Avan­ce de la OTAN en el este y el sur – El arte de la guerra

Los minis­tros de Defen­sa de la OTAN han deci­di­do «refor­zar la pre­sen­cia avan­za­da en la par­te orien­tal de nues­tra alian­za». Eso sir­ve para «defen­der­nos de las gran­des ame­na­zas pro­ve­nien­tes de Rusia», acla­ró el secre­ta­rio de Defen­sa esta­dou­ni­den­se, Ash­ton Carter.

Con ese obje­ti­vo, Esta­dos Uni­dos cua­dru­pli­ca el finan­cia­mien­to para la «Ini­cia­ti­va de Rease­gu­ra­mien­to de Euro­pa». Con una rota­ción de fuer­zas (unos 6.000 sol­da­dos), esa ini­cia­ti­va per­mi­ti­rá hacer más ejer­ci­cios mili­ta­res de la OTAN (pare­ce que no bas­ta con los más de 300 ejer­ci­cios rea­li­za­dos en 2015), mejo­rar los aero­puer­tos, así como el pre­po­si­cio­na­mien­to de arma­men­to pesa­do y el des­plie­gue per­ma­nen­te de uni­da­des aco­ra­za­das en el este. Esto, sub­ra­yó Ash­ton Car­ter, «per­mi­ti­rá a Esta­dos Uni­dos for­mar en Euro­pa una fuer­za arma­da de alta capa­ci­dad para des­ple­gar­la rápi­da­men­te en el tea­tro regional».

Acu­san­do a Rusia de «des­es­ta­bi­li­zar el orden de la segu­ri­dad euro­pea», Esta­dos Uni­dos y la OTAN han reabier­to el fren­te orien­tal, arras­tran­do así a Euro­pa en una nue­va gue­rra fría, que corres­pon­de fun­da­men­tal­men­te a los deseos de Washing­ton de inte­rrum­pir las rela­cio­nes entre Rusia y la Unión Euro­pea, rela­cio­nes que no con­vie­nen a los intere­ses estadounidenses.

Al mis­mo tiem­po, Esta­dos Uni­dos y la OTAN están pre­pa­ran­do otras ope­ra­cio­nes en el fren­te meri­dio­nal. En Bru­se­las, el jefe del Pen­tá­gono «aco­gió» (como si Euro­pa fue­se su pro­pia casa) a los minis­tros de Defen­sa de la «Coa­li­ción Glo­bal con­tra Daesh», entre los que se cuen­tan –bajo el man­do de Esta­dos Uni­dos, jun­to a Ita­lia– Ara­bia Sau­di­ta y otros patro­ci­na­do­res del terro­ris­mo de «mar­ca islamista».

La reu­nión pro­mo­vió un, tam­po­co bien pre­ci­sa­do, «plan de la cam­pa­ña mili­tar» en Siria e Irak, don­de las cosas no están fun­cio­nan­do bien para la coa­li­ción, no por­que el Emi­ra­to Islá­mi­co esté ganan­do sino pre­ci­sa­men­te por­que está per­dien­do. Con el res­pal­do de Rusia, las fuer­zas guber­na­men­ta­les sirias están libe­ran­do par­tes cada vez más gran­des del terri­to­rio que ocu­pa­ban el Emi­ra­to Islá­mi­co y otras for­ma­cio­nes arma­das, que tam­bién están per­dien­do terreno en Irak.

Des­pués de haber simu­la­do duran­te años que esta­ban luchan­do con­tra el Emi­ra­to Islá­mi­co, mien­tras lo abas­te­cían secre­ta­men­te des­de Tur­quía, Esta­dos Uni­dos y sus alia­dos piden aho­ra en Siria un alto al fue­go por «razo­nes huma­ni­ta­rias». Lo que que en reali­dad pre­ten­den es que el gobierno sirio pare de libe­rar su pro­pio país del Emi­ra­to Islá­mi­co por­que –según ha decla­ra­do el secre­ta­rio de Esta­do John Kerry, invir­tien­do la reali­dad de los hechos– «mien­tras más terreno con­quis­ta Assad, más terro­ris­tas logra crear». Al mis­mo tiem­po, la OTAN refuer­za las «medi­das de rease­gu­ra­mien­to» de Tur­quía, que está tra­tan­do de ocu­par una fran­ja de terri­to­rio sirio en la zona fronteriza.

En el nor­te de Áfri­ca, la coa­li­ción diri­gi­da por Esta­dos Uni­dos se pre­pa­ra, afir­man­do que va a libe­rar­las del Emi­ra­to Islá­mi­co, para ocu­par las zonas cos­te­ras libias de mayor impor­tan­cia eco­nó­mi­ca y estra­té­gi­ca. La inten­si­fi­ca­ción de los vue­los des­de el nudo aéreo de Pisa, limí­tro­fe con la base aérea de Camp Darby, indi­ca que la ope­ra­ción «bajo con­duc­ción ita­lia­na» ya se ini­ció, con el trans­por­te de arma­men­to hacia las bases des­de don­de debe desarrollarse.

En el mis­mo mar­co estra­té­gi­co se sitúa la deci­sión de los minis­tros de Defen­sa de la OTAN, adop­ta­da «a pedi­do con­jun­to de Ale­ma­nia, Gre­cia y Tur­quía», de des­ple­gar en el Mar Egeo el Segun­do Gru­po Naval Per­ma­nen­te de la OTAN, actual­men­te bajo el man­do de Ale­ma­nia y que aca­ba de ter­mi­nar «amplias ope­ra­cio­nes con la mari­na turca».

La misión ofi­cial de esa flo­ta de gue­rra «no es dete­ner o recha­zar las embar­ca­cio­nes de los refu­gia­dos sino pro­por­cio­nar infor­ma­ción con­tra el trá­fi­co de seres huma­nos» cola­bo­ran­do con la agen­cia Fron­tex de la Unión Euro­pea. Con el mis­mo obje­ti­vo «huma­ni­ta­rio», tam­bién se envían, a soli­ci­tud de Esta­dos Uni­dos, varios avio­nes radar AWACS, ver­da­de­ros pues­tos de man­do volan­tes para el mane­jo del cam­po de batalla.

«La movi­li­za­ción atlán­ti­ca es una bue­na señal», comen­ta Il Fat­to Quo­ti­diano [1], recor­dan­do que «no es la pri­me­ra vez que la alian­za atlán­ti­ca se impli­ca en una acción huma­ni­ta­ria». Exac­ta­men­te como en Yugos­la­via, Afga­nis­tán y Libia.

Man­lio Dinucci

17 de febre­ro de 2016

Fuen­te: Il Mani­fes­to

[Tra­du­ci­do por Red Voltaire.]

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