Perú. Del Ama­zo­nas a Holan­da: La ruta offsho­re de Pluspetrol

Ernes­to Cabral y Ara­mís Cas­tro /​Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 16 de abril de 2020

Una ofi­ci­na de un solo emplea­do en Áms­ter­dam y socie­da­des offsho­re en Luxem­bur­go y las Islas Cai­mán son los due­ños de Plus­pe­trol Nor­te, una com­pa­ñía acu­sa­da de con­ta­mi­nar la Ama­zo­nía perua­na. Ojo­Pú­bli­co reco­rrió pozos aban­do­na­dos por esta com­pa­ñía en Lore­to y siguió la ruta del dine­ro has­ta los Paí­ses Bajos para recons­truir el camino offsho­re del petró­leo peruano. 

El pasa­do 10 de mar­zo, en Holan­da, Aure­lio Chino Dahua, apu indí­ge­na de la Ama­zo­nía perua­na, dijo fren­te a un gru­po de repre­sen­tan­tes de la socie­dad civil: «No he veni­do a este país a pasear, estoy aquí para bus­car jus­ti­cia”. Su decla­ra­ción coin­ci­dió con el día en que la Orga­ni­za­ción Mun­dial de la Salud (OMS) decla­ró al bro­te del Covid-19 como una pan­de­mia. Chino Dahua había via­ja­do duran­te varios días, reco­rri­do más de 10 mil kiló­me­tros des­de su comu­ni­dad de Nue­va Andoas, en Lore­to, has­ta La Haya, para expo­ner los abu­sos de años de extrac­ción de petró­leo en su territorio.

La comi­ti­va ini­cial esta­ba con­for­ma­da ade­más por los diri­gen­tes Igler y Car­los San­di, en repre­sen­ta­ción de las comu­ni­da­des ubi­ca­das en los ríos Corrien­tes, Mara­ñón, Tigre y Pas­ta­za en Lore­to. Sin embar­go, los blo­queos en estas cuen­cas y pro­ble­mas de salud com­pli­ca­ron el via­je. Chino Dahua fue el úni­co que lle­gó has­ta los Paí­ses Bajos para pre­sen­tar una que­ja for­mal ante dicho gobierno con­tra la mul­ti­na­cio­nal Plus­pe­trol, una com­pa­ñía cuya fun­da­ción se remon­ta a 1994 y que actual­men­te es el mayor pro­duc­tor de petró­leo y gas en Perú. 

El líder de la Fede­ra­ción Indí­ge­na Que­chua del Pas­ta­za (Fedi­quep) via­jó has­ta allá por­que la petro­le­ra regis­tra su matriz en Holan­da des­de el año 2010. El líder, can­sa­do de que nadie en Perú reme­die las zonas con­ta­mi­na­das, lle­vó con­si­go una que­ja for­mal pre­pa­ra­da por las comu­ni­da­des afec­ta­das. Aun­que sin pro­po­nér­se­lo, el via­je impli­có un ries­go para Chino.

“¿DÓNDE ESTABA LA SEDE DE PLUSPETROL?”, FUE LA PRINCIPAL PREGUNTA DE AURELIO CHINO ESTOS ÚLTIMOS AÑOS.

El 18 de mar­zo, el Ins­ti­tu­to Nacio­nal de Salud (INS) de Perú le infor­mó que había dado posi­ti­vo para Covid-19. Así lo anun­ció lue­go la orga­ni­za­ción Pue­blos Indí­ge­nas Ama­zó­ni­cos Uni­dos en Defen­sa de sus Terri­to­rios (Pui­na­mudt). Des­de ese momen­to, el diri­gen­te indí­ge­na guar­da ais­la­mien­to sin com­pli­ca­cio­nes en su salud en casa de sus fami­lia­res en la región de San Mar­tín, con el fin de evi­tar la expan­sión del virus en su comu­ni­dad. A la fecha, comu­ni­da­des ama­zó­ni­cas, que­chua y ayma­ras han cerra­do sus fron­te­ras por la pan­de­mia.

