Lati­noa­mé­ri­ca. Decla­ra­ción de ALBA Movi­mien­tos: «Es tiem­po de que pon­ga­mos la vida antes que el capital»

Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 2 abril 2020

El mun­do afron­ta la pri­me­ra pan­de­mia del siglo XXI con el deno­mi­na­do Coro­na­vi­rus (COVID-19) y todo indi­ca que nada vol­ve­rá a ser lo que era antes. Lo que apa­re­ce como una excep­cio­na­li­dad momen­tá­nea tal vez sea la nue­va eta­pa de la cri­sis del capi­ta­lis­mo que veni­mos ana­li­zan­do y denun­cian­do des­de hace varios años. Esta pan­de­mia es pro­duc­to de del neo­li­be­ra­lis­mo, del hiper­con­su­mis­mo, de la des­truc­ción de la salud públi­ca, de mega- con­cen­tra­ción de las cor­po­ra­cio­nes far­ma­céu­ti­cas, de la eco­no­mía del des­car­te y de la nue­va geo­gra­fía del poder en las ciu­da­des de la des­igual­dad. Exis­ten tam­bién posi­bi­li­da­des reales y laten­tes de usar la pan­de­mia como shock glo­bal para imple­men­tar cam­bios a la fuer­za en pos del imperialismo.

La pan­de­mia del capital

El jue­go ideo­ló­gi­co del gran Capi­tal trans­na­cio­nal es hacer­nos creer que la vio­len­ta rece­sión eco­nó­mi­ca y el des­plo­me de las bol­sas están cau­sa­dos por Covid-19 cuan­do la cri­sis finan­cie­ra ya esta­ba a pun­to de explo­tar des­de antes de esta pan­de­mia. Tan solo con repa­sar algu­nos datos gene­ra­les se pue­de obser­var este meca­nis­mo explo­si­vo que sigue en movi­mien­to va sal­tan­do de cri­sis en crisis:

Los 20 pri­me­ros labo­ra­to­rios (pro­ve­nien­tes de la Unión Euro­pea y de Esta­dos Uni­dos) repre­sen­tan más de 60 por cien­to (%) del total de ven­tas de la indus­tria far­ma­céu­ti­ca a nivel glo­bal. La indus­tria far­ma­céu­ti­ca fac­tu­ra en el mun­do casi U$S 1.000 billo­nes y esa ganan­cia no está pues­ta en fun­ción de la ela­bo­ra­ción de nue­vo y mejo­res medi­ca­men­tos, los labo­ra­to­rios que prio­ri­zan la ren­ta­bi­li­dad de sus empre­sas más que una ver­da­de­ra inno­va­ción en el ámbi­to de la salud.

En el mun­do 2153 mil­mi­llo­na­rios poseen más rique­za que 4600 millo­nes de per­so­nas (un 60% de la pobla­ción mun­dial). 700 millo­nes de per­so­nas viven en situa­ción de pobre­za extre­ma o mode­ra­da pese a tener empleo. En Amé­ri­ca Lati­na y el Cari­be el 20% de la pobla­ción con­cen­tra el 83% de la rique­za. El 1% de los pro­pie­ta­rios de la región con­cen­tra más de la mitad de las tie­rras agrí­co­las. A esto hay que sumar­le que 140 millo­nes de per­so­nas han sido descartados/​as del mun­do del tra­ba­jo for­mal y tie­nen que ganar­se el pan día a día en la Eco­no­mía Popular.

