Cata­lun­ya: Lucha de cla­ses, papel del refor­mis­mo euro­peo y el mons­truo­so Esta­do español

Duran­te su recien­te visi­ta a Vene­zue­la, el cono­ci­do lucha­dor inde­pen­den­tis­ta vas­co, Iña­ki Gil de San Vicen­te, hizo un espa­cio en su apre­ta­da agen­da de con­fe­ren­cias, foros, inter­cam­bios y visi­tas a espa­cios de cons­truc­ción popu­lar boli­va­riano, para con­ver­sar sobre la situa­ción actual del pro­ce­so inde­pen­den­tis­ta en Cata­lun­ya, y las pers­pec­ti­vas reales que tie­ne el pue­blo cata­lán sobre el dere­cho a su inde­pen­den­cia que pro­cla­mó des­de las urnas; actual­men­te impre­ci­so por la nega­ción repre­si­va del Esta­do espa­ñol y las ambi­va­len­cias de la diri­gen­cia inde­pen­den­tis­ta catalana.

Amin­ta Bele­ño Gómez: ¿Cuál es el esta­do actual de la lucha por la Inde­pen­den­cia en Catalunya?

Iña­ki Gil de San Vicen­te: La situa­ción actual de la lucha por la Inde­pen­den­cia en Cata­lun­ya se carac­te­ri­za por­que la direc­ción peque­ño bur­gue­sa del pro­ce­so se ha echa­do para atrás, ha para­li­za­do el pro­ce­so, por mie­do a dos cues­tio­nes: una, a una radi­ca­li­za­ción por la izquier­da del pro­ce­so inde­pen­den­tis­ta y, otra, por una mayor repre­sión polí­ti­ca y eco­nó­mi­ca; lo cual supon­dría una mer­ma de sus liber­ta­des polí­ti­cas y, sobre todo, de su situa­ción económica.

Enton­ces, por eso los mie­dos, que en un sec­tor pue­de ser mayor que en otro. Para un sec­tor de la peque­ña y media­na bur­gue­sía pue­de dar­le más mie­do la repre­sión eco­nó­mi­ca y polí­ti­ca, la fuga de empre­sas de Cata­lun­ya, etc.; a otros sec­to­res les pue­de dar más mie­do la radi­ca­li­za­ción por la izquier­da del pro­ce­so independentista.

Por ello, esos fac­to­res han deci­di­do para­li­zar el pro­ce­so y acep­tar las exi­gen­cias del Esta­do espa­ñol, pasar por las hor­cas cau­di­nas de las ins­ti­tu­cio­nes espa­ño­las, con todas las limi­ta­cio­nes insu­pe­ra­bles que eso tiene.

Amin­ta Bele­ño Gómez: ¿Quién ha toma­do esa deci­sión? Por­que hubo un refe­rén­dum don­de más del 90 por cien­to de la pobla­ción cata­la­na votó a favor de la Inde­pen­den­cia. Y, según enten­de­mos, ese es un man­da­to sobe­rano. ¿Cómo com­pren­der que, lue­go, de una deci­sión popu­lar masi­va a favor de la Inde­pen­den­cia, haya un gru­po de per­so­nas que deci­da apla­zar ese derecho?

Iña­ki Gil de San Vicen­te: Se entien­de, pri­me­ro, por­que la fuer­za de la izquier­da inde­pen­den­tis­ta toda­vía no es sufi­cien­te para diri­gir ese pro­ce­so. Y, segun­do, por­que los que tie­nen las ins­ti­tu­cio­nes auto­nó­mi­cas, los que tie­nen los recur­sos pro­pa­gan­dís­ti­cos y mediá­ti­cos, los que tie­nen el poco poder auto­nó­mi­co, efec­ti­vo y real, que es esa media­na y peque­ña bur­gue­sía, en estos momen­tos, ha para­li­za­do el obje­ti­vo por mie­do; por­que tie­nen una par­te del poder polí­ti­co auto­nó­mi­co, pero no tie­nen poder eco­nó­mi­co, el poder eco­nó­mi­co lo tie­ne la gran bur­gue­sía cata­la­na, que es el poder eco­nó­mi­co español.

