Perú. La «téc­ni­ca del mar­ti­llo» y la vio­len­cia de género

Aída Gar­cía Naran­jo Mora­les /​Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 17 de abril de 2020

La muer­te y la indo­len­cia no deben ganar terreno

En con­fe­ren­cia de pren­sa del 1 de abril el Pre­si­den­te de la Repú­bli­ca expli­ca median­te un cua­dro com­pa­ra­ti­vo, que gra­cias a las medi­das de dis­tan­cia­mien­to social, se vie­ne ate­nuan­do la cur­va del Covid 19, la cual de no haber­se adop­ta­do la cua­ren­te­na, ini­cia­da el 16 de mar­zo y amplia­da ini­cial­men­te. Has­ta el 12 de abril, habría dis­pa­ra­do expo­nen­cial­men­te, lo que sería de gra­ve con­se­cuen­cias. Al 12 de abril hay 7519 casos posi­ti­vos de coro­na­vi­rus en el Perú con la dolo­ro­sa cifra de 183 muer­tos (12÷04÷20). 

El 8 de abril el Pre­si­den­te dis­pu­so la exten­sión del esta­do de emer­gen­cia has­ta el 26 de abril. 

Por su par­te, la Minis­tra de la Mujer y Pobla­cio­nes Vul­ne­ra­bles (MIMP), Glo­ria Mon­te­ne­gro pre­sen­tó en la mis­ma fecha cifras par­cia­les de la vio­len­cia de géne­ro, pro­du­ci­das en la pri­me­ra quin­ce­na de la cua­ren­te­na del coro­na­vi­rus. Tene­mos que aler­tar que en ello hay un subre­gis­tro. Es cono­ci­do que hay cifras ocul­tas de casos que no son repor­ta­dos por las víc­ti­mas, tan­to por temor como por la impo­si­bi­li­dad de denun­ciar en este momen­to, en ple­na cuarentena. 

El machis­mo no ha cesa­do y ese “virus del patriar­ca­do” vive en las casas y con­vi­ve con las muje­res en ese ámbi­to domés­ti­co duran­te la cuarentena.

No debe­mos olvi­dar que sólo un 10% de la vio­len­cia de géne­ro se ejer­ce por des­co­no­ci­dos y que el 90% de los agre­so­res son per­so­nas cer­ca­nas a las víc­ti­mas. Es un hecho coti­diano que se expre­sa en el ámbi­to domés­ti­co. El cua­dro que aquí pre­sen­ta­mos da cuen­ta de las cifras de la vio­len­cia duran­te la pan­de­mia del coro­na­vi­rus que afec­ta al Perú y al mundo.

Cua­dro #1 

Tene­mos que enten­der esto: la mayo­ría de las cifras en vio­len­cia de géne­ro escon­den núme­ros aún mayo­res. En el 2019, el Perú rom­pió un récord que aver­güen­za a todos. Se reco­no­cie­ron 168 casos de femi­ni­ci­dio. Esta cifra, según la Defen­so­ría del Pue­blo es la más alta de la últi­ma déca­da en el Perú. Pero aún esta cifra fue reba­sa­da por otras, como por ejem­plo la del por­tal Mano Alza­da, que lle­gó a con­tar has­ta 190 casos. 

Fren­te a esto deman­dé ante dife­ren­tes medios de comu­ni­ca­ción que el Perú “tie­ne que ser decla­ra­do en emer­gen­cia nacio­nal fren­te a la vio­len­cia de géne­ro” ( https://​www​.nodal​.am/…/peru-registrala-cifra-mas-alta-de‑f…/) 

Aho­ra, en ple­na cua­ren­te­na por el Covid 19, la vio­len­cia machis­ta per­vi­ve en el inte­rior de las casas. Se “des­cu­bre”, con horror, aun­que ya se sabía, ya lo había­mos aler­ta­do, que los vio­la­do­res están en las pro­pias casas por­que son el padre, el tío, el pri­mo, el her­mano… Ha habi­do has­ta dos femi­ni­ci­dios des­de el 16 de mar­zo. El MIMP está des­bor­da­do de lla­ma­das y reque­ri­mien­to de escu­cha y con­se­je­ría psicológica. 

