Errekaleor, ¿quién ha perdido el norte?

En una recien­te edi­to­rial y toman­do como refe­ren­cia los acon­te­ci­mien­tos del barrio gaz­teiz­ta­rra de Erre­ka­leor Boltxe carac­te­ri­za­ba al PNV, como enemi­go (lo vol­ve­mos a repe­tir para que no que­de lugar a la duda… e ne mi go) decla­ra­do del Pue­blo Tra­ba­ja­dor Vas­co y sus aspi­ra­cio­nes a cons­truir la patria femi­nis­ta, socia­lis­ta y sobe­ra­na que como pue­blo nece­si­ta­mos para nues­tra libe­ra­ción social, nacio­nal, de géne­ro y de cla­se.
En sus más de cien años de exis­ten­cia, el PNV nun­ca ha ela­bo­ra­do una estra­te­gia que vaya a la con­se­cu­ción de esos obje­ti­vos. El PNV de hoy, es des­cen­dien­te direc­to de aquel PNV toma­do al asal­to por Sota y el res­to de la oli­gar­quía vas­ca, que bebió del car­lis­mo más fun­da­men­ta­lis­ta y reac­cio­na­rio. Es des­cen­dien­te del par­ti­do que en 1936 dudó entre apo­yar el gol­pe fas­cis­ta o no hacer­lo. Es el mis­mo PNV que al ter­mi­nar la mal lla­ma­da «gue­rra civil» opto por sal­va­guar­dar los intere­ses de las cla­ses domi­nan­tes de las enton­ces lla­ma­das «pro­vin­cias vas­con­ga­das» y hacer nego­cios a la espe­ra de acon­te­ci­mien­tos.
El mis­mo par­ti­do que se puso a dis­po­si­ción de la CIA y la inte­li­gen­cia bri­tá­ni­ca en el mar­co de la gue­rra fría, posi­cio­nán­do­se con la reac­ción mun­dial. El que exas­pe­ró a sus sec­to­res más jóve­nes y diná­mi­cos que ante aquel esta­tus quo opta­ron por crear otra orga­ni­za­ción, esta vez sí, inde­pen­den­tis­ta y con el paso de los años socia­lis­ta.
El PNV del que habla­mos es el mis­mo que en Txi­ber­ta optó por ges­tio­nar una comu­ni­dad, la Comu­ni­dad Autó­no­ma Vas­ca, para así posi­bi­li­tar que la bur­gue­sía vas­ca con­ti­nua­se enri­que­cién­do­se a cos­ta del pue­blo tra­ba­ja­dor vas­co.
Des­de ese mis­mo momen­to enten­dió que el MLNV y la Izquier­da Aber­tza­le era su enemi­go y actuó en con­se­cuen­cia.
La repre­sión fue ejer­ci­da des­de el Gobierno Vas­co con tan­ta dure­za como des­de los dife­ren­tes gobier­nos fran­ce­ses y espa­ño­les. No duda­ron a que el Mos­sad for­ma­se a los cua­dros de la poli­cía vas­ca para ejer­cer con efi­ca­cia esa repre­sión.
La dis­per­sión de las pre­sas y pre­sos polí­ti­cos vas­cos con­tó con el apo­yo del PNV. Los «días de Ermua» con­ta­ron con el PNV a pie de pan­car­ta y agre­sión. Sus per­so­na­jes más sinies­tros y que más odio mos­tra­ban hacia el MLNV eran quie­nes diri­gían el par­ti­do y el gobierno vas­con­ga­do. Estu­vie­ron en pri­me­ra línea de esa repre­sión gene­ra­li­za­da.
Nun­ca cre­ye­ron ni en Liza­rra-Gara­zi ni en el Plan Iba­rretxe. Ellos tenían cla­ra su apues­ta para con­ti­nuar sien­do una auto­no­mía del Esta­do espa­ñol. De Nafa­rroa e Ipa­rral­de qué decir, los deja­ron total­men­te de lado y olvi­da­dos. ¡No eran su pro­ble­ma!
Hoy el PNV es idén­ti­co a este PNV cen­te­na­rio del que hemos habla­do muy por enci­ma. En el tin­te­ro que­dan dece­nas de actua­cio­nes que acre­di­tan su inequí­vo­ca apues­ta por Espa­ña. El PNV de hoy pac­ta con el PP como lo hizo hace vein­te años en la épo­ca de Aznar. Es alia­do de Espa­ña en des­acre­di­tar los pro­ce­sos esco­ce­ses o cata­lán. Nin­guno es su mode­lo. Su úni­co mode­lo es seguir tra­tan­do de «sedu­cir a Espa­ña» como dijo Josu Jon Imaz.
Hoy vemos al PNV más des­ca­ra­da­men­te regio­na­lis­ta y neo­li­be­ral. Tie­nen cla­ro su nor­te y no se van a mover ni un ápi­ce.
Vol­vien­do a Erre­ka­leor, y pasa­dos varios días de la exi­to­sa mani­fes­ta­ción que recha­za­ba la actua­ción del ayun­ta­mien­to gas­teiz­ta­rra, no vemos que el ayun­ta­mien­to vaya a variar su pos­tu­ra y sigue apos­tan­do por derri­bar el barrio y empe­zar a espe­cu­lar con esos terre­nos que, dicho sea de paso, son pro­pie­dad del pue­blo tra­ba­ja­dor vas­co, así como lo son el res­to de las tie­rras vas­cas, no de nin­gu­na oli­gar­quía ni bur­gue­sía.
Tene­mos que reco­no­cer que el PNV es con­se­cuen­te con su per­fil bur­gués y dere­chis­ta. Tie­ne unos obje­ti­vos y actúa en con­se­cuen­cia. Pero hay que remar­car una vez más en que si gobier­nan en Gas­teiz es gra­cias a una EH Bil­du que le rega­ló la alcal­día. Aho­ra ya pue­den llo­ri­quear sobre la situa­ción en Erre­ka­leor, pero tie­nen que acep­tar su res­pon­sa­bi­li­dad en todo lo que está pasan­do en ese barrio. Las lágri­mas de coco­dri­lo no sir­ven para nada.
Solo nos que­da pre­gun­tar­nos quién ha per­di­do el nor­te.
Boltxe Kolek­ti­boa
10 de junio de 2017

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