Argen­ti­na. Coro­na­vi­rus: El Gobierno sus­pen­dió las cla­ses y cerró las fronteras/​Por qué hay que actuar aho­ra … (Más info)

Resu­men Latinoamericano*/ 15 de mar­zo 2020 . — — — — —

Coro­na­vi­rus: El Gobierno sus­pen­dió las cla­ses y cerró las fron­te­ras

El con­fe­ren­cia de pren­sa, el pre­si­den­te Alber­to Fer­nán­dez anun­ció una bate­ría de medi­das para dete­ner la pro­pa­ga­ción de la enfer­me­dad

Lue­go de una reu­nión de gabi­ne­te con exper­tos médi­cos y cien­tí­fi­cos, el pre­si­den­te Alber­to Fer­nán­dez anun­ció que las cla­ses en jar­di­nes, pri­ma­ria y secun­da­ria que­dan sus­pen­di­das has­ta el 31 de mar­zo. Tam­bién infor­mó el cie­rre de las fron­te­ras duran­te 15 días para quie­nes quie­ran ingre­sar al país.

Infor­mó que rige una licen­cia labo­ral para per­so­nas mayo­res de 65 años y que se sus­pen­den todos los espec­tácu­los públi­cos.

Fer­nán­dez ase­gu­ró que duran­te la tar­de ana­li­za­ron al deta­lle las medi­das a tomar y que lle­ga­ron a la con­clu­sión de que tie­nen que ser “drás­ti­cas” para que “se ata­que en con­jun­to” y se pue­da “impe­dir la pro­li­fe­ra­ción del virus».

La reunión que encabezó el Presidente se llevó a cabo en la Quinta de Olivos
La reu­nión que enca­be­zó el Pre­si­den­te se lle­vó a cabo en la Quin­ta de Oli­vos

En otro tra­mo de la con­fe­ren­cia, se refi­rió a la deci­sión del Gobierno nacio­nal de cerrar todas las fron­te­ras de la Argen­ti­na. “Se cerra­rán duran­te los pró­xi­mos 15 días. Lo hace­mos por­que el coro­na­vi­rus no vie­ne solo de Euro­pa y está empe­zan­do a afec­tar a los paí­ses limí­tro­fes y a noso­tros mis­mos», pre­ci­só.

En ese sen­ti­do, expli­có que “por las fron­te­ras terres­tres vie­nen turis­tas que estu­vie­ron en las zonas que noso­tros con­si­de­ra­mos de ries­go” y que por eso se tomó la deci­sión de que “nadie pue­da ingre­sar a la Argen­ti­na, sal­vo los argen­ti­nos nati­vos y los resi­den­tes”.

Otras de las deci­sio­nes que tomó el Gobierno es la de dis­po­ner la licen­cia de aque­llas per­so­nas que ten­gan más de 65 años, quie­nes for­man par­te de los gru­pos de ries­go. “Les pedi­mos que se que­den en sus casas tran­qui­los”, indi­có.

El Pre­si­den­te ase­gu­ró que a los mayo­res de 65 años se “les fija­rá un hora­rio de aten­ción en los ban­cos y cen­tros de salud para que no ten­gan que espe­rar, ni ten­gan que some­ter­se a un aglo­me­ra­mien­to de gen­te».

El ministro de Salud, Ginés González García participó del encuentro en la Quinta de Olivos (Foto: Franco Fafasuli)
El minis­tro de Salud, Ginés Gon­zá­lez Gar­cía par­ti­ci­pó del encuen­tro en la Quin­ta de Oli­vos (Foto: Fran­co Fafa­su­li)

En lo que res­pec­ta a las acti­vi­da­des socia­les y de entre­te­ni­mien­to, Fer­nán­dez dijo que “no se van a poder desa­rro­llar nin­gún tipo de espec­tácu­los depor­ti­vos y musi­ca­les”. Tam­po­co habrá tea­tros y cine. “Se sus­pen­de­rá todo aque­llo que sig­ne un nuclea­mien­to de gen­te, tra­tan­do de evi­tar que en la mul­ti­tud se dise­mi­ne el virus”, expli­có.

Por otro lado, ade­lan­tó que maña­na se reu­ni­rá el gabi­ne­te eco­nó­mi­co y social. Allí, jun­to al gober­na­dor Axel Kici­llof y el jefe de Gobierno por­te­ño anun­cia­rán más medi­das para res­trin­gir el trán­si­to en área metro­po­li­ta­na. Si bien seña­ló que el AMBA es “el ámbi­to que con­cen­tra el mayor nivel de infec­ta­dos” y des­ta­có que hay que “hacer el esfuer­zo de mini­mi­zar el trán­si­to”, no ade­lan­tó medi­das con­cre­tas con res­pec­to al trans­por­te públi­co.

En varias opor­tu­ni­da­des, Alber­to Fer­nán­dez acla­ró que estas medi­das no fue­ron toma­das por un agra­va­mien­to repen­tino de la situa­ción y bus­có lle­var tran­qui­li­dad a la ciu­da­da­nía. “Que nadie se inquie­te”, afir­mó, y expli­có que sim­ple­men­te deci­die­ron ata­car el pro­ble­ma aho­ra que es “chi­qui­to” para evi­tar que lue­go se haga más gran­de. “De este modo vamos a tener un cre­ci­mien­to pau­la­tino del pro­ble­ma, pero de tal modo que el ser­vi­cio sani­ta­rio argen­tino pue­da con­tro­lar­lo”, agre­gó.

El Pre­si­den­te tam­bién hizo refe­ren­cia al hom­bre que no res­pe­tó la cua­ren­te­na y agre­dió al guar­dia de segu­ri­dad que se lo seña­ló. Dijo que sería “infle­xi­ble” por­que “la sober­bia de un ton­to no va a poner en peli­gro a la Argen­ti­na». En esa línea, le pidió a los gober­na­do­res “la mis­ma seve­ri­dad” a la hora de per­se­guir a los que no res­pe­ten las reglas de pre­ven­ción. “Las reglas debes ser cum­pli­das al pie de la letra”, con­clu­yó.

Otra de las medi­das anun­cia­das fue el cie­rre de todos los Par­ques Nacio­na­les con la mis­ma lógi­ca: evi­tar la cir­cu­la­ción, espe­cial­men­te de turis­tas, para con­te­ner los con­ta­gios. De hecho, con­fir­mó que en Tie­rra del Fue­go hoy se regis­tra­ron dos nue­vos casos.

Con­sul­ta­do sobre el mie­do al des­abas­te­ci­mien­to y las lar­gas colas en los super­mer­ca­dos, el líder del Fren­te de Todos ase­gu­ró que los nego­cios de cer­ca­nía segui­rán abier­tos -«por­que la gen­te tie­ne que seguir con­su­mien­do»- y dejó para maña­na las defi­ni­cio­nes sobre los shop­pings.

Presidencia de la Nación
Pre­si­den­cia de la Nación

En esa línea, reve­ló que el minis­tro de Pro­duc­ción Matías Kul­fas ya está tra­ba­jan­do en el moni­to­reo de pre­cios para evi­tar cual­quier tipo de abu­so. “Ayer me comen­ta­ba un super­mer­ca­dis­ta que ven­dió lo mis­mo que en Navi­dad. La Argen­ti­na no pue­de ser un país de vivos y de bobos. Vamos a actuar con lo que la ley nos per­mi­ta”, dijo el Pre­si­den­te, que una vez más inten­tó lle­var cal­ma a la ciu­da­da­nía.

Y agre­gó: “La gen­te no tie­ne que tener temor al des­abas­te­ci­mien­to. No vamos a per­mi­tir que los pre­cios esca­len”.

Sobre el final de la con­fe­ren­cia, Fer­nán­dez opi­nó que si los par­ti­dos de fút­bol se jue­gan a puer­tas cerra­das no habría incon­ve­nien­tes en que con­ti­núen desa­rro­llán­do­se con nor­ma­li­dad. Pero dijo que le “encan­ta­ría” que los due­ños de los dere­chos de trans­mi­sión “le den la opor­tu­ni­dad a los argen­ti­nos de ver­los por tele­vi­sión abier­ta, ya que todos tene­mos que que­dar­nos en casa”

Para este lunes, que­da­rán más anun­cios sobre even­tua­les auto­ri­za­cio­nes para el tra­ba­jo a dis­tan­cia y posi­bles aumen­tos para la Asig­na­ción Uni­ver­sal por Hijo y los recur­sos des­ti­na­dos “a los que más lo nece­si­tan”. A su vez, anti­ci­pó que se impul­sa­rá “una serie de medias eco­nó­mi­cas para palear los efec­tos de esta pan­de­mia”.

“Hoy estu­vi­mos todo el día tra­ba­jan­do con Mar­tín Guz­mán y maña­na con Matías Kul­fas vamos a ir resol­vien­do”, dijo.

Alber­to Fer­nán­dez acla­ró que no se están otor­gan­do vaca­cio­nes duran­te 14 días sino que la situa­ción de emer­gen­cia ame­ri­ta que quie­nes pue­dan que­dar­se en sus casas lo hagan por pre­ven­ción. “Esto es muy diná­mi­co, hay que ver cómo evo­lu­cio­na y actuar en con­se­cuen­cia”, con­clu­yó.

Por el coro­na­vi­rus, la Argen­ti­na per­de­ría $ 150 mil millo­nes

Ana­lis­tas loca­les y orga­nis­mos inter­na­cio­na­les recal­cu­lan a la baja la evo­lu­ción del PBI de este año: creen que se achi­ca­rá un 2%. Coin­ci­den en que habrá menos expor­ta­cio­nes y se fre­na­rá la acti­vi­dad inter­na, con un gol­pe en el empleo. Se con­ge­la el desa­rro­llo de Vaca Muer­ta.

(Foto: AFP)

Por Mar­ce­lo Colom­bres y Jonathan Raed 

La cri­sis glo­bal des­ata­da a par­tir del coro­na­vi­rus per­ju­di­ca­rá la eco­no­mía argen­ti­na en tér­mi­nos de meno­res ingre­sos de divi­sas, una caí­da de la acti­vi­dad inter­na y una poten­cial pér­di­da de pues­tos de tra­ba­jo. Toda­vía no hay cer­te­zas sobre la mag­ni­tud del impac­to, pero sin dudas pro­fun­di­za­rá el retro­ce­so de una eco­no­mía que vie­ne de caer en tres de los últi­mos cua­tro años.

Los mayo­res temo­res se ori­gi­nan en la posi­ble dis­mi­nu­ción de las expor­ta­cio­nes, dado que dos de los tres prin­ci­pa­les socios comer­cia­les de la Argen­ti­na están en pro­ble­mas. Uno es Chi­na, el pri­me­ro en don­de se mani­fes­tó la pan­de­mia. El segun­do es Bra­sil, cuya mone­da se depre­ció al com­pás de casi toda la región, por lo cual se des­cuen­ta que sus com­pras al país cae­rán.

A ello se suma el derrum­be de los pre­cios de las mate­rias pri­mas. El menor valor de la soja y sus deri­va­dos reper­cu­ti­rán en los ingre­sos por ven­tas. En para­le­lo, muchos rubros de la eco­no­mía local están sufrien­do por la can­ce­la­ción de via­jes, espec­tácu­los, reci­ta­les y otras acti­vi­da­des en sitios públi­cos. Todos ocu­rre mien­tras el gobierno se deba­te entre su esca­so res­to pre­su­pues­ta­rio para dina­mi­zar el mer­ca­do interno y la ya de por sí áspe­ra rene­go­cia­ción de la deu­da (ver pági­na 17).

El pro­ble­ma es mun­dial. Ya hace diez días, la OCDE (Orga­ni­za­ción para la Coope­ra­ción y el Desa­rro­llo Eco­nó­mi­co) aler­tó que «el impac­to del bro­te de Covid-19 en las pers­pec­ti­vas eco­nó­mi­cas es gra­ve» y des­cri­bió el efec­to domi­nó pro­du­ci­do a par­tir de su pro­pa­ga­ción. «La inten­si­dad del impac­to de Chi­na se repi­tió en las eco­no­mías avan­za­das del nor­te, afec­tan­do gra­ve­men­te la con­fian­za, los via­jes y el gas­to. El cre­ci­mien­to mun­dial podría caer al 1,5% en 2020, la mitad de la tasa pro­yec­ta­da antes del bro­te del virus». En el deta­lle por país, la OCDE esti­mó que en Argen­ti­na el PBI cae­rá este año un 2%, tres déci­mas por­cen­tua­les más que lo pre­vis­to en su ante­rior estu­dio. En cam­bio, se man­tie­ne la pre­vi­sión de una mejo­ra del 0,7% para el año que vie­ne.

Cau­te­la

Los ana­lis­tas loca­les son más cau­te­lo­sos antes de entre­gar un dato cer­te­ro. El pro­nós­ti­co más pre­ci­so lo dio la con­sul­to­ra Eco­la­ti­na. «Nos vimos obli­ga­dos a recor­tar nues­tra pro­yec­ción de PBI para 2020, pasan­do de una con­trac­ción del 1,5% a una del 2% con ries­go a la baja si las res­tric­cio­nes de circulación/​cuarentena se pro­fun­di­zan», reza su estu­dio sobre el tema. Ese medio pun­to adi­cio­nal de caí­da del pro­duc­to bru­to sig­ni­fi­ca una baja en la pro­duc­ción total del país cer­ca­na a los U$S 2300 millo­nes, equi­va­len­tes a unos 150 mil millo­nes de pesos.

Faus­to Spo­torno, de la con­sul­to­ra OJF, fue más pru­den­te. «Es muy aven­tu­ra­do dar núme­ros, pero sí hay algu­nas cifras que pue­den ser­vir como guía. A nivel glo­bal, seis de cada diez con­sul­to­ras coin­ci­den en que la caí­da del PBI glo­bal va a ser del 0,5%. En ese mar­co, Suda­mé­ri­ca y Áfri­ca son los menos afec­ta­dos, con un 0,1%. Por eso, esti­mo que para Argen­ti­na la caí­da pue­de ser del 0,2% o 0,3% del PBI», cal­cu­ló. «El pro­ble­ma es que va a ser muy de gol­pe, en muy poco tiem­po. Y des­pués hay que ver qué se pue­de recu­pe­rar y qué no. Por ejem­plo, el turis­mo que se pier­de no se recu­pe­ra más. La indus­tria tal vez sí, por­que hay mucha capa­ci­dad ocio­sa», aña­dió.

Sin dar núme­ros, Her­nán Let­cher, direc­tor del Cen­tro de Eco­no­mía Polí­ti­ca Argen­ti­na (CEPA), seña­ló que «si había expec­ta­ti­vas de cre­ci­mien­to, será bas­tan­te impo­si­ble que suce­da. Tal vez el impac­to sea menor que para otros paí­ses por cómo está­ba­mos para­dos. Por ejem­plo, si no hubie­ra cepo cam­bia­rio, ten­dría­mos una deva­lua­ción de has­ta el 20%», razo­nó.

Lucio Car­di­na­le, ana­lis­ta de Ely­psis, dijo que «no esta­mos dan­do núme­ros por­que todo pue­de cam­biar día a día». Pero vati­ci­nó que «el prin­ci­pal impac­to es en el comer­cio exte­rior. Las expor­ta­cio­nes a Chi­na y los paí­ses euro­peos van a ser meno­res». Por caso, el año pasa­do la soja y sus deri­va­dos sig­ni­fi­ca­ron un ingre­so de U$S 16.494 millo­nes, según los datos del Indec. El prin­ci­pal com­pra­dor de esos pro­duc­tos es Chi­na, cuyo rit­mo de cre­ci­mien­to cae­rá a menos del 5%, según esti­ma la OCDE. Para peor, el pre­cio del grano sigue en pica­da: el vier­nes cerró a U$S 314 por tone­la­da, casi 10% menos que a comien­zos de año.

Un efec­to simi­lar podría ocu­rrir con Bra­sil, país que el año pasa­do adqui­rió bie­nes argen­ti­nos por U$S 10.836 millo­nes. La des­va­lo­ri­za­ción del real, que pasó de 4,35 a 4,79 uni­da­des por dólar por la sali­da de capi­ta­les para refu­giar­se en la divi­sa esta­dou­ni­den­se, podría decan­tar en una caí­da de ven­tas a ese mer­ca­do.

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(Foto: Telam)

Acti­vi­dad inter­na

Mien­tras Esta­dos Uni­dos y Euro­pa pla­nean inyec­tar liqui­dez para man­te­ner el cré­di­to entre las empre­sas que lo nece­si­ten, en Argen­ti­na el mar­gen de acción ofi­cial es bas­tan­te limi­ta­do. El gobierno des­ti­nó $ 1700 millo­nes para refor­zar el equi­pa­mien­to sani­ta­rio. Pero no se cono­cie­ron medi­das con­cre­tas en favor de peque­ñas y media­nas empre­sas que se suma­ran a las mora­to­rias y las líneas de cré­di­to sub­si­dia­das lan­za­das hace un par de meses.

«El gobierno no pue­de hacer dema­sia­do, más que aten­der la situa­ción y tra­tar de hacer reduc­ción de daños. Lar­gar pla­ta a la calle no sir­ve de mucho si van a estar cerra­dos los cines, por ejem­plo. Sí se podría ver de qui­tar algún impues­to a los sec­to­res más afec­ta­dos, que es lo que está hacien­do Esta­dos Uni­dos», arries­gó Spo­torno.

«Si el coro­na­vi­rus esca­la y tene­mos una situa­ción como en Euro­pa, pue­de lle­gar a haber un impac­to impor­tan­te en la acti­vi­dad local. Pero toda­vía no esta­mos ante esta situa­ción», agre­gó Car­di­na­le. El ejem­plo más visi­ble es el per­jui­cio eco­nó­mi­co por la can­ce­la­ción de espec­tácu­los y reci­ta­les. Pero hay otras cues­tio­nes vin­cu­la­das a la pro­duc­ción de bie­nes. «Ya hay pro­ble­mas en empre­sas indus­tria­les que tie­nen insu­mos de Chi­na. Por aho­ra aguan­tan, pero no saben si van a poder sos­te­ner la pro­duc­ción», con­tó Let­cher.

Muchas cáma­ras empre­sa­ria­les ya están dan­do seña­les de aler­ta. Las vin­cu­la­das al turis­mo pidie­ron al fla­man­te minis­te­rio del área que decla­re la emer­gen­cia para el sec­tor: dicen que las reser­vas de via­jes al exte­rior caye­ron a cero. Ade­más, la Con­fe­de­ra­ción Argen­ti­na de la Media­na Empre­sa (CAME) pidió «un acuer­do de pre­ser­va­ción del empleo, con cer­ti­dum­bre fis­cal, de segu­ri­dad públi­ca y de regu­la­ción» para evi­tar des­pi­dos. Tam­bién sugi­rió prio­ri­zar la fabri­ca­ción de bie­nes en el país «ante las difi­cul­ta­des ya exis­ten­tes para garan­ti­zar la pro­vi­sión de insu­mos pro­ve­nien­tes del este de Asia y la India». «

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(Foto: AFP)

Más tra­bas en la dis­cu­sión por la deu­da

La pan­de­mia lle­gó a estas cos­tas cuan­do el gobierno empe­za­ba la pul­sea­da con los acree­do­res para can­jear bonos de su deu­da por algo más de U$S 68 mil millo­nes. Con el nue­vo cua­dro, la pre­dis­po­si­ción que ten­drán los acree­do­res a acep­tar la rees­truc­tu­ra­ción es una incóg­ni­ta.

«La nego­cia­ción de la deu­da, que no venía desa­rro­llán­do­se por los carri­les espe­ra­dos, pue­de com­pli­car­se un poco más ya que si el sal­do de dóla­res espe­ra­do para las pró­xi­mas sema­nas se redu­ce, el tiem­po comen­za­rá a jugar en con­tra del país. Esta situa­ción, en la cual el reloj no corre a la mis­ma velo­ci­dad para los acree­do­res que para Argen­ti­na (los fon­dos no prio­ri­za­rán la nego­cia­ción con el país en este con­tex­to), impli­ca menor poder de nego­cia­ción», seña­la un infor­me de la con­sul­to­ra Eco­la­ti­na.

La exa­cer­ba­ción de las ten­sio­nes podría deri­var en que el gobierno inten­te una pro­pues­ta más agre­si­va hacia los acree­do­res. En un esce­na­rio glo­bal de caí­da de los flu­jos de capi­tal, la Argen­ti­na ten­dría poco para per­der si los fon­dos la recha­zan.

El pano­ra­ma se com­pli­ca por­que, al com­pás de los mer­ca­dos de todo el mun­do, los bonos argen­ti­nos caye­ron fuer­te­men­te. El temor es que reapa­rez­can fon­dos bui­tre cuya úni­ca inten­ción es ir a jui­cio para cobrar el 100% del valor nomi­nal.

Pre­sio­nes por Vaca Muer­ta

Las expec­ta­ti­vas de una caí­da de la acti­vi­dad glo­bal pro­vo­ca que el petró­leo abun­de y que los paí­ses pro­duc­to­res se peleen por ven­der­lo, con lo que el pre­cio se des­plo­mó a U$S 33 por barril. Eso pro­du­jo un abrup­to cam­bio en la via­bi­li­dad del yaci­mien­to neu­quino de Vaca Muer­ta, al que apos­ta­ban las auto­ri­da­des para gene­rar divi­sas con que afron­tar los com­pro­mi­sos exter­nos.

Esto des­ató una fuer­te pre­sión de las empre­sas petro­le­ras para que el gobierno habi­li­te un pre­cio sos­tén. Su deseo es cobrar U$S 52 por barril, mien­tras que las refi­na­do­ras (que nece­si­tan el cru­do para pro­du­cir naf­ta) acep­tan pagar U$S 42. Por aho­ra, el Minis­te­rio de Pro­duc­ción rein­tro­du­jo las licen­cias no auto­má­ti­cas como requi­si­to para la impor­ta­ción. La mesa de nego­cia­ción se com­ple­ta con las pro­vin­cias, que quie­ren un barril caro para ase­gu­rar­se rega­lías más altas, y el Sin­di­ca­to del Petró­leo y Gas Pri­va­do, que denun­cia el ries­go de des­pi­dos.

FMI: “Esto afec­ta a todos”

El Fon­do Mone­ta­rio Inter­na­cio­nal anun­ció que habi­li­ta­rá dos líneas de ayu­da por U$S 60 mil millo­nes que esta­rán a dis­po­si­ción de los paí­ses de bajos ingre­sos que pue­dan reque­rir apo­yo. «Reco­no­ce­mos que la situa­ción es muy seria y podría empeorar.Esto nos afec­ta a todos», dijo la direc­to­ra geren­te del FMI, Kris­ta­li­na Geor­gie­va. «La prio­ri­dad núme­ro uno en tér­mi­nos de res­pues­ta fis­cal es garan­ti­zar gas­tos de pri­me­ra línea rela­cio­na­dos con la salud para pro­te­ger el bien­es­tar de las per­so­nas, cui­dar a los enfer­mos y fre­nar la pro­pa­ga­ción del virus. En segun­do lugar se pue­den reque­rir accio­nes de polí­ti­ca macro­fi­nan­cie­ra», agre­gó.

Geor­gie­va tam­bién dio por sen­ta­do que «bajo este esce­na­rio, el cre­ci­mien­to glo­bal en 2020 cae­rá por deba­jo del nivel del año pasa­do. Qué tan lejos cae­rá y por cuán­to tiem­po es difí­cil de pre­de­cir y depen­de­rá de la epi­de­mia, pero tam­bién de la pun­tua­li­dad y efec­ti­vi­dad de nues­tras accio­nes”.

El artícu­lo de Tom­pas Pue­yo que impac­ta en la toma de deci­sio­nes de gobier­nos y empre­sas

Coro­na­vi­rus: por qué tene­mos que actuar aho­ra

Un artícu­lo publi­ca­do ori­gi­nal­men­te en Medium tuvo más de 30 millo­nes de visi­tas en la últi­ma sema­na y alta reper­cu­sión glo­bal en los sec­to­res de toma de deci­sio­nes en Argen­ti­na.

Por Tomás Pue­yo

Tra­duc­ción al espa­ñol del artícu­lo ori­gi­nal Coro­na­vi­rus: Why You Must Act Now . Tra­duc­ción de Patri­cia de Llano , revi­sión de Tomás Pue­yo, autor ori­gi­nal.

Con todo lo que está ocu­rrien­do con el Coro­na­vi­rus, pue­de resul­tar muy difí­cil tomar una deci­sión sobre cómo actuar hoy. ¿Debe­ría­mos espe­rar a tener más información?¿Hacer algo ya? Y si es así, ¿qué?

Este artícu­lo inclu­ye las siguien­tes cues­tio­nes, acom­pa­ña­dos de múl­ti­ples grá­fi­cas, datos y mode­los con abun­dan­tes fuen­tes de refe­ren­cia :

  • ¿Cuán­tos casos de coro­na­vi­rus habrá en tu zona?
  • ¿Qué pasa­rá cuan­do estos casos se mate­ria­li­cen?
  • ¿Qué debe­rías hacer?
  • ¿Cuán­do?

Cuan­do ter­mi­nes de leer el artícu­lo, esto es con lo que debe­rías que­dar­te:

El coro­na­vi­rus está yen­do hacia a vos.Lo está hacien­do a velo­ci­dad expo­nen­cial: pri­me­ro gra­dual­men­te y lue­go repen​ti​na​men​te​.Es cues­tión de días. Qui­zás una sema­na o dos.Cuando lle­gue, tu sis­te­ma sani­ta­rio esta­rá satu​ra​do​.La gen­te ten­drá que ser aten­di­da en los pasillos.El per­so­nal sani­ta­rio esta­rá ago­ta­do. Algu­nos de ellos con­ta­gia­dos, otros morirán.Tendrán que deci­dir qué pacien­tes reci­ben el oxí­geno y cuá­les dejan morir​.La úni­ca mane­ra de pre­ve­nir esto es el ais­la­mien­to social hoy. No maña­na. Hoy.Esto sig­ni­fi­ca man­te­ner a cuan­ta más gen­te posi­ble en casa, des­de ya.

Como polí­ti­co, empre­sa­rio o repre­sen­tan­te de tu comu­ni­dad, tie­nes el poder y la res­pon­sa­bi­li­dad de pre­ve­nir esta catás­tro­fe.

Pue­de que te asal­ten las dudas: ¿Y si estoy exa­ge­ran­do? ¿Se va a reír la gen­te de mí? ¿Se van a enfa­dar? ¿Estoy pro­vo­can­do el páni­co? ¿No será mejor espe­rar a que otros hagan algo pri­me­ro? ¿Esta­ré cau­san­do un daño irre­pa­ra­ble a la eco­no­mía?

Pero en 2 – 4 sema­nas, cuan­do el mun­do ente­ro esté en ais­la­mien­to, cuan­do estos pocos y tan pre­cia­dos días de dis­tan­cia­mien­to social te hayan per­mi­ti­do sal­var vidas, nadie te va a cri­ti­car: te agra­de­ce­rán que hayas hecho lo correc­to.

Vamos a ello.

1. ¿Cuán­tos casos de Coro­na­vi­rus habrá en tu zona?

Cre­ci­mien­to por país

El núme­ro total de casos cre­ció expo­nen­cial­men­te has­ta que Chi­na los con­tu­vo. Pero una vez exten­di­do fue­ra de Chi­na, se con­vier­te en una pan­de­mia que nadie pue­de parar.

A día de hoy, esto es debi­do prin­ci­pal­men­te a Ita­lia, Irán y Corea del Sur:

Hay tan­tos casos en Corea del Sur, Ita­lia y Chi­na que es difí­cil dis­tin­guir el res­to de paí­ses, pero vamos a ampliar esa esqui­na infe­rior dere­cha.

Hay dece­nas de paí­ses con índi­ces de cre­ci­mien­to expo­nen­cial. A día de hoy, la mayo­ría son occi­den­ta­les.

Si se man­tie­ne esta tasa de cre­ci­mien­to sólo por una sema­na, esto es lo que se obtie­ne:

Si quie­res enten­der lo que ocu­rri­rá, o cómo pre­ve­nir­lo, tie­nes que ana­li­zar aque­llos casos que ya han pasa­do por ello: Chi­na, los paí­ses del este asiá­ti­co con expe­rien­cia en SARS e Ita­lia.

Chi­na

Sour­ce: Tomas Pue­yo analy­sis over chart from the Jour­nal of the Ame­ri­can Medi­cal Asso­cia­tion , based on raw case data from the Chi­ne­se Cen­ter for Disea­se Con­trol and Pre­ven­tion

Este es uno de los grá­fi­cos más impor­tan­tes.

Las barras naran­jas mues­tran el núme­ro ofi­cial de casos dia­rios en la pro­vin­cia de Hubei: Cuán­ta gen­te fue diag­nos­ti­ca­da ese día.

Las barras gri­ses mues­tran los casos reales dia­rios de coro­na­vi­rus . El Cen­tro Nacio­nal de Epi­de­mio­lo­gía chino lo cal­cu­ló pre­gun­tan­do a los pacien­tes duran­te la fase de diag­nós­ti­co cuán­do habían empe­za­do sus sín­to­mas.

Es impor­tan­te des­ta­car que estos casos reales no se cono­cían enton­ces. Sólo pode­mos cal­cu­lar­los miran­do atrás: Las auto­ri­da­des no saben que alguien aca­ba de empe­zar a tener sín­to­mas. Sólo lo pue­den saber cuan­do acu­de a la con­sul­ta y obtie­ne un diag­nós­ti­co.

Lo que esto sig­ni­fi­ca es que las barras naran­jas mues­tran lo que las auto­ri­da­des sabían y las gri­ses lo que en reali­dad esta­ba ocu­rrien­do.

El 21 de enero, el núme­ro de nue­vos casos diag­nos­ti­ca­dos (naran­ja) se dis­pa­ra: se regis­tran alre­de­dor de 100 casos nue­vos. En reali­dad, ese día hubo 1,500 nue­vos casos, cre­cien­do expo­nen­cial­men­te. Pero las auto­ri­da­des no sabían eso. Lo que supie­ron es que de repen­te habían apa­re­ci­do 100 nue­vos casos de esta nue­va enfer­me­dad.

Dos días des­pués, las auto­ri­da­des ais­la­ron Wuhan. En este pun­to, el núme­ro de nue­vos casos dia­rios diag­nos­ti­ca­dos era de ~ 400. Apun­ta este núme­ro: la deci­sión de cerrar la ciu­dad fue toma­da cuan­do se detec­ta­ron 400 nue­vos casos dia­rios. En reali­dad, hubo 2,500 nue­vos casos ese día, pero ellos no sabían eso.

Al día siguien­te, otras 15 ciu­da­des de Hubei fue­ron ais­la­das.

Has­ta el 23 de enero, cuan­do Wuhan cie­rra, pue­des mirar a la grá­fi­ca gris: cre­ce expo­nen­cial­men­te. Los casos reales se esta­ban dis­pa­ran­do. Tan pron­to como Wuhan que­da ais­la­da, el núme­ro de casos empie­za a remi­tir. El 24 de enero, cuan­do otras 15 ciu­da­des se aís­lan, el núme­ro de casos reales (en gris) se detie­ne. Dos días más tar­de, se alcan­za el máxi­mo núme­ro de casos reales y des­de enton­ces ha ido des­cen­dien­do.

Nóte­se que los casos en naran­ja (ofi­cia­les) aún cre­cían expo­nen­cial­men­te: Duran­te 12 días más, pare­cía que la enfer­me­dad esta­ba aún en auge. Pero en reali­dad ya no lo esta­ba. Esto sim­ple­men­te era un refle­jo de que los pacien­tes tenían sín­to­mas más mar­ca­dos, esta­ban acu­dien­do a la con­sul­ta más fre­cuen­te­men­te y el sis­te­ma de iden­ti­fi­ca­ción era más robus­to.

Este con­cep­to de casos ofi­cia­les y casos reales es impor­tan­te. Lo recor­da­re­mos más ade­lan­te.

El res­to de regio­nes de Chi­na estu­vie­ron bien coor­di­na­das por el gobierno cen­tral y actua­ron de mane­ra inme­dia­ta con medi­das drás­ti­cas. Este fue el resul­ta­do:

Cada línea pla­na es una región chi­na con casos de coro­na­vi­rus. Cada una de ellas tuvo el poten­cial de con­ver­tir­se en expo­nen­cial, pero gra­cias a las medi­das pues­tas en mar­cha a fina­les de enero, todas ellas detu­vie­ron el virus antes de que pudie­ra exten­der­se.

Mien­tras tan­to, Corea del Sur, Ita­lia e Irán tuvie­ron un mes ente­ro para tomar nota (apren­der?), pero no lo hicie­ron. Empe­za­ron con el mis­mo cre­ci­mien­to expo­nen­cial de Hubei y sobre­pa­sa­ron cada una de las regio­nes chi­nas antes de fina­les de Febre­ro.

Paí­ses del Este Asiá­ti­co

Los casos se dis­pa­ra­ron en Corea del Sur, pero alguien se ha pre­gun­ta­do ¿por qué en Japon, Tai­wan, Sin­ga­pur, Tai­lan­dia o Hong Kong no lo han hecho?

Todos ellos se vie­ron afec­ta­dos por el SARS en 2003 y todos ellos apren­die­ron de aque­lla expe­rien­cia. Apren­die­ron cuán viral y letal podría lle­gar a ser y se lo toma­ron muy en serio. Es por eso que todas sus grá­fi­cas, a pesar de ini­ciar su cre­ci­mien­to mucho antes, aún no pare­cen expo­nen­cia­les.

Has­ta aho­ra, tene­mos his­to­rias del coro­na­vi­rus dis­pa­rán­do­se y de gobier­nos dán­do­se cuen­ta de la ame­na­za que repre­sen­ta y con­te­nien­do el pro­ble­ma. Para el res­to de paí­ses, es una his­to­ria com­ple­ta­men­te dis­tin­ta.

Antes de pasar a ellos, una nota sobre Corea del Sur: Este país es pro­ba­ble­men­te un caso apar­te. El coro­na­vi­rus fue con­te­ni­do con los pri­me­ros 30 casos. El pacien­te 31 fue un “super­con­ta­gia­dor” que se lo paso a miles de per­so­nas. Dado que el virus se extien­de antes de que la gen­te mues­tre sín­to­mas, para cuan­do las auto­ri­da­des se die­ron cuen­ta del pro­ble­ma, el virus ya esta­ba fue­ra de con­trol. Aho­ra están pagan­do las con­se­cuen­cias de ese inci­den­te. Sus esfuer­zos de con­ten­ción, sin embar­go, están dan­do sus fru­tos. Por otro lado, Ita­lia ya ha pasa­do el núme­ro de casos de Corea del Sur e Irán lo hará maña­na (10÷3÷2020).

Esta­do de Washing­ton, USA

Ya hemos vis­to el cre­ci­mien­to en los paí­ses occi­den­ta­les y los pro­nós­ti­cos sema­na­les tan des­es­pe­ran­za­do­res. Aho­ra ima­gi­ne­mos que la con­ten­ción no ocu­rre como en Wuhan o en otros paí­ses asiá­ti­cos y lo que obte­ne­mos es una epi­de­mia de pro­por­cio­nes gigan­tes­cas.

Vamos a echar un vis­ta­zo a unos cuan­tos casos, como los del esta­do de Washing­ton, la zona de la bahía de San Fran­cis­co, Paris y Madrid.

El esta­do de Washing­ton es el Wuhan de Esta­dos Uni­dos. El núme­ro de casos allí está cre­cien­do expo­nen­cial­men­te. Actual­men­te son 140.

Pero algo curio­so ocu­rrió al prin­ci­pio. La tasa de mor­ta­li­dad era altí­si­ma. En algún momen­to, el esta­do tuvo 3 casos y 1 muer­te.

Ya sabe­mos por otros luga­res que la tasa de mor­ta­li­dad del coro­na­vi­rus osci­la entre el 0.5% y el 5% (más sobre esto des­pués). ¿Cómo es posi­ble que la tasa de falle­ci­mien­to fue­se del 33%?

Resul­tó que el virus había esta­do expan­dién­do­se sin ser detec­ta­do duran­te sema­nas. No es que hubie­ra sólo 3 casos. Es que las auto­ri­da­des solo tenían cono­ci­mien­to de 3 casos, don­de uno de ellos resul­tó en falle­ci­mien­to por­que cuan­to más serios los sín­to­mas, más pro­ba­bi­li­dad de ser reci­bir el test.

Esto es simi­lar a las barras naran­jas y gri­ses de la grá­fi­ca de Chi­na: Aquí sólo sabían de las barras naran­jas (casos ofi­cia­les) y no pare­cían tan malas: sólo 3 casos. Pero en reali­dad, había cien­tos, qui­zás miles de casos reales.

Y aquí vie­ne el pro­ble­ma: Sólo cono­ce­mos los casos ofi­cia­les, no los reales. Pero nece­si­ta­mos saber los reales. ¿Cómo pode­mos esti­mar esos casos reales? De un par de mane­ras. Y he desa­rro­lla­do un mode­lo para ambas don­de tú tam­bién pue­des inser­tar datos y ana­li­zar­los (link direc­to para copiar el mode­lo ).

Pri­me­ro, a tra­vés de las muer­tes. Si hay muer­tes en tu región, pue­des usar esa infor­ma­ción para esti­mar el núme­ro actual de casos reales. Sabe­mos apro­xi­ma­da­men­te cuán­to tar­da una per­so­na de media des­de que se con­ta­gia del virus has­ta que falle­ce (17.3 días ). Esto sig­ni­fi­ca que una per­so­na que falle­ció en el esta­do de Washing­ton el 29 de febre­ro, pro­ba­ble­men­te se con­ta­gió sobre el 12 de febre­ro.

Con esto, ya sabe­mos la tasa de mor­ta­li­dad. Para este esce­na­rio, estoy usan­do 1% (habla­ré más ade­lan­te de los deta­lles). Esto sig­ni­fi­ca que, sobre el 12 de febre­ro, ya había unos 100 casos en esa zona (de los cua­les, uno aca­bó en muer­te 17.3 días más tar­de).

Aho­ra, usan­do la media de tiem­po que el coro­na­vi­rus tar­da en dupli­car­se (es decir, el tiem­po de media que tar­dan en dupli­car­se los casos). Es 6.2 . Esto sig­ni­fi­ca que, en los 17 días que tar­dó esta per­so­na en falle­cer (antes de que esta per­so­na falle­cie­ra?), los casos ten­drían que haber­se mul­ti­pli­ca­do por ~8 (= 2^(17÷6)). Esto indi­ca que, si no se están diag­nos­ti­can­do todos los casos, una muer­te hoy impli­ca 800 casos reales hoy.

El esta­do de Washing­ton tie­ne hoy 22 falle­ci­mien­tos. Con este cálcu­lo rápi­do, obte­ne­mos unos 16.000 casos reales de coro­na­vi­rus hoy. Tan­tos como los casos ofi­cia­les en Ita­lia e Irán com­bi­na­dos.

Si mira­mos el deta­lle, nos damos cuen­ta de que 19 de esas muer­tes pro­ve­nían de un mis­mo gru­po, lo cual pue­de no haber pro­pa­ga­do el virus exten­sa­men­te. Así que, si con­si­de­ra­mos esas 19 muer­tes como una, el núme­ro total de muer­tes en el esta­do es de 4. Actua­li­zan­do el mode­lo con ese núme­ro, aún obte­ne­mos unos 3.000 casos hoy.

Este aná­li­sis de Tre­vor Bed­ford ana­li­za los pro­pios virus y sus muta­cio­nes para deter­mi­nar el núme­ro de casos.

La con­clu­sión es que es pro­ba­ble que haya unos 1.100 casos en el esta­do de Washing­ton en este momen­to.

Nin­guno de estos cálcu­los (méto­dos?) son per­fec­tos, pero todos apun­tan al mis­mo men­sa­je: No sabe­mos el núme­ro de casos reales pero es muy supe­rior al núme­ro ofi­cial. No son cien­tos. Son miles o inclu­so más.

El área de la Bahía de San Fran­cis­co

Has­ta el 8 de mar­zo, el área de la bahía no tenía nin­gún falle­ci­mien­to regis­tra­do. Eso com­pli­có mucho la iden­ti­fi­ca­ción de los casos reales. Ofi­cial­men­te, había 86 casos. Pero los Esta­dos Uni­dos está limi­tan­do los tests enor­me­men­te por­que no tie­ne sufi­cien­tes uni­da­des. El país deci­dió crear sus pro­pios tests, que resul­ta­ron defec­tuo­sos .

Estos son los núme­ro de tests efec­tua­dos en dife­ren­tes paí­ses has­ta el 3 de mar­zo:

Fuen­tes para cada núme­ro aquí

Tur­quía, con nin­gún caso de coro­na­vi­rus, tenía 10 veces más tests por habi­tan­te que los EEUU. La situa­ción no es mucho mejor hoy, con unos 8.000 tests rea­li­za­dos en EEUU , lo que sig­ni­fi­ca que unas ~4.000 per­so­nas han rea­li­za­do el test.

Aquí, pode­mos usar una pro­por­ción de los casos ofi­cia­les con casos reales. ¿Cómo deci­dir cuál? Para el área de la bahía de San Fran­cis­co, se estu­vie­ron rea­li­zan­do tests a todo aquel que hubie­ra esta­do de via­je en una zona de ries­go o en con­tac­to con alguien que hubie­ra via­ja­do a esas zonas. Esto sig­ni­fi­ca que se cono­cían la mayo­ría de los casos rela­cio­na­dos con via­jes pero nin­guno de los casos por con­ta­gio local. Ana­li­zan­do los casos rela­cio­na­dos con via­je y los casos por con­ta­gio local, se pue­de esti­mar el nume­ro de casos reales.

He mira­do a esa tasa en Corea del Sur, que tie­ne muchos datos. En el momen­to en el que tenían 86 casos, el por­cen­ta­je de ellos por con­ta­gio local era del 86% (86 y 86% son una mera coin­ci­den­cia).

Con este núme­ro, se pue­den cal­cu­lar el núme­ro de casos reales. Si el área de la bahía tie­ne 86 casos hoy, es muy pro­ba­ble que el núme­ro real se apro­xi­me a los 600.

Fran­cia y París

Fran­cia ha publi­ca­do que tie­ne 2.900 casos y 61 muer­tes. Usan­do los méto­dos de arri­ba se obtie­ne un ran­go de casos: entre 50.000 y 300.000.

El núme­ro real de casos de coro­na­vi­rus en Fran­cia hoy es pro­ba­ble que esté entre 50.000 y 300.000

Déja­me repe­tir esto últi­mo: el núme­ro de casos reales de Fran­cia es pro­ba­ble que esté entre uno y dos órde­nes de mag­ni­tud más altos que lo publi­ca­do ofi­cial­men­te.

¿No me crees? Vamos a mirar la grá­fi­ca de Wuhan otra vez.

Si api­la­mos las barras naran­jas has­ta el 22 de enero, obte­ne­mos 444 casos . Aho­ra, aña­de todas las barras gri­ses. Suman has­ta los 12.000 casos apro­xi­ma­da­men­te. Así que cuan­do Wuhan pen­sa­ba que tenía 444 casos, en reali­dad tenía 27 veces más. Si Fran­cia pien­sa que tie­ne 2.900 casos, en reali­dad pue­de que ten­ga dece­nas de miles.

La mis­ma fór­mu­la es váli­da en Paris. Con unos ~126 casos en la ciu­dad, el núme­ro de casos reales está posi­ble­men­te en los cien­tos, qui­zás miles. Con 630 casos en la región Île-de-Fran­ce, el núme­ro total de casos pue­de que exce­da las dece­nas de miles.

Espa­ña y Madrid

Espa­ña mane­ja unos núme­ros peo­res que los de Fran­cia (3.200 casos vs 2.900 y 86 falle­ci­mien­tos). Esto sig­ni­fi­ca que las mis­mas reglas son váli­das: Espa­ña ya tie­ne posi­ble­men­te entre 70.000 y 300,000 casos reales.

En la Comu­ni­dad de Madrid, con 1.400 casos ofi­cia­les y 56 falle­ci­mien­tos , el núme­ro real de casos se encuen­tra pro­ba­ble­men­te entre los 40.000 y 140.000.

Si estás leyen­do estos datos y dicién­do­te: “Impo­si­ble, no pue­de ser ver­dad”, sim­ple­men­te pien­sa esto. Espa­ña tie­ne 7 veces más casos que Hubei cuan­do se decla­ró el ais­la­mien­to total. Y eso que la región tie­ne más pobla­ción que Espa­ña.

Con el núme­ro de casos que esta­mos vien­do en paí­ses como los EEUU, Espa­ña, Fran­cia, Irán, Ale­ma­nia, Japón, Paí­ses Bajos, Sue­cia, Dina­mar­ca, o Sui­za, Wuhan ya esta­ba en ais­la­mien­to total

Y si te estás dicien­do: “Bueno, Hubei es sólo una región”, déja­me recor­dar­te que tie­ne casi 60 millo­nes de habi­tan­tes, supe­rior a Espa­ña y simi­lar a Fran­cia.

2. ¿Qué va a pasar cuan­do estos casos de coro­na­vi­rus se mate­ria­li­cen?

El coro­na­vi­rus ya está aquí. Está escon­di­do y está cre­cien­do expo­nen­cial­men­te.

¿Qué pasa­rá en nues­tros paí­ses cuan­do nos gol­pee? Es fácil saber­lo, por­que ya hay varios luga­res don­de está pasan­do. Los mejo­res ejem­plos son Hubei e Ita­lia.

Tasas de Leta­li­dad

La Orga­ni­za­ción Mun­dial de la Salud (OMS) cifra en 3.4% la tasa de leta­li­dad (% de gen­te que con­trae el coro­na­vi­rus y falle­ce). Este núme­ro está fue­ra de con­tex­to así que voy a expli­car­lo.

Real­men­te depen­de del país y del momen­to: entre un 0,6% en Corea del Sur y un 4.4% en Irán. ¿Enton­ces, cuál es? Pode­mos usar un tru­co para cal­cu­lar­lo.

Las dos for­mas en las que pode­mos cal­cu­lar la tasa de leta­li­dad es Muertes/​Casos Tota­les y Muertes/​Casos Cerra­dos. La pri­me­ra está pro­ba­ble­men­te sub­es­ti­man­do por­que muchos de los casos abier­tos aún pue­den ter­mi­nar en falle­ci­mien­to . La segun­da sobre­es­ti­ma, por­que es pro­ba­ble que las muer­tes se regis­tren más rápi­do que las recu­pe­ra­cio­nes.

Lo que he hecho es mirar cómo ambas evo­lu­cio­nan con el tiem­po. Ambas cifras con­ver­gi­rán en el mis­mo resul­ta­do una vez que todos los casos estén cerra­dos así que si se pro­yec­tan ten­den­cias pasa­das al futu­ro, se pue­de hacer una esti­ma­ción de cuál será la tasa de leta­li­dad final.

Esto es lo que se ve en los datos. La tasa de leta­li­dad de Chi­na está aho­ra entre el 3.6% y el 6.1%. Si se pro­yec­ta esto al futu­ro, pare­ce que con­ver­ge hacia el 3.8%-4%. Esto repre­sen­ta el doble de la esti­ma­ción actual y 30 veces peor que la gri­pe.

Sin embar­go, esto está basa­do en dos reali­da­des muy dife­ren­tes: Hubei y el res­to de Chi­na.

La tasa de leta­li­dad de Hubei con­ver­gi­rá pro­ba­ble­men­te hacia el 4.8%, mien­tras que para el res­to de Chi­na sea posi­ble­men­te hacia el 0.9%

Tam­bién he tra­za­do los núme­ros para Irán, Ita­lia y Corea del Sur, los úni­cos paí­ses con sufi­cien­tes muer­tes regis­tra­das para que la grá­fi­ca sea rele­van­te.

Ambos núme­ros, Muer­tes /​Casos Tota­les y Muer­tes /​Casos Cerra­dos, con­ver­gen hacia el ran­go del 3%-4% para Ita­lia e Irán. Supon­go que sus núme­ros fina­les aca­ba­rán estan­do alre­de­dor de esa cifra.

Corea del Sur es un ejem­plo intere­san­te por­que estos dos núme­ros están com­ple­ta­men­te des­co­nec­ta­dos: Muertes/​Casos Tota­les sólo es del 0.6%, pero Muertes/​Casos Cerra­dos es un alar­man­te 48%. Mi aná­li­sis al res­pec­to es que el país está sien­to extre­ma­da­men­te pre­ca­vi­do: están hacien­do el test a todo el mun­do (con tan­tos casos abier­tos, la tasa de mor­ta­li­dad pare­ce baja) y dejan­do los casos abier­tos más tiem­po (así pue­den cerrar casos rápi­da­men­te cuan­do el pacien­te falle­ce). Tam­bién es posi­ble que, con tan­tas camas por habi­tan­te, el sis­te­ma no está colap­sa­do. Lo que es rele­van­te es que el núme­ro de Muertes/​Casos ha osci­la­do alre­de­dor del 0.5% des­de el prin­ci­pio, lo que sugie­re que se que­da­rá ahí.

El últi­mo ejem­plo rele­van­te es el del cru­ce­ro Dia­mond Prin­cess: con 706 casos, 6 muer­tes y 100 recu­pe­ra­cio­nes, la tasa de leta­li­dad esta­ría entre el 1% y el 6.5%

Esto es lo que se pue­de con­cluir:

  • Los paí­ses que están pre­pa­ra­dos verán una tasa de leta­li­dad del virus del 0.5% apro­xi­ma­da­men­te (Corea del Sur) al 0.9% (res­to de Chi­na).
  • Los paí­ses que se vean abru­ma­dos ten­drán una tasa de leta­li­dad entre el 3%-5% apro­xi­ma­da­men­te.

Dicho de otra mane­ra, los paí­ses que actúen rápi­da­men­te pue­den redu­cir el núme­ro de muer­tes por un fac­tor de al menos 10. Y esto sólo con­tan­do la tasa de leta­li­dad. Actuar rápi­do tam­bién redu­ce dra­má­ti­ca­men­te los casos, lo cual hace de ello la solu­ción más evi­den­te.

Los paí­ses que actúan rápi­do redu­cen el núme­ro de muer­tes al menos por un fac­tor de 10

Enton­ces, ¿qué tie­ne que hacer un país para estar pre­pa­ra­do?

La pre­sión en el Sis­te­ma de Salud

Alre­de­dor del 20% de casos requie­ren hos­pi­ta­li­za­ción, 5% de los casos requie­ren Uni­dad de Cui­da­dos Inten­si­vos (UCI) y alre­de­dor del 2.5% requie­re ayu­da inten­si­va como ven­ti­la­do­res u OMEC (Oxi­ge­na­ción por Mem­bra­na Extra­cor­pó­rea ).

El pro­ble­ma es que los ven­ti­la­do­res y OMECs no se pue­den fabri­car o com­prar fácil­men­te. Hace unos años, en los EEUU había un total de 250 máqui­nas OMEC, por ejem­plo.

Así que, si de repen­te hay 100.000 per­so­nas infec­ta­das, muchas de ellas que­rrán hacer el test. Alre­de­dor de unas 20.000 reque­ri­rán hos­pi­ta­li­za­ción, 5.000 ten­drían que ir a la UCI y 1.000 nece­si­ta­rán máqui­nas de las que no hay sufi­cien­tes. Y esto es sólo con 100.000 casos.

Esto es sin tener en cuen­ta otros pro­ble­mas como las más­ca­ras. Un país como EEUU sólo tie­ne un 1% de las más­ca­ras que nece­si­ta para cubrir las nece­si­da­des de su per­so­nal sani­ta­rio (12 millo­nes de más­ca­ras N95, 30 millo­nes de más­ca­ras qui­rúr­gi­cas fren­te a los 3.500 millo­nes que se nece­si­tan). Si muchos de los casos apa­re­cen a la vez, habrá más­ca­ras sólo para 2 sema­nas .

Paí­ses como Japón, Corea del Sur, Hong Kong o Sin­ga­pur, al igual que las regio­nes chi­nas fue­ra de Hubei, han esta­do pre­pa­ra­das y han pro­por­cio­na­do los cui­da­dos que los pacien­tes nece­si­tan.

Pero el res­to de paí­ses occi­den­ta­les están yen­do más bien en la direc­ción de Hubei e Ita­lia. ¿Qué está pasan­do ahí?

¿Qué pin­ta tie­ne un Sis­te­ma Sani­ta­rio Satu­ra­do?

Las his­to­rias que ocu­rrie­ron en Hubei y las de Ita­lia están empe­zan­do a pare­cer­se de mane­ra esca­lo­frian­te. Hubei cons­tru­yó dos hos­pi­ta­les en 10 días, pero aún así, esta­ban com­ple­ta­men­te abru­ma­dos.

Ambos paí­ses se que­ja­ron de que los pacien­tes inun­da­ron los hos­pi­ta­les. Tuvie­ron que ser aten­di­dos en cual­quier par­te: pasi­llos, salas de espe­ra…

Los tra­ba­ja­do­res sani­ta­rios y per­so­nal médi­co pasa horas con el mis­mo mate­rial pro­tec­tor pues­to ya que no tie­nen sufi­cien­tes. Esto se tra­du­ce en que no pue­den dejar las zonas infec­ta­das duran­te horas. Cuan­do lo hacen, colap­san de can­san­cio y des­hi­dra­ta­ción. Ya no hay tur­nos. Mucha gen­te reti­ra­da es lla­ma­da para cubrir nece­si­da­des. Gen­te que no tie­ne ni idea de enfer­me­ría se entre­na de la noche a la maña­na para rea­li­zar tareas cru­cia­les. Todos están de guar­dia, siem­pre.

Fran­ces­ca Man­gia­tor­di , an Ita­lian nur­se that crum­bled in the midd­le of the war with the Coro­na­vi­rus

Esto es has­ta que caen enfer­mos. Lo cual ocu­rre muy a menu­do, por­que están some­ti­dos a una expo­si­ción cons­tan­te al virus, sin pro­tec­ción sufi­cien­te. Cuan­do esto suce­de, son pues­tos en cua­ren­te­na duran­te 14 días, en los cua­les no pue­den ayu­dar. En el mejor de los esce­na­rios, dos sema­nas per­di­das. En el peor, la muer­te.

Lo peor esta en las UCIs, cuan­do los pacien­tes nece­si­tan com­par­tir los ven­ti­la­do­res u OMECs. Estos son en reali­dad impo­si­ble de com­par­tir, así que los sani­ta­rios deben deci­dir que pacien­tes los usa­rán. Esto en reali­dad sig­ni­fi­ca deci­dir quién vive y quién mue­re.Coro­na­vi­rus: ‘We must choo­se who to treat,’ says Ita­lian doc­tor
An Ita­lian doc­tor in Lom­bardy, a region of Italy that has been qua­ran­ti­ned due to the new coro­na­vi­rus (Covid-19)…
www​.brus​sels​ti​mes​.com

“Al cabo de unos días, tene­mos que ele­gir. […] No todo el mun­do pue­de ser entu­ba­do. Deci­di­mos en fun­ción de la edad y el esta­do de su salud.”
— Chris­tian Sala­ro­li, médi­co ita­liano.

Medi­cal wor­kers wear pro­tec­ti­ve suits to attend to peo­ple sic­ke­ned by the novel coro­na­vi­rus, in the inten­si­ve care unit of a desig­na­ted hos­pi­tal in Wuhan, Chi­na, on Feb. 6. (Chi­na Daily/​Reuters), via Washing­ton Post

Todo esto es lo que lle­va a un sis­te­ma a tener una tasa de leta­li­dad del ~4% en lugar del ~0.5%. Si quie­res que tu ciu­dad o tu país sean par­te del 4%, no hagas nada hoy.

Sate­lli­te ima­ges show Behesht Masou­meh ceme­tery in the Ira­nian city of Qom. Pho­to­graph: ©2020 Maxar Tech­no­lo­gies. Via The Guar­dian and the The New York Times .

3. ¿Qué debe­ría­mos hacer?

Aplas­tar la cur­va

Esto ya es una pan­de­mia. No pue­de eli­mi­nar­se. Pero lo que pode­mos hacer es redu­cir su impac­to.

Algu­nos paí­ses han sido ejem­pla­res. El mejor es Tai­wan, muy conec­ta­do a Chi­na y con menos de 50 casos hoy en día. Este artícu­lo cien­tí­fi­co expli­ca todas las medi­das que toma­ron de for­ma tem­pra­na, cen­tra­das en la con­ten­ción.Res­pon­se to COVID-19 in Tai­wan: Big Data Analy­tics, New Tech­no­logy, and Proac­ti­ve Tes­ting
This View­point des­cri­bes the out­break res­pon­se infras­truc­tu­re deve­lo­ped by the Tai­wa­ne­se govern­ment follo­wing the SARS…
jama​net​work​.com

Ellos han sido capa­ces de con­te­ner­lo, pero muchos paí­ses no tie­nen su expe­rien­cia y no han podi­do hacer­lo. Aho­ra, están cen­tra­dos en miti­gar los efec­tos de la enfer­me­dad. Tie­nen que hacer el virus tan ino­fen­si­vo como sea posi­ble.

Si redu­ci­mos las infec­cio­nes tan­to como poda­mos, nues­tros sis­te­mas sani­ta­rios serán capa­ces de ges­tio­nar los casos mucho mejor, redu­cien­do la tasa de leta­li­dad. Y si exten­de­mos esto en el tiem­po, lle­ga­re­mos a un pun­to en el que la socie­dad podrá ser vacu­na­da, eli­mi­nan­do todo el ries­go a la vez. Así que nues­tro obje­ti­vo no es eli­mi­nar los con­ta­gios por coro­na­vi­rus. Es pos­po­ner­los.

Cuan­to más pos­ter­gue­mos los casos, mejor podrá fun­cio­nar el sis­te­ma sani­ta­rio, más baja será la tasa de mor­ta­li­dad y más alto el por­cen­ta­je de pobla­ción que podrá ser vacu­na­do antes de ser infec­ta­do.

¿Cómo se aplas­ta la cur­va?

Dis­tan­cia­mien­to social

Sólo hay una cosa muy sen­ci­lla que pode­mos hacer y que fun­cio­na: dis­tan­cia­mien­to social.

Si vol­ve­mos a la grá­fi­ca de Wuhan, recor­da­rás que tan pron­to como se dic­tó un ais­la­mien­to total, los casos se redu­je­ron. Esto es por­que la gen­te dejó de rela­cio­nar­se y el virus dejó de exten­der­se.

El con­sen­so cien­tí­fi­co actual dice que este virus pue­de pro­pa­gar­se a lo lar­go de 2 metros si alguien tose. De otro modo, las goti­tas caen al sue­lo y no te infec­tan.

La peor infec­ción vie­ne enton­ces a tra­vés de las super­fi­cies. El virus pue­de lle­gar a sobre­vi­vir has­ta 9 horas en dife­ren­tes super­fi­cies como el metal, cerá­mi­ca y plás­ti­cos . Esto sig­ni­fi­ca que cosas como los pomos de las puer­tas, las mesas o los boto­nes del ascen­sor pue­den con­ver­tir­se en vec­to­res de trans­mi­sión terri­bles.

La úni­ca mane­ra de redu­cir real­men­te esto es a tra­vés de dis­tan­cia­mien­to social: que la gen­te se que­de en sus casas tan­to como sea posi­ble, duran­te el máxi­mo tiem­po posi­ble has­ta que esto retro­ce­da.

Esto ya fue pro­ba­do en el pasa­do. Con­cre­ta­men­te, en la pan­de­mia de gri­pe de 1918.

Lec­cio­nes de la pan­de­mia de gri­pe de 1918

Se pue­de ver cómo Phi­la­delphia no actuó rápi­da­men­te y tuvo un pico masi­vo de muer­tes. Com­pá­re­se con St. Louis, que sí lo hizo.

Aho­ra, mire­mos a Den­ver, que implan­tó medi­das pero lue­go las rela­jó. Ellos tuvie­ron un pico doble, sien­do el segun­do más alto que el pri­me­ro.

Gene­ra­li­zan­do, esto es lo que vemos:

Este grá­fi­co mues­tra, para la gri­pe de 1918 en los EEUU, cuán­tas más muer­tes hubo por ciu­dad en fun­ción de la rapi­dez con la que se toma­ron medi­das. Por ejem­plo, una ciu­dad como St. Louis tomó medi­das 6 días antes que Pit­ts­burg y tuvo menos de la mitad de muer­tes por ciu­da­dano. De media, toman­do medi­das 20 días antes, redu­jo la tasa de mor­ta­li­dad a la mitad.

Ita­lia se ha dado cuen­ta final­men­te de esto. Pri­me­ro, ais­la­ron Lom­bar­día el domin­go, y un día más tar­de, el lunes, se die­ron cuen­ta del error y deci­die­ron que tenían que ais­lar a todo el país.

Aún ten­dre­mos que espe­rar de una a dos sema­nas para ver los resul­ta­dos. Recor­de­mos la grá­fi­ca de Wuhan: hubo un retra­so de 12 días des­de el momen­to que el cie­rre fue anun­cia­do has­ta el momen­to en el que los casos ofi­cia­les (naran­jas) empe­za­ron a bajar.

¿Cómo pue­den los polí­ti­cos con­tri­buir al dis­tan­cia­mien­to social?

La pre­gun­ta que se están hacien­do los polí­ti­cos hoy no es si debe­rían hacer algo, sino cuá­les son las accio­nes apro­pia­das que debe­rían tomar.

Hay varias eta­pas para el con­trol de una epi­de­mia, empe­zan­do con anti­ci­pa­ción y ter­mi­nan­do con la erra­di­ca­ción. Pero ya es dema­sia­do tar­de para la mayo­ría de las opcio­nes. Con este nivel de casos, las dos úni­cas opcio­nes que los polí­ti­cos tie­nen en fren­te son la con­ten­ción y la miti­ga­ción.

Con­ten­ción

Con­te­ner sig­ni­fi­ca ase­gu­rar­se de que todos los casos son iden­ti­fi­ca­dos, con­tro­la­dos y ais­la­dos. Es lo que Sin­ga­pur, Hong Kong, Japón o Tai­wan están hacien­do tan bien: Muy rápi­da­men­te limi­tan el núme­ro de per­so­nas que lle­gan, iden­ti­fi­can a los enfer­mos, los ais­lan inme­dia­ta­men­te, uti­li­zan mate­rial pro­tec­tor efi­caz para pro­te­ger a su per­so­nal sani­ta­rio, inves­ti­gan todos los con­tac­tos, los ponen en cua­ren­te­na… Esto fun­cio­na extra­or­di­na­ria­men­te bien cuan­do se está pre­pa­ra­do y se hace de mane­ra tem­pra­na y no es nece­sa­rio parar la eco­no­mía para ello.

Ya he habla­do de la exi­to­sa estra­te­gia de Tai­wan . Pero la de Chi­na tam­bién lo es. Los esfuer­zos que reali­zó para luchar con­tra el virus son abru­ma­do­res. Por poner un ejem­plo, for­ma­ron 1.800 equi­pos de 5 per­so­nas cada uno ras­trean­do a cada per­so­na infec­ta­da, todos aque­llos con los que se habían rela­cio­na­do, des­pués todos con los que se habían rela­cio­na­do éstos últi­mos y des­pués ais­lán­do­los a todos. Así fue como fue­ron capa­ces de con­te­ner el virus en un país de mil millo­nes de per­so­nas.

Esto no es lo que los paí­ses occi­den­ta­les han hecho. Y ya es dema­sia­do tar­de. El anun­cio recien­te de EEUU sobre la prohi­bi­ción de via­jar entre gran par­te de Euro­pa y EEUU , es una medi­da de con­ten­ción en un país que tie­ne, a día de hoy, 3 veces el núme­ro de casos que Hubei tenía cuan­do que­dó ais­la­da, cre­cien­do expo­nen­cial­men­te. ¿Cómo pode­mos saber si esta medi­da es sufi­cien­te? Sim­ple­men­te ana­li­zan­do la prohi­bi­ción de via­jar a Wuhan.

Link a la fuen­te

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Este grá­fi­co, basa­do en un mode­lo crea­do por epi­de­mió­lo­gos, mues­tra el impac­to que la prohi­bi­ción de via­jar a Wuhan tuvo retra­san­do la epi­de­mia. El tama­ño de las bur­bu­jas mues­tra el núme­ro de casos dia­rios. La línea supe­rior mues­tra los casos si no se hace nada. Las otras dos líneas mues­tran el impac­to si el 40% y el 90% de via­jes son eli­mi­na­dos, res­pec­ti­va­men­te.

Si no ves mucha dife­ren­cia, ése es el pun­to. Los inves­ti­ga­do­res esti­man que, en total, la prohi­bi­ción de via­jar a Wuhan sólo retra­só la expan­sión del virus en unos 3 – 5 días .

Aho­ra bien, ¿cuál pen­sa­ron los inves­ti­ga­do­res que sería el impac­to de redu­cir la trans­mi­sión?

El blo­que supe­rior es el mis­mo que has vis­to antes. Los otros dos blo­ques mues­tran unos índi­ces de trans­mi­sión redu­cién­do­se. Si la tasa de trans­mi­sión baja del 25% (a tra­vés de dis­tan­cia­mien­to social), se aplas­ta la cur­va y se retra­sa el pico en un total de 14 sema­nas. Si se redu­ce la tasa de trans­mi­sión en un 50% ya no podre­mos ni siquie­ra ver los máxi­mos de la epi­de­mia en un cua­tri­mes­tre.

La res­tric­ción de via­jes a Euro­pa de la admi­nis­tra­ción esta­dou­ni­den­se es bue­na: pro­ba­ble­men­te nos haya hecho ganar unas horas, qui­zás un día o dos. Pero no más. No es sufi­cien­te. Es con­ten­ción cuan­do lo que se nece­si­ta aho­ra es miti­ga­ción.

Una vez que se tie­nen cien­tos o miles de casos cre­cien­do en la pobla­ción, pre­ve­nir que lle­guen más o ras­trear los exis­ten­tes e ais­lar sus con­tac­tos, ya no es sufi­cien­te. El siguien­te nivel es la miti­ga­ción.

Miti­ga­ción

Miti­ga­ción requie­re un dis­tan­cia­mien­to social rigu­ro­so. La gen­te tie­ne que dejar de salir y que­dar encon­trar­se con otros para bajar la tasa de trans­mi­sión ®, de R = ~2 – 3 don­de el virus pro­gre­sa sin con­trol, a por deba­jo de 1, cuan­do even­tual­men­te mue­re.

Estas medi­das requie­ren el cie­rre de empre­sas, tien­das, trans­por­te públi­co, escue­las y ase­gu­rar­se del cum­pli­mien­to de las mis­mas. Cuan­to peor es la situa­ción, más estric­to debe ser el dis­tan­cia­mien­to. Cuan­to antes se impon­gan unas medi­das rigu­ro­sas, antes podrán reti­ra­das, más fácil será iden­ti­fi­car los casos en pro­ce­so y menos gen­te será infec­ta­da.

Esto es lo que tuvo que hacer Wuhan. Esto es lo que Ita­lia estu­vo for­za­da a acep­tar. Por­que cuan­do el virus está fue­ra de con­trol, la úni­ca medi­da que fun­cio­na es que todas las zonas infec­ta­das dejen de pro­pa­gar­lo a la vez.

Con miles de casos ofi­cia­les — y dece­nas de miles de reales — esto es lo que paí­ses como Irán, Fran­cia, Espa­ña, Ale­ma­nia, Sui­za o los EEUU tie­nen que hacer. Hoy.

Pero no lo están hacien­do.

Algu­nos nego­cios han impla­ta­do el tele­tra­ba­jo, lo cual es fan­tás­ti­co.
Algu­nos even­tos mul­ti­tu­di­na­rios están can­ce­lán­do­se.
Algu­nas áreas afec­ta­das se están ais­lan­do.

Todas estas medi­das ralen­ti­za­rán al virus.

Pero no es sufi­cien­te para que la tasa de trans­mi­sión, R, pase del 2.5 al 2.2 o inclu­so al 2. Nece­si­ta­mos que esté por deba­jo de 1 duran­te un perio­do pro­lon­ga­do para matar­lo. Y si no pode­mos hacer eso, tene­mos que apro­xi­mar­nos lo posi­ble a una tasa del 1, tan­to tiem­po como sea posi­ble, para aplas­tar la cur­va.

Así que la pre­gun­ta es: ¿Cuá­les son los sacri­fi­cios que tene­mos que hacer para bajar la R? Este es el menú que Ita­lia ha pues­to delan­te de todos noso­tros:

  • Nadie pue­de entrar o salir de areas ais­la­das, a menos que se demues­tren razo­nes fami­lia­res o labo­ra­les.
  • El trán­si­to den­tro de estas zonas debe evi­tar­se, a menos que esté jus­ti­fi­ca­do por razo­nes per­so­na­les de urgen­cia o razo­nes labo­ra­les que no pue­dan pos­po­ner­se.
  • Está alta­men­te reco­men­da­do que todos aque­llos con sín­to­mas (infec­ción res­pi­ra­to­ria y fie­bre) se que­den en su casa.
  • El tiem­po libre del per­so­nal sani­ta­rio está sus­pen­di­do.
  • Cie­rre de todas las ins­ti­tu­cio­nes edu­ca­ti­vas (escue­las, uni­ver­si­da­des…), gim­na­sios, museos, esta­cio­nes de ski, cen­tros socia­les y cul­tu­ra­les, pis­ci­nas y tea­tros.
  • Los bares y res­tau­ran­tes tie­nen un hora­rio limi­ta­do de aper­tu­ra de 6 de la maña­na a 6 de la tar­de, con una dis­tan­cia míni­ma de un metro entre las per­so­nas.
  • Todos los pubs y clubs deben cerrar.
  • Toda acti­vi­dad comer­cial debe man­te­ner una dis­tan­cia de un metro entre los clien­tes. Los que no pue­dan garan­ti­zar­lo deben cerrar. Los tem­plos reli­gio­sos pue­den per­ma­ne­cer abier­tos mien­tras pue­dan garan­ti­zar esta dis­tan­cia.
  • Las visi­tas de ami­gos y fami­lia­res a los hos­pi­ta­les que­dan res­trin­gi­das.
  • Las reunio­nes de tra­ba­jo deben pos­po­ner­se. Debe fomen­tar­se el tra­ba­jo des­de casa.
  • Todos los even­tos depor­ti­vos y com­pe­ti­cio­nes, públi­cas o pri­va­das, están can­ce­la­das. Aque­llos even­tos impor­tan­tes pue­den rea­li­zar­se a puer­ta cerra­da.

Dos días des­pués, aña­die­ron : “No, de hecho, hay que cerrar todos los nego­cios que no son esen­cia­les. Así que aho­ra esta­mos cerran­do todas las acti­vi­da­des comer­cia­les, ofi­ci­nas, cafés y tien­das. Sólo el trans­por­te, las far­ma­cias y las tien­das de ali­men­ta­ción per­ma­ne­ce­rán abier­tas.”

Una estra­te­gia es ir incre­men­tan­do las medi­das gra­dual­men­te. Des­gra­cia­da­men­te, eso le da el virus un tiem­po pre­cio­so para con­ti­nuar expan­dién­do­se. Si quie­res estar segu­ro, haz­lo al esti­lo de Wuhan. La gen­te pue­de que se que­je aho­ra, pero te lo agra­de­ce­rán más tar­de.

¿Cómo pue­den los líde­res empre­sa­ria­les con­tri­buir al dis­tan­cia­mien­to social?

Si eres un líder empre­sa­rial y quie­res saber lo que debe­rías hacer, el mejor recur­so para ti es el Sta­ying Home Club . Es una lis­ta de las polí­ti­cas de dis­tan­cia­mien­to social que han sido pro­mo­vi­das por las empre­sas tec­no­ló­gi­cas de EE.UU. — has­ta aho­ra, 328. Van des­de per­mi­tir has­ta obli­gar a tra­ba­jar des­de casa, a res­trin­gir las visi­tas, via­jes o even­tos.

Hay más cosas que cada empre­sa debe defi­nir, como qué hacer con los tra­ba­ja­do­res por hora, si man­te­ner la ofi­ci­na abier­ta o no, cómo rea­li­zar entre­vis­tas, qué hacer con las cafeterías…Si quie­res saber cómo ges­tio­nó mi empre­sa algu­nas de estas cosas, inclu­yen­do una plan­ti­lla anun­cian­do el plan a tus emplea­dos, aquí está la que mi com­pa­ñía, Cour­se Hero , uti­li­zó (ver­sión de sólo lec­tu­ra aquí , en inglés).

4. ¿Cuán­do?

Es muy posi­ble que has­ta aho­ra estés de acuer­do con todo lo que he dicho y estés pre­gun­tán­do­te des­de el prin­ci­pio cuán­do tomar cada deci­sión. Dicho de otro modo, cuá­les son los des­en­ca­de­nan­tes de cada medi­da.

Mode­lo de des­en­ca­de­nan­tes basa­do en el ries­go

Para resol­ver esto, he crea­do un mode­lo .

Te per­mi­te esti­mar el núme­ro pro­ba­ble de casos en tu zona, la pro­ba­bi­li­dad de que tus emplea­dos estén ya infec­ta­dos, cómo evo­lu­cio­na eso con el tiem­po y cómo esto debe­ría decir­te si per­ma­ne­cer abier­to.

Nos dice cosas como por ejem­plo:

  • Si tu empre­sa está hoy (13 de Mar­zo) en la Comu­ni­dad de Madrid y tie­ne 250 emplea­dos, hoy hay una pro­ba­bi­li­dad del 80%-90% de que al menos uno de tus emplea­dos ten­ga el coro­na­vi­rus. Cie­rra tu ofi­ci­na ya.
  • Si una empre­sa tenía 100 emplea­dos en la zona del esta­do de Washing­ton con 11 muer­tes por coro­na­vi­rus el 8 de Mar­zo, había un 25% de pro­ba­bi­li­dad de que al menos uno de sus emplea­dos estu­vie­ra con­ta­gia­do y la empre­sa debe­ría cerrar inme­dia­ta­men­te.
  • Si una empre­sa tenía 250 emplea­dos, prin­ci­pal­men­te en el sur de la bahía de San Fran­cis­co (los con­da­dos de San Mateo y San­ta Cala­ra, que al menos jun­tos tenían 22 casos ofi­cia­les y el núme­ro de reales fue­ra pro­ba­ble­men­te de al menos 54 el 8 de Mar­zo), para el 9 de mar­zo tenía apro­xi­ma­da­men­te un 2% de pro­ba­bi­li­dad de tener al menos un emplea­do con­ta­gia­do.

Este mode­lo usa eti­que­tas como “empre­sa” y “emplea­do”, pero el mis­mo mode­lo es váli­do para cual­quier otro ámbi­to: escue­las, trans­por­te público…Así que si sólo tie­nes 50 emplea­dos en París, pero todos ellos tie­nen que usar el tren RER, entran­do en con­tac­to con miles de per­so­nas, de repen­te la posi­bi­li­dad de que al menos uno de ellos se con­ta­gie es muchí­si­mo mayor y debe­rías cerrar la ofi­ci­na inme­dia­ta­men­te.

Si aún estás dudan­do por­que nadie tie­ne sín­to­mas, pien­sa que el 26% de los con­ta­gios se pro­du­cen antes de que haya sín­to­mas .

¿For­mas par­te de un gru­po de líde­res?

Este cálcu­lo es egois­ta. Mira indi­vi­dual­men­te el ries­go de cada empre­sa, inclu­yen­do tan­to ries­go como este­mos dis­pues­tos a acep­tar, has­ta que la inevi­ta­ble pre­sen­cia del coro­na­vi­rus cie­rre nues­tras ofi­ci­nas.

Pero si eres par­te de un gru­po de líde­res empre­sa­ria­les o polí­ti­cos, tus cálcu­los no debe­rían tener en cuen­ta sólo una empre­sa, sino todas. El cálcu­lo se tra­du­ce así en: ¿Cuál es la pro­ba­bi­li­dad de que algu­na de nues­tras empre­sas esté con­ta­gia­da? Si for­mas par­te de un gru­po empre­sa­rial de 50 com­pa­ñías de media, en la Comu­ni­dad de Madrid, hay una pro­ba­bi­li­dad de más del 99% de que al menos una de ellas ten­ga un emplea­do infec­ta­do. He aña­di­do una pes­ta­ña en el mode­lo para jugar con los núme­ros.

Con­clu­sión: El cos­to de la espe­ra

Pue­de dar vér­ti­go tomar una deci­sión hoy, pero no debe­rías plan­teár­te­lo de esta mane­ra.

Este mode­lo teó­ri­co mues­tra 3 comu­ni­da­des dife­ren­tes: una no toma medi­das de dis­tan­cia­mien­to social, otra las adop­ta el mis­mo día del bro­te (día n), la otra las toma un día des­pués del bro­te (día n+1). Todos los núme­ros son com­ple­ta­men­te fic­ti­cios (aun­que simi­la­res a lo que ocu­rrió en Hubei, con unos 6.000 nue­vos casos dia­rios en el peor momen­to). Sólo sir­ven aquí para ilus­trar el impac­to que un solo día pue­de tener en algo que está cre­cien­do expo­nen­cial­men­te. Pue­des obser­var en la grá­fi­ca de arri­ba que el retra­so de medi­das de un día tie­ne un pico de casos más tar­de y más alto, pero lue­go los casos con­ver­gen a cero.

¿Y qué hay del total de casos acu­mu­la­dos?

En este mode­lo teó­ri­co que se pare­ce vaga­men­te a Hubei, espe­rar un día extra crea un 40% más de casos! Así que, qui­zás, si las auto­ri­da­des de Hubei hubie­ran decla­ra­do el cie­rre el 22 de enero en lugar del día 23, hubie­ran podi­do redu­cir el nume­ro de casos en una impac­tan­te cifra: 20.000.

Y recuer­da, esto son sólo casos. La mor­ta­li­dad sería mucho mayor, por­que no habría direc­ta­men­te un 40% más de falle­ci­mien­tos. Habría un colap­so del sis­te­ma sani­ta­rio aún mayor, lle­van­do la tasa de mor­ta­li­dad a ser 10 veces supe­rior a lo que vimos ante­rior­men­te. Así que un día de dife­ren­cia en la toma de medi­das de dis­tan­cia­mien­to social pue­de aca­bar dis­pa­ran­do el núme­ro de muer­tes en tu comu­ni­dad mul­ti­pli­can­do el núme­ro de casos e incre­men­tan­do la tasa de leta­li­dad.

Esta es una ame­na­za expo­nen­cial. Cada día cuen­ta. Cuan­do retra­sas de un sim­ple día una deci­sión, no estás con­tri­bu­yen­do a unos pocos de casos. Ya hay pro­ba­ble­men­te cien­tos o miles de casos en tu comu­ni­dad. Cada día que no hay dis­tan­cia­mien­to social, estos casos cre­cen expo­nen­cial­men­te.

Corre la voz

Esta es posi­ble­men­te la úni­ca vez en la últi­ma déca­da en la que com­par­tir un artícu­lo pue­de sal­var vidas. Todos nece­si­ta­mos enten­der esto para evi­tar una catás­tro­fe. El momen­to de actuar es aho­ra.

Tra­duc­ción de Patri­cia de Llano , revi­sa­da por Tomas Pue­yo.
Gra­cias espe­cia­les a Ana Larraz, Bian­ca Porras, Sil­via Camar­go, Mila Blais­dell, 
Llo­re­nç Mun­ta­ner (link ), Eduar­do Gior­da­nino (link ) y Ale Ayes­ta­rán por par­ti­ci­par en tra­duc­cio­nes que no he podi­do usar.

La eco­no­mía mun­dial se enca­mi­na a una cri­sis seve­ra. La nece­si­dad de un pro­gra­ma de emer­gen­cia para amor­ti­guar cos­tos inelu­di­bles de la deba­cle glo­bal

Coro­na­vi­rus y crac bur­sá­til obli­gan a revi­sar la hoja de ruta

El con­tex­to eco­nó­mi­co inter­na­cio­nal es otro y no adver­tir­lo para la eco­no­mía local es tan dañino como no adop­tar medi­das pre­ven­ti­vas para apla­nar la cur­va de pro­pa­ga­ción del virus. Has­ta el FMI reco­mien­da polí­ti­cas fis­cal y mone­ta­ria expan­si­vas. Manías, páni­cos y crac, una secuen­cia que se repi­te en el casino global.Por Alfre­do Zaiat

Ante even­tos ines­pe­ra­dos, como el coro­na­vi­rus, las res­pues­tas eco­nó­mi­cas tie­nen que ser tan rápi­das y excep­cio­na­les como las que están sien­do apli­ca­das en el terreno de la salud públi­ca.

No sir­ven para nada ni la pru­den­cia fis­cal ni mone­ta­ria para con­ten­tar a las fie­ras de la city, que hoy están bas­tan­te heri­das y no por el mer­ca­do argen­tino, ni el dis­cur­so eco­nó­mi­co equi­li­bra­do para ate­nuar las crí­ti­cas de la pri­me­ra, segun­da y ter­ce­ra gene­ra­ción de paté­ti­cos eco­no­mis­tas neo­li­be­ra­les domi­nan­tes del espa­cio mediá­ti­co.

La prio­ri­dad urgen­te es miti­gar la pro­pa­ga­ción del virus Covid-19, pero tam­bién es impres­cin­di­ble des­ple­gar en for­ma inme­dia­ta una estra­te­gia eco­nó­mi­ca defen­si­va para no agu­di­zar la pre­vi­si­ble debi­li­dad de la acti­vi­dad pro­duc­ti­va que, como se sabe, cas­ti­ga mucho más a los gru­pos vul­ne­ra­bles.

La emer­gen­cia de salud públi­ca se trans­for­mó en un freno repen­tino (stop sud­denly) y ful­mi­nan­te en el mer­ca­do mun­dial de capi­ta­les. La des­ace­le­ra­ción de la eco­no­mía mun­dial es inevi­ta­ble con sus dos gran­des moto­res afec­ta­dos por la pan­de­mia

Un recien­te infor­me de la Con­fe­ren­cia de las Nacio­nes Uni­das sobre Comer­cio y Desa­rro­llo (Unctad, por sus siglas en inglés) seña­ló que la pre­sen­cia del coro­na­vi­rus en Chi­na pro­vo­có una con­trac­ción de 2 por cien­to en su pro­duc­ción manu­fac­tu­re­ra duran­te febre­ro y las pre­vi­sio­nes opti­mis­tas dicen que la eco­no­mía baja­rá de 1 a 2 pun­tos en el año.

En tan­to, se esti­ma que el Pro­duc­to Interno Bru­to en Esta­dos Uni­dos se con­trae­ría en el segun­do tri­mes­tre del año y la eco­no­mía ingre­sa­ría en un esce­na­rio rece­si­vo.

Exis­te con­sen­so de que el comer­cio inter­na­cio­nal dis­mi­nui­ráel pre­cio de las mate­rias pri­mas ya bajó fuer­te y pue­de seguir hacién­do­lo y sec­to­res muy sen­si­bles como todos los vin­cu­la­dos al turis­mo (líneas áreas, hote­les, gas­tro­no­mía y agen­cias de via­jes) sufri­rán que­bran­tos inmen­sos.

Ana­lis­tas de balan­ces del mer­ca­do bur­sá­til glo­bal han empe­za­do a rea­li­zar pro­yec­cio­nes acer­ca de cuá­les serán los pró­xi­mos resul­ta­dos cor­po­ra­ti­vos. Los opti­mis­tas, que son quie­nes esti­man una reso­lu­ción de la cri­sis en el cor­to pla­zo, cal­cu­lan una caí­da del 20 por cien­to en las ganan­cias ope­ra­ti­vas, y no pocas situa­cio­nes de estrés finan­cie­ro en la deu­da de las empre­sas.

Cis­ne negro

El impac­tan­te derrum­be de las bol­sas mun­dia­les y el freno abrup­to de la eco­no­mía mun­dial fue­ron pro­vo­ca­dos por la pan­de­mia del coro­na­vi­rus, con el agre­ga­do de la dispu­ta por el pre­cio del petró­leo entre Ara­bia Sau­di­ta y Rusia.

Lo que ha suce­di­do en el mer­ca­do bur­sá­til con una des­truc­ción de valor monu­men­tal (eva­po­ra­ción de capi­tal fic­ti­cio) es lo que se deno­mi­na «cis­ne negro». El filó­so­fo liba­nés Nas­sim Nicho­las Taleb popu­la­ri­zó esa cate­go­ría ana­lí­ti­ca en su libro El cis­ne negro, publi­ca­do en 2007.

Taleb expli­ca que un «cis­ne negro» es un suce­so con tres atri­bu­tos:

* Es un caso atí­pi­co, que no era espe­ra­do y no había expec­ta­ti­vas de que pudie­ra suce­der por­que no había seña­les de esa posi­bi­li­dad.

* Es de impac­to ful­mi­nan­te gene­ran­do una alte­ra­ción extre­ma de las nor­mas de fun­cio­na­mien­to de los mer­ca­dos.

* Es tan raro el acon­te­ci­mien­to que lue­go de irrum­pir apa­re­ce una legión de exper­tos que bus­can expli­ca­cio­nes de ese even­to dis­rup­ti­vo para dar­le racio­na­li­dad y decir que era pre­de­ci­ble.

«Cis­ne negro» es una expre­sión de impo­si­bi­li­dad de suce­der y está ori­gi­na­da en el siglo XVI cuan­do en Euro­pa todos los cis­nes eran blan­cos según los regis­tros de la épo­ca. En ese con­tex­to, un cis­ne negro no podía exis­tir has­ta que una expe­di­ción holan­de­sa los des­cu­brió en Aus­tra­lia.

El tér­mino se con­vir­tió enton­ces en un con­cep­to para indi­car que lo que se per­ci­bía como una impo­si­bi­li­dad podía suce­der en for­ma impre­vis­ta.

Des­de hace un par de años varios ana­lis­tas adver­tían acer­ca del peli­gro de la bur­bu­ja bur­sá­til de Wall Street, pero nin­guno pre­vió cuán­do se iba a pin­char y que la agu­ja iba a ser el coro­na­vi­rus y la dispu­ta por el pre­cio del petró­leo entre Rusia y Ara­bia Sau­di­ta. La aten­ción mun­dial esta­ba en la dispu­ta comer­cial entre Chi­na y Esta­dos Uni­dos, y en cam­bio el fac­tor que ter­mi­nó de des­es­ta­bi­li­zar las bol­sas fue la pelea en la OPEP.

Manía, páni­co y crac

Cuan­do se pre­ci­pi­ta una cri­sis finan­cie­ra glo­bal como la actual la pre­gun­ta para empe­zar a enten­der­la no es cuál ha sido la cau­sa, sino cuá­les son los moti­vos estruc­tu­ra­les que la pro­vo­ca­ron.

El siguien­te ejer­ci­cio de lógi­ca pue­de ayu­dar en esa tarea: una bom­ba es lan­za­da por A hacia la cara de B, B la ata­ja y se la tira a C, lue­go C a D, y así suce­si­va­men­te has­ta que Y la hace esta­llar, final­men­te, en el ros­tro de Z. ¿Quién es el cul­pa­ble de la explo­sión? ¿A o Y?

La res­pues­ta: A es la cau­sa remo­ta; Y, la cau­sa pró­xi­ma.

Lo que pre­ci­pi­ta el des­mo­ro­na­mien­to de los pre­cios de los acti­vos pue­de haber sido cual­quier hecho tri­vial. Este cons­ti­tu­ye la cau­sa pró­xi­ma. Fue el indi­ca­dor de ven­ta de casas nue­vas en Esta­dos Uni­dos, por ejem­plo en el crac de 2008, o la pelea por el pre­cio del petró­leo y el coro­na­vi­rus, en el crac de estos días.

En estas jor­na­das de derrum­be de coti­za­cio­nes de accio­nes y bonos, mie­do a quie­bras cor­po­ra­ti­vas y peli­gro de inte­rrup­ción en la cade­na de abas­te­ci­mien­to mun­dial se inten­ta encon­trar el ori­gen de seme­jan­te crac en una eco­no­mía glo­ba­li­za­da que no deja de pro­me­ter ser par­tí­ci­pe de la cade­na de la feli­ci­dad.

Como en tan­tas otras gran­des cri­sis de la his­to­ria, la espe­cu­la­ción y la expan­sión desen­fre­na­da del cré­di­to son la raíz (la cau­sa remo­ta) de los impre­sio­nan­tes des­ba­ra­jus­tes de las finan­zas glo­ba­les, como bien lo expli­ca Char­les P. Kind­le­ber­ger en un libro de refe­ren­cia para estos días, Manías, páni­cos y cracs.

Esa cau­sa remo­ta deja al des­cu­bier­to la fra­gi­li­dad de la actual fase del capi­ta­lis­mo glo­ba­li­za­do domi­na­do por las finan­zas. En este crac ade­más no fue sólo el cré­di­to que exa­cer­bó la manía, sino que fue ali­men­ta­da por la des­re­gu­la­ción y la uti­li­za­ción de la inte­li­gen­cia arti­fi­cial (algo­rit­mos) en la ope­ra­to­ria bur­sá­til que lle­va­ron el fre­ne­sí espe­cu­la­ti­vo a nive­les nun­ca antes alcan­za­dos.

Bur­bu­jas

Las manías espe­cu­la­ti­vas y los pos­te­rio­res páni­cos se aso­cian con la irra­cio­na­li­dad gene­ral que domi­na en el mer­ca­do finan­cie­ro.

El exce­so espe­cu­la­ti­vo, al que se pue­de defi­nir en for­ma sen­ci­lla como manía, y la revul­sión a este exce­so en la for­ma de cri­sis, crac o páni­co demues­tra ser, si no inevi­ta­ble, al menos, his­tó­ri­ca­men­te común.

Antes de este esta­lli­do impac­tan­te, en 2008 explo­tó la bur­bu­ja de los cré­di­tos hipo­te­ca­rios sub­pri­me en Esta­dos Uni­dos, y entre 1997 y 2001 la ban­ca infló el nego­cio de empre­sas de Inter­net, bur­bu­ja de las pun­to­com que ter­mi­nó explo­tan­do y derrum­ban­do los pre­cios de las empre­sas tec­no­ló­gi­cas al nivel de 1996.

La deno­mi­na­da “nue­va eco­no­mía”, inte­gra­da por empre­sas de tele­co­mu­ni­ca­cio­nes, infor­má­ti­ca, bio­tec­no­lo­gía y de Inter­net, había ingre­sa­do en la manía espe­cu­la­ti­va como en su momen­to suce­dió con la apa­ri­ción del ferro­ca­rril en el siglo XIX.

El tren pro­vo­có una revo­lu­ción en la orga­ni­za­ción eco­nó­mi­ca y social, lo que lle­vó a muchos a soñar con ser millo­na­rios apos­tan­do a esa “nue­va era” que pro­me­tía la expan­sión del comer­cio a nive­les impen­sa­dos para la épo­ca. El tren pro­du­jo, efec­ti­va­men­te, una pro­fun­da trans­for­ma­ción, pero no sin antes pre­ci­pi­tar una fie­bre espe­cu­la­ti­va. En 1847, en Gran Bre­ta­ña con bonos de com­pa­ñías ferro­via­rias, y en 1856, en Esta­dos Uni­dos con terre­nos públi­cos lin­de­ros a supues­tas tra­zas ferro­via­rias. Ambas manías deri­va­ron en pro­fun­das cri­sis finan­cie­ras.

Las pun­to­com al ini­cio del nue­vo siglo o los ferro­ca­rri­les en el siglo XIX, los tuli­pa­nes en Holan­da en 1634, y más cer­ca la deu­da de paí­ses lati­no­ame­ri­ca­nos, fue­ron todas bur­bu­jas finan­cie­ras, como esta últi­ma que explo­tó con la pan­de­mia del coro­na­vi­rus, con un des­tino incier­to de cómo y cuán­do se sal­drá del actual caos glo­bal.

El mun­do es otro

La eco­no­mía argen­ti­na nece­si­ta gene­rar diques defen­si­vos no para evi­tar la cri­sis, sino para amor­ti­guar sus cos­tos inelu­di­bles. Dis­po­ner de una estra­te­gia con­tra­cí­cli­ca para dis­mi­nuir el impac­to de este nue­vo shock externo nega­ti­vo.

La hoja de ruta eco­nó­mi­ca de Alber­to Fer­nán­dez de hace una sema­na que­dó obso­le­ta. Ese camino con­sis­tía en lan­zar la pro­pues­ta de rees­truc­tu­ra­ción de la deu­da, avan­zar en una nego­cia­ción con acree­do­res para con­se­guir una ele­va­da adhe­sión y logra­da la «sos­te­ni­bi­li­dad» de la deu­da ini­ciar el pro­ce­so de recu­pe­ra­ción para salir de la rece­sión macris­ta.

Esa secuen­cia que era con­tro­ver­ti­da por­que no ase­gu­ra­ba un des­pe­gue de la eco­no­mía, hoy dejó de tener sen­ti­do. El cro­no­gra­ma y la pro­pues­ta ofi­cial de la rees­truc­tu­ra­ción pue­den seguir como esta­ban pla­nea­dos, pero una polí­ti­ca eco­nó­mi­ca expan­si­va no debe­ría que­dar en la sala de espe­ra.

La abrup­ta caí­da de las pari­da­des de los bonos a rees­truc­tu­rar no nece­sa­ria­men­te será un fac­tor favo­ra­ble en la nego­cia­ción con los acree­do­res. Pue­den apa­re­cer los fon­dos bui­tre para apro­ve­char esos pre­cios, pero ade­más títu­los de deu­da de otros paí­ses tam­bién caye­ron, y entre­gan mejo­res ren­di­mien­tos futu­ros sien­do acti­vos de menor ries­go. A la vez empeo­ró las pers­pec­ti­vas de que la eco­no­mía argen­ti­na pue­da cre­cer y gene­rar exce­den­tes fis­cal y comer­cial para garan­ti­zar los pagos futu­ros de la deu­da refi­nan­cia­da.

El con­tex­to mun­dial es otro y no adver­tir­lo es tan dañino como no adop­tar medi­das pre­ven­ti­vas para apla­nar la cur­va de pro­pa­ga­ción del virus.

Fon­do Mone­ta­rio

Dis­po­ner de medi­das expan­si­vas son reco­men­da­das has­ta por el FMI. En una serie de artícu­los espe­cí­fi­cos sobre el coro­na­vi­rus, publi­ca­do en el blog del orga­nis­mo, reco­mien­da polí­ti­cas fis­cal y mone­ta­ria acti­vas.

La eco­no­mis­ta Gita Gopi­nath publi­có en ese espa­cio de difu­sión del Fon­do el artícu­lo «Limi­tar las con­se­cuen­cias eco­nó­mi­cas del coro­na­vi­rus con gran­des polí­ti­cas diri­gi­das». Pro­po­ne fir­mes y sos­te­ni­das polí­ti­cas públi­cas. Acon­se­ja a gobier­nos que hoga­res y empre­sas afec­ta­dos por esta cri­sis debe­rían reci­bir del Esta­do trans­fe­ren­cias en efec­ti­vo, sub­si­dios al sala­rio y des­gra­va­cio­nes fis­ca­les. Esas medi­das apun­tan a ayu­dar a las per­so­nas a satis­fa­cer sus nece­si­da­des bási­cas y a las empre­sas a man­te­ner­se a flo­te.

Son con­se­jos diri­gi­dos a paí­ses cen­tra­les, pero eso no inhi­be que eco­no­mías peri­fé­ri­cas, como la argen­ti­na, no pue­dan adop­tar­los.

Gopi­nath des­ta­ca que esas polí­ti­cas tie­nen el obje­ti­vo de «evi­tar que una cri­sis tem­po­ral per­ju­di­que per­ma­nen­te­men­te a per­so­nas y empre­sas a tra­vés de la pér­di­da de empleos y quie­bras».

Con­tra­cí­cli­ca

Varios paí­ses están apli­can­do medi­das expan­si­vas des­de el sec­tor públi­co para que la ten­den­cia rece­si­va inevi­ta­ble no se con­vier­ta en una depre­sión o en una cri­sis pro­lon­ga­da. La deba­cle de 2008 es una ense­ñan­za cer­ca­na para no demo­rar la imple­men­ta­ción de polí­ti­cas acti­vas.

Las reac­cio­nes de los paí­ses son varias para apun­ta­lar la eco­no­mía. La Reser­va Fede­ral (ban­ca cen­tral de Esta­dos Uni­dos) redu­jo medio pun­to la tasa de inte­rés, con pers­pec­ti­vas de hacer otro ajus­te a la baja y puso a dis­po­si­ción del sis­te­ma finan­cie­ro 1,5 billo­nes de dóla­res; el Con­gre­so apro­bó un paque­te sani­ta­rio de 8300 millo­nes de dóla­res y el gobierno de Trump ade­lan­tó que habrá incen­ti­vos fis­ca­les para los sec­to­res pro­duc­ti­vos afec­ta­dos.

Es pro­ba­ble que haya muchas otras ini­cia­ti­vas para enfren­tar la cri­sis eco­nó­mi­ca y que serán coor­di­na­das con la Unión Euro­pea y con el res­to de los paí­ses del G‑20. Es lo que suce­dió en los dos años siguien­tes al crac de 2008, lo que evi­tó una gran depre­sión mun­dial.

Ita­lia exten­dió los pla­zos para pagar impues­tos a las empre­sas radi­ca­das en las áreas afec­ta­das y amplió el fon­do de com­ple­men­ta­ción sala­rial para tra­ba­ja­do­res des­em­plea­dos.

Corea del Sur dis­pu­so sub­si­dios al sala­rio para peque­ños comer­cios y aumen­tó las asig­na­cio­nes para cui­da­do del hogar.

Ale­ma­nia dis­pu­so una línea de cré­di­to «sin lími­tes» para las empre­sas para evi­tar pro­ble­mas de liqui­dez en su entra­ma­do pro­duc­ti­vo.

La titu­lar de la Comi­sión Euro­pea, Ursu­la von der Leyen, se com­pro­me­tió a adop­tar la «máxi­ma fle­xi­bi­li­dad» en las reglas pre­su­pues­ta­rias y en las ayu­das de Esta­do para auxi­liar a los paí­ses de la Unión Euro­pea ante el coro­na­vi­rus.

Gopi­nath recla­mó medi­das sus­tan­cia­les para apo­yar a la eco­no­mía duran­te la pan­de­mia, «man­te­nien­do intac­ta la red de rela­cio­nes eco­nó­mi­cas y finan­cie­ras entre tra­ba­ja­do­res y empre­sas, entre pres­ta­mis­tas y pres­ta­ta­rios, y entre pro­vee­do­res y usua­rios fina­les para que la acti­vi­dad se recu­pe­re una vez que el bro­te se des­va­nez­ca».

Otras cri­sis

La eco­no­mía argen­ti­na tie­ne ante­ce­den­tes cer­ca­nos para detec­tar cómo ha enfren­ta­do un shock externo nega­ti­vo y para iden­ti­fi­car cuá­les han sido los resul­ta­dos opues­tos según la for­ma de inter­ven­ción que hubo ante cada una de las cri­sis.

La de 1995, deno­mi­na­da Efec­to Tequi­la y pre­ci­pi­ta­da por la deba­cle finan­cie­ra mexi­ca­na a par­tir de la deva­lua­ción de la mone­da, no tuvo un pro­gra­ma de con­tin­gen­cia. Por el con­tra­rio, el gobierno de Car­los Menem con Domin­go Cava­llo como minis­tro de Eco­no­mía reafir­mó el plan de con­ver­ti­bi­li­dad.

El sal­do fue desas­tro­so: fuga de capi­ta­les, caí­da de casi 10 por cien­to de los depó­si­tos ban­ca­rios tota­les, quie­bra y fusión de más de 70 enti­da­des finan­cie­ras, el Pro­duc­to Interno Bru­to se des­plo­mó 4,4 por cien­to en 1995 y la tasa de des­ocu­pa­ción lle­gó a un pico de 18,6 por cien­to en mayo de ese año.

En cam­bio, la deba­cle de los cré­di­tos sub­pri­me en 2008, que se pre­ci­pi­tó con la caí­da de Leh­man Brothers y tuvo su epi­cen­tro en Esta­dos Uni­dos y Euro­pa, fue enfren­ta­da a nivel local con una serie de medi­das defen­si­vas. El gobierno de Cris­ti­na Fer­nán­dez de Kirch­ner con su minis­tro de Eco­no­mía Ama­do Bou­dou en 2009, quien antes había sido titu­lar de la Anses, dis­pu­só medi­das con­tra­cí­cli­cas que per­mi­tie­ron amor­ti­guar el derrum­be de los mer­ca­dos cen­tra­les.

La eco­no­mía cre­ció en 2009 ape­nas el 0,9 por cien­to, cuan­do venía galo­pan­do a tasas chi­nas, mien­tras que la tasa de des­em­pleo subió al 9,1 en el ter­cer tri­mes­tre del año por cien­to, un alza de casi 2 pun­tos por­cen­tua­les res­pec­to a 2008. La cri­sis tuvo su impac­to nega­ti­vo pero la estra­te­gia defen­si­va amor­ti­guó los cos­tos.

La medi­da este­lar en esos años fue la esta­ti­za­ción del sis­te­ma pre­vi­sio­nal mane­ja­do por las AFJP, recu­pe­ra­ción de recur­sos públi­cos que per­mi­tió ampliar la cober­tu­ra social y cana­li­zar fon­dos (con el FGS-Anses) a la acti­vi­dad pro­duc­ti­va. Se agre­gó lue­go la ley que dis­pu­so la fór­mu­la de movi­li­dad jubi­la­to­ria que impli­có un per­sis­ten­te aumen­to de los habe­res en tér­mi­nos reales.

Esas medi­das jun­to a la expan­sión fis­cal y mone­ta­ria per­mi­tie­ron que la eco­no­mía argen­ti­na sufrie­ra mucho menos que la de otros paí­ses de la región la cri­sis finan­cie­ra de 2008.

Tram­pa

La mayor vul­ne­ra­bi­li­dad de la eco­no­mía argen­ti­na fren­te a la pan­de­mia es par­te de la pesa­da heren­cia deja­da por Mau­ri­cio Macri. Ese esta­do de situa­ción no es res­pon­sa­bi­li­dad de Alber­to Fer­nán­dez, pero sí lo es enfren­tar sin inhi­bi­cio­nes con­ser­va­do­ras esta cri­sis, agra­va­da por la tram­pa de la deu­da, y uti­li­zar las herra­mien­tas de inter­ven­ción que dis­po­ne el Esta­do.

Que­dar atra­pa­do de la pru­den­cia para ganar el favor del esta­blish­ment o de un ilu­so­rio equi­li­brio entre intere­ses eco­nó­mi­cos anta­gó­ni­cos es un camino a tran­si­tar poco reco­men­da­ble. Podía ser una opción polí­ti­ca en otro con­tex­to, como el que había has­ta antes de la pan­de­mia, pero aho­ra se requie­re de otra orien­ta­ción para no regre­sar la eco­no­mía al sen­de­ro del pre­ci­pi­cio.

Las pre­vi­si­bles y repe­ti­das obser­va­cio­nes de eco­no­mis­tas orto­do­xos y hete­ro­do­xos con­ser­va­do­res a la mayor inter­ven­ción esta­tal en la eco­no­mía pue­den ser envia­das a cua­ren­te­na.

Es una acti­tud higié­ni­ca nece­sa­ria para que ese virus no siga con­ta­mi­nan­do con crí­ti­cas a medi­das de emer­gen­cia, como el con­trol de pre­cios, aumen­to del gas­to públi­co y expan­sión mone­ta­ria. Esos eco­no­mis­tas son tan tóxi­cos que salie­ron a cues­tio­nar la fija­ción de pre­cios máxi­mos para el alcohol en gel.

Es cier­to que es difí­cil pre­de­cir cuál será la mag­ni­tud de la cri­sis, pero que exis­te y que será impor­tan­te no hay dudas, y su pro­fun­di­dad depen­de­rá en par­te de la cali­dad de la res­pues­ta polí­ti­ca que se dará en el fren­te eco­nó­mi­co.

*Fuen­te: Canal Abierto/​Infonews/​Página12/​Infobae/​Agen­cias


Itu­rria /​Fuen­te

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