La que­ja por años de contaminación

En el docu­men­to lle­va­do por Chino Dahua a Euro­pa, los repre­sen­tan­tes indí­ge­nas cues­tio­nan dos temas cen­tra­les: que Plus­pe­trol con­ta­mi­nó sus terri­to­rios, y que tie­nen un sis­te­ma offsho­re en paraí­sos fis­ca­les que podría gene­rar esque­mas de elu­sión tri­bu­ta­ria. El via­je y ase­so­ría en la ela­bo­ra­ción de la que­ja con­tó con el apo­yo de las orga­ni­za­cio­nes Perú Equi­dad, el Cen­tro para la Inves­ti­ga­ción de Cor­po­ra­cio­nes Mul­ti­na­cio­na­les (SOMO) de Holan­da y Oxfam.

La que­ja fue pre­sen­ta­da ante el Pun­to de Con­tac­to Nacio­nal con la OECD del gobierno holan­dés, e inclu­ye la fir­ma de la Fede­ra­ción de Comu­ni­da­des Nati­vas de la Cuen­ca del Corrien­tes, la Orga­ni­za­ción de Pue­blos Indí­ge­nas Kich­was Ama­zó­ni­cos Fron­te­ri­zo Perú Ecua­dor, y la Aso­cia­ción Coca­ma de Desa­rro­llo y Con­ser­va­ción San Pablo de Tipishc, que están orga­ni­za­das alre­de­dor de Puinamudt.

Un repor­ta­je publi­ca­do el 2015 por Ojo­Pú­bli­co advir­tió que des­de el año 2010, Plus­pe­trol, ini­cial­men­te de capi­ta­les argen­ti­nos, ins­ta­ló su matriz en Holan­da a tra­vés de Plus­pe­trol Resour­ces Cor­po­ra­tion B.V, una com­pa­ñía offsho­re ubi­ca­da en el cen­tro de Áms­ter­dam, y que con­tro­la a la petro­le­ra que ope­ró en el dis­tri­to de Andoas duran­te 15 años. En un infor­me ela­bo­ra­do duran­te los últi­mos meses, SOMO deta­lla aho­ra que la offsho­re holan­de­sa regis­tra como accio­nis­tas a otras tres empre­sas con sede en Luxemburgo.

UN REPORTAJE PUBLICADO EL 2015 POR OJOPÚBLICO ADVIRTIÓ QUE PLUSPETROL, INSTALÓ SU MATRIZ EN HOLANDA EL 2010.

La que­ja se sos­tie­ne en reso­lu­cio­nes y evi­den­cias que expo­nen los altos nive­les de con­ta­mi­na­ción por petro­leo en comu­ni­da­des ama­zó­ni­cas. La últi­ma sema­na de febre­ro, Ojo­Públli­co reco­rrió la comu­ni­dad de Nue­vo Andoas, en Lore­to, don­de Aure­lio Chino ini­ció su via­je. En ese terri­to­rio los líde­res mos­tra­ron que la heren­cia petro­le­ra per­sis­te acu­mu­la­da en el bos­que, des­tru­yen­do sue­los y afec­tan­do el agua.

El ini­cio del viaje

“Este palo tie­ne dos metros, pero no alcan­za, va has­ta el fon­do”, dice Ben­ja­mín Cuje Dahua, miem­bro de la comu­ni­dad indí­ge­na 12 de Octu­bre, ubi­ca­da en la anti­gua área de ope­ra­cio­nes de Plus­pe­trol Nor­te, en la Ama­zo­nía de Lore­to, mien­tras hun­de una grue­sa rama en la tie­rra. Cuan­do lo saca a la super­fi­cie, el impro­vi­sa­do bas­tón luce impreg­na­do de res­tos de cru­do. “Aquí han cava­do con trac­tor y lue­go han bota­do todo; esto era como un pozo, pero lue­go se inun­dó”, recuer­da antes de reco­ger su mache­te del sue­lo y seguir la ruta en la selva.

