nues­tro pue­blo, que no ha cesa­do un solo día de luchar por algo abso­lu­ta­men­te jus­to, y pudo tras­mi­tir al pro­pio pue­blo nor­te­ame­ri­cano y al mun­do su men­sa­je de dolor e indig­na­ción ante la injus­ti­cia come­ti­da con una humil­de fami­lia cuba­na y el gran cri­men que se esta­ba per­pe­tran­do con ese niño.

¡Dan­te no habría sido capaz de des­cri­bir el infierno de casi cin­co meses de tor­tu­ra men­tal, pre­sión psí­qui­ca y mani­pu­la­ción polí­ti­ca que ha sufrido!

¿Has­ta cuán­do van a seguir cre­yen­do en sus pro­pias mentiras?

Pri­me­ro de Mayo de 2016. Foto: José Raúl Concepción/​Cuba­de­ba­te.

Lo suce­di­do sen­si­bi­li­zó a dece­nas de millo­nes de fami­lias nor­te­ame­ri­ca­nas que han teni­do hijos, nie­tos, bis­nie­tos y sobri­nos de la edad de Elián. Ellos, al igual que el res­to del mun­do, com­pren­dían cada vez más que no podía haber pre­tex­to polí­ti­co o ideo­ló­gi­co para come­ter con­tra un niño y un padre, cual­quie­ra que fue­se su nacio­na­li­dad, ese cri­men bár­ba­ro y cruel.

La mafia terro­ris­ta de Mia­mi y sus alia­dos de la extre­ma dere­cha de Esta­dos Uni­dos nos acu­sa­ban de poli­ti­zar el caso, cuan­do lo que hacía­mos era luchar con­tra ese cri­men, y lo hemos hecho con medios pací­fi­cos: ni un solo cris­tal de la Ofi­ci­na de Intere­ses de Esta­dos Uni­dos ha sido roto, ni una sola pie­dra ha sido lan­za­da con­tra esa ins­ta­la­ción, nin­gún fun­cio­na­rio o visi­tan­te nor­te­ame­ri­cano ha sido moles­ta­do, nin­gu­na ban­de­ra nor­te­ame­ri­ca­na ha sido piso­tea­da o que­ma­da en las calles.

Me pre­gun­to qué habría hecho el gobierno de ese país si se hubie­se pro­du­ci­do una situa­ción simi­lar con un niño nor­te­ame­ri­cano de ape­nas 6 años que hubie­ra sido secues­tra­do en Cuba y some­ti­do al atroz tra­ta­mien­to que sufrió ese niño en Esta­dos Unidos.

Duran­te casi cin­co meses, des­de que apa­re­ció el niño en las cos­tas de la Flo­ri­da, suce­die­ron cosas increí­bles y se come­tie­ron todo tipo de arbi­tra­rie­da­des y errores.

Has­ta horas antes de su res­ca­te, nin­gu­na de las dis­tin­tas ramas de la admi­nis­tra­ción, a pesar de cono­cer lo que esta­ba suce­dien­do, pare­cía preo­cu­par­se por su salud men­tal, por la escan­da­lo­sa exhi­bi­ción públi­ca y las mani­pu­la­cio­nes de que era víc­ti­ma, y lo que es toda­vía más cen­su­ra­ble: por los ries­gos físi­cos que esta­ba corriendo.

El jefe del coman­do que lo res­ca­tó aca­ba de afir­mar que la resis­ten­cia esta­ba per­fec­ta­men­te orga­ni­za­da y había nume­ro­sos hom­bres arma­dos alre­de­dor de la casa don­de esta­ba secues­tra­do el niño, lo mis­mo que el gobierno de Cuba había adver­ti­do al Depar­ta­men­to de Esta­do y denun­cia­do públi­ca­men­te entre el 22 de mar­zo y el 22 de abril.

La últi­ma pro­pues­ta de sie­te pun­tos que la Fis­cal Gene­ral hizo lle­gar al padre del niño, cer­ca de las 10 de la noche del vier­nes 21 de abril, sie­te horas apro­xi­ma­da­men­te antes de las 5 de la maña­na en que se libe­ró a Elián de los secues­tra­do­res, con­te­nía tres pun­tos que no qui­se leer en la Tri­bu­na Abier­ta de Jagüey Gran­de, en que se con­me­mo­ra­ba el dolo­ro­so epi­so­dio de la inva­sión mer­ce­na­ria de Girón, por con­si­de­rar­los sen­ci­lla­men­te gro­tes­cos, y pre­fe­rí la tre­gua de 24 horas de la que hablé para reco­no­cer la deci­sión que final­men­te adop­tó la Fis­cal, aun­que dejó en noso­tros pro­fun­da inquie­tud sobre las cosas que podían ocu­rrir en el futuro.