El medio urbano a nivel mun­dial ha cre­ci­do en los últi­mos 30 años, pode­mos decir que por pri­me­ra vez en la his­to­ria de la huma­ni­dad vive más gen­te en ciu­da­des que en el medio rural. Solo en Nues­tra Amé­ri­ca más del 70 % de la pobla­ción es urba­na, y de esa pobla­ción el 21 % vive en barrios popu­la­res, asen­ta­mien­tos o vivien­das pre­ca­rias. Esto sin men­cio­nar la expul­sión de comu­ni­da­des cam­pe­si­nas y ori­gi­na­rias de sus tie­rras para la apro­pia­ción en pocas manos. La des­po­se­sión en toda su mag­ni­tud sin con­tem­plar la des­truc­ción de bos­ques, sel­vas y mon­ta­ñas. La dis­mi­nu­ción de la con­ta­mi­na­ción en muchas ciu­da­des, el avis­ta­mien­to de ani­ma­les en luga­res antes ocu­pa­dos úni­ca­men­te por los seres huma­nos, el res­pi­ro que se le ha dado a la Tie­rra, es una pode­ro­sa lla­ma­da de aten­ción de que la huma­ni­dad no pue­de seguir por el rum­bo del hiper­con­su­mo, la agre­sión a la Madre Tie­rra y la rup­tu­ra de los equi­li­brios por la depre­da­ción que rea­li­za el capitalismo.

La pan­de­mia del Coronavirus

Ya para fines de mar­zo de 2020 se cuen­tan más de 800 mil casos y cer­ca de 40 mil dece­sos a nivel mun­dial, con Euro­pa y los EEUU entre los paí­ses más afec­ta­dos. Los sis­te­mas de salud insu­fi­cien­tes, des­man­te­la­dos y pri­va­ti­za­dos por la agen­da neo­li­be­ral dan como resul­ta­do una enor­me inca­pa­ci­dad de detec­tar, aten­der y tra­tar los casos exis­ten­tes y por venir. Si no se hubie­ra con­ver­ti­do en nego­cio todos los dere­chos, inclu­yen­do el dere­cho a la salud, se esta­ría en mejo­res con­di­cio­nes de enfren­tar esta pan­de­mia. Pro­li­fe­ran polí­ti­cas de dis­tan­cia­mien­to y cua­ren­te­na, jun­to a una des­ace­le­ra­ción eco­nó­mi­ca que ya venía ocu­rrien­do y se ha pre­ci­pi­ta­do con la pan­de­mia tan­to o peor que el “Crack de 1929”, situa­ción que con­lle­va a enor­mes nive­les de des­em­pleo, caí­da de las eco­no­mías infor­ma­les y popu­la­res, así como la afec­ta­ción de nive­les de pro­duc­ción, dis­tri­bu­ción y abas­te­ci­mien­to, mien­tras que los mer­ca­dos finan­cie­ros espe­cu­la­ti­vos han sufri­do fuer­tes osci­la­cio­nes (algu­nos se recu­pe­ran por­que el capi­tal siem­pre se bene­fi­cia de las crisis).

La nefas­ta actua­ción de EEUU, que aumen­ta en dece­nas de miles de casos dia­rios, se resis­te a esta­ble­cer meca­nis­mos de con­ten­ción y pro­tec­ción a la pobla­ción, no tie­ne un sis­te­ma de salud públi­co que per­mi­ta aten­der la situa­ción y ha prio­ri­za­do la trans­fe­ren­cia de recur­sos a los cir­cui­tos con­cen­tra­dos de capi­tal. No solo no es capaz de aten­der a su pobla­ción, mucho menos de ayu­dar a otros pue­blos, sino que ade­más los ata­ca al man­te­ner y recru­de­cer los blo­queos con­tra Cuba y Vene­zue­la, por ejem­plo. En el caso de este últi­mo recién se des­cu­brió un plan de finan­cia­mien­to a un gru­po para­mi­li­tar para ase­si­nar a líde­res polí­ti­cos y de gobierno. 

La región entre res­pues­tas popu­la­res y res­pues­tas neoliberales

En Amé­ri­ca tene­mos cer­ca de 200 mil casos, solo 20 mil corres­pon­den a Nues­tra Amé­ri­ca (Amé­ri­ca Lati­na y el Cari­be). Aun­que son núme­ros bajos debe­mos recor­dar que nues­tro con­ti­nen­te tie­ne ape­nas tres sema­nas des­de el pri­mer caso y los núme­ros han veni­do aumen­tan­do ace­le­ra­da­men­te sin haber entra­do en fase de aumen­to expo­nen­cial. Debe­mos pre­ver sema­nas muy duras para nues­tras tie­rras. Y si a esto le suma­mos las pre­ca­rias con­di­cio­nes de vivien­da de una inmen­sa can­ti­dad de per­so­nas y la des­igual­dad de géne­ro que se agu­di­za con el aumen­to de los casos de vio­len­cia en medio de la cua­ren­te­na, el com­bo es muy peligroso.

