Entre­vis­ta de Boltxe a Anda­lu­cía Comu­nis­ta

Anda­lu­cía Comu­nis­ta es ya un vie­jo cono­ci­do de Boltxe. Par­ti­do mar­xis­ta-leni­nis­ta, femi­nis­ta e inde­pen­den­tis­ta anda­luz, ya hace varios años les entre­vis­ta­mos por pri­me­ra vez y tuvi­mos así la opor­tu­ni­dad de saber de sus luchas y obje­ti­vos. El pró­xi­mo 25 y 26 de junio va a cele­brar su con­gre­so en la ciu­dad de Cór­do­ba y para saber las nove­da­des que hay tan­to en Anda­lu­cía Comu­nis­ta como en Anda­lu­cía, les entre­vis­ta­mos de nue­vo.

Boltxe: Pri­me­ra­men­te podríais hablar­nos de vues­tro par­ti­do, un poco de his­to­ria y, sobre todo, qué ha cam­bia­do en los últi­mos años.

Anda­lu­cía Comu­nis­ta: Anda­lu­cía Comu­nis­ta nace como resul­ta­do del acer­ca­mien­to de dife­ren­tes comu­nis­tas que mili­ta­ban en movi­mien­tos socia­les y polí­ti­cos. La idea ori­gi­nal era coor­di­nar nues­tro tra­ba­jo en la ciu­dad de Mála­ga en torno a un pro­gra­ma de míni­mos. Con el tiem­po, y según se fue desa­rro­llan­do el deba­te, nos fui­mos con­ven­cien­do de la nece­si­dad de un Par­ti­do Comu­nis­ta que abor­da­se con valen­tía la cues­tión nacio­nal anda­lu­za des­de una visión fres­ca y dia­léc­ti­ca del mar­xis­mo-leni­nis­mo, pero sin mer­ca­dear con los prin­ci­pios y dan­do prio­ri­dad al tra­ba­jo en los fren­tes de masas (sin­di­ca­tos, aso­cia­cio­nes de veci­nos, orga­ni­za­cio­nes juve­ni­les, colec­ti­vos cul­tu­ra­les…), que es lo que noso­tros defi­ni­mos como “crear poder popu­lar”. Poco a poco, fui­mos con­tac­tan­do con otros comu­nis­tas del res­to de Anda­lu­cía y cons­ti­tu­yen­do otras célu­las. En el I Con­gre­so, cele­bra­do en la ciu­dad de Cór­do­ba hace aho­ra cua­tro años, nos dota­mos de un Pro­gra­ma para la Libe­ra­ción Nacio­nal de Anda­lu­cía que fue el resul­ta­do de un tra­ba­jo de meses docu­men­tán­do­nos y redac­tan­do ideas y pro­pues­tas y que cree­mos que, en su esen­cia, sigue sien­do el camino para libe­ra­ción de nues­tro pue­blo, para la crea­ción de un poder popu­lar sobe­rano en Anda­lu­cía, que se orga­ni­ce en fun­ción de los rit­mos y nece­si­da­des de nues­tro pue­blo y no en los de la Villa y Cor­te. Esto es espe­cial­men­te urgen­te en momen­tos como el actual, en que eso que Lenin lla­ma­ba “cre­ti­nis­mo par­la­men­ta­rio”, el cul­to a las elec­cio­nes y a los car­gos públi­cos a los que se inmo­la todo poder popu­lar, está tan en boga.

Según se ha ido desa­rro­llan­do el Par­ti­do hemos com­pro­ba­do que cuan­do exis­te una célu­la de Anda­lu­cía Comu­nis­ta, y esta está en bue­nas con­di­cio­nes, el tra­ba­jo de los movi­mien­tos socia­les de la zona se mul­ti­pli­ca y, sobre todo, se orien­ta hacia posi­cio­nes sobe­ra­nis­tas y de cla­se, mien­tras que cuan­do no es así el movi­mien­to ter­mi­na des­vián­do­se y toman­do, sal­vo hon­ro­sas excep­cio­nes, deri­vas opor­tu­nis­tas cuan­do no liqui­da­cio­nis­tas. De ahí que cada vez este­mos más con­ven­ci­dos de la vigen­cia de nues­tro pro­yec­to comu­nis­ta y de su nece­si­dad his­tó­ri­ca.

¿Este con­gre­so que vais a cele­brar es un con­gre­so ordi­na­rio o se cele­bra debi­do a algu­nas nove­da­des en el inte­rior del par­ti­do?

El con­gre­so que se va a cele­brar los pró­xi­mos días 25 y 26 de junio en Cór­do­ba vie­ne pre­ce­di­do por la mar­cha de nues­tro ante­rior Secre­ta­rio Gene­ral Anto­nio Torres “Antón”, que por razo­nes que él cono­ce­rá enten­dió que no tenía cabi­da en este pro­yec­to. Así pues, se hizo nece­sa­rio la cele­bra­ción de un nue­vo pro­ce­so con­gre­sual para reno­var los car­gos de coor­di­na­ción y direc­ción.

Sin embar­go, la mar­cha de nues­tro ante­rior Secre­ta­rio Gene­ral, al que le desea­mos lo mejor, pese a ser una pre­mi­sa lógi­ca, no pesa en la cele­bra­ción de este con­gre­so. Al fin y al cabo se va a cele­brar sólo cua­tro meses antes de cuan­do hubie­se toca­do de no pro­du­cir­se la men­cio­na­da dimi­sión. Como todo Con­gre­so, se rea­li­za­rá la nor­mal valo­ra­ción del perio­do trans­cu­rri­do des­de la cele­bra­ción del últi­mo en agos­to del 2012, y se mar­ca­rán las nue­vas líneas de actua­ción tác­ti­ca y estra­té­gi­ca para el perio­do de los pró­xi­mos cua­tro años.

Como un apun­te nove­do­so que podría­mos seña­lar aquí, es la apues­ta por una direc­ción más cole­gia­da y demo­crá­ti­ca con res­pec­to al perio­do ante­rior, en aras de incre­men­tar la demo­cra­cia inter­na lo más posi­ble, así como la trans­pa­ren­cia en la toma de deci­sio­nes.

Hablan­do aho­ra de nues­tros pue­blos, tan­to en Eus­kal Herria como Anda­lu­cía y tam­bién en otras nacio­nes ha irrum­pi­do con fuer­za el refor­mis­mo, el opor­tu­nis­mo, el elec­to­ra­lis­mo… ¿Como veis estos fenó­me­nos? ¿Qué fuer­za tie­nen en Anda­lu­cía?

Cua­ren­ta años de PSOE en el Gobierno títe­re de Sevi­lla son muchos años y han sido cua­ren­ta años de des­truc­ción sis­te­má­ti­ca tan­to de cual­quier poder popu­lar que fue­se autó­no­mo de las ins­ti­tu­cio­nes de la Jun­ta como de cual­quier atis­bo de iden­ti­dad nacio­nal anda­lu­za autén­ti­ca (es decir, que no caye­se en la visión pseu­do­fran­quis­ta de una Anda­lu­cía de cha­ran­ga y pan­de­re­ta).

La lle­ga­da de la cri­sis eco­nó­mi­ca y la tre­men­da ofen­si­va que, con su excu­sa, se ha lle­va­do a cabo con­tra los intere­ses popu­la­res nos ha pilla­do, pues, sin orga­ni­za­cio­nes de masas míni­ma­men­te estruc­tu­ra­das para encua­drar a todos aque­llos sec­to­res popu­la­res que se han vis­to lan­za­dos a la lucha.

A esto hay que unir que en cier­tas par­tes de la geo­gra­fía anda­lu­za tie­nen pre­di­ca­men­to aque­llos que renie­gan de la nece­si­dad de estruc­tu­ras esta­bles de poder popu­lar (trots­kis­mo, luxem­bur­guis­mo, etc…) y que, con ello, caen en un cul­to a la espon­ta­nei­dad que ter­mi­na liqui­dan­do el poco movi­mien­to real que exis­te, lle­ván­do­lo a la impo­ten­cia.

La con­se­cuen­cia lógi­ca de esto era crear el fer­men­to apro­pia­do para que el opor­tu­nis­mo elec­to­ra­lis­ta “die­ra el cam­pa­na­zo” y tira­ra de los sec­to­res más inma­du­ros del movi­mien­to popu­lar así como de aque­llos que, des­pués de años de lle­var deri­vas izquier­dis­tas y mar­gi­na­les, opta­ron por ir al extre­mo con­tra­rio y posi­cio­nar­se en el opor­tu­nis­mo más des­ca­ra­do en la bus­ca de un lugar bajo el sol.

Si lo pen­sa­mos en pro­fun­di­dad, el opor­tu­nis­mo de dere­cha y el izquier­dis­mo no dejan de ser dos caras de la mis­ma mone­da que bus­can ata­jos al desa­rro­llo real de la lucha de cla­ses. El pro­ce­so de toma de con­cien­cia y de orga­ni­za­ción del pro­le­ta­ria­do nun­ca fue ni fácil ni rápi­do, pero menos en el actual momen­to his­tó­ri­co en que ape­nas esta­mos salien­do de una eta­pa en la que los comu­nis­tas aún nos esta­mos lamien­do las heri­das del des­me­ren­ga­mien­to del cam­po socia­lis­ta euro­peo.

Pero la his­to­ria está de nues­tro lado y, si sabe­mos man­te­ner la pacien­cia y con­ti­nuar con un tra­ba­jo metó­di­co de crea­ción de poder popu­lar y de estu­dio, difu­sión y aná­li­sis del mar­xis­mo-leni­nis­mo man­te­nien­do una lucha sin cuar­tel con­tra el opor­tu­nis­mo de toda laya en el terreno ideo­ló­gi­co, las dife­ren­tes ten­den­cias opor­tu­nis­tas y sus alia­dos ter­mi­na­rán sien­do barri­dos del movi­mien­to popu­lar y dese­cha­dos al cubo de basu­ra, ya que su con­se­cuen­cia prác­ti­ca es la liqui­da­ción de la lucha social y su sus­ti­tu­ción por el elec­to­ra­lis­mo más zafio, tal y como esta­mos com­pro­ban­do.

¿Cómo ana­li­záis el fenó­meno tele­vi­si­vo de Pode­mos?

Decía Marx que la his­to­ria se repi­te dos veces, pri­me­ro como tra­ge­dia y des­pués como far­sa y en el caso del que hablas es cada vez más evi­den­te. Esto no es nue­vo, ni el “jun­tos pode­mos” (que ya fue el lema de la cam­pa­ña de 1982 que casi liqui­da al PCE carri­llis­ta), ni la des­ban­da­da masi­va de supues­tos revo­lu­cio­na­rios ultra­iz­quier­dis­tas a las filas de la nue­va izquier­da joven y diná­mi­ca, ni las cam­pa­ñas de into­xi­ca­ción y de aco­so y derri­bo todo lo que parez­ca no pasar por el aro. En Anda­lu­cía lle­va­mos ya cua­tro déca­das sufrien­do las con­se­cuen­cias de que supues­tas emi­nen­cias de la izquier­da extra­par­la­men­ta­ria de todas las cala­ñas y sec­to­res pro­ce­den­tes del Régi­men fran­quis­ta lle­ga­ran a un pro­ce­so de con­fluen­cia ver­gon­zo­so en aras de “ven­cer a la dere­cha” y tacha­ran de locos e ilu­mi­na­dos a los que man­tu­vie­ron una míni­ma cohe­ren­cia con sus prin­ci­pios.

