Argen­ti­na. Obser­va­to­rio gre­mial. Pac­to UIA-CGT para recor­tar un cuar­to del sala­rio de tra­ba­ja­do­res suspendidos/​Reba­ja de sala­rio en tiem­po de cri­sis por el coro­na­vi­rus … (Más info)

Resu­men Latinoamericano*/ 28 de abril 2020 .-

Pac­to UIA-CGT para recor­tar un cuar­to del sala­rio de tra­ba­ja­do­res suspendidos

A tiem­po de corre­gir el desvío

Por Alfre­do Zaiat 

El Gobierno enfre­nó con auda­cia y rapi­dez el ries­go sani­ta­rio del coro­na­vi­rus y el ries­go eco­nó­mi­co por la cua­ren­te­na. La inmen­sa mayo­ría de los tra­ba­ja­do­res y fami­lias cum­ple con el ais­la­mien­to social y no debe ser cas­ti­ga­da con reduc­ción de sus ingre­sos
Tra­ba­ja­do­res y sus fami­lias están cum­plien­do la cua­ren­te­na con una inte­gri­dad y una con­duc­ta soli­da­ria impre­sio­nan­te.
Al dis­po­ner el ais­la­mien­to social pre­ven­ti­vo y obli­ga­to­rio como la medi­da más con­tun­den­te para enfren­tar el ries­go sani­ta­rio, el gobierno de Alber­to Fer­nán­dez lan­zó al mis­mo tiem­po una bate­ría de medi­das socia­les y labo­ra­les para aten­der el ries­go económico.

Prohi­bi­ción de des­pi­dos, sus­pen­sión de aumen­tos de tari­fas y de cor­tes de ser­vi­cios por el no pago de las bole­tas, amplia­ción del pro­gra­ma Repro en el cual el Esta­do cubre par­te del sala­rio de empre­sas en cri­sis, dis­mi­nu­ción y pos­ter­ga­ción de las car­gas patro­na­les, el plan ATP (Asis­ten­cia de emer­gen­cias al Tra­ba­jo y la Pro­duc­ción), aumen­to del mon­to del segu­ro de des­em­pleo, cré­di­tos sub­si­dia­dos a pymes al 24 por cien­to anual, amplia­ción de la cober­tu­ra social y pre­vi­sio­nal (bonos a jubi­la­dos y AUH, el Ingre­so Fami­liar de Emer­gen­cia), cré­di­tos a tasa cero para autó­no­mos y mono­tri­bu­tis­tas, y el Esta­do hacién­do­se car­go del 50 por cien­to del sala­rio (con un máxi­mo de 33.500 pesos) de los tra­ba­ja­do­res pri­va­dos en rela­ción de dependencia.

El paque­te de cober­tu­ra social, labo­ral y eco­nó­mi­ca es de dimen­sión y mag­ni­tud muy impor­tan­te para que la pan­de­mia, que tie­ne un ele­va­do cos­to per­so­nal y fami­liar por el con­fi­na­mien­to, no gene­re más angus­tia por la incer­ti­dum­bre acer­ca de cuál será el flu­jo men­sual de ingre­sos en los hoga­res y en las empresas.

El Gobierno armó un paque­te de asis­ten­cia eco­nó­mi­ca de 5,6 por cien­to del PIB entre los meses de abril y junio para com­ba­tir los efec­tos del coro­na­vi­rus. El mon­to esti­ma­do entre gas­to fis­cal y faci­li­da­des finan­cie­ras alcan­za los 1,7 billo­nes de pesos.

La inter­ven­ción sani­ta­ria y eco­nó­mi­ca de la admi­nis­tra­ción Fer­nán­dez es excep­cio­nal, más aun tenien­do en cuen­ta con una eco­no­mía arras­tran­do la rece­sión macris­ta y con la des­ar­ti­cu­la­ción y debi­li­ta­mien­to de las fun­cio­nes bási­cas del Esta­do de los últi­mos cua­tro años.

Aho­ra bien, en este con­tex­to de cri­sis glo­bal y de reac­ción rápi­da e inten­sa del Gobierno para amor­ti­guar los cos­tos inelu­di­bles de la pan­de­mia, irrum­pió un acuer­do UIA-CGT a con­tra­mano de lo cons­trui­do en esta emergencia.

Cuan­do empie­za a girar el inmen­so dis­po­si­ti­vo de pro­tec­ción social, labo­ral y eco­nó­mi­ca, se anun­cia un inopor­tuno pac­to, con el aval ofi­cial, de reduc­ción del 25 por cien­to retro­ac­ti­vo a abril para miles de tra­ba­ja­do­res y tra­ba­ja­do­ras suspendidas.

El Esta­do deci­dió hacer­se car­go del 50 por cien­to del sala­rio, con giros direc­tos a la cuen­ta del tra­ba­ja­dor, de empre­sas que se ins­cri­ban en la AFIP. ¿Cuál es el moti­vo enton­ces para que tra­ba­ja­do­res y sus fami­lias, que están cum­plien­do la cua­ren­te­na con una inte­gri­dad y una con­duc­ta soli­da­ria impre­sio­nan­te, ten­gan que pade­cer en estas cir­cuns­tan­cias crí­ti­cas el recor­te de un cuar­to de sus ingresos?

Ingre­sos que han sido cas­ti­ga­dos con dure­za duran­te el macris­mo, con pér­di­das ful­mi­nan­tes en tér­mi­nos reales, y que en estos meses, sin ajus­te de pari­ta­rias y con alza de pre­cios de ali­men­tos, siguen sien­do golpeados.

Has­ta aho­ra hubo ini­cia­ti­vas con más o menos efec­ti­vi­dad, acier­tos y erro­res en la ges­tión, pero nin­gu­na fue de tan esca­sa sen­si­bi­li­dad y cri­te­rio eco­nó­mi­co como la de pac­tar el recor­te del sala­rio de tra­ba­ja­do­res sus­pen­di­dos por cul­pa de la cri­sis gene­ra­da por la pandemia.