En Bra­sil, Chi­le, Colom­bia y Ecua­dor, que se reúsan a apli­car meca­nis­mos de con­ten­ción del virus y de pro­tec­ción de la pobla­ción, los núme­ros de con­ta­gio van en alar­man­te aumen­to, Ecua­dor par­ti­cu­lar­men­te refle­ja la tasa de con­ta­gio más alta del con­ti­nen­te. Todos estos paí­ses (en gene­ral los paí­ses del Gru­po de Lima) han cen­tra­do sus polí­ti­cas en medi­das de sal­va­guar­da del gran capi­tal. Colom­bia inclu­so apro­ve­cha la situa­ción para prio­ri­zar el terro­ris­mo de Esta­do y ase­si­na­to de líde­res polí­ti­cos y sociales.

Por otro lado, tene­mos a Méxi­co y Argen­ti­na bata­llan­do para con­te­ner el virus y aten­der a las mayo­rías mien­tras que car­gan a cues­tas con sis­te­mas públi­cos des­man­te­la­dos y un pre­su­pues­to ata­do a enor­mes deu­das inter­na­cio­na­les, todo esto resul­ta­do de la apli­ca­ción de rece­tas neo­li­be­ra­les de las ges­tio­nes pre­ce­den­tes. En Argen­ti­na hay que des­ta­car las polí­ti­cas públi­cas en pos de las cla­ses popu­la­res con trans­fe­ren­cias de recur­sos hacia esos sec­to­res y dis­tin­tos gra­dos de con­fron­ta­ción con los sec­to­res más con­cen­tra­dos de la eco­no­mía, mien­tras los movi­mien­tos socia­les ejer­ci­tan la soli­da­ri­dad pro­du­cien­do y dis­tri­bu­yen­do los ali­men­tos. En con­tra­par­te tene­mos un Cari­be que cuen­ta con las ayu­das ener­gé­ti­cas de Vene­zue­la Boli­va­ria­na hoy día blo­quea­da y ame­na­za­da de inter­ven­ción arma­da, que a pesar de esa situa­ción bata­lla para con­te­ner la cur­va del virus y desa­rro­lla un plan de pro­tec­ción a la pobla­ción. Cuba socia­lis­ta es la úni­ca que en este con­tex­to ha des­ple­ga­do ayu­da médi­ca a toda la región e inclu­so a Euro­pa, a pesar de estar blo­quea­da por el inmo­ral gobierno yan­qui. Tam­bién es des­ta­ca­ble el rol del sis­te­ma públi­co de salud en Nica­ra­gua, uno de los paí­ses con menor can­ti­dad de con­ta­gios y de muertes.

Una cues­tión preo­cu­pan­te que no pue­de dejar­se de lado, es el actuar de las fuer­zas repre­si­vas en muchos paí­ses don­de estas ins­ti­tu­cio­nes no han sido trans­for­ma­das. Allí la repre­sión mili­tar- poli­cial jus­ti­fi­ca su odio habi­tual hacia los y las pobres, ejer­cien­do todo su odio colo­nial y de cla­se, bajo el argu­men­to de la cua­ren­te­na. “Res­guar­dan la vida a los tiros”

Esta com­ple­ja situa­ción deja en evi­den­cia lo que tan­tas veces adver­ti­mos: el mode­lo civi­li­za­to­rio del capi­tal expre­sa­do en su pro­yec­to neo­li­be­ral pone en ries­go la vida en el pla­ne­ta, en este momen­to ame­na­za con la muer­te de cien­tos de miles y más allá fuer­tes difi­cul­ta­des para que el res­to poda­mos man­te­ner nues­tras vidas. Se avi­zo­ran dis­tin­tas posi­bles sali­das a esta cri­sis: algu­nos hablan de una vuel­ta al pro­yec­to key­ne­siano de esta­do de bien­es­tar y esta­ti­za­ción de sis­te­mas de salud y empre­sas; otros plan­tean los eter­nos meca­nis­mos de res­ca­te tra­di­cio­nal al gran capi­tal com­bi­na­dos con la dis­tri­bu­ción masi­va de ren­ta uni­ver­sal (en “heli­cóp­te­ros o dro­nes de dine­ro”), al tiem­po que se pre­vén agen­das de con­trol social y ajus­tes en favor del mer­ca­do pro­pios de un momen­to de shock colec­ti­vo, el capi­ta­lis­mo de desas­tre ope­ran­do una recon­fi­gu­ra­ción civilizatoria.