Nada podía ser más humi­llan­te ni podría pare­cer­se más a un tra­ta­mien­to car­ce­la­rio o al secues­tro de Juan Miguel con su espo­sa y sus dos hijos, el ini­cio de una nue­va eta­pa de tor­tu­ra psí­qui­ca para toda la fami­lia peor aún que la que el niño estu­vo sufrien­do en Miami.

Los que han vis­to la his­te­ria de Maris­ley­sis por la tele­vi­sión y cono­cen quién es el sinies­tro Láza­ro, y todos los psi­quia­tras hones­tos, com­pren­den bien qué habría sig­ni­fi­ca­do para Elián y su fami­lia aque­lla absur­da e impo­si­ble cohabitación.

Era pre­ci­sa­men­te la deman­da de la Fun­da­ción. Fue tal pro­pues­ta la que deter­mi­nó la deci­sión casi sui­ci­da de Juan Miguel de mar­char de inme­dia­to con la espo­sa y el niño a res­ca­tar per­so­nal­men­te a Elián en Miami.

Tal fue la estu­pi­dez de aque­llos cabe­ci­llas enlo­que­ci­dos, que recha­za­ron esa pro­pues­ta. Era exac­ta­men­te lo mis­mo que ellos deman­da­ban, sólo que en Mia­mi y no en Washington.

El cono­ci­do legis­la­dor Bob Menén­dez, lob­bis­ta y estre­cho alia­do de la mafia de Mia­mi, y una Sub­se­cre­ta­ria Asis­ten­te de Esta­do, bus­ca­ban afa­no­sa­men­te, el vier­nes 21, un lugar simi­lar a Air­lie Hou­se en las pro­xi­mi­da­des de Miami.

He uti­li­za­do estos hechos para demos­trar has­ta qué bochor­no­so pun­to la Fis­cal Gene­ral se esfor­zó por evi­tar el uso de la fuer­za. Nadie pue­de en nues­tro país igno­rar los ries­gos poten­cia­les en el tor­ci­do camino que, bajo pre­sio­nes de la Fun­da­ción, esco­gie­ron las auto­ri­da­des nor­te­ame­ri­ca­nas para resol­ver un sen­ci­llo caso de inmi­gra­ción si no se tra­ta­ra de un niño cubano.

***

¿Dón­de está la éti­ca de los líde­res polí­ti­cos de ese país? ¿Cómo es posi­ble que igno­ren en tan alto gra­do las reali­da­des de Cuba? ¿Por qué tan­to des­pre­cio? ¿Has­ta cuán­do van a seguir cre­yen­do en sus pro­pias mentiras?

Sur­gen repen­ti­na­men­te el día 27 res­tric­cio­nes y obs­tácu­los de todo tipo para el movi­mien­to de los fun­cio­na­rios cuba­nos que aten­dían a Juan Miguel, su espo­sa y sus dos hijos, ya ubi­ca­dos a 70 millas de dis­tan­cia; se con­ce­den sólo cua­tro visas para los niños que debían via­jar para ayu­dar en la recu­pe­ra­ción de Elián, limi­tán­do­las a 15 días; se esta­ble­ce la absur­da fór­mu­la de rotar­los cada dos sema­nas, y no se con­ce­de auto­ri­za­ción para via­jar a nin­guno de los espe­cia­lis­tas indis­pen­sa­bles soli­ci­ta­dos por la familia.

Era evi­den­te el pro­pó­si­to de ais­lar a Juan Miguel, su com­pa­ñe­ra y los dos niños en la leja­na Wye Plan­ta­tion de Maryland.

Coin­ci­den­te con las decla­ra­cio­nes de Bush y de Hillary, la seño­ra Albright, Secre­ta­ria de Esta­do, dijo a la cade­na Fox, en una entre­vis­ta tele­vi­sa­da: «Tene­mos algu­nos pro­ble­mas muy serios con Cuba y vamos a con­ti­nuar man­te­nien­do la ley del embar­go» —así lla­ma ella al blo­queo y la gue­rra eco­nó­mi­ca— «y la Ley para la Demo­cra­cia Cuba­na» —así se refie­re a la geno­ci­da Ley Helms-Burton.

No cul­pa­mos al pue­blo nor­te­ame­ri­cano, cul­pa­mos a los res­pon­sa­bles de las mentiras

Lo curio­so es que nadie en Cuba había soli­ci­ta­do per­dón al gobierno de Esta­dos Uni­dos; nadie le soli­ci­tó tam­po­co el cese de ese blo­queo que es cada vez más insos­te­ni­ble e inexo­ra­ble­men­te se derrum­ba por ana­cró­ni­co y por ser cada vez más cos­to­so polí­ti­ca y moral­men­te para Esta­dos Unidos.

Los padres que ini­cia­ron la heroi­ca tra­di­ción de nues­tra patria fren­te a los sue­ños ane­xio­nis­tas con rela­ción a Cuba con­ce­bi­dos en Esta­dos Uni­dos hace 200 años nos ense­ña­ron que los dere­chos se exi­gen, no se mendigan.

Nada será fácil res­pec­to a Cuba en el futu­ro. Cua­ren­ta años de resis­ten­cia con­tra agre­sio­nes e injus­ti­cias de todo tipo y la bata­lla de ideas que hemos libra­do sin tre­gua duran­te cin­co lar­gos meses nos han hecho mucho más fuertes.

Lucha­re­mos sin des­can­so con­tra la ase­si­na Ley de Ajus­te Cubano, con­tra la cruel Ley Helms-Bur­ton, cuyos auto­res son acree­do­res —con­for­me a los tra­ta­dos fir­ma­dos en 1948 y 1949, sus­cri­tos tan­to por Cuba como por Esta­dos Uni­dos— a com­pa­re­cer ante un tri­bu­nal por deli­to de geno­ci­dio; lucha­re­mos con­tra la ley cuyo autor, Robert Torri­ce­lli, es alia­do de la mafia terro­ris­ta de Mia­mi; lucha­re­mos con­tra el blo­queo y la gue­rra eco­nó­mi­ca que nues­tro pue­blo ha sabi­do resis­tir duran­te casi medio siglo; lucha­re­mos con­tra las acti­vi­da­des sub­ver­si­vas que se lle­van a cabo des­de Esta­dos Uni­dos, inclui­do el terro­ris­mo, para des­es­ta­bi­li­zar­nos, y lucha­re­mos para que se devuel­va final­men­te a nues­tra patria el terri­to­rio ile­gal­men­te ocu­pa­do en nues­tro país.

Cum­pli­re­mos todo lo que jura­mos en Bara­guá ante la memo­ria imbo­rra­ble e inmor­tal del Titán de Bronce.

No cul­pa­mos al pue­blo nor­te­ame­ri­cano; cul­pa­mos a los res­pon­sa­bles de las men­ti­ras con que lo han enga­ña­do mucho más tiem­po que el que ima­gi­na­ba Lincoln.

Por el con­tra­rio, ren­di­mos tri­bu­to al pue­blo que, a pesar de las men­ti­ras, de for­ma amplia­men­te mayo­ri­ta­ria fue capaz de recha­zar el repug­nan­te cri­men que se esta­ba come­tien­do con­tra un niño cubano.

Sería sabio que los actua­les y futu­ros gober­nan­tes de Esta­dos Uni­dos com­pren­die­ran que David ha cre­ci­do. Se ha ido con­vir­tien­do en un gigan­te moral que no lan­za pie­dras con su hon­da sino ejem­plos, men­sa­jes e ideas fren­te a las cua­les el gran Goliath de las finan­zas, las rique­zas colo­sa­les, las armas nuclea­res, la más sofis­ti­ca­da tec­no­lo­gía y un poder polí­ti­co mun­dial que se sus­ten­ta en el egoís­mo, la dema­go­gia, la hipo­cre­sía y la men­ti­ra, está indefenso.

Para que no se hagan dema­sia­das ilu­sio­nes con su ridí­cu­la y pírri­ca vic­to­ria en la Comi­sión de Dere­chos Huma­nos, fren­te a la infa­me reso­lu­ción de Gine­bra, basa­da en la calum­nia e impues­ta por el gobierno de Esta­dos Uni­dos median­te pre­sio­nes humi­llan­tes y el apo­yo de sus alia­dos de la OTAN, Cuba en ese mis­mo perío­do de sesio­nes pro­mo­vió seis reso­lu­cio­nes en favor de los paí­ses del Ter­cer Mun­do, que fue­ron todas apro­ba­das por aplas­tan­te mayo­ría, siem­pre con el voto en con­tra de Esta­dos Uni­dos, que por lo gene­ral con­tó con el úni­co apo­yo o la abs­ten­ción del gru­pi­to de sus ricos alia­dos europeos.

Los pue­blos de un mun­do ingo­ber­na­ble, que sufren la pobre­za y la mise­ria, al que explo­tan y saquean cada vez más, serán nues­tros mejo­res com­pa­ñe­ros de lucha. Para coope­rar con ellos no dis­po­ne­mos de recur­sos finan­cie­ros. Con­ta­mos en cam­bio con un extra­or­di­na­rio y abne­ga­do capi­tal humano, del que no dis­po­nen ni dis­pon­drán jamás los paí­ses ricos.

¡Viva el patriotismo!

¡Viva el socialismo!

¡Viva el internacionalismo!

¡Patria o Muerte!

¡Ven­ce­re­mos!

Dise­ño: Edil­ber­to Carmona/​Cubadebate.

En video, Fidel pro­nun­cia con­cep­to de Revolución

Cuba Deba­te*

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