Tam­po­co en mi nombre

Tras leer la car­ta de mi com­pa­ñe­ro Dani Pas­tor, y des­pués de una lar­ga refle­xión, aun sien­do dolo­ro­so, me sien­to obli­ga­do, por hones­ti­dad y cohe­ren­cia revo­lu­cio­na­ria a escri­bir estas líneas.

Impo­si­ble auto­ex­cluir­se cuan­do ya se hizo, cuan­do ya se te exclu­yó, cuan­do no les impor­tas­te. Y si, yo tam­bién gri­to NO EN MI NOMBRE. No en mi nom­bre, a nada que ni me tra­te, ni me ten­ga en cuen­ta ver­da­de­ra­men­te, por lo que soy, por lo que caí preso.

Algu­nas con­di­cio­nes, deci­sio­nes o nece­si­da­des, dilu­yen mi carác­ter polí­ti­co en las nebu­lo­sas de la nor­ma­li­za­ción, des­po­ján­do­me de la capa­ci­dad de avan­zar en la lucha polí­ti­ca, exclu­yen­do la posi­ción tan impor­tan­te y refe­ren­te que [email protected] [email protected] polí[email protected] tie­nen en todo movi­mien­to. Por lo tan­to, no me pidas que lo haga mío, no lo creo, ni lo veo, ni lo siento…ni siquie­ra lo imagino.

Impo­si­ble auto­ex­cluir­se cuan­do ya se hizo, como impo­si­ble es escri­bir sobre lo escri­to o deci­dir sobre lo ya deci­di­do. Ante ello lo más efec­ti­vo y cohe­ren­te es decir NO EN MI NOMBRE. En mi nom­bre no quie­ro que de los obje­ti­vos his­tó­ri­cos solo se escri­ban sus nom­bres, y se olvi­den en la lucha dia­ria y estra­té­gi­ca, o sim­ple­men­te se olvi­de la lucha por esos obje­ti­vos. En mi nom­bre no quie­ro que se poten­cie sola­men­te la lucha ins­ti­tu­cio­nal, sabien­do los lími­tes y su inefi­ca­cia muchas veces.

En mi nom­bre no quie­ro que se cam­bie Revo­lu­ción por Prag­ma­tis­mo, que se igno­re la fuer­za, la apor­ta­ción, el com­pro­mi­so, la san­gre y valen­tía de los hom­bres y muje­res de nues­tra tie­rra en las últi­mas déca­das para con­ver­tir­nos en “acep­ta­bles”, en bien vis­tos por nues­tros per­se­gui­do­res, tor­tu­ra­do­res y ver­du­gos, no, no en mi nombre.

No cuen­tes con­mi­go para negar en Eus­kal Herria y en el mun­do a las cla­ses y pue­blos opri­mi­dos de hoy y de maña­na, la uti­li­za­ción de la vio­len­cia como arma revo­lu­cio­na­ria, como opción legí­ti­ma para luchar con­tra el que te desahu­cia, te roba la tie­rra, te expri­me has­ta la muer­te o te nie­ga tus dere­chos. No, no en mi nombre.

Y antes de que me lo digas, te lo expli­co, sí, sí creo en la dis­ci­pli­na, pero no en la sumi­sión. Tam­bién creo en la for­ma­ción, en la orga­ni­za­ción bajo unas ideas y una lucha, en don­de los obje­ti­vos no se olvi­den, en don­de [email protected] con­te­mos, don­de no se cen­su­ren for­mas de lucha, por­que el aná­li­sis con­cre­to de cual­quier situa­ción te dará como resul­ta­do el qué, el cómo y el cuán­do podrás uti­li­zar las opcio­nes que la Revo­lu­ción te da, que los obje­ti­vos te exi­gen. Y no nos enga­ñe­mos, ele­gir no quie­re decir des­car­tar, y menos aún des­pres­ti­giar el camino no elegido.

Y por todo ello digo NO EN MI NOMBRE, y te lo digo a ti, el/​la que se son­ro­ja al leer­lo, o ha frun­ci­do el ceño, o no aca­ba de enten­der­me, o no quie­re ver estas reac­cio­nes y sen­ti­mien­tos, o sim­ple­men­te es la cau­sa de ellos.

Y aca­bo como empie­zo, impo­si­ble auto­ex­cluir­se cuan­do ya se hizo.

BORROKAK EZ DU ETENIK!!!

JO TA KE INDEPENDENTZIA TA SOZIALISMOA LORTU ARTE!!!

Jon Kepa Pre­cia­do Iza­rra (Cor­do­ba­ko Espetxetik)

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