Boli­via en tiem­pos de Pandemia

Por Luis Rome­ro Wama­ni, Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 29 de mar­zo de 2020.-

En estos tiem­pos, de coro­na virus, es con­ve­nien­te hablar sobre algo que preo­cu­pa a la ciu­da­da­nía del Esta­do Plu­ri­na­cio­nal de Boli­via, en lo social y polí­ti­co. Es muy preo­cu­pan­te que el gobierno de fac­to deno­mi­na­do de tran­si­ción ha gene­ra­do con­fu­sión entre las polí­ti­cas públi­cas de salud y la polí­ti­ca par­ti­da­ria, es decir la pos­tu­la­ción a la pre­si­den­cia de Añez. Por ello tene­mos la inmen­sa nece­si­dad de repen­sar sobre cómo se lle­van a cabo las polí­ti­cas públi­cas (como es en estos momen­tos es la salud) y la polí­ti­ca par­ti­da­ria (cam­pa­ña elec­to­ral de cara a recu­pe­rar la cons­ti­tu­cio­na­li­dad del poder eje­cu­ti­vo). Si el obje­to es paci­fi­car, había que encon­trar el diá­lo­go entre todos los sec­to­res de la socie­dad, pero esta­mos muy lejos de dicho obje­ti­vo, todo lo con­tra­rio: la grie­ta y la frag­men­ta­ción son mayores.

En lo polí­ti­co, ya sabe­mos cómo está lleno de des­en­cuen­tros y lejos de la paci­fi­ca­ción, con la pre­sen­ta­ción de la can­di­da­tu­ra del actual régi­men. Se con­tri­bu­yó con leña, por no decir que se echó naf­ta al fue­go; con ello se pro­fun­di­za la grie­ta, el odio y la estig­ma­ti­za­ción a un sec­tor polí­ti­co que hoy está en la opo­si­ción. Pero aho­ra, en tiem­pos de coro­na­vi­rus, eso es lo menos impor­tan­te, como ya lo seña­ló el ex pre­si­den­te y tam­bién el actual can­di­da­to de la opción (MAS IPSP). El gran pro­ble­ma es que se está poli­ti­zan­do un pro­ble­ma de salud pública.

En lo social: Es impor­tan­te seña­lar dis­tin­tos aspec­tos que hacen a la vida social de un país en con­tex­to de la cua­ren­te­na. En este sen­ti­do es fun­da­men­tal hacer refe­ren­cia al área de salud como par­te fun­da­men­tal para sope­sar la pan­de­mia, es impor­tan­te echar cla­ri­dad a las polí­ti­cas de Esta­do. Por eso, es impor­tan­te men­cio­nar el decre­to de nece­si­dad y urgen­cia que decla­ra la cua­ren­te­na total con cie­rre de fron­te­ras para dis­mi­nuir la cur­va de la infec­ción de este virus. El gran pro­ble­ma con el que nos tro­pe­za­mos es la incon­sis­ten­cia de todo aque­llo que hace al acom­pa­ña­mien­to del decre­to; nos encon­tra­mos con anun­cios súper impor­tan­tes que van detrás de los pro­ble­mas, no se están acom­pa­ñan­do y menos anti­ci­pan­do a los acontecimientos.

En cuan­to al cum­pli­mien­to del decre­to, se ape­la a la mili­ta­ri­za­ción y a una enor­me pre­sen­cia de la poli­cía en las calles, este ele­men­to esta pre­ce­di­do por un dis­cur­so de odio, de estig­ma­ti­za­ción y la ame­na­za a los sec­to­res más vul­ne­ra­bles de la socie­dad. Y tal pare­ce como dicen algu­nos ana­lis­tas, esta es una cua­ren­te­na de cue­llo blan­co; ya que pare­ce que quie­nes sólo están en posi­bi­li­da­des de cum­plir­la, es el sec­tor con cier­ta hol­gu­ra y esta­bi­li­dad eco­nó­mi­ca. En cam­bio para el sec­tor que tie­ne una con­di­ción de pre­ca­rie­dad, de vul­ne­ra­bi­li­dad para lle­var ade­lan­te dicha cua­ren­te­na, la mone­da corrien­te es la ame­na­za y la cri­mi­na­li­za­ción. Los que viven al día, por el encie­rro, van con­su­mien­do su peque­ño capi­tal de tra­ba­jo y así que­dán­do­se sin recur­sos. Si bien fren­te a este hecho se decla­ra la entre­ga de una canas­ta con ali­men­tos para este sec­tor, una vez más no se dice cómo será la mecá­ni­ca para hacer lle­gar dicha canas­ta. Mien­tras tan­to pasa el tiem­po y se incre­men­ta la des­es­pe­ran­za, el temor y la incer­ti­dum­bre. La des­es­pe­ran­za ya esta reca­lan­do en este sec­tor, que por cier­to es mayoritario.

Los anun­cios sue­nan impor­tan­tes y rim­bom­ban­tes, como el Bono fami­liar de Bs. 500 por hijo para los que están en las escue­las públi­cas, pero no se dice nada sobre aquel otro sec­tor que no tie­ne hijos, no se dice como se apli­ca­rá, ni quien será la auto­ri­dad de apli­ca­ción. Se supo­ne que es el Minis­te­rio de Edu­ca­ción, pero no se expli­ca con cla­ri­dad quie­nes serán los inter­me­dia­rios y cuál será el meca­nis­mo por el que se lle­ga­rá con esa pro­me­sa. Lo jus­to es decir que hay algu­nas medi­das de las que se anun­cian que son impor­tan­tes, pero vol­ve­mos a recal­car, que no tie­nen la con­sis­ten­cia ni los meca­nis­mos de apli­ca­ción, lo cual cae en un vacio. Debi­do a estas incon­sis­ten­cias ya hay mani­fes­ta­cio­nes y resis­ten­cias a cum­plir la cua­ren­te­na, y esto no es por des­co­no­ci­mien­to ni por­que no se quie­re cum­plir con la nor­ma, sino que real­men­te no está lle­gan­do la ayu­da, ya se que­da­ron sin recur­sos y si tie­nen un infec­ta­do no hay mane­ra de ais­lar­lo, por vivir en con­di­cio­nes de haci­na­mien­to. Fren­te a esto, una vez más, lo que se pro­mue­ve des­de el gobierno es la estig­ma­ti­za­ción y el odio de este sec­tor de la sociedad.

En cuan­to a cómo se está abor­dan­do la pan­de­mia, es impor­tan­te indi­car que apa­re­cen los spots, seña­lan­do que se tie­nen que lavar las manos con agua y jabón y uti­li­zar el alcohol en gel, pero nada se dice cómo hará un frag­men­to de esta socie­dad que no cuen­ta con agua domi­ci­lia­ria y lamen­ta­ble­men­te tie­nen que reco­rrer cier­ta dis­tan­cia para pro­veer­se de dicho ele­men­to vital. El minis­te­rio de Salud en sus con­fe­ren­cias de pren­sa, se limi­ta a seña­lar el núme­ro de los infec­ta­dos, los sos­pe­cha­dos, muer­tos y los que se die­ron de alta; todo un rela­to alre­de­dor de estos datos. Lo que es reite­ra­ti­vo y abun­dan­te es la ame­na­za, pero nada se dice de las medi­das espe­ci­fi­cas con res­pec­to a la salud; con cuan­tos res­pi­ra­do­res se cuen­tan, ni cómo están los recur­sos del per­so­nal sani­ta­rio, ni siquie­ra hablar de los insu­mos de bio­sa­lud, que son míni­mos, por no decir que no exis­ten. Lo que sí se sabe es que el per­so­nal de salud está tra­ba­jan­do en con­di­cio­nes de pre­ca­rie­dad y de enor­me vul­ne­ra­bi­li­dad. Si la cur­va de infec­ción ascien­de, este sec­tor está en un ver­da­de­ro ries­go y de hecho, extra ofi­cial­men­te, ya se sabe que hay médi­cos y enfer­me­ras infec­ta­dos y en cuarentena.

En este con­tex­to nada se dice sobre lo que le pasa a un Minis­tro muy visi­ble y de enor­me pro­ta­go­nis­mo del poder eje­cu­ti­vo en tran­si­ción, como es el Minis­tro de Gobierno, Artu­ro Muri­llo. Las últi­mas veces que se le vio fue por­tan­do un bar­bi­jo y sor­pre­si­va­men­te ha des­apa­re­ci­do de la esce­na polí­ti­ca, en par­ti­cu­lar de la TV, extra ofi­cial­men­te se dice que podría estar infec­ta­do por el coro­na­vi­rus. De con­fir­mar­se esto, es gra­ve, ya que podría haber infec­ta­do a muchos, por­que en sus últi­mas apa­ri­cio­nes tele­vi­si­vas estu­vo reco­rrien­do dis­tin­tos depar­ta­men­tos del país, y esto hecho sería muy gra­ve. Las últi­mas apa­ri­cio­nes son vía audio, entre­vis­tas radia­les, pero no así visual­men­te, que­da plan­tea­da la interrogante.

Den­tro de este pano­ra­ma, como
para ir cerran­do, se pue­de decir, que lamen­ta­ble­men­te el pano­ra­ma en cuan­to a
la pan­de­mia, es incier­ta, por­que se ha poli­ti­za­do y esto tie­ne que ver directamente
con la cam­pa­ña polí­ti­ca. Y si bien la fecha elec­to­ral es dudo­sa por obvias
razo­nes, la pre­si­den­ta de tran­si­ción, la can­di­da­ta, aun­que sola­pa­da­men­te, sigue
con la cam­pa­ña polí­ti­ca de cara a las futu­ras elec­cio­nes y de ahí la fal­ta de
cre­di­bi­li­dad. La pan­de­mia se ha infec­ta­do por la cam­pa­ña política.

Itu­rria /​Fuen­te

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