Comu­nis­tas de Cas­ti­lla: «Cas­ti­lla es una colo­nia inte­rior del Esta­do espa­ñol»

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Esta­mos a diez días de un nue­vo Día Nacio­nal de Cas­ti­lla. Cas­ti­lla es una de las nacio­nes opri­mi­das por el Esta­do espa­ñol, qui­zás de las que más, pues­to que la oli­gar­quía espa­ño­la se ha apro­pia­do de su idio­ma al que ha lle­ga­do a cam­biar­le de nom­bre lla­mán­do­lo «espa­ñol», de par­te de su his­to­ria… de mil cosas más para crear lo que hoy cono­ce­mos como Espa­ña.

Pero el pue­blo tra­ba­ja­dor cas­te­llano tam­bién es un pue­blo expri­mi­do por la ava­ri­cia de los oli­gar­cas espa­ño­les y con­de­na­do a la des­in­dus­tria­li­za­ción, pobre­za, des­po­bla­ción…

Vamos a con­ver­sar con Comu­nis­tas de Cas­ti­lla para que nos cuen­ten algo sobre la his­to­ria de Cas­ti­lla, de don­de vie­ne el 23 de abril, de la revo­lu­ción comu­ne­ra… y que van a hacer en este 23 de abril en tiem­pos de pan­de­mia, aun­que nos teme­mos que las limi­ta­cio­nes que impo­ne en con­fi­na­mien­to les impe­di­rá hacer lo que tenían pen­sa­do.

Ando­ni Base­rri­go­rri: Bueno, eske­rrik asko por el tiem­po que me vais a dedicar…aunque lo cier­to que estos días si algo tene­mos en abun­dan­cia es tiem­po… qui­zás haya gen­te que no sepa de don­de vie­ne el Día Nacio­nal de Cas­ti­lla, posi­bles lec­to­res de esta entre­vis­ta en Amé­ri­ca Lati­na… ¿Podríais comen­tar que fue la Revo­lu­ción comu­ne­ra y por qué se cele­bra este día del 23 de abril?

Comu­nis­tas de Cas­ti­lla: Bueno, es una lar­ga his­to­ria, pero vamos a tra­tar de resu­mir… La Revo­lu­ción comu­ne­ra tuvo lugar en el pri­mer ter­cio del siglo XVI. Aun­que como toda revo­lu­ción tie­ne un lar­go pro­ce­so de ges­ta­ción, el momen­to cul­mi­nan­te se da entre los años 1520 y 1521, cuan­do la revo­lu­ción se con­vier­te en una gue­rra abier­ta entre el ejér­ci­to impe­rial de Car­los I y las tro­pas del ban­do comu­ne­ro. Como todo pro­ce­so revo­lu­cio­na­rio depen­de de quién lo ana­li­ce según sus intere­ses de cla­se, hay dife­ren­tes inter­pre­ta­cio­nes en la his­to­rio­gra­fía, esca­sí­si­mas des­gra­cia­da­men­te des­de el cam­po del mate­ria­lis­mo his­tó­ri­co.

Lo que nadie pue­de negar es que esa revo­lu­ción fue un expo­nen­te de la lucha de cla­ses en la épo­ca, y la com­po­si­ción del ban­do comu­ne­ro no fue homo­gé­neo ni lineal de prin­ci­pio a fin. Si bien es cier­to que en su géne­sis el lide­raz­go se com­po­nía de ele­men­tos pri­vi­le­gia­dos de los nobles cas­te­lla­nos, su desa­rro­llo fue bas­cu­lan­do hacia una com­po­si­ción más popu­lar, incor­po­rán­do­se al ban­do comu­ne­ro sec­to­res del cam­pe­si­na­do y pobla­ción de los núcleos urba­nos que cons­ti­tuían una inci­pien­te cla­se social que enfren­ta­ba sus pro­pios intere­ses a los de los seño­res de la noble­za, que eran el núcleo cen­tral de la base del poder del empe­ra­dor Car­los I de Espa­ña y V de Ale­ma­nia.

 

Con la defen­sa de la Jun­ta de Comu­ni­da­des de Cas­ti­lla fren­te al empe­ra­dor y en con­tra de los abu­sos de los seño­ríos sobre el cam­pe­si­na­do y la pobla­ción urba­na más pobre, la rebe­lión comu­ne­ra se fue trans­for­man­do en revo­lu­ción anti­se­ño­rial y en cier­to pun­to anti­cle­ri­cal, y ahí es don­de comen­za­ron las defec­cio­nes… El movi­mien­to comu­ne­ro lle­gó a tener mucha fuer­za y hubo mul­ti­tud de villas y ciu­da­des que no reco­no­cían otro poder que el de la Jun­ta de las Comu­ni­da­des de Cas­ti­lla, fren­te al poder impe­rial.

Des­gra­cia­da­men­te el pode­río mili­tar de ambos ban­dos era muy des­igual. El ejér­ci­to comu­ne­ro tenía una com­po­si­ción más popu­lar, sin ape­nas caba­lle­ría ni arti­lle­ría, lo que pro­vo­có la derro­ta final de estos en la cono­ci­da como bata­lla de Villa­lar­fren­te fren­te al ejér­ci­to impe­rial, mucho más pro­fe­sio­na­li­za­do y mejor arma­do.

Al día siguien­te de la derro­ta, los capi­ta­nes comu­ne­ros Juan de Padi­lla, Juan Bra­vo y Fran­cis­co Mal­do­na­do fue­ron juz­ga­dos in situ y con­de­na­dos a muer­te. Fue­ron deca­pi­ta­dos y sus cabe­zas expues­tas a modo de escar­mien­to en unas picas, en el mis­mo lugar don­de hoy se alza un mono­li­to en su memo­ria.

Esa bata­lla y pos­te­rior derro­ta comu­ne­ra tuvo lugar el 23 de abril de 1521, de ahí que los cas­te­lla­nos y cas­te­lla­nas cele­bre­mos esa fecha como nues­tro día nacio­nal. Hay que decir que la resis­ten­cia comu­ne­ra con­ti­nuó, prác­ti­ca­men­te cir­cuns­cri­ta a la ciu­dad de Tole­do, capi­ta­nea­da por una mujer, María de Pache­co, quien aguan­tó el ase­dio de las tro­pas impe­ria­les has­ta su ren­di­ción en febre­ro de 1522.

Hay quien nos recri­mi­na el hecho de cele­brar una derro­ta, pero ello es por puro des­co­no­ci­mien­to de nues­tra his­to­ria. No cele­bra­mos una derro­ta, cele­bra­mos una revo­lu­ción, la del pue­blo cas­te­llano que luchó en una pug­na des­igual has­ta el final de sus fuer­zas con­tra el ejér­ci­to impe­rial de Car­los I de Espa­ña. No nos cabe duda de que ese triun­fo sen­tó las bases de la cons­truc­ción his­tó­ri­ca del actual esta­do espa­ñol, de su natu­ra­le­za de cla­se y su pro­fun­do carác­ter opre­sor y anti­de­mo­crá­ti­co.

Me he docu­men­ta­do un poqui­to y en los años de la lla­ma­da tran­si­ción espa­ño­la se vio un resur­gi­mien­to del sen­ti­mien­to comu­ne­ro…

Sí, es cier­to, pero la rei­vin­di­ca­ción del lega­do de los comu­ne­ros tie­ne raí­ces his­tó­ri­cas más pro­fun­das. Hay que remon­tar­se a ini­cios del siglo XIX. Cuan­do se extien­den las ideas libe­ra­les y se pro­du­ce el levan­ta­mien­to con­tra el abso­lu­tis­mo de Fer­nan­do VII, el céle­bre Juan Mar­tín Díez, El Empe­ci­na­do, lide­ra­ba los sec­to­res más radi­ca­les y rei­vin­di­ca­ban el ejem­plo de los comu­ne­ros. En 1821 orga­ni­zó una expe­di­ción que par­tió a Villa­lar para des­en­te­rrar los supues­tos res­tos de Padi­lla, Bra­vo y Mal­do­na­do, y les die­ron sepul­tu­ra en la cate­dral de Zamo­ra, rea­li­zan­do poco des­pués el pri­mer home­na­je popu­lar en Villa­lar, el 23 de abril de ese mis­mo año. Lue­go de la derro­ta de los libe­ra­les, el régi­men monár­qui­co des­en­te­rró los res­tos, los tira­ron al río Due­ro y ahor­ca­ron al Empe­ci­na­do el 18 de agos­to de 1825.