El obje­ti­vo en 1982, como aho­ra, era des­ar­ti­cu­lar des­de esa supues­ta izquier­da cual­quier posi­ble res­pues­ta orga­ni­za­da, sobre todo polí­ti­ca, a la ope­ra­ción gato­par­dis­ta de recom­po­si­ción del Régi­men de la épo­ca

Pero es cier­to que hay dife­ren­cias. Por un lado, la gen­te que se acer­có a Pode­mos hace dos o tres años está vien­do con cla­ri­dad la sucie­dad de la ope­ra­ción muy pron­to y sus círcu­los se están vacian­do con mucha rapi­dez al ser PODEMOS un pro­yec­to vacío a nivel polí­ti­co, gela­ti­no­so a nivel orga­ni­za­ti­vo y lleno de agu­je­ros en lo ideo­ló­gi­co. Son una paro­dia del PSOE feli­pis­ta de 1982. Tal vez por eso, aho­ra las pri­sas por absor­ber a todo lo que se mue­va son mayo­res, las pre­sio­nes más des­ca­ra­das, las cam­pa­ñas de into­xi­ca­ción y des­pres­ti­gio aún más bur­das y el apo­yo de medios de comu­ni­ca­ción del Régi­men pos­fran­quis­ta más osten­to­so. El plan de Pode­mos es des­ca­be­zar cual­quier movi­mien­to crí­ti­co absor­bien­do a sus cabe­zas visi­bles. Esto pone al orden del día for­ta­le­cer la direc­ción colec­ti­va en dichos movi­mien­tos, incen­ti­var el deba­te interno y la crí­ti­ca y la auto­crí­ti­ca y aca­bar con el cul­to a la per­so­na­li­dad. Si se con­si­guen estos obje­ti­vos, el fenó­meno Pode­mos sig­ni­fi­ca­rá más una depu­ra­ción y un sal­to cua­li­ta­ti­vo en la toma de con­cien­cia de las masas que otra cosa. De otra mane­ra, el futu­ro sería muy negro.

¿Cómo os plan­teáis la lucha con­tra esos «ismos» de los que aca­ba­mos de hablar?

Hay que ser muy dia­léc­ti­cos en la lucha con­tra las des­via­cio­nes opor­tu­nis­tas ya que poseen una tre­men­da capa­ci­dad de into­xi­car y de prac­ti­car el vic­ti­mis­mo. Por el hecho de que la par­te más cons­cien­te del pro­le­ta­ria­do, aque­lla que es capaz de ver cuá­les son sus nece­si­da­des his­tó­ri­cas y pug­nar por la direc­ción del movi­mien­to para orien­tar­lo hacia ellas, sea capaz de ver cla­ra­men­te quien es el enemi­go no sig­ni­fi­ca que la mayor par­te de las masas lo vea. Dicho de otro modo, no sig­ni­fi­ca que por­que tú entien­das algo y esto sea cier­to, el res­to lo vea igual. Es nece­sa­rio un pro­ce­so de uni­dad y lucha en el que se vaya arrin­co­nan­do a los sec­to­res opor­tu­nis­tas y se vaya ganan­do o bien el apo­yo o bien la neu­tra­li­dad del res­to. Para esto no hay rece­tas hechas, como para casi nada, pero no debe­mos per­der de vis­ta que la dia­léc­ti­ca uni­dad-lucha es fun­da­men­tal en el com­ba­te con­tra el opor­tu­nis­mo y depen­de­rá de las cir­cuns­tan­cias con­cre­tas que deba pri­mar un aspec­to u otro de dicha con­tra­dic­ción. Noso­tros siem­pre deci­mos que una cosa es ser el aban­de­ra­do, que va a la cabe­za de las masas, y otra muy dis­tin­ta ser el ton­to de la ban­de­ra que va él sólo a metros de dis­tan­cia sien­do recha­za­da por las mis­mas. Pero cla­ro, los mati­ces son muchos y en el trans­cur­so de la lucha es pre­vi­si­ble que come­ta­mos múl­ti­ples erro­res. Lo prin­ci­pal es no fallar­le a nues­tros prin­ci­pios y no ser sedu­ci­dos por can­tos de sire­na que sólo lle­van a la liqui­da­ción del movi­mien­to obre­ro y popu­lar. Todos los fallos se pue­den corre­gir menos la trai­ción.

Vues­tro con­gre­so coin­ci­de con la repe­ti­ción de las elec­cio­nes españolas..un poco ¿Qué valo­ra­ción haceis de las mis­mas y qué posi­ción habéis toma­do?

Efec­ti­va­men­te, nues­tro con­gre­so coge el día de la jor­na­da elec­to­ral, el 26 de junio. La posi­ción de Anda­lu­cía Comu­nis­ta ante las opcio­nes que se pre­sen­tan ese día es muy crí­ti­ca. No pen­sa­mos que, según la corre­la­ción de fuer­zas y su plas­ma­ción en las dis­tin­tas fuer­zas polí­ti­cas, vaya a sur­gir nada posi­ti­vo para los Pue­blos Tra­ba­ja­do­res que con­vi­ven en el espa­ñol, nues­tra per­cep­ción es más bien la con­tra­ria.

Por esta razón, pro­pug­na­mos ante esta cita elec­to­ral la abs­ten­ción, y lla­ma­mos a las capas popu­la­res anda­lu­zas a que no apues­ten por la vía elec­to­ral para mejo­rar sus con­di­cio­nes mate­ria­les de vida y los dere­chos socia­les a cor­to pla­zo. Sin renun­ciar a esta vía a medio y lar­go pla­zo, pro­po­ne­mos en el momen­to actual la crea­ción de orga­ni­za­ción obre­ra y popu­lar (sin­di­ca­to, movi­mien­to veci­nal, estu­dian­til, etc.). Orga­ni­za­ción obre­ra y popu­lar que es con­di­ción indis­pen­sa­ble para que los repre­sen­tan­tes del pue­blo pue­dan lle­gar a las ins­ti­tu­cio­nes y rea­li­zar una opo­si­ción e inclu­so una acción de gobierno efec­ti­va en bene­fi­cio del pue­blo tra­ba­ja­dor.