El Gobierno tie­ne la opor­tu­ni­dad de corre­gir ese des­vío impro­pio del sen­de­ro colec­ti­vo que la socie­dad está transitando. 

Ima­gen: EFE 

Reba­ja de sala­rio en tiem­po de cri­sis por el coronavirus

Rebaja de salario en tiempo de crisis por el coronavirus

La reba­ja de sala­rios es uno de los hitos y de las posi­bles con­se­cuen­cias de la cri­sis eco­nó­mi­ca y finan­cie­ra de las empre­sas, tan­to en el mar­co del actual pro­ce­so de hiber­na­ción y de sub­sis­ten­cia, como en lo que hace al futu­ro del relan­za­mien­to de la acti­vi­dad cuan­do fina­li­ce la cua­ren­te­na. Se pue­de pro­du­cir en for­ma direc­ta por actos expre­sos, o en for­ma indi­rec­ta cuan­do la infla­ción es mayor que la actualización.

En cual­quier caso, es impor­tan­te des­ta­car que nues­tro sis­te­ma legal no habi­li­ta a la empre­sa a redu­cir uni­la­te­ral­men­te los sala­rios, sus acce­so­rios y com­ple­men­tos, ni siquie­ra en los acor­da­dos volun­ta­ria­men­te entre las partes.

En efec­to, la remu­ne­ra­ción for­ma par­te del mar­co del orden públi­co labo­ral que impi­de hacer cam­bios en el mon­to en per­jui­cio del tra­ba­ja­dor a la luz del prin­ci­pio de intan­gi­bi­li­dad, que garan­ti­za a tra­vés de le ley el cobro ínte­gro y opor­tuno de los ingre­sos, que revis­ten carác­ter ali­men­ta­rio, (artícu­lo 103 de la Ley de Con­tra­to de Trabajo)

A su vez, el artícu­lo 12 de la Ley de Con­tra­to de Tra­ba­jo dis­po­ne lite­ral­men­te a tra­vés del prin­ci­pio de irre­nun­cia­bi­li­dad que será nula y sin valor toda con­ven­ción de par­tes que supri­ma o reduz­ca los dere­chos pre­vis­tos en esta ley, los esta­tu­tos pro­fe­sio­na­les, las con­ven­cio­nes colec­ti­vas o los con­tra­tos indi­vi­dua­les de tra­ba­jo, ya sea al tiem­po de su cele­bra­ción o de su eje­cu­ción, o del ejer­ci­cio de dere­chos pro­ve­nien­tes de su extin­ción, (Refor­ma de la Ley N° 26.574 B.O. 29/​12/​2009).

En fun­ción de lo expre­sa­do, la empre­sa no tie­ne atri­bu­cio­nes para rea­li­zar cam­bios en los sala­rios reba­ján­do­los ni siquie­ra a tra­vés de un acuer­do con el tra­ba­ja­dor, y si lo hicie­re, esta deci­sión o acuer­do está ful­mi­na­do por la nuli­dad abso­lu­ta, que en nues­tro sis­te­ma legal es equi­va­len­te al acto inexis­ten­te. En rigor, la deci­sión prohi­bi­da o el acuer­do nulo cuen­ta con un meca­nis­mo adi­cio­nal deno­mi­na­do «sus­ti­tu­ción auto­má­ti­ca de las cláu­su­las nulas» según el cual será nulo todo con­tra­to por el cual las par­tes hayan pro­ce­di­do con simu­la­ción o frau­de a la ley labo­ral, y las cláu­su­las del con­tra­to de tra­ba­jo que modi­fi­quen en per­jui­cio del tra­ba­ja­dor nor­mas impe­ra­ti­vas con­sa­gra­das por leyes o con­ven­cio­nes colec­ti­vas de tra­ba­jo serán nulas y se con­si­de­ra­rán subs­ti­tui­das de pleno dere­cho por las que resul­ten válidas.

En los últi­mos años se incor­po­ró a tra­vés de los tra­ta­dos inter­na­cio­na­les el prin­ci­pio de pro­gre­si­vi­dad, según el cual el tra­ba­ja­dor pau­la­ti­na­men­te va mejo­ran­do cua­li­ta­ti­va y cuan­ti­ta­ti­va­men­te su dere­chos den­tro del con­tra­to de tra­ba­jo y de la rela­ción laboral.

En este con­tex­to, la con­tra­pres­ta­ción remu­ne­ra­to­ria que reci­be el tra­ba­ja­dor por vía de la ley los con­ve­nios colec­ti­vos y los con­tra­tos indi­vi­dua­les no pue­de sufrir reduc­cio­nes, qui­tas o reten­cio­nes, sal­vo las expre­sa­men­te con­te­ni­das en la ley como son las reten­cio­nes jubi­la­to­rias y de obra social, la cuo­ta sin­di­cal, la res­ti­tu­ción de anti­ci­pos, y en nin­gún caso la reba­ja se pue­de ori­gi­nar en la deci­sión uni­la­te­ral ni con­trac­tual del empleador.

Hecha la acla­ra­ción, debe­mos esta­ble­cer en qué casos los ingre­sos se pue­den redu­cir. Una de las hipó­te­sis es la de la sus­pen­sión del artícu­lo 223 bis de la Ley de Con­tra­to de Tra­ba­jo, que admi­te el pago de una suma no remu­ne­ra­ti­va a los tra­ba­ja­do­res que se encuen­tren inope­ra­ti­vos (sus­pen­di­dos en su domi­ci­lio) por fal­ta o dis­mi­nu­ción de tra­ba­jo no impu­table al emplea­dor o por fuer­za mayor. En tales casos, la suma podrá pac­tar­se en mon­tos infe­rio­res a los esta­ble­ci­dos para aque­llas per­so­nas que se encuen­tran trabajando.

En el caso del artícu­lo 223 bis (LCT) lo que reci­be el tra­ba­ja­dor no es una suma remu­ne­ra­ti­va por­que sen­ci­lla­men­te el mis­mo está sus­pen­di­do y no está pres­tan­do su trabajo.