Habría que espe­rar a los años de la Segun­da Repú­bli­ca, cuan­do de nue­vo se comen­zó a rei­vin­di­car la his­to­ria de la gue­rra de las comu­ni­da­des y el papel de los comu­ne­ros. Pre­ci­sa­men­te es en 1932 cuan­do la cor­po­ra­ción muni­ci­pal de Villa­lar deci­de que el pue­blo pase a deno­mi­nar­se por su nom­bre actual, Villa­lar de los Comu­ne­ros. No en vano, duran­te la gue­rra anti­fas­cis­ta de 1936 – 1939 se cons­ti­tu­yó el lla­ma­do «Bata­llón Comu­ne­ro», com­pues­to por mili­cia­nos y mili­cia­nas pro­ve­nien­tes de las dife­ren­tes pro­vin­cias cas­te­lla­nas que lucha­ron en el fren­te de Madrid para defen­der la ciu­dad del avan­ce de las tro­pas fas­cis­tas.

 

En las pos­tri­me­rías del fran­quis­mo y con el for­ta­le­ci­mien­to de movi­mien­tos socia­les y polí­ti­cos demo­crá­ti­cos faci­li­ta el sur­gi­mien­to de un inci­pien­te cas­te­lla­nis­mo de amplio espec­tro ideo­ló­gi­co, y es enton­ces cuan­do empie­zan a sur­gir voces que recla­man la his­to­ria de los comu­ne­ros y el dere­cho de Cas­ti­lla a tener un reco­no­ci­mien­to como nación. En ese movi­mien­to amplio y diver­so había de todo, des­de sim­ples auto­no­mis­tas has­ta nacio­na­lis­tas, y tuvie­ron lugar mani­fes­ta­cio­nes masi­vas en muchas pro­vin­cias cas­te­lla­nas para recla­mar el auto­go­bierno. La pri­me­ra con­vo­ca­to­ria públi­ca y uni­ta­ria para que se acu­da a Villa­lar de los Comu­ne­ros se pro­du­ce en abril de 1976, que fue dura­men­te repri­mi­da por las fuer­zas del régi­men espa­ñol, quien des­ple­gó en los alre­de­do­res de la villa comu­ne­ra gran­des con­tin­gen­tes de la Guar­dia Civil, al igual que en años pos­te­rio­res. La pre­sen­cia de este cuer­po con una amplia tra­yec­to­ria de repre­sión se alar­ga has­ta nues­tros días todos los 23 de abril. Nos tra­tan como poten­cia­les terro­ris­tas…

¿Qué que­da de ese espí­ri­tu comu­ne­ro en la Cas­ti­lla de 2020?

¡Bue­na pre­gun­ta! Bien, ten­ga­mos en cuen­ta que lucha­mos con­tra una gigan­tes­ca maqui­na­ria esta­tal que ha hecho todo lo posi­ble por impe­dir el resur­gi­mien­to de una con­cien­cia nacio­nal cas­te­lla­na. Des­de la divi­sión admi­nis­tra­ti­va de los terri­to­rios his­tó­ri­cos cas­te­lla­nos en cin­co comu­ni­da­des autó­no­mas, has­ta la asi­mi­la­ción «de lo cas­te­llano a lo espa­ñol». Como tú decías en la intro­duc­ción en esta entre­vis­ta, nos han roba­do has­ta nues­tra pro­pia len­gua, el cas­te­llano, lla­mán­do­lo espa­ñol, e impo­nien­do su uso como «len­gua de Esta­do» al con­jun­to de pue­blos que viven bajo la opre­sión del Esta­do espa­ñol, como hicie­ron tam­bién con los pue­blos ori­gi­na­rios en el con­ti­nen­te ame­ri­cano.