Des­de la leja­nía se obser­va un aumen­to de las luchas del pue­blo tra­ba­ja­dor anda­luz. ¿Nos podéis hablar un poco de estas luchas? ¿En qué están cen­tra­das?

La pro­fun­da cri­sis que azo­ta al esta­do espa­ñol des­de el año 2007 ha afec­ta­do de for­ma muy pro­fun­da a la nación anda­lu­za, ten­ga­mos en cuen­ta el carác­ter de eco­no­mía depen­dien­te que carac­te­ri­za a Anda­lu­cía. De esta for­ma, efec­ti­va­men­te vere­mos un incre­men­to de la lucha de la cla­se obre­ra anda­lu­za en el bie­nio 2012 – 2013. Sin embar­go, nues­tra per­cep­ción es que en el momen­to actual han remi­ti­do de algu­na u otra for­ma, debi­do a la con­fian­za en el elec­to­ra­lis­mo como vía para paliar los pro­ble­mas socia­les, y tam­bién a un lógi­co can­san­cio de las masas ante una movi­li­za­ción muy inten­sa ante un perio­do muy cor­to de tiem­po.

De todas for­mas, no nos vamos a enga­ñar, la con­flic­ti­vi­dad social aso­cia­da a la cri­sis sigue estan­do pre­sen­te, y muy posi­ble­men­te se incre­men­te ante los nue­vos recor­tes que exi­ge la UE. Estas luchas han sido muy varia­das. Tal vez, las más mediá­ti­cas hayan sido las pro­ta­go­ni­za­das por el SAT, como fue la ocu­pa­ción de la fin­ca de Somon­te, y que afec­ta al pro­ble­ma de la tie­rra, que aun­que ya no afec­te direc­ta­men­te a un por­cen­ta­je mayo­ri­ta­rio de la pobla­ción anda­lu­za si lo hace de for­ma indi­rec­ta, al ser el pri­mer paso para el desa­rro­llo eco­nó­mi­co anda­luz la nece­sa­ria refor­ma agra­ria que de tra­ba­jo a los andaluces/​as, incre­men­te su capa­ci­dad de con­su­mo y la capa­ci­dad de aho­rro de capi­tal nece­sa­rio para un pro­ce­so indus­tria­li­za­dor. Al tiem­po, que ase­gu­re nues­tra sobe­ra­nía ali­men­ta­ria.

Sin embar­go, ha habi­do otras más luchas en otros muchos sec­to­res, tal vez con menor reper­cu­sión mediá­ti­ca. Un ejem­plo lo tene­mos en la mul­ti­tud de des­hau­cios que se han dado en nues­tra tie­rra, un ejem­plo cla­ro de lucha por el dere­cho a la vivien­da y con­tra la usu­ra más desen­fre­na­da. Tam­bién la lucha con­tra el des­em­pleo y la pre­ca­rie­dad, en mul­ti­tud de empre­sas anda­lu­zas o filia­les exter­nas que ame­na­za­ban con ERES y ERTES a mal­sal­va. Igual­men­te, hemos teni­do mul­ti­tud de con­fron­ta­cio­nes por unos ser­vi­cios públi­cos de cali­dad, pro­ta­go­ni­za­das por el pro­fe­so­ra­do anda­luz y los tra­ba­ja­do­res sani­ta­rios, así como el fun­cio­na­ria­do de la Jun­ta de Anda­lu­cía y de la admi­nis­tra­ción esta­tal en tie­rras anda­lu­zas.

Así, podría­mos pro­se­guir con un amplio y lar­guí­si­mo etcé­te­ra.

¿Avan­za la lucha por una Anda­lu­cía inde­pen­dien­te y socia­lis­ta?

Avan­za en la medi­da en que aque­llas orga­ni­za­cio­nes y per­so­nas que que­re­mos una Anda­lu­cía inde­pen­dien­te y socia­lis­ta cons­trui­mos país. Res­pec­to a eso, en Anda­lu­cía Comu­nis­ta lo tene­mos cla­ro; cada cen­tro de tra­ba­jo, de estu­dio, cen­tro social, asam­blea de para­dos, aso­cia­ción de veci­nos, etc., es un ladri­llo de ese país del futu­ro. No valen ata­jos ni fór­mu­las mági­cas, lo que no cons­tru­ya­mos a fue­go len­to se irá tan fácil como ven­ga. No esta­mos pre­ci­sa­men­te en una eta­pa avan­za­da de todo esto en Anda­lu­cía, pero lo impor­tan­te es no per­der de vis­ta este hori­zon­te. De lo con­tra­rio se pue­de des­viar el pun­to de mira y optar por opcio­nes equi­vo­ca­das.

Tam­po­co se pue­de olvi­dar otra cues­tión cen­tral en todo esto. De nada ser­vi­ría abor­dar esa cons­truc­ción nacio­nal sin fomen­tar y desa­rro­llar la con­cien­cia nacio­nal de la mis­ma mane­ra que desa­rro­lla­mos la con­cien­cia de cla­se. En ese aspec­to tene­mos expe­rien­cias muy valio­sas en Eus­kal Herria o en Cata­lun­ya, don­de es ese fue­go len­to el que lle­va fun­cio­nan­do déca­das. Enten­de­mos ade­más que en la medi­da en que los mar­xis­ta-lenins­tas ten­ga­mos capa­ci­dad para inter­ve­nir y apli­car una línea correc­ta los dife­ren­tes pro­yec­tos nacio­na­les, éstos se cons­trui­rán sobre bases más sóli­das.

En la entre­vis­ta ante­rior os pre­gun­tá­ba­mos por la juven­tud anda­lu­za, vol­ve­mos a hacer­lo, ¿la juven­tud anda­lu­za se está orga­ni­zan­do? ¿Se movi­li­za por sus pro­ble­mas en tan­to que uno de los sec­to­res del pue­blo más opri­mi­do?

En con­so­nan­cia con lo ante­rior, la juven­tud tie­ne que ser capaz de cons­truir país en aque­llos ámbi­tos en los que son pro­ta­go­nis­tas como son el estu­dian­til y el de la pre­ca­rie­dad labo­ral y el paro don­de la juven­tud anda­lu­za ocu­pan los pri­me­ros pues­tos. De algu­na mane­ra hay que enca­jar a todos los sec­to­res socia­les en el pro­yec­to de una Anda­lu­cía libre y socia­lis­ta.

Uno de los pro­ble­mas más impor­tan­tes actual­men­te es el paro, supo­ne­mos que en Anda­lu­cía tam­bién, ¿Cómo se orga­ni­zan las y los para­dos?

Para­do­ji­ca­men­te com­pro­ba­mos que es mucho más difí­cil orga­ni­zar a las per­so­nas des­em­plea­das que a las que están en acti­vo. Hace casi tres años, cuan­do Anda­lu­cía sufría uno d los peo­res momen­to eco­nó­mi­cos de esta cri­sis sis­té­mi­ca, y apro­ve­chan­do que se veía cier­ta inquie­tud e impo­ten­cia por par­te de algu­nos colec­ti­vos de per­so­nas des­em­plea­das en los pue­blos, deci­di­mos hacer una mar­cha impul­sa­da por el SAT en la que los y las para­das fue­ran pro­ta­go­nis­tas. Deci­dió hacer­se en la Bahía de Cádiz por ser una de las comar­cas más cas­ti­ga­das por la recon­ver­sión y el paro.

Sor­pren­den­te­men­te, com­pro­ba­mos que la mayo­ría de per­so­nas que par­ti­ci­pa­ron acti­va­men­te ade­más de las y los afi­lia­dos del sin­di­ca­to, eran tra­ba­ja­do­res y tra­ba­ja­do­ras del metal en acti­vo, gen­te con con­di­cio­nes de tra­ba­jo muy pre­ca­rias, y muy poca juven­tud.

Se habían crea­do aso­cia­cio­nes de para­dos y acu­die­ron sus repre­sen­tan­tes, pero asis­ti­mos ató­ni­tos al cir­co del clien­te­lis­mo y el opor­tu­nis­mo. El “quí­ta­te tú para poner­me yo”.

En líneas gene­ra­les esta resul­tan­do muy difí­cil orga­ni­zar a este sec­tor de la cla­se obre­ra, la des­es­pe­ran­za y la frus­tra­ción han hecho mella en el espí­ri­tu de la inmen­sa mayo­ría de sus miem­bros. Tam­bién hay una cier­ta des­con­fian­za hacia todo lo que hue­la a sin­di­ca­lis­mo, fru­to de la actua­ción de los sin­di­ca­tos mayo­ri­ta­rios. Esto es lo que expli­ca que por ejem­plo en Mála­ga, cuan­do empe­za­ron a dar­se tibios comien­zos de orga­ni­za­ción de des­em­plea­dos, se die­sen al calor del movi­mien­to 15M. Embrio­nes orga­ni­za­ti­vos que se disol­vie­ron como azu­ca­ri­llo en agua muy pron­ta­men­te, actual­men­te que­da algo, pero más bien poqui­to.

En esta des­es­pe­ran­za y des­con­fian­za tam­bién jue­ga el que muchas per­so­nas que sufren el pro­ble­ma del paro lo son ya de lar­ga dura­ción y, en con­tra de la idea pre­sen­ta­da por deter­mi­na­dos medios de comu­ni­ca­ción que pre­sen­tan a una pobla­ción anda­lu­za mayo­ri­ta­ria­men­te sub­si­dia­da,- de hecho según el pro­fe­sor Manuel Del­ga­do Cabe­za la pro­tec­ción social en Anda­lu­cía es menor que la media española‑, son cada vez mayor el núme­ro de estas per­so­nas que se están que­dan­do sin nin­gún tipo de cober­tu­ra, inci­dien­do en su des­pro­tec­ción y en pro­ce­sos de lum­pen­pro­le­ta­ri­za­ción. Las reper­cu­sio­nes a nivel orga­ni­za­ti­vo de esto son más que evi­den­tes.

Antes de cerrar la res­pues­ta a esta pre­gun­ta nos gus­ta­ría indi­car que el pro­ble­ma del des­em­pleo es uno de los más gra­ves que sufre Anda­lu­cía, si no el que más. Ten­ga­mos en cuen­ta que aquí siem­pre ha habi­do un 10% de media más de des­em­pleo que la que siem­pre ha mar­ca­do la media esta­tal. De este modo, a comien­zos de este últi­mo mes de mayo mien­tras que en el con­jun­to del esta­do tenía­mos un 21% de paro, en Anda­lu­cía sufría­mos un 29,8%. La gra­ve­dad de esta cifra se cons­ta­ta al com­pro­bar que en ese momen­to en Gre­cia tenían una tasa de paro del 24,4%.

¿Cómo se plan­tea Anda­lu­cía Comu­nis­ta la lucha por la libe­ra­ción de la mujer?

Des­de Anda­lu­cía Comu­nis­ta no nos can­sa­re­mos de repe­tir que “sin comu­nis­mo no hay femi­nis­mo y sin femi­nis­mo no hay comu­nis­mo”. Si lo que que­re­mos es jus­ti­cia social para Anda­lu­cía, para sus gen­tes, y des­de aquí hacia el mun­do, no pode­mos per­mi­tir que más de la mitad de nues­tro pue­blo, las muje­res anda­lu­zas, sigan sufrien­do la opre­sión patriar­cal. Es un tema com­ple­jo de visua­li­zar y ges­tio­nar inclu­so entre la mili­tan­cia por cul­pa de la hege­mo­nía que la pro­pie­dad pri­va­da creó para su bene­fi­cio y las inje­ren­cia pos­te­rio­res del “femi­nis­mo” pos­mo­derno. Pode­mos cam­biar el sis­te­ma eco­nó­mi­co, inclu­so la estruc­tu­ra social, pero si no exis­te una ver­da­de­ra revo­lu­ción sexual y de gene­ro, si no des­trui­mos los roles machis­tas y los mode­los de rela­ción que con­lle­van, el patriar­ca­do segui­rá resis­tien­do y explo­tan­do a la mitad de la pobla­ción. Tene­mos que tener muy cla­ro que el capi­ta­lis­mo se sus­ten­ta sobre pila­res patriar­ca­les muy bien estruc­tu­ra­dos que ejer­cen vio­len­cia sobre la mujer, el obre­ro y su fami­lia para bene­fi­cio de la bur­gue­sía.

