Esta­dos Uni­dos. Henry Kis­sin­ger: «La pan­de­mia de coro­na­vi­rus alte­ra­rá para siem­pre el orden mundial»/ La des­po­bla­ción está en «su» agen­da de cri­mi­na­li­dad

Por Stephen Lend­man*, Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 9 abril 2020

El aspec­to pos­te­rior a COVID-19 se verá mejor en retros­pec­ti­va. Algu­nas pis­tas:

La cri­sis finan­cie­ra fabri­ca­da en 2008-09 per­mi­tió que intere­ses pode­ro­sos se con­so­li­da­ran a un mayor tama­ño e influen­cia.

Faci­li­tó una enor­me trans­fe­ren­cia de rique­za de la gen­te común en los Esta­dos Uni­dos y otras nacio­nes occi­den­ta­les a intere­ses pri­vi­le­gia­dos.

La aus­te­ri­dad ali­men­ta­da por la fuer­za siguió en estos paí­ses en un momen­to en que se nece­si­ta­ban estí­mu­los eco­nó­mi­cos y poner dine­ro en los bol­si­llos de la gen­te común.

¿Fue la cri­sis finan­cie­ra de hace una déca­da un pre­lu­dio de lo que se está desa­rro­llan­do aho­ra?

¿Fue un daño rela­ti­va­men­te menor para la gen­te común en com­pa­ra­ción con la doble cri­sis eco­nó­mi­ca /​de salud públi­ca de hoy y qué hay por delan­te que pro­ba­ble­men­te no dis­mi­nu­ya fácil­men­te o pron­to?

¿Cam­bia­rá el mun­do occi­den­tal o el futu­ro ente­ro? Henry Kis­sin­ger, de 96 años, cree que sí.

Enca­be­zó un artícu­lo de opi­nión del Wall Street Jour­nal: «La pan­de­mia de coro­na­vi­rus alte­ra­rá para siem­pre el orden mun­dial», dicien­do:

«Los Esta­dos Uni­dos deben pro­te­ger a sus ciu­da­da­nos de la enfer­me­dad al tiem­po que comien­zan el tra­ba­jo urgen­te de pla­ni­fi­car una nue­va épo­ca».

Como ase­sor de segu­ri­dad nacio­nal y secre­ta­rio de esta­do duran­te los años de Nixon /​Ford, la cri­mi­na­li­dad de Kis­sin­ger fue y sigue sien­do impre­sio­nan­te.

Al igual que otros miem­bros pasa­dos​y actua­les del esta­do impe­rial de los EE. UU., Él sigue sin ren­dir cuen­tas por una lar­ga lis­ta de crí­me­nes dema­sia­do gra­ves como para igno­rar­los.

Dis­mi­nui­do a la edad de 96 años, sigue sien­do influ­yen­te, ase­so­ran­do a los demó­cra­tas y repu­bli­ca­nos por igual en cues­tio­nes geo­po­lí­ti­cas con la injus­ti­cia del nue­vo orden mun­dial en men­te.

Ante­rior­men­te y pro­ba­ble­men­te toda­vía abo­ga por sacri­fi­car a la pobla­ción mun­dial de come­do­res inú­ti­les, una vez dijo:

«La des­po­bla­ción debe­ría ser la máxi­ma prio­ri­dad de la polí­ti­ca exte­rior de Esta­dos Uni­dos hacia el Ter­cer Mun­do».

Pidió que las este­ri­li­za­cio­nes masi­vas invo­lun­ta­rias y el con­trol de la nata­li­dad sean un requi­si­to pre­vio para la ayu­da de Esta­dos Uni­dos a estos paí­ses, que­rien­do eli­mi­nar a cien­tos de millo­nes de per­so­nas, inclu­so rete­nien­do la ayu­da ali­men­ta­ria a las nacio­nes que no con­tro­lan el cre­ci­mien­to de su pobla­ción.

En 1974, su Memo­ran­do de Estu­dio de Segu­ri­dad Nacio­nal (NSSM) 200 cla­si­fi­ca­do pidió un «plan de acción» de des­po­bla­ción glo­bal para evi­tar que las per­so­nas no desea­das uti­li­cen mate­rias pri­mas y otros recur­sos nece­sa­rios para obte­ner ganan­cias, así que des­haz­te de ellos.

Su plan era simi­lar al obje­ti­vo de la Ale­ma­nia nazi de eli­mi­nar a las per­so­nas «infe­rio­res» para pre­ser­var la «raza maes­tra aria».

El esque­ma se defi­ne en la Con­ven­ción de las Nacio­nes Uni­das sobre la pre­ven­ción y el cas­ti­go del deli­to de geno­ci­dio de 1948. Jun­to con la agre­sión, es el más alto de los crí­me­nes más altos.

Sin una acción públi­ca que lo deten­ga, el tipo de mun­do pos­te­rior a COVID-19 que Kis­sin­ger ima­gi­na será más inse­gu­ro y no apto para vivir que las con­di­cio­nes exis­ten­tes en la actua­li­dad.

Desa­fió la reali­dad dicien­do que el régi­men de Trump «ha hecho un tra­ba­jo sóli­do para evi­tar una catás­tro­fe inme­dia­ta», igno­ran­do su inca­pa­ci­dad para pre­pa­rar­se para un peli­gro cono­ci­do para la socie­dad que podría ocu­rrir en cual­quier momen­to y lo hizo este año.

Su régi­men tam­po­co ha pro­por­cio­na­do ayu­da finan­cie­ra y rela­cio­na­da con la salud a los esta­dos, las comu­ni­da­des loca­les y al públi­co de los EE. UU. En todo el país en can­ti­da­des nece­sa­rias, en gran medi­da deján­do­los solos para hacer fren­te en un momen­to de cri­sis nacio­nal sin pre­ce­den­tes.

Al igual que las cri­sis de salud públi­ca ante­rio­res, esta pasa­rá. La mayor preo­cu­pa­ción es la «agi­ta­ción polí­ti­ca y eco­nó­mi­ca» que que­da­rá a raíz de lo que está suce­dien­do aho­ra.

Los gobier­nos y los intere­ses mone­ta­rios son egoís­tas a expen­sas del bien­es­tar gene­ral.

Exis­te un gran ries­go de que la gen­te común en Occi­den­te pier­da dere­chos huma­nos, civi­les y socia­les fun­da­men­ta­les con el fal­so pre­tex­to de pro­te­ger y pre­ser­var la segu­ri­dad nacio­nal, jun­to con un neo­li­be­ra­lis­mo más rígi­do para con­ti­nuar trans­fi­rien­do enor­mes can­ti­da­des de rique­za a intere­ses pri­vi­le­gia­dos.

El «orden mun­dial libe­ral» de Kis­sin­ger es el pro­ble­ma a supe­rar, no la solu­ción a lo que está suce­dien­do.

«Las demo­cra­cias del mun­do (y) sus valo­res de ilu­mi­na­ción», cita, no exis­ten.

El orden mun­dial que ima­gi­na por delan­te debe­ría ate­rro­ri­zar a todos en todas par­tes.

Favo­re­ce a las socie­da­des de gober­nan­tes /​sier­vos con la OTAN domi­na­da por los EE. UU. Hacien­do cum­plir las cosas, gue­rras inter­mi­na­bles, con­tro­lan­do la men­te públi­ca, silen­cian­do la disi­den­cia y eli­mi­nan­do a los no cre­yen­tes.

Su mun­do ideal para intere­ses pri­vi­le­gia­dos es un infierno dis­tó­pi­co para la gran mayo­ría de la gen­te común en todas par­tes.

*Glo­bal Research

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