Con esos mim­bres, la recons­truc­ción de una con­cien­cia nacio­nal cas­te­lla­na y del espí­ri­tu comu­ne­ro enten­de­rás que no es fácil. El macha­que ideo­ló­gi­co ha sido bru­tal, y la espa­ño­li­za­ción de nues­tra cul­tu­ra, de nues­tros usos y cos­tum­bres, de nues­tra pro­pia his­to­ria hace que nues­tra tarea sea ingen­te, pero no renun­cia­mos a ella, al igual que no renun­cia­mos a pro­mo­ver la con­cien­cia de cla­se para cons­truir la socie­dad socia­lis­ta en Cas­ti­lla. Nues­tra espe­ran­za resi­de en mul­ti­tud de colec­ti­vos socia­les, cul­tu­ra­les, musi­ca­les, y juve­ni­les a lo lar­go y ancho de nues­tra tie­rra que comien­zan a des­per­tar a una con­cien­cia cas­te­lla­na para­le­la­men­te a su con­cien­cia de cla­se. Un ejem­plo de ello es nues­tra pro­pia mili­tan­cia, con una media de edad muy joven y muy bien arma­da ideo­ló­gi­ca­men­te. Toda esa juven­tud es la espe­ran­za para esta tie­rra…

En la entra­di­lla he comen­ta­do algu­nos de los males que pade­ce Cas­ti­lla ¿Nos podrías hacer una radio­gra­fía de la situa­ción actual de Cas­ti­lla des­de una ópti­ca de cla­se?

La reali­dad de la situa­ción en los dife­ren­tes terri­to­rios cas­te­lla­nos es muy des­igual. La Cas­ti­lla que noso­tras rei­vin­di­ca­mos tie­ne una exten­sión terri­to­rial enor­me y una den­si­dad de pobla­ción muy esca­sa, si excep­tua­mos la ciu­dad de Madrid y su cin­tu­rón metro­po­li­tano.

Uno de los males más acu­cian­tes para nues­tra tie­rra es la des­po­bla­ción y el enve­je­ci­mien­to. Exis­te un abso­lu­to y pre­me­di­ta­do olvi­do ins­ti­tu­cio­nal de pro­vin­cias y comar­cas ente­ras que no intere­san, sen­ci­lla­men­te no sir­ven al capi­tal en su lógi­ca de repro­duc­ción y acu­mu­la­ción, y no olvi­de­mos que esas ins­ti­tu­cio­nes, llá­men­se Comu­ni­da­des autó­no­mas, dipu­tacio­nes o lo que sea, res­pon­den a los mis­mos intere­ses de cla­se que repre­sen­ta el Esta­do espa­ñol.

Si excep­tua­mos algu­nas ciu­da­des y núcleos indus­tria­les que toda­vía cons­ti­tu­yen un polo de atrac­ción de pobla­ción joven con­de­na­da al tra­ba­jo pre­ca­rio y rota­to­rio, la peri­fe­ria de las ciu­da­des y el cam­po se mue­re de aban­dono… Ni se invier­te en sani­dad para mejo­rar la cali­dad de vida de la pobla­ción, ni se cons­tru­yen infra­es­truc­tu­ras para el desa­rro­llo de los núcleos rura­les ni exis­ten pla­nes de pro­mo­ver una eco­no­mía sos­te­ni­ble… Todo ello cons­ti­tu­ye un cóc­tel per­fec­to para que esta tie­rra mue­ra de aban­dono.

Cas­ti­lla ha sido la gran olvi­da­da en lo que se refie­re a inver­sio­nes por par­te del Esta­do cen­tral, y a nues­tro jui­cio tie­ne unas carac­te­rís­ti­cas pro­pias de una colo­nia inte­rior. Se ha pro­vo­ca­do el aban­dono del cam­po, la rui­na de las explo­ta­cio­nes agrí­co­las y gana­de­ras fami­lia­res sos­te­ni­bles en pro de las gran­des empre­sas cár­ni­cas con sus explo­ta­cio­nes de por­cino indus­trial que abun­dan en nues­tra tie­rra.