Ojo­Pú­bli­co visi­tó tres pozos aban­do­na­dos en las comu­ni­da­des indí­ge­nas de 12 de Octu­bre y Nue­va Andoas duran­te tres días. En estos luga­res el petró­leo per­ma­ne­ce camu­fla­do en el sue­lo y por momen­tos se apo­de­ra del ambien­te con un olor más inten­so que el de la gaso­li­na. La que­ja inter­na­cio­nal con­tra la com­pa­ñía le exi­ge que se com­pro­me­ta a lim­piar de mane­ra efec­ti­va estos impactos.

Los cer­ca de 1.900 sitios con­ta­mi­na­dos por la empre­sa, según las reso­lu­cio­nes del Orga­nis­mo de Eva­lua­ción y Fis­ca­li­za­ción Ambien­tal (OEFA), alcan­zan a más de 20 comu­ni­da­des. Por este moti­vo, ellos piden que los impac­tos de Plus­pe­trol en el Lote 192, antes lla­ma­do 1AB, sean reme­dia­dos con la apro­ba­ción pre­via de los ciu­da­da­nos indí­ge­nas, pues la con­ta­mi­na­ción ha impac­ta­do en su salud y no se ha paga­do “nin­gu­na com­pen­sa­ción ni se pro­por­cio­nó aten­ción médi­ca inte­gral direc­ta­men­te a las fami­lias afectadas”. 

En unos de los pun­tos visi­ta­dos, a menos de una hora cami­nan­do des­de 12 de Octu­bre, se ubi­ca un pozo cubier­to por una capa de agua ver­do­sa que en el pasa­do fue una peque­ña cocha o lagu­na. En este lugar está una tube­ría oxi­da­da don­de con­vi­ven aves y mamí­fe­ros, como la sacha­va­ca o el sajino. La zona corres­pon­de a la bate­ría petro­le­ra de San Jacin­to, cuya pro­duc­ción dia­ria en tiem­pos de Plus­pe­trol supe­ra­ba los 3.000 barri­les de crudo.

“Los ani­ma­les comen en este lugar, pero no saben que se están con­ta­mi­nan­do”, expli­có John Gar­cía Ruiz, moni­tor ambien­tal de la comu­ni­dad 12 de Octu­bre. Gar­cía Ruiz está encar­ga­do de ubi­car en un mapa, con la ayu­da de un GPS y gra­cias a la capa­ci­ta­ción de orga­ni­za­cio­nes inter­na­cio­na­les como Digi­tal Demo­cracy, aque­llos inci­den­tes ambien­ta­les en los alre­de­do­res de su comu­ni­dad, que han sido inclui­dos en la que­ja pre­sen­ta­da ante el gobierno holandés.

“NOS TRATAN COMO QUE NO SABEMOS PENSAR, COMO SALVAJES Y ESO NO ES JUSTO; SOMOS SERES HUMANOS QUE EXISTIMOS EN ESTE MUNDO”, DICE EL LÍDER INDÍGENA SOBRE EL ESTADO.

Ante este tipo de hechos de con­ta­mi­na­ción y fal­tas admi­nis­tra­ti­vas en sus ope­ra­cio­nes, el OEFA ha ini­cia­do 112 pro­ce­sos admi­nis­tra­ti­vos con­tra Plus­pe­trol, por sus acti­vi­da­des en la con­ce­sión del Lote 192, y en sus otras dos inver­sio­nes en el país: los lotes 8 y 56, el últi­mo corres­pon­dien­te al Con­sor­cio Cami­sea. Sin embar­go, la empre­sa ha judi­cia­li­za­do una par­te impor­tan­te de estos casos.