Enton­ces, en este sen­ti­do, la peque­ña y media­na bur­gue­sía cata­la­na se ha dado cuen­ta ‑lo debie­ron haber sabi­do antes- que cuan­do el gran capi­tal dice que no hay inde­pen­den­cia, una de dos: o te enfren­tas al gran capi­tal o te arro­di­llas.

Ellos, en estos momen­tos, han deci­di­do no arro­di­llar­se del todo, sino acep­tar una ley y mover­se den­tro de esa ley; pero… eso es muy, muy, arries­ga­do, por­que lo más pro­ba­ble es que se des­in­fle el pro­ce­so, o que la izquier­da logre, defi­ni­ti­va­men­te, tomar la direc­ción del pro­ce­so inde­pen­den­tis­ta cata­lán, que es lo que todos esperamos.

Amin­ta Bele­ño Gómez: Ahí, me sur­ge una inquie­tud: ¿por qué todos estos fac­to­res esta­ban uni­dos en la con­vo­ca­to­ria a refe­rén­dum? ¿No se creía que la res­pues­ta masi­va del pue­blo cata­lán iba a ser el “Sí a la Inde­pen­den­cia” de for­ma tan deci­si­va, tan uní­vo­ca? ¿Qué fac­tor movió, enton­ces, esta convocatoria?

Iña­ki Gil de San Vicen­te: La fuer­za que movió el refe­rén­dum fue el deseo de actuar como país sobe­rano, inde­pen­dien­te. Ese deseo era muy poten­te, pero un sec­tor de esa fuer­za, un sec­tor popu­lar, ha que­da­do sobre­co­gi­do y des­bor­da­do por la repre­sión espa­ño­la… no espe­ra­ban que fue­ra tan bru­tal y tan dura.

La peque­ña y media­na bur­gue­sía, y sec­to­res popu­la­res con poca con­cien­cia, con poco cono­ci­mien­to de a qué mons­truo se han enfren­ta­do, han que­da­do sobre­co­gi­dos por la dure­za espa­ño­la y, tam­bién, por la deci­sión de la bur­gue­sía cata­la­na de opo­ner­se, tan radi­cal­men­te, a un dere­cho demo­crá­ti­co y ampa­rar­se en lo que deci­da el Esta­do español.

Quie­re decir eso que esa peque­ña y media­na bur­gue­sía cata­la­na, y esos sec­to­res popu­la­res, que no tenían la con­cien­cia muy luci­da de lo que es el capi­ta­lis­mo, se han deja­do lle­var, se han impul­sa­do a sí mis­mos con un sen­ti­mien­to jus­to, loa­ble y sano de la liber­tad; pero con un sen­ti­mien­to que no corres­pon­de a lo que es una visión polí­ti­ca, teó­ri­ca, socia­lis­ta, revo­lu­cio­na­ria, de lo que es el capi­ta­lis­mo espa­ñol en estos momen­tos; y… la reali­dad les ha desbordado.

Amin­ta Bele­ño Gómez: En esas con­di­cio­nes, ¿qué pue­de deter­mi­nar un des­en­la­ce, bien sea para que se con­cre­te la Inde­pen­den­cia o para que se retro­ce­da en ese proceso?

Iña­ki Gil de San Vicen­te: Aho­ra, lo que pue­de deter­mi­nar es que el refe­rén­dum impues­to por el Esta­do espa­ñol, un refe­rén­dum ile­gal e ile­gi­ti­mo, por­que es des­de una poten­cia extran­je­ra, es que ese refe­rén­dum lo gane el inde­pen­den­tis­mo. Sobre todo, que lo gane el inde­pen­den­tis­mo popu­lar, obre­ro. Si lo gana el inde­pen­den­tis­mo popu­lar y obre­ro, eso va a obli­gar al Esta­do espa­ñol a una mayor repre­sión, y eso pue­de for­zar una toma de con­cien­cia pro­gre­si­va, sobre todo, uni­do a un pro­ce­so inten­si­vo, rápi­do, de reor­ga­ni­za­ción, pro­fun­di­za­ción y exten­sión de las fuer­zas de la izquier­da revo­lu­cio­na­ria cata­la­na, esta­tal y europea.

