Juan­jo Bas­te­rra: «Siem­pre lo he teni­do cla­ro, la lucha debe estar en la calle, por­que eso es lo que se ve y es lo que jode a los empre­sa­rios y a sus gober­nan­tes sumi­sos»

Juan­jo Bas­te­rra es un vete­rano perio­dis­ta vas­co, des­de hace muchos años cono­ci­do por su pro­fun­do cono­ci­mien­to de la reali­dad vas­ca en su ver­tien­te labo­ral y social. Se pue­de decir sin temor a exa­ge­rar que esta­mos ante una auto­ri­dad en esta mate­ria.

Des­de antes del verano los sin­di­ca­tos han veni­do comen­tan­do que era muy pro­ba­ble que ten­dría­mos un «oto­ño calien­te» en Eus­kal Herria en el terreno labo­ral y si como mues­tra vale un botón ahí está el con­flic­to del metal que algún sin­di­ca­to ha lle­ga­do a hablar de huel­ga his­tó­ri­ca.

Como comu­nis­ta me ha pare­ci­do intere­san­te char­lar con Juan­jo de estos temas.

Ando­ni Base­rri­go­rri: Juan­jo, la pri­me­ra cues­tión, his­tó­ri­ca­men­te el PNV, nos ha veni­do hablan­do del «oasis vas­co» en el sen­ti­do que por aquí las cosas fun­cio­na­ban mejor en el terreno labo­ral y con menos índi­ces de corrup­ción. ¿Has­ta qué pun­to es cier­ta esta afir­ma­ción?

Juan­jo Bas­te­rra: Vaya­mos por par­tes. La reali­dad es que el «oasis vas­co» solo bene­fi­cia a la eli­te eco­nó­mi­ca y deja al mar­gen al pue­blo tra­ba­ja­dor. En ese sen­ti­do, los datos son inquie­tan­tes, sin duda. Te pue­do ade­lan­tar que la Comu­ni­dad Auto­nó­mi­ca Vas­ca (CAV) nun­ca ha teni­do tan­ta rique­za como en este momen­to. Aho­ra nos encon­tra­mos en una fase decre­cien­te de la eco­no­mía, pero la reali­dad es que solo mejo­ró en estos años atrás a favor de la eli­te. De hecho, las gran­des for­tu­nas, es decir, las per­so­nas que dis­po­nen a títu­lo per­so­nal de un patri­mo­nio para inver­tir igual o supe­rior a un millón de dóla­res, han aumen­ta­do en el Esta­do espa­ñol un 76,47% des­de 2008, al pasar de 127.100 a 224.300 en 2018. Lo que para la mayo­ría era cri­sis y una situa­ción crí­ti­ca para esta mino­ría era lo con­tra­rio. No hay datos con­cre­tos para la CAV. Hay que recor­dar, como un día me dijo un ex alto diri­gen­te de la Dipu­tación de Ara­ba, que en Eus­ka­di los más adi­ne­ra­dos ganan por enci­ma de entre un 15% y un 20% sobre el res­to del Esta­do espa­ñol, gra­cias al Con­cier­to Eco­nó­mi­co que, evi­den­te­men­te, bene­fi­cia a quie­nes más tie­nen.

Como había ade­lan­ta­do, nun­ca la CAV (Eus­ka­di) había gene­ra­do tan­ta rique­za. Si nos fija­mos en el medi­dor ofi­cial de la mis­ma, como es el pro­duc­to inte­rior bru­to (PIB), des­de el cam­bio de siglo (2000) has­ta 2018, que son los datos cerra­dos, cre­ció un 82,64% y entre 2008, ini­cio de la cri­sis, un 12%, mien­tras que la remu­ne­ra­ción de los asa­la­ria­dos del 2000 al 2017, últi­mo dato dis­po­ni­ble, cre­ció solo un 26,72%, casi cua­tro veces menos que la rique­za. Y entre 2008 a 2017, un 5,05%, menos de la mitad de la rique­za gene­ra­da. Por lo tan­to, como con­clu­sión que todos nos ima­gi­na­mos, el sis­te­ma capitalista/​neoliberal se que­da siem­pre con la par­te mayor de la tar­ta. De hecho, en la CAV, un 1,6% de la pobla­ción posee el 44,6% de la rique­za.

Si ese extre­mo de la balan­za, la de los ricos, está en alza, el otro está a la baja pese a esa cre­cien­te rique­za. El paro afec­ta a 113.634 per­so­nas en la CAV, aun­que lle­ga a 123.443 per­so­nas en lo que se con­si­de­ra paro real, es decir que inclu­ye a deman­dan­tes de empleo no ocu­pa­dos, pero que no se regis­tran en la lis­ta de paro por diver­sos moti­vos. El prin­ci­pal, por­que estar ins­cri­to no te garan­ti­za un empleo remu­ne­ra­do. A la vez se com­prue­ba que hay toda­vía 73.300 per­so­nas ocu­pa­das menos que al ini­cio de la cri­sis en 2008. El sec­tor indus­trial cuen­ta con 50.500 per­so­nas menos; la Cons­truc­ción, 38.500 per­so­nas menos y 3.700 menos en Agri­cul­tu­ra y Pes­ca. Solo cre­ció en 19.500 per­so­nas en el sec­tor Ser­vi­cios, don­de la pre­ca­rie­dad y los bajos sala­rios están a la orden del día. Me pre­gun­tas por el «oasis vas­co». Ese solo exis­te en las men­tes de nues­tros sumi­sos gober­nan­tes que lan­zan a la socie­dad un espe­jis­mo para que no pien­se y, sobre todo, no actúe. Cla­ro, con la con­ni­ven­cia de la mayo­ría los medios de comu­ni­ca­ción.

He deja­do para el final, el tema de la pobre­za. Por­que si la ava­ri­cia de unos pocos está lle­nan­do sus bol­si­llos como nun­ca lo habían hecho, la pobre­za y la exclu­sión aumen­tan. Es ver­dad, no solo en la CAV, sino tam­bién en Euro­pa, que cuen­ta con 113 millo­nes de per­so­nas que siguen en la pobre­za. La des­igual­dad avan­za. El capitalismo/​neoliberalismo es insa­cia­ble. La pobre­za real entre 2008 a 2018, según datos ofi­cia­les del Gobierno Vas­co, en la CAV cre­ció un 46% has­ta las 130.965 per­so­nas, por enci­ma ya del año 2000. Y hace poco la con­se­je­ra de Empleo y Asun­tos Socia­les, Bea­triz Arto­la­za­bal, del Gobierno Vas­co se refe­ría a que la mayo­ría de las per­so­nas no está en esas dra­má­ti­cas con­se­cuen­cias. Me pare­ce una cara­du­ra, por­que ocul­tó que hay 446.695 per­so­nas en ries­go de exclu­sión y pobre­za, como se fija en la tasa euro­pea AROPE; o que hay casi 200.000 per­so­nas que sufren pobre­za ener­gé­ti­ca o que hay más de 60.000 per­so­nas pobres que las ayu­das ofi­cia­les de la Ren­ta de Garan­tía de Ingre­sos (RGI) les dejan fue­ra del sis­te­ma y solo atien­den al entorno de 63.000 per­so­nas. Eso ocu­rre cuan­do se tra­mi­ta en el Par­la­men­to de Gas­teiz una refor­ma de la RGI que pre­ten­de, con la inten­ción del PNV y PSOE, al que se suma­rá el PP, recor­tar esas ayu­das. El oasis es solo para los pri­vi­le­gia­dos.

Por otro lado, en Ara­ba, Biz­kaia, Gipuz­koa y Nafa­rroa, el 54% de las y los pen­sio­nis­tas en Hego Eus­kal Herria cobra por deba­jo de 1.080 euros, don­de se sitúa el umbral de la pobre­za (374.150 pen­sio­nis­tas) y el 43,67% de las pen­sio­nes en Hego Eus­kal Herria son infe­rio­res al Sala­rio Míni­mo Inter­pro­fe­sio­nal, suman 302.607 pen­sio­nis­tas.

Sobre la corrup­ción, en la CAV hay bas­tan­te. En este caso, a mi jui­cio, el méri­to lo tie­ne el PNV, que con­tro­la los medios de comu­ni­ca­ción y des­vía la aten­ción hacia otros pun­tos para no inci­dir en lo más cer­cano. Siem­pre ha habi­do casos. Lo últi­mo que sabe­mos es que el excon­se­je­ro de Salud, Jon Dar­pón, que dimi­tió por el frau­de de la últi­ma OPE de Osa­ki­detza, ha ficha­do por una ase­gu­ra­do­ra pri­va­da inter­na­cio­nal. Es un caso de puer­ta gira­to­ria, pero de un impli­ca­do en el frau­de. En menos de dos meses, Jon Dar­pón sal­tó de la Sani­dad públi­ca al gru­po Keralty, del que es res­pon­sa­ble del gru­po para Eura­sia y jefe de Ope­ra­cio­nes, lide­ra­do por un millo­na­rio cer­cano al PNV, Jose­ba Gra­ja­les, y en el que tra­ba­ja otro excon­se­je­ro vas­co, Jon Azua, artí­fi­ce del famo­so Plan 3R de los años noven­ta, que fomen­tó que algu­nos de sus cono­ci­dos se enri­que­cie­ran con el sanea­mien­to de empre­sas con dine­ro públi­co y des­pués su ven­ta a manos pri­va­das. En la CAV hay bas­tan­tes casos que invo­lu­cran al PNV de for­ma direc­ta o indi­rec­ta: des­de el anti­guo caso de las Tra­ga­pe­rras al más recien­te Caso De Miguel, o los casos de las hacien­das de Gipuz­koa y BIz­kaia, y casos como los de los ayun­ta­mien­tos como el de Alon­so­te­gi, Bakio, etc.

Qui­zá con­ven­dría hablar de qué mane­ra sis­te­má­ti­ca­men­te el Gobierno Vas­co se posi­cio­na del lado de la patro­nal en todos los con­flic­tos labo­ra­les ¿Se pue­de decir que esta­mos ante un gobierno al ser­vi­cio de la bur­gue­sía tan­to vas­ca como espa­ño­la y las oli­gar­quías?

Sin duda. El caso más sona­do recien­te­men­te es la Inter­ven­ción en Fórum Euro­pa-Tri­bu­na Eus­ka­dI de Bil­bo de Iñi­go Urku­llu en con­tra de los sin­di­ca­tos con­vo­can­tes de la Huel­ga del Metal de Biz­kaia y que en la tri­bu­na del Par­la­men­to Vas­co negó ese apo­yo que todos pudi­mos escu­char. Vemos ade­más que el Gobierno Vas­co como patrono man­tie­ne los nive­les más altos de con­tra­tos tem­po­ra­les y pre­ca­rios, tan­to en la Sani­dad Públi­ca, como en Ense­ñan­za, ade­más del per­so­nal pro­pio. Es por eso que las últi­mas refor­mas labo­ra­les le vie­ne bien, igual que a los empre­sa­rios. Es evi­den­te que entre ellos no se pegan y, si en algún momen­to, el Eje­cu­ti­vo de Gas­teiz se des­vía un milí­me­tro de los intere­ses de la eli­te empre­sa­rial, le lla­man al orden, como ocu­rrió con el pac­to del diá­lo­go social. Se tra­ta de aca­tar lo que pide la eli­te eco­nó­mi­ca y empre­sa­rial, que en nada tie­ne que ver con los intere­ses del pue­blo tra­ba­ja­dor.

Vemos como no dice ni pío a que los empre­sa­rios man­ten­gan duran­te años a los tra­ba­ja­do­res sin con­ve­nio, por­que ha decaí­do. En ese caso, son el 18% de los tra­ba­ja­do­res y otro 41% están con con­ve­nios pro­rro­ga­dos y pen­dien­tes. Pero, ade­más, el Gobierno Vas­co garan­ti­za a los empre­sa­rios un gas­to fis­cal de 455 millo­nes al año, es decir que están exen­tos de pagar impues­tos (que cada vez pagan menos) con orien­ta­dos al logro de deter­mi­na­dos obje­ti­vos de crea­ción empleo, inver­sión, etc, que vemos cada mes que se crea más empleo pre­ca­rio y tem­po­ral. Ade­más de las ayu­das y tra­to pre­fe­ren­te que reci­ben de for­ma direc­ta. Ade­más, en muchos casos, la pre­sen­cia del lehen­da­ka­ri Urku­llu, o miem­bros de su Gobierno, ava­lan la acti­vi­dad de esos empre­sa­rios, aval que no tie­nen para la luchas ince­san­te de los tra­ba­ja­do­res, jóve­nes o pen­sio­nis­tas, por ejem­plo.

Gran­des even­tos y mega cons­truc­cio­nes no fal­tan ni en la Comu­ni­dad Autó­no­ma Vas­ca ni en Nafa­rroa… Euro­co­pas, Vuel­tas Ciclis­tas a Espa­ña y demás saraos y fies­te­ci­llas ¿A quién se tra­ta de favo­re­cer a tu jui­cio ade­más de espa­ño­li­zar cada vez más Eus­kal Herria?

Es una mane­ra de favo­re­cer a la eli­te eco­nó­mi­ca de la Cons­truc­ción o del sec­tor Ser­vi­cios. Es cier­to que cada vez se pro­du­cen más even­tos, pero quién o quie­nes sacan par­ti­do. Es evi­den­te que los hote­les, cen­tros comer­cia­les, res­tau­ran­tes, etc, la eco­no­mía vas­ca está yen­do a una ter­cia­ri­za­ción y, a la vez, a una pér­di­da galo­pan­te del sec­tor indus­trial que, cier­to, es el que gene­ra mayor empleo de cali­dad y sala­rios más ele­va­dos tie­ne. En cam­bio, la ter­cia­ri­za­ción es la que más empleo gene­ra, pero es empleo pre­ca­rio. No pode­mos olvi­dar que en el pri­mer semes­tre de este año el 38,8% de los con­tra­tos tem­po­ra­les for­ma­li­za­dos tuvie­ron una dura­ción infe­rior a sie­te días. Así nadie se pue­de eman­ci­par, por­que los sala­rios son de mise­ria.

La reali­dad es que se bus­can even­tos impac­tan­tes para ven­der una reali­dad que solo bene­fi­cia a pocos. De esa mane­ra, están con­si­guien­do que las per­so­nas pien­sen en indi­vi­dual y no en colec­ti­vo, como ocu­rría antes. De esa mane­ra, el patrón, el capi­ta­lis­ta, tie­ne gana­da la bata­lla por­que nos pega­mos entre tra­ba­ja­do­res por hacer un tra­ba­jo en con­di­cio­nes pre­ca­rias y con bajos sala­rios, en vez de recla­mar en la calle con fuer­za unas con­di­cio­nes labo­ra­les y sala­ria­les ade­cua­das. Siem­pre lo he teni­do cla­ro la lucha debe estar en la calle, por­que eso es lo que se ve y es lo que jode a los empre­sa­rios y a sus gober­nan­tes sumi­sos.

La reali­dad del pro­le­ta­ria­do vas­co, según denun­cian diver­sos colec­ti­vos con­tra la pre­ca­rie­dad, es su depau­pe­ra­ción cada vez mayor y un aumen­to de las cifras en acci­den­tes labo­ra­les, muchos de ellos con resul­ta­do de muer­te. ¿Podrías dar­nos más datos sobre esta reali­dad, si es posi­ble en cifras?

Hace unas sema­nas sal­tó la noti­cia por medio de una empre­sa de tra­ba­jo tem­po­ral de que Eus­ka­di (CAV) se encon­tra­ba a la cabe­za del absen­tis­mo labo­ral y los empre­sa­rios lan­za­ron una ofen­si­va en con­tra de los tra­ba­ja­do­res. Son los mis­mos que explo­tan y abu­san de la con­tra­ta­ción labo­ral y pre­ca­ria. No se preo­cu­pan por mejo­rar ese aspec­to, por­que hay que recor­dar que la tasa de tem­po­ra­li­dad de las con­tra­ta­cio­nes no baja nun­ca del 90%, ni mejo­ran las con­di­cio­nes de segu­ri­dad y salud en los cen­tros de tra­ba­jo. La pre­gun­ta es ¿de qué se que­jan del absen­tis­mo labo­ral, que va más allá de acci­den­tes y enfer­me­da­des, pro­fe­sio­na­les o comu­nes? Con datos ofi­cia­les de Osa­lan, de enero a agos­to (en el momen­to de con­tes­tar esta entre­vis­ta no había más) se han pro­du­ci­do 53.671 per­so­nas afec­ta­das por acci­den­tes labo­ra­les, el 44% con baja (23.617 per­so­nas) y el res­to sin baja. Ade­más has­ta octu­bre se han pro­du­ci­do 25 muer­tes obre­ras, y si aña­di­mos las de Nafa­rroa lle­gan a 38 ya. Y fue­ron 2.145 afec­tadxs por enfer­me­da­des pro­fe­sio­na­les, según Osa­lan, de las que 1.032 fue­ron con baja.

Es decir, se tra­ba­ja en cen­tros con esca­sas garan­tías para las per­so­nas en rela­ción a la pre­ven­ción, segu­ri­dad y salud. Cada día se pro­du­cen 220 acci­den­tes labo­ra­les, el 44% cau­sa baja. Por lo tan­to, esa fal­ta de pre­ven­ción sí es lo gra­ve. La cul­pa de ello la tie­nen los empre­sa­rios que, según la Ley de Pre­ven­ción de Ries­gos Labo­ra­les vigen­te des­de 1995, son quie­nes tie­nen que garan­ti­zar un tra­ba­jo segu­ro y salu­da­ble en cada cen­tro de tra­ba­jo. Muchos miran a otro lado, lo mis­mo que nues­tros gober­nan­tes. Des­de el ini­cio de esta últi­ma cri­sis en 2008 en Hego Eus­kal Herria han falle­ci­do por acci­den­te labo­ral 756 per­so­nas. Se dice pron­to.

Por otro lado, un tema que sigo de cer­ca como es el de las con­se­cuen­cias del amian­to, pue­do decir que en el regis­tro de la Aso­cia­ción de Víc­ti­mas del Amian­to de Eus­ka­di (ASVIAMIE) este año ya son 24 los tra­ba­ja­do­res que han falle­ci­do por inha­lar esas fibras can­ce­rí­ge­nas. No son todas, por­que se ocul­ta el impac­to. Un dato impor­tan­te de este mis­mo año el Con­se­jo Eco­nó­mi­co y Social Euro­peo con­fir­ma que al año en Euro­pa mue­ren por dife­ren­tes enfer­me­da­des rela­cio­na­das con el amian­to 88.000 per­so­nas. En Hego Eus­kal Herria des­de 1993, que hay datos aun­que incom­ple­tos, has­ta hoy son ya, al menos, 2.424 falle­ci­dos, hom­bres y muje­res. Es decir, el Pue­blo Tra­ba­ja­dor sufre una dra­má­ti­ca situa­ción mien­tras unos pocos, incum­plien­do las leyes de segu­ri­dad y salud en el tra­ba­jo, se están forran­do.

Aña­dir en este tema que en el mun­do falle­cen anual­men­te 2,7 millo­nes de per­so­nas como con­se­cuen­cia de acci­den­tes de tra­ba­jo o de enfer­me­da­des pro­fe­sio­na­les. Cada menos de cin­co segun­dos mue­re un tra­ba­ja­dor en algún lugar del mun­do a cau­sa de un acci­den­te o enfer­me­dad pro­fe­sio­nal.

Hemos men­cio­na­do la huel­ga del metal en Biz­kaia que ha sido cali­fi­ca­da de his­tó­ri­ca por algún sin­di­ca­to… ¿Anti­ci­pa real­men­te esta huel­ga un oto­ño calien­te en Eus­kal Herria en el terreno labo­ral? ¿Pien­sas que real­men­te es his­tó­ri­ca?

Las huel­gas son la mejor defen­sa que tie­nen los tra­ba­ja­do­res fren­te a las arbi­tra­rie­da­des. Es cali­fi­ca­da de his­tó­ri­ca por la impor­tan­cia del sec­tor del Metal en Biz­kaia, sin duda, y por haber reu­ni­do en torno a la mis­ma a todos los sin­di­ca­tos. No se veía hace mucho. Por dar un apun­te his­tó­ri­co, la pri­me­ra gran huel­ga en Biz­kaia acon­te­ció en La Arbo­le­da en 1890. Una vic­to­ria del movi­mien­to obre­ro vas­co en una huel­ga mine­ra en esa comar­ca, cuna del socia­lis­mo. Se recuer­da como «ocho colum­nas de mil mine­ros cada una» baja­ron por los mon­tes «enca­be­za­dos por ban­de­ras rojas» en mani­fes­ta­ción «para rei­vin­di­car liber­tad y jor­na­das labo­ra­les de ocho horas, entre otras deman­das». Des­pués se suce­die­ron muchas más huel­gas, sin duda.

En reali­dad, la CAV se lle­va un año calien­te. Nume­ro­sos con­flic­tos han sali­do a la calle des­de las emplea­das de resi­den­cias de ancia­nos, tra­ba­ja­do­res de empre­sas, el sec­tor de la Edu­ca­ción con­cer­ta­da, que ha anun­cia­do una huel­ga inde­fi­ni­da en noviem­bre. Tam­bién los pen­sio­nis­tas lla­man a una jor­na­da de movi­li­za­ción el 16 de noviem­bre en las capi­ta­les vas­cas y el 12 de diciem­bre ante los par­la­men­tos de Gas­teiz e Iru­ñea. Sí lle­va­mos un año movi­do. La razón es la que ven­go argu­men­tan­do en toda la entre­vis­ta: unos pocos están aca­pa­ran­do la mayor par­te de los bene­fi­cios que gene­ra el Pue­blo Tra­ba­ja­dor con san­gre, sudor y lágri­mas. Por lo tan­to, la lucha es el úni­co camino que que­da. Noso­tros y noso­tras tene­mos la tarea de seguir ese camino. Como decía mi ami­go Peri­ko Sola­ba­rria «solo los peces muer­tos nadan a favor de la corrien­te».

La patro­nal vas­ca de Con­fe­bask pien­so que está bas­tan­te «subidi­ta» entre el apo­yo polí­ti­co que reci­be de las dife­ren­tes admi­nis­tra­cio­nes, las leyes que le son favo­ra­bles a sus intere­ses y la excu­sa eter­na de la cri­sis… ¿Com­par­tes esta impre­sión? ¿Pien­sas que la lucha obre­ra en la calle pue­de cam­biar esta ten­den­cia?

Sí, cla­ro. Como hemos comen­ta­do antes, los gobier­nos tra­ba­jan para la patro­nal, y está muy cómo­da. Ocu­rre aquí, pero tam­bién en el Esta­do espa­ñol. El Gobierno de Sán­chez ha omi­ti­do de for­ma des­ca­ra­da el com­pro­mi­so, uno de varios, de haber aca­ba­do con las dos refor­mas labo­ra­les últi­mas y la de la Segu­ri­dad Social. La patro­nal está por enci­ma. Pare­ce mover­se cuan­do lle­gan las elec­cio­nes, pero la reali­dad lue­go es ter­ca en con­tra de los intere­ses del pue­blo tra­ba­ja­dor. Por eso, la lucha en la calle es fun­da­men­tal y la reali­dad está demos­tran­do que eso es lo que mue­ve algu­nos cimien­tos. Creo que habría que estar más en la calle y actuar. Por­que, pri­me­ro, hace que la socie­dad se dé cuen­ta de los pro­ble­mas exis­ten­tes y, segun­do, nos debe­mos a quie­nes antes que noso­tros han lucha­do para con­se­guir las mejo­ras socio­la­bo­ra­les, que poco a poco gobier­nos y empre­sa­rios están des­mon­tan­do. Por eso, la calle pue­de gene­rar ese tsu­na­mi social que reac­ti­ve la fuer­za del pue­blo tra­ba­ja­dor.

¿Qué opi­nión tie­nes de esos colec­ti­vos que exis­ten en Eus­kal Herria, un poco al mar­gen de los sin­di­ca­tos y que luchan con­tra la exclu­sión social?

Me pare­ce que son impres­cin­di­bles. Sin ellos, muchas per­so­nas se que­da­rían des­am­pa­ra­das, des­orien­ta­das y fue­ra de este mun­do. Creo que todos y todas somos nece­sa­rios y nece­sa­rias, pero esos colec­ti­vos lo son más. Y, ade­más, son capa­ces de sacar los colo­res de quie­nes miran a otro lado.

Ya para ir ter­mi­nan­do un par de pre­gun­tas… El tra­ba­jar hoy día no te garan­ti­za nada, el des­pi­do es casi gra­tui­to, las con­di­cio­nes cada día más dra­co­nia­nas… Se pue­de decir que tener tra­ba­jo no te saca de la pobre­za… A mi jui­cio es el resul­ta­do lógi­co del capi­ta­lis­mo en esta fase que ve debi­li­dad por par­te de las orga­ni­za­cio­nes obre­ras… ¿Com­par­tes esta visión? ¿Pien­sas que la huma­ni­dad debe seguir hacien­do una apues­ta por el socia­lis­mo?

Los hechos son esos. Es cier­to que los tra­ba­ja­do­res y tra­ba­ja­do­ras ganan algu­nas bata­llas. Esas vic­to­rias tie­nen dos ele­men­tos comu­nes: la lucha en la calle, por un lado, y la lucha colec­ti­va y dura­de­ra. Creo que ya lo había comen­ta­do antes, el poder neo­li­be­ral con el apo­yo de los gobier­nos nos ha lle­va­do a una socie­dad indi­vi­dua­li­za­da: lucha­mos entre noso­tros y no con­tra quie­nes nos explo­ta y nos paga sala­rios de mise­ria. Por eso, creo que es urgen­te que reto­me­mos la vía colec­ti­va en la lucha, y los sin­di­ca­tos deben tener­lo en cuen­ta. Espe­ro que actua­cio­nes como la del Metal de Biz­kaia, la ense­ñan­za con­cer­ta­da, la lucha en las resi­den­cias de ancia­nos o en el ser­vi­cio de ayu­da a domi­ci­lio, ade­más de diver­sas empre­sas indi­vi­dua­les, gene­re un refe­ren­te de cla­se obre­ra, por­que está cla­ro que apos­ta­mos por el socia­lis­mo o el neo­li­be­ra­lis­mo nos arre­ba­ta­rá el futu­ro. Pero, sobre todo, por­que tene­mos que seguir la lucha que siguie­ron nues­tros abue­los, nues­tros padres y…esperemos que nues­tros hijos e hijas, nie­tos y nie­tas.

Ya sí la últi­ma… ¿Pode­mos tener espe­ran­za la cla­se obre­ra y los sec­to­res popu­la­res en una reali­dad dife­ren­te a la que nos vemos inmer­sos hoy día?

La espe­ran­za nun­ca hay que per­der­la. Si luchas, pue­des per­der; pero si no luchas estás per­di­do. Cla­ro que ten­go espe­ran­za. Por­que si quie­res lle­gar a la meta, tie­nes que salir y luchar. Aurre­ra!

Pues nada más… eske­rrik asko por el tiem­po que has emplea­do en esta peque­ña entre­vis­ta y agra­de­cer­te tam­bién el inmen­so tra­ba­jo que has hecho siem­pre en estos años ponien­do luz en unas cues­tio­nes como las labo­ra­les abso­lu­ta­men­te impres­cin­di­bles para un futu­ro mejor, para un futu­ro socia­lis­ta en Eus­kal Herria.

20 de octu­bre de 2019

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