Nue­vo Andoas y los impac­tos de Pluspetrol

A los impac­tos ambien­ta­les se suman cam­bios socia­les en las comu­ni­da­des indí­ge­nas, expli­có Aure­lio Chino en entre­vis­ta con Ojo­Pú­bli­co. “Algu­nos ya no quie­ren hablar nues­tro pro­pio idio­ma ori­gi­na­rio, todos quie­ren hablar en espa­ñol”, pre­ci­só el líder indí­ge­na, quien ade­más recla­mó por el tra­to que han reci­bi­do del gobierno peruano: “nos tra­tan como que no sabe­mos pen­sar, como sal­va­jes y eso no es jus­to; somos seres huma­nos que exis­ti­mos en este mundo”. 

A raíz de estas que­jas, en el año 2008 se regis­tró uno de los prin­ci­pa­les enfren­ta­mien­tos entre ciu­da­da­nos del dis­tri­to de Andoas y miem­bros de la Poli­cía Nacio­nal. “Cuan­do no resis­ti­mos la deses­pe­ra­ción, tene­mos que sacar nues­tras lan­zas, y [las auto­ri­da­des] empie­zan a decir que los indios son terro­ris­tas […] No sé has­ta cuán­do vamos a tener una auto­ri­dad que entien­da y que valo­re de qué etnia somos”, recla­mó Chino.

«PLUSPETROL SE HA LARGADO SIN ASUMIR SU RESPONSABILIDAD, CONTAMINANDO NUESTRAS AGUAS», ACUSA AURELIO CHINO.

Sin embar­go, para el diri­gen­te, uno de los prin­ci­pa­les impac­tos de Plus­pe­trol tie­ne que ver con las rela­cio­nes que desa­rro­llan los tra­ba­ja­do­res con las muje­res de las comu­ni­da­des: “Hay muchas muje­res que están con hijos de dife­ren­tes ape­lli­dos, [de tra­ba­ja­do­res] de las empre­sas petro­le­ras. Las muje­res no saben qué ape­lli­do poner a sus hijos, bus­can cómo regis­trar la par­ti­da de nacimiento”.

Esta comu­ni­dad tam­bién es afec­ta­da por el aban­dono de tube­rías por Plus­pe­trol, que extra­jo más de 2,5 millo­nes de barri­les de cru­do solo entre enero y agos­to de 2015 en el Lote 192, de acuer­do a cifras repor­ta­das por Peru­pe­tro. “Nos dije­ron que nos trae­rían medi­ci­nas pero nos enga­ñan, tam­bién nos dicen que no coma­mos pes­ca­do, car­ne o yuca, ¿qué vamos a comer enton­ces?”, pre­gun­tó Imel­da Chung, madre de cua­tro niños y exdi­ri­gen­te indí­ge­na de Nue­va Andoas.

Los indí­ge­nas de Nue­vo Andoas pre­sen­cia­ron un caso emble­má­ti­co de con­ta­mi­na­ción vin­cu­la­do a las ope­ra­cio­nes de Plus­pe­trol Nor­te: la lagu­na Shansho­co­cha. En 2012, en base a las evi­den­cias de los moni­to­res ambien­ta­les, OEFA impu­so a Plus­pe­trol una mul­ta de más de S/​20 millo­nes, por una inco­rrec­ta reme­dia­ción de esta lagu­na, que oca­sio­nó su des­apa­ri­ción. El hecho es reco­gi­do en la que­ja pre­sen­ta­da ante las auto­ri­da­des holandesas.

Plus­pe­trol redu­jo esta mul­ta en S/​15 millo­nes, en el mar­co de una serie de medi­das impul­sa­das por el gobierno el 2015. Ese mis­mo año, la empre­sa inclu­so soli­ci­tó la anu­la­ción de la san­ción ante el Poder Judi­cial de Lore­to, lue­go de argu­men­tar que OEFA no era com­pe­ten­te para san­cio­nar­la, según expli­có en entre­vis­ta con este medio el enton­ces pre­si­den­te del Ins­ti­tu­to de Defen­sa Legal del Ambien­te y el Desa­rro­llo (Idlads), Henry Carhua­toc­to. La soli­ci­tud fue denegada.

