Ful­mi­nan­te reac­cion española

De entre las ins­tan­tá­neas res­pues­tas nega­ti­vas del nacio­na­lis­mo espa­ñol a las pala­bras de Arnal­do Ote­gi en el pasa­do mitin de Anoe­ta, aho­ra sólo tene­mos espa­cio para ana­li­zar la de Pode­mos. Antes de seguir, me atre­vo a sin­te­ti­zar en al menos ocho tesis, las pala­bras de quie­nes habla­ron en el mitin en lo que res­pec­ta a la con­sig­na de inde­pen­den­cia: una, es una rei­vin­di­ca­ción per­ma­nen­te des­de el ori­gen de la izquier­da aber­tza­le; dos, es nece­sa­ria; tres, es revo­lu­cio­na­ria; cua­tro, exi­ge un Esta­do «decen­te»; cin­co, exi­ge poder popu­lar; seis, es anti­pa­triar­cal; sie­te, es inter­na­cio­na­lis­ta; y ocho, es eco­so­cia­lis­ta. Refe­ren­cias más o menos sig­ni­fi­ca­ti­vas a esta óctu­ple carac­te­rís­ti­ca, que no vamos a desa­rro­llar aquí, apa­re­cen a lo lar­go de las inter­ven­cio­nes habi­das en el mitin.

Muy pro­ba­ble­men­te haya sido esta visión sis­té­mi­ca del inde­pen­den­tis­mo, expues­ta de for­ma des­la­va­za­da e incom­ple­ta, la que uni­da a otros deto­nan­tes haya moti­va­do la auto­má­ti­ca res­pues­ta de Pode­mos. Lo pri­me­ro que debe­mos con­si­de­rar es que, sal­vo error nues­tro, nadie citó o se refi­rió a este par­ti­do par­la­men­ta­ris­ta al uso clá­si­co, que ya nada tie­ne que ver con su fugaz y super­fi­cial ima­gen publi­ci­ta­ria de irrup­ción en el mer­ca­do polí­ti­co. ¿Por qué, enton­ces, ha reac­cio­na­do así? La razón es muy fácil de enten­der: el pro­ble­ma espa­ñol que este par­ti­do quie­re resol­ver para siem­pre es el que le pon­drá en su lugar.

En efec­to, muchas de las dispu­tas que aho­ra mis­mo le corroen en ocho auto­no­mías son debi­das al pro­ble­ma espa­ñol, del mis­mo modo que el refe­rén­dum auto­de­ter­mi­na­ti­vo le hace cru­jir la qui­lla no sólo en las nacio­nes opri­mi­das sino inter­na­men­te y en espe­cial de cara a los pode­res fác­ti­cos, por ejem­plo ante esa des­aper­ci­bi­da CEDE que en noviem­bre de 2015 reu­nió en su Con­gre­so a los 1.500 eje­cu­ti­vos más impor­tan­tes del capi­ta­lis­mo espa­ñol. Bajo la vigi­lan­cia del Rey al que Pode­mos no quie­re enfren­tar­se, la CEDE asu­mía el pro­gra­ma de quin­ce refor­mas de la CEOE, pro­gra­ma en el que la uni­dad del mer­ca­do espa­ñol es clave.

Lo segun­do, es que las quin­ce refor­mas sal­va­jes que sólo pue­den impo­ner­se a la fuer­za, con la Ley Mor­da­za y otras repre­sio­nes cen­tra­li­za­das estra­té­gi­ca­men­te por el Esta­do, tie­nen como obje­ti­vo bási­co aumen­tar la com­pe­ti­ti­vi­dad del capi­ta­lis­mo espa­ñol para que, como míni­mo, no siga cayen­do en la jerar­quía impe­ria­lis­ta mun­dial: del pues­to 9º al 14º de 2008 a 2014. Afe­rrar­se al 14º pues­to para, des­de él, inten­tar ascen­der es vital por­que el capi­ta­lis­mo espa­ñol se des­in­dus­tria­li­za. Según esti­ma­cio­nes sol­ven­tes, si en 1970 la indus­tria apor­ta­ba el 32,9% del PIB esta­tal, bajó al 18,8% en 2000, para retro­ce­der al 15,6% en 2015. En el mis­mo perío­do, lo que ambi­gua­men­te se deno­mi­na «ser­vi­cios» ha sal­ta­do del 45,2% al 58,5% y al 67,7%, respectivamente.

Inves­ti­ga­cio­nes sos­tie­nen que des­de 2008 se ha liqui­da­do el 20% del teji­do indus­trial, 49.684 empre­sas, des­tru­yén­do­se alre­de­dor de 884.000 empleos, sien­do Cana­rias, Cata­lun­ya y Anda­lu­cía las que más han retro­ce­di­do con el cie­rre del 25% de sus empre­sas. La des­apa­ri­ción de una indus­tria supo­ne la supre­sión de otras peque­ñas indus­trias, talle­res, comer­cios y ser­vi­cios depen­dien­tes de la pri­me­ra, ace­le­rán­do­se la deser­ti­za­ción socio­eco­nó­mi­ca de la zona afec­ta­da. Según estu­dios la rique­za espa­ño­la ha retro­ce­di­do en 2015 un 10% en com­pa­ra­ción al 3% mun­dial. En 2015 los bene­fi­cios empre­sa­ria­les se des­plo­ma­ron un 21,6% con res­pec­to a 2013 y 2014. Ade­más, la fuga de capi­ta­les en el mis­mo año ha sido de 70.200 millo­nes de euros, la mayor cifra des­de 2012: sólo en diciem­bre de 2015 se mar­cha­ron 19.000 millones.

La ter­ce­ra cues­tión, la for­ma direc­ta­men­te mate­rial del patrio­tis­mo de la bur­gue­sía espa­ño­la aca­ba en don­de ter­mi­nan sus bene­fi­cios, mar­chán­do­se a los paraí­sos fis­ca­les, socie­da­des de inver­sión de capi­tal varia­ble, etc., que han teni­do un espec­ta­cu­lar incre­men­to del 30% des­de 2010. Sólo una par­te vuel­ve al Esta­do cuan­do impo­ne la anti­po­pu­lar refor­ma fis­cal que favo­re­ce des­ca­ra­da­men­te al capi­tal en detri­men­to del tra­ba­jo: en los nue­ve pri­me­ros meses de 2015 han vuel­to 3.165 millo­nes en com­pa­ra­ción a los 759 millo­nes de 2014.

Aun así, la bur­gue­sía invier­te cada vez menos en rein­dus­tria­li­zar el Esta­do. Las socie­da­des no finan­cie­ras obte­nían bene­fi­cios netos entre 2000 y 2003 de 11 de cada 100 euros de valor aña­di­do bru­to, des­cen­dien­do a 7 de cada 100 en 2007, para recu­pe­rar­se has­ta 22 en 2014 gra­cias a la devas­ta­ción social. Sin embar­go y a pesar de esta mul­ti­pli­ca­ción de bene­fi­cios, la inver­sión pro­duc­ti­va neta ha des­cen­di­do de 1,2 euros de casa 100 entre 2000 y 2003 a 0,30 euros de cada 100 en 2014: pese a su osten­si­ble enri­que­ci­mien­to basa­do en la sobre­ex­plo­ta­ción del tra­ba­jo en cual­quie­ra de sus for­mas, el capi­tal ha deja­do de inver­tir en la pro­duc­ción de bie­nes de pro­duc­ción, en el deci­si­vo Sec­tor I según la ter­mi­no­lo­gía mar­xis­ta, el úni­co que crea valor.

Por todo esto, la rein­dus­tria­li­za­ción es asu­mi­da por el sec­tor menos obtu­so de su bur­gue­sía como «cues­tión de Esta­do», mien­tras que otras fac­cio­nes han opta­do por una eco­no­mía depen­dien­te: turis­mo, ser­vi­cios, peque­ña indus­tria, ener­gía, eco­no­mía sumer­gi­da y cri­mi­nal, etc. Inclu­so la «joya de la coro­na», las gran­des cons­truc­to­ras, depen­de del mer­ca­do mun­dial con pedi­dos de 72.500 millo­nes, mien­tras sólo tie­nen el 11% de su car­te­ra de obras en el empo­bre­ci­do mer­ca­do español.

La rein­dus­tria­li­za­ción es cues­tión de Esta­do para la par­te menos ence­gue­ci­da del capi­tal por­que sólo la pro­duc­ción de valor pue­de faci­li­tar el pago duran­te déca­das de una deu­da esta­tal de 3,33 billo­nes de euros suman­do la empre­sa­rial, la públi­ca y la pri­va­da, la ter­ce­ra del mun­do tras Japón y EEUU. Pero la estruc­tu­ra empre­sa­rial espa­ño­la es muy peque­ña y atra­sa­da. En 2013 la media de tra­ba­ja­do­res por empre­sa era de 4,9 mien­tras que en Ale­ma­nia era de 11,8. Otro infor­me de 2014 decía que la media era de 4,6. Aho­ra las enanas empre­sas fami­lia­res gene­ran el 67% del empleo pri­va­do del Esta­do, cuan­do el actual capi­ta­lis­mo exi­ge empre­sas de dos­cien­tos o más tra­ba­ja­do­res con un 30% de su plan­ti­lla muy cualificada.

La cuar­ta y últi­ma razón. La estruc­tu­ra legal y admi­nis­tra­ti­va espa­ño­la está dise­ña­da para bene­fi­ciar al cen­tro geo­es­tra­té­gi­co de poder, Madrid, en detri­men­to de la peri­fe­ria: la capi­tal del Esta­do se apro­pia del 30% de las tasas de depó­si­tos ban­ca­rios; estos y otros pri­vi­le­gios cen­tra­lis­tas expli­can que en el fra­gor de la cri­sis de 2008 – 2013 su PIB haya des­cen­di­do sólo un 4,3% cuan­do la media esta­tal ha sido del 8,6%. El cen­tra­lis­mo faci­li­ta que la alta bur­gue­sía cata­la­na ata­que al pro­ce­so inde­pen­den­tis­ta de su pue­blo des­in­dus­tria­li­zan­do su eco­no­mía: sólo en el mes de mar­zo de 2016 nada menos que 30 empre­sas con un capi­tal social medio de 0,79 millo­nes de euros han aban­do­na­do Cata­lun­ya para asen­tar­se en Madrid mien­tras que sólo 7 con un capi­tal social medio de 0,31 millo­nes de euros, han pasa­do de Madrid a Catalunya.

La recen­tra­li­za­ción refor­za­da ya con la LOAPA des­de el gol­pe mili­tar del 23‑F de 1981 no ha hecho más que aumen­tar por­que es una de las tres alter­na­ti­vas del Esta­do para no hun­dir­se irre­cu­pe­ra­ble­men­te en la peri­fe­ria capi­ta­lis­ta, sien­do las otras dos la explo­ta­ción social gene­ra­li­za­da y el subim­pe­ria­lis­mo en el exte­rior. El nacio­na­lis­mo espa­ñol recu­rre a todos los meca­nis­mos dis­po­ni­bles, como su indus­tria cul­tu­ral que supo­nía en 2011 en 16% del PIB esta­tal y el 9% del PIB mun­dial: nego­cio polí­ti­co-cul­tu­ral que debi­li­ta las cul­tu­ras nacio­na­les no espa­ño­las y refuer­za la del Esta­do. Des­de aquí se com­pren­de el sen­ti­do de la Capi­ta­li­dad Euro­pea de la Cul­tu­ra que se está cele­bran­do en Donos­tia duran­te 2016.

Pode­mos ha res­pon­di­do al ins­tan­te con­tra el inde­pen­den­tis­mo por­que sabe que este derecho/​necesidad ele­men­tal de los pue­blos tra­ba­ja­do­res nacio­nal­men­te opri­mi­dos supo­ne la nega­ción explí­ci­ta del Esta­do-nación espa­ñol como for­ma-polí­ti­ca y mar­co geo­es­tra­té­gi­co de la acu­mu­la­ción amplia­da de capi­tal en par­te de la Penín­su­la. Esta­do-nación del que Pode­mos se sien­te orgulloso.

Iña­ki Gil De San Vicente

EUSKAL HERRIA 9 de mar­zo de 2016

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