El otro inte­rro­gan­te que se plan­tea lo deter­mi­nan si en los con­ve­nios colec­ti­vos se pue­de pac­tar la reduc­ción de los sala­rios con­ven­cio­na­les o sus­pen­der cier­tos adi­cio­na­les o com­ple­men­tos fren­te a la crisis.

En rigor, en el pasa­do, en las cri­sis por la hiper­in­fla­ción entre el 1985 y 1988, en la cri­sis de 2002 y 2004 se acor­da­ron los lla­ma­dos con­ve­nios colec­ti­vos de cri­sis, don­de los sin­di­ca­tos que lo fir­ma­ron admi­tie­ron que de no hacer estas qui­tas la acti­vi­dad resul­ta­ba inviable.

Obvia­men­te, para poder rea­li­zar este tipo de reba­jas, se debe pac­tar entre los sig­na­ta­rios y debe con­tar con la homo­lo­ga­ción del Minis­te­rio de Tra­ba­jo de la Nación bajo los tér­mi­nos y alcan­ces de la Ley 14.250 de Con­ve­nios Colec­ti­vos. Un con­ve­nio pos­te­rior pue­de fijar con­di­cio­nes menos favo­ra­bles de un con­ve­nio ante­rior, y así lo ha resuel­to la juris­pru­den­cia plenaria.

En el deba­te aho­ra apa­re­ce como nue­vo fac­tor el sub­si­dio paga­do por el Poder Eje­cu­ti­vo que le per­mi­ten al emplea­dor aho­rrar par­te de los sala­rios o de las pres­ta­cio­nes no remu­ne­ra­ti­vas que debe pagar, que repre­sen­tan el 50% del ingre­so, y tie­nen un piso de un sala­rio y un techo o tope de, exac­ta­men­te, dos Sala­rios Míni­mos Vita­les y Móviles.

En tal caso, muchos gre­mios pre­ten­den que en nin­gún caso, inclu­yen­do en las sus­pen­sio­nes del artícu­lo 223 bis (LCT) el tra­ba­ja­dor reci­ba como míni­mo el mis­mo neto que per­ci­bía si estu­vie­se tra­ba­jan­do. En rigor, afir­mar esta con­tra­dic­ción es tam­bién injus­to para el tra­ba­ja­dor que tie­ne que expo­ner­se dia­ria­men­te cuan­do tra­ba­ja al con­ta­gio, ver­sus la situa­ción del tra­ba­ja­dor inope­ra­ti­vo que se que­da en su caso a cum­plir con el aislamiento.

Se cono­cen inclu­si­ve pre­ten­sio­nes de que el emplea­dor debe­ría pagar el bru­to, o sea que el tra­ba­ja­dor gana­ría más dine­ro inope­ra­ti­vo y sus­pen­di­do que tra­ba­jan­do, a pro­pó­si­to de la ven­ta­ja de estar per­ci­bien­do los sub­si­dios (pos­ter­ga­ción o reba­ja de con­tri­bu­cio­nes patro­na­les y sala­rios), alter­na­ti­va injus­ta e inequitativa.

En rigor, no hay con­cien­cia ple­na de la gra­ve­dad de la cri­sis que esta­mos vivien­do, ni de las con­se­cuen­cias catas­tró­fi­cas que sufri­rán las empre­sas a todo nivel, ya que muchas de las empre­sas mul­ti­na­cio­na­les están en situa­cio­nes más gra­ves que las nues­tras en sus casas matri­ces. Las medi­das y accio­nes que se adop­ten hoy serán la cla­ve para la sali­da de la cua­ren­te­na con via­bi­li­dad para recuperarse.

La opción entre con­cur­sos y quie­bras o la super­vi­ven­cia y la reac­ti­va­ción depen­den de las accio­nes con­cre­tas que poda­mos des­ple­gar en este momen­to en las cir­cuns­tan­cias más com­ple­jas que pre­sen­ta la cri­sis sani­ta­ria, tenien­do en cuen­ta que las res­tric­cio­nes para evi­tar con­ta­gios segui­rán por un lar­go pla­zo, has­ta que se logre la vacu­na que ter­mi­ne con la pandemia.

Ceci­lia Todes­ca advir­tió que «vamos a tener más des­em­pleo y peor dis­tri­bu­ción del ingreso”

La eco­no­mis­ta remar­có que, en este con­tex­to, muchas se amplían las des­igual­da­des y sub­ra­yó la nece­si­dad de cui­dar los empleos.

La vice­je­fa de Gabi­ne­te, Ceci­lia Todes­ca, advir­tió que la cri­sis eco­nó­mi­ca y sani­ta­ria que hoy vive Argen­ti­na ten­drá como con­se­cuen­cias un mayor «des­em­pleo y una peor dis­tri­bu­ción del ingreso».

«Tene­mos que cui­dar el empleo en Argen­ti­na, por­que ya venía­mos de una cri­sis muy gran­de en el empleo. Esta­mos tra­ba­jan­do en todas las herra­mien­tas posi­bles. Al ini­cio, las empre­sas con­si­de­ra­das como acti­vi­dad esen­cial no podían ingre­sar al ATP, pero eso lue­go se modi­fi­có. Por ejem­plo, una esta­ción de ser­vi­cio sigue abier­ta, pero la gen­te no car­ga nafta».

En ese sen­ti­do, Todes­ca remar­có: “Estas cri­sis amplían las des­igual­da­des. Un pues­to de tra­ba­jo que se pier­de es muy difí­cil de recu­pe­rar. Se pue­de gene­rar nue­vo empleo, pero eso no quie­re decir que las mis­mas per­so­na que que­da­ron des­em­plea­das vuel­van a con­se­guir empleo. El obje­ti­vo de la CGT y la UIA es cui­dar el empleo. A veces, se sacri­fi­car una par­te de sala­rio, en pos de cui­dar los pues­tos de trabajo”. 

La Jus­ti­cia orde­nó la rein­cor­po­ra­ción de un tra­ba­ja­dor echa­do tras el decre­to anti despidos

Lue­go del decre­to ofi­cial que prohí­be los des­pi­dos, la Jus­ti­cia falló a favor de un tra­ba­ja­dor que fue echa­do el 30 de mar­zo, un día des­pués de la dis­po­si­ción que fue comu­ni­ca­da en el BO. Es la pri­me­ra deter­mi­na­ción judi­cial sobre estas cau­sas en medio del ais­la­mien­to social pre­ven­ti­vo y obligatorio.

El expe­dien­te, a car­go de la jue­za labo­ral Ana Ale­jan­dra Bari­la­ro, da cuen­ta de un tra­ba­ja­dor que deman­dó a su emplea­dor, una agen­cia de via­jes, por con­si­de­rar que se lo des­vin­cu­ló por razo­nes de fuer­za mayor mien­tras regía el decreto.

De acuer­do al fallo de la magis­tra­da, la fir­ma debe “reins­ta­lar el actor en su pues­to de tra­ba­jo” bajo aper­ci­bi­mien­to de “orde­nar la apli­ca­ción de astrein­tes (mul­tas)” y de ele­var el caso a la Jus­ti­cia por la posi­ble comi­sión de un deli­to penal.

Los abo­ga­dos labo­ra­lis­tas anti­ci­pan que no será el úni­co fallo en este sen­ti­do ya que muchas fir­mas des­pi­die­ron per­so­nal en ple­na vigen­cia del decre­to, con tra­ba­ja­do­res que reci­bie­ron su tele­gra­ma sema­nas después.

“Suce­dió que des­de el 27 de mar­zo y duran­te el fin de sema­na ante­rior al decre­to, muchas empre­sas man­da­ron noti­fi­ca­cio­nes por­que creían que se venía la prohi­bi­ción de des­pi­dos, y lue­go hubo retra­sos en la entre­ga”, indi­có Juan Car­los Cerut­ti, abo­ga­do labo­ra­lis­ta y direc­tor del Área de Dere­cho del Tra­ba­jo de Plan A.

Esqui­zo­fre­nia solidaria

Por Darío Bal­vi­da­res 

La pan­de­mia ha faci­li­ta­do y pues­to en la super­fi­cie un uni­ver­so con ras­gos esqui­zo­fré­ni­cos, algo que ya se había mani­fes­ta­do en otras opor­tu­ni­da­des de “catás­tro­fe”, entre ellas, los efec­tos del hura­cán “Katri­na” (2005) en Nue­va Orleans, don­de las polí­ti­cas esta­dou­ni­den­ses, lejos de velar por las más bási­cas cues­tio­nes socia­les y habi­ta­cio­na­les, la ocu­rren­cia fue, char­te­ri­zar las escue­las públi­cas, apli­can­do la doc­tri­na del shock, como tan bien lo expli­ca Nao­mi Klein.[1]

Cabe acla­rar que la inter­pre­ta­ción de esqui­zo­fre­nia que se pro­po­ne en este artícu­lo inten­ta acer­car­se a la que uti­li­zó Fre­dric Jame­son [2], de carác­ter des­crip­ti­vo, no clí­ni­co; la que plan­tea el quie­bre de la rela­ción entre sig­ni­fi­can­tes en los dis­cur­sos sociales.

Y tam­bién una con­cep­tua­li­za­ción teó­ri­ca des­crip­ta y expli­ca­da por Alfre­do Gran­de [3] y que con­sis­te en la dife­ren­cia entre sus­ti­tu­ción y res­ti­tu­ción (en rela­ción con lo vincular).

Dice Gran­de que el víncu­lo tie­ne mar­cas cor­po­ra­les, pero en estas épo­cas de pan­de­mia, dis­tan­cia­mien­to y ais­la­mien­to social obli­ga­to­rio, la vir­tua­li­dad media­ti­za el vínculo.

El tema es que, pro­ba­ble­men­te, la vir­tua­li­dad nos per­mi­ta visua­li­zar la apa­rien­cia de haber sus­ti­tui­do el víncu­lo, pero lo que allí se gene­ra es la res­ti­tu­ción, no la sus­ti­tu­ción, dirá Alfre­do Gran­de, ponien­do el ejem­plo del his­tó­ri­co dicho: le ven­die­ron gato por lie­bre. Para con­ti­nuar afir­man­do, que se pier­de la esen­cia. En cam­bio, la sus­ti­tu­ción del víncu­lo se expli­ca cuan­do en el lugar de una flor que se mar­chi­tó, exis­te otra flor.

Podría­mos agre­gar que tal es el caso de las redes vin­cu­la­res en la escue­la como espa­cio de sen­ti­do y su res­ti­tu­ción digi­tal en las redes virtuales.

En la escue­la se mul­ti­pli­can de mane­ra diná­mi­ca las redes vin­cu­la­res que flu­yen de mane­ra per­ma­nen­te con víncu­los que se sus­ti­tu­yen perió­di­ca­men­te, se gene­ran y rege­ne­ran, se esta­ble­cen sobre una cade­na de sig­ni­fi­can­tes que le otor­gan sentido.

Sería casi infi­ni­ta una des­crip­ción de lo que esta­mos expo­nien­do en estas últi­mas líneas, pero el lec­tor encon­tra­rá los ejem­plos que aquí des­cri­bi­mos de mane­ra teórica.

La escue­la vir­tual (para cali­fi­car­la de algún modo en la coyun­tu­ra que nos toca vivir) rom­pe esa cade­na de sig­ni­fi­ca­ción vin­cu­lar, ya no hay mar­cas en el cuer­po, solo pue­de res­ti­tuir, con la con­se­cuen­te pér­di­da de la esen­cia.

El oxí­mo­ron, “dis­tan­cia­mien­to cer­cano” que pro­po­ne la vir­tua­li­dad, esta­ble­ce una rela­ción “des­hu­ma­ni­za­da”, has­ta tal pun­to que habría que pre­gun­tar­se qué ocu­rre duran­te el tiem­po de ais­la­mien­to con les niñes y jóve­nes y sus reali­da­des fami­lia­res en lo coti­diano y supo­nien­do que todes ten­gan algún tipo de apa­ra­to que les per­mi­ta la pre­sen­cia digi­tal, cosa que tam­po­co es así, pro­duc­to del empo­bre­ci­mien­to del 50 % de les niñes y ado­les­cen­tes, entre otros factores.