Por lo tan­to, en Anda­lu­cía Comu­nis­ta hemos hecho un sobre esfuer­zo en los últi­mos tiem­pos para que toda la mili­tan­cia se pon­ga las pilas en femi­nis­mo, for­mán­do­nos al mis­mo nivel que en polí­ti­ca, eco­no­mía, cues­tión nacio­nal o eco­lo­gía.

No es nada fácil, pero cual­quier cam­bio social comien­za dan­do peque­ños cam­bios per­so­na­les. Dichos cam­bios, en vez de dar­se de una mera for­ma ais­la­da, y tenien­do en cuen­ta que tie­nen lógi­ca y obje­ti­vos colec­ti­vos, son los pri­me­ros pasos para cual­quier revo­lu­ción social. «La revo­lu­ción empie­za por lo per­so­nal, des­tru­yen­do acti­tu­des reac­cio­na­rias para con las muje­res y cons­tru­yen­do femi­nis­mo en todos los fren­tes: en casa, en la calle, en el pues­to de tra­ba­jo, de fies­ta, en la militancia…Muchas per­so­nas femi­nis­tas, hacien­do peque­ñas cosas femi­nis­tas supo­nen avan­ces impor­tan­tes para la colec­ti­vi­dad, pero sin olvi­dar que debe­mos tener en cuen­ta todo el pro­ce­so y no sola­men­te su final (repa­ran­do en lo que pasa tan­to en el espa­cio públi­co como en el pri­va­do). Por­que dema­sia­das veces pone­mos nues­tras prio­ri­da­des en el espa­cio «macro­po­lí­ti­co», es decir, en el espa­cio de las gran­des teo­rías, que­dan­dó­se éstas en meros esló­ga­nes, y olvi­dan­do la pra­xis. Y las y los comu­nis­tas debe­mos ser ejem­plo tam­bién en esto.

Hemos leí­do en vues­tro comu­ni­ca­do del 8 de mar­zo que cri­ti­cáis que esa jor­na­da haya aca­ba­do per­dien­do su sen­ti­do obre­ro. ¿Nos podéis expli­car un poco más esto?

Para Anda­lu­cía Comu­nis­ta el 8 de mar­zo debe ser la exal­ta­ción en las calles de lo que aca­ba­mos de comen­tar. El 8 de mar­zo de 1957 salie­ron a las calles neo­yor­qui­nas las obre­ras tex­ti­les a recla­mar sus dere­chos por­que prác­ti­ca­men­te vivían en las fabri­cas a cam­bio de un sala­rio mise­ra­ble. En mar­zo de 1908, 15.000 obre­ras mar­cha­ron por la mis­ma ciu­dad al gri­to de “¡Pan y rosas!“, sin­te­ti­zan­do en esta con­sig­na sus deman­das por aumen­to de sala­rio y por mejo­res con­di­cio­nes de vida. Y, al año siguien­te, tam­bién en mar­zo, más de 140 muje­res jóve­nes murie­ron cal­ci­na­das en la fábri­ca tex­til don­de tra­ba­ja­ban ence­rra­das en con­di­cio­nes inhu­ma­nas.

Y más impor­tan­te aún: El 23 de febre­ro de 1917 (el ocho de mar­zo según el nue­vo calen­da­rio) las tra­ba­ja­do­ras tex­ti­les de Petro­gra­do (actual­men­te San Peters­bur­go) orga­ni­za­ron una huel­ga. Eso inten­si­fi­có los dis­tur­bios socia­les en las calles de la capi­tal y lle­vó a la Revo­lu­ción de Febrero.Nuestras cama­ra­das bol­che­vi­ques ya tenían cla­ra la rela­ción entre la lucha por el socia­lis­mo y la lucha por la libe­ra­ción de la mujer: no es posi­ble una sin la otra.

Gra­cias a todas estas luchas, que no cele­bra­cio­nes, se fijó inter­na­cio­nal­men­te el 8 de mar­zo como “día inter­na­cio­nal de la mujer tra­ba­ja­do­ra”, con el obje­ti­vo de rei­vin­di­car la explo­ta­ción labo­ral y per­so­nal de las muje­res y con­ti­nuar la pelea por su libe­ra­ción. Pero la bur­gue­sía se ha segui­do sir­vien­do de sus armas, su publi­ci­dad e inclu­so de sus muje­res, para rein­ven­tar un 8 de mar­zo que nada tie­ne que ver con su ori­gen obre­ro, un 8 de mar­zo que ha per­di­do su sen­ti­do de cla­se para pasar a ser un día de cele­bra­ción para muje­res, sin repa­rar en cla­ses o iden­ti­da­des, don­de prác­ti­ca­men­te la lucha en las calles y en el tajo no exis­te, don­de rele­ga­mos esa mis­ma lucha al con­su­mis­mo, rega­lan­do flo­res e inclu­so aspi­ra­do­ras des­de los sec­to­res más reac­cio­na­rios, en defi­ni­ti­va, don­de rele­ga­mos otra vez a la mujer obre­ra a las caver­nas del capi­tal. En defi­ni­ti­va, sin ir a la raíz de la explo­ta­ción de la mujer: el capi­ta­lis­mo y el patriar­ca­do.

La repre­sión de Esta­do capi­ta­lis­ta espa­ñol está pre­sen­te en Anda­lu­cía, el caso más cono­ci­do, últi­ma­men­te, es el del sin­di­ca­lis­ta del SAT Andrés Bóda­lo. ¿Pen­sáis que el Esta­do está aumen­tan­do la repre­sión? ¿Por qué pen­sáis que ha aumen­ta­do? ¿Por­que la lucha ha aumen­ta­do? ¿Por­que es la úni­ca sali­da del Esta­do capi­ta­lis­ta espa­ñol ante la cri­sis?

Los pro­ta­go­nis­tas del Régi­men no lle­van más de 70 años domi­nan­do polí­ti­ca­men­te este esta­do por casua­li­dad y no jue­gan con una bara­ja sola­men­te. Bus­can cas­ti­gos ejem­pla­ri­zan­tes, cabe­zas visi­bles que recuer­den a sus seme­jan­tes lo cara que sale la des­obe­dien­cia, aun­que eso no es sufi­cien­te. Pero no debe­mos olvi­dar que son pre­ci­sa­men­te las accio­nes de des­obe­dien­cia lo que más ha dis­mi­nui­do últi­ma­men­te en toda esta vorá­gi­ne elec­to­ra­lis­ta del últi­mo año, y por eso es lla­ma­ti­vo que sea aho­ra cuan­do el esta­do deci­da meter entre rejas a nues­tro com­pa­ñe­ro Andrés.

Andrés no es más que una víc­ti­ma de esa repre­sión selec­ti­va que hoy sufre las con­se­cuen­cias de la cri­sis de un Régi­men polí­ti­co pari­do por el fran­quis­mo, y es la des­truc­ción de este Régi­men lo que aca­ba­rá con toda la repre­sión.

En las movi­li­za­cio­nes vemos que tam­bién en Anda­lu­cía, como en Eus­kal Herria, se res­ca­ta la rei­vin­di­ca­ción de la amnis­tía… ¿nos podéis comen­tar qué impor­tan­cia tie­ne para voso­tros hoy día la amnis­tía? ¿Por qué la amnis­tía es un pun­to cen­tral en vues­tra lucha?

Deci­mos que hay que des­truir el Régi­men para aca­bar con la repre­sión y nos refe­ri­mos a que hoy se ha abier­to a nue­vos sec­to­res, y la que lle­va cayen­do des­de hace déca­das sobre las espal­das de quie­nes han sido obje­to de polí­ti­cas de exter­mi­nio den­tro de las cár­ce­les y de cade­nas per­pe­tuas encu­bier­tas como son los pre­sos polí­ti­cos aber­tza­les o los del Par­ti­do Comu­nis­ta de Espa­ña (recons­ti­tui­do).

Es por eso que a pesar de que hay accio­nes en las que es bueno visi­bi­li­zar a un pre­so o a una pre­sa en con­cre­to, nos resis­ti­mos a cen­trar las luchas anti­rre­pre­si­vas en eso o a uti­li­zar eufe­mis­mos, hacien­do siem­pre un lla­ma­mien­to a la lucha por la amnis­tía total. Es cen­tral por­que es inse­pa­ra­ble la lucha por­que todos los com­pa­ñe­ros pre­sos sal­gan de pri­sión de la lucha en gene­ral. ¿Cómo no vamos a mojar­nos por aque­llos que han caí­do en manos de nues­tro enemi­go de cla­se?

Eus­kal Herria es otra de la nacio­nes opri­mi­das por el Esta­do espa­ñol, ¿cómo veis nues­tra lucha?

La lucha por la inde­pen­den­cia y el socia­lis­mo en EH ha teni­do bas­tan­te influen­cia en Anda­lu­cía, aun­que sien­do rea­lis­tas ten­ga poco que ver en la for­ma que debe dar­se en una y otra nación. El enemi­go a batir es el mis­mo, pero los pasos a dar, tan­to cua­li­ta­ti­vos como cuan­ti­ta­ti­vos son dife­ren­tes. La orga­ni­za­ción de la lucha que hay estruc­tu­ra­da para la libe­ra­ción del pue­blo vas­co está muchí­si­mo más avan­za­da que en Anda­lu­cía, que ade­más toda­vía es ada­lid del espa­ño­lis­mo ran­cio que quie­re expor­tar el impe­rio espa­ñol.

Des­de Anda­lu­cía Comu­nis­ta pen­sa­mos que pode­mos apren­der mucho de Eus­kal Herria por­que la libe­ra­ción nacio­nal y social del pue­blo anda­luz ape­nas está comen­zan­do. Pero tam­bién cree­mos que es fun­da­men­tal, no sólo en Eus­kal Herria o Anda­lu­cía, si no en todos los pue­blos opri­mi­dos, refor­zar mucho más la lucha en la calle y menos en las urnas. Y pare­ce que últi­ma­men­te allí como aquí se ape­te­ce dema­sia­do, como diría­mos en Anda­lu­cía, un sillon­ci­to don­de bus­car­se las habi­chue­las y quien ven­ga detrás que arree.

Uno de los pun­tos fun­da­men­ta­les de la lucha de los pue­blos es el inter­na­cio­na­lis­mo pro­le­ta­rio. ¿Cómo os plan­teáis en Anda­lu­cía Comu­nis­ta avan­zar en este pun­to tan impor­tan­te?

El inter­na­cio­na­lis­mo pro­le­ta­rio es la otra cara indi­so­cia­ble del nacio­na­lis­mo obre­ro. Ambos supo­nen un todo que al igual que la cara y la cruz de una mone­da no se pue­den sepa­rar, el uno lle­va al otro. Des­de este pun­to de vis­ta, la pri­me­ra tarea que Anda­lu­cía Comu­nis­ta tie­ne para fomen­tar el inter­na­cio­na­lis­mo pro­le­ta­rio es dar­le a nues­tro pue­blo con­cien­cia de sí mis­mo, pues al hacer­lo hace­mos que cada anda­luz y anda­lu­za se plan­tee el lugar que tie­ne en el mun­do por ser­lo, y con ello se le acer­ca a las dis­tin­tas pro­ble­má­ti­cas que afec­tan al res­to de los pue­blos que con­for­man a la huma­ni­dad, fomen­tan­do con ello acti­tu­des de soli­da­ri­dad y fra­ter­ni­dad con los mis­mos.

Esto a su vez, va a supo­ner, la eli­mi­na­ción de com­por­ta­mien­tos xenó­fo­bos y racis­tas hacia los emi­gran­tes que vie­nen a noso­tros en bus­ca de una vida mejor pro­ve­nien­tes del Ter­cer Mun­do. Algo que en líneas gene­ra­les no resul­ta muy difí­cil gra­cias a los mar­ca­do­res antro­po­ló­gi­cos y cul­tu­ra­les de la etni­ci­dad anda­lu­za. No en bal­de ya dijo Blas Infan­te que en Anda­lu­cía no había extran­je­ros.

Con esto, a su vez, mos­tra­mos ante los anda­lu­ces cuál ha sido la fun­ción de Anda­lu­cía tan­to a nivel eco­nó­mi­co como cul­tu­ral en la for­ma­ción eco­nó­mi­co­so­cial espa­ño­la duran­te la edad con­tem­po­rá­nea. Con una estruc­tu­ra eco­nó­mi­ca pro­pia de una “colo­nia inter­na”, que ha supues­to una cla­ra mer­ma del bien­es­tar y desa­rro­llo per­so­nal tan­to indi­vi­dual como colec­ti­vo de la pobla­ción andaluza.Fenómeno que tam­bién ha teni­do un com­po­nen­te cul­tu­ral, al sobre­di­men­sio­nar­se la cul­tu­ra anda­lu­za y pre­sen­tar­la jun­to a la cas­te­lla­na como la pro­pia­men­te espa­ño­la, negán­do­se con ella de for­ma direc­ta el carác­ter de nación de Anda­lu­cía e indi­rec­ta­men­te la de otras, como Gali­za, Eus­kal Herria o Cata­lun­ya por ejem­plo. De todas for­mas, este sobre­di­men­sio­na­mien­to cul­tu­ral de lo anda­luz resul­ta extre­ma­da­men­te para­dó­ji­co, al pre­sen­tar­se cla­ra­men­te como una cari­ca­tu­ra de los cas­te­llano, con ello a su vez se crea­ba un sen­ti­mien­to de infe­rio­ri­dad que hacía muy difí­cil la lucha por los pro­pios dere­chos, pues ésta nece­sa­ria­men­te debía vehi­cu­lar­se en los meca­nis­mos de esta cul­tu­ra. De esta for­ma no sólo devol­ve­mos a nues­tro pue­blo el orgu­llo y la defen­sa de su cul­tu­ra nacio­nal, si no que al mis­mo tiem­po esta­mos defen­dien­do los ras­gos cul­tu­ra­les de otros pue­blos que van a cho­char de algu­na u otra mane­ra con ese mode­lo patro­cio­na­do por el esta­do. Así tam­bién esta­ble­ce­mos víncu­los con otras nacio­na­li­da­des que con­vi­ven con noso­tros en el mar­co penin­su­lar.

Esta tarea para Anda­lu­cía Comu­nis­ta no ter­mi­na aquí, vie­ne tam­bién dada por sus rela­cio­nes inter­na­cio­na­les, y por ser cons­cien­tes y por hacer cons­cien­tes a la socie­dad anda­lu­za que hay que huir de todo cho­vi­nis­mo bur­gués, y que la cons­truc­ción de la socie­dad socia­lis­ta solo será posi­ble por la coope­ra­ción y la coor­di­na­ción entre todos los pue­blos de la Tie­rra.

Ya para ter­mi­nar, qui­sié­ra­mos pre­gun­ta­ros por la actua­li­dad del comu­nis­mo, del mar­xis­mo… ¿Como veis la salud del mar­xis­mo hoy día?

Des­de que el mar­xis­mo sur­ge como cien­cia ha sido dado por muer­to perió­di­ca­men­te por dife­ren­tes modas ampa­ra­das en la nove­dad y en una supues­ta cadu­ci­dad del mis­mo. Es algo can­sino. Curio­sa­men­te son siem­pre los mis­mos sec­to­res socia­les lo que afir­man esto (una supues­ta izquier­da “aca­dé­mi­ca” peque­ño­bur­gue­sa estre­cha­men­te liga­da al régi­men de explo­ta­ción bur­gués y la aris­to­cra­cia obre­ra, cuya for­ma de vida se basa en la repre­sen­ta­ción ins­ti­tu­cio­nal bur­gue­sa). Han lle­ga­do a negar la exis­ten­cia del pro­le­ta­ria­do inclu­so (pues­tos a negar, nie­gan la mayor…).

La res­pues­ta es este tipo de meme­ces sería dema­sia­do exten­sa pero nos vamos a limi­tar a dos con­si­de­ra­cio­nes. La pri­me­ra es que lle­van 150 años afir­man­do que el mar­xis­mo está muer­to una y otra vez. De lo que pode­mos dedu­cir que todas las ante­rio­res veces se equi­vo­ca­ron y, dado que siem­pre repi­ten argu­men­tos copia­dos de unos a otros, podría­mos afir­mar que el mar­xis­mo no esta­ba muer­to, esta­ba de parran­da. La segun­da es que noso­tros cree­mos, siguien­do a Lenin, que es la prác­ti­ca la supre­ma evi­den­cia de la teo­ría y que para noso­tros el mar­xis­mo ha sido y es una herra­mien­ta impres­cin­di­ble para ana­li­zar y trans­for­mar la reali­dad a todos nive­les y, por tan­to, sigue estan­do más vigen­te que nun­ca Y espe­cial­men­te el mar­xis­mo-leni­nis­mo que es el mar­xis­mo de nues­tra épo­ca.

Pues nada más, eske­rrik asko por el tiem­po y las res­pues­tas, cama­ra­das, nos vemos pró­xi­ma­men­te en Cór­do­ba en vues­tro con­gre­so.

13 de junio de 2016

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