La defi­ni­ción de ETA

Des­de la crea­ción de la orga­ni­za­ción arma­da vas­ca, ETA, allá por los comien­zos de la segun­da mitad del siglo XX, han sido infi­ni­tos los inten­tos por adje­ti­var y valo­rar el sen­ti­do de su exis­ten­cia des­de todos los ban­dos. A títu­lo interno y, diga­mos, en el círcu­lo de quie­nes han mos­tra­do sus sim­pa­tías por la Orga­ni­za­ción des­de su crea­ción, siem­pre se ape­ló al carác­ter revo­lu­cio­na­rio de la mis­ma; des­de otros sec­to­res tam­bién se habla­ba de sus tin­tes mar­xis­tas e, inclu­so leni­nis­tas. En la mis­ma direc­ción, res­pec­to al sec­tor social o polí­ti­co al que nos hemos refe­ri­do antes, tam­bién había quien defi­nía a la Orga­ni­za­ción como defen­so­ra de la tie­rra –en sus dos con­cep­cio­nes, tan­to medioam­bien­tal como patrió­ti­ca– y así un sin­fín de epí­te­tos y carac­te­ri­za­cio­nes que sería impo­si­ble reu­nir aquí por fal­ta de espa­cio (y de tiem­po, que uno tam­bién agra­de­ce irse de potes de vez en cuan­do) y para no aca­bar dan­do una txa­pa insufrible.

Por otro lado están quie­nes la han defi­ni­do como una ban­da de ase­si­nos y, al igual que comen­té antes, toda una plé­ya­de de adje­ti­vos y sus­tan­ti­vos de grue­so cali­bre tan­to para el colec­ti­vo en su con­jun­to como para cada uno y una de sus miem­bros. Aquí de nue­vo sur­ge el mis­mo pro­ble­ma ante­rior res­pec­to al espa­cio y al tiem­po de quien esto escri­be; así que me voy a dejar de enu­me­ra­cio­nes infi­ni­tas y solo voy a ape­lar a la memo­ria de cada una de las per­so­nas que hemos sido par­tí­ci­pes públi­ca­men­te de nues­tra ideo­lo­gía inde­pen­den­tis­ta y socia­lis­ta vas­ca para que recor­de­mos, cada cual a su mane­ra y des­de su expe­rien­cia, qué fue lo que nos espe­tó en la cara nues­tro vecino o veci­na fatxa el día que, por ejem­plo, eje­cu­ta­ron a Miguel Angel Blan­co o cuan­do el yiha­dis­mo dejó patas arri­ba el metro de Madrid. En mi caso, has­ta mi pelu­que­ro habi­tual me lla­mó cri­mi­nal. Por supues­to, cam­bié de salón de belle­za. Y es que el gar­zo­niano méto­do del todo es ETA nos con­vir­tió a todos y todas en dile­tan­tes terro­ris­tas. Unos años más tar­de, en un juz­ga­do madri­le­ño, las mis­mas víc­ti­mas del méto­do incri­mi­na­to­rio gar­zo­ni­ta se encar­ga­ron de dar por bueno el engen­dro y, a más ver­güen­za, obli­ga­ron ame­na­zan­te­men­te a acep­tar tal igno­mi­nia a quien fiel­men­te se man­tu­vo en posi­cio­nes de dignidad.

No. No espe­réis que hable de los medio­pen­sio­nis­tas. Por­que no exis­ten. En esto de las orga­ni­za­cio­nes arma­das no exis­ten opi­nio­nes neu­tra­les. Todo lo demás son oca­sio­nes. Hubo quien en momen­tos deter­mi­na­dos sin­tió y com­pren­dió la nece­si­dad de la exis­ten­cia de una orga­ni­za­ción arma­da vas­ca y, en otras épo­cas, san­cio­nó la exis­ten­cia de la mis­ma; inclu­so hubo quie­nes, como el Gua­dia­na, apa­re­cían y des­apa­re­cían depen­dien­do del tipo de ekin­tza rea­li­za­do. Aquí no voy a hablar de este tipo de gen­tes y colec­ti­vos. Lo deja­re­mos para otro momento.