Esto sin entrar en el quie­bre de la sin­ta­xis de cer­ca­nía en lo que refie­re al curri­cu­lum, aho­ra vir­tua­li­za­do y ope­ra­do des­de las pro­pias pla­ta­for­mas lla­ma­das edu­ca­ti­vas, lo que empu­ja aún más al docen­te al papel de faci­li­ta­dor como lo defi­ne, en su pos­mo­derno per­fil, la lite­ra­tu­ra de la refor­ma eco­no­mi­cis­ta de la educación.

Es cla­ro que la tec­no­lo­gía es otro medio de pro­duc­ción de sen­ti­do, que ins­ta­la la gene­ra­ción de lo inme­dia­to, pero tam­bién es cier­to que es un ins­tru­men­to de pene­tra­ción cul­tu­ral e ideo­ló­gi­ca, ade­más un nego­cio obs­ce­na­men­te billonario.

7 de los pri­me­ros 15 millo­na­rios del mun­do tie­nen com­pa­ñías tec­no­ló­gi­cas, en con­jun­to sus for­tu­nas per­so­na­les suman 476.7 billo­nes de dóla­res [4], sin tomar en cuen­ta el valor, tam­bién obs­ceno, de sus compañías.

Era nece­sa­rio hacer esta bre­ve acla­ra­ción, por­que son esas for­tu­nas las que nos impo­nen, des­de dis­tin­tas pers­pec­ti­vas y con diver­sas estra­te­gias, el uso y la inter­ac­tua­ción con el espa­cio tec­no­ló­gi­co en todas sus mani­fes­ta­cio­nes para no ser decla­ra­do “anal­fa­be­to digital”.

En ese movi­mien­to pen­du­lar entre los pode­ro­sos “pro­vee­do­res de tec­no­lo­gía” y los “usua­rios”, se mani­fies­ta la bre­cha per­ver­sa del sis­te­ma injus­to y des­igual que res­ti­tu­ye la rela­ción de colo­nia­li­dad con apa­rien­cia vin­cu­lar, en el nivel macro. Y en el nivel micro, gene­ra la ilu­sión de la “sus­ti­tu­ción” del víncu­lo des­de la virtualidad.

Soli­da­ri­dad: ¡Te ven­do el curriculum!

Misio­nes fue una de las pro­vin­cias en ampliar el con­tra­to con los ser­vi­cios de Tic­mas, en cuan­to se sus­pen­die­ron las cla­ses, pri­me­ro por el avan­ce del den­gue e inme­dia­ta­men­te por el COVID-19.

Se puso en fun­cio­na­mien­to una pla­ta­for­ma vir­tual que era de carác­ter opta­ti­vo para los docen­tes, pero por la cua­ren­te­na se imple­men­tó la obli­ga­to­rie­dad y su uti­li­za­ción y se extien­de a todo el terri­to­rio pro­vin­cial: “Misio­nes tie­ne pen­sa­do apos­tar por una pla­ta­for­ma vir­tual lla­ma­da Gua­cu­ra­rí para que los chi­cos no pier­dan la ruti­na esco­lar y fir­ma­ron un con­ve­nio con Tic­mas, que se encar­ga­rá de ofre­cer los con­te­ni­dos que plan­tean los Núcleos de Apren­di­za­jes Prio­ri­ta­rios (NAPs) en las dis­tin­tas mate­rias(…) Esta­mos en una situa­ción de emer­gen­cia. A veces esas situa­cio­nes son una opor­tu­ni­dad. En la pro­vin­cia hace años esta­mos apos­tan­do por la inno­va­ción edu­ca­ti­va. Fui­mos tra­ba­jan­do en for­ma­ción docen­te con­ti­nua y desa­rro­llo de mate­ria­les. A la pla­ta­for­ma se pue­de acce­der des­de compu­tado­res o celu­la­res. ‘Cree­mos que pode­mos dar una solu­ción rápi­da, real y de impac­to para que este perío­do no se trans­for­me en unas vaca­cio­nes plan­teó el minis­tro de Edu­ca­ción Miguel Sedoff, que acom­pa­ñó al gober­na­dor en la con­fe­ren­cia expli­ca­ti­va” [5].

Esta bre­ve cita abre la posi­bi­li­dad de pen­sar en prin­ci­pio varias pers­pec­ti­vas de aná­li­sis; Tic­mas no es una sim­ple pla­ta­for­ma vir­tual, Tic­mas es una empre­sa cor­po­ra­ti­va que ingre­sa en el sec­tor más sen­si­ble del sis­te­ma a tra­vés de los meca­nis­mos de la endo­pri­va­ti­za­ción, prue­ba de ello fue su fas­tuo­sa pre­sen­ta­ción en la Feria del Libro del año pasa­do en la que pasa­ron por su estand, dan­do char­las y con­fe­ren­cias, muchos de los nom­bres de los lla­ma­dos “espe­cia­lis­tas”, que se refe­ren­cian con el “Obser­va­to­rio Argen­ti­nos por la Edu­ca­ción” (la fun­da­ción de ceos empre­sa­ria­les que fun­cio­na como “ser­vi­cio de con­sul­to­ría” pri­va­do con influen­cia minis­te­rial) es decir, que repre­sen­tan la voz fun­da­men­ta­lis­ta del pro­ce­so (per­ma­nen­te) de refor­ma, jun­to a “Edu­car 2050” y “Ense­ña por Argen­ti­na”, entre otras fun­da­cio­nes; para ampliar el espa­cio endoprivatizador.

Jus­ta­men­te en mayo de 2019, escri­bía un artícu­lo [6] en el que decía, que TICMAS se pre­sen­ta como una pla­ta­for­ma digi­tal de apren­di­za­je, pero en reali­dad es un poten­te nego­cio con pene­tra­ción ideológica.

Vea­mos, el Gru­po VI-DA es el pro­pie­ta­rio de TICMAS, sin embar­go, “a tra­vés de Omid­yar Net­work, jun­to a Ele­var Equity y The Rise Fund invier­ten en la empre­sa argen­ti­na Gru­po VIDA para impul­sar el lan­za­mien­to la lec­tu­ra digi­tal y la edu­ca­ción (…) los fon­dos res­pal­da­rán el lan­za­mien­to de TICMAS, una nue­va pla­ta­for­ma edu­ca­ti­va cuyo obje­ti­vo es brin­dar apo­yo a pro­fe­so­res y estu­dian­tes para fomen­tar la inclu­sión digi­tal, el desa­rro­llo de habi­li­da­des blan­das y el apren­di­za­je basa­do en pro­yec­tos” [7].

Ade­más de los con­ve­nios, Tic­mas pro­mo­cio­na sus pla­ta­for­mas de mane­ra indi­vi­dual: “Todo el con­te­ni­do curri­cu­lar que tu hijo nece­si­ta para man­te­ner­se acti­vo en sus apren­di­za­jes, dis­po­ni­ble para con­sul­tar­lo y uti­li­zar­lo cuan­tas veces quie­ras. Una exce­len­te herra­mien­ta para seguir estu­dian­do una vez que la pan­de­mia haya finalizado.

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La cita que sur­ge de la pro­pia pági­na web, res­ti­tu­ye lo que la escue­la tie­ne la impo­si­bi­li­dad de dar: el con­te­ni­do curri­cu­lar que tu hijo nece­si­ta, hacien­do la ofer­ta de los con­te­ni­dos de nivel pri­ma­rio de la CABA y pro­vin­cia de Bue­nos Aires.

TICMAS ven­de el con­te­ni­do curri­cu­lar como mer­can­cía, gene­ran­do una “nece­si­dad” ilu­so­ria, ade­más de con­tri­buir de mane­ra efi­caz a la pro­fun­di­za­ción de las des­igual­da­des y con un ade­mán publi­ci­ta­rio obs­ceno fren­te a la pan­de­mia viral: Pre­cio espe­cial COVID- 19 (…) Pre­cio habi­tual $ 3800.

Lo que que­da de mani­fies­to es que en el con­tex­to de con­ta­gio viral y per­ple­ji­dad social se apro­ve­cha la “opor­tu­ni­dad” de implan­tar los for­ma­tos cor­po­ra­ti­vos de endo­pri­va­ti­za­ción educativa.

Esto seña­la cada vez más el avan­ce del pro­ce­so de ter­ce­ri­za­ción del sis­te­ma; los docen­tes no tie­nen par­ti­ci­pa­ción o su par­ti­ci­pa­ción no es para deba­tir posi­bi­li­da­des fren­te a la coyun­tu­ra, sino para trans­for­mar­los en meros faci­li­ta­do­res de un curri­cu­lum del que tam­po­co par­ti­ci­pan y con acti­vi­da­des dise­ña­das por la cor­po­ra­ción en lo que podría­mos lla­mar: la fase supe­rior de la con­cep­ción ban­ca­ria de la edu­ca­ción, aho­ra: ¡digi­ta­li­za­da!

Como vemos, no se tra­ta de una ino­cen­te pla­ta­for­ma digi­tal don­de apa­re­cen inver­sio­nes millo­na­rias en dóla­res por­que los inver­so­res pade­cen de filan­tro­pía aguda.

¡Ven­den! Los con­te­ni­dos curri­cu­la­res a los gobier­nos y a las familias.

Pie­rre Omid­yar es el titu­lar de Omid­yar Net­work y de eBay, empre­sa valua­da en 31.500 millo­nes de dólares.

Mien­tras que su for­tu­na per­so­nal era de 12.7 billo­nes de dóla­res en 2019, el due­ño de esas empre­sas y copro­pie­ta­rio de cade­nas de resort, hoy tie­ne 13,1 billo­nes [9].

No es curio­so, este es el sis­te­ma que per­mi­te la con­cen­tra­ción de la rique­za aún más veloz­men­te que en déca­das ante­rio­res y deja como con­tra­par­ti­da la pre­ca­ri­za­ción labo­ral, la des­ocu­pa­ción y el aumen­to exor­bi­tan­te de la pobre­za. Otra prue­ba del pen­du­lar esqui­zo­fré­ni­co que el capi­ta­lis­mo enmas­ca­ra, como decía al comien­zo del artículo.

Pene­tra­ción cultural

TICMAS, que en el caso de Misio­nes acti­va su pla­ta­for­ma lla­ma­da Gua­cu­ra­rí, deja en evi­den­cia, siguien­do a Alfre­do Gran­de, que el nom­bre del que fue­ra Coman­dan­te Gene­ral de Misio­nes en 1815, Andrés Gua­cu­ra­rí está res­ti­tui­do des­de una pla­ta­for­ma vir­tual y como con­se­cuen­cia, vacia­da su esen­cia: “El úni­co gober­na­dor indí­ge­na de nues­tra his­to­ria ejer­ce una con­duc­ción huma­na, jus­ta y social­men­te revo­lu­cio­na­ria, recor­dan­do y apli­can­do la máxi­ma arti­guis­ta al anun­ciar la pri­me­ra refor­ma agra­ria de Amé­ri­ca ‘que los más infe­li­ces sean los más pri­vi­le­gia­dos’. Ante todo abo­lió la ser­vi­dum­bre en todas sus for­mas y repar­tió tie­rras a los que las habían per­di­do a manos de la con­quis­ta, el saqueo, la esta­fa o todo eso a la vez. Duran­te su gobierno, se eli­mi­na­ron del terri­to­rio bajo su juris­dic­ción todos los sím­bo­los, escu­dos y emble­mas que per­vi­vían de la colo­ni­za­ción espa­ño­la, y reco­bra­ron su vigor los cabil­dos de los pue­blos ori­gi­na­rios que tenían una fun­ción cen­tral en la admi­nis­tra­ción del terri­to­rio fomen­tan­do la pro­duc­ción y comer­cia­li­za­ción de la yer­ba mate y la fabri­ca­ción de pól­vo­ra y has­ta la ins­ta­la­ción de hor­nos para fabri­car pun­tas de lan­zas” [10].

Algún des­pre­ve­ni­do dirá que son casua­li­da­des… que es en home­na­je… o cues­tio­nes del “sen­ti­do común” pare­ci­das, en esos enun­cia­dos de derro­ta implí­ci­ta. Pero ele­gir el nom­bre de un ori­gi­na­rio que ocu­pa­ra el car­go de gober­na­dor pre­cur­sor de la refor­ma agra­ria, repar­ti­dor de tie­rras y coman­dan­te de las fuer­zas que enfren­ta­ron a los por­tu­gue­ses, deja afue­ra cual­quier espe­cu­la­ción con­for­mis­ta. Por­que en el futu­ro Gua­cu­ra­rí será una pla­ta­for­ma digi­tal por impo­si­ción de la “inno­va­ción educativa”.

Y a pro­pó­si­to de lo que nos fal­ta ana­li­zar de lo dicho por el gober­na­dor actual al medio que lo entre­vis­tó. Repa­se­mos: “Esta­mos en una situa­ción de emer­gen­cia. A veces esas situa­cio­nes son una opor­tu­ni­dad. En la pro­vin­cia hace años esta­mos apos­tan­do por la inno­va­ción educativa…”

Ini­ciá­ba­mos este artícu­lo vien­do aque­llo de la doc­tri­na del shock que des­cri­bía Nao­mi Klein en su libro y es jus­ta­men­te lo que que­da mate­ria­li­za­do en los dichos del gober­na­dor, que muy lejos está de ser Andrés Guacurarí.

El gober­na­dor actual afir­ma que “esta­mos en una emer­gen­cia” y que “estas situa­cio­nes son una opor­tu­ni­dad” y esa opor­tu­ni­dad es lo que él lla­ma, “inno­va­ción educativa”.

Tal vez en esas nocio­nes de sim­pli­fi­ca­ción lin­güís­ti­ca haya que bus­car la res­pues­ta a la creen­cia impues­ta por el deli­rio cor­po­ra­ti­vo de pen­sar la inno­va­ción edu­ca­ti­va en tér­mi­nos de repro­duc­ción tecnológica.

Que­da más cla­ro toda­vía, como efec­to de la cua­ren­te­na gene­ra­li­za­da que, escue­la, aula, docen­te son irremplazables.

Que la peda­go­gía del indi­vi­dua­lis­mo es ilu­so­ria como el mer­ca­do; que lle­nar de soft­wa­re, app y pla­ta­for­mas con­ges­tio­na­das de con­te­ni­dos digi­ta­les no son más que moles­tias sobre lo que ya es una car­ga: el ais­la­mien­to de las fami­lias a las que inclu­so se las res­pon­sa­bi­li­za de mane­ra implí­ci­ta, si no con­tri­bu­ye a la «edu­ca­ción ban­ca­ria digi­tal” que en el mejor de los casos sir­ve para “lle­nar” tiempo.

¿Aca­so se les con­sul­tó a los docen­tes cómo pro­ce­der en esta coyuntura?

¿Aca­so saben esas estan­da­ri­za­cio­nes digi­ta­les del ser y estar ahí, don­de se repro­du­ce el víncu­lo a tra­vés de la peda­go­gía colec­ti­va, don­de se apre­cia el ges­to, el otro; el ser y estar en la escue­la?

La deci­sión minis­te­rial vía Con­se­jo Fede­ral de Edu­ca­ción, una enti­dad del todo buro­crá­ti­ca que no sólo no resuel­ve sino que com­pli­ca, por­que son figu­ras político/​administrativas, que se renue­van periódicamente.

¿Aca­so no debe­ría disol­ver­se esa enti­dad buro­crá­ti­ca para dar paso a una de las inno­va­cio­nes que el sis­te­ma edu­ca­ti­vo nece­si­ta; que sean los docen­tes los que lo impul­sen, lo pien­sen y le den continuidad?

El sis­te­ma de edu­ca­ción argen­tino lejos de achi­car la frag­men­ta­ción social, la impul­sa des­de la divi­sión en públi­co y pri­va­do, por una par­te y las des­igual­da­des al inte­rior del sis­te­ma públi­co con las dife­ren­cias en la inver­sión por estu­dian­te en cada una de las juris­dic­cio­nes, por otra.

¡Y ese es un efec­to de la desnacionalización!

No hay már­ge­nes para mayor des­igual­dad y frag­men­ta­ción en 24 juris­dic­cio­nes don­de, ade­más, el emer­gen­te pri­va­do ha coop­ta­do el sis­te­ma público.

¿Aca­so frag­men­tar es democratizar?

No hay nin­gu­na duda de que el pen­sa­mien­to “esqui­zo­fré­ni­co” en edu­ca­ción actúa en doble vía, por un lado, rom­pe el víncu­lo peda­gó­gi­co y por otro, ins­ta­la la fas­ci­na­ción de que la inno­va­ción edu­ca­ti­va se defi­ne en pla­ta­for­mas vir­tua­les que se ven­den en el mer­ca­do, así como la fal­sa creen­cia que dice que la “cali­dad edu­ca­ti­va” se defi­ne por el resul­ta­do de las prue­bas estan­da­ri­za­das, otro de los arti­lu­gios de una nego­cio mul­ti­mi­llo­na­rio, por eso el “filán­tro­po” Bill Gates apues­ta a ese “com­mo­dity”, como al de la char­te­ri­za­ción de las escue­las públicas.

Supo­nien­do ade­más, la estan­da­ri­za­ción de les estu­dian­tes. Un deli­rio que con­ci­be la edu­ca­ción como “ser­vi­cio” que el “usua­rio” requie­re en rela­ción con sus deman­das (has­ta que el mode­lo esta­lla, como en Chile).