Si esas fuer­zas no se for­ta­le­cen, expan­den y pene­tran en el pue­blo, en el pue­blo que toda­vía no se ha deci­di­do qué cla­se de inde­pen­den­tis­mo quie­re, o si es inde­pen­den­tis­ta o sólo sobe­ra­nis­ta; si esa fuer­za de izquier­da no se pro­fun­di­za y extien­de… el pano­ra­ma está muy duro.

Amin­ta Bele­ño Gómez: ¿Y, cómo está el papel de la izquier­da espa­ño­la, en fun­ción de ese desenlace?

Iña­ki Gil de San Vicen­te: No exis­te izquier­da espa­ño­la, exis­te refor­mis­mo espa­ñol. La izquier­da espa­ño­la, revo­lu­cio­na­ria, es muy poca, es muy heroi­ca. La peque­ña izquier­da revo­lu­cio­na­ria espa­ño­la apo­ya el pro­ce­so inde­pen­den­tis­ta cata­lán. Lo que exis­te es un refor­mis­mo espa­ñol que se dis­fra­za de mar­xis­ta, se dis­fra­za de izquier­da revo­lu­cio­na­ria, pero clau­di­ca ante la bur­gue­sía en todos los com­ba­tes deci­si­vos, com­ba­tes fuer­tes; trai­cio­na a la cla­se obre­ra una y mil veces, diri­ge dos sin­di­ca­tos refor­mis­tas, buro­crá­ti­cos, corrup­tos; y, lue­go, se plie­gan a todo.

Y, en este caso, salen en defen­sa de la nación espa­ño­la y del nacio­na­lis­mo impe­ria­lis­ta espa­ñol, como son Izquier­da Uni­da y Pode­mos. Y, nadie, ni yo, ni nadie, defi­ni­mos al Par­ti­do Socia­lis­ta como fuer­za de izquier­da, es una fuer­za de cen­tro dere­cha, neo­li­be­ral a tope, que pro­pug­na el impe­ria­lis­mo espa­ñol y el impe­ria­lis­mo euro­peo; no sola­men­te con­tra Cata­lun­ya y Eus­kal Herria, sino aquí mis­mo con­tra Nues­tra Amé­ri­ca, como sabemos.

Amin­ta Bele­ño Gómez: Este pro­ce­so inde­pen­den­tis­ta de Cata­lun­ya que hemos vis­to media­ti­za­do como el boom de los últi­mos días, es el pro­ce­so, diga­mos, insu­rrec­to, que en Euro­pa ha des­bor­da­do los espa­cios, que no se espe­ra­ba, ¿ha gene­ra­do una influen­cia en los demás pue­blos que están luchan­do con­tra el Esta­do espa­ñol por la mis­ma cau­sa? ¿Pue­de traer un corre­la­ti­vo en esos otros pue­blos que, como Eus­kal Herria, vie­nen bata­llan­do por su Independencia?

Iña­ki Gil de San Vicen­te: Sí, lo pri­me­ro que hay que decir es que si mucha gen­te no se espe­ra­ba eso, es por la dic­ta­du­ra mediá­ti­ca que hay en Euro­pa. Aun­que, apa­ren­te­men­te, hay muchos medios de comu­ni­ca­ción y, muy… así… muy demo­crá­ti­cos, es una dic­ta­du­ra mediá­ti­ca del capi­tal, de la Unión Euro­pea y de su impe­ria­lis­mo. Y, por esto hay mucha gen­te anal­fa­be­ta infor­ma­ti­va­men­te.

Segun­do, toda­vía hay mucha gen­te del refor­mis­mo duro euro­peo, inclu­so sec­to­res de la izquier­da revo­lu­cio­na­ria euro­pea, que siguen cre­yen­do que para avan­zar al socia­lis­mo hay que mover­se den­tro de la Unión Euro­pea, y que no plan­tean que hay que rom­per con la Unión Euro­pea y plan­tear otra Euro­pa uni­da, pero des­de una pers­pec­ti­va, socia­lis­ta, revo­lu­cio­na­ria, inter­na­cio­na­lis­ta. Y, esos sec­to­res no quie­ren com­pren­der la pro­fun­da quie­bra inter­na­cio­nal que mina a la Unión Europea.

Y, ter­ce­ro, que esos sec­to­res que lucha­mos por la inde­pen­den­cia socia­lis­ta de los pue­blos, aun­que vamos cre­cien­do, toda­vía tene­mos muchos tra­bas y lími­tes que supe­rar. Uno de ellos es la pren­sa, la pro­pa­gan­da delez­na­ble y men­ti­ro­sa que hacen, tan­to el refor­mis­mo como la dere­cha, de que toda rei­vin­di­ca­ción de dere­chos nacio­na­les es una rei­vin­di­ca­ción de dere­cha, es una rei­vin­di­ca­ción populista.

Enton­ces, fren­te a ese pano­ra­ma, poco a poco, se va revir­tien­do. ¿Por qué? Y, aquí vie­ne la últi­ma par­te de la pre­gun­ta que tú me has hecho, por­que al final la reali­dad se impo­ne. Y, tan­to en el Esta­do espa­ñol como en otros sitios se está vivien­do un auge de la lucha de cla­ses, un auge de los pro­ce­sos de resis­ten­cia y, tan­to la lucha inde­pen­den­tis­ta cata­la­na como la vas­ca, como otros más, están reper­cu­tien­do para que ese pro­ce­so siga adelante.

Pero, no se pue­de ana­li­zar nada de lo que pasa, aho­ra, en Cata­lun­ya, ni sobre otros sitios, sin ana­li­zar el papel con­ser­va­dor, inte­gra­dor y para­li­za­dor del refor­mis­mo en Euro­pa en estos momen­tos, que es una pie­za cla­ve del impe­ria­lis­mo europeo.

Amin­ta Bele­ño Gómez: Como par­te de uno de esos pue­blos que están luchan­do con­tra el Esta­do espa­ñol por su inde­pen­den­cia ¿qué lec­cio­nes toman uste­des de lo que está suce­dien­do, en estos momen­tos, en Catalunya?

Iña­ki Gil de San Vicen­te: ¿Lec­cio­nes? Pues, es muy difí­cil, por­que hay muchas dife­ren­cias entre Eus­kal Herria y Cata­lun­ya. Pero, una lec­ción que pode­mos tomar es que tenía­mos que haber inter­ac­tua­do mejor en las for­mas de resis­ten­cia, en el sen­ti­do de todos los pla­nos. Otra lec­ción es que ten­dría­mos que haber pre­sen­ta­do un lla­ma­mien­to a una acción inme­dia­ta… todo eso ya lo hici­mos, nos pasó a noso­tros ya… estas lec­cio­nes corro­bo­ran nues­tra práctica. 

Lo que nos pasó a noso­tros es que una par­te de la bur­gue­sía vas­ca, toda la bur­gue­sía en su con­jun­to… pero, noso­tros hici­mos un pro­ce­so a lo cata­lán has­ta 2005, 2006, que fue, tam­bién, repri­mi­do por el Esta­do espa­ñol. Pero, la bur­gue­sía vas­ca giró 180 gra­dos. No hubo, no hay, una peque­ña bur­gue­sía vas­ca, en el plano sig­ni­fi­ca­ti­vo, dis­pues­ta a con­ti­nuar más allá; como dudo que haya una bur­gue­sía vas­ca, cata­la­na, aho­ra mis­mo, dis­pues­ta a seguir.

Enton­ces, lo que en reali­dad el pro­ce­so cata­lán con­fir­ma es que está­ba­mos en lo cier­to en que un pro­ce­so inde­pen­den­tis­ta lo tie­ne que diri­gir, des­de un prin­ci­pio, el pue­blo tra­ba­ja­dor, con­si­de­ran­do al pue­blo tra­ba­ja­dor en la socie­dad capi­ta­lis­ta actual.

Y, que las alian­zas con la peque­ña y media­na bur­gue­sía deben ser mera­men­te tác­ti­cas y no estra­té­gi­cas. Una uni­dad estra­té­gi­ca con ellos, como algu­nos pro­po­nen, es sui­ci­da. Y la expe­rien­cia cata­la­na da una lec­ción sobre eso mismo.

Y, de hecho, cuan­do habla­mos con com­pa­ñe­ras y com­pa­ñe­ros del inde­pen­den­tis­mo socia­lis­ta cata­lán, coin­ci­di­mos en todo. Lo que pasa es que ellos están en un pro­ce­so de lucha que es dife­ren­te al nues­tro y que es más len­to; por­que, aun­que parez­ca que ellos han lle­ga­do a más, en el fon­do a ellos les fal­ta toda­vía una expe­rien­cia de cin­cuen­ta años de repre­sión, que es lo que noso­tros tene­mos sobre nues­tras espal­das. Oja­lá superen ese tiem­po, oja­lá no ten­gan que pasar por todo eso. Pero, deben apren­der que se enfren­tan a un mons­truo que es el capi­tal, impla­ca­ble, fie­ro y dis­pues­to a arrui­nar a un pue­blo, a repri­mir y a meter a gen­te en la cár­cel, sin nin­gu­na consideración.

Amin­ta Bele­ño Gómez: Una últi­ma pre­gun­ta: casi en para­le­lo, cuan­do empie­za a difun­dir­se la pro­pues­ta del refe­rén­dum en Cata­lun­ya, sur­ge, tam­bién, la pro­pues­ta del refe­rén­dum inde­pen­den­tis­ta en el Kur­dis­tán. Sin embar­go, quie­nes han apo­ya­do la inde­pen­den­cia de Cata­lun­ya, no han mani­fes­ta­do ese mis­mo res­pal­do a la inde­pen­den­cia kur­da, ale­gan­do que allí está la mano del impe­rio. ¿Qué opi­nión le mere­ce a usted eso?

Iña­ki Gil de San Vicen­te: Inde­pen­dien­te­men­te de que una par­te de las orga­ni­za­cio­nes del Kur­dis­tán ten­gan alian­zas con el impe­ria­lis­mo nor­te­ame­ri­cano, más o menos pro­fun­das o tác­ti­cas; inde­pen­dien­te­men­te que otra par­te de las orga­ni­za­cio­nes del Kur­dis­tán estén mima­das y cui­da­das por la CIA y por el Pen­tá­gono; inde­pen­dien­te­men­te de todo eso, el pue­blo kur­dis­ta­ní tie­ne dere­cho a la inde­pen­den­cia, como prin­ci­pio estra­té­gi­co incues­tio­na­ble.

Por­que, al mar­gen de las rela­cio­nes que ten­gan con la peque­ña o media­na bur­gue­sía o las gran­des tras­na­cio­na­les de la ener­gía, las petro­le­ras, la CIA, el impe­ria­lis­mo, en el caso de Irak; o en otros sitios, o al mar­gen de la situa­ción de gue­rra, al mar­gen de los pac­tos tác­ti­cos a cor­to pla­zo que se vean; ten­ga­mos en cuen­ta que hay varias orga­ni­za­cio­nes kur­dis­ta­nís, no hay una sola, y por eso estoy dicien­do todos estos nive­les de realidad. 

Al mar­gen de eso, el pue­blo kur­dis­ta­ní tie­ne dere­cho a la inde­pen­den­cia. Esa es la úni­ca garan­tía, vía posi­ble, de que se resuel­van el caso pales­tino, otros casos y de que el impe­ria­lis­mo nor­te­ame­ri­cano no ter­mi­ne absor­bien­do, comién­do­se, al Orien­te Medio.

Amin­ta Bele­ño Gómez, ABP Noticias

27 de noviem­bre de 2017 

Artikulua gustoko al duzu? / ¿Te ha gustado este artículo?

Share on facebook
Share on Facebook
Share on twitter
Share on Twitter

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *