Fren­te al ajus­te, refle­xio­nes sobre uni­dad de acción y pro­gra­ma

La mar­cha para el pró­xi­mo 7 de mar­zo con­vo­ca­da por la CGT reac­tua­li­za la uti­li­dad de la tác­ti­ca de uni­dad de acción, así como la impor­tan­cia de la deli­mi­ta­ción pro­gra­má­ti­ca –o estra­té­gi­ca– por par­te del mar­xis­mo, jun­to a la lucha ideo­ló­gi­ca.

La tác­ti­ca de uni­dad de acción tie­ne una lar­ga tra­di­ción en el mar­xis­mo. Se pue­de sin­te­ti­zar en la fra­se (de Trotsky) mar­char sepa­ra­dos, gol­pear jun­tos. Se gol­pea en uni­dad de acción por las rei­vin­di­ca­cio­nes con las que se está de acuer­do. Por ejem­plo, en el caso que nos ocu­pa, rom­per los topes sala­ria­les que quie­ren impo­ner el gobierno de Cam­bie­mos, los gobier­nos pro­vin­cia­les, las cáma­ras empre­sa­rias y las patro­na­les. Son con­sig­nas fun­da­men­ta­les para dete­ner el ata­que con­tra el tra­ba­jo.

Por eso, la nece­si­dad impe­rio­sa de fre­nar esta ofen­si­va cons­ti­tu­ye el argu­men­to bási­co a favor de la uni­dad de acción con la diri­gen­cia de la CGT y de la CTA, y sec­to­res del pero­nis­mo. Lo cual no sig­ni­fi­ca embe­lle­cer a los diri­gen­tes que con­vo­can (para una dis­cu­sión sobre el carác­ter de cla­se de la buro­cra­cia sin­di­cal, aquíaquí); o al pero­nis­mo. De lo que se tra­ta es de unir fuer­zas en los pun­tos en los que haya acuer­do e impe­dir un mayor dete­rio­ro de las con­di­cio­nes de vida y tra­ba­jo de los asa­la­ria­dos (más argu­men­tos sobre la uni­dad de acción, aquí, aquí). De ahí que muchas orga­ni­za­cio­nes de izquier­da hayan deci­di­do par­ti­ci­par en la mar­cha, aun­que con una colum­na sepa­ra­da y ban­de­ras pro­pias.

La dife­ren­cia de pro­gra­ma y estra­te­gia

Pero la uni­dad de acción debe acom­pa­ñar­se de la dife­ren­cia­ción pro­gra­má­ti­ca y estra­té­gi­ca. Este aspec­to de la cues­tión es con­sus­tan­cial a la uni­dad de acción. En par­ti­cu­lar, hay que sub­ra­yar que el pro­gra­ma socia­lis­ta se opo­ne por el vér­ti­ce al pro­gra­ma de la opo­si­ción bur­gue­sa y peque­ño bur­gue­sa nacio­nal-esta­tis­ta, que hoy pre­ten­de ser la alter­na­ti­va al neo­li­be­ra­lis­mo. Esta opo­si­ción está encar­na­da, prin­ci­pal­men­te, en el kirch­ne­ris­mo y varian­tes (por ejem­plo, par­ti­do Comu­nis­ta, cha­vis­tas no kirch­ne­ris­tas, segui­do­res de Fran­cis­co y otros ami­gos de la huma­ni­dad).

Esto es, el mar­xis­mo no debe­ría con­fun­dir su pro­gra­ma y estra­te­gia con fuer­zas polí­ti­cas que solo ter­mi­nan lle­van­do al movi­mien­to de masas a la frus­tra­ción y la des­mo­ra­li­za­ción (para un ejem­plo actual, véan­se los resul­ta­dos del socia­lis­mo siglo XXI cha­vis­ta). A la par que denun­cia­mos la lógi­ca bru­tal del capi­tal en esta­do puro –sobre el sig­ni­fi­ca­do del neo­li­be­ra­lis­mo, aquí– debe­mos plan­tear un camino socia­lis­ta inde­pen­dien­te. Inclu­so aun­que por aho­ra solo que­de a nivel de pro­pa­gan­da, de dis­cur­so. Hay que decir­lo con todas las letras: pro­pues­tas como deva­luar (en tér­mi­nos polí­ti­ca­men­te correc­tos se dice vol­ver al tipo de cam­bio alto); aumen­tar el défi­cit fis­cal y finan­ciar­lo con emi­sión; sos­te­ner el empleo en base al gas­to esta­tal y el tra­ba­jo impro­duc­ti­vo; o embar­car­se en gue­rras comer­cia­les pro­tec­cio­nis­tas, agra­van la cri­sis. Y pre­pa­ran el terreno para nue­vos gobier­nos que apli­ca­rán reno­va­dos ajus­tes. La expe­rien­cia de los gobier­nos K en San­ta Cruz es ilus­tra­ti­va al res­pec­to.

Lamen­ta­ble­men­te, algu­na gen­te de izquier­da pier­de de vis­ta que la alter­na­ti­va socia­lis­ta apun­ta a la base del mal social: la pro­pie­dad pri­va­da del capi­tal y el Esta­do capi­ta­lis­ta. La cre­cien­te des­igual­dad social, los ejér­ci­tos de des­ocu­pa­dos y subocu­pa­dos, las cri­sis cícli­cas, el tra­ba­jo embru­te­ce­dor y alie­na­do, la mar­gi­na­ción y la pobre­za estruc­tu­ral, no van a des­apa­re­cer en tan­to sub­sis­ta la actual estruc­tu­ra social. Esto hay que decir­lo públi­ca­men­te. Y hay que sacar las con­se­cuen­cias. Entre ellas, que no tie­ne sen­ti­do exi­gir esta­ti­za­cio­nes o con­tro­les del Esta­do, o polí­ti­cas nacio­na­lis­tas y pro­tec­cio­nis­tas, si no se cues­tio­na la natu­ra­le­za social del Esta­do que apli­ca esas medi­das.

Pero la dife­ren­cia­ción en el terreno pro­gra­má­ti­co y estra­té­gi­co con res­pec­to a las fuer­zas opo­si­to­ras bur­gue­sas no obe­de­ce a un mero pru­ri­to ideo­ló­gi­co. Por el con­tra­rio, es fun­da­men­tal para el éxi­to de las luchas rei­vin­di­ca­ti­vas. ¿Por qué? Pues por­que es la úni­ca for­ma de res­pon­der al dis­cur­so de los apo­lo­gis­tas del ajus­te en cur­so. Para ver­lo con ejem­plos con­cre­tos: uno de los argu­men­tos que se esgri­men dice que un aumen­to de sala­rios por enci­ma del equi­li­brio gene­ra­rá más aumen­tos de pre­cios; que darán lugar a nue­vas deva­lua­cio­nes; que se tra­du­ci­rán en nue­vos aumen­tos de pre­cios, etcé­te­ra. Y por ese camino el país vol­ve­ría a los 1980 y a la hiper­in­fla­ción. O tam­bién, se dice que si los sala­rios docen­tes aumen­tan por enci­ma del 18% se agra­va­rá el défi­cit fis­cal; lo que lle­va­rá a mayor endeu­da­mien­to, o a más emi­sión; lo que gene­ra­rá más infla­ción, etcé­te­ra. Y una par­te de la pobla­ción no encuen­tra res­pues­ta a esos argu­men­tos. La inci­den­cia en la lucha de cla­ses de estos fac­to­res no debe­ría sub­es­ti­mar­se.

Sin embar­go, las obje­cio­nes de los ideó­lo­gos del ajus­te no pue­den ser res­pon­di­das ade­cua­da­men­te des­de el refor­mis­mo bur­gués, o peque­ño bur­gués (ver aquí, aquí, aquí, sobre los pro­ble­mas del key­ne­sia­nis­mo bas­tar­do). Tam­po­co da res­pues­ta el nacio­nal mar­xis­mo, o el mar­xis­mo esta­tis­ta (y algu­nos mar­xis­tas argen­ti­nos hoy pare­cen indig­na­dos key­ne­sia­nos radi­cals). No se tra­ta de bus­car remien­dos al sis­te­ma capi­ta­lis­ta. Los mar­xis­tas no deben razo­nar como esta­dis­tas. Por eso es difí­cil exa­ge­rar el rol de la lucha ideo­ló­gi­ca del mar­xis­mo. La uni­dad en la acción debe acom­pa­ñar­se de la crí­ti­ca de raíz al orden exis­ten­te.

Rolan­do Asta­ri­ta
5 de mar­zo de 2017
Fuen­te: https://​rolan​doas​ta​ri​ta​.word​press​.com/​2​0​1​7​/​0​3​/​0​5​/​f​r​e​n​t​e​-​a​l​-​a​j​u​s​t​e​-​r​e​f​l​e​x​i​o​n​e​s​-​s​o​b​r​e​-​u​n​i​d​a​d​-​d​e​-​a​c​c​i​o​n​-​y​-​p​r​o​g​r​a​ma/

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