El aban­dono de Pluspetrol

En este con­tex­to de san­cio­nes y recla­mos, el Minis­te­rio de Ener­gía y Minas (Minem) ha recha­za­do dos veces el Plan de Aban­dono de la com­pa­ñía, que debe incluir un com­pro­mi­so de reme­dia­ción de sitios con­ta­mi­na­dos. «Plus­pe­trol se ha lar­ga­do sin asu­mir su res­pon­sa­bi­li­dad, con­ta­mi­nan­do nues­tras aguas, nues­tros peces, nues­tros ani­ma­les, nues­tra tie­rra. Se ha lar­ga­do tran­qui­la­men­te», acu­só Chino. 

En su pri­mer Plan de Aban­dono de 2015, según la que­ja pre­sen­ta­da ante las auto­ri­da­des de los Paí­ses Bajos, Plus­pe­trol pro­pu­so solo 49 sitios con­ta­mi­na­dos, y no inclu­yó otros 92 sitios que OEFA iden­ti­fi­có en un repor­te de un año ante­rior. Por este moti­vo, el Minem recha­zó este docu­men­to. “La com­pa­ñía pre­sen­tó una ape­la­ción sobre esta deci­sión, pero el vice­mi­nis­te­rio de Ener­gía y Minas con­fir­mó el recha­zo en agos­to de 2015”, pre­ci­sa la queja. 

«NOS DICEN QUE NO COMAMOS PESCADO, CARNE O YUCA, ¿QUÉ VAMOS A COMER?”, EXDIRIGENTE INDÍGENA IMELDA CHUNG.

La segun­da ver­sión del Plan de Aban­dono, pre­sen­ta­da en 2016 y tam­bién cri­ti­ca­da por las comu­ni­da­des, vol­vió a incluir solo los 49 sitios con­ta­mi­na­dos y “ape­nas inclu­yó más pági­nas de con­tex­to des­crip­ti­vo”. Ese mis­mo año, OEFA ini­ció un pro­ce­so san­cio­na­dor por, entre otros moti­vos, no incor­po­rar un total de 1.199 sitios con­ta­mi­na­dos en este Plan de Abandono.

Con­sul­ta­do por Ojo­Pú­bli­co, el Minem ase­gu­ró que actual­men­te eva­lúa un ter­cer Plan de Aban­dono de Plus­pe­trol, que fue pre­sen­ta­da a fines de 2019 en el mar­co del regla­men­to de pro­tec­ción ambien­tal en las acti­vi­da­des de hidro­car­bu­ros. Sin embar­go, esta empre­sa reco­no­ce solo 35 sitios con­ta­mi­na­dos, por este moti­vo “se espe­ra que el plan sea recha­za­do como ocu­rrió con los dos pri­me­ros”, expli­ca el docu­men­to lle­va­do has­ta Holanda.

La pri­me­ra visi­ta de Chino a Holan­da ocu­rrió en 2015, en el con­tex­to del pri­mer Plan de Aban­dono pre­sen­ta­do por Plus­pe­trol, según el mis­mo recor­dó en con­ver­sa­ción con nues­tro medio en el aero­puer­to Jor­ge Chá­vez, la noche del pasa­do 8 de mar­zo. En aquel via­je, según el diri­gen­te, los repre­sen­tan­tes de SOMO le anun­cia­ron los resul­ta­dos de su inves­ti­ga­ción: la matriz de la com­pa­ñía esta­ba en los Paí­ses Bajos.

LA COMPAÑÍA PETROLERA DEJÓ DE OPERAR EL 2015, PERO AÚN NO IMPLEMENTA UN PLAN DE ABANDONO. RECONOCE SOLO 35 DE LOS 1.199 SITIOS CONTAMINADOS. 

