Uru­guay. Infe­li­ces pas­cuas. La repre­sión poli­cial en el barrio Mal­vín Norte

Enzo Adi­nol­fi /​Resu­men Lati­no­ame­ri­cano /​25 de abril de 2020

Un ado­les­cen­te obli­ga­do por poli­cías a decir que en Mal­vín “man­da” la Guar­dia Repu­bli­ca­na para un video que cir­cu­la como adver­ten­cia. Una casa de fami­lia ata­ca­da a tiros e inva­di­da sin orden de juez. Gen­te daña­da sin razón. Niños con páni­co de la Poli­cía. Esta es la his­to­ria que los veci­nos de Mal­vín Nor­te (1) no quie­ren que se repita.

Las galli­nas rodean un con­te­ne­dor incen­dia­do en bus­ca de algu­na miga. A esca­sos metros, en una pla­za que supo ser un basu­ral, los niños se divier­ten en ple­na pan­de­mia. Salu­dan, se pre­sen­tan y con­ti­núan su vuel­ta en bici dis­fru­tan­do de la tar­de­ci­ta de sol. Pare­ce que no pasó nada, sin embar­go, pasó de todo una sema­na atrás.

Lo que empe­zó como un pro­ce­di­mien­to de regis­tro de docu­men­ta­ción ter­mi­nó con una bata­lla cua­si­cam­pal entre efec­ti­vos poli­cia­les y veci­nos de Mal­vín Nor­te. La Poli­cía decía bus­car una camio­ne­ta Fiat Fio­rino que había sido hur­ta­da tiem­po atrás. La infor­ma­ción que tenían era que esta­ba en ese barrio. Los efec­ti­vos dije­ron pre­sen­te el jue­ves y el vier­nes y, en ambos días, según el rela­to de los veci­nos, dis­pa­ra­ban “para aden­tro de las casas” cuan­do adver­tían que fil­ma­ban el ope­ra­ti­vo. Las pedra­das en res­pues­ta no se hicie­ron esperar.

No obs­tan­te, la explo­sión fue el domin­go cuan­do un efec­ti­vo poli­cial insul­tó a un vecino que esta­ba ebrio en la calle. “¿Qué mirás, mugrien­to de mier­da?”, incre­pó el agen­te, a lo que el hom­bre con­tes­tó: “Mugrien­to serás vos, gil”. El poli­cía bajó de su patru­lle­ro, le pegó en el pecho y en las pier­nas con su cachi­po­rra y le dis­pa­ró con per­di­go­nes de goma de 1270 milí­me­tros “a dos o tres metros” de don­de esta­ba tira­do en el piso. Los chi­qui­li­nes que juga­ban al fút­bol en la pla­za acu­die­ron en ayu­da del vecino.

Con ese esce­na­rio, se inten­si­fi­ca­ron las pedra­das y la repre­sión. Según fuen­tes del Minis­te­rio del Inte­rior (MI), los veci­nos tira­ron la pri­me­ra pie­dra. Apar­te de par­ti­ci­par la Guar­dia Repu­bli­ca­na (poli­cía mili­ta­ri­za­da), tam­bién lo hicie­ron el Gru­po Espe­cial de Ope­ra­cio­nes (Geo) y el Gru­po de Reser­va Tác­ti­ca de la Jefa­tu­ra de Mon­te­vi­deo. Ese día se lle­va­ron a dos dete­ni­dos, lue­go absuel­tos por insu­fi­cien­cia de prue­bas. El sal­do fue una dece­na de per­so­nas heri­das de bala –entre ellos un dis­ca­pa­ci­ta­do inte­lec­tual y meno­res de edad – . El MI omi­tió infor­mar a Bre­cha si hubo efec­ti­vos heri­dos y autos o camio­ne­tas dañadas.

Uno de los ado­les­cen­tes afec­ta­dos, que tenía pro­ble­mas para res­pi­rar debi­do a la infla­ma­ción que le pro­vo­có un bala­zo de goma, se resis­tía a ir al hos­pi­tal Pas­teur por mie­do a que de allí lo “chu­pa­ran” hacia la comi­sa­ría. Los veci­nos dije­ron que muchos rece­lan denun­ciar estos hechos ante la Fis­ca­lía por­que “hay una expo­si­ción en la que se indi­vi­dua­li­za a las per­so­nas que van”. Es por eso que el cen­tro social La Bom­bo­ne­ra deci­dió pre­sen­tar la denun­cia ante la Ins­ti­tu­ción Nacio­nal de Dere­chos Huma­nos y Defen­so­ría del Pue­blo (Inddhh).

Quien reci­bió la denun­cia por abu­so poli­cial fue el direc­tor, Wil­der Tay­ler. Se le pre­sen­ta­ron dece­nas de videos case­ros sobre la actua­ción poli­cial e imá­ge­nes de los cuer­pos balea­dos. Este miér­co­les el orga­nis­mo le tras­la­dó al MI la preo­cu­pa­ción por lo acon­te­ci­do el domin­go de Pas­cuas, según supo este semanario.

El direc­tor de la Guar­dia Repu­bli­ca­na, César Tourn, dijo a Bre­cha que no tie­nen una cali­fi­ca­ción sobre si el ope­ra­ti­vo que lle­va­ron a cabo el lunes 13, un día des­pués de los inci­den­tes, fue un fra­ca­so. Es que ese día espo­sa­ron a tres per­so­nas por des­aca­to y la Poli­cía no pre­sen­tó prue­ba algu­na al fis­cal de Fla­gran­cia, Pablo Rivas. Por lo tan­to, fue­ron libe­ra­dos. Los efec­ti­vos ale­ga­ron que les tira­ron pie­dras. El fis­cal seña­ló a este sema­na­rio que sólo tenían las imá­ge­nes difun­di­das por los infor­ma­ti­vos. No había una prue­ba feha­cien­te de que los dete­ni­dos hubie­sen come­ti­do algún hecho ilí­ci­to con­tra los agen­tes, aclaró.

Por otra par­te, con­sul­ta­do sobre los insul­tos de la Guar­dia Repu­bli­ca­na al vecino, Tourn seña­ló que en caso de que haya una denun­cia, se le da trá­mi­te a la jus­ti­cia o lo podría tra­tar la secre­ta­ría de Asun­tos Inter­nos del MI. Pero los veci­nos tie­nen mie­do de que­dar expues­tos. “Yo ana­li­zo des­de afue­ra por­que no estu­ve el domin­go, pero sí se ven pedreas a los poli­cías, ese fue el pro­ble­ma en sí. Ata­ca­ron a la Poli­cía, el tema de la pro­por­cio­na­li­dad está dado según la cir­cuns­tan­cia del momen­to”, se excusó.

Se dice en el barrio que uno de los ado­les­cen­tes dete­ni­dos el lunes fue inti­ma­do por nue­ve efec­ti­vos poli­cia­les, con armas en sus manos, a decir que en Mal­vín “man­da” la Guar­dia Repu­bli­ca­na. La fil­ma­ción del men­sa­je lle­gó a varios telé­fo­nos del barrio.(2)

—El video en que la Repu­bli­ca­na corría pa’ allá era por­que no nos que­ría las­ti­mar en Mal­vín –dice el joven al comien­zo del video alu­dien­do a otro –que tam­bién cir­cu­ló y que mues­tra cuan­do los efec­ti­vos poli­cia­les recu­la­ron por las pedradas.

—¿Quién man­da acá? –se le pre­gun­ta a con­ti­nua­ción al muchacho.

—La Guar­dia Repu­bli­ca­na –con­tes­ta atemorizado.

—¿En dón­de? –se le insiste.

—En Mal­vín.

—¿Enton­ces?

—La Guar­dia Republicana.

—¿Qué?

—Man­da en Mal­vín –fina­li­za.

El video habría sido fil­ma­do en un cam­pi­to detrás del esta­dio Par­que Hura­cán. El joven no habría men­cio­na­do el video ante el fis­cal por­que habría sido ame­na­za­do, espe­cu­ló un alle­ga­do. Aho­ra, el afec­ta­do se fue del barrio. “Está con mie­do”, dije­ron veci­nos de la zona.

La Inddhh [Ins­ti­tu­ción Nacio­nal de Dere­chos Huma­nos y Defen­so­ría del Pue­blo] tuvo un “pico gran­de” de denun­cias por abu­so poli­cial los pri­me­ros días de asu­mi­do el nue­vo gobierno. “Tuvi­mos unas vein­te denun­cias a par­tir del 2 de mar­zo has­ta el ini­cio de la emer­gen­cia sani­ta­ria. En el mar­co de la pan­de­mia, la más rele­van­te fue esta de Mal­vín Nor­te”, comen­tó a Bre­cha el direc­tor de la ins­ti­tu­ción, Juan Farop­pa. “Se difi­cul­ta el desa­rro­llo de los pro­ce­di­mien­tos por­que pedi­mos a la gen­te que no ven­ga a la ins­ti­tu­ción por la emer­gen­cia sani­ta­ria”, justificó.

Los inte­gran­tes de La Bom­bo­ne­ra y orga­ni­za­do­res de la olla popu­lar Javier Teche­ra y Joa­quín Berriel creen que la visión pre­sen­ta­da en los medios de comu­ni­ca­ción hege­mó­ni­cos como una “con­tra­dic­ción” entre la Guar­dia Repu­bli­ca­na y los delin­cuen­tes está ses­ga­da. Men­cio­nan como caso para­dig­má­ti­co el deba­te que se gene­ró en el pro­gra­ma Esta boca es mía el mar­tes 14, en Canal 12, duran­te el cual se trans­mi­tió un video pro­por­cio­na­do por los veci­nos, pero omi­tien­do el tra­mo en que se oyen los dis­pa­ros de la Poli­cía. Javier y Joa­quín quie­ren plan­tear otra mira­da, “que debe­ría ser la pri­me­ra”: la de los veci­nos que sufrie­ron el abu­so poli­cial sin ser res­pon­sa­bles de nin­gún delito.

“Ese rela­to no está en nin­gún lado”, insis­tie­ron. “Tuvi­mos que empe­zar a sacar­lo noso­tros a tra­vés de las redes socia­les, con los recur­sos esca­sí­si­mos que tene­mos. Tam­bién sabe­mos que si no hubie­se habi­do una orga­ni­za­ción como la nues­tra, iba a ser mucho más difí­cil. Noso­tros enten­de­mos que la delin­cuen­cia es un pro­ble­ma estruc­tu­ral, un pro­ble­ma mucho mayor, y que no nos pue­den decir a noso­tros ‘bo, defien­den cho­rros’. Pri­me­ro, por­que los que sufren que haya delin­cuen­tes son los veci­nos de acá, todos los días. Ellos no lo miran por la tele. Noso­tros que­da­mos en ese fue­go cru­za­do”, mani­fes­ta­ron en una exten­sa con­ver­sa­ción con Brecha.

Escu­dán­do­se

El domin­go de Pas­cuas será difí­cil de olvi­dar. Cuan­do los niños reci­bían su merien­da a las 17.30 horas, la Guar­dia Repu­bli­ca­na no pasó des­aper­ci­bi­da. “Fue la situa­ción más gra­ve”, con­tó Javier. “Es cuan­do revien­tan todo”, aco­tó Joa­quín. En la esqui­na de las calles 8 y 5, efec­ti­vos de esa fuer­za emplea­ron esco­pe­ta­zos de cali­bre 1270 milí­me­tros con per­di­go­nes de goma con­tra los veci­nos de la zona lue­go de la dis­cu­sión entre el hom­bre borra­cho y el poli­cía. Esta­ban a una cua­dra de la olla popu­lar don­de los niños reci­bían una taza de leche y algo para comer.

Malvin Norte II

Los efec­ti­vos, sin mediar pala­bras, empe­za­ron a dis­pa­rar. Inclu­so sobre una casa de fami­lia des­de la que una ancia­na gri­ta­ba que sufre pro­ble­mas car­día­cos. Al patio de ese hogar, empu­jan­do a sus habi­tan­tes con el escu­do, entra­ron tres efec­ti­vos sin una orden judi­cial. Avan­za­ron unos tres metros patio aden­tro. “Vos tenés que tener la orden para que la Poli­cía se meta a tu casa. Sin embar­go, no mos­tra­ron nada, no fre­na­ban, tira­ban y tira­ban. No pue­den meter­se si no tie­nen una orden del juez. Mire que algo de leyes yo sé, no soy tara­do”, con­tó Pablo, el padre de la fami­lia afec­ta­da por la inva­sión. “Ellos tie­nen que res­pe­tar, no pue­den decir­le ‘pichi’ a una per­so­na. Si ellos son la ley, son los pri­me­ros que tie­nen que res­pe­tar. Res­pe­tá si que­rés ser res­pe­ta­do”, abogó.

Al ver que se metían, uno de los resi­den­tes les mos­tró un cuchi­llo. En con­se­cuen­cia, un poli­cía “sacó la 9” (Glock, 9 milí­me­tros, de muni­ción letal, ver Balas de nadie en la Poli­cía. Las Glock que no dejan mar­cas. Venan­cio Acos­ta). “Suer­te que no le pegó a nadie”, resal­tó Pablo. Lue­go, otro poli­cía aga­rró una bote­lla de Coca-Cola y se la tiró a uno de los ado­les­cen­tes que vive en esa casa. Los vidrios que­da­ron des­pa­rra­ma­dos por el piso, al lado de un galli­ne­ro. “Si no le pega­ba al caño, le revien­ta la cabe­za con la bote­lla de vidrio”, expli­có Mar­ce­la, la madre. “Es una fal­ta de res­pe­to, ya se fue­ron al cara­jo. Está bien que sean la ley, todo per­fec­to, pero tie­nen que apren­der a res­pe­tar, así no”, insis­tió Pablo. Las cha­pas que­da­ron mar­ca­das por los per­di­go­nes de goma. “Decí que sobre la ven­ta­na esta­ba la cha­pa y que no hay vidrio, si no, entra todo para aden­tro; era todo una barri­ca­da”, rememoró.

Ape­nas dis­pa­ra­ban, los efec­ti­vos se aga­cha­ban y reco­gían los car­tu­chos, según se pue­de ver en un video case­ro difun­di­do por las redes socia­les. A la vis­ta está, al otro día cuan­do los veci­nos fue­ron a reco­ger los cas­qui­llos para tener evi­den­cia de las repre­sa­lias encon­tra­ron muchos menos que los dis­pa­ros efec­tua­dos. Apar­te de balear a ado­les­cen­tes, tam­bién hirie­ron en una pier­na a un dis­ca­pa­ci­ta­do inte­lec­tual mayor de edad. Lue­go de ese epi­so­dio esta per­so­na sufrió con­vul­sio­nes, por lo que tuvie­ron que lla­mar a la emer­gen­cia dos veces, con­tó su madre.

Duran­te otra inter­ven­ción en Ram­bla Eus­kal Erría –a esca­sas cua­dras de la pla­za – , la Guar­dia Repu­bli­ca­na vol­vió a uti­li­zar muni­ción letal en res­pues­ta a pedra­das y dis­pa­ros de los veci­nos. No saben quién comen­zó. “Tira­ron con balas de 9 milí­me­tros”, expre­sa­ron las per­so­nas que habi­tan allí. No obs­tan­te, cuan­do fue­ron a bus­car evi­den­cia, no había. En el barrio se comen­tó que envia­ron a una poli­cía a reco­ger los cas­qui­llos. “Si están tran­qui­los de que es su tra­ba­jo, ¿por qué jun­tan los car­tu­chos ape­nas tiran?”, se pre­gun­tó Joaquín.

“¿Qué suce­de­ría si fue­se en otro barrio? Va cami­nan­do la Guar­dia Repu­bli­ca­na por Aro­ce­na, le dice algo una veci­na o un vecino con­tes­ta, ¿le aga­rra a tiros la casa? Esa es la pre­gun­ta que ten­dría­mos que hacer­nos todos”, refle­xio­nó. A su vez, cues­tio­nó: “¿Cómo se jus­ti­fi­ca este tipo de vio­len­cia en este barrio y en otros es inad­mi­si­ble? No hay un ries­go ni de que suce­da. [Jor­ge] Larra­ña­ga decía que son una mino­ría delin­cuen­tes y la mayo­ría tra­ba­ja­do­res, habría que fijar­se en los regis­tros del MI que haya delin­cuen­tes en Carras­co, por ejem­plo. Segu­ra­men­te alguno hay y aun­que la inmen­sa mayo­ría de los veci­nos de allí fue­ran tra­ba­ja­do­res, ¿tam­bién esta­ría jus­ti­fi­ca­do pro­ce­der así en ese barrio?”.

El mar­tes 14 de abril, en la Torre Eje­cu­ti­va, Larra­ña­ga defen­dió el accio­nar poli­cial en una con­fe­ren­cia de pren­sa. “Reci­bi­mos pedreas y ata­ques, algu­nos dicen que son de veci­nos, y noso­tros deci­mos que no, son ata­ques de delin­cuen­tes. La inmen­sa mayo­ría de los veci­nos son gen­te hones­ta y tra­ba­ja­do­ra. Los que ape­drean a la auto­ri­dad y a la Poli­cía son delin­cuen­tes”, afir­mó. Para Javier, el secre­ta­rio de Esta­do dijo eso para escu­dar­se. “Lo hizo para no que­dar mal fren­te a las cáma­ras, fren­te a la pren­sa, y tam­bién para defen­der el accio­nar poli­cial, o qui­zá habló para los veci­nos que están de la calle Boix y Merino, para allá”, dijo seña­lan­do al oes­te. “A nin­guno de ellos le cono­ce­mos la cara; ahí el barrio se divi­de total­men­te”, indicó.

Cor­to-cir­cui­to

El con­ce­jal fren­team­plis­ta Eduar­do Correa con­si­de­ró que el alcal­de Agus­tín Les­cano (Par­ti­do Nacio­nal) debe estar pre­sen­te en el barrio así pue­de mediar con la Poli­cía para que, en caso de que vuel­va a orde­nar­se un ope­ra­ti­vo, no ocu­rra de esta manera.(3) “Les­cano nun­ca estu­vo en el barrio”, coin­ci­die­ron los inte­gran­tes de La Bombonera.

Sin embar­go, Les­cano dice que no es así. En diá­lo­go con Bre­cha dijo que el Muni­ci­pio E “ha escu­cha­do todas las soli­ci­tu­des”. “Sí pue­de ser que en estos tiem­pos –por la emer­gen­cia sani­ta­ria– no poda­mos aten­der a todas las per­so­nas que uno quie­ra en este cor­to pla­zo”, se limi­tó a decir. “Es un muni­ci­pio que escu­cha y que está con las puer­tas abier­tas”, añadió.

En cam­bio, los orga­ni­za­do­res de la olla Boix y Merino dije­ron que el alcal­de les pro­me­tió hace tres sema­nas –a una de comen­za­da la olla popu­lar– unos dos qui­los de leche en pol­vo. La siguen espe­ran­do. “Has­ta el día de la fecha no hemos reci­bi­do nada de ali­men­to. Me he pues­to en con­tac­to con él, pero no con­tes­ta, no da pelo­ta. Se lo ha invi­ta­do a reunio­nes y nada”, lamen­tó Javier. Sí les fue dona­do un kit de pre­ven­ción para evi­tar el con­ta­gio del coro­na­vi­rus: 50 tapa­bo­cas, 50 pares de guan­tes y alcohol en gel (250 cen­tí­me­tros cúbicos).

Las difi­cul­ta­des de rela­ción con el muni­ci­pio tie­nen un ante­ce­den­te. En 2013 un vecino cedió su espa­cio –al que lla­ma­ron Casa Arti­guis­ta– para que La Bom­bo­ne­ra hicie­ra sus “movi­das cul­tu­ra­les”. Allí se dic­ta­ron cur­sos varios para niños y ado­les­cen­tes del lugar. A fines de 2017 derrum­ba­ron ese cen­tro por­que iban a ensan­char la calle que tenía que tener un reti­ro de 2 metros. “En ese momen­to pre­sen­ta­mos fir­mas, docu­men­ta­mos todo lo que hacía­mos en el lugar –múl­ti­ples acti­vi­da­des vin­cu­la­das a la cul­tu­ra – , pero lue­go nos lle­gó el cedu­lón que ofi­cial­men­te se había vota­do que se siguie­ra con el pro­ce­so de demo­li­ción”, remar­có Joa­quín, y lamen­tó que haya sido con los votos de todos los par­ti­dos repre­sen­ta­dos en el municipio.

Por otra par­te, el nacio­na­lis­ta opi­nó que los ope­ra­ti­vos “han dado bue­nos resul­ta­dos en varios lados, sobre todo en nues­tra zona cuan­do lo han soli­ci­ta­do veci­nos que tra­ba­jan, que pidie­ron mayor patru­lla­je y más acción de la Poli­cía en esos luga­res; cree­mos que son efec­ti­vos y que se deben mantener”.

Al cami­nar por las calles del barrio es noto­ria la ausen­cia del Esta­do. De todos modos, Les­cano sos­tu­vo que “se está empe­zan­do a que­rer cam­biar esa reali­dad”. “Ha habi­do cam­bios en el barrio: calles nue­vas, pues­tos de alum­bra­do, por ejem­plo”, agre­gó, pero remar­có que han “teni­do un alto por­cen­ta­je de van­da­lis­mo” en lo que tie­ne que ver con el alum­bra­do públi­co. “Cons­tan­te­men­te se está repa­ran­do”, enfatizó.

Olla

Entre 200 y 250 per­so­nas se pre­sen­tan cada día en la tar­de­ci­ta para reci­bir un pla­to de comi­da. Ayu­da del Esta­do y de la Inten­den­cia no tie­nen. Has­ta el momen­to, al barrio han lle­ga­do unas 50 canas­tas del Minis­te­rio de Desa­rro­llo Social que dura­rán casi unos 15 días, esti­ma­ron. “Acá hay fami­lias que tie­nen diez, 12 guri­ses”, aco­tó Javier. “Si fue­ra por la pre­sen­cia del Esta­do, nos esta­ría­mos murien­do de ham­bre. Si no fue­ra por­que hay una olla acá y otra allá, muchas per­so­nas se la verían com­pli­ca­da para poder comer”, remar­có Joaquín.

El Pit-Cnt (cen­tral sin­di­cal) donó otras 37 canas­tas y otras más apor­ta­ron los estu­dian­tes del Ins­ti­tu­to Supe­rior de Edu­ca­ción Físi­ca. “Lue­go que se hizo públi­co todo esto, hubo mayor res­pal­do, otro apo­yo”, coin­ci­die­ron los refe­ren­tes barria­les. “La idea de la olla es ayu­dar al barrio, no que­re­mos que nadie saque pro­ve­cho. Acá no corre polí­ti­ca, raza, reli­gión. Tene­mos una defi­ni­ción des­de que se arran­có, y es que no per­te­ne­ce­mos a nin­gún par­ti­do, y que no tene­mos inten­cio­nes pro­se­li­tis­tas. Y otra cosa tam­bién es que no defen­de­mos a los delin­cuen­tes”, concluyeron.

Notas

1) Barrio popu­lar de Mon­te­vi­deo, una típi­ca “zona caren­cia­da” con “pobla­ción vul­ne­ra­ble”, don­de pre­do­mi­nan la pobre­za, los jóve­nes “ni-ni”, el des­em­pleo, la “infor­ma­li­dad” labo­ral, y la segre­ga­ción habi­ta­cio­nal. (Redac­ción Corres­pon­den­cia de Prensa)

2). Al cie­rre de esta edi­ción toda­vía podía vér­se­lo en: https://​www​.face​book​.com/​g​r​o​u​p​s​/​3​5​6​8​8​5​4​2​8​1​4​2​6​9​6​/​p​e​r​m​a​l​i​n​k​/​8​2​7​9​5​9​7​1​7​7​0​1​9​29/ .

3) Véa­se “En bus­ca de plei­tos”, Bre­cha, 17-IV-20.

Bre­cha

Corres­pon­den­cia de Prensa*

Itu­rria /​Fuen­te

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