Para fina­li­zar…

La escue­la se tie­ne que trans­for­mar, eso está cla­ro; librar­se de depen­den­cia de la colo­nia­li­dad del poder.

Socia­li­zar la escue­la como pun­to de par­ti­da para salir del mode­lo que impo­ne como valor el indi­vi­dua­lis­mo, el éxi­to del inge­nuo y per­ver­so empren­de­du­ris­mo, que supo­nen la rup­tu­ra de lo colec­ti­vo y la com­pe­ten­cia por la apro­pia­ción de lo común, de lo públi­co para con­ver­tir­lo en recur­so transable, en obje­to de mercado.

La socia­li­za­ción de la edu­ca­ción debe ser uno de los pasos para la trans­for­ma­ción social, polí­ti­ca y eco­nó­mi­ca que se reque­ri­rá para el mun­do pos-pan­dé­mi­co, libre de los virus con­ta­mi­nan­tes y la esqui­zo­fre­nia “soli­da­ria” del capi­ta­lis­mo y sus plus­va­lías mortales.

*Pro­fe­sor y Licen­cia­do en Letras (UBA). Docen­te duran­te 30 años en la Escue­la de Comer­cio 3 Hipó­li­to Viey­tes (CABA) de la que se reti­ró como Rec­tor en 2015. Autor del Ensa­yo “La nove­la edu­ca­ti­va o el rela­to de la alie­na­ción” (2005) con pró­lo­go de Osval­do Bayer y de nume­ro­sos artículos.

Publi­ca­do 2019, “La edu­ca­ción en la era cor­po­ra­ti­va, la tra­ma de la des­po­se­sión” un esfuer­zo con­jun­to de Edi­cio­nes Herra­mien­ta y el Por­tal Con­tra­he­ge­mo­nía Web.

Pro­duc­tor perio­dís­ti­co y colum­nis­ta del pro­gra­ma radial “La Deu­da Eterna”.

Notas:

[1] Nao­mi Klein. “La Doc­tri­na del Shock, el auge del capi­ta­lis­mo desas­tre” 1°ed. 1° reimp.- Bue­nos Aires.. Pai­dos. 2008

[2] LA POSMODERNIDAD Ed. Kai­ros Bar­ce­lo­na 2006 Cap.8 POSMODERNISMO Y SOCIEDAD DE CONSUMO

Fre­dric Jame­son (165 a 187 pp.)

[3] Alfre­do Gran­de es médi­co psi­quia­tra, psi­co­ana­lis­ta, psi­có­lo­go social, coope­ra­ti­vis­ta y autor, entre otros tex­tos, de “La cul­tu­ra repre­so­ra y la revo­lu­ción”. Fun­da­ción Pelo­ta de Tra­po. 1° Edi­ción. Ave­lla­ne­da. 2018

[4] https://​www​.info​bae​.com/​e​c​o​n​o​m​i​a​/​2​0​2​0​/​0​4​/​0​8​/​q​u​i​e​n​e​s​-​s​o​n​-​l​a​s​-​1​5​-​p​e​r​s​o​n​a​s​-​m​a​s​-​r​i​c​a​s​-​d​e​l​-​m​u​n​d​o​-​y​-​q​u​e​-​i​n​d​u​s​t​r​i​a​s​-​e​n​c​a​b​e​z​a​n​-​e​l​-​r​a​n​k​i​n​g​-​s​e​g​u​n​-​f​o​r​b​es/

[5] https://​www​.info​bae​.com/​e​d​u​c​a​c​i​o​n​/​2​0​2​0​/​0​3​/​1​3​/​l​a​-​s​o​l​u​c​i​o​n​-​e​d​u​c​a​t​i​v​a​-​q​u​e​-​i​m​p​l​e​m​e​n​t​a​r​a​-​m​i​s​i​o​n​e​s​-​m​i​e​n​t​r​a​s​-​e​s​t​e​n​-​l​a​s​-​c​l​a​s​e​s​-​s​u​s​p​e​n​d​i​d​a​s​-​p​o​r​-​e​l​-​c​o​r​o​n​a​v​i​r​us/

[6] Darío Bal­vi­da­res “De la refor­ma edu­ca­ti­va y el impe­ra­ti­vo colo­nial tec­no­ló­gi­co” publi­ca­do en Rebe​lion​.org y en Con­tra­he­ge­mo­nía Web. Mayo 2019

[7] https://​www​.cro​ni​ca​.com​.ar/​i​n​f​o​-​g​e​n​e​r​a​l​/​E​l​-​f​u​n​d​a​d​o​r​-​d​e​-​e​B​a​y​a​p​u​e​s​t​a​-​a​-​l​a​-​e​d​u​c​a​c​i​o​n​-​a​r​g​e​n​t​i​n​a​-​2​0​1​8​0​710 – 0033.html

[8] https://​www​.tic​mas​.com/​a​p​o​y​o​-​e​s​c​o​lar

[9] https://​www​.for​be​sar​gen​ti​na​.com/​p​i​e​r​r​e​-​o​m​i​d​y​a​r​-​e​l​-​r​e​c​o​r​r​i​d​o​-​d​e​l​-​c​r​e​a​d​o​r​-​d​e​-​l​a​-​p​l​a​t​a​f​o​r​m​a​-​d​e​-​s​u​b​a​s​t​a​s​-​e​b​a​y​-​q​u​e​-​h​o​y​-​o​s​t​e​n​t​a​-​u​n​a​-​f​o​r​t​u​n​a​-​d​e​-​u​s​-13 – 100-millones/

[10] Feli­pe Pig­na https://​www​.elhis​to​ria​dor​.com​.ar/​a​n​d​r​e​s​-​g​u​a​c​u​r​a​r​i​-​n​u​e​s​t​r​o​-​g​u​a​r​a​n​i​-​g​o​b​e​r​n​a​d​or/

*Fuen­te: Página12/​/​El Cronista/​/​Rebelión/​/​Agen­cias

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