Cuan­do un virus des­nu­da la inuti­li­dad mili­tar (o la frus­tra­ción de un imbé­cil con galo­nes) – La otra Anda­lu­cía

El Jefe de Esta­do Mayor de la Defen­sa decla­ró el pasa­do día 20 que «En esta gue­rra irre­gu­lar y rara que nos ha toca­do vivir, o luchar, todos somos sol­da­dos»; insis­tía así en las decla­ra­cio­nes rea­li­za­das en la vís­pe­ra en las que afir­ma­ba que «en esta “con­tien­da béli­ca sin armas” son úti­les los “valo­res mili­ta­res”: la dis­ci­pli­na y el espí­ri­tu de sacri­fi­cio. Y tam­bién la “moral de vic­to­ria”. “Sabe­mos que vamos a ven­cer”».

Y lo pri­me­ro que tene­mos que decir es que lo enten­de­mos. Tie­ne que ser real­men­te duro y frus­tran­te para quien repre­sen­ta lo que se nos ha ven­di­do como la ins­ti­tu­ción baluar­te ante «las ame­na­zas y desa­fíos para la segu­ri­dad», que de repen­te lle­gue un viru­si­to micros­có­pi­co y des­nu­de de mane­ra cla­ra la inuti­li­dad mili­tar. No sólo eso, sino que deje evi­den­te ante las pobla­cio­nes cómo, en el momen­to de la ver­dad, en el que están en ries­go las vidas de las per­so­nas más vul­ne­ra­bles de nues­tra socie­dad, se com­prue­be níti­da­men­te que los entre 20.000 y 30.000 millo­nes anua­les de gas­to mili­tar real del Esta­do espa­ñol no sir­ven para nada a la hora de hacer fren­te a ese viru­si­to que ame­na­za a la socie­dad. No sólo eso: la pobla­ción des­cu­bre de sope­tón que el gas­to mili­tar no sólo supo­ne tirar a la basu­ra esas dece­nas de miles de millo­nes, sino que esos mis­mos recur­sos se han deja­do de inver­tir en lo que aho­ra se echa de menos cuan­do más se nece­si­ta: recur­sos sani­ta­rios a todos los nive­les (mate­rial, equi­pa­mien­to, inves­ti­ga­ción, per­so­nal, infra­es­truc­tu­ras…). Solo un peque­ño pero elo­cuen­te dato apor­ta­do pre­ci­sa­men­te por un mili­tar:

En el año 2007 se creó la Agru­pa­ción de Hos­pi­tal de Cam­pa­ña con la adqui­si­ción de un hos­pi­tal de Cam­pa­ña —casi úni­co en el mun­do— por un valor de 30 millo­nes de euros. Podía alber­gar a 96 pacien­tes hos­pi­ta­li­za­dos, asis­tir has­ta 80 bajas sani­ta­rias al día, dis­po­nía de 3 qui­ró­fa­nos o camas de UCI, medi­ci­na pre­ven­ti­va y hema­to­lo­gía, labo­ra­to­rios de aná­li­sis clí­ni­cos o micro­bio­lo­gía, por poner dos ejem­plos, lavan­de­ría, coci­nas, mor­gue, far­ma­cia, vete­ri­na­ria, odon­to­lo­gía, psi­co­lo­gía, ciru­gía gene­ral y diges­ti­vo, trau­ma­to­lo­gía, anes­te­sia y reani­ma­ción, neu­ro­ci­ru­gía, ciru­gía torá­ci­ca, angio­lo­gía y ciru­gía vas­cu­lar, gine­co­lo­gía y obs­te­tri­cia, oto­rri­no­la­rin­go­lo­gía y ciru­gía maxi­lo­fa­cial ente otros. Esos 30 millo­nes de euros de dine­ro públi­co equi­va­len nada más y nada menos que a la frio­le­ra de 200.000 becas para guar­de­rías a razón de 150 euros la beca. Segu­ra­men­te una dipu­tada, de cuyo nom­bre no quie­ro acor­dar­me, y ase­so­ra­da por «exper­tos», te diga que el hos­pi­tal era nece­sa­rio para las Fuer­zas Arma­das, pero es que, 10 años des­pués, la uni­dad ha sido disuel­ta sin haber rea­li­za­do una sola aten­ción médi­ca real, aun­que podría haber redu­ci­do las lis­tas de espe­ra hos­pi­ta­la­rias a nivel nacio­nal; no ha habi­do ni una prác­ti­ca real con heri­dos reales. Jen­ner López Escu­de­ro, Cabo Tem­po­ral expe­dien­ta­do (Públi­co 21-03-2020)

No obs­tan­te, una cosa es enten­der su frus­tra­ción y otra muy dis­tin­ta admi­tir su vile­za y cobar­día. Por­que el JEMAD nos ha demos­tra­do que actúa de for­ma simi­lar a como lo hacen las pan­di­llas de ado­les­cen­tes maca­rras, que cuan­do, entre un mon­tón, tie­nen aco­rra­la­da y mania­ta­da a una víc­ti­ma le gri­tan eso de ¡«a ver si aho­ra te atre­ves»! Por eso, sólo aho­ra que nos tie­nen aco­rra­la­das y mania­ta­das en nues­tras casas, sin poder salir para dar la res­pues­ta que se mere­ce, nos dice eso de que «todos somos sol­da­dos».

Ade­más, la imbe­ci­li­dad no le deja per­ci­bir que en la situa­ción actual los valo­res socia­les que están hacien­do posi­ble mini­mi­zar las pér­di­das de vidas huma­nas son jus­ta­men­te los opues­tos a los valo­res mili­ta­res. La soli­da­ri­dad y el apo­yo mutuo están sien­do la base del com­por­ta­mien­to social que está resul­tan­do real­men­te útil para las pobla­cio­nes más vul­ne­ra­bles en muchos barrios y calles de nues­tros pue­blos y ciu­da­des. Y es por soli­da­ri­dad con esas per­so­nas por lo que la inmen­sa mayo­ría esta­mos lle­van­do a cabo el auto­con­fi­na­mien­to que nos impi­de salir a la calle para dar res­pues­ta al JEMAD. Una situa­ción que, ade­más, está sien­do uti­li­za­da por el esta­men­to mili­tar no sólo para desa­rro­llar su dis­cur­so mili­ta­ris­ta, sino para inun­dar nues­tras calles de mili­ta­res, en la mayo­ría de los casos sin guan­tes ni mas­ca­ri­llas, que ponen en cla­ro ries­go el con­fi­na­mien­to y la salud gene­ral.

Insis­ti­mos: el viru­si­to está des­nu­dan­do la inuti­li­dad mili­tar. De nada sir­ve gas­tar anual­men­te varias dece­nas de miles de millo­nes para que, cuan­do lle­ga la hora de la ver­dad, quie­nes reci­ben ese dine­ral de los fon­dos públi­cos no pue­den hacer nada con­tra él más que desin­fec­tar calles y mon­tar camas. Para esa tarea ya con­ta­mos con las per­so­nas que son ver­da­de­ra­men­te pro­fe­sio­na­les en esas cues­tio­nes y que pue­den rea­li­zar­lo con mucha mayor efi­ca­cia, dis­ci­pli­na y espí­ri­tu de sacri­fi­cio… y con ape­nas un 1% del pre­su­pues­to mili­tar. ¿Para qué sir­ven todos sus arse­na­les, todas sus fábri­cas de arma­men­to? ¿De ver­dad es su con­cep­to mili­tar de segu­ri­dad el que nece­si­ta­mos aten­der, o son otros los pro­ble­mas fun­da­men­ta­les para la segu­ri­dad huma­na? Aho­ra es la salud, pero tam­bién ame­na­zan a las per­so­nas más vul­ne­ra­bles de nues­tras socie­da­des (a todas como colec­ti­vo) la pobre­za, la exclu­sión, la des­truc­ción eco­ló­gi­ca, la xeno­fo­bia, el racis­mo que expul­sa a las per­so­nas de sus hoga­res y de sus luga­res de ori­gen… Y ante todas ellas no tie­nen uti­li­dad algu­na los mili­ta­res, los arse­na­les y el mili­ta­ris­mo; son, más bien, la cau­sa de la mayo­ría de estas des­gra­cias.

Mien­tras tan­to, en esa jer­ga mili­ta­ris­ta que tan­to gus­tan uti­li­zar, en la «pri­me­ra línea de bata­lla» con­tra el virus hay médi­cas, enfer­me­ros, repar­ti­do­ras y ven­de­do­res de pro­duc­tos bási­cos, per­so­nal de lim­pie­za, trans­por­tis­tas… todas ellas per­so­nas civi­les que se jue­gan la vida por sus seme­jan­tes sin los medios pro­fi­lác­ti­cos nece­sa­rios por­que se ha pri­ma­do ati­bo­rrar de millo­nes a una cas­ta mili­tar para que pue­dan dis­po­ner de unos arse­na­les que aho­ra sólo sir­ven para que poda­mos dar­nos cuen­ta del daño que el mili­ta­ris­mo pro­vo­ca en nues­tras socie­da­des.

Tiem­po habrá para pro­fun­di­zar en otros aspec­tos de esta mili­ta­ri­za­ción impues­ta que se está lle­van­do a cabo con la excu­sa del coro­na­vi­rus. Val­gan de momen­to estas líneas de urgen­cia para poner de relie­ve la inuti­li­dad del mili­ta­ris­mo del JEMAD, lo que nos lle­va a pre­gun­tar­nos si la imbe­ci­li­dad de sus decla­ra­cio­nes no será refle­jo de sus méri­tos para osten­tar los galo­nes y meda­llas que tan­to luce.

Fuen­te: http://​gas​teiz​koak​.org/​?​f​b​c​l​i​d​=​I​wAR…

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