Des­de Perú has­ta la capi­tal de Holanda

“Sí, aquí es Plus­pe­trol”, con­fir­mó a Ojo­Pú­bli­co una de las dos recep­cio­nis­tas que el pasa­do 12 de mar­zo se encon­tra­ban en la entra­da del Edi­fi­cio Bax­ter, un inmue­ble de cin­co pisos ubi­ca­do a menos de 15 minu­tos a pie des­de la esta­ción cen­tral del tren en Áms­ter­dam, en Paí­ses Bajos, y a más de 10 horas de vue­lo des­de Perú. En este edi­fi­cio, según su pági­na web, ope­ran nego­cios que “no nece­si­tan ofi­ci­na físi­ca”. Entre ellos, la matriz de Pluspetrol.

La petro­le­ra acu­sa­da de con­ta­mi­nar la Ama­zo­nía perua­na es con­tro­la­da, según SOMO, por la socie­dad holan­de­sa Plus­pe­trol Resour­ces Cor­po­ra­tion B.V. Esta com­pa­ñía offsho­re ope­ra en la capi­tal de los Paí­ses Bajos des­de el 2000, y entre los años 2017 y 2018 ha regis­tra­do solo un emplea­do. En esta direc­ción ade­más fun­cio­nan otras cua­tro empre­sas vin­cu­la­das a Plus­pe­trol, según infor­ma­ción de la Cáma­ra de Comer­cio de Holanda.

“[Plus­pe­trol] uti­li­za estra­te­gias y una estruc­tu­ra arti­fi­cial de elu­sión tri­bu­ta­ria, que inclu­ye socie­da­des offsho­re y una com­pa­ñía de facha­da, para mini­mi­zar el pago de impues­tos en los paí­ses don­de ope­ra”, ase­gu­ra la que­ja pre­sen­ta­da por las comu­ni­da­des indí­ge­nas, sos­te­ni­da en infor­ma­ción ela­bo­ra­da por SOMO. La que­ja sobre la matriz holan­de­sa de Plus­pe­trol ade­más ocu­rre a pocas sema­nas de que el Tax Jus­ti­ce Net­work ubi­ca­ra a los Paí­ses Bajos como el octa­vo país de mayor opa­ci­dad tributaria. 

“AHORA SABEMOS QUE PLUSPETROL ESTÁ ESCONDIDO EN ESTE PAÍS”, DIJO AURELIO CHINO EN LA CIUDAD DE LA HAYA, EN HOLANDA.

La matriz holan­de­sa con­tro­la cua­tro empre­sas perua­nas a tra­vés a una offsho­re homó­ni­ma en el paraí­so fis­cal de las Islas Cai­mán. Esta últi­ma com­pa­ñía ha sido due­ña de más de la mitad de las accio­nes de Plus­pe­trol Nor­te, que hoy com­par­te con la Cor­po­ra­ción Nacio­nal de Petró­leo de Chi­na. La offsho­re ade­má tie­ne bajo su pose­sión casi la tota­li­dad del accio­na­ria­do de Plus­pe­trol Lote 56, Plus­pe­trol Cami­sea y Plus­pe­trol Perú Cor­po­ra­tion. Las Islas Cai­mán ade­más res­guar­dan otras sie­te socie­da­des offsho­re vin­cu­la­das a la trans­na­cio­nal petrolera.

Los ope­ra­do­res de Plus­pe­trol en Holanda

A 40 minu­tos a pie des­de el Edi­fi­cio Bax­ter está ubi­ca­do el Ams­tel Gebouw, un edi­fi­cio de 10 pisos en Áms­ter­dam. En el pri­mer piso ope­ra la com­pa­ñía Inter­trust, que admi­nis­tra Plus­pe­trol Resour­ces Cor­po­ra­tion B.V. y otras cua­tro socie­da­des neer­lan­de­sas vin­cu­la­das al gru­po petro­le­ro. La fir­ma brin­da ser­vi­cios finan­cie­ros en 30 paí­ses y cuen­ta entre sus clien­tes a seis de las empre­sas con mayo­res ingre­sos a nivel glo­bal, según su sitio web.