En suma, la vio­len­cia de géne­ro tam­bién nece­si­ta un mar­ti­lla­zo. Este debe estar com­pues­to por medi­das de emer­gen­cia nacio­nal fren­te a la vio­len­cia de géne­ro, con­tra la homo­fo­bia y trans­fo­bia, y con­tra la impunidad.

NUEVO PERU PLANTEA 7 MEDIDAS PARA UNA #CUARENTENASINFEMINICIDIOS

  1. Fun­cio­na­mien­to de 24 horas (7 X 24) de los Cen­tros Emer­gen­cia Mujer – CEM que fun­cio­nan den­tro de las comi­sa­rías. Las muje­res deben de con­tar con espa­cios a don­de ir a denunciar.
  2. Refor­zar la línea 100, lla­man­do a volun­ta­rias que pue­dan tener una capa­ci­ta­ción rápi­da y aten­der los lla­ma­dos. Nin­gu­na víc­ti­ma de vio­len­cia debe ser desatendida.
  3. Imple­men­tar meca­nis­mo de segui­mien­to, en coor­di­na­ción con el MIMP y la Poli­cía Nacio­nal del Perú, a las denun­cias de vio­len­cia hechas el últi­mo año y que han sido cla­si­fi­ca­das como de ries­go mode­ra­do y seve­ro. Este gru­po de muje­res es de alta vulnerabilidad.
  4. Esta­ble­cer faci­li­da­des para que por medios digi­ta­les se pue­dan emi­tir reso­lu­cio­nes judi­cia­les de medi­das de pro­tec­ción hacia las muje­res víc­ti­mas de violencia.
  5. Si ante la emer­gen­cia se cons­ti­tu­ye­ra un meca­nis­mo de amnis­tía para los pre­sos con cier­tos deli­tos, que no cali­fi­quen los sen­ten­cia­dos por feminicidios.
  6. Res­pe­tar la iden­ti­dad de géne­ro de cada per­so­na. Capa­ci­tar a las fuer­zas poli­cia­les y mili­ta­res en el tra­to a las per­so­nas trans­gé­ne­ro . No pue­den que­dar a la mer­ced del abu­so machis­ta ni a la homo­fo­bia uniformada
  7. Revi­sar la ley qué exi­me a poli­cías y mili­ta­res del deli­to penal por el uso des­me­di­do de las armas. La ONU aler­tó que la ley 31012 “Abre espa­cios para la impu­ni­dad” hizo un lla­ma­do para revi­sar­la. Exi­gi­mos su derogatoria

Des­de Nue­vo Perú pre­sen­ta­mos estas medi­das como pro­pues­ta urgen­te para que las perua­nas poda­mos vivir una cua­ren­te­na sin vio­len­cia y sin femi­ni­ci­dios: Des­de el ini­cio de la afec­ta­ción del coro­na­vi­rus en el Perú se apli­có “la Téc­ni­ca del Mar­ti­llo”, bus­can­do acha­tar la cur­va de con­ta­gios, para que el pico de casos de decla­ra­dos posi­ti­vos sea cada vez más bajo. Al encon­tra­mos por deba­jo de los resul­ta­dos espe­ra­dos, se ha opta­do por la apli­ca­ción de un segun­do mar­ti­llo para acha­tar la cur­va y redu­cir así la velo­ci­dad del con­ta­gio. El mar­ti­llo debe bus­car redu­cir no sólo el Covid 19. El segun­do mar­ti­lla­zo debe­ría tam­bién bus­car redu­cir la cur­va de la vio­len­cia de géne­ro del virus lla­ma­do machismo.

Fuen­te: Otra Mirada

Itu­rria /​Fuen­te

Artikulua gustoko al duzu? / ¿Te ha gustado este artículo?

Share on facebook
Share on Facebook
Share on twitter
Share on Twitter

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *