Uru­guay. Asu­mió el dere­chis­ta Laca­lle Pou /​El refe­ren­te del Fren­te Amplio decla­ró que «apos­ta­rán al diá­lo­go cons­truc­ti­vo»

1 mar­zo 2020

Dis­cur­so de Laca­lle Pou al asu­mir el car­go:

Que­ri­da fami­lia, madre, her­ma­nos, Loli, Luis, Vio­le­ta y Manue­la, fuen­te de amor y sos­ten per­ma­nen­te. Ami­gos y ami­gas, uru­gua­yos todos en cual­quier ciu­dad, en cual­quier pue­blo y en el medio de la cam­pa­ña

Por
sép­ti­ma vez con­se­cu­ti­va el Uru­guay se apres­ta a vivir un cam­bio de man­do
entre dos pre­si­den­tes elec­tos por el pue­blo. Los ocho pre­si­den­tes de la
vuel­ta a la demo­cra­cia han cum­pli­do su man­da­to. Tres par­ti­dos polí­ti­cos
dis­tin­tos se han suce­di­do en el ejer­ci­cio del Poder Eje­cu­ti­vo y a lo
lar­go de estos últi­mos 35 años la Cons­ti­tu­ción ha teni­do ple­na vigen­cia.
Hemos sido reco­no­ci­dos como una de las demo­cra­cias más ple­nas del
mun­do.

Somos
here­de­ros de una lar­ga his­to­ria y tene­mos la res­pon­sa­bi­li­dad de cui­dar­la
y con­ti­nuar­la. Uru­guay, nues­tro país, noso­tros. Somos una gran nación
cons­trui­da por mucha gen­te de muchas ideo­lo­gías aun antes de ser Esta­do.
Somos cons­cien­tes de esto y por eso sen­ti­mos una enor­me res­pon­sa­bi­li­dad
sobre nues­tros hom­bros. En demo­cra­cia a los gober­nan­tes los eli­gen, los
exi­gen y los cam­bia la gen­te. Por esta razón, la base últi­ma y
fun­da­men­tal es una ciu­da­da­nía com­pro­me­ti­da y res­pon­sa­ble que ejer­ce sus
dere­chos y asu­me sus obli­ga­cio­nes. A la demo­cra­cia uru­gua­ya la
cons­tru­yen quie­nes votan cada cin­co años eli­gien­do libre y de mane­ra
sobe­ra­na a quie­nes van a repre­sen­tar­los. Lo cons­tru­yen los mili­tan­tes
polí­ti­cos y socia­les que dejan tiem­po de su vida para la cau­sa común. Lo
cons­tru­yen los pro­fe­sio­na­les de la comu­ni­ca­ción que nos sumi­nis­tran
infor­ma­ción y ali­men­tan el deba­te públi­co. La cons­tru­yen los docen­tes
que ayu­dan a las nue­vas gene­ra­cio­nes a ejer­cer ciu­da­da­nía y per­se­guir
sus pro­yec­tos per­so­na­les. La cons­tru­yen tam­bién los inte­lec­tua­les y los
agen­tes cul­tu­ra­les que nos ayu­dan a enten­der el sen­ti­do pro­fun­do de
nues­tras deci­sio­nes. La cons­tru­yen quie­nes tra­ba­jan, quie­nes empren­den,
quie­nes pro­du­cen, quie­nes comer­cian, por­que ellos son los que ase­gu­ran
la base mate­rial nece­sa­ria para que poda­mos cum­plir nues­tros sue­ños de
liber­tad, jus­ti­cia y opor­tu­ni­da­des. La cons­tru­yen los fun­cio­na­rios
públi­cos en cada rin­cón del país, que ayu­dan a sos­te­ner esa gran
estruc­tu­ra que es el Esta­do que debe estar al ser­vi­cio de la gen­te. La
cons­tru­yen los poli­cías que man­tie­nen el orden y los mili­ta­res que
cum­plen sus fun­cio­nes en estric­to res­pe­to al poder civil.

Hay que
tener siem­pre pre­sen­te que somos inqui­li­nos del poder, inqui­li­nos
tran­si­to­rios. Debe­mos recor­dar que somos los emplea­dos de los
ciu­da­da­nos, y esta­mos para ser­vir­los. La polí­ti­ca y el gobierno son al
fin y al cabo eso, ser­vi­cio, y por eso el gobierno que hoy empie­za
pre­ten­de con sus emplea­do­res, tener una rela­ción trans­pa­ren­te de
comu­ni­ca­ción cons­tan­te para poder gene­rar con­fian­za.

Hoy
esta­mos ante un momen­to de cam­bio polí­ti­co, es la pri­me­ra vez en la
his­to­ria que el gobierno será ejer­ci­do por una coa­li­ción com­pues­ta de
cin­co par­ti­dos polí­ti­cos. Y obvia­men­te como todo lo nue­vo gene­ra
incer­ti­dum­bres, y se hace camino al andar. Son los ciu­da­da­nos los que
empie­zan los cam­bios, y ese comien­zo se mani­fies­ta en una volun­tad
popu­lar y la depo­si­ta sobre los hom­bros de los polí­ti­cos. Esta vez la
ciu­da­da­nía nos dio un men­sa­je cla­ro, con­tun­den­te. Dijo: es nece­sa­rio un
cam­bio, pero un cam­bio acom­pa­ña­do de acuer­dos, es hora enton­ces de
cum­plir con la volun­tad popu­lar. Se ter­mi­nan hoy los tiem­pos de los
dis­cur­sos. Por supues­to que el dia­lo­go cons­tan­te con, los par­ti­dos
polí­ti­cos que no for­man par­te de nues­tro gobierno y con todas las
orga­ni­za­cio­nes civi­les, pero en segui­da del diá­lo­go, la acción.

Si la gen­te eli­gió un cam­bio es para la acción y la trans­for­ma­ción de la que nos vamos a hacer car­go.

Hace
mucho tiem­po que quien habla sos­tie­ne —y creo repre­sen­tar al res­to de
los miem­bros del gobierno— que no tene­mos com­ple­jos refun­da­cio­na­les. Que
aquí no se tra­ta en la trans­mi­sión de man­do tie­rra arra­sa­da. Hici­mos
cam­pa­ña de una mane­ra y lo vamos a prac­ti­car en el gobierno. Nos nega­mos
a que esta eta­pa sea cam­biar una mitad de la socie­dad por otra. La
unión es lo que nos piden los uru­gua­yos.

Y por eso esta­mos aquí,
para con­ti­nuar lo que se hizo bien. Para corre­gir lo que se hizo mal. Y
sobre todo para hacer lo que no se supo o no se qui­so hacer en estos
años. Suma­do a eso en este cam­bio de épo­ca en el cual la trans­for­ma­ción
cons­tan­te nos obli­ga al desa­fío de acom­pa­ñar­la e inclu­so tra­tar de
ade­lan­tar­se.

El gobierno que hoy comien­za car­ga con un
com­pro­mi­so elec­to­ral, que es un con­tra­to con los orien­ta­les. Es un
con­tra­to basa­do en un diag­nós­ti­co de la reali­dad nacio­nal, y ade­más un
con­jun­to de medi­das con­cre­tas que ofre­ci­mos a la ciu­da­da­nía. En ese
entorno, es que lamen­ta­ble­men­te la situa­ción eco­nó­mi­ca se ha
dete­rio­ra­do, la inver­sión ha baja­do y más de 50.000 uru­gua­yos han
per­di­do su empleo. Este es un pro­ble­ma de la socie­dad por supues­to, pero
tam­bién una tra­ge­dia indi­vi­dual y fami­liar para muchos uru­gua­yos. La
cifra de des­em­pleo es la más alta en los últi­mos años. Debe­mos actuar
sobre los cos­tos de pro­du­cir, comer­ciar, indus­tria­li­zar y pres­tar
ser­vi­cios. Debe­mos ini­ciar urgen­te­men­te una recu­pe­ra­ción de la
com­pe­ti­ti­vi­dad nacio­nal. Por eso tene­mos un com­pro­mi­so inelu­di­ble con
mejo­rar la cali­dad y el pre­cio de los ser­vi­cios públi­cos, de orde­nar
ade­cua­da­men­te los recur­sos huma­nos del Esta­do, de gene­rar apo­yo direc­to a
las micro-peque­ñas empre­sas y de gene­rar aper­tu­ra de mer­ca­do en mejo­res
con­di­cio­nes para nues­tros bie­nes.

Al mis­mo tiem­po debe­mos
mejo­rar la situa­ción fis­cal, esta luce muy dete­rio­ra­da. El défi­cit
fis­cal de nues­tro país es el más alto en los últi­mos 30 años y todos
sabe­mos aquí que el ciu­da­dano ya ha hecho el esfuer­zo, un esfuer­zo
gran­de para sos­te­ner el gas­to públi­co y el apa­ra­to esta­tal. Este
gobierno tie­ne un com­pro­mi­so de mane­jar­se de mane­ra aus­te­ra. Cui­da­re­mos
cada peso de los con­tri­bu­yen­tes. Por esta razón, des­de el ini­cio del
perio­do impul­sa­re­mos una ver­da­de­ra regla fis­cal. Ade­más crea­re­mos la
Agen­cia de Eva­lua­ción y Moni­to­reo de las polí­ti­cas públi­cas, que ayu­da­rá
al segui­mien­to de pro­ce­sos en tiem­po real para opti­mi­zar y corre­gir
even­tual­men­te los mis­mos.

Por otra par­te, es inmi­nen­te una
refor­ma de la segu­ri­dad social. El gobierno salien­te defi­nió su
urgen­cia, pero no la acción. Y nos com­pro­me­te­mos a la bre­ve­dad de
con­vo­car a todos los par­ti­dos polí­ti­cos, a toda la socie­dad civil y a
los téc­ni­cos idó­neos en la mate­ria, para urgen­te­men­te tenien­do en cuen­ta
le expec­ta­ti­va y la cali­dad de vida moder­nas, hacer del sis­te­ma de
segu­ri­dad social un sis­te­ma sos­te­ni­ble.

Nues­tro país atra­vie­sa
por una cri­sis de segu­ri­dad huma­na. No tene­mos dudas que esta­mos ante
una emer­gen­cia. El pre­su­pues­to en segu­ri­dad públi­ca se ha mul­ti­pli­ca­do
por cua­tro des­de el año 2005, y a pesar del enor­me gas­to, el dete­rio­ro
es cada día mayor. Por esto es que maña­na mis­mo como lo diji­mos duran­te
la cam­pa­ña, con­jun­ta­men­te con el minis­tro del inte­rior en la Torre
Eje­cu­ti­va a las 9 de la maña­na, con­vo­ca­re­mos a todas las jerar­quías
poli­cia­les del país para dar­le ins­truc­cio­nes cla­ras res­pec­to a la
estra­te­gia y tác­ti­ca que vamos a lle­var ade­lan­te para cui­dar a la enor­me
mayo­ría de los uru­gua­yos que se sien­ten des­pro­te­gi­dos.

El
gobierno pre­ten­de intro­du­cir cam­bios en mate­ria penal, de pro­ce­di­mien­to
penal, y en las herra­mien­tas al alcan­ce de la poli­cía. Apo­yo legal y
apo­yo moral a los uni­for­ma­dos de azul. Vamos a cui­dar a los que nos
cui­dan.

No
esta­mos dis­pues­tos a ceder terri­to­rio a la delin­cuen­cia, al
nar­co­trá­fi­co, y vamos a per­se­guir el abi­gea­to que deso­la gran par­te del
inte­rior de nues­tro país. Vamos a recu­pe­rar el con­trol de cada rin­cón de
nues­tra patria, y tam­bién de las cár­ce­les; por supues­to que en el
cen­tro y en el fon­do están allí las cau­sas de la exclu­sión social.

Hace
muchos años que enfren­to una bata­lla con Hob­bes, por­que no doy el bra­zo
a tor­cer: el hom­bre no es el lobo del hom­bre, el hom­bre es un ser que
vive en paz y debe de cui­dar a sus seme­jan­tes. Lo que sí es cier­to es
que atra­ve­sa­mos en muchos luga­res de nues­tro país, pro­ce­sos de ano­mia en
el cual la ausen­cia o con­flic­to de nor­mas de algu­na mane­ra dis­tor­sio­na
las rela­cio­nes pací­fi­cas.

Estos años han sido tam­bién un perio­do
de retro­ce­so en nues­tra ense­ñan­za. Pese a las gran­des can­ti­da­des de
dine­ro inver­ti­do, nues­tro país pasó de estar a la van­guar­dia de Amé­ri­ca
Lati­na, a estar entre los más atra­sa­dos en el por­cen­ta­je de jóve­nes que
cul­mi­nan la edu­ca­ción media. A esto se suma que no hemos podi­do mejo­rar
la cali­dad del apren­di­za­je de aque­llos que siguen asis­tien­do a cla­se, y
la fal­ta de bue­nos resul­ta­dos en la edu­ca­ción se con­vier­te rápi­da­men­te
en una frac­tu­ra social. Quie­nes no acce­den a una edu­ca­ción de cali­dad,
no ten­drán opor­tu­ni­dad de tra­ba­jos de cali­dad en el futu­ro pró­xi­mo. Y
por eso como lo diji­mos en cam­pa­ña elec­to­ral, como lo mani­fes­ta­mos en el
borra­dor de la Ley de Urgen­te Con­si­de­ra­ción, vamos a pro­po­ner un cam­bio
en la gober­na­ción de la edu­ca­ción para hacer­la más ágil y efec­ti­va. Con
las nue­vas auto­ri­da­des de la edu­ca­ción vamos a impul­sar cam­bios en el
fun­cio­na­mien­to coti­diano de los cen­tros de ense­ñan­za, para así
for­ta­le­cer autén­ti­cas comu­ni­da­des edu­ca­ti­vas. Para eso hay que tra­ba­jar
en el invo­lu­cra­mien­to de docen­tes, alum­nos, fami­lias y la comu­ni­dad
local. Es inelu­di­ble el com­pro­mi­so de que cada alumno con­si­ga supe­rar
debi­li­da­des pre­exis­ten­tes para poder gene­rar un hori­zon­te de
opor­tu­ni­da­des. Debe haber un cam­bio en la currí­cu­la y al mis­mo tiem­po
inno­var en mate­ria de méto­dos y moda­li­da­des de super­vi­sión, todo esto
por supues­to se va a lle­var ade­lan­te en el más estric­to res­pe­to dela
auto­no­mía de los entes de la ense­ñan­za.

Rela­cio­na­do con el tema
edu­ca­ti­vo Uru­guay tie­ne un enor­me desa­fío en lo que refie­re a
inno­va­ción, tan­to el Esta­do como el sec­tor pri­va­do han hecho un camino
intere­san­te. Esta­mos nece­si­tan­do un sal­to cua­li­ta­ti­vo y cuan­ti­ta­ti­vo en
este tema. 

Las tec­no­lo­gías de la infor­ma­ción y la comu­ni­ca­ción
están pre­sen­tes en cual­quier acti­vi­dad de nues­tras vidas. Aun en las más
bási­cas, como el sec­tor agro­pe­cua­rio, don­de el valor agre­ga­do muchas
veces tie­ne un com­po­nen­te inno­va­dor. Tene­mos un sue­ño que no está lejos
de con­ver­tir­se en reali­dad, que es con­ver­tir a nues­tro país en un cen­tro
inter­na­cio­nal de for­ma­ción e inver­sión en las TICS. En ese sen­ti­do
debe­mos como lo decía­mos ante­rior­men­te modi­fi­car la currí­cu­la edu­ca­ti­va
con la intro­duc­ción fun­da­men­tal de habi­li­da­des y cono­ci­mien­tos en
cuen­cia, tec­no­lo­gía, inge­nie­ría y mate­má­ti­cas. Y al mis­mo tiem­po aún más
impul­sar las carre­ras ter­cia­rias. rela­cio­na­das a la cien­cia, la
inves­ti­ga­ción y la tec­no­lo­gía. 

Sabe­mos
que hay una posi­bi­li­dad inmi­nen­te que uni­ver­si­da­des del mun­do ven­gan a
com­ple­men­tar el sis­te­ma edu­ca­ti­vo en esta mate­ria. Tec­no­lo­gía,
infor­ma­ción y comu­ni­ca­ción que pue­den sig­ni­fi­car un fuer­te apo­yo para la
nece­sa­ria des­cen­tra­li­za­ción demo­grá­fi­ca y eco­nó­mi­ca de nues­tro país. 

Uru­guay
pade­ce un des­equi­li­brio pobla­cio­nal entre las zonas metro­po­li­ta­nas y el
res­to del país agra­ván­do­se este mis­mo en otros luga­res. Cla­ra­men­te esta
migra­ción tie­ne un con­te­ni­do eco­nó­mi­co, un com­po­nen­te edu­ca­ti­vo y
sani­ta­rio suma­do al con­fort nece­sa­rio para esta épo­ca. Nues­tro gobierno
va a poten­ciar todos los ins­tru­men­tos que ten­ga al alcan­ce para
esti­mu­lar la radi­ca­ción de inver­sio­nes en el inte­rior del país.

Al mis­mo
tiem­po tene­mos un com­pro­mi­so de for­ta­le­cer la red edu­ca­ti­va, con­tan­do
para ello con las for­mas tra­di­cio­na­les y con la herra­mien­ta de la
edu­ca­ción a dis­tan­cia. El cen­tra­lis­mo está dado tam­bién por el sis­te­ma
de trans­por­te y logís­ti­ca en nues­tro país. En ese sen­ti­do esta­mos
con­ven­ci­dos que un sis­te­ma nacio­nal de puer­tos que ten­ga en cuen­ta las
for­ta­le­zas y nece­si­da­des, va a ayu­dar a este desa­rro­llo de dis­tin­tas
regio­nes.

Esta­mos com­pro­me­ti­dos con hacer via­ble la hidro­vía del
río Uru­guay, que va a gene­rar fuer­te ali­vio en el cos­to del tras­la­do de
bie­nes. No des­car­ta­mos tam­po­co la posi­bi­li­dad del puer­to en el este del
país uti­li­zan­do ríos y lagu­nas así como tam­po­co que­re­mos des­apro­ve­char
el puer­to de La Palo­ma en Rocha. Con el debi­do ana­li­sis del trán­si­to
futu­ro de mer­ca­de­rías y apos­tan­do al estí­mu­lo de algu­nas zonas del país
tene­mos el com­pro­mi­so de fota­le­cer algu­nos ejes via­les, como por ejem­plo
el de la ruta seis.

Nues­tro gobierno tie­ne asu­mi­do un com­pro­mi­so
cla­ro con cer­ca de 190.000 uru­gua­yos que a pesar de la bonan­za
eco­nó­mi­ca de estos años viven en asen­ta­mien­tos. Sabe­mos que este tema no
se resuel­ve en cin­co años, pero es fun­da­men­tal mejo­rar y ace­le­rar las
situa­cio­nes habi­ta­cio­na­les para estas fami­lias. La vivien­da popu­lar va a
tener prio­ri­dad en nues­tra ges­tión, recu­rrien­do a todos los meca­nis­mos
lega­les y téc­ni­cas de cons­truc­ción que ten­ga­mos a nues­tro alcan­ce.

El
gobierno asu­me hoy un com­pro­mi­so éti­co con las gene­ra­cio­nes actua­les y
futu­ras. No pode­mos seguir miran­do para el cos­ta­do mien­tras nues­tro
medio ambien­te con­ti­núa dete­rio­rán­do­se. Vamos a jerar­qui­zar el tema
crean­do un minis­te­rio espe­cí­fi­co, vamos a ace­le­rar la pues­ta en prác­ti­ca
de pro­ce­so ami­ga­ble con el eco­sis­te­ma. Pre­mia­re­mos a los que ayu­dan a
miti­gar la acción huma­na y sere­mos seve­ros con aque­llos que con­ta­mi­nan
el ambien­te. Urge tener un diag­nós­ti­co aca­ba­do de la cali­dad de nues­tras
aguas. Y actuar en con­se­cuen­cia.

No
quie­ro dejar pasar el día sin refe­rir­me al Uru­guay inter­na­cio­nal. A las
rela­cio­nes exte­rio­res. Este mun­do en el cual el dina­mis­mo moderno, la
polí­ti­ca media cla­ra­men­te entre la ofer­ta y la deman­da nos obli­ga a
actuar rápi­do y cla­ro. Hay que for­ta­le­cer la región, el Mer­co­sur, y al
mis­mo tiem­po lograr fle­xi­bi­li­zar el blo­que para que cada socio pue­da
avan­zar en pro­ce­sos bila­te­ra­les con otros paí­ses. Debe­mos ter­mi­nar los
pro­ce­sos e inter­na­li­zar el tra­ta­do fir­ma­do por Uru­guay y el Mer­co­sur con
la Unión Euro­pea. Los pro­ce­sos ini­cia­dos deben de ter­mi­nar­se, si no se
ter­mi­nan gene­ran des­crei­mien­to. No debe impor­tar el signo polí­ti­co de
cada uno de los miem­bros del Mer­co­sur. Para afian­zar nues­tros intere­ses
en común debe­mos de dejar­lo de lado, redu­ci­dos a las cues­tio­nes
par­ti­cu­la­res de cada país. Si deja­mos de lado estas cues­tio­nes
ideo­ló­gi­cas que nos pue­den dife­ren­ciar, el blo­que se va a for­ta­le­cer en
el con­cier­to inter­na­cio­nal.

Seño­ras y seño­res, hoy asu­me un
gobierno, un pre­si­den­te que se com­pro­me­te a res­pe­tar el dere­cho de
todos. El dere­cho de quie­nes tie­nen sim­pa­tía por nues­tro gobierno y el
de aque­llos que hubie­ran pre­fe­ri­do que gober­na­ran otros. Los dere­chos de
quie­nes viven de su tra­ba­jo y los dere­chos de quie­nes gene­ran esos
pues­tos de tra­ba­jo. Los dere­chos de hom­bres y muje­res de dis­tin­tas
creen­cias y orien­ta­cio­nes sexua­les. Los dere­chos de quie­nes están pre­sos
y los dere­chos de quie­nes se ven ame­na­za­dos o son víc­ti­ma de deli­to.
Por supues­to que tam­bién los dere­chos de aque­llos que com­ba­ten el
cri­men. Los dere­chos de aque­llos que no se ani­man a dejar su casa sola y
los de quie­nes no tie­nen una casa para vivir. Los dere­chos de aque­llos
que se unen para recla­mar en orga­ni­za­cio­nes de tra­ba­ja­do­res o
empre­sa­rios, y los dere­chos de aque­llos que lamen­ta­ble­men­te no tie­ne
voz. Los dere­chos de aque­llos que sufren estre­chez en la vejez y los de
quie­nes aho­rran para no sufrir­la. Los dere­chos de aque­llos que pade­cen
una dis­ca­pa­ci­dad y los de su fami­lia para poder aten­der­los.

A un
país a nues­tro país lo hace gran­de su gen­te. Le corres­pon­de al gobierno
gene­rar herra­mien­tas, opor­tu­ni­da­des, ser jus­to y ase­gu­rar la
con­vi­ven­cia pací­fi­ca. Den­tro de cin­co años podrán eva­luar los uru­gua­yos
nues­tro desem­pe­ño. Esta­mos con­ven­ci­dos que si al final del perio­do los
uru­gua­yos son más libres, habre­mos hecho bien las cosas. De lo con­tra­rio
habre­mos falla­do en lo esen­cial.

Per­mí­tan­me enton­ces invi­tar­los
a tra­ba­jar por la liber­tad en todas sus for­mas, la liber­tad de poder
vivir en paz, la liber­tad de poder ele­gir un tra­ba­jo digno, la liber­tad
de poder dar­le un techo a la fami­lia, la liber­tad de poder per­se­guir los
sue­ños per­so­na­les por­que se cuen­ta con las herra­mien­tas para hacer­lo,
al liber­tad de expre­sar las ideas de cada uno sin temor a ser hos­ti­ga­do
por quie­nes pien­san dis­tin­to. La liber­tad de crear, de inno­var, de
empren­der y de ten­der a la exce­len­cia. La liber­tad de cri­ti­car al
gobierno cuan­do se lo merez­ca. La liber­tad de bus­car la feli­ci­dad de
cada uno de noso­tros, por los cami­nos que cada uno eli­ja reco­rrer. Esta
es la tarea del gobierno que hoy empie­za. Y con­du­cir esa tarea es la
fun­ción del pre­si­den­te dela Repú­bli­ca. Nos hemos pre­pa­ra­do para este
desa­fío. Lo asu­mi­mos con con­cien­cia y tam­bién con mucha con­fian­za. Lle­gó
la hora de hacer­nos car­go, lle­gó la hora de hacer­me car­go. Viva la
patria

Un gru­po de dere­chis­tas uru­gua­yos ova­cio­na­ron a Bol­so­na­ro

El pre­si­den­te bra­si­le­ño se acer­có a mani­fes­tan­tes que ento­na­ban el cán­ti­co «Bol­so­na­ro, Bol­so­na­ro, Bol­so­na­ro».

Jair
Bol­so­na­ro, pre­si­den­te de Bra­sil, fue ova­cio­na­do en las afue­ras del
Pala­cio Legis­la­ti­vo poco antes de que Luis Laca­lle Pou y Bea­triz Argi­món
arri­ba­ran para ser inves­ti­dos como pre­si­den­te y vice­pre­si­den­ta de la
Repú­bli­ca, res­pec­ti­va­men­te.

Antes de entrar, Bol­so­na­ro se acer­có a mani­fes­tan­tes que espe­ra­ban por fue­ra del valla­do al gri­to de «Bol­so­na­ro, Bol­so­na­ro, Bol­so­na­ro» y ondeó una ban­de­ra uru­gua­ya, según publi­có el man­da­ta­rio en su cuen­ta de Twit­ter.

asuncion-lp (2)
asuncion-lp (9)
asuncion-lp (3)
El dic­ta­dor Sebas­tián Piñe­ra, otro de los visi­tan­tes para apo­yar a Laca­lle Pou
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Laca­lle padre, de este mode­lo dere­chis­ta vie­ne el hijo
El ex coman­dan­te del Ejér­ci­to del gobierno del Fren­te Amplio, Gui­do Mani­ni Ríos: un hom­bre defi­ni­do por la mano dura y las ideas del fas­cis­mo «a la uru­gua­ya»

El fren­team­plis­ta Mar­tí­nez ante la asun­ción de Laca­lle: «Apos­ta­re­mos al diá­lo­go cons­truc­ti­vo»

El excan­di­da­to a la
pre­si­den­cia por el Fren­te Amplio y actual can­di­da­to a la Inten­den­cia de
Mon­te­vi­deo se expre­só a tra­vés de Twit­ter.

01 mar­zo 2020

Daniel Martínez. Foto: Marcelo Bonjour

Daniel Mar­tí­nez. Foto: Mar­ce­lo Bon­jour

El aho­ra can­di­da­to a la inten­den­cia de Mon­te­vi­deo y ex con­trin­can­te de Luis Laca­lle Pou a la pre­si­den­cia, Daniel Mar­tí­nez, se expre­só a tra­vés de Twit­ter sobre la asun­ción del nue­vo gobierno.

«Siem­pre apos­ta­re­mos por el diá­lo­go cons­truc­ti­vo,
pero sin aban­do­nar nues­tros idea­les pro­gre­sis­tas. Valo­ra­mos con más
fuer­za que nun­ca la demo­cra­cia y la ins­ti­tu­cio­na­li­dad. Salu­da­mos al
nue­vo gobierno y segui­re­mos tra­ba­jan­do por la jus­ti­cia social para
cons­truir el mejor Uru­guay».

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