Uno de sus folle­tos sobre sus ser­vi­cios para admi­nis­trar la rique­za de clien­tes pri­va­dos, colo­ca­do en un ana­quel de su recep­ción y revi­sa­do en esta sede por Ojo­Pú­bli­co, cita la decla­ra­ción de un empre­sa­rio anó­ni­mo: “Ellos entien­den el nego­cio de sus clien­tes; son más com­pro­me­ti­dos, al día con los nego­cios, y hacen que las cosas sal­gan mucho mejor”. Actual­men­te, la empre­sa es geren­cia­da por la empre­sa­ria Stepha­nie D. Miller, y regis­tró ingre­sos por más de 500 millo­nes en 2019, según su infor­me anual.

El infor­me de SOMO deter­mi­nó que el rol de Inter­trust como direc­to­ra de la matriz de Plus­pe­trol en Paí­ses Bajos, y la pre­sen­cia de sub­si­dia­rias de este gru­po en otros paraí­sos fis­ca­les son carac­te­rís­ti­cas de ries­go de elu­sión tri­bu­ta­ria, según el estu­dio rea­li­za­do por las enti­da­des Pro­fun­do y el Cen­tro de Inves­ti­ga­ción Offsho­re, rea­li­za­do en el año 2016 a soli­ci­tud del pro­pio Minis­te­rio de Rela­cio­nes Exte­rio­res holandés. 

“Hemos reci­bi­do con­sul­tas para Plus­pe­trol de otros perio­dis­tas”, comen­tó una de las tra­ba­ja­do­ras de Inter­trust, aun­que sin iden­ti­fi­car­se. El docu­men­to pre­sen­ta­do ante el gobierno de los Paí­ses Bajos expli­ca que “el uso de la com­pa­ñía Inter­trust para que admi­nis­tre las empre­sas vin­cu­la­das de Plus­pe­trol indi­ca un inten­to de usar el sis­te­ma tri­bu­ta­rio holan­dés […] con el pro­pó­si­to de elu­dir impues­tos”. Los bra­zos de la petro­le­ra e Inter­trust, según la que­ja, alcan­zan un ter­cer paraíso.

Los due­ños en Luxemburgo

La matriz holan­de­sa de Plus­pe­trol es, a su vez, con­tro­la­da por dos socie­da­des en el paraí­so fis­cal de Luxem­bur­go: Cen­tury Hol­dings SARL y Endu­ran­ce Cor­po­ra­tion SARS, que son due­ñas del 67% de las accio­nes de la empre­sa en Paí­ses Bajos, según la que­ja pre­sen­ta­da por los diri­gen­tes indí­ge­nas esta sema­na. Ambas com­pa­ñías, según la mis­ma fuen­te, no regis­tran emplea­dos y son admi­nis­tra­das tam­bién por la fir­ma Inter­trust, a tra­vés de su ofi­ci­na luxemburguesa. 

“Cuan­do Plus­pe­trol tras­la­dó su matriz a los Paí­ses Bajos en 2000, la pro­pie­dad cor­po­ra­ti­va fue esta­ble­ci­da en Luxem­bur­go […] que ofre­ce varios bene­fi­cios fis­ca­les como la fal­ta de reten­ción de impues­tos sobre los intere­ses y rega­lías”, expli­ca la que­ja pre­sen­ta­da el pasa­do miér­co­les ante el gobierno holan­dés. El infor­me de este año del Tax Jus­ti­ce Net­work ubi­ca a Luxem­bur­go en el sex­to pues­to de los prin­ci­pa­les paraí­sos fis­ca­les a nivel global.

Esquema offshore de la compañía Pluspetrol, elaborado por SOMOS

PARAÍSOS FISCALES.La orga­ni­za­ción SOMO iden­ti­fi­có que Plus­pe­trol cuen­ta con una matriz en Holan­da y socie­dad offsho­re en las Islas Cai­mán y Luxemburgo.

El infor­me ade­más iden­ti­fi­có que otro 17% de las accio­nes de la matriz en Holan­da per­te­ne­cen a la socie­dad neer­lan­de­sa Inves­teer­ders Cor­po­ra­tion y la offsho­re Willow Tree en Luxem­bur­go. Sin embar­go, esta últi­ma fue liqui­da­da en 2018 y “no [se] ha podi­do esta­ble­cer quién ha reem­pla­za­do [a Willow Tree] como accio­nis­ta de Plus­pe­trol Resour­ces Cor­po­ra­tion”. Has­ta el momen­to, no se cono­ce al due­ño del 30% de accio­nes res­tan­tes de la sede cen­tral de Plus­pe­trol en Paí­ses Bajos.

De igual for­ma, la inves­ti­ga­ción de SOMO ha iden­ti­fi­ca­do que Cen­tury Hol­ding y Endu­ran­ce Cor­po­ra­tion, las dos úni­cas com­pa­ñías iden­ti­fi­ca­das como accio­nis­tas de Plus­pe­trol en Holan­da son con­tro­la­das a su vez por la socie­dad Ber­na II Settle­ment. Aun­que los docu­men­tos revi­sa­dos por SOMO sugie­ren que esta últi­ma com­pa­ñía está regis­tra­da en las Islas Cook, otros docu­men­tos inclui­dos en la que­ja vin­cu­lan a esta socie­dad con Baha­mas y Nue­va Zelanda.

«Cree­mos que los due­ños de la com­pa­ñía, la fami­lia Rey y Poli [quie­nes fun­da­ron Plus­pe­trol en la déca­da de los 70′], mane­jan estas socie­da­des en las Baha­mas y Nue­va Zelan­da», expli­có a nues­tro medio Jas­per van Teef­fe­len, espe­cia­lis­ta en elu­sión tri­bu­ta­ria en SOMO y uno de los prin­ci­pa­les auto­res de la que­ja pre­sen­ta­da con­tra Plus­pe­trol. Para Van Teef­fe­len no hay nin­gu­na duda de que esta com­pa­ñía «cons­ti­tu­yó esta estruc­tu­ra para elu­dir impues­tos sobre las ganan­cias que obtie­nen en Perú».

«[INTERTRUST] HACE QUE LAS COSAS SALGAN MUCHO MEJOR”, CLIENTE ANÓNIMO DE ESTA COMPAÑÍA.

Para el eco­no­mis­ta y coor­di­na­dor de inves­ti­ga­cio­nes de la Red Lati­no­ame­ri­ca­na por Jus­ti­cia Eco­nó­mi­ca y Social (Latin­dadd), Rodol­fo Beja­rano, empre­sas como Plus­pe­trol se apro­ve­chan de este tipo de estruc­tu­ras y usan a sus sub­si­dia­rias para gene­rar «ope­ra­cio­nes fic­ti­cias [en paraí­sos fis­ca­les] para tras­la­dar el bene­fi­cio tri­bu­ta­rio». Beja­rano tam­bién seña­ló a Ojo­Pú­bli­co que este tipo de esque­mas, ade­más de per­mi­tir la eva­sión y elu­sión tri­bu­ta­ria, son emplea­dos para «redu­cir el pago de uti­li­da­des de los trabajadores».

“¿Dón­de esta­ba la sede de Plus­pe­trol?”, fue la prin­ci­pal pre­gun­ta de Aure­lio Chino estos últi­mos años, según con­tó él mis­mo a nues­tro medio y en su expo­si­ción en Oxfam del pasa­do 10 de mar­zo. Antes de vol­ver a Lima, lue­go de una sema­na en La Haya, el diri­gen­te indí­ge­na ase­gu­ra que se defi­ne como un “perro caza­dor en el mon­te”. Según rela­ta, para este ani­mal la pre­sa se esca­pa, lo deja lejos, pero el perro igual la hue­le, la per­si­gue y «al final lo encuen­tra y lo atra­pa, como noso­tros a la empre­sa Pluspetrol».

Fuen­te: Ojo Público

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