Lec­cio­nes y con­se­cuen­cias de un verano reve­la­dor: La cons­truc­ción pro­gre­si­va de las con­di­cio­nes para que se pro­duz­can pogromos

El verano de 2016 ha esta­do mar­ca­do por tres hechos de dife­ren­te natu­ra­le­za: el 14 de julio un vil aten­ta­do enlu­ta el país, el 21 de julio se aprue­ba una ley que aca­ba con el códi­go labo­ral y que la pobla­ción y los tra­ba­ja­do­res recha­zan masi­va­men­te, y en Can­nes se emi­te un ban­do muni­ci­pal prohi­bien­do el acce­so a las pla­yas a las muje­res que lle­ven un bur­ki­ni, lo que des­en­ca­de­na en unos días una autén­ti­ca epi­de­mia de ban­dos simi­la­res en otras ciu­da­des. Las reac­cio­nes socia­les y los comen­ta­rios polí­ti­cos y mediá­ti­cos que siguie­ron a estos tres acon­te­ci­mien­tos cons­ti­tu­yen un exce­len­te ana­li­za­dor del esta­do de nues­tra socie­dad, de sus con­tra­dic­cio­nes y de los intere­ses que se enfren­tan en su seno. 

Radi­ca­li­za­ción rápi­da, estra­te­gia de disi­mu­lo y pro­duc­ción de una psi­co­sis colectiva

Des­de el 16 de julio el minis­tro del Inte­rior Ber­nard Caze­neu­ve men­cio­na la tesis de una radi­ca­li­za­ción rápi­da del chó­fer ase­sino acom­pa­ña­da de una serie de pre­ci­sio­nes angus­tio­sas: Los ser­vi­cios de segu­ri­dad no lo cono­cían por­que no se había dis­tin­gui­do a lo lar­go de los años ante­rio­res por con­de­nas o por su acti­vi­dad, por una adhe­sión a la ideo­lo­gía isla­mis­ta radi­cal. […] Pare­ce que se ha radi­ca­li­za­do muy rápi­da­men­te. En cual­quier caso, los pri­me­ros ele­men­tos apa­re­cen a tra­vés de tes­ti­mo­nios de su entorno […] unos indi­vi­duos sen­si­bles al men­sa­je de Daesh se impli­can en accio­nes extre­ma­da­men­te vio­len­tas sin haber par­ti­ci­pa­do nece­sa­ria­men­te en com­ba­tes, sin haber sido adies­tra­dos nece­sa­ria­men­te […] La pro­pia mane­ra de come­ter su odio­so cri­men es nue­va1.

La tesis de la radi­ca­li­za­ción rápi­da tie­ne muchas con­se­cuen­cias. Acre­di­ta la idea de que todos los musul­ma­nes son sus­cep­ti­bles de trans­for­mar­se rápi­da y brus­ca­men­te en terro­ris­tas. En ade­lan­te el peli­gro está ahí don­de haya musul­ma­nes o supues­tos musul­ma­nes. Así pues, es el momen­to de des­con­fiar cada vez que nos cru­ce­mos con un musul­mán real o supues­to. Por supues­to, se aña­di­rá sis­te­má­ti­ca­men­te que hay que tener cui­da­do de no mez­clar las cosas y poner así de relie­ve que se es cons­cien­te de los efec­tos pro­ba­bles de esta tesis.

El hecho de que el per­fil del ase­sino sea atí­pi­co (res­pec­to a lo que los medios de comu­ni­ca­ción dise­ñan des­de hace años para ayu­dar­nos a reco­no­cer a los can­di­da­tos al yiha­dis­mo) refuer­za aún más la pro­duc­ción de una psi­co­sis colec­ti­va. Ya ni siquie­ra se pue­de reco­no­cer a un musul­mán com­pa­ti­ble con la repú­bli­ca gra­cias a unos hechos sim­ples como no fre­cuen­tar una mez­qui­ta, no hacer el Rama­dáncomer cer­do.

Duran­te casi dos sema­nas los exper­tos se han suce­di­do en nues­tros pla­tós para con­ven­cer­nos de un peli­gro mul­ti­for­me que exi­ge una des­con­fian­za per­ma­nen­te res­pec­to a deter­mi­na­dos con­ciu­da­da­nos nues­tros. La per­la de los espe­cia­lis­tas le corres­pon­de una vez más a Moha­med Sifaoui, a quien BFM TV pre­sen­ta como perio­dis­ta espe­cia­li­za­do en terro­ris­mo islá­mi­co y que con­si­de­ra que la radi­ca­li­za­ción pue­de ser ins­tan­tá­nea:

[la radi­ca­li­za­ción] se pue­de rea­li­zar el mis­mo día del aten­ta­do ya que los ideó­lo­gos isla­mis­tas afir­man que el aten­ta­do kami­ka­ze, el aten­ta­do már­tir, hace per­do­nar el con­jun­to de los peca­dos2.

Pero este espe­cia­lis­ta no se con­ten­ta con ace­le­rar has­ta el extre­mo la rapi­dez de la radi­ca­li­za­ción, sino que en el mis­mo pro­gra­ma pide a sus cole­gas que no tra­ten de com­pren­der el com­por­ta­mien­to del ase­sino a par­tir de una racio­na­li­dad occi­den­tal.

