Argen­ti­na. Los ricos no «sobre­vi­ven» en cua­ren­te­na. Los ricos las disfrutan

Modes­to Emi­lio Gue­rre­ro /​Resu­men Lati­no­ame­ri­cano /​18 de abril de 2020

En suce­si­vas apa­ri­cio­nes de adn​.info publi­ca­mos repor­ta­jes sobre la sobre­vi­ven­cia de fami­lias tra­ba­ja­do­res en varios paí­ses lati­no­ame­ri­ca­nos. En esta entre­vis­ta el pro­fe­sor argen­tino Fer­nan­do Hugo Azcu­rra deve­la la otra cara del dra­ma social de la pandemia. 

Fer­nan­do Hugo Azcu­rra es eco­no­mis­ta y ana­lis­ta de las reali­da­des socia­les. Pro­fe­sor uni­ver­si­ta­rio jubi­la­do y autor de una vein­te­na de libros sobre teo­ría eco­nó­mi­ca y pro­ble­mas socia­les.

ADN: Pro­fe­sor, ¿Por qué si los virus no dis­tin­guen cla­ses socia­les, las epi­de­mias siem­pre las sufren los de aba­jo, los trabajadores?

Bien. Se podría decir, en gene­ral, que las enfer­me­da­des no dis­tin­guen cla­ses socia­les, como la muer­te. Pero no es cier­to. Por supues­to, los micro­bios ata­can y se alo­jan pro­du­cien­do enfer­me­da­des en la espe­cie sin estar “infor­ma­dos” de que una frac­ción de la pobla­ción es pudien­te y otra no lo es, pero ambas frac­cio­nes no están en las mis­mas con­di­cio­nes socio-eco­nó­mi­ca-sani­ta­rias como para enfren­tar la agresión. 

Niños, adul­tos, varo­nes y muje­res, ancia­nos mal nutri­dos, fati­ga­dos día tras día por las empre­sas capi­ta­lis­tas, pro­du­cen cuer­pos en situa­cio­nes extre­ma­da­men­te lábi­les ante un cata­rro, como una neu­mo­nía (has­ta hace medio siglo la sífi­lis, lue­go el VIH, aho­ra el coro­na virus). No es lo que se pue­de obser­var en las minús­cu­las cla­ses altas que cuen­tan con recur­sos no sólo de bue­na nutri­ción sino de exce­len­te aten­ción médi­ca y, en casos extre­mos, via­jan hacia ciu­da­des del extran­je­ro que cuen­tan con medi­ci­na y apa­ra­to­lo­gía moder­na, para aten­der al pacien­te. Enton­ces es nece­sa­rio seña­lar que las enfer­me­da­des tie­nen cau­sa­les y ámbi­tos “socia­les”, sobre todo en las actua­les enor­mes aglo­me­ra­cio­nes huma­nas en las ciu­da­des; lo que podría­mos lla­mar enfer­me­da­des “natu­ra­les” van des­apa­re­cien­do, y es esto lo que está pug­nan­do por una Medi­ci­na Públi­ca gene­ral de carác­ter pre­ven­ti­vo y no Medi­ci­na Pri­va­da que hace nego­cios, no con la pre­ven­ción, sino con enfer­me­da­des, epi­de­mias, pan­de­mias, etc. median­te el pre­vio pago de cuo­tas y el ren­di­mien­to por cama en casos de internación.

Se pue­de decir que en situa­cio­nes de desas­tre natu­ral los pobres sobre­vi­ven, mien­tras los ricos no. En inglés el voca­blo “super­vi­val” es mucho más pre­ci­so para desig­nar al super­vi­vien­te. ¿Por qué al rico no se le apli­ca esta palabra/​concepto?

La pre­gun­ta está en cone­xión con la ante­rior. La masa tra­ba­ja­do­ra y den­tro de ellos los más pobres con tan­tas caren­cias y nece­si­da­des, cier­ta­men­te “viven como pue­den”, o mejor dicho, como se lo per­mi­te el sis­te­ma, de modo que decir que “sobre­vi­ven” se ajus­ta a una situa­ción real. Al rico no le es apli­ca­ble por­que esta fran­ja social más que “vive”, abu­sa, derro­cha, dila­pi­da; a lo sumo se podría decir que uno de estos ejem­pla­res “sobre­vi­vió” a una into­xi­ca­ción y que si sufrió un ACV sobre­vi­ve por su cone­xión a un apa­ra­to; pero su sobre­vi­ven­cia no es de carác­ter socio-eco­nó­mi­ca sino pura­men­te médica.

Resul­ta que en un país blo­quea­do, por ejem­plo Vene­zue­la, un sec­tor muy dimi­nu­to (3,5 %) de la pobla­ción no pade­ce el blo­queo. Lo opues­to a Cuba don­de el efec­to es para todos casi por igual. ¿Qué ocu­rre en ambos casos? 

No es muy difí­cil de enten­der: ambos paí­ses sufren el cri­mi­nal blo­queo del terro­ris­mo de los EE.UU. pero, en tan­to que en Vene­zue­la hay una vio­len­ta lucha de cla­ses inter­na entre la bur­gue­sía vene­zo­la­na más con­cen­tra­da, alia­da y finan­cia­da por la plu­to­cra­cia yan­qui, en Cuba no exis­te tal con­flic­to, lo cual le per­mi­te implan­tar polí­ti­cas eco­nó­mi­cas y socia­les que son de un impac­to más gene­ral para la mayo­ría de la pobla­ción. No hay en Cuba un resi­duo, por más peque­ño que pudie­ra ser, de ricos con recur­sos como si aún lo hay en Venezuela.

Un ejem­plo en Argen­ti­na es el deba­te por el impues­to a las gran­des for­tu­nas y el caso de Pao­lo Roca que se sien­te into­ca­ble. Se negó a cum­plir la orden del gobierno de no des­pe­dir en la cua­ren­te­na. ¿Qué opi­na Vd. del hecho? 

Lo deci­di­do por el escla­vis­ta capi­ta­lis­ta Pao­lo Roca hay que situar­lo en un mar­co polí­ti­co de agre­sión a las polí­ti­cas que esta­ble­ce el gobierno de Alber­to Fer­nán­dez, quien muy lejos está de aco­me­ter con­tra el capi­tal y sus intere­ses, pero que en una ins­tan­cia tan excep­cio­nal como esta que vive la huma­ni­dad, ha creí­do que los pro­pie­ta­rios de gran­des for­tu­nas, extraí­das en Argen­ti­na e impe­li­das al exte­rior en las gua­ri­das fis­ca­les, están en con­di­cio­nes de “con­tri­buir” a la lucha con­tra la pan­de­mia. Pero no, lo que el capi­tal exi­ge es un retorno a la “nor­ma­li­dad” hoy, no maña­na.
El esta­fa­dor Roca (le debe al Esta­do millo­nes de dóla­res que nun­ca devol­vió), se sien­te into­ca­ble por­que en gran medi­da es into­ca­ble casi diría “impu­ne”, coac­cio­na con pre­po­ten­cia for­man­do par­te de una opo­si­ción macris­ta des­orien­ta­da y sin reac­ción para aplas­tar las mode­ra­das medi­das de asis­ten­cia­lis­mo y dis­tri­bu­ción imple­men­ta­das. Lo intere­san­te que esta pan­de­mia ha mos­tra­do, y que nadie seña­la, es que aho­ra se advier­te cla­ra­men­te que el tra­ba­jo es pro­duc­ti­vo y no el capi­tal, ¿Por qué si no tan­ta deses­pe­ra­ción entre los empre­sa­rios y los polí­ti­cos macris­tas para “vol­ver ya” al tra­ba­jo, poner pri­me­ro la eco­no­mía que la pan­de­mia? ¿No era que el capi­tal es pro­duc­ti­vo como el tra­ba­jo? Pues que “tra­ba­jen” los capi­ta­lis­tas y sus fami­lias. Se lo anti­ci­po: ¡no lo harán! 

Agen­cia ADN*

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