Bien. Des­pués de haber habla­do a gro­so modo y bajo mi humil­de opi­nión res­pec­to a las dis­tin­tas cali­fi­ca­cio­nes que la Orga­ni­za­ción arma­da ETA ha teni­do a lo lar­go de su his­to­ria, nos encon­tra­mos con que todo ya ha sido resuel­to y, a excep­ción de UPN –iró­ni­ca­men­te y en este tema, antes, el gar­ban­zo negro solía ser la Izquier­da Aber­tza­le pre­sen­te en las ins­ti­tu­cio­nes – , el Par­la­men­to Alto Nava­rro nos ofre­ce la reso­lu­ción de la ecua­ción. En un ejer­ci­cio de tri­ple sal­to mor­tal con cabrio­la inclui­da –espe­ro que se pille la inten­ción bur­lo­na – , el cua­tri­par­ti­to nava­rro, apo­ya­do por el PSN, se saca de la man­ga esta reso­lu­ción con­jun­ta sin des­pei­nar­se. Y digo sin des­pei­nar­se por­que de nove­do­so tie­ne lo mis­mo que la últi­ma tem­po­ra­da de El Con­quis­ta­dor del Fin del Mun­do. Y no solo pei­na­dos y lava­das, sino que, ade­más, lucien­do su nue­vo tra­je de demó­cra­tas de toda la vida y homo­lo­ga­dos ante dios, la patria y el rey, apa­re­ce como garan­te la gran coa­li­ción en la que se ubi­ca una par­te de la Izquier­da Aber­tza­le –Sor­tu – , rubri­can­do y dan­do apo­yo a este pro­fun­doequi­li­bra­do texto:

[…]se ins­ta al Gobierno de Nava­rra a que, en cola­bo­ra­ción con los ayun­ta­mien­tos de la Comu­ni­dad Foral y las fami­lias de las víc­ti­mas, sean colo­ca­das pla­cas en los luga­res don­de se pro­du­je­ron ase­si­na­tos per­pe­tra­dos por la ban­da terro­ris­ta ETA, figu­ran­do en dichas pla­cas el nom­bre de las víc­ti­mas y la fecha en que se pro­du­jo el atentado

Efec­ti­va­men­te. La for­ma con que defi­nen a la Orga­ni­za­ción es como ban­da terro­ris­ta. No hay mar­gen de error; ni mío ni tipo­grá­fi­co. La uni­fi­ca­ción de cri­te­rios es tajan­te y no ofre­ce lugar a dudas. La rúbri­ca del nue­vo pro­ta­go­nis­ta –EH Bil­du– da, ade­más, el empa­que nece­sa­rio para que pue­da ser enten­di­do ya como un dog­ma de fe infa­li­ble para la socie­dad demo­crá­ti­ca alto­na­va­rra; sean votan­tes, abs­ten­cio­nis­tas o disi­den­tes. Es todo un lujo que la polí­ti­ca pro­fe­sio­nal repar­ta doc­tri­na des­de sus des­pa­chos para que la ple­be no pier­da el tiem­po en eso tan insano como es el peca­do del librepensamiento.

Así que cuan­do el pró­xi­mo fin de sema­na se pon­gan en mar­cha los cien­tos de per­so­nas que van a las dis­tin­tas cár­ce­les, por el camino debe­rán ir pen­san­do que, repen­ti­na­men­te, sus fami­lia­res y ami­gas encar­ce­la­dos han pasa­do a un nue­vo esta­tus. Y debe­rán pen­sar tam­bién que en la pró­xi­ma visi­ta de sus alle­ga­dos a rea­li­zar dili­gen­cias en los juz­ga­dos, los ser­vi­cios jurí­di­cos lo ten­drán bas­tan­te más difí­cil para defen­der y sos­te­ner que sus clien­tes no son terro­ris­tas. Y en Nafa­rroa habrá pla­cas en memo­ria de unas per­so­nas muer­tas, pero no habrá para las víc­ti­mas del capi­ta­lis­mo, ni para las víc­ti­mas de la pre­ca­rie­dad labo­ral, ni tam­po­co para las víc­ti­mas del patriar­ca­do… pírri­ca vic­to­ria para el cua­tri­par­ti­to y ver­gon­zo­sa rein­ci­den­cia de esa par­te de la Izquier­da Aber­tza­le que, ins­ti­tu­ción tras ins­ti­tu­ción, ha caí­do ya en el fon­do del pozo de la cre­di­bi­li­dad. Eso sí, las pla­cas serán bilin­gües, por­que para eso nos pidie­ron el voto.

Isi Caba­lle­ro, Herri­tar Bata­su­na­ren kidea

25 de mar­zo de 2017

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