Corea del Nor­te en el gran jue­go nuclear

Los pro­yec­to­res polí­ti­co-mediá­ti­cos, enfo­ca­dos en los ensa­yos nuclea­res y balís­ti­cos nor­co­rea­nos, dejan –como siem­pre– en la som­bra el con­tex­to gene­ral que rodea esos ensa­yos: el de una cre­cien­te carre­ra arma­men­tís­ti­ca que, mien­tras que man­tie­ne un arse­nal nuclear capaz de borrar la espe­cie huma­na de la faz del pla­ne­ta, apues­ta por el uso de oji­vas y de vec­to­res de alta tec­no­lo­gía cada vez más avanzados.

La Fede­ra­ción de Cien­tí­fi­cos Esta­dou­ni­den­ses esti­ma que Corea del Nor­te ya tie­ne «mate­ria fisi­ble sufi­cien­te para pro­du­cir 10 o 20 oji­vas nuclea­res, pero no hay prue­bas dis­po­ni­bles de que haya pues­to en dis­po­si­ción ope­ra­ti­va oji­vas nuclea­res sus­cep­ti­bles de ser trans­por­ta­das median­te misi­les balísticos».

Tam­bién según la Fede­ra­ción de Cien­tí­fi­cos Esta­dou­ni­den­ses, Esta­dos Uni­dos posee 6.800 oji­vas entre las que se cuen­tan 1.650 oji­vas estra­té­gi­cas y 150 no estra­té­gi­cas ya lis­tas para ser uti­li­za­das en cual­quier momento.

Agre­gan­do las 300 de Fran­cia y las 215 del Rei­no Uni­do, las fuer­zas nuclea­res de la OTAN dis­po­nen de 7.315 oji­vas nuclea­res –entre ellas 2.200 oji­vas lis­tas para su lan­za­mien­to– ante las 7.000 de Rusia, de las que 1.950 están lis­tas para el lanzamiento.

Según la Fede­ra­ción de Cien­tí­fi­cos Esta­dou­ni­den­ses, hay alre­de­dor de 550 oji­vas nuclea­res esta­dou­ni­den­ses, fran­ce­sas y bri­tá­ni­cas des­ple­ga­das en Euro­pa, pró­xi­mas al terri­to­rio de Rusia. Para ser más cla­ros, es como si Rusia hubie­se des­ple­ga­do en Méxi­co cien­tos oji­vas nuclea­res apun­tan­do hacia Esta­dos Unidos.

Agre­gan­do las oji­vas nuclea­res de Chi­na (270), Pakis­tán (entre 120 y 130), la India (entre 110 y 120) e Israel (80) el total de oji­vas nuclea­res pue­de esti­mar­se en alre­de­dor de 15 000. Pero esos esti­ma­dos son apro­xi­ma­ti­vos, casi segu­ra­men­te por defec­to, y la carre­ra arma­men­tis­ta pro­si­gue con la cons­tan­te moder­ni­za­ción de oji­vas y vectores.

A la cabe­za de esa carre­ra está… Esta­dos Uni­dos, país que efec­túa cons­tan­te­men­te ensa­yos con los cohe­tes balís­ti­cos inter­con­ti­nen­ta­les Minu­te­man III y se dis­po­ne a reem­pla­zar estos últi­mos por otros más moder­nos, con un cos­to apro­xi­ma­do de 85.000 millo­nes de dóla­res. El Con­gre­so esta­dou­ni­den­se apro­bó en 2015 un plan –con un cos­to apro­xi­ma­do de 1.000 millo­nes– des­ti­na­do a poten­ciar las fuer­zas nuclea­res con 12 nue­vos sub­ma­ri­nos de ata­que –a un cos­to de 7.000 millo­nes cada uno– que lle­va­rán cada uno 20 cabe­zas nuclea­res. En ese mis­mo mar­co entra el reem­pla­zo de las bom­bas ató­mi­cas esta­dou­ni­den­ses B61, alma­ce­na­das en Ita­lia y en otros paí­ses de Euro­pa, por las nue­vas B61-12, que son armas des­ti­na­das a ases­tar un pri­mer gol­pe. La moder­ni­za­ción de las fuer­zas nuclea­res esta­dou­ni­den­ses inclu­ye ade­más el supues­to «escu­do anti­mi­si­les» que neu­tra­li­za­ría la res­pues­ta del enemi­go ante un pri­mer gol­pe nuclear, como el que Esta­dos Uni­dos ha ins­ta­la­do en Euro­pa con­tra Rusia y en Corea del Sur, no con­tra Corea del Nor­te sino en reali­dad con­tra China.

Rusia y Chi­na están ace­le­ran­do la moder­ni­za­ción de sus fuer­zas nuclea­res, para impe­dir que el otro ban­do tome ven­ta­ja. En 2018, Rusia des­ple­ga­rá un nue­vo misil balís­ti­co inter­con­ti­nen­tal, el Sar­mat, con un alcan­ce de 18.000 kiló­me­tros, capaz de trans­por­tar entre 10 y 15 oji­vas nuclea­res y que, en el momen­to de su reen­tra­da en la atmós­fe­ra –a velo­ci­dad hiper­só­ni­ca (más de 10 veces la velo­ci­dad del soni­do)– pue­de inclu­so rea­li­zar manio­bras eva­si­vas para esca­par a los misi­les inter­cep­to­res y pene­trar así el «escu­do».

En esa situa­ción, en que un círcu­lo res­trin­gi­do de Esta­dos mono­po­li­za las armas nuclea­res y en que quien posee ese tipo de arma­men­to ame­na­za al que no lo posee, es cada vez más pro­ba­ble que otros Esta­dos tra­ten de obte­ner arma­men­to nuclear y que lo logren. Ade­más de los 9 paí­ses que ya dis­po­nen de armas ató­mi­cas, hay alre­de­dor de 35 más capa­ces de construirlas.

Pero los perió­di­cos y la tele­vi­sión no hablan de eso, mien­tras que se dedi­can a sem­brar la alar­ma sobre Corea del Nor­te, país al que se denun­cia como úni­ca fuen­te de una ame­na­za nuclear. Y tam­po­co se habla de una lec­ción que Pyong­yang dice haber apren­di­do cuan­do recuer­da que Kadha­fi renun­ció total­men­te a cual­quier for­ma de pro­gra­ma nuclear y auto­ri­zó ins­pec­cio­nes de la CIA en terri­to­rio libio. Pero eso no sal­vó a Libia cuan­do Esta­dos Uni­dos y la OTAN deci­die­ron des­truir­la. En Pyong­yang esti­man que si Libia hubie­se teni­do armas nuclea­res, nadie se habría atre­vi­do a ata­car­la. Y otros pue­den hacer ese mis­mo razo­na­mien­to y lle­gar a la con­clu­sión de que, en la actual situa­ción mun­dial, más vale tener armas nuclea­res que no tenerlas.

Mien­tras que esa lógi­ca peli­gro­sa hace cre­cer las pro­ba­bi­li­da­des de pro­li­fe­ra­ción nuclear, el Tra­ta­do sobre la Prohi­bi­ción de las Armas Nuclea­res que la gran mayo­ría de los paí­ses miem­bros de la ONU adop­tó en julio pasa­do está sien­do igno­ra­do por las poten­cias nuclea­res, por los miem­bros de la OTAN y por los prin­ci­pa­les socios de ese blo­que mili­tar (Ara­bia Sau­di­ta, Ucra­nia, Japón y Aus­tra­lia). Es nece­sa­ria una gran movi­li­za­ción para que nues­tro país [Ita­lia] tam­bién se sume al Tra­ta­do sobre la Prohi­bi­ción de las Armas Nuclea­res y orde­ne, por con­si­guien­te, que las armas nuclea­res esta­dou­ni­den­ses sean reti­ra­das del sue­lo ita­liano, don­de su des­plie­gue cons­ti­tu­ye de hecho una vio­la­ción del Tra­ta­do de No Pro­li­fe­ra­ción Nuclear, ya rati­fi­ca­do por Italia.

A fal­ta de con­cien­cia polí­ti­ca, debe­ría­mos con­fiar al menos en el ins­tin­to de conservación.

Man­lio Dinucci

7 de sep­tiem­bre de 2017

Fuen­te: il mani­fes­to

[Tra­du­ci­do al espa­ñol por la Red Vol­tai­re a par­tir de la ver­sión al fran­cés de Marie-Ange Patrizio.]

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