Por con­si­guien­te, esta­mos ante unos indi­vi­duos que no fun­cio­nan ni razo­nan como noso­tros. Son aje­nos a nues­tro mun­do, no son pro­duc­to de este y son inex­pli­ca­bles racio­nal­men­te. Así es como se cons­tru­ye una psi­co­sis colec­ti­va que eli­mi­na a una par­te de la pobla­ción del Noso­tros social. Aho­ra bien, cada vez que hay pro­ce­sos de exclu­sión de un Noso­tros social, se auto­ri­za a pasar al acto. Gra­cias a este tipo de pro­ce­sos se reúnen las con­di­cio­nes de posi­bi­li­dad de que se pro­duz­ca un pogromo.

Pero Moha­med Sifaoui aña­de un argu­men­to de peso: la estra­te­gia del disi­mu­lo. El disi­mu­lo es una téc­ni­ca que se apren­de en los manua­les dis­tri­bui­dos por Daesh, afir­ma en el mis­mo pro­gra­ma. La tesis de la pre­me­di­ta­ción disi­mu­la­da se aña­de inme­dia­ta­men­te a la de radi­ca­li­za­ción rápi­da.

El fis­cal de París, Louis Molins, decla­ra en una rue­da de pren­sa el 21 de julio que pare­ce que Moha­med Lahouaiej-Bouh­lel había pen­sa­do su pro­yec­to cri­mi­nal varios meses antes de pasar al acto3. Tam­bién anun­cia la deten­ción pre­ven­ti­va de cin­co sos­pe­cho­sos de ser cóm­pli­ces. Sin espe­rar que haya pre­ci­sio­nes, los medios se emba­lan. Los teles­pec­ta­do­res y los lec­to­res de los gran­des medios apren­den una nue­va pala­bra ára­be: taqi­ya. El sema­na­rio Maria­ne publi­ca el titu­lar Taqi­ya: el disi­mu­lo como nue­va arma de gue­rra y expli­ca en la entra­di­lla del artículo:

Algu­nos terro­ris­tas lo uti­li­zan como estra­te­gia para pasar bajo los rada­res de los ser­vi­cios de inte­li­gen­cia, otros lo usan como coar­ta­da prác­ti­ca para seguir lle­van­do su vida de occi­den­ta­li­za­dos: en cual­quier caso, el Esta­do Islá­mi­co pre­co­ni­za la taqi­ya (el arte del disi­mu­lo) para estos sol­da­dos de Dios4.

Des­de Le Figa­roNice-Matin pasan­do por BFM o RTL esta nue­va pala­bra angus­tio­sa entra en el voca­bu­la­rio. No solo se radi­ca­li­zan rápi­do sino que ade­más disi­mu­lan para pasar des­aper­ci­bi­dos. Deci­di­da­men­te, debe­mos des­con­fiar de todos los musul­ma­nes o supues­tos musul­ma­nes. Así, unos días des­pués de la pri­mi­cia se difun­de una dosis suple­men­ta­ria de psicosis.

La opo­si­ción de dere­cha se suma inme­dia­ta­men­te a esta esca­la­da aña­dien­do un ter­cer nivel de psi­co­sis. El dipu­tado de [el par­ti­do] Les Répu­bli­cains Geor­ges Fenech pide la crea­ción de un Guan­tá­na­mo a la fran­ce­sa. El exal­cal­de de Niza Chris­tian Estro­si pro­po­ne unos cen­tros de deten­ción pre­ven­ti­vos para los supues­tos yiha­dis­tas. Sar­kozy, por su par­te, pre­fie­re que quie­nes pre­sen­tan ries­go de radi­ca­li­za­ción lle­ven una pul­se­ra elec­tró­ni­ca, medi­da que se pue­de com­ple­tar con la obli­ga­to­rie­dad de resi­dir en deter­mi­na­do lugar5.

En pocas pala­bras, no se pro­po­ne otra cosa que con­si­de­rar cul­pa­bles a unos sos­pe­cho­sos antes inclu­so de que hayan come­ti­do el menor deli­to. El fon­do común en el que con­ver­gen todas estas pro­pues­tas es una jus­ti­cia de excepción.

El bur­ki­ni como disi­mu­lo del yiha­dis­mo

El ase­si­na­to del sacer­do­te Jac­ques Hamel en la igle­sia de Saint-Étien­ne-du-Rou­vray el 28 de julio aca­ba de crear las con­di­cio­nes para que se den los lla­ma­dos ban­dos anti­bur­ki­ni. El ban­do muni­ci­pal se adop­ta dos días des­pués del dra­ma, aun­que un mes des­pués del ini­cio de la esta­ción. Duran­te el mes de julio la pren­sa no hizo eco de nin­gu­na difi­cul­tad en las pla­yas a pro­pó­si­to de la ves­ti­men­ta. Una vez más una prác­ti­ca social es cali­fi­ca­da de pro­ble­ma no por la pobla­ción sino por una auto­ri­dad polí­ti­ca. El momen­to en que se dic­ta el ban­do indi­ca su carác­ter opor­tu­nis­ta. Se tra­ta sim­ple­men­te de uti­li­zar el con­tex­to de una inten­sa emo­ción vin­cu­la­da a los dos dra­mas de julio para hacer avan­zar una agen­da pre­es­ta­ble­ci­da: impo­ner las cues­tio­nes de la inmi­gra­ción y de la iden­ti­dad como dos ele­men­tos cen­tra­les de las elec­cio­nes presidenciales.

Al rela­cio­nar estos dos temas con la cues­tión del terro­ris­mo se plan­tea su dimen­sión pro­ble­má­ti­ca. Al esta­ble­cer esta rela­ción en un momen­to de emo­ción inten­sa se sugie­re la nece­si­dad de una urgen­cia de la acción con un lla­ma­mien­to implí­ci­to a cada ciu­da­dano a denun­ciar a los infrac­to­res. Así es como un pro­ble­ma pro­du­ci­do des­de arri­ba se trans­for­ma en un pro­ble­ma de aba­jo para una par­te de la pobla­ción. La epi­de­mia de ban­dos que siguen al de Niza con­fir­ma el carác­ter sobre­ideo­lo­gi­za­do del pro­ble­ma. Mien­tras que en el mes de julio nin­gu­na de las trein­ta ciu­da­des que pos­te­rior­men­te adop­ta­rán un decre­to simi­lar había hecho cons­tar pro­ble­ma alguno a pro­pó­si­to del bur­ki­ni, de repen­te el pro­ble­ma apa­re­ce en todas partes.

Debi­do a su argu­men­ta­ción, la reso­lu­ción pro­vi­sio­nal del tri­bu­nal admi­nis­tra­ti­vo del 13 de agos­to que vali­da el ban­do de Can­nes (y da pie a la pro­li­fe­ra­ción de ban­dos simi­la­res) es sig­ni­fi­ca­ti­va de los retos que se plan­tean. En el con­tex­to del Esta­do de excep­ción y de los recien­tes aten­ta­dos isla­mis­tas ocu­rri­dos sobre todo en Niza hace un mes, el uso de una ves­ti­men­ta dis­tin­ti­va, dife­ren­te de la ves­ti­men­ta habi­tual de baño pue­de, en efec­to, ser inter­pre­ta­do como que no es, en este con­tex­to, un sim­ple signo de reli­gio­si­dad6, pre­ci­sa el bando.

En otras pala­bras, el bur­ki­ni disi­mu­la otra cosa. Esta­mos de nue­vo ante la tesis del disi­mu­lo que ya había­mos encon­tra­do a pro­pó­si­to del aten­ta­do de Niza. Así, las muje­res que lle­van bur­ki­ni se con­vier­ten en por­ta­do­ras de algo com­ple­ta­men­te dife­ren­te: de una nega­ción de los dere­chos de las muje­res en el mejor de los casos, del terro­ris­mo en el peor.

La inme­dia­ta toma de pos­tu­ra de Manuel Valls legi­ti­ma y refuer­za la gra­ve­dad de la cues­tión y la urgen­cia de adop­tar una posi­ción de fir­me­za. Estos ban­dos no son una deri­va. Eso es inter­pre­tar mal las cosas. Estos ban­dos se han adop­ta­do en nom­bre del orden públi­co7, afir­ma nues­tro pri­mer minis­tro. En una entre­vis­ta al Jour­nal La Pro­ven­ce pre­ci­sa lo que pien­sa: El bur­ki­ni no es una nue­va gama de tra­jes de baño, una moda. Es la tra­duc­ción de un pro­yec­to polí­ti­co, de con­tra-socie­dad, basa­do sobre todo en la sumi­sión de la mujer. […] Algu­nas per­so­nas tra­tan de pre­sen­tar a las muje­res que lo lle­van como víc­ti­mas, como si noso­tros pusié­ra­mos en tela de jui­cio una liber­tad … Pero some­ter a la mujer no es una liber­tad. […] La Repú­bli­ca debe defen­der­se fren­te a las pro­vo­ca­cio­nes. […] Por con­si­guien­te, man­ten­go que quie­nes han adop­ta­do los ban­dos están moti­va­dos por la volun­tad de fomen­tar la vida en común, sin una segun­da inten­ción polí­ti­ca8.

Pocas veces la cari­ca­tu­ra y la fal­ta de lógi­ca habrán carac­te­ri­za­do tan­to el dis­cur­so polí­ti­co: para libe­rar a la mujer hay que negar­le un dere­cho; para fomen­tar la vida en común hay que excluir. Y tam­bién pocas veces se habrá des­ta­ca­do tan­to el carác­ter de la supues­ta gra­ve­dad de la situa­ción: con­tra-socie­dad, orden públi­co, sumi­sión de la mujer, pro­vo­ca­ción, nece­si­dad de defenderse.

La con­se­cuen­cia era pre­vi­si­ble: en Niza y en Can­nes la poli­cía muni­ci­pal mul­ta y humi­lla a unas muje­res sim­ple­men­te por lle­var velo. No se tra­ta de deri­vas, sino de una con­se­cuen­cia lógi­ca. No se pue­de esta­ble­cer una poli­cía de la ves­ti­men­ta basa­da en el carác­ter de la supues­ta peli­gro­si­dad de deter­mi­na­das ves­ti­men­tas y sobre la tesis del disi­mu­lo, y que la con­se­cuen­cia no sea una caza a lo que se ocul­ta, escon­de, disi­mu­la. No es nada nue­vo. Recor­de­mos los deba­tes absur­dos en la épo­ca de la ley sobre el pañue­lo [islá­mi­co] para saber si la ban­da­na9 era un velo disimulado.

Como ocu­rrió en 2004 res­pec­to a la ley sobre el pañue­lo, la can­ti­dad de bur­ki­nis en las pla­yas fran­ce­sas ha sido inver­sa­men­te pro­por­cio­nal a la can­ti­dad de pro­gra­mas, de tomas de pos­tu­ra y de lla­ma­das a la fir­me­za en el dis­cur­so polí­ti­co y mediá­ti­co. Se pide a cada ciu­da­da­na y cada ciu­da­dano que ten­gan una opi­nión, aun­que la mayo­ría nun­ca hayan teni­do oca­sión de cru­zar­se con una mujer que lle­va­ra esta pren­da. Ellas y ellos des­cu­bren esta pren­da de baño a par­tir de una pre­gun­ta pre­via: ¿qué disimula?

La con­se­cuen­cia que se des­pren­de de ello es una exa­ge­ra­da visi­bi­li­dad del bur­ki­ni. Aun­que antes el ciu­da­dano ordi­na­rio lo con­si­de­ra­ba una pren­da de baño, aho­ra se per­ci­be como un pro­ble­ma. Aun­que antes se enten­día como algo rela­ti­vo a una opción indi­vi­dual, aho­ra se con­vier­te en una cues­tión públi­ca y polí­ti­ca. Aun­que antes inclu­so podía pasar des­aper­ci­bi­do, aho­ra sal­ta a la vis­ta con todo el tras­fon­do de los deba­tes y las tomas de pos­tu­ra alar­man­tes que se oyen en los medios de comunicación.

Como ocu­rrió en 2004 a pro­pó­si­to del velo, una prác­ti­ca que tie­ne varias moti­va­cio­nes y sig­ni­fi­ca­cio­nes diver­sas se lle­va a una cau­sa­li­dad y a un sig­ni­fi­ca­do úni­co y homo­gé­neo con una con­no­ta­ción pro­ble­má­ti­ca. Esto tie­nen un nom­bre cien­tí­fi­co y un nom­bre popu­lar. En el plano teó­ri­co se tra­ta del mis­mo enfo­que esen­cia­lis­ta que el difun­di­do masi­va­men­te en los dis­cur­sos polí­ti­cos y mediá­ti­cos des­de la déca­da de 1990.

Más sim­ple­men­te se tra­ta de la estig­ma­ti­za­ción de los musul­ma­nes reales y supues­tos amplia­men­te difun­di­da por una mul­ti­tud de isla­mal­ga­mas: islam incom­pa­ti­ble con el femi­nis­mo, con el lai­cis­mo, con la Repú­bli­ca, etc. Inclu­so en el caso de las muje­res que ale­gan sus creen­cias reli­gio­sas para lle­var esta pren­da de baño, las expli­ca­cio­nes domi­nan­tes invier­ten la reali­dad. Aun­que esta ves­ti­men­ta es un signo de una volun­tad de pre­sen­cia en el espa­cio públi­co, se inter­pre­ta como comu­ni­ta­ris­mo. Aun­que es un indi­ca­dor de una inte­gra­ción en la pla­ya, se pre­sen­ta como ame­na­za para el orden públi­co.

Los deba­tes de este verano que, una vez más, han teni­do que sufrir nues­tros con­ciu­da­da­nos musul­ma­nes o supues­ta­men­te musul­ma­nes han esta­do mar­ca­dos por tres pos­tu­ras reve­la­do­ras de una socie­dad enfer­ma que se nie­ga a afron­tar su enfer­me­dad para poder curar­la. Aun­que la pri­me­ra sea mino­ri­ta­ria es cada vez más fre­cuen­te: la isla­mo­fo­bia sin com­ple­jos. Así, la insus­ti­tui­ble Nadi­ne Morano decla­ra el 12 de agos­to en Euro­pe 1 quelos isla­mis­tas, como esta mujer ínte­gra­men­te vela­da en el terri­to­rio nacio­nal, son com­pa­ra­bles a los nazis10.

La segun­da es la de la ins­tru­men­ta­li­za­ción de cara a las elec­cio­nes pre­si­den­cia­les. El bur­ki­ni esti­val ya está uni­do a la cues­tión de la iden­ti­dad nacio­nal en peli­gro que habría que pro­te­ger de los enemi­gos inter­nos los cua­les, ade­más, se han con­ver­ti­do en maes­tros en el arte de disi­mu­lar. En ade­lan­te se rela­cio­na con las cues­tio­nes de segu­ri­dad y de terro­ris­mo que requie­ren un Esta­do de excep­ción casi per­ma­nen­te y unos Guan­tá­na­mo a la francesa.

La ter­ce­ra pos­tu­ra es la de la lla­ma­da a la sumi­sión y a renun­ciar a los dere­chos. La per­so­na que uti­li­za el tér­mino asil­ves­tra­dos11 para deno­mi­nar a los jóve­nes de los barrios popu­la­res, Jean Pie­rre Che­vè­ne­ment, ha sali­do del arma­rio. Este exmi­nis­tro en el que pien­sa Valls para diri­gir la futu­ra Fun­da­ción para el Islam de Fran­cia [Fon­da­tion pour l’Islam de Fran­ce] acon­se­ja al musul­mán la dis­cre­ción en el espa­cio públi­co. El hecho de con­mi­nar a una cate­go­ría de ciu­da­da­nos a ser invi­si­ble siem­pre ha sido sinó­ni­mo de domi­na­ción. La lucha con­tra la opre­sión siem­pre ha lle­va­do con­si­go unas estra­te­gias de visi­bi­li­za­ción, ya sea en el caso del movi­mien­to obre­ro, en el las luchas de libe­ra­ción nacio­nal o inclu­so el de las luchas de gays y lesbianas.

Estas tres pos­tu­ras ponen de relie­ve el peli­gro de la actual secuen­cia his­tó­ri­ca en Fran­cia. Lo que ha ocu­rri­do este verano no es sino el des­mo­ro­na­mien­to de los diques ideo­ló­gi­cos y polí­ti­cos ante la fas­cis­ti­za­ción. Si bien la deci­sión del Con­se­jo de Esta­do que inva­li­da los ban­dos es una bue­na noti­cia, no es el reme­dio para la enfer­me­dad de la socie­dad fran­ce­sa que reve­lan los sín­to­mas de este verano. Los lla­ma­mien­tos a modi­fi­car la ley se mul­ti­pli­can y for­man par­te de las pro­me­sas de la cam­pa­ña de las elec­cio­nes presidenciales.

La pro­gre­si­va reu­nión de las con­di­cio­nes para que se pro­duz­ca un pogromo

El verano fran­cés tam­bién ha esta­do carac­te­ri­za­do por varios hechos insig­ni­fi­can­tes en sí mis­mos aun­que sig­ni­fi­ca­ti­vos si se con­si­de­ran en con­jun­to. Mar­can un nue­vo umbral cua­li­ta­ti­vo en la libe­ra­ción de la pala­bra explí­ci­ta­men­te fas­cis­ta. Un repor­ta­je de Loui­se Couve­lai­re sobre Niza publi­ca­do en Le Mon­de el 23 de julio ofre­ce unos edi­fi­can­tes ejem­plos de ello:

A San­dra, médi­co y nizar­da de adop­ción des­de hace seis años, le tiem­bla la voz y se le atro­pe­llan las pala­bras: Lo que está ocu­rrien­do aho­ra, des­pués del aten­ta­do, es de una vio­len­cia iné­di­ta, se lamenta.

Es terro­rí­fi­co el ascen­so del odio hacia los musul­ma­nes. Por pri­me­ra vez oye rela­tar los horro­res, sobre todo de una de sus mejo­res ami­gas: Si me cru­zo con una que lle­va pañue­lo, me la car­go, que se vuel­va a su país […] Este trá­gi­co acon­te­ci­mien­to ha sol­ta­do com­ple­ta­men­te la len­gua a los nizar­dos que se dicen ori­gi­na­rios , ana­li­za Tere­sa Maf­feis, de la Aso­cia­ción por la Demo­cra­cia de Niza [Asso­cia­tion pour la démo­cra­tie à Nice, ADN], mili­tan­te de cau­sas huma­ni­ta­rias cau­ses (gita­nos, refu­gia­dos,…). Estoy muy preo­cu­pa­da.

Karim, que des­de hace cator­ce años es camio­ne­ro en Niza y su región, espe­ra que su agen­cia de tra­ba­jo tem­po­ral le vuel­va a lla­mar. Aho­ra todo el mun­do tie­ne mie­do de un ára­be al volan­te de un camión, seña­la y repi­te la lis­ta de insul­tos: Asque­ro­so gili­po­llas, Hay que erra­di­car­los a todos, Vete a tu país. No quie­ren a los ára­bes a secas, aña­de Malik, de 41 años. Hay que ver las mira­das furi­bun­das que nos lan­zan y a los padres que aga­rran a sus hijos de la mano en cuan­to nos ven12.

La par­ti­ci­pa­ción acti­va denun­cian­do a las muje­res que lle­van bur­ki­ni, las lla­ma­das de telé­fono a la poli­cía para indi­car­le su pre­sen­cia en una pla­ya o los aplau­sos a los poli­cías cuan­do las mul­tan son acti­tu­des que se han mul­ti­pli­ca­do a medi­da que aumen­ta­ba el deli­rio polí­ti­co y mediá­ti­co de este verano. Estas acti­tu­des nos infor­man del arrai­go de la isla­mo­fo­bia en un par­te de la pobla­ción fran­ce­sa. Hoy se ven los efec­tos de más de vein­te años de dis­cur­sos mediá­ti­cos y polí­ti­cos que plan­tean el Islam como pro­ble­ma para la socie­dad fran­ce­sa. Dos déca­das de ins­tru­men­ta­li­za­ción polí­ti­ca dan hoy sus amar­gos y áci­dos frutos.

Lo ocu­rri­do en Cis­co [Cór­ce­ga] no es sino lo que se anun­cia en otros luga­res y a mayor esca­la si no reac­cio­na­mos colec­ti­va­men­te para dete­ner la actual lógi­ca domi­nan­te. Una riña entre magre­bíesveci­nos del lugar, por reto­mar los tér­mi­nos de la pren­sa, se trans­for­ma al día siguien­te en una mani­fes­ta­ción de más de qui­nien­tas per­so­nas que corean con­sig­nas sig­ni­fi­ca­ti­vas como a las armas, esta­mos en nues­tro país, etc.

El mis­mo día, el 14 de agos­to, un car­go elec­to, Char­les-Antoi­ne Casa­no­va, alcal­de de la comu­na de Guar­da­le escri­be en su pági­na Face­book: Como car­go elec­to, pido a mi cole­ga el alcal­de de Cis­co que en un pri­mer momen­to tome todas las medi­das nece­sa­rias para excluir defi­ni­ti­va­men­te de su comu­na a todos los magre­bíes y a sus fami­lias, hayan esta­do impli­ca­dos o no en estos inci­den­tes. Y aña­de lo siguien­te en la pági­na web de extre­ma dere­cha Breizh-info para pre­ci­sar su idea: Este gobierno no nos pro­te­ge, así que esta­mos obli­ga­dos a pro­te­ger­nos noso­tros mis­mos y defen­der­nos con­tra cual­quier ata­que ven­ga de don­de ven­ga13.

Por con­si­guien­te, ¿cuá­les han sido las reac­cio­nes de res­pues­ta a estos sín­to­mas del arrai­go de la isla­mo­fo­bia en una par­te de la pobla­ción fran­ce­sa? Dis­tin­gui­mos tres: la con­de­na com­pren­si­va, la tesis del racis­mo his­tó­ri­co de la pobla­ción fran­ce­sa y la tesis de la instrumentalización.

La pri­me­ra ha sido muy domi­nan­te. Con­sis­te en hacer pre­ce­der (o seguir) la con­de­na de los actos isla­mó­fo­bos de una lar­ga dia­tri­ba cuyo obje­ti­vo es con­de­nar el bur­ki­ni, el comu­ni­ta­ris­mo, el isla­mis­mo, etc., según las dife­ren­tes decla­ra­cio­nes. De hecho, este tipo de decla­ra­ción plan­tea una rela­ción entre los actos isla­mó­fo­bos con­de­na­dos y los obje­tos de la demar­ca­ción. Al hacer­lo, con­ce­de una escu­cha com­pren­si­va y una legi­ti­mi­dad implí­ci­ta a los hechos denun­cia­dos que qui­ta toda efi­ca­cia a la con­de­na que sigue o pre­ce­de. De la mis­ma mane­ra que la acti­tud de los judíos no fue la cau­sa del anti­se­mi­tis­mo en la déca­da de 1930, hoy en día la acti­tud de los musul­ma­nes no es la cau­sa de la islamofobia.

La segun­da reac­ción con­sis­te en una visión esen­cia­lis­ta de la isla­mo­fo­bia fran­ce­sa. El pue­blo de Fran­cia sería isla­mó­fo­bo de modo con­gé­ni­to y esto se reve­la­ría en los momen­tos de difi­cul­ta­des socia­les o de cri­sis socia­les y eco­nó­mi­cas. Ade­más de que esta tesis solo pue­de pro­du­cir pos­tu­ras de impo­ten­cia polí­ti­ca, nie­ga el carác­ter pro­du­ci­do polí­ti­ca­men­te de la isla­mo­fo­bia con­tem­po­rá­nea. La isla­mo­fo­bia con­tem­po­rá­nea se ha desa­rro­lla­do en Fran­cia des­de arri­ba a gol­pe de deba­tes y de leyes suce­si­vas que con­si­de­ran un pro­ble­ma y un peli­gro a los musul­ma­nes o a los supues­tos musul­ma­nes. La his­te­ri­za­ción del deba­te se debe a los medios de comu­ni­ca­ción y a una par­te con­se­cuen­te de la cla­se polí­ti­ca, y no a una brus­ca y repen­ti­na epi­de­mia de islamofobia.

Con todo, esta segun­da reac­ción com­por­ta un ele­men­to de ver­dad. En la socie­dad fran­ce­sa exis­te una heren­cia cul­tu­ral isla­mó­fo­ba here­da­da de la his­to­ria cul­tu­ral fran­ce­sa y que nun­ca se ha decons­trui­do ni se ha lucha­do seria­men­te con­tra ella. Sin embar­go, esta heren­cia no es sino un seg­men­to de un racis­mo colo­nial más vas­to cons­trui­do al mis­mo tiem­po que el pen­sa­mien­to repu­bli­cano domi­nan­te. Esto es lo que expli­ca la posi­bi­li­dad de un racis­mo repu­bli­cano. Pre­ci­sa­men­te este ele­men­to de ver­dad es nega­do por la ter­ce­ra reac­ción que ha mar­ca­do el verano fran­cés. Todo esto no sería más que una ins­tru­men­ta­li­za­ción para ocul­tar otras cues­tio­nes socia­les como la apro­ba­ción de la Ley [de refor­ma labo­ral] El Khomri.

De hecho, las dos últi­mas tesis son indi­so­cia­bles y no se pue­den sepa­rar. Debi­do a que exis­te un cal­do de cul­ti­vo here­da­do de la his­to­ria, los hom­bres y muje­res polí­ti­cos eli­gen una estra­te­gia de dis­trac­ción y de ins­tru­men­ta­li­za­ción. A la inver­sa, la ins­tru­men­ta­li­za­ción refuer­za sis­te­má­ti­ca­men­te el cal­do de cul­ti­vo exis­ten­te lo que lle­va a que se reúnan pro­gre­si­va­men­te las con­di­cio­nes para que se pro­duz­ca un futu­ro pogro­mo. Ni sim­ple racis­mo pre­exis­ten­te ni resul­ta­do úni­ca­men­te de la ins­tru­men­ta­li­za­ción, la isla­mo­fo­bia con­tem­po­rá­nea es resul­ta­do de la lógi­ca infer­nal cons­ti­tui­da por la yux­ta­po­si­ción his­tó­ri­ca de estas dos reali­da­des. El carác­ter infer­nal de la lógi­ca se refuer­za aún más por el con­tex­to mun­dial de las gue­rras por el petró­leo y de la teo­ría del cho­que de las civi­li­za­cio­nes que las legitima.

Hoy es cuan­do hay que reac­cio­nar para des­truir esta lógi­ca domi­nan­te. Para ello hay que incluir ver­da­de­ra­men­te en las agen­das polí­ti­cas y mili­tan­tes la lucha con­tra la isla­mo­fo­bia. Sin esta movi­li­za­ción asis­ti­re­mos impo­ten­tes a una fas­cis­ti­za­ción de nues­tra socie­dad y a la reu­nión pro­gre­si­va de las con­di­cio­nes para que se pro­duz­ca un pogro­mo a cuya som­bra el pro­yec­to ultra­li­be­ral se podrá des­ple­gar con cada vez menos opo­si­ción. Esta lógi­ca no des­apa­re­ce sola o por medio de la dis­cre­ción. Solo para­rá por medio de la rela­ción de fuerzas.

Saïd Boua­ma­ma

30 de agos­to de 2016

[Tra­du­ci­do del fran­cés por Bea­triz Mora­les Bastos.]

Fuen­te: http://​www​.inves​ti​gac​tion​.net/​l​e​c​o​n​s​-​e​t​-​c​o​n​s​e​q​u​e​n​c​e​s​-​d​u​n​-​e​t​e​-​r​e​v​e​l​a​t​e​u​r​-​l​a​-​c​o​n​s​t​r​u​c​t​i​o​n​-​p​r​o​g​r​e​s​s​i​v​e​-​d​e​s​-​c​o​n​d​i​t​i​o​n​s​-​d​e​-​p​o​g​r​o​m​es/

  1. Ber­nard Caze­neu­ve: decla­ra­ción del 16 de julio a las 14:30 h (http://​www​.lejdd​.fr/​S​o​c​i​e​t​e​/​A​t​t​e​n​t​a​t​-​d​e​-​N​i​c​e​-​l​-​e​n​q​u​e​t​e​-​s​e​-​p​o​u​r​s​u​i​t​-​d​e​b​u​t​-​d​e​s​-​t​r​o​i​s​-​j​o​u​r​s​-​d​e​-​d​e​u​i​l​-​n​a​t​i​o​n​a​l​-​7​9​7​335).
  2. Moha­med Sifaoui: pro­gra­ma espe­cial sobre el aten­tad de Niza del 16 de julio de 2016 pre­sen­ta­do por Pau­li­ne Reve­naz y Fra­nçois Gapihan (http://​www​.bfmtv​.com/​m​e​d​i​a​p​l​a​y​e​r​/​v​i​d​e​o​/​a​t​t​e​n​t​a​t​-​a​-​n​i​c​e​-​c​-​e​s​t​-​l​a​-​p​r​e​m​i​e​r​e​-​f​o​i​s​-​q​u​-​u​n​-​t​e​l​-​p​r​o​f​i​l​-​s​-​e​x​p​r​i​m​e​-​e​n​-​f​r​a​n​c​e​-​m​o​h​a​m​e​d​-​s​i​f​a​o​u​i​-​8​4​3​7​0​9​.​h​tml).
  3. Rue­da de pren­sa de Louis Molins el 21 de julio de 2016 (http://​www​.rtl​.fr/​a​c​t​u​/​s​o​c​i​e​t​e​-​f​a​i​t​s​-​d​i​v​e​r​s​/​a​t​t​e​n​t​a​t​-​a​-​n​i​c​e​-​c​e​-​q​u​-​i​l​-​f​a​u​t​-​r​e​t​e​n​i​r​-​d​e​-​l​a​-​c​o​n​f​e​r​e​n​c​e​-​d​e​-​p​r​e​s​s​e​-​d​e​-​f​r​a​n​c​o​i​s​-​m​o​l​i​n​s​-​d​u​-​2​1​-​j​u​i​l​l​e​t​-​s​u​r​-​l​e​s​-​a​v​a​n​c​e​e​s​-​d​e​-​l​-​e​n​q​u​e​t​e​-​7​7​8​4​1​7​9​987).
  4. Vla­di­mir de Gme­li­ne: Taqi­ya: la dis­si­mu­la­tion com­me nou­ve­lle arme de gue­rre (http://​www​.marian​ne​.net/​t​a​q​i​y​a​-​d​i​s​s​i​m​u​l​a​t​i​o​n​-​n​o​u​v​e​l​-​a​r​t​-​g​u​e​r​r​e​-​1​0​0​2​4​4​6​3​1​.​h​tml).
  5. En fran­cés assig­na­tion à resi­den­ce indi­ca una medi­da que supo­ne la res­tric­ción de la liber­tad de movi­mien­tos de una per­so­na e inclu­so en oca­sio­nes el con­tro­lar a las per­so­nas a las que fre­cuen­ta. A veces va acom­pa­ña­da ade­más del uso de una pul­se­ra elec­tró­ni­ca. (N. de la t.)
  6. Inter­dic­tion des bur­ki­nis: la jus­ti­ce con­for­te l’arrêté de la mai­rie de Can­ne, Le Mon­de, 13 de agos­to (http://​www​.lemon​de​.fr/​s​o​c​i​e​t​e​/​a​r​t​i​c​l​e​/​2​0​1​6​/​0​8​/​1​3​/​l​e​-​t​r​i​b​u​n​a​l​-​a​d​m​i​n​i​s​t​r​a​t​i​f​-​v​a​l​i​d​e​-​l​-​a​r​r​e​t​e​-​m​u​n​i​c​i​p​a​l​-​b​a​n​n​i​s​s​a​n​t​-​l​e​-​b​u​r​k​i​n​i​-​a​-​c​a​n​n​e​s​_​4​9​8​2​3​9​7​_​3​2​2​4​.​h​tml).
  7. Bur­ki­ni: Manuel Valls désa­voue Najat Vallaud- Bel­ka­cem (http://​www​.lemon​de​.fr/​r​e​l​i​g​i​o​n​s​/​a​r​t​i​c​l​e​/​2​0​1​6​/​0​8​/​2​5​/​b​u​r​k​i​n​i​-​m​a​n​u​e​l​-​v​a​l​l​s​-​d​e​s​a​v​o​u​e​-​n​a​j​a​t​-​v​a​l​l​a​u​d​-​b​e​l​k​a​c​e​m​_​4​9​8​7​6​8​6​_​1​6​5​3​1​3​0​.​h​tml).
  8. Entre­vis­ta a Manuel Valls en La Pro­ven­ce (http://​www​.lapro​ven​ce​.com/​a​r​t​i​c​l​e​/​p​o​l​i​t​i​q​u​e​/​4​0​7​8​3​2​8​/​v​a​l​l​s​-​s​u​r​-​l​e​-​b​u​r​k​i​n​i​-​u​n​e​-​v​i​s​i​o​n​-​a​r​c​h​a​i​q​u​e​-​d​e​-​l​a​-​p​l​a​c​e​-​d​e​-​l​a​-​f​e​m​m​e​-​d​a​n​s​-​l​e​s​p​a​c​e​-​p​u​b​l​i​c​.​h​tml).
  9. La ban­da­na (del hin­di, bandha­na, atar, ata­du­ra) es un pañue­lo para la cabe­za hecho de una pie­za trian­gu­lar o cua­dra­da de tela, ata­da alre­de­dor de la cabe­za o alre­de­dor del cue­llo con fines deco­ra­ti­vos o pro­tec­to­res. (N. de la t.)
  10. Entre­vis­ta a Nadi­ne Morano, 12 de agos­to (http://​www​.tsa​-alge​rie​.com/​2​0​1​6​0​8​1​2​/​v​i​d​e​o​-​f​r​a​n​c​e​-​a​n​c​i​e​n​n​e​-​m​i​n​i​s​t​r​e​-​c​o​m​p​a​r​e​-​f​e​m​m​e​s​-​v​o​i​l​e​e​s​-​a​u​x​-​n​a​z​is/)=.
  11. El tér­mino uti­li­za­do es sau­va­geon con el que se deno­mi­na­ba a los lla­ma­dos niños sal­va­jes. (N. de la t.)
  12. Loui­se Couve­lai­re: A Nice, des ten­sions accrues après l’attentat (http://www.lemonde.fr/societe/article/2016/07/23/a‑nice-l-attentat-a-accru-les-tensions_4973862_3224.html).
  13. Entre­vis­ta a Char­les-Antoi­ne Casa­no­va en Breizh-info (http://​www​.breizh​-info​.com/​2​0​1​6​/​0​8​/​2​5​/​4​8​3​7​6​/​s​i​s​c​o​-​c​h​a​r​l​e​s​-​a​n​t​o​i​n​e​-​c​a​s​a​n​o​v​a​-​m​a​i​r​e​-​d​e​-​g​u​a​r​g​a​l​e​-​s​e​x​p​l​i​q​u​e​-​p​r​o​p​o​s​-​p​o​l​e​m​i​q​u​e​s​-​i​n​t​e​r​v​iew).

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