Qué hacer des­de abajo

Fidel ya en 1983 sos­te­nía que “Las sumas dedi­ca­das en el mun­do de hoy a los gas­tos mili­ta­res y el extra­or­di­na­rio des­pil­fa­rro de recur­sos que supo­ne la carre­ra arma­men­tis­ta, son la mani­fes­ta­ción más evi­den­te de la absur­da demen­cia y la irres­pon­sa­bi­li­dad de sus ideó­lo­gos e impul­so­res. La con­vic­ción de que muchos de los pro­ble­mas eco­nó­mi­cos y socia­les que aplas­tan o angus­tian a una par­te mayo­ri­ta­ria del géne­ro humano, pudie­ran ali­viar­se, de mane­ra sen­si­ble, si tan solo una frac­ción de los recur­sos des­ti­na­dos a los gas­tos mili­ta­res se uti­li­za­ran en el noble obje­ti­vo del pro­gre­so y el bien­es­tar de los pue­blos”. Si te toma en cuen­ta esto una Ren­ta Uni­ver­sal Bási­ca no es algo utó­pi­co ni de otro mundo.

Lo que sí está cla­ro es que, o cam­bia­mos la matriz pre­da­to­ria neo­li­be­ral y des­truc­ti­va del capi­tal o sal­va­mos la vida de millo­nes de seres huma­nos y del pla­ne­ta. Mirar estos esce­na­rios no pue­de ser un ejer­ci­cio sola­men­te abs­trac­to, es una obli­ga­ción de los pue­blos pes­qui­sar la reali­dad, estu­diar y refle­xio­nar para defi­nir cur­sos de acción y lucha para evi­tar que la cri­sis las pague­mos los y las de aba­jo, que nos recon­fi­gu­ren el des­tino para que el capi­tal siga pre­va­le­cien­do, por ello sus­cri­bi­mos el lla­ma­do de la Asam­blea Inter­na­cio­nal de los Pue­blos a tra­vés del docu­men­to “A la luz de la pan­de­mia glo­bal: pon­ga­mos la vida por enci­ma del capi­tal” con sus 16 pun­tos, e invi­ta­mos a los movi­mien­tos popu­la­res de Nues­tra Amé­ri­ca a deba­tir, en torno a lo que con­si­de­ra­mos cua­tro tareas urgentes:

Es tiem­po de evi­den­ciar los intere­ses del capi­tal y denun­ciar a los gobier­nos neoliberales:

Visi­bi­li­ce­mos como pre­ten­den res­ca­tar ban­cos y empre­sas tras­na­cio­na­les, denun­cie­mos a Trump y Bol­so­na­ro que inclu­so lle­ga­ron a hacer cam­pa­ñas con­tra las cua­ren­te­nas, deje­mos en evi­den­cia como pre­ten­den que las tra­ba­ja­do­ras y tra­ba­ja­do­res sos­ten­gan las eco­no­mías del capi­tal a cos­ta de sus vidas, pon­ga­mos los ojos en el des­ba­ra­ta­mien­to de los sis­te­mas públi­cos y la pri­va­ti­za­ción de la salud, difun­da­mos la mane­ra en que Chi­le, Colom­bia y Gua­te­ma­la uti­li­zan las medi­das como excu­sa para repri­mir y eje­cu­tar líde­res socia­les, la mane­ra en que la dic­ta­du­ra en Boli­via apro­ve­cha para fre­nar las elec­cio­nes y ata­car a peque­ños y peque­ñas pro­duc­to­res y comer­cian­tes. Gri­te­mos con­tra el aumen­to de la vio­len­cia machis­ta en cua­ren­te­na y exi­ja­mos la aten­ción de los Esta­dos. Tam­bién repen­se­mos la rela­ción con la natu­ra­le­za y recons­tru­ya­mos los lazos colec­ti­vos a nivel de las comu­ni­da­des. La arti­cu­la­ción entre esfe­ra pri­va­da y públi­ca debe supe­rar las rela­cio­nes mer­can­ti­li­za­das y la escla­vi­tud fren­te a las fuer­zas del Capi­tal. Poner en evi­den­cia, impli­ca un rela­to para las gran­des mayo­rías, que visi­bi­li­ce la ver­da­de­ra natu­ra­le­za del capi­tal que pone las ganan­cias por enci­ma de las per­so­nas. De nada sir­ve que solo sea un deba­te entre exper­tos o gru­pos de iluminados.

Es tiem­po de soli­da­ri­dad entre pue­blos y cui­da­dos comunitarios:

Haga­mos eco de la labor heroi­ca de médi­cas y médi­cos para aten­der y curar, arries­gan­do sus vidas, haga­mos un reco­no­ci­mien­to glo­bal a Cuba revo­lu­cio­na­ria, tam­bién a Chi­na que ha sido estig­ma­ti­za­da y víc­ti­ma del racis­mo, y aun así es la úni­ca poten­cia que ha sali­do a ayu­dar a otros pue­blos, a dife­ren­cia del poli­cía glo­bal que solo lle­va ejér­ci­tos y some­ti­mien­to eco­nó­mi­co. Pon­ga­mos la mira­da del mun­do en las prác­ti­cas de cui­da­do comu­ni­ta­rio y colec­ti­vo, las coope­ra­ti­vas y con­se­jos comu­na­les tejien­do las pro­tec­cio­nes de nues­tras caras y manos, las orga­ni­za­cio­nes garan­ti­zan­do ollas y ollo­nes popu­la­res, las cam­pe­si­nas y cam­pe­si­nos garan­ti­zan­do comi­da para las comu­ni­da­des urba­nas, las comu­ni­da­des orga­ni­za­das para fre­nar el con­ta­gio, aten­der enfer­mos, las medias de Argen­ti­na, Méxi­co, Vene­zue­la, Cuba, Nica­ra­gua para apo­yar a la cla­se tra­ba­ja­do­ra, con­do­nar cré­di­tos y deu­das, con­ge­las alqui­le­res, fre­nar des­pi­dos, evi­tar des­alo­jos, garan­ti­zar dis­tri­bu­ción de ali­men­tos. Los cir­cui­tos cor­tos, la reor­ga­ni­za­ción de la vida en la esfe­ra comu­ni­ta­ria y/​o comu­nal. La valo­ri­za­ción de los sabe­res ances­tra­les para luchar con­tra la enfer­me­dad. Son todas prác­ti­cas que ya exis­ten y están sien­do, nece­si­ta­mos que más per­so­nas las conoz­can y se masifiquen.

Es tiem­po de levan­tar los blo­queos y con­de­nar al imperialismo:

Una­mos nues­tras voces para con­de­nar el blo­queo a Cuba y a Vene­zue­la. Denun­cie­mos la inmo­ra­li­dad de evi­tar­les la posi­bi­li­dad de com­prar medi­ci­nas y comi­das, sobre todo en este momen­to. En el caso de Vene­zue­la cla­mar por­que se le devuel­van sus pasi­vos en el extran­je­ro, sus reser­vas en oro en el Rei­no Uni­do. Cla­mar por­que sean prio­ri­za­dos en las ayu­das de la OMS, la ONU y demás orga­nis­mos multilaterales.
Hace­mos una aler­ta glo­bal fren­te a la recien­te esca­la­da de accio­nes del gobierno de los EEUU, que lejos de ocu­par­se de la dra­má­ti­ca situa­ción de con­ta­gios y muer­tes en su sue­lo, ha anun­cia­do des­plie­gue naval en el Cari­be espe­cí­fi­ca­men­te para ame­na­zar Vene­zue­la. Denun­cia­mos que esta deci­sión es un peli­gro para toda la región, se tra­ta de vol­ver en el siglo XXI ha reedi­tar las inter­ven­cio­nes mili­ta­res geno­ci­das con­tra otro país, como ocu­rrió en los ‘70 con­tra Gra­na­da, en los ‘80 en Pana­má y a final de los ‘90 en Hai­tí. Los EEUU no solo no cui­dan a su pue­blo, ni ayu­dan a otros paí­ses, sino que uti­li­zan la pan­de­mia para lle­var muer­te a otros paí­ses, es fun­da­men­tal nue­va­men­te cerrar filas en defen­sa de Vene­zue­la Bolivariana.

Es tiem­po de un pro­gra­ma de los pue­blos para pro­te­ger la vida:

Nece­si­ta­mos deba­tir las pro­pues­tas que vie­nen hacien­do her­ma­nas y her­ma­nos: ren­ta uni­ver­sal, con­do­na­ción de deu­das públi­cas inter­na­cio­na­les, esta­ti­za­ción de la salud y ser­vi­cios bási­cos, inamo­vi­li­dad labo­ral, con­ge­la­ción de alqui­le­res, sus­pen­sión de pago de intere­ses, impues­tos al gran capi­tal, cua­ren­te­nas socia­les para con­te­ner, medi­das de máxi­mo cui­da­do, socia­li­za­ción de medi­ci­nas y vacu­nas. Tene­mos la nece­si­dad de repen­sar y reorien­tar el mode­lo de “desa­rro­llo”, el mode­lo de mega ciu­da­des de la des­igual­dad y el con­su­mo lineal debe dar paso a otro para­dig­ma. Con un mode­lo pro­pio que corres­pon­da a nues­tra reali­dad y sobre esa cul­tu­ra orga­ni­za­cio­nal tene­mos que cons­truir demo­cra­cia par­ti­ci­pa­ti­va y pro­ta­gó­ni­ca, par­tien­do de nues­tra for­ma de rela­cio­nar­nos, de nues­tra his­to­ria, nues­tras cul­tu­ras. Esto impli­ca cons­truir nue­vas for­mas de hacer polí­ti­ca, basa­da en la éti­ca, en los lide­raz­gos demo­crá­ti­cos y transformadores.

El cur­so de lo que nace­rá des­pués de la cri­sis del Covid-19 depen­de estre­cha­men­te de las ini­cia­ti­vas que las fuer­zas popu­la­res, demo­crá­ti­cas y revo­lu­cio­na­rias tome­mos aho­ra, duran­te y des­pués. Esas con­di­cio­nes de posi­bi­li­dad deben tener en cuen­ta la orga­ni­za­ción popu­lar en cada terri­to­rio, la arti­cu­la­ción subre­gio­nal, en zonas de fron­te­ra y a nivel Con­ti­nen­tal y Mun­dial. El cam­bio no ven­drá solo y debe­mos apro­ve­char esta cri­sis para pre­pa­rar a mediano pla­zo una sali­da des­de y para nues­tros pue­blos. Solo cons­tru­yen­do orga­ni­za­ción es que se pue­de ade­lan­tar un pro­yec­to polí­ti­co emancipatorio.

Es tiem­po de dar­le vida a un pro­yec­to polí­ti­co des­de aba­jo: Unión de Nues­tra Amé­ri­ca e inter­na­cio­na­lis­mo; Bata­lla ideo­ló­gi­ca y des­co­lo­ni­za­ción; Demo­cra­ti­za­ción y poder popu­lar; Defen­sa de los dere­chos de la madre tie­rra; Eco­no­mía por el buen vivir y Femi­nis­mos popu­la­res es la pro­pues­ta que hemos ela­bo­ra­do como ALBA Movi­mien­tos como pro­ce­so colec­ti­vo, es tiem­po de avan­zar hacia su implementación.

Pon­ga­mos la vida por enci­ma del capi­tal
Es tiem­po de los pue­blos, es tiem­po de la Unión de Nues­tra América

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