Se optó por el cie­rre de minas de inte­rior por­que no eran «com­pe­ti­ti­vas» pero se sigue impor­tan­do car­bón de otros paí­ses y se auto­ri­za­ron dece­nas de explo­ta­cio­nes mine­ras a cie­lo abier­to que han des­trui­do bellí­si­mos eco­sis­te­mas. Se ha auto­ri­za­do la explo­ta­ción de mine­ría de tie­rras raras en Ávi­la, Sala­man­ca… Se apro­bó la ubi­ca­ción de un cemen­te­rio nuclear en Cuen­ca, etc. Afor­tu­na­da­men­te algu­nas de estas tro­pe­lías se han con­se­gui­do para­li­zar gra­cias a la lucha incan­sa­ble de veci­nos y veci­nas que recla­man para su tie­rra un futu­ro digno, sin que se des­tru­ya el medio natu­ral ni la salud de los resi­den­tes.

La situa­ción de esta tie­rra y de su pue­blo tra­ba­ja­dor no es nada hala­güe­ña. Y mere­ce la pena nom­brar a Madrid, que para noso­tras es una ciu­dad cas­te­lla­na ocu­pa­da por todo el apa­ra­ta­je mili­tar-jurí­di­co e ins­ti­tu­cio­nal del Esta­do espa­ñol: los bur­gue­ses hablan del «impa­ra­ble» empu­je y dina­mis­mo eco­nó­mi­co de la capi­tal del Esta­do, pero no hay más que fijar­se en cómo vive la cla­se tra­ba­ja­do­ra en los barrios popu­la­res… Y por si no fué­ra­mos sufi­cien­te­men­te pobres, siem­bran sus calles de casas de apues­tas. Hay dos Madrid, como hay dos cla­ses socia­les y dos tipos de nación, la bur­gue­sa y la nación pro­le­ta­ria. Noso­tras tene­mos muy cla­ro qué tipo de Cas­ti­lla que­re­mos cons­truir…

Hay quien dice eso de «la Espa­ña vacia­da», pero noso­tras cree­mos que es más jus­to decir «la Espa­ña vacia­do­ra». Espa­ña, el Esta­do espa­ñol, ha vacia­do Cas­ti­lla, por­que no le intere­sa que este pue­blo tome con­cien­cia de la nece­si­dad de cons­truir un futu­ro pro­pio don­de sen­tir­se orgu­llo­so de sí mis­mo.

El nivel orga­ni­za­ti­vo del pue­blo en los dife­ren­tes fren­tes de lucha… ¿Cuál es su esta­do actual?

El nivel orga­ni­za­ti­vo es muy des­igual, como lo es el nivel de con­cien­cia nacio­nal y de cla­se. Exis­ten mul­ti­tud de colec­ti­vos y movi­mien­tos socia­les liga­dos a luchas con­cre­tas pero inco­ne­xos entre sí, y eso difi­cul­ta enor­me­men­te el coor­di­nar y engra­nar esas luchas en un movi­mien­to social más amplio y con una visión más avan­za­da de lo que nece­si­ta esta tie­rra y su pue­blo tra­ba­ja­dor. Natu­ral­men­te el enemi­go de cla­se hace su tra­ba­jo y tra­ta de ais­lar las luchas, de ocul­tar expe­rien­cias e inclu­so enfren­tar­nos en luchas cai­ni­tas por cui­tas terri­to­ria­les…

Pero hay expe­rien­cias, algu­nas ya las hemos nom­bra­do antes, como las dife­ren­tes coor­di­na­do­ras con­tra las explo­ta­cio­nes mine­ras de mul­ti­na­cio­na­les en Ávi­la, Sala­man­ca y Zamo­ra, la pla­ta­for­ma con­tra el ver­te­de­ro de resi­duos nuclea­res en Cuen­ca, los movi­mien­tos veci­na­les con­tra las indus­trias de por­cino exten­si­vo en Palen­cia o Zamo­ra, las coor­di­na­do­ras con­tra las casas de apues­tas en algu­nas de las ciu­da­des más pobla­das, etc.

Y no pode­mos olvi­dar la for­ta­le­za del movi­mien­to femi­nis­ta de cla­se que con su empu­je y ejem­plo está sir­vien­do de aci­ca­te para otras luchas que nece­si­ta­ban de un refe­ren­te. El movi­mien­to anti patriar­cal en Cas­ti­lla tie­ne unas par­ti­cu­la­ri­da­des por las con­di­cio­nes espe­cí­fi­cas que viven las muje­res en Cas­ti­lla y que para noso­tras for­man par­te de la tri­ple explo­ta­ción que pade­ce­mos: por ser muje­res, por ser cla­se tra­ba­ja­do­ra y por for­mar par­te de una nación opri­mi­da por un Esta­do cen­tra­lis­ta, capi­ta­lis­ta y patriar­cal espa­ñol.

Todas estas luchas, todas estas expe­rien­cias cons­ti­tu­yen un todo úni­co, un movi­mien­to popu­lar cas­te­llano, pero estos movi­mien­tos aún no han toma­do con­cien­cia de su ver­da­de­ra fuer­za. Cuan­do sea­mos capa­ces de hacer con­ver­ger las luchas en un pro­yec­to pro­pio, de nación, de cla­se, enton­ces esta­re­mos en camino de nues­tra inde­pen­den­cia como pue­blo y del socia­lis­mo, por­que para noso­tras, una cosa sin la otra es impen­sa­ble e invia­ble.

Un poco con el tema de la pan­de­mia se han tras­to­ca­do vues­tros pla­nes… ¿Qué teníais pla­ni­fi­ca­do para este 23 de abril y final­men­te que tipo de lla­ma­mien­tos vais a rea­li­zar?

Pues la ver­dad es que para noso­tras es un gol­pe muy duro no poder acu­dir a la cam­pa de Villa­lar de los Comu­ne­ros este 23 de abril. Hay que tener en cuen­ta que los más vie­jos del lugar lle­va­mos acu­dien­do a Villa­lar prác­ti­ca­men­te des­de las pri­me­ras con­vo­ca­to­rias, algu­nos éra­mos niños e íba­mos con nues­tros padres o her­ma­nos mayo­res, con nues­tras fami­lias y ami­gos, por­que siem­pre fue una cele­bra­ción popu­lar y has­ta cier­to pun­to auto­ges­tio­na­da, don­de las ins­ti­tu­cio­nes han teni­do una pre­sen­cia muy resi­dual. Tam­bién para la mili­tan­cia más joven Villa­lar es una cita inelu­di­ble. Para todo el cas­te­lla­nis­mo de izquier­das es una pena no poder acu­dir físi­ca­men­te y tene­mos como un vacío… Pero las cir­cuns­tan­cias son las que son y no que­da otra que adap­tar­nos a la situa­ción crea­da por la pan­de­mia y el esta­do de alar­ma.

Sien­do así las cosas este año no mon­ta­re­mos la tra­di­cio­nal car­pa de Comu­nis­tas de Cas­ti­lla, por­que se ha sus­pen­di­do la cele­bra­ción, pero sí esta­mos ponien­do en mar­cha algu­nas ini­cia­ti­vas pro­pias o cola­bo­ran­do con otras colec­ti­vas, como poner el pen­dón comu­ne­ro en nues­tros bal­co­nes el 23 de abril, así como una cam­pa­ña por las redes socia­les subien­do fotos y vídeos de cele­bra­cio­nes ante­rio­res que lle­va­re­mos a cabo el 22 y 23.

Al fin y al cabo, se tra­ta de cele­brar el 23 de abril des­de casa. Hay que tener en cuen­ta que ese día solo es fes­ti­vo ofi­cial en la Comu­ni­dad Autó­no­ma de Cas­ti­lla y León, lo que hace que, sal­vo que caye­ra en fin de sema­na, es muy difí­cil que per­so­nas de otras comu­ni­da­des se des­pla­za­ran físi­ca­men­te a Villa­lar, con lo cual para muchos y muchas este 23 de abril no será muy dife­ren­te a otras edi­cio­nes… Villa­lar de los Comu­ne­ros es un refe­ren­te irre­nun­cia­ble del cas­te­lla­nis­mo, pero el cas­te­lla­nis­mo no ter­mi­na ni en Villa­lar ni el 23 de abril…

Como comu­nis­tas que sois no quie­ro per­der la opor­tu­ni­dad de hace­ros un par de pre­gun­tas. La pan­de­mia de Coro­na­vi­rus está cla­ro que trae­rá un post-coro­na­vi­rus terri­ble en el plano repre­si­vo y de regre­sión de dere­chos. ¿Qué esce­na­rios pre­véis para los pue­blos del mun­do y la cla­se obre­ra en gene­ral?

No es que vaya a traer un Esta­do poli­cial, es que ya está aquí… Esta pan­de­mia ha pues­to de mani­fies­to las mise­rias del capi­ta­lis­mo inclu­so en los paí­ses don­de más «asen­ta­do» está. En el Esta­do espa­ñol, los suce­si­vos gobier­nos tan­to de la social­de­mo­cra­cia como de la ultra­de­re­cha se han carac­te­ri­za­do por los con­ti­nuos recor­tes de las inver­sio­nes en la sani­dad públi­ca y su pri­va­ti­za­ción. El desas­tre pro­vo­ca­do por la pan­de­mia ha hecho sal­tar por los aires los resor­tes de la sani­dad públi­ca con hos­pi­ta­les satu­ra­dos, fal­ta de medios y pro­fe­sio­na­les sani­ta­rios, etc. Y eso tie­ne sus con­se­cuen­cias en unas cifras alar­man­tes de mor­ta­li­dad, espe­cial­men­te de pobla­ción enve­je­ci­da y con pato­lo­gías diver­sas, de pacien­tes con dolen­cias cro­ni­fi­ca­das y «olvi­da­das» por el sis­te­ma de salud, mayor trans­mi­sión víri­ca entre la cla­se tra­ba­ja­do­ra más empo­bre­ci­da, etc.

Men­ción apar­te mere­ce el aná­li­sis del aumen­to bru­tal de las agre­sio­nes machis­tas des­de el ini­cio del con­fi­na­mien­to. Las pro­pias esta­dís­ti­cas del gobierno dicen que han aumen­ta­do un 18% des­de su ini­cio, y es que es muy duro tener que con­vi­vir con tu mal­tra­ta­dor y enci­ma aho­ra no poder des­pe­gar­te de él. El Esta­do, el gobierno, no ofre­ce una alter­na­ti­va para estas muje­res…

Toda esta situa­ción ha pro­vo­ca­do que se vaya for­man­do un cóc­tel explo­si­vo que podría hacer enfu­re­cer al pue­blo tra­ba­ja­dor, cons­cien­te del aban­dono y la corrup­ción sis­te­má­ti­ca del poder polí­ti­co y eco­nó­mi­co que ha pues­to con­tra las cuer­das los sis­te­mas de pro­tec­ción públi­cos. Y para pre­ve­nir y con­te­ner esa con­tes­ta­ción social se han pues­to en mar­cha meca­nis­mos coer­ci­ti­vos que se nos anto­jan un tan­to exce­si­vos a quien ten­ga un míni­mo de capa­ci­dad de aná­li­sis crí­ti­co. ¿La pre­sen­cia del ejér­ci­to espa­ñol patru­llan­do las calles, es real­men­te nece­sa­ria? Por otra par­te, las redes socia­les son tes­ti­gos de los abu­sos de poder y bru­ta­li­dad poli­cial que están suce­dien­do estos días con gen­te que no pue­de jus­ti­fi­car su pre­sen­cia en la vía públi­ca. Ahí están los vídeos, no lo deci­mos noso­tras…

Para­le­la­men­te a la mayor pre­sen­cia poli­cial y mili­tar en las calles, se ha arti­cu­la­do toda una tác­ti­ca de inge­nie­ría social por par­te del Esta­do, un macha­que cons­tan­te del «qué­da­te en casa», no tan­to por el hecho en sí, ya natu­ra­li­za­do por la inmen­sa mayo­ría de la pobla­ción, que dis­ci­pli­na­da­men­te está en sus casas, sino para faci­li­tar y alen­tar la vigi­lan­cia del otro, la dela­ción del que se sal­ta la nor­ma, del chi­va­tis­mo veci­nal. Hay que tener en cuen­ta que la situa­ción de con­fi­na­mien­to nos la ven­den muy boni­ta por tele­vi­sión, con toda cla­se de señue­los, pero la reali­dad es que hay muchos miles de fami­lias que viven haci­na­das en pisos peque­ños y en situa­cio­nes insa­lu­bres, lo que se suma a la pér­di­da de ingre­sos eco­nó­mi­cos para millo­nes de bocas…

¿Y qué nos que­da? La vál­vu­la de esca­pe, los aplau­sos a las 8 de la tar­de des­de los bal­co­nes y ven­ta­nas, hacién­do­nos creer en un abra­zo colec­ti­vo, en las bon­da­des de nues­tros diri­gen­tes polí­ti­cos, en los cana­les de TV lan­zan­do cons­tan­te­men­te mer­ca­do­tec­nia del «qué­da­te en casa» y con­su­me des­de casa… Todo ello, jun­to al empu­je de orga­ni­za­cio­nes abier­ta­men­te fas­cis­tas que saben que se da el per­fec­to cal­do de cul­ti­vo para su pos­te­rior triun­fo, dibu­ja un pano­ra­ma muy com­pli­ca­do para el futu­ro más inme­dia­to.

En el Esta­do espa­ñol, pero tam­bién en otros paí­ses las medi­das de con­ten­ción de la pan­de­mia han ido acom­pa­ña­das de medi­das de coer­ción y repre­sión, y muchas de ellas han lle­ga­do para que­dar­se, y lo hacen, y lo harán de la mano de un gobierno que se dice de izquier­das. La his­to­ria se repi­te.

La decla­ra­ción de alar­ma y el con­fi­na­mien­to ya está lle­van­do a la rui­na eco­nó­mi­ca a miles de fami­lias, de tra­ba­ja­do­ras y tra­ba­ja­do­res asa­la­ria­dos, a peque­ños autó­no­mos… Pero no es nada com­pa­ra­do con lo que ven­drá en los pró­xi­mos meses, por­que el gobierno dibu­ja un pano­ra­ma muy boni­to de recu­pe­ra­ción eco­nó­mi­ca y pro­me­te una llu­via de millo­nes que no ter­mi­na de lle­gar a nues­tros bol­si­llos, pero las situa­cio­nes de pre­ca­rie­dad se van a mul­ti­pli­car expo­nen­cial­men­te.

Es nece­sa­rio que los revo­lu­cio­na­rios y revo­lu­cio­na­rias sea­mos capa­ces de arti­cu­lar una res­pues­ta social en esce­na­rios muy com­ple­jos de inmo­vi­li­za­ción y des­mo­vi­li­za­ción. Infor­man­do, estu­dian­do, bus­can­do nue­vas for­mas de con­fron­ta­ción con el sis­te­ma, y coor­di­nan­do nues­tras accio­nes des­de el res­pe­to a la diver­si­dad de cada orga­ni­za­ción.

Y en este esce­na­rio ¿Qué papel creéis que deben jugar los comu­nis­tas de todo el mun­do?

Cree­mos que hemos de poner en la prác­ti­ca la teo­ría, esto es, situar­nos en posi­cio­nes de van­guar­dia, de com­ba­te fron­tal con el sis­te­ma. Tene­mos que decir las ver­da­des por muy duras que parez­can y ganar­nos la con­fian­za de la cla­se social de la que for­ma­mos par­te para que nos reco­noz­can como van­guar­dia. Muchas veces cae­mos en la tram­pa de la retó­ri­ca y las pom­po­sas decla­ra­cio­nes, pero la lucha ha de estar en la calle. Y seña­lar tam­bién a esa izquier­da social­de­mó­cra­ta y neo­li­be­ral, así como a los trai­do­res den­tro de nues­tra pro­pia cla­se, quie­nes bajo un man­to de pro­gre­sis­mo nos lle­van a la mis­ma tum­ba que nos lle­van las dere­chas, pero por dis­tin­tos cami­nos, y eso en el esta­do espa­ñol lo esta­mos vien­do y vivien­do.

Bueno pues eske­rrik asko y espe­re­mos que el veni­de­ro 2021 ten­ga­mos un Día Nacio­nal de Cas­ti­lla, dife­ren­te, lleno de luchas y por­que no